{"id":16855,"date":"2025-07-22T15:11:41","date_gmt":"2025-07-22T19:41:41","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16855"},"modified":"2025-07-22T15:11:41","modified_gmt":"2025-07-22T19:41:41","slug":"el-chingo-escena-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-chingo-escena-1\/","title":{"rendered":"El chingo (escena 1)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Edilio Pe\u00f1a<\/h4>\n\n\n\n<p><em>A Rom\u00e1n Chalbaud<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Personajes<br>ROBERTO ANDRADE. El Chingo Imaginario<br>RICARDO SALVATIERRA. El Actor de la Compa\u00f1\u00eda An\u00f3nima de Alquiler de Sentimientos<\/p>\n\n\n\n<p>Una habitaci\u00f3n. Amoblada con objetos de los a\u00f1os 40 y 50. Se destaca una cena iluminada con candelabros. Una cortina blanca enmarca una ventana que mira hacia los edificios de una ciudad. La fotograf\u00eda, de la actriz cinematogr\u00e1fica Vivien Leigh, cuelga de una pared. Una m\u00fasica nocturna, a pesar de que es de d\u00eda, se oye desde la radio, subrayando la atm\u00f3sfera nost\u00e1lgica del lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escena 1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se escucha un timbre. De una habitaci\u00f3n contigua, sale Roberto Andrade con un tapaboca-nariz. Ansioso se dirige hacia la puerta donde cuelga un sombrero y la abre. De inmediato, entra Ricardo Salvatierra con una maleta y un paraguas destartalado, se mueve nervioso por toda la habitaci\u00f3n hablando sin parar.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Como ve, he llegado como un pez\u2026 todo empapado. (Sacude el paraguas y las gotas de agua salpican a Roberto Andrade. Este retrocede desconcertado.) Si sigue lloviendo as\u00ed, tambi\u00e9n dios caer\u00e1 con su corte de \u00e1ngeles. La pr\u00f3xima, compro ese bell\u00edsimo paraguas que est\u00e1 en la tienda de abajo. De empu\u00f1adora de metal y bast\u00f3n de madera pulida. S\u00ed se\u00f1or. Entonces, las veces que salga a la calle cantar\u00e9 bajo la lluvia tal como lo hizo Gene Kelly\u2026 (Coloca el paraguas en un rinc\u00f3n.) Ah, perm\u00edtame presentarme. (Extiende una mano.) Ricardo Salvatierra, para servirle. (Se acerca a la mesa con la cena.) Umm, esta cena se ve apetitosa\u2026 L\u00e1stima que el alquiler se estableci\u00f3 a plena luz del d\u00eda. Pero, bueno, as\u00ed le saldr\u00e1 m\u00e1s econ\u00f3mica la sesi\u00f3n. La lluvia me abri\u00f3 el apetito, se\u00f1or Andrade.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Hablando como un chingo.) \u00bfQui\u00e9n es usted?<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (A punto de re\u00edrse.) La persona que usted esperaba. Me ha enviado la Compa\u00f1\u00eda An\u00f3nima de Alquiler de Sentimientos R S K\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Pero yo no lo esperaba a usted. Creo\u2026 creo que ha existido una equivocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Sin entender.) \u00bfC\u00f3mo\u2026? No le entiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Insiste, esforz\u00e1ndose en pronunciar bien.) \u2026Creo que ha existido una equivocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Nada de equivocaci\u00f3n, se\u00f1or Roberto Andrade. (Coloca la maleta en una silla.) Aqu\u00ed en esta maleta traigo la persona con la cual usted quiere encontrarse en esta noche que vamos a inventar. Con los datos y las se\u00f1as que usted envi\u00f3 para la escritura del gui\u00f3n. Lo \u00fanico que le falta a su anhelado personaje es el soplo de vida que le dar\u00e1 mi notable interpretaci\u00f3n. (Se asoma por la ventana. Respirando profundamente.) Qu\u00e9 buena vista tiene su apartamento, se\u00f1or Roberto Andrade. Desde aqu\u00ed se puede ver la ciudad completa\u2026 Con el rugir del tr\u00e1fico y el r\u00edo de sus gentes\u2026 De noche esto debe ser un lindo espect\u00e1culo\u2026 iluminado con estrellas solitarias\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Quiero que se marche\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Sin entender.) \u00bfC\u00f3mo dijo?