{"id":16754,"date":"2025-02-15T13:59:00","date_gmt":"2025-02-15T18:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16754"},"modified":"2025-07-15T15:17:44","modified_gmt":"2025-07-15T19:47:44","slug":"el-ensayo-venezolano-en-el-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-ensayo-venezolano-en-el-siglo-xx\/","title":{"rendered":"El ensayo venezolano en el siglo XX"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Alexis M\u00e1rquez Rodr\u00edguez<\/h4>\n\n\n\n<p>I<br>En Venezuela existe una larga y fecunda tradici\u00f3n ensay\u00edstica. Durante el siglo XIX venezolano los g\u00e9neros imaginativos (poes\u00eda y narrativa) fueron muy pobres. Los \u00fanicos poetas realmente importantes que entonces tuvimos fueron Andr\u00e9s Bello y Juan Antonio P\u00e9rez Bonalde. Y en cuanto a narrativa, aunque la novela y el cuento surgen en ese siglo, no hubo figuras de gran relieve en esos g\u00e9neros. En cambio, los g\u00e9neros conceptuales (ensayo, art\u00edculo period\u00edstico, ep\u00edstola, oratoria sagrada y profana\u2026) tuvieron cultivadores de primera l\u00ednea. Los primeros fueron integrantes muy destacados de la generaci\u00f3n de la independencia, como Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Francisco de Miranda, el propio Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Andr\u00e9s Bello, Juan Germ\u00e1n Roscio, Miguel Jos\u00e9 Sanz, Manuel Palacio Fajardo, Jos\u00e9 Luis Ramos y muchos m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, ya consolidada la rep\u00fablica salida de la independencia y de la ulterior separaci\u00f3n de Venezuela de la Gran Colombia, en 1830, surgen nuevos pensadores que cultivan los g\u00e9neros conceptuales con gran inteligencia, claro dominio del lenguaje e ideas precisas y avanzadas en relaci\u00f3n con los grandes problemas nacionales, como eran la organizaci\u00f3n de las nuevas instituciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales, la educaci\u00f3n del pueblo, la preservaci\u00f3n de la salud, etc. Figuras estelares de ese per\u00edodo son Ferm\u00edn Toro, Juan Vicente Gonz\u00e1lez, Cecilio Acosta (1818-1881), Valent\u00edn Espinal y Luis Alfredo L\u00f3pez M\u00e9ndez, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>II<\/p>\n\n\n\n<p>Traspuesto el siglo XX, esa tradici\u00f3n contin\u00faa, prolongada en notables ensayistas y cultivadores de otros g\u00e9neros conceptuales, que dan cuerpo a un pensamiento venezolano moderno y avanzado en todos los \u00f3rdenes, e incluso hacen aportes muy valiosos al pensamiento continental.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera generaci\u00f3n de pensadores venezolanos de este siglo se vincula ideol\u00f3gicamente con la filosof\u00eda positivista, que nos ven\u00eda desde el siglo pasado. Casi todos son nacidos y en parte formados a finales del siglo XIX, cuando el Positivismo a\u00fan vive un auge en Hispanoam\u00e9rica, aunque en Europa ya comenzaba a mostrar signos de decadencia. Fen\u00f3menos como el caudillismo, incubado en el latifundio y en las relaciones de producci\u00f3n semifeudales que imperaban en nuestros pa\u00edses, todos de econom\u00eda a\u00fan esencialmente rural, y producto en buena medida del car\u00e1cter peculiar de la guerra de independencia, dieron origen, ya en este siglo, a tesis sociol\u00f3gicas inspiradas en las ideas positivistas y en el determinismo geogr\u00e1fico y racial. Surge as\u00ed la teor\u00eda del gendarme necesario, concebida no s\u00f3lo para explicar la existencia del dictador, sino tambi\u00e9n para justificarlo. El nombre m\u00e1s descollante en esa corriente es Laureano Vallenilla Lanz, cuyo libro <em>Cesarismo democr\u00e1tico <\/em>es una verdadera obra maestra dentro de esta concepci\u00f3n, cuya importancia ha empezado a perfilarse mejor en a\u00f1os recientes, cuando la lejan\u00eda en el tiempo permite una observaci\u00f3n m\u00e1s objetiva, sin las deformaciones que generan las pasiones a favor o en contra del autor y de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra