{"id":16933,"date":"2025-07-27T16:44:34","date_gmt":"2025-07-27T21:14:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16933"},"modified":"2025-07-27T16:44:34","modified_gmt":"2025-07-27T21:14:34","slug":"poemas-de-enrique-planchart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-enrique-planchart\/","title":{"rendered":"Poemas de Enrique Planchart"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Hel\u00f3 la muerte<\/strong> <strong>la fraterna mano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hel\u00f3 la muerte la fraterna mano<br>que acariciara un d\u00eda mis cabellos,<br>y para siempre hel\u00f3 la voz de aquellos<br>labios que el nombre di\u00e9ronme de hermano.<\/p>\n\n\n\n<p>Si a soledad me conden\u00f3 el destino<br>permiti\u00f3 en un rigor que yo encontrara,<br>un albergue de paz en mi camino,<br>un blanco y tierno pan y un agua clara.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue en tu casa donde hall\u00e9 el descanso<br>que hab\u00eda menester a la fatiga;<br>y el r\u00edo de mi vida hall\u00f3 un remanso<br>de suave sombra y de frescura amiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue tu voz un trino entre las frondas,<br>y fue tu alma un cielo claro y puro,<br>que cada vez que se mir\u00f3 en las ondas<br>ti\u00f1\u00f3 de azul el remolino oscuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el nen\u00fafar, hijo de la onda,<br>un afecto surgi\u00f3, sencillo y blanco.<br>!Bien puede darlo la corriente honda<br>si se amansa un momento en el cilanco!<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1 despu\u00e9s seguir, en su carreta<br>contra las piedras, cada instante rota;<br>mas qu\u00e9 importa, si va imperecedera<br>la fragante memoria en cada gota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siesta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel o ave, el solitario instante<br>que t\u00fa rechazas vuela en torno tuyo, <br>y el silencio desciende de sus alas,<br>que en suaves sombras pasa por tus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>El sue\u00f1o de las hierbas, oloroso,<br>entre velos de sol, sube y te envuelve<br>en la glauca penumbra que desgarra<br>el fulgor breve de las hojas muertas.<\/p>\n\n\n\n<p>La fina voz del ni\u00f1o que t\u00fa fuiste,<br>por mil l\u00edquidos labios repetida,<br>huye otra vez en la infantil corriente<br>hacia el placer de hablar con los rosales.<\/p>\n\n\n\n<p>Huye la voz, mas su mejor frescura<br>domina blandamente tus sentidos,<br>y los esparce por el valle claro<br>hasta el conf\u00edn donde la luz fallece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Noche<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nocturna noche de alabastro y \u00e9bano<br>guardada en el estuche de tu suave<br>dormir, tan puramente, que la ansiosa<br>mirada del amor m\u00e1s bien te ampara.<\/p>\n\n\n\n<p>Arde la llama fiel cerca del lecho,<br>pero tan castos son tus pies desnudos,<br>que en vano siembra sobre el torso muelle<br>sus misteriosas flores la penumbra.<\/p>\n\n\n\n<p>Oculto el brillo m\u00f3vil de tus ojos,<br>te quedas de ti misma abandonada,<br>y a vida m\u00e1s serena te transportas<br>con el candor de una sonrisa nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasado el corto linde del instinto,<br>en grave eternidad viertes tu hora;<br>e inmaterial adquiere tu hermosura<br>el sentido profundo de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>CUARTETO DE CUERDAS<\/p>\n\n\n\n<p><em>Primer Viol\u00edn.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n escribi\u00f3 este adi\u00f3s<br>con fuego y con cenizas<br>sobre mi coraz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la luz suspira<br>en la tr\u00e9mula llama<br>que alumbra mi vigilia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta turbaci\u00f3n<br>es como un misterio<br>que aumenta el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Muriera en tal tormento<br>si no se renovase<br>de momento en momento.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Segundo Viol\u00edn.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ya no est\u00e1s conmigo;<br>pero est\u00e1s en todo<br>desde que te has ido.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu nombre est\u00e1 en mis manos,<br>en m\u00ed pecho, en mis ojos,<br>y no puedo besarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el aire te encuentro,<br>pues tu ausencia me ha dado<br>el tacto de los ciegos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durase eterno el sue\u00f1o,<br>porque estando sin m\u00ed<br>estoy contigo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Viola.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por el cielo peque\u00f1o<br>pasa una noche enorme<br>sin luna ni lucero.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo golpea el viento<br>con r\u00e1fagas de sombra<br>mis banderas de duelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1ntos d\u00edas de pronto,<br>de pronto cu\u00e1ntas noches.<br>Todo el tiempo es ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Como fosfena blanca,<br>en el recuerdo oscuro,<br>tu frente tan lejana.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Violoncello<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A veces regresan tus manos;<br>sobre mis sienes se posan<br>y son mi corona de espinas<br>porque siento el calor de las gotas<br>de sangre por mis mejillas:<br>mas tambi\u00e9n mi corona de rosas<br>porque toda la estancia se llena<br>de la delicia de tu aroma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>ODA DE LOS CUATRO ELEMENTOS.