{"id":17015,"date":"2025-07-05T14:39:00","date_gmt":"2025-07-05T19:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17015"},"modified":"2025-08-05T15:14:48","modified_gmt":"2025-08-05T19:44:48","slug":"la-vision-de-la-venezuela-petrolera-en-la-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-vision-de-la-venezuela-petrolera-en-la-poesia\/","title":{"rendered":"La visi\u00f3n de la Venezuela petrolera en la poes\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Andr\u00e9s Palencia<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>La literatura del petr\u00f3leo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si existe un hecho concreto que ha cambiado la sociedad venezolana en tiempos contempor\u00e1neos ha sido el descubrimiento de los pozos petroleros hace poco m\u00e1s de cien a\u00f1os, que supuso la instalaci\u00f3n y posterior crecimiento de la industria petrolera. Es imposible negar que este hecho haya condicionado la econom\u00eda del pa\u00eds, pero no s\u00f3lo eso, tambi\u00e9n ha penetrado en la cultura nacional, en el modo de vida de los venezolanos y propiciado profundos cambios en la morfolog\u00eda de los espacios urbanos, hasta el punto de que algunos estudiosos han acu\u00f1ado el t\u00e9rmino \u201ccultura del petr\u00f3leo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de lo anteriormente expuesto y de manera parad\u00f3jica, el significado que tiene el petr\u00f3leo y su industria para el pa\u00eds ha sido poco retratado en la literatura nacional. Espec\u00edficamente en el g\u00e9nero de la narrativa, Campos[1] se\u00f1ala c\u00f3mo el tema petrolero en Venezuela parece carecer de importancia para los escritores e intelectuales, resalta a su vez a Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez como uno de los pocos escritores que ha retratado el tema de manera recurrente en sus obras,&nbsp; y agrega que quienes han tocado el tema en sus obras lo han hecho de una manera descuidada en cuanto a la est\u00e9tica de la misma, tendiendo m\u00e1s hacia la cr\u00edtica social y pol\u00edtica, al panfleto o simplemente a la cr\u00f3nica o el estudio antropol\u00f3gico. Algunos otros escritores que han abordado el tema han sido Cesar Uribe Piedrahita, R\u00f3mulo Gallegos, Valmore Rodr\u00edguez, Jes\u00fas Enrique Lossada, adem\u00e1s del ya mencionado D\u00edaz S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que se refiere a la poes\u00eda venezolana no dista de lo que sucede con la narrativa, si en este \u00faltimo g\u00e9nero son escasas las obras que abordan el tema del petr\u00f3leo, en la poes\u00eda es a\u00fan m\u00e1s escasa, Antonio L\u00f3pez Ortega ratifica esto cuando dice \u201ces mucho lo que la cr\u00edtica ha dicho sobre la gravitaci\u00f3n del tema en nuestra narrativa pero es poco en verdad lo que se ha se\u00f1alado en torno a la poes\u00eda. Tema que se ha evadido con maestr\u00eda sospechosa, como si nuestro siglo XX no estuviera enmarcado por su impronta\u2026\u201d[2]. La poes\u00eda venezolana del tema petrolero al igual que en la narrativa ha sido acusada de tener un tono de denuncia hacia hechos pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos que rozan lo panfletario. Sin embargo, hay dos poetas que han tratado el tema del petr\u00f3leo de una manera distinta, separ\u00e1ndose en su lenguaje y en el tratamiento de \u00e9ste de lo que tanto han criticado a otros escritores y que no por ello dejan de mostrar una realidad social y cultural donde la queja, la denuncia y la inconformidad hacia esa realidad est\u00e1n presentes. Estos poetas son Jos\u00e9 Miguel Villarroel Par\u00eds y su obra\u00a0<em>De un pueblo y sus visiones<strong>[3]<\/strong><\/em>\u00a0y