{"id":16907,"date":"2025-07-25T10:17:46","date_gmt":"2025-07-25T14:47:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16907"},"modified":"2025-07-25T10:30:19","modified_gmt":"2025-07-25T15:00:19","slug":"dos-cronicas-de-simon-alberto-consalvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cronicas-de-simon-alberto-consalvi\/","title":{"rendered":"Dos cr\u00f3nicas de Sim\u00f3n Alberto Consalvi"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El asalto a Curazao de 1929<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cUna doble aventura..\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En junio de 1929, un grupo de exilados venezolanos que deambulaban por el Caribe, unos que se refugiaban en M\u00e9xico, otros en Cuba, otros en las costas colombianas, llevaron a cabo una de las aventuras m\u00e1s inveros\u00edmiles de la \u00e9poca para invadir a la Venezuela de Juan Vicente G\u00f3mez: asaltaron antes la isla holandesa de Curazao. A la cabeza del grupo estaba el l\u00edder comunista Gustavo Machado y el guerrillero anarquista Rafael Sim\u00f3n Urbina que luego har\u00eda otra historia con el asesinato en 1950 del Presidente de la Junta Militar de Gobierno, Carlos Delgado Chalbaud.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los asaltantes se encontraban algunos j\u00f3venes como Miguel Otero Silva y Jos\u00e9 Trinidad Jim\u00e9nez Arr\u00e1iz, escritores y poetas con el devenir de los d\u00edas. Miguel ten\u00eda 21 a\u00f1os de edad. Pertenec\u00eda (como Jim\u00e9nez) a los estudiantes que en 1928 se alzaron contra G\u00f3mez y fueron a la c\u00e1rcel y al exilio.<\/p>\n\n\n\n<p>De Curazao, 150 combatientes invadieron Venezuela por la Vela de Coro el 9 de junio de ese a\u00f1o de 1929. Cincuenta a\u00f1os, en 1979, en compa\u00f1\u00eda de Gustavo Machado, Miguel Otero Silva rememor\u00f3 aquella ins\u00f3lita audacia. Entonces MOS dijo: \u201cDeseo traer a la memoria la realidad de casi todos los componentes de aquella guerrilla de 150 hombres que desembarc\u00f3 en las playas de La Vela de Coro. Casi todos est\u00e1n y muertos. El primero en caer fue el negro Ram\u00f3n Torres, jefe de nuestra vanguardia, con el coraz\u00f3n quebrado de un balazo. Otros hallaron la muerte en combates posteriores y algunos cayeron prisioneros y fueron ultimados a machetazos por los esbirros de G\u00f3mez. Guillermo Prince Lara, uno de los m\u00e1s brillantes y valerosos hombres de nuestra generaci\u00f3n, muri\u00f3 tres a\u00f1os m\u00e1s tarde tuberculoso en un sanatorio de Suiza. No pocos pere\u00accieron an\u00f3nimamente en las c\u00e1rceles y carreteras, donde fueron a dar con sus huesos\u201d. Y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero los pocos que quedamos vivos y de los cuales tres o cuatro est\u00e1n escuchando mis palabras de hoy, no hemos olvidado, no olvidaremos jam\u00e1s aquella noche luminosa y tensa del asalto, aquel triunfal estruendo de los motores del vapor Maracaibo rumbo a las costas de la patria, aquel ansiado mediod\u00eda de pisar tierra venezolana, arena venezolana, con un fusil nuevecito en la mano y gritando. \u00a1Abajo G\u00f3mez! \u00a1Viva la libertad!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En su novela Fiebre, Miguel relata los episodios de la invasi\u00f3n y la brutal persecuci\u00f3n a que fueron sometidos por las fuerzas del general G\u00f3mez, muertos de sed, hambrientos y perseguidos por las monta\u00f1as de Falc\u00f3n. Miguel salv\u00f3 la vida porque una familia humilde de La Vela le permiti\u00f3 refugiarse en un peque\u00f1o rancho que daba al mar, y ah\u00ed pas\u00f3 varias semanas hasta que se aplac\u00f3 la vigilancia, y se retiraron las tropas del general. De ah\u00ed huy\u00f3 a Colombia, Cartagena estaba a la vuelta de la esquina por los caminos del Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Moraleja: S\u00f3lo la desesperaci\u00f3n