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: V\u00e1yase\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Entiendo. Ahora duda. No sabe si vale la pena el encuentro o no. Algunos clientes se arrepienten a \u00faltima hora. Piden el servicio en tal estado de depresi\u00f3n\u2026 drogados\u2026 o borrachos\u2026 que al llegar uno para actuar, creen que fueron v\u00edctimas de un enga\u00f1o. Y d\u00e9jeme aclararle. La alucinaci\u00f3n es de los clientes. No de la empresa. Nosotros s\u00f3lo traemos la representaci\u00f3n que los clientes quieren vivir. (Se acerca a la cena preparada en la mesa.) Ah\u2026 Esto se ve delicioso\u2026 (Comienza a picar la comida.) Pero, bueno, manos a la obra, perm\u00edtame otra habitaci\u00f3n o el ba\u00f1o\u2026 y estar\u00e1 en un instante, frente a usted, la luna de sus sue\u00f1os\u2026 su querida madre. Por cierto, se\u00f1or Andrade, \u00bfqu\u00e9 edad ten\u00eda ella? Porque ese detalle no aparece en los datos biogr\u00e1ficos que nos hizo llegar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Usted no podr\u00eda ser mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: No le entiendo, se\u00f1or Roberto Andrade. Es decir, no le oigo bien. S\u00e9 que debe costarle una barbaridad no poder hablar nor\u2026 normalmente. Pero, perm\u00edtame ayudarlo. Esto que voy a indicarle lo aprend\u00ed en los cursos de entrenamiento actoral. Claro, esto yo lo hac\u00eda con un l\u00e1piz. Usted mejor no lo haga. Trate entonces de pronunciar con lentitud. A ver\u2026 abra la boca\u2026 y d\u00edgame lo que me tiene que decir pronunciando palabra por palabra\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Usted\u2026 no\u2026 podr\u00eda\u2026 ser\u2026 mi madre\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00bfPor qu\u00e9 dice eso, se\u00f1or Roberto Andrade?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Porque yo esperaba una mujer. No un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Pero yo soy una actor! No subestime mi profesionalismo. Tengo m\u00e1s de diez a\u00f1os en el oficio. Cualquier actor del medio envidiar\u00eda mis dotes interpretativos. Ninguno podr\u00eda hacer lo que yo hago. Se\u00f1or Andrade, soy un actor entrenado s\u00f3lo para interpretar la realidad vivida o por vivir. La que se escurre a diario por este mundo. No la realidad imaginada por un escritor\u2026 \u00bfComprende? Mi profesi\u00f3n es algo m\u00e1s que ser un actor. Es como\u2026 la reencarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Mi madre no puede ser interpretada por un hombre. Tiene que ser una actriz. Llamar\u00e9 a la empresa\u2026 y les comunicar\u00e9 su equivocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Espere, se\u00f1or Roberto Andrade. No tome ese tel\u00e9fono todav\u00eda. Usted comprenda. Yo soy muy bueno haciendo de mujer. He hecho de mujer much\u00edsimas veces. Mi talento posee un verdadero cat\u00e1logo femenino. Hay muchos testigos en esta ciudad. Claro, una vez alguien pretendi\u00f3 sobrepasarse en la intimidad\u2026 y yo no soy de esos. Usted sabe.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Oy\u00f3 lo que dije, se\u00f1or Ricardo Salvatierra\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Se\u00f1or Roberto Andrade, hoy las cosas no me han salido como las planifiqu\u00e9. Definitivamente. No s\u00e9 si la raz\u00f3n es el tiempo, los astros o esta lluvia que arrecia. O la due\u00f1a de la pensi\u00f3n donde viv\u00eda. F\u00edjese, la desgraciada me ech\u00f3 del lugar justo cuando la empresa me encarg\u00f3 este trabajo. Ahora, si la empresa me hubiera adelantado el pago, su madre habr\u00eda entrado por esa puerta como una flor esplendorosa. Pero esa no son las condiciones entre la empresa y los empleados. Ni siquiera consegu\u00ed un ba\u00f1o p\u00fablico, un lugar solitario donde cambiarme. Entonces, tuve que venirme as\u00ed, sin su madre encarnando mi cuerpo, mi alma. Por favor, no hable con la empresa, me despedir\u00edan tambi\u00e9n. Necesito ganar algo de dinero para alquilar un lugar donde ir a vivir. Soy un hombre solo, sin mujer ni familia. Por favor, se\u00f1or Roberto Andrade. D\u00e9jeme realizar el trabajo que pidi\u00f3\u2026 \u00a1Perm\u00edtame que sea su madre!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: No podr\u00eda. Es mejor que se vaya.