figura venezolana importante dentro de la corriente positivista fue Jos\u00e9 Gil Fortoul, historiador, ensayista, narrador, pol\u00edtico y jurista muy destacado, autor de una monumental Historia constitucional de Venezuela que, no obstante su fundamentaci\u00f3n positivista, y por ello la obsolescencia de muchas de sus apreciaciones, sigue siendo fuente y referencia imprescindibles para los nuevos historiadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy importante es tambi\u00e9n Lisandro Alvarado, una de las cabezas m\u00e1s l\u00facidas del movimiento positivista venezolano. Fue historiador, m\u00e9dico, ling\u00fcista, soci\u00f3logo y antrop\u00f3logo. Aplic\u00f3 sus conocimientos de medicina y antropolog\u00eda al estudio de la historia venezolana y de sus caudillos. Su obra m\u00e1s perdurable ha sido sus Glosarios del bajo espa\u00f1ol en Venezuela, antecedente esencial de los modernos estudios filol\u00f3gicos y ling\u00fcisticos sobre el habla del venezolano. <\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los pensadores positivistas, firme sostenedor de la tesis del gendarme necesario, fue Pedro Manuel Arcaya, jurista y pol\u00edtico de muy destacada actuaci\u00f3n en el gobierno de Juan Vicente G\u00f3mez. Las tesis positivistas acerca del caudillismo y del dictador, como es de suponer, produjeron reacciones, en pensadores coet\u00e1neos o posteriores, que refutaron dichas tesis y propusieron otras interpretaciones sobre nuestro proceso hist\u00f3rico y pol\u00edtico. Tal es el caso de Augusto Mijares (1898-197..), cuya obra m\u00e1s importante, Interpretaci\u00f3n pesimista de la sociolog\u00eda hispanoamericana, es la m\u00e1s sagaz refutaci\u00f3n de la teor\u00eda del gendarme necesario. Mijares es tambi\u00e9n autor de una excelente biograf\u00eda de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y de otros libros sobre educaci\u00f3n, pol\u00edtica, moral social, etc. Desde el \u00e1ngulo marxista, las tesis de los positivistas fueron refutadas tambi\u00e9n con gran perspicacia, entre otros por Carlos Iraz\u00e1bal, en su ensayo Hacia la democracia .<\/p>\n\n\n\n<p>Otros importantes ensayistas, con mayor o menor identificaci\u00f3n con el Positivismo, fueron Gonzalo Pic\u00f3n Febres (1860-1918), notable como historiador y cr\u00edtico de la literatura venezolana; Julio Calca\u00f1o (1840-1918), diligente investigador en el \u00e1rea de la filolog\u00eda y el lenguaje; Rufino Blanco Fombona, tambi\u00e9n novelista y poeta, aguerrido luchador contra la dictadura de Juan Vicente G\u00f3mez, figura descollante del Modernismo, quien escribi\u00f3 sobre la Conquista y la Colonia venezolanas como problema hist\u00f3rico; C\u00e9sar Zumeta (1863-1955), periodista y diplom\u00e1tico, incisivo denunciante del imperialismo estadounidense y m\u00e1s tarde entusiasta defensor de la tesis del gendarme necesario; Manuel D\u00edaz Rodr\u00edguez (1871-1927), m\u00e1s conocido como novelista y cuentista, pero autor tambi\u00e9n de hermosos ensayos, en especial sobre temas de est\u00e9tica, considerado como el m\u00e1s conspicuo representante venezolano de la prosa modernista; Pedro Emilio Coll (1872-1947), otra de las figuras m\u00e1s prominentes de nuestro Modernismo, narrador y ensayista sobre temas vinculados con la creaci\u00f3n est\u00e9tica y literaria; Santiago Key Ayala, notable prosista, cultivador del ensayo sobre diversos temas, signado sobre todo por la exquisitez de su estilo; Julio Planchart, dedicado primordialmente a la teor\u00eda y cr\u00edtica literaria; Pedro C\u00e9sar Dominici (1872-1954), ensayista y novelista, propulsor del Modernismo, imbuido de una filosof\u00eda pesimista y esc\u00e9ptica.