explica aventuras como esta, arriesgarse a ocupar una isla extranjera, y de ah\u00ed invadir la fortaleza de un dictador como Juan Vicente G\u00f3mez. La desesperaci\u00f3n, en suma, no tiene l\u00edmites. Era presidente del estado falc\u00f3n el general Le\u00f3n Jurado, un caudillo de temer. Como en la excursi\u00f3n se dijo que ven\u00edan algunos mexicanos, le envi\u00f3 un telegrama a G\u00f3mez donde dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cGeneral, ma\u00f1ana los zamuros comer\u00e1n carne mexicana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Botero<\/h3>\n\n\n\n<p>Conoc\u00ed a Fernando Botero a mediados de los a\u00f1os sesenta, en Nueva York. Lo visit\u00e9 en su taller del Village, y cada vez que ca\u00eda por la ciudad procuraba verlo; \u00edbamos al taller y despu\u00e9s acamp\u00e1bamos en una peque\u00f1a trattoria en el vecindario, pasta asciutta y un poco de vino. Pocas experiencias tan gratas he tenido como aquellas lejanas visitas al taller de Fernando, a pesar de que ha sido una de mis aficiones compartir con otros pintores, verlos manchar las telas, disfrutar del olor de \u00f3leos y trementinas, envidiar, digamos, sus privilegios secretamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Fernando trabajaba con un extra\u00f1o apremio, con una energ\u00eda poco com\u00fan. Con orden impecable arreglaba sus grandes \u00f3leos colgados de una manera que el n\u00famero creciente consumiera el menor espacio posible. Con paciencia que siempre agradec\u00ed, me mostraba uno por uno. Pocas escenas tengo tan frescas que podr\u00eda describir las obras que me impresionaron m\u00e1s. Por entonces su nombre ya despertaba inter\u00e9s y curiosidad, pero estaba a\u00fan lejos de la fama que conquist\u00f3 poco despu\u00e9s; fama que se acerca ahora al medio siglo y que avanza paralela a su capacidad de creaci\u00f3n e imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontr\u00e9 a Fernando en diversos pa\u00edses, y he seguido su obra a lo largo del tiempo. El pintor sol\u00eda venir a Venezuela, y ten\u00eda (tiene) gran afecto por esta tierra y por amigos de toda la vida, como Sof\u00eda Imber. Estos sentimientos se traduc\u00edan en donaciones de sus obras al Museo de Arte Contempor\u00e1neo que llevaba el nombre de la amiga. Grandes \u00f3leos, esculturas, dibujos, integran una colecci\u00f3n de distintas \u00e9pocas, y son testimonio de la generosidad del artista. Entre tantas obras est\u00e1 El gato, una de sus monumentales y bellas esculturas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este jueves 19 de abril Fernando Botero cumpli\u00f3 80 a\u00f1os de edad. Naci\u00f3 en 1932 en Medell\u00edn, y desde muy joven estudi\u00f3 en Colombia, M\u00e9xico e Italia. Lo impresionaron en sus primeros tiempos los muralistas mexicanos, y en Italia los grandes pintores del Renacimiento, que observ\u00f3 una y otra vez, maravillado y sediento. La manera como los mir\u00f3 y admir\u00f3 se tradujo en \u00f3leos que los recreaban seg\u00fan su estilo personal. Siempre se refiere a la influencia que Giotto ejerci\u00f3 en su arte, y en especial en su concepci\u00f3n del volumen. Esta etapa italiana fue clave en su formaci\u00f3n y en la definici\u00f3n de su estilo.<\/p>\n\n\n\n<p>Botero, se admite, es el artista pl\u00e1stico latinoamericano m\u00e1s reconocido en el mundo, y uno de los de obra m\u00e1s vasta y difundida. Convendr\u00eda a\u00f1adir que tambi\u00e9n uno de los m\u00e1s contempor\u00e1neos, no ajeno a los avatares del siglo, y es preciso reparar en la serie que dedic\u00f3 al horror y vejamen de torturas de prisioneros en la c\u00e1rcel de Abu Ghraib, en Irak. Un episodio que sacudi\u00f3 al mundo, y que Botero registr\u00f3 entre el espanto y la condena.