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00bfLe parezco feo?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: No s\u00e9\u2026 su madre era bonita y usted puede pensar que yo no podr\u00eda alcanzar su belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Por favor\u2026 \u00a1V\u00e1yase ya!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Est\u00e1 bien\u2026 si usted lo quiere as\u00ed\u2026 me ir\u00e9\u2026 (Vuelve a picar la comida.) Me ir\u00e9 a ver una pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1Ya basta! Deje de picar la comida. Esta cena la prepar\u00e9 para mi madre; \u00a1no para usted\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Perdone. Tengo tanta hambre. Justamente me vine sin comer para que ella disfrutara su cena\u2026 (Toma la maleta. Se dirige hacia la puerta, de pronto se queda mirando la fotograf\u00eda de Vivien Leigh.) Hermosa mujer. La admiro tanto como usted. Renombrada y olvidada actriz de cine. 1940\u2026 50\u2026 s\u00ed\u2026 Fue una \u00e9poca inolvidable. Pero hubo un momento en que todo era en blanco y en negro. Las pel\u00edculas, las personas. Antes las personas quer\u00edan o no. Ten\u00edan voz o eran mudas. En cambio, en estos tiempos de diluvio, nunca se sabe hasta que punto lo quieren o lo odian a uno\u2026 Yo creo que todo comenz\u00f3 con el color. El tecnicolor cambi\u00f3 la vida de las gentes. \u00bfNunca vio la pel\u00edcula \u00abUna Eva y dos Adanes\u00bb?\u2026 Yo no he dejado de re\u00edrme. Recientemente la Metro intent\u00f3 colorearla. \u00bfY sabe lo que ocurri\u00f3? Desde la pantalla, Marilyn Monroe se opuso amenazadora: \u00abSi me salpican de esa cosa dir\u00e9 quien orden\u00f3 mi asesinato\u2026\u00bb \u00bfQu\u00e9 le parece? (Pausa. Mirando de nuevo la fotograf\u00eda.) \u00bf La quer\u00eda mucho?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: La quiero querer, se\u00f1or Salvatierra\u2026 (Nost\u00e1lgico. Olfatea el aire y se acerca a la ventana.) A veces creo que una de esas bellezas entaconadas que transitan all\u00e1 abajo por las calles es mi mam\u00e1 que viene a mi encuentro\u2026 (Se inclina emocionado frente a la ventana estirando una mano.) \u2026\u00a1Mam\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Tenga cuidado, puede caerse!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Emocionado.) \u00a1Entr\u00f3 a una caseta telef\u00f3nica!\u2026 Su dedo disca un n\u00famero\u2026 \u00a1Mi n\u00famero! (Suena el timbre del tel\u00e9fono. Mira hacia \u00e9l y corre a tomarlo.) Al\u00f3\u2026 mam\u00e1, \u00bferes t\u00fa\u2026? \u00a1Dime algo\u2026! \u00a1Quiero o\u00edr tu voz!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Incre\u00edble!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Deja el tel\u00e9fono y vuelve a asomarse a la ventana.) \u2026Pobrecita\u2026 est\u00e1 muy emocionada, casi no puede hablar\u2026 \u00a1Mam\u00e1!\u2026Viene a mi encuentro\u2026 \u00a1Mam\u00e1!\u2026Entr\u00f3 al edificio\u2026 sube las escaleras\u2026 Ahora entra en el ascensor\u2026 se mira en el espejo y se acicala su belleza\u2026 \u00a1Sus tacones se hunden en mi cuerpo y mi sangre r\u00ede acelerando los latidos de mi coraz\u00f3n!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Cantando como mujer.) Suave brisa de la ma\u00f1ana\u2026 suave brisa de la ventana\u2026 voy en busca de mi ni\u00f1o adorado\u2026 \u00a1Mi ni\u00f1o dorado!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Reaccionando.) \u00a1No, \u00e9sa no era la canci\u00f3n que pudo haber cantado ella!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Esta canci\u00f3n se incluy\u00f3 en el gui\u00f3n a petici\u00f3n suya. (Saca de un bolsillo del saco varias cuartillas. Las revisa.) D\u00e9jeme ver\u2026 aj\u00e1\u2026 aqu\u00ed est\u00e1. Es la misma canci\u00f3n que ahora canto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Entonces, se equivoc\u00f3 el guionista de la empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Pero es f\u00e1cil de corregir. (Protestando en voz baja.) Estos guionista de ahora siempre le quieren chalequear la escena a los personajes de la realidad\u2026 Los ponen a hacer cosas que no tienen pie ni cabeza. Creen que escribir para la realidad es lo mismo que escribir para la ficci\u00f3n. (Revisando el gui\u00f3n. Extrae un l\u00e1piz disponi\u00e9ndose a copiar.) A ver, \u00bfc\u00f3mo era esa canci\u00f3n que cantaba su madre\u2026?