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque m\u00e1s conocido como narrador, Jos\u00e9 Rafael Pocaterra escribi\u00f3 tambi\u00e9n textos ensay\u00edsticos, y especialmente es el autor de <em>Memorias de un venezolano de la decadencia<\/em>, que aunque no es un ensayo propiamente, sino mas bien un texto de car\u00e1cter narrativo, fue sin duda la m\u00e1s en\u00e9rgica y aleccionadora denuncia contra la dictadura gomecista, un dram\u00e1tico testimonio personal de las torturas y vej\u00e1menes de todo tipo que se practicaban corrientemente en las c\u00e1rceles del r\u00e9gimen. En la misma generaci\u00f3n positivista, aunque no se identific\u00f3 con esa corriente, destac\u00f3 dentro de la teor\u00eda y la cr\u00edtica literaria Jes\u00fas Semprun (1882-1931), quien sent\u00f3 c\u00e1tedra en la materia y alcanz\u00f3 un gran prestigio y autoridad como cr\u00edtico, dentro y fuera de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>III<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante surgen tambi\u00e9n otros pensadores, que escriben principalmente ensayos y art\u00edculos period\u00edsticos, practican la oratoria u ocupan c\u00e1tedras universitarias con gran brillo. Uno de ellos, de dilatada y fecunda vida, es Arturo \u00daslar Pietri (1906), quien, adem\u00e1s, cultiva tambi\u00e9n el cuento y la novela, y en menor medida el teatro y la poes\u00eda. De s\u00f3lida formaci\u00f3n human\u00edstica, \u00daslar medita y escribe sobre los m\u00e1s diversos aspectos de la vida nacional, siempre enmarcado dentro de una honda preocupaci\u00f3n por el desarrollo de las instituciones y por el destino hist\u00f3rico de su pa\u00eds. La educaci\u00f3n, la econom\u00eda, la pol\u00edtica, la cultura en general son temas frecuentes en sus escritos. Tambi\u00e9n ha ejercido la teor\u00eda y la cr\u00edtica literarias con gran agudeza, y fue uno de los introductores y ex\u00e9getas del movimiento vanguardista en nuestro pa\u00eds. En su obra ensay\u00edstica destacan los siguientes libros: <em>Comprensi\u00f3n de Venezuela, Las nubes, Letras y hombres de Venezuela, Del hacer y deshacer de Venezuela, Tierra venezolana, Godos, insurgentes y visionarios, Oraciones para despertar<\/em>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Otra gran figura del ensayo venezolano y continental es Mariano Pic\u00f3n Salas (1901-1965), quien alcanz\u00f3 un extraordinario dominio de la t\u00e9cnica ensay\u00edstica, del art\u00edculo period\u00edstico y del lenguaje, lo que lo ha llevado a ser considerado como un estilista y un humanista notable. Su pensamiento trascendi\u00f3 las fronteras de su pa\u00eds, y todo el Continente fue tema primordial de sus preocupaciones y de sus escritos. Libros suyos, como <em>De la Conquista a la Independencia, Europa y Am\u00e9rica, Regreso de tres mundos<\/em>\u2026, son aportes esenciales a la formaci\u00f3n de un concepto di\u00e1fano y concreto de lo americano, que hoy renuevan su vigencia ante el fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n, que por un err\u00f3neo desarrollo podr\u00eda aniquilar los principios b\u00e1sicos de la identidad continental y nacional de nuestros pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Brice\u00f1o Iragorry es otro de los grandes ensayistas venezolanos. Cat\u00f3lico fervoroso, es quien mejor ha defendido la obra de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica, pero sin dejar de exaltar el aporte criollo e ind\u00edgena en la conformaci\u00f3n de un esp\u00edritu nacional. Se destac\u00f3, adem\u00e1s, por la dignidad y decoro con que denunci\u00f3 el imperialismo estadounidense y se enfrent\u00f3 a la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez, lo que le vali\u00f3 el exilio y la agresi\u00f3n f\u00edsica por esbirros del dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>Ensayista de obra escasa, pero de alt\u00edsima calidad, es Isaac Pardo (1905), autor de un libro monumental sobre la utop\u00eda, <em>Fuego bajo el agua<\/em>, considerada nacional e internacionalmente como una obra maestra del g\u00e9nero. Tambi\u00e9n son importantes sus libros <em>Tierra de gracia<\/em>, sobre nuestro pasado colonial, y <em>Juan de Castellanos<\/em>, uno de los estudios m\u00e1s completos y agudos sobre el famoso cronista.