Sim\u00f3n Petit con\u00a0<em>Bajo la gr\u00faa sobre el andamio\u00a0<strong>[4]<\/strong><\/em>, las caracter\u00edsticas ya mencionadas de estos poetas la corroboran dos opiniones, el primero de ellos Mandrillo que sobre la obra de Par\u00eds comenta:<\/p>\n\n\n\n<p>Falta entonces en este libro la agresividad presente en otros autores que abordaron el tema. Sin duda, es posible encontrar en los versos de Villaroel Par\u00eds el dolor de quien contempla el paisaje reci\u00e9n destruido por la naciente industria; la rabia que produce la creciente discriminaci\u00f3n de los criollos por parte del extranjero; sorpresa por las grandes migraciones que integran quienes aspiran a enrolarse en las n\u00f3minas de esas compa\u00f1\u00edas; pero nada de ello tendr\u00e1 el car\u00e1cter agraviado, iracundo o anal\u00edticamente objetivo que tienen los versos de poetas como Ud\u00f3n P\u00e9rez, Miguel Otero Silva o el chino Valera Mora, por nombrar s\u00f3lo a tres.[5]<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos tener en cuenta que este poemario de Villarroel Par\u00eds fue publicado por primera vez en el a\u00f1o 1979, a\u00f1os en los que la industria petrolera daba sus primeros embates, lejos todav\u00eda de lo que es la industria petrolera actualmente, es por ello que en los poemas encontraremos con recurrencia la transformaci\u00f3n que sufrieron las ciudades en aquellos tiempos y la a\u00f1oranza por el \u201cviejo pueblo\u201d, en su sentencia Mandrillo s\u00f3lo menciona tres poetas que mantienen ciertas caracter\u00edsticas semejantes pero como \u00e9l mismo comenta podr\u00edan ser muchos m\u00e1s, con respecto a Sim\u00f3n Petit, Poeta falconiano, L\u00f3pez Ortega asevera:<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 que ver en los libros Bajo la Gr\u00faa y Sobre el andamio de Sim\u00f3n Petit una tentativa loable de acercamiento. Con un a\u00f1adido particular en su caso: no ver el petr\u00f3leo desde una \u00e9pica externa, cuasi enciclop\u00e9dica, de valoraci\u00f3n o rechazo, sino desde una perspectiva perfectamente subjetiva. De all\u00ed que la subjetividad que prevalece en estos poemarios sea la de un hablante que ni siquiera aspira a revelarse como consciencia de un colectivo.[6]<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos dos comentarios acerca de estos dos poetas, podemos afirmar que estamos en presencia de dos po\u00e9ticas de una autenticidad que se distancia de las formas y el lenguaje con que otros poetas han abordado el tema petrolero, de po\u00e9ticas que m\u00e1s que mostrar un hecho exterior, reflejan la interiorizaci\u00f3n de ese paisaje transform\u00e1ndolo en un trabajo que muestra sensibilidad ante lo que se expresa y se vive.<\/p>\n\n\n\n<p>De aqu\u00ed en adelante se interpretar\u00e1 las obras mencionadas de estos dos poetas, acerc\u00e1ndonos a todas las posibilidades de lectura y de sub-temas que nos ofrece la misma, teniendo en consideraci\u00f3n que ambos poetas han vivido y palpado en primera persona esas realidades que se manifiestan luego en el texto po\u00e9tico, Petit como falconiano en la refiner\u00eda de Amuay y Villlaroel Par\u00eds como nativo de San Antonio de Matur\u00edn estado Anzo\u00e1tegui, vivi\u00f3 de cerca la transformaci\u00f3n que sufrieron las ciudades del oriente del pa\u00eds con la implantaci\u00f3n de los llamados campos petroleros. &nbsp;De esta manera con Par\u00eds nos adentraremos en esos inicios de la industria petrolera, sus primeros impactos en la sociedad y la cultura del venezolano y con Petit palparemos el acontecer cotidiano del trabajador de la industria petrolera, del obrero petrolero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El