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Grave.) Quiere que siga haciendo el rid\u00edculo se\u00f1or Salvatierra. \u00a1No le basta o\u00edrme hablar\u2026! \u00a1Quiere o\u00edrme cantar tambi\u00e9n!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Por favor, no se ofenda. Yo vine ayudarlo. Yo vine a hacer su sue\u00f1o realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1V\u00e1yase\u2026! \u00a1Ya basta\u2026! \u00a1D\u00e9jeme solo\u2026! No se burle m\u00e1s de m\u00ed. (Se le cae el tapaboca-nariz.) Perd\u00f3n. (Lo recoge y trata de pon\u00e9rselo de nuevo anudando la trenza detr\u00e1s de su cabeza. No lo consigue. Descontrolado, intenta justificarse.) Tiene que perdonarme. Estas cosas\u2026 que venden ahora\u2026 no son de muy buena calidad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Sorprendido.) \u00a1Usted no es chingo, se\u00f1or Andrade! \u00a1Usted es un hombre normal! Con su nariz completa\u2026 sus labios. Y usted nos dijo todo lo contrario. \u00bfPor qu\u00e9 act\u00faa como un chingo\u2026? \u00bfO es hereditario su mal?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: D\u00e9jeme explicarle\u2026 \u00a1Yo no soy un chingo de verdad!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Ya veo\u2026 \u00bfQuiere jugar\u2026? \u00bfO tambi\u00e9n es un actor como yo? Nunca antes lo hab\u00eda visto en la empresa. \u00bf O es que pertenece al personal clandestino? \u00bfO a la vil competencia\u2026?<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1No, se\u00f1or Salvatierra!\u2026 \u00a1Perm\u00edtame aclararle la situaci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Molest\u00e1ndose progresivamente.) \u00a1Hable\u2026! Hable normalmente.. vamos, quiero o\u00edr su verdadera voz. \u00bfPor qu\u00e9 la simula? \u00bfO es que quiere burlarse de m\u00ed?\u2026 Entiendo. Usted es uno esos clientes que estafan a la empresa con problemas que no tienen. \u00a1Un cliente ocioso\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1Nunca, nada de eso\u2026! Resulta que yo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00bfHay alguien riendo detr\u00e1s de la paredes\u2026? (Golpea con el pu\u00f1o una pared.) \u00bf\u2026Un ojo viendo por un huequito?\u2026 (Con el l\u00e1piz punza las paredes.) \u2026 As\u00ed que esta ma\u00f1ana no s\u00f3lo me moj\u00f3 la lluvia, no s\u00f3lo me despidieron de la pensi\u00f3n, sino que un se\u00f1or echador de broma\u2026 me cit\u00f3 a una representaci\u00f3n donde no existe drama\u2026 sino pura comedia.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1No!\u2026 \u00a1No!\u2026 Si usted me dejara contarle la verdadera raz\u00f3n de mi problema\u2026 \u00a1La desgracia de mi vida !<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Vaya d\u00eda el que me ha tocado hoy! (Tomando la maleta.) Bueno, se\u00f1or Roberto Andrade. Termin\u00f3 la funci\u00f3n. (Extendiendo una mano.) P\u00e1gueme\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Pero usted no ha actuado.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Es como si lo hubiera hecho. En el contrato est\u00e1 claro. (Saca de otro bolsillo un manojo de papeles. Leyendo.) \u00abDe no efectuarse la representaci\u00f3n por razones de dos o m\u00e1s datos no facilitados anteriormente por el contratante ante la empresa, dicho contrato quedar\u00e1 rescindido, debiendo el contratante pagar al int\u00e9rprete los honorarios profesionales establecidos en la cl\u00e1usula 2.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: (Desesperado.) \u00a1Yo no puedo perder esta oportunidad de mi vida\u2026! \u00a1Quiero encontrarme con mi madre! \u00a1H\u00e1galo por m\u00ed, se\u00f1or Salvatierra! El psiquiatra me lo recomend\u00f3. Soy un hombre atormentado. Varias veces e intentado suicidarme. No logro borrar de mi mente el chingo que creo ser. Entre al ba\u00f1o y c\u00e1mbiese. O h\u00e1galo aqu\u00ed delante de m\u00ed mismo. No me importa. \u00a1Pero encarne a mi madre! \u00a1Por favor!