<\/p>\n\n\n\n<p>Excelente cultivador de la cr\u00edtica literaria desde puntos de vista acad\u00e9micos, en parte discutibles pero en su caso muy respetables por su inteligente y erudita sustentaci\u00f3n, fue el Presib\u00edtero Pedro Pablo Barnola (1908-1986).<\/p>\n\n\n\n<p>Ensayista por excelencia, adem\u00e1s de poeta, cr\u00edtico notable y \u00e1gil cultivador de la cr\u00f3nica period\u00edstica, Luis Beltr\u00e1n Guerrero (1914- 1997) acumul\u00f3 una sabidur\u00eda universal, que lo hizo acreedor a que se le considerase el mayor humanista venezolano en el siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Liscano (1914), uno de los poetas mayores de nuestro pa\u00eds, es tambi\u00e9n un notable ensayista y articulista, muy activo y fecundo, que escribe con frecuencia y sobrado talento sobre temas diversos, especialmente sobre pol\u00edtica, moral social, teor\u00eda y cr\u00edtica literarias, erotismo y materias cercanas a lo esot\u00e9rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n Jos\u00e9 Ram\u00f3n Medina, esencialmente poeta, ha trillado la historia y cr\u00edtica literaria, con admirable constancia y aportes muy valiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>El cultivo de la teor\u00eda y cr\u00edtica literarias ha tenido gran auge en nuestro pa\u00eds en al segunda mitad del siglo XX. Adem\u00e1s de algunos de los nombres antes citados, destacan tambi\u00e9n en este aspecto ensayistas como Guillermo Sucre (1933), sagaz y respetado en sus an\u00e1lisis cr\u00edticos, sobre todo de la poes\u00eda; Oscar Sambrano Urdaneta (1928), de indiscutible autoridad en el conocimiento y valoraci\u00f3n cr\u00edticas de la vida y la obra de Andr\u00e9s Bello; Orlando Araujo, licenciado en Letras y economista, magn\u00edfico cuentista, inteligente cultivador de la cr\u00edtica impresionista; Domingo Miliani (1933), excelente conocedor y comentarista de la novela hispanoamericana, especialmente la de los autores del boom; Francisco Rivera (1933), cr\u00edtico cuya erudici\u00f3n, sobre todo en el dominio de los cl\u00e1sicos, no lo hace pesado, gracias a su estilo fresco y ameno; Oscar Rodr\u00edguez Ortiz, de formaci\u00f3n muy s\u00f3lida y profunda, cultivador de una cr\u00edtica que se nutre, entre otras fuentes, de sus conocimientos filos\u00f3ficos; Alexis M\u00e1rquez Rodr\u00edguez (1931), consecuente en su trabajo cr\u00edtico, gran conocedor y ex\u00e9geta de la obra de Alejo Carpentier y de la novela hist\u00f3rica, acucioso investigador de los problemas del lenguaje; V\u00edctor Bravo, muy activo en su ejercicio de la docencia y la cr\u00edtica universitaria, especialmente enfocada hacia la narrativa de dentro y fuera de Venezuela; Velia Bosch (1933), poeta y especialista en literatura infantil, ha dedicado mucho de su tiempo y de su inteligencia al estudio cr\u00edtico de la vida y la obra de Teresa de la Parra; Manuel Berm\u00fadez (1930), minucioso conocedor de la semi\u00f3tica y su aplicaci\u00f3n a la cr\u00edtica literaria; Carmen Bustillo, atenta al estudio cr\u00edtico de la narrativa continental y del Barroco hispanoamericano; Douglas Boh\u00f3rquez, cultivador tambi\u00e9n de la cr\u00edtica universitaria, especialmente en el \u00e1mbito de la narrativa, pero aplicada con amplia libertad, sin aferrarse a criterios r\u00edgidos ni estereotipados; Carlos Pacheco, igualmente destacado en el cultivo de la cr\u00edtica universitaria, con excelentes trabajos sobre la novela del dictador; Luis Barrera Linares, tambi\u00e9n narrador, igualmente alinderado dentro de la cr\u00edtica universitaria, pero ejercida con gran amplitud de criterios, con aportes muy estimables, de validez continental, a la po\u00e9tica del cuento; Rafael Di Prisco (1931), acucioso y serio investigador sobre la historia y desarrollo de la novela venezolana, tambi\u00e9n novelista \u00e9l mismo; Gustavo Luis Carrera (1933), inicialmente dedicado con mucho inter\u00e9s a la cr\u00edtica literaria, deriv\u00f3 despu\u00e9s primordialmente hacia el cuento y la novela; Alba Rosa Hern\u00e1ndez