viaje y la transformaci\u00f3n de las ciudades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El descubrimiento de los pozos petroleros en Venezuela y la posterior implantaci\u00f3n de los campos petroleros por compa\u00f1\u00edas transnacionales, crearon una serie de transformaciones en la cultura nacional, y en el modo de vida de los habitantes, esta transformaci\u00f3n de igual manera se dio en la estructura f\u00edsica de los espacios urbanos, las ciudades y los pueblos jam\u00e1s volvieron a ser los mismos despu\u00e9s de la instauraci\u00f3n de estos campos.\u00a0 Esto dio paso a los que algunos han denominado la \u201cciudad petr\u00f3leo\u201d, la cual Rodolfo Quintero describe de esta forma:<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u201cciudad petr\u00f3leo\u201d lo extranjero representa el progreso. Su funcionamiento es obstaculizado por a) la falta de unidad; b) una marcada diferencia urban\u00edstica del centro con la periferia; c) la falta de coordinaci\u00f3n entre poblaci\u00f3n, empleo y construcci\u00f3n; d) la carencia de entidades de servicios p\u00fablicos.(\u2026) viven en las \u201cciudades petr\u00f3leo\u201d descendientes de los que fueron due\u00f1os de las tierras que ahora son propiedad de las compa\u00f1\u00edas: unos, de las rentas que les producen viejas casas heredadas; otros, cobran pensiones quincenales o mensuales en las taquillas de las empresas.[7]<\/p>\n\n\n\n<p>Todas esas caracter\u00edsticas de estas ciudades se manifiestan en la obra de Villaroel Par\u00eds, en donde el poeta habla desde la mirada del ni\u00f1o que acompa\u00f1a al padre en su traves\u00eda por esas tierras, es una mirada inocente que se sorprende ante lo que se manifiesta a su alrededor, pero es tambi\u00e9n la mirada de ese ni\u00f1o ya adulto que recuerda y a\u00f1ora lo que una vez fueron esas ciudades. En este poemario de Villaroel Par\u00eds, el poeta va descubriendo y describiendo distintas ciudades, distintos pueblos del oriente del pa\u00eds, en un viaje que lo lleva por El Tigre, Caripito, El Tejero, Ca\u00f1o San Juan, Puerto la Cruz entre otros. Todo esto encontraremos en poema titulado \u201cEl Tejero\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>El Tejero no era el mismo pueblo<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los jurungos reventaron el primer pozo<\/p>\n\n\n\n<p>El tejero era el tiempo sumergido en las ruinas<\/p>\n\n\n\n<p>Borroso distante inexistente<\/p>\n\n\n\n<p>Rodando sobre una bicicleta de werehouse en werehouse<\/p>\n\n\n\n<p>Por el campamento de la mene grande Oil Company<\/p>\n\n\n\n<p>Circulo anaranjado Fierro de asfalto Alto sol de alambradas<\/p>\n\n\n\n<p>El Tejero es un pueblo de fifty fifty pasado y presente<\/p>\n\n\n\n<p>Zona de regateo donde el gobierno<\/p>\n\n\n\n<p>Reclamaba cincuenta por cincuenta del desastre<\/p>\n\n\n\n<p>No importaba la gente ni los recursos naturales<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo interesaba la mitad de cada d\u00f3lar<\/p>\n\n\n\n<p>Uno pod\u00eda encontrarse con la misma gente de tantos campos<\/p>\n\n\n\n<p>Cerrados y perdidos<\/p>\n\n\n\n<p>Con un mu\u00f1\u00f3n en la entrepierna y un brazo descolgado<\/p>\n\n\n\n<p>Era como si nunca nos hubi\u00e9ramos mudado<\/p>\n\n\n\n<p>Circulo anaranjado Visi\u00f3n de un mismo blanco[8]<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>En este fragmento del poema se refleja en un primer t\u00e9rmino el cambio que ha sufrido el pueblo, el poeta nos muestra un espacio venido a menos, abandonado. Hay un toque de a\u00f1oranza en esos primeros versos, luego en el poema se refleja el lado m\u00e1s cr\u00edtico y denunciante ante las acciones de