\u2026 (Sujet\u00e1ndose al saco de Ricardo Salvatierra.) \u00a1\u2026 Mam\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00bfQu\u00e9 le pasa\u2026? \u00a1Qu\u00edteme las manos de encima\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Comprenda\u2026 este encuentro con ella puede ser grandioso\u2026 \u00a1Mam\u00e1\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Vamos\u2026! \u00a1D\u00e9jeme\u2026! \u00a1Yo no soy su madre! (Lo empuja y Roberto Andrade cae en el suelo.)<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1Ay! (Trata de incorporarse gateando hacia Ricardo Salvatierra mientras \u00e9ste retrocede at\u00f3nito.) Usted\u2026 \u00a1Usted, se\u00f1or Salvatierra, puede ayudarme a resolver mi problema\u2026! \u00a1Mam\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Huyendo de Roberto Andrade.) \u00bfQu\u00e9 le pasa, se ha vuelto loco\u2026? \u00a1No me toque!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1Mam\u00e1\u2026!(Se aferra a las piernas de Ricardo Salvatierra.) \u2026\u00a1Mama\u00edta!<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: \u00a1Su\u00e9lteme\u2026! \u00a1No soy ni voy a ser de su madre\u2026! No puedo hacerme c\u00f3mplice de un enga\u00f1o. Usted nunca le inform\u00f3 a la compa\u00f1\u00eda que era un chingo imaginario. (Gritando.) \u00a1Yo vine a actuar frente a un chingo de verdad, no un chingo de mentira! \u00a1P\u00e1gueme o ser\u00e9 yo quien llame a la empresa para que lo demande!<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: \u00a1No, eso no! (Se levanta del suelo. Sosegado.) Por favor\u2026 no se moleste. Perdone la escena\u2026 pero\u2026 pero no me pude contener\u2026 de pronto sent\u00ed un perfume de mujer en el ambiente y cre\u00ed que usted era mi madre\u2026. que se dispon\u00eda a ser de mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Sentencioso.) P\u00e1gueme\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Le pagar\u00e9 inmediatamente. (Saca una chequera. Y elabora un cheque.)<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Tomando el cheque. Lo mira.) \u00bfUn cheque? Acordamos que era en efectivo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: No tengo dinero en efectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: Est\u00e1 bien. D\u00e9jelo as\u00ed. Lo cobrar\u00e9 ahora mismo en el banco. (Mirando el cheque.) Espere\u2026 no le puso su firma.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Disculpe\u2026 los nervios me distraen\u2026 (Hace un cheque de nuevo y lo firma. Se lo extiende a Ricardo Salvatierra.) \u2026 \u00bfTodo bien?<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO SALVATIERRA: (Revisando el cheque.) Todo bien\u2026 por ahora. Buenos d\u00edas, se\u00f1or Roberto Andrade. (Toma el paraguas y la maleta. Compasivo se queda mirando el aspecto acongojado de Roberto Andrade.) Que disfrute la cena, a pesar de la ausencia de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: Perdone la molestia, se\u00f1or Salvatierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Salvatierra sale cerrando la puerta. Roberto Andrade camina entristecido hacia la ventana. Pasea su mirada por la imagen de la ciudad. Luego cubre la ventana con la cortina. Se acerca a la mesa y se sienta. Se queda viendo la fotograf\u00eda de Vivien Leigh. De improviso, entre la penumbra, se oye la voz de una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>VOZ DE MUJER: \u00abCari\u00f1o, puedes apagar la m\u00fasica de la radio. Por favor.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>ROBERTO ANDRADE: S\u00ed, mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edilio-pena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Foto: Jairo Carthy y Rafael Y\u00e9pez en la adaptaci\u00f3n de la obra Producida por el Centro Internacional para el Nuevo Teatro.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edilio Pe\u00f1a A Rom\u00e1n Chalbaud PersonajesROBERTO ANDRADE. El Chingo ImaginarioRICARDO SALVATIERRA. El Actor de la Compa\u00f1\u00eda An\u00f3nima de Alquiler de Sentimientos Una habitaci\u00f3n. Amoblada con objetos de los a\u00f1os 40 y 50. Se destaca una cena iluminada con candelabros. Una cortina blanca enmarca una ventana que mira hacia los edificios de una ciudad. 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