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estrofa 1.<\/strong><br><em>\u00abHoc erat in uotis\u00bb Horacio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yo te canto en la tierra. La reciente<br>estaci\u00f3n, renovando los verdores,<br>te llama con instancia y tiernamente<br>desde el valle que a\u00f1ora a los pastores.<\/p>\n\n\n\n<p>Ven. Marcar\u00e9 tu huella en el relente<br>que todav\u00eda argenta los alcores<br>-como en mi coraz\u00f3n- el m\u00e1s ferviente<br>rumbo al vuelo de egl\u00f3gicos amores.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la comba del sam\u00e1n dilecto,<br>que en verde luz los brillos amortigua,<br>adorar\u00e9 en tu cuerpo lo perfecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sencillo. Mas, ay, pues me apareces<br>blanca y serena, como un ara antigua,<br>mis besos de uva y miel ser\u00e1n las preces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ant\u00edstrofa<\/strong> I<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abJe menrs sur toi\u00bb.Valery.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yo te canto en el aire. Conturbada,<br>a veces te acaricia desde el huerto,<br>por tu balc\u00f3n a la tormenta abierto,<br>la brisa, en una ardiente bocanada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tranquila yaces en tu lecho, amada:<br>el adorable busto descubierto<br>y fundida la faz, en un incierto<br>matiz de sombra con la muelle almohada.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes que el beso tu sopor sacuda<br>y a la luz de un rel\u00e1mpago te vea<br>en toda tu beldad, m\u00eda y desnuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ardiendo en tu perfume est\u00e1 mi vida,<br>alzada sobre ti, como una tea<br>por la doble tormenta. combatida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estrofa II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSi nozis pouvions fuir notre centre\u00bb. Hugo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yo te canto en el agua. Su lamento,<br>preso en su c\u00e1rcel de cristal, var\u00eda<br>el surtidor en notas de alegr\u00eda,<br>al pasar de un momento a otro momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Prisionero de amor, mi pensamiento<br>va de la dicha a la melancol\u00eda;<br>mas no son las cadenas lo que siento<br>sino lo breve de esta c\u00e1rcel m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Unamos tiernamente las mejillas<br>y este jard\u00edn ser\u00e1 mar sin orillas<br>donde bogue apacible nuestra nave.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el mismo oc\u00e9ano se halla preso<br>en sus confines. Un beso, s\u00f3lo un beso.<br>Que en una gota el infinito cabe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ant\u00edstrofa <\/strong>II<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abJes\u00fas, Jes\u00fas\u00bb. Jeanne D&#8217;Arc.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yo te canto en el fuego. Entre la llama<br>que le tortura el cuerpo ensangrentado<br>una voz de la v\u00edctima proclama<br>su postrer voto al cielo levantado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ardiendo, ardiendo el pecho que te ama,<br>y en amarte resume el m\u00e1s preciado<br>motivo de existir, tu nombre clama.<br>Amor, amor, en ti vivo confiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuego y amor por sendas desiguales<br>caminan; pero en obras van parejos<br>y toda esencia en ellos se convierte.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora, cuando toco en los umbrales<br>de la noche, columbro a sus reflejos<br>que vienen de ,la vida y dan la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Epodo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSomos divinidades mortales\u00bb. Her\u00e1clito.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De alegr\u00eda te vistes en la hora<br>de alegr\u00eda, de duelo en las de duelo;<br>yo te conozco: cambias s\u00f3lo el velo<br>que te oculta la faz desoladora.<\/p>\n\n\n\n<p>Fatalidad te llamas. Destructora<br>de cuanto por ti misma, en tu desvelo<br>eterno, creas. Pero no aminora<br>tu presencia la fuerza de mi anhelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiado en el amor, avanzo inerme<br>por tus dominios. No podr\u00e1s vencerme<br>porque junto conmigo va mi amada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, mientras t\u00fa nos tiendes nuevo lazo,<br>vamos los dos, en insoluble abrazo,<br>a hundirnos en tu todo o en tu nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ruego<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Imagen de ti misma, a cada instante<br>en nueva imagen tuya convertida,<br>que hurta a la mirada del amante<br>la plenitud apenas presentida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 huir de tu vida hacia otra vida<br>que est\u00e1 detr\u00e1s del espejo tan distante,<br>y no escuchar la voz que te convida<br>a fijar en la luz tu luz cambiante?<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que no es tuya tu hermosura<br>sino cuando la miras encerrada<br>en el arca inviolable del espejo.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00f3sate, mariposa, en la frescura<br>de tu rosa, que pronto ser\u00e1 nada<br>porque ya se quebranta su reflejo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/enrique-planchart-loynaz\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hel\u00f3 la muerte la fraterna mano Hel\u00f3 la muerte la fraterna manoque acariciara un d\u00eda mis cabellos,y para siempre hel\u00f3 la voz de aquelloslabios que el nombre di\u00e9ronme de hermano. 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