las compa\u00f1\u00edas transnacionales y los gobiernos de turno, la insensibilidad de estos para con los habitantes del pueblo y para con el pueblo como espacio habitable. El poeta no deja de mostrar su queja ante esa realidad, pero no la asume de manera objetivada, ni descuida el lenguaje po\u00e9tico. En este poema se puede palpar tambi\u00e9n uno de los aspectos recurrentes en la tem\u00e1tica del petr\u00f3leo en la literatura, como es la presencia de lo extranjero, que se manifiesta en las empresas que se instalaron en el pa\u00eds para extraer el petr\u00f3leo de los yacimientos o en la penetraci\u00f3n de la cultura extranjera, en especial la norteamericana que se evidencia en el poema en algunas frases y nombres de compa\u00f1\u00edas petroleras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que sigue despu\u00e9s del trabajo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los aspectos que podemos encontrar tanto en la obra de Villaroel Paris como en la de Sim\u00f3n Petit son los espacios que habita y frecuenta el trabajador petrolero, sitios que se han ido construyendo con el cambio que se han generado en las ciudades donde la industria del petr\u00f3leo lleg\u00f3 a instaurarse. En varios poemas se hace referencia a lugares como los bares, los sitios de apuestas, prost\u00edbulos donde se congregan todo aquel que tiene relaci\u00f3n con la vida petrolera y en donde se suscitan diversas situaciones, discusiones, pleitos y en donde no falta el alcohol, y es que \u201cla falta de recreaci\u00f3n constructiva hace que los pobladores de los campos petroleros visiten con frecuencia los expendios de licores y los centros de prostituci\u00f3n que brotan como hongos en los alrededores\u201d[9]. Aqu\u00ed aparecen diversos personajes y se pone de manifiesto la conducta de quienes cada vez m\u00e1s se adentran en estilo de vida del trabajador de la industria. Uno de esos personajes es Lievano, que aparece en el poema del mismo nombre<\/p>\n\n\n\n<p>Traia su viol\u00edn la fiesta entera<\/p>\n\n\n\n<p>El negro Li\u00e9vano el m\u00e1s amado el bien recibido en las barracas<\/p>\n\n\n\n<p>Un negro de la sierra coste\u00f1a pe\u00f3n de haciendas<\/p>\n\n\n\n<p>Se vino con su m\u00fasica en la cuadrilla de la Sinclair<\/p>\n\n\n\n<p>Trabajaba en el Sinco en El Venado acu\u00f1ador de abajo<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la lovera descend\u00eda sus tubos<\/p>\n\n\n\n<p>Sus manos duras como&nbsp; petr\u00f3leo seco reivindicaban<\/p>\n\n\n\n<p>Una magia sobre el cuello del viol\u00edn los domingos<\/p>\n\n\n\n<p>Golpes y bailes<\/p>\n\n\n\n<p>Improvisando toda una larga noche viejos temas de campos<\/p>\n\n\n\n<p>Lievano el mago se iba con su parranda por la calle Bol\u00edvar<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que un d\u00eda unos torpucios se lo llevaron para Yoco[10]<\/p>\n\n\n\n<p>Se muestra en este poema un personaje de los cuales popularmente en Venezuela se le conoce como \u201cchicharachero\u201d, que representa esa persona que le gusta la fiesta, la parranda, que es conversador y entabla amistad con cierta facilidad lo que le permite ser conocido por muchos y ser muy popular, es este tipo de personaje arquet\u00edpico de la cultura venezolana que siempre est\u00e1 presente en los distintos espacios sociales. Se hace referencia en el poema a las barracas, sitios dispuestos para la fiesta y en donde se canta y se baila. Revisemos a continuaci\u00f3n&nbsp; el poema \u201cEl Mosquero\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed estaban las pintadas las cari\u00f1osas las amorosas<\/p>\n\n\n\n<p>Mujeres port\u00e1tiles de campamentos<\/p>\n\n\n\n<p>Entre largas barracas para todos