{"id":1677,"date":"2021-10-05T00:49:00","date_gmt":"2021-10-05T05:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=1677"},"modified":"2024-11-29T16:31:51","modified_gmt":"2024-11-29T21:01:51","slug":"adriano-gonzalez-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/adriano-gonzalez-leon\/","title":{"rendered":"Adriano Gonz\u00e1lez Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Gabriel Gonz\u00e1lez<\/h4>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 10px;\"><em>Toda ciudad elabora despojos, trafica con restos, roba, aletea, desnivela, cambia su balanza, hace trampa con un kilogramo, lanza sus globos efervescentes y azuza las piruetas para que no veamos al tragallamas de la feria, para que veamos s\u00f3lo sus llamas&#8230; <\/em>AGL<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Una narraci\u00f3n comienza, se interrumpe, se cuela, se intercepta; vira en un sem\u00e1foro, cambia de \u00e9poca; ahora es el campo el que habla; sin que la luz titile, el testigo pasa a otro narrador. El lector se distrae y el cuento se detiene, esperando que regrese su atenci\u00f3n a batallar por el menudo detalle; o se sale por una ventana por la que miran m\u00faltiples casas, pues el paisaje urbano es as\u00ed, fracturado, fragmentario. Son muchas vidas; la tragedia, la imaginaci\u00f3n, la lluvia, la calle. Proximidades; vidas paralelas. La ciudad \u2014una aglomeraci\u00f3n escurridiza\u2014 encontr\u00f3 acaso por primera vez su mejor obra literaria en un escritor de Escuque llamado Adriano Gonz\u00e1lez Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Primero escribi\u00f3 cuentos, como los de los libros <em>Las hogueras m\u00e1s altas<\/em> (1959), <em>Asfalto-infierno <\/em>(1963) y <em>hombre que daba sed <\/em>(1967). Su lenguaje y su forma de narrar f\u00e1bulas, pesadillas, la hab\u00eda comprendido aquel jurado que valor\u00f3 su relato <em>El lago<\/em> en 1956. Y los del Premio Biblioteca Breve que recibi\u00f3 su novela <em>Pa\u00eds port\u00e1til <\/em>(1968)<em>.<\/em> Con ella quedaban atr\u00e1s las novelas de la tierra y el realismo para asomarse a eso que llamaron el boom latinoamericano. Gonz\u00e1lez Le\u00f3n expuso la Venezuela que viv\u00eda en carne propia, reciente: las guerrillas urbanas de los a\u00f1os 60. Andr\u00e9s Barazarte, su personaje central, viene de la Venezuela feudal \u201ccon un cortejo de esp\u00edritus\u201d y su crisis raigal, y no alcanza a tener conciencia del papel que juega en la historia. Esto representa una po\u00e9tica de nuestro gran conflicto social de estos a\u00f1os.<\/p>\n<p><em>Pa\u00eds port\u00e1til <\/em>es una suma de narraciones. Y tiene temperaturas diferentes. Ocasiones en que las acciones ocurren de una manera vertiginosa; emocionante. Como aquel pasaje donde matan al sastre que iba a ninguna parte, o el otro donde Ernestina ver\u00e1 los ojos de Quintero en fuga.<\/p>\n<p>A los quince a\u00f1os es corresponsal de <em>El Nacional <\/em>en los Andes. Se gradu\u00f3 de abogado en la Universidad Central, y con un grupo de c\u00e9lebres escritores \u2014como Edmundo Aray, Guillermo Sucre, Rodolfo Izaguirre, Efra\u00edn Hurtado\u2014 funda <em>Sardio.<\/em> Una seriada que, como lo dice entre sus ensayos <em>Del rayo y de la luna <\/em>(1981), \u201cse une a lacrim\u00f3genas, huelgas de protesta contra la dictadura y en alg\u00fan modo complica los amigos, porque antes que la literatura se trataba de un ensayo de la vida\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ray\u00f3 sobre <em>El Techo de la Ballena. <\/em>Ambas revistas tuvieron indiscutible impacto en nuestra literatura; hab\u00eda rebeld\u00eda y compromiso con la realidad circundante y mucho talento juvenil.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los venezolanos conocieron a Adriano \u2014como lo llamaban los alumnos de la Escuela de Letras\u2014 porque en la Televisora Nacional hac\u00eda <em>Contratema<\/em>, un programa sobre literatura y arte. Lo ve\u00eda un gent\u00edo, y los taxistas no quer\u00edan cobrarle la carrera hasta donde viv\u00eda, en la calle Madrid de Las Mercedes.<\/p>\n<p>No hab\u00eda escrito nunca m\u00e1s una novela pese al \u00e9xito. \u201cEscribir una novela, un relato o una poes\u00eda es el mismo esfuerzo que vivir\u201d, dijo. En 1994 puso <em>Viejo<\/em> en manos editoriales. Ya el autor era otro, y el dif\u00edcil tema era la ancianidad de un personaje \u201ccontradictorio, como todos los seres humanos\u201d, lleno de fantas\u00edas, angustias e historias.<\/p>\n<p>Public\u00f3 tard\u00edamente su primer poemario <em>Hueso de mis huesos <\/em>(1997), y con \u00e9l uno comprende la calidad de su narrativa. Porque como poeta era bueno.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cTu ojo, espejo de pavo real, secuestra y multiplica el paisaje\u201d.<\/p>\n<h4>Cuento<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-adriano-gonzalez-leon\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Uno y Hermanos (dos cuentos)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/linaje-de-arboles\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Linaje de \u00e1rboles<\/a> (selecci\u00f3n)<\/p>\n<h4>Novela<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/pais-portatil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pa\u00eds port\u00e1til<\/a> (fragmentos)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/viejo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Viejo<\/a> (fragmentos)<\/p>\n<h4>En Biblioteca<\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/pais-portatil-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pa\u00eds port\u00e1til<\/a> (libro completo)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gabriel Gonz\u00e1lez Toda ciudad elabora despojos, trafica con restos, roba, aletea, desnivela, cambia su balanza, hace trampa con un kilogramo, lanza sus globos efervescentes y azuza las piruetas para que no veamos al tragallamas de la feria, para que veamos s\u00f3lo sus llamas&#8230; AGL Una narraci\u00f3n comienza, se interrumpe, se cuela, se intercepta; vira [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1678,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[46,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1677"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1677"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12817,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1677\/revisions\/12817"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}