Bossio (1936) ejerce con \u00e9xito la docencia y la cr\u00edtica universitarias; Julio Miranda, venezolano nacido en Cuba, escritor polifac\u00e9tico, fue un excelente cr\u00edtico y antologista del cuento venezolano contempor\u00e1neo; Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza, cuentista y novelista, ha dedicado tambi\u00e9n tiempo y esfuerzos a la teor\u00eda y la cr\u00edtica literarias, especialmente sobre la narrativa; Stefania Mosca (1957), narradora, ha escrito tambi\u00e9n ensayos muy inteligentes y sagaces de moderna cr\u00edtica literaria; Miguel Gomes (1964) ha alcanzado una formaci\u00f3n acad\u00e9mica muy s\u00f3lida y rigurosa, y practicado con \u00e9xito la cr\u00edtica y la docencia universitarias, \u00e9sta \u00faltima en universidades estadounidenses; Cristian \u00c1lvarez (1959), de formaci\u00f3n cient\u00edfica, ha derivado hacia la cr\u00edtica literaria, con logros muy valiosos, especialmente en el an\u00e1lisis de la obra po\u00e9tica de Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre y la ensay\u00edstica de Mariano Pic\u00f3n Salas.<\/p>\n\n\n\n<p>IV<\/p>\n\n\n\n<p>Al avanzar el siglo XX, junto con la aparici\u00f3n y desarrollo de nuevas tendencias y valores dentro del ensayo, se ha ido produciendo tambi\u00e9n la especializaci\u00f3n dentro del mismo, m\u00e1s n\u00edtidamente que en el pasado. De los ensayistas que hemos mencionado hasta ahora, muchos se dedicaron primordialmente a determinados tipos de enfoques, en campos muy espec\u00edficos como la sociolog\u00eda, la antropolog\u00eda cultural, la teor\u00eda y la cr\u00edtica literarias, la educaci\u00f3n, la econom\u00eda, etc. Pero no se trataba de especializaci\u00f3n propiamente, sino mas bien de una concepci\u00f3n en cierto modo integracionista, global y totalista. Con frecuencia uno de esos ensayistas, como es por ejemplo el caso de Lisandro Alvarado, escrib\u00eda un ensayo de historia o una biograf\u00eda de alg\u00fan personaje hist\u00f3rico, un estudio patol\u00f3gico sobre figuras de la pol\u00edtica venezolana, un art\u00edculo cr\u00edtico sobre una obra o un autor determinados, o sus monumentales Glosarios del bajo espa\u00f1ol en Venezuela. Todo ello escrito con rigor y seriedad, no como un simple diletante. No es un caso \u00fanico, sino que era lo predominante. Mas con el tiempo, y debido a factores muy diversos, los ensayistas y dem\u00e1s cultivadores de los g\u00e9neros conceptuales se fueron ci\u00f1endo m\u00e1s a materias y temas espec\u00edficos, a manera de especializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Surgi\u00f3 as\u00ed, o se robusteci\u00f3, el ensayo hist\u00f3rico, que no debemos confundir con la historia propiamente, aunque haya discurrido paralelamente con ella. Se trata de textos en los cuales, sin prescindir totalmente de la narraci\u00f3n de los hechos, se busca primordialmente su interpretaci\u00f3n, dentro de un contexto determinado en que los acontecimientos se entrecruzan y entraban. Tales son los casos de ensayistas e historiadores como Caracciolo Parra P\u00e9rez, agudo historiador del per\u00edodo de la Independencia; Caracciolo Parra Le\u00f3n, dedicado especialmente al estudio de la cultura en la \u00e9poca colonial; Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez, tambi\u00e9n narrador importante, estudioso de la historia pol\u00edtica venezolana del siglo XIX; Miguel Acosta Saignes (1908-), antrop\u00f3logo, etn\u00f3logo e historiador marxista, agudo analista del aporte de los negros a la cultura venezolana; Eduardo Arcila Far\u00edas, especializado en la historia de la econom\u00eda venezolana; Jos\u00e9 Nucete Sardi, autor de una de las mejores biograf\u00edas de Francisco de Miranda; Ram\u00f3n J. Vel\u00e1squez, periodista de mucha garra y seguramente el mejor conocedor de la historia pol\u00edtica venezolana; Jos\u00e9 Luis Salcedo Bastardo, el m\u00e1s acucioso y consecuente investigador de la vida y la obra de Sim\u00f3n Bol\u00edvar; Guillermo Mor\u00f3n (1926), autor de una