los gustos<\/p>\n\n\n\n<p>eran las mismas caras que retozaban la Flint<\/p>\n\n\n\n<p>entre viejas rockolas<\/p>\n\n\n\n<p>mujeres venidas de Colombia Panam\u00e1 Barcelona y el Zulia<\/p>\n\n\n\n<p>Panteras amaestradas en el amor donde el hombre<\/p>\n\n\n\n<p>Desahoga su muerte<\/p>\n\n\n\n<p>Eran las moscas larvadas del petr\u00f3leo sobrevolando campos<\/p>\n\n\n\n<p>Quincalla arrumada en la opulencia del desorden<\/p>\n\n\n\n<p>Las noctambulas trotando la sabana de Guanipa<\/p>\n\n\n\n<p>En el Mosquero al lado sur de El Tigre<\/p>\n\n\n\n<p>Mujeres de canciones y barras que celebraban<\/p>\n\n\n\n<p>El revent\u00f3n de un pozo la semana de pago<\/p>\n\n\n\n<p>Mujeres que compart\u00edan el sudor las pu\u00f1aladas<\/p>\n\n\n\n<p>Un territorio rojo Un mundo errante[11]<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente la referencia que hace el poeta a las prostitutas que rodean a las ciudades petroleras, en busca del mejor postor a sabiendas del dinero que se maneja en esas zonas, este poema perfectamente se puede equiparar con el siguiente poema de Sim\u00f3n Petit:<\/p>\n\n\n\n<p>Por el bar Tiuna<\/p>\n\n\n\n<p>Anda una mujer<\/p>\n\n\n\n<p>De pelo negro<\/p>\n\n\n\n<p>Que afina sus cejas<\/p>\n\n\n\n<p>Que se desliza en las mesas<\/p>\n\n\n\n<p>Como culebra habla ronco.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella la carnadura del viernes.<\/p>\n\n\n\n<p>La contorsionista que estremece<\/p>\n\n\n\n<p>Las visiones en la sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Mujer Vampiro<\/p>\n\n\n\n<p>Clavando colmillos<\/p>\n\n\n\n<p>en todo aquel<\/p>\n\n\n\n<p>que huela a azufre.[12]<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos poemas muestran a estas figuras femeninas que son las prostitutas, casi pareciera que ambos poetas se han puesto de acuerdo en la descripci\u00f3n de las mismas, ya que las caracter\u00edsticas son muy semejantes, son mujeres que deambulan en esos espacios en los que se adentra el trabajador petrolero despu\u00e9s de su faena: los bares, clubes, sitios de apuestas, lugares nocturnos. En ambos poemas se las describe como mujeres especialistas en la seducci\u00f3n con la finalidad de aprovecharse de aquel que busca distracci\u00f3n y drenar la carga que representa el trabajo, adem\u00e1s sacar provecho econ\u00f3mico en el momento en que sus v\u00edctimas tienen m\u00e1s posibilidades de derrochar dinero, ambos utilizan met\u00e1foras que buscan representar lo que son estas figuras, si para Par\u00eds son&nbsp;<em>Panteras amaestradas<\/em>, Petit las llamar\u00e1&nbsp;<em>Mujer Vampiro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las condiciones de trabajo del obrero en la industria del petr\u00f3leo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de aqu\u00ed nos adentramos con Sim\u00f3n Petit en el trabajo de la industria petrolera. En el poemario&nbsp;<em>Bajo la gr\u00faa sobre el andamio<\/em>, todo se nombra desde la mirada del trabajador-obrero de la industria, para Petit la vida del obrero y la industria le es cercana \u201cya que Sim\u00f3n ha padecido en carne propia los trasiegos de esa oscura administraci\u00f3n del negocio petrolero\u201d[13]. El poeta no hace m\u00e1s que recrear una experiencia que le es propia, reflejando los detalles que ocurren en el acontecer cotidiano del trabajador y de todo lo que a este le rodea. Uno de estos aspectos que se manifiestan en los poemas es la descripci\u00f3n del espacio f\u00edsico y las condiciones de trabajo del obrero:<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Somos aquellos<\/p>\n\n\n\n<p>Que inhalamos el humo negro<\/p>\n\n\n\n<p>De las chimeneas<\/p>\n\n\n\n<p>Y los que tomamos<\/p>\n\n\n\n<p>el terroso asiento<\/p>\n\n\n\n<p>de las aguas.