<\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo de los 80 a\u00f1os, M\u00e9xico, Colombia e Italia, Espa\u00f1a, Brasil y Rusia, expresan su reconocimiento al pintor con retrospectivas y exposiciones que muestran su trabajo. M\u00e9xico e Italia fueron pa\u00edses que conocieron al joven estudiante, y, por consiguiente, existe una relaci\u00f3n vital. En el Palacio Nacional de Bellas Artes, en M\u00e9xico, y con el t\u00edtulo Fernando Botero, una celebraci\u00f3n, se exhiben 183 obras de m\u00e1s de 60 a\u00f1os, incluidas algunas de la primera exposici\u00f3n presentada en el estudio del fot\u00f3grafo Leo Matiz, en Bogot\u00e1, 1952. All\u00ed puede verse la m\u00e1s antigua de todas, Mujer llorando, pintada cuando apenas ten\u00eda 17 a\u00f1os de edad, y en la cual se vislumbra su estilo personal\u00edsimo, como lo han anotado algunos cr\u00edticos. En el dibujo de una guitarra, por ejemplo, ya estaban echadas las l\u00edneas de su pintura.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta \u201ccelebraci\u00f3n\u201d se puede recorrer la vida y la obra del artista, lo que \u00e9l llama \u201cregalos de la imaginaci\u00f3n\u201d, desde el joven de los primeros tiempos hasta sus variadas etapas, incluida la de Abu Ghraib. All\u00ed se muestran La corrida, los toros, ya sabemos, han sido una de las pasiones del pintor; retratos y autorretratos, naturalezas muertas, temas religiosos y de la vida cotidiana, los bailes y jolgorios de la gente com\u00fan, algunas figuras estrafalarias, un cierto dictador o caudillo, payasos del circo, monjas que caen en la tentaci\u00f3n. De la fiesta al drama y a la congoja, como en la serie V\u00eda crucis, la pasi\u00f3n, que Botero don\u00f3 a su ciudad natal y que se exhibe all\u00e1, en Medell\u00edn, en cuyos parques se pueden admirar enormes esculturas que hacen de la ciudad un museo Botero.<\/p>\n\n\n\n<p>Repaso ahora los muchos libros sobre el pintor. Me detengo en uno, el de Mario Vargas Llosa, de 1984, editado en Nueva York por William Gelender. Veamos las claves del arte de Botero que ofrece el novelista: \u201cEn alguna noche de Las mil y una noches se cuenta que la m\u00e1s apetecible criatura del harem de Har\u00fan Arrashid era una joven de caderas tan abundantes que deb\u00eda permanecer siempre acostada, pues, si se pon\u00eda de pie, perd\u00eda el equilibrio y se ca\u00eda (deber\u00eda decir, tal vez, se derrumbaba)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Anota Mario que identificar la belleza con la flacura es occidental, protestante y moderno. Que cuando Botero era ni\u00f1o, \u201cla tradici\u00f3n que emparenta la abundancia con la belleza estaba muy viva en Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/simon-alberto-consalvi\/\" target=\"_blank\">Sobre el aut<\/a><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/simon-alberto-consalvi\/\" target=\"_blank\">o<\/a><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/simon-alberto-consalvi\/\" target=\"_blank\">r<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Notas publicadas en: https:\/\/reportero24.com. Foto del vapor Maracaibo, secuestrado para el asalto a Curacao del a\u00f1o 1929. Fuente: https:\/\/museodeltransportecaracas.blogspot.com.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asalto a Curazao de 1929 \u201cUna doble aventura..\u201d En junio de 1929, un grupo de exilados venezolanos que deambulaban por el Caribe, unos que se refugiaban en M\u00e9xico, otros en Cuba, otros en las costas colombianas, llevaron a cabo una de las aventuras m\u00e1s inveros\u00edmiles de la \u00e9poca para invadir a la Venezuela de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":16908,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16907"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16907"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16916,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16907\/revisions\/16916"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}