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos carne, petr\u00f3leo y hueso<\/p>\n\n\n\n<p>Somos sol somos tierra,<\/p>\n\n\n\n<p>Portamos el hedor de las Antillas<\/p>\n\n\n\n<p>A la hora de limpiarnos el pellejo<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)[14]<\/p>\n\n\n\n<p>Apreciamos como el poeta habla en primera persona, es parte de ese ambiente y se propone describirlo, en los versos se crea una sensaci\u00f3n de estar en un ambiente caluroso donde hay chimeneas, el trabajador se desenvuelve en condiciones precarias, el aspecto f\u00edsico de \u00e9stos tambi\u00e9n se manifiesta como \u201csucio y pestilente\u201d palpables en las frases \u201chumo negro\u201d y \u201chedor\u201d y donde el obrero &nbsp;se representa en aquello que lo rodea. Leamos el siguiente poema:<\/p>\n\n\n\n<p>Y aprend\u00ed a tomar agua en el casco<\/p>\n\n\n\n<p>A tragar tierra<\/p>\n\n\n\n<p>A comer grasa<\/p>\n\n\n\n<p>A insultar a los dem\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>Y besar de nuevo la rocola<\/p>\n\n\n\n<p>y no recuerdo qu\u00e9 m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)[15]<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente en este poema se evidencia como convive el obrero en su jornada de trabajo, \u00e9ste debe aprender a vivir con lo que tiene a su alcance y en los versos se vuelve a reafirmar la condici\u00f3n precaria e inhumana en la que est\u00e1 el trabajador, adem\u00e1s se muestra tambi\u00e9n las costumbres que adopta el obrero en la convivencia con sus compa\u00f1eros de trabajo a trav\u00e9s de insultos, y frecuentar los bares donde suena una rocola.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La relaci\u00f3n jefe-obrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los aspectos que subyace en la obra de Sim\u00f3n Petit es la relaci\u00f3n de trabajo entre la figura del obrero y el jefe, como es de suponer existe una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n del primero hacia el segundo, esta condici\u00f3n de subordinaci\u00f3n ha estado presente hist\u00f3ricamente desde los comienzos de la industria petrolera: \u201cel campo petrolero es un instrumento de los capitalistas extranjeros para crear y mantener una estructura de clases, de explotadores y explotados; un armaz\u00f3n sostenida jer\u00e1rquicamente por jefes y administradores\u201d[16]. En la obra de Petit no aparece la figura del extranjero como si la encontramos en la de Villarroel Paris, esto es evidente ya que Petit nos muestra la industria petrolera de finales del siglo XX, pero&nbsp; la figura del jefe que ya no es extranjero, es retratado en varios poemas, como el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Mosca,<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed viene el jefe.<\/p>\n\n\n\n<p>Agarra la pala y cava hondo<\/p>\n\n\n\n<p>Para ausentarnos<\/p>\n\n\n\n<p>Mosca,<\/p>\n\n\n\n<p>ah\u00ed viene el jefe<\/p>\n\n\n\n<p>agarra el martillo,<\/p>\n\n\n\n<p>que tiemble la tierra<\/p>\n\n\n\n<p>como otras veces<\/p>\n\n\n\n<p>para morir de nuevo<\/p>\n\n\n\n<p>en el asfalto.[17]<\/p>\n\n\n\n<p>La figura del jefe se presenta temible por parte de los trabajadores, el poeta recrea un dialogo cotidiano entre trabajadores ante la cercan\u00eda del \u00e9ste, en donde la forma de escapar a su mirada y una posible sanci\u00f3n es la fuerza de trabajo contin\u00faa, como dici\u00e9ndonos:\u00a0<em>ante la presencia del patr\u00f3n no se puede estar quieto<\/em>. Revisemos el siguiente poema:<\/p>\n\n\n\n<p>Los que aqu\u00ed estamos<\/p>\n\n\n\n<p>Venimos de afuera<\/p>\n\n\n\n<p>A levantar el sol<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el jefe viene<\/p>\n\n\n\n<p>Con una m\u00e1scara de guerra<\/p>\n\n\n\n<p>Y en torno m\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un silencio como la muerte<\/p>\n\n\n\n<p>En eso suena el pito,<\/p>\n\n\n\n<p>Desaparecemos<\/p>\n\n\n\n<p>Y comienza la historia.[18]<\/p>\n\n\n\n<p>Se plantea en este poema al trabajador como una especie de aut\u00f3mata dentro de la industria, tal es as\u00ed que responde al sonido de un pito. el jefe es quien ordena y manda, es una figura de poder al que el trabajador no le discute ni le refuta nada, solo obedece en silencio y como en el poema anterior se muestra un temor hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera concluimos este camino po\u00e9tico por la industria petrolera pasando desde sus inicios hasta los momentos actuales, donde percibimos como cada poeta con su particularidad manifiesta una experiencia de vida sin presentarse est\u00e1 de manera objetivada sino convertida en un hecho art\u00edstico a trav\u00e9s del lenguaje po\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>CITAS<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Miguel \u00c1ngel Campos. Las novedades del petr\u00f3leo. Caracas, Fundarte, 1994.136P.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Antonio L\u00f3pez Ortega, presentaci\u00f3n en:&nbsp;<em>Bajo la grua Sobre el andamio<\/em>. Paraguan\u00e1, Fondo Editorial Ateneo de Punto Fijo, 1999. p. 7.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] J.M. Villarroel Par\u00eds. De un pueblo y sus visiones. Barcelona, Venezuela, Fondo editorial del Caribe, 2009 (1\u00ba Edici\u00f3n 1979), 45P.<\/p>\n\n\n\n<p>[4] Sim\u00f3n Petit. Bajo la grua Sobre el andamio. Paraguan\u00e1, Barcelona, Venezuela, Fondo Editorial Ateneo de Punto Fijo, 1999. 69P.<\/p>\n\n\n\n<p>[5] C\u00f3simo Mandrillo.&nbsp;<em>Intimidad y nostalgia en de un pueblo y sus visiones de J.M Villarroel Par\u00eds<\/em>&nbsp;en:&nbsp;<em>De un pueblo y sus visiones<\/em>. Barcelona, Venezuela, Fondo Editorial del Caribe, 2009. p.8.<\/p>\n\n\n\n<p>[6] Op.Cit.p.7.<\/p>\n\n\n\n<p>[7] Rodolfo Quintero.&nbsp;<em>La cultura del petr\u00f3leo<\/em>. Caracas, &nbsp;Ediciones Facultad de Ciencia Econ\u00f3micas y Sociales UCV, 1968. p.62<\/p>\n\n\n\n<p>[8] Op.Cit. p.39.<\/p>\n\n\n\n<p>[9] Rodolfo Quintero. Op.Cit. p.37<\/p>\n\n\n\n<p>[10] Op.Cit. p.39.<\/p>\n\n\n\n<p>[11] Ibid. p.33<\/p>\n\n\n\n<p>[12] Op.Cit. p.61.<\/p>\n\n\n\n<p>[13] Ram\u00f3n Ordaz.&nbsp;<em>Piedra de aceite: oro negro en la poes\u00eda Venezolana<\/em>&nbsp;en :&nbsp;<em>Piedra de aceite<\/em>&nbsp;<em>recepci\u00f3n del tema petrolero en la poes\u00eda venezolana<\/em>. Barcelona, Venezuela, Fondo Editorial del Caribe, 2012. p.12.<\/p>\n\n\n\n<p>[14] Op. Cit. p.36-37.<\/p>\n\n\n\n<p>[15] Ibid. p.32<\/p>\n\n\n\n<p>[16] Rodolfo Quintero. Op. Cit. p.34<\/p>\n\n\n\n<p>[17] Op. Cit. p.13<\/p>\n\n\n\n<p>[18] Ibid. p.11<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/andres-palencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicada en https:\/\/revistacantera.com, con el t\u00edtulo: La visi\u00f3n de la Venezuela petrolera en los poemarios \u2018De un pueblo y sus visiones\u2019 de J.M. Villaroel Par\u00eds y \u2018Bajo la gr\u00faa Sobre el andamio\u2019 de Sim\u00f3n Petit<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Palencia La literatura del petr\u00f3leo. Si existe un hecho concreto que ha cambiado la sociedad venezolana en tiempos contempor\u00e1neos ha sido el descubrimiento de los pozos petroleros hace poco m\u00e1s de cien a\u00f1os, que supuso la instalaci\u00f3n y posterior crecimiento de la industria petrolera. 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