copiosa obra sobre la historia general de Venezuela y de ensayos sobre temas pol\u00edticos y de moral social, adem\u00e1s de haber producido tambi\u00e9n una valiosa obra narrativa; Manuel Caballero (1931), pol\u00e9mico y agudo estudioso de la historia pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds; El\u00edas Pino Iturrieta, muy perspicaz en sus an\u00e1lisis hist\u00f3ricos, particularmente referidos al per\u00edodo final de la Colonia y al siglo XIX, poseedor adem\u00e1s de una muy elegante prosa; Manuel Rodr\u00edguez Campos, atento al estudio de la historia pol\u00edtica, sobre todo del siglo XIX venezolano; Germ\u00e1n Carrera Damas, pionero en la revisi\u00f3n de la figura hist\u00f3rica de Sim\u00f3n Bol\u00edvar; Luis Castro Leiva (-1999), autor de ensayos hist\u00f3ricos a menudo matizados de teor\u00eda pol\u00edtica y filosof\u00eda, y algunos m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de este grupo hay tambi\u00e9n los que se dedican preferentemente a la biograf\u00eda de grandes figuras de la pol\u00edtica y la historia, como Tom\u00e1s Polanco Alc\u00e1ntara,un verdadero maestro en ese dif\u00edcil arte, bi\u00f3grafo, entre otros, de Juan Vicente G\u00f3mez, Eleazar L\u00f3pez Contreras e Isa\u00edas Medina Angarita. Tambi\u00e9n \u00c1ngel Grisanti, autor de excelentes biograf\u00edas sobre Antonio Jos\u00e9 de Sucre, Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas y Francisco de Miranda.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, pero procedentes del periodismo m\u00e1s que de la historia, Jes\u00fas Sanoja Hern\u00e1ndez (1931) y Eleazar D\u00edaz Rangel (1932) realizan una notable labor dentro del periodismo de opini\u00f3n, y escriben grandes reportajes sobre temas hist\u00f3ricos y pol\u00edticos, con una extraordinaria receptividad por el p\u00fablico. Tambi\u00e9n es muy importante la obra de Vladimir Acosta, investigador sumamente acucioso y disciplinado sobre todo en el \u00e1rea de la antropolog\u00eda cultural, con estudios muy notables sobre la mitolog\u00eda americana y universal.<\/p>\n\n\n\n<p>En el ensayo filos\u00f3fico, que a veces adopta la forma m\u00e1s acabada del tratado, la figura m\u00e1s prominente es, sin duda, Juan David Garc\u00eda Bacca, venezolano de origen espa\u00f1ol, no s\u00f3lo un excepcional cultivador del g\u00e9nero, sino tambi\u00e9n maestro de varias generaciones de fil\u00f3sofos venezolanos. Entre \u00e9stos destacan Ernesto Mayz Vallenilla, especialista en la filosof\u00eda de Heidegger e infatigable estudioso de los problemas de la modernidad y de la neomodernidad; Juan Antonio Nu\u00f1o Montes (1927-1995), tambi\u00e9n espa\u00f1ol de origen, pero nacionalizado venezolano, con muchos a\u00f1os de dedicaci\u00f3n a la docencia universitaria y a la producci\u00f3n de ensayos sobre diversos temas filos\u00f3ficos, y en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida al comentario period\u00edstico sobre variados aspectos de la realidad cotidiana, con un manejo desenfadado de la mordacidad, la iron\u00eda y el sarcasmo, dentro de una concepci\u00f3n en extremo amargada y pesimista del mundo y de la vida; Antonio Pasquali, venezolano de origen italiano, orientado primordialmente a los temas de la comunicaci\u00f3n, en los cuales se le reputa nacional e internacionalmente como una autoridad; Federico Riu, tambi\u00e9n espa\u00f1ol tempranamente aposentado en Venezuela, donde ejerci\u00f3 largamente la docencia universitaria y escribi\u00f3 importantes ensayos, generalmente con una orientaci\u00f3n marxista o af\u00edn al Marxismo; Ludovico Silva, gran estudioso de la filosof\u00eda marxista, a la cual procur\u00f3 despojar de excrecencias dogm\u00e1ticas y deformaciones propias del llamado \u201cmarxismo ortodoxo\u201d o \u201cvulgar\u201d, desarrollado al calor de lo que se ha conocido como \u201csocialismo real\u201d; Pedro Duno (-1998), pensador muy agudo dentro de los c\u00e1nones del Marxismo; J. R. N\u00fa\u00f1ez Tenorio (-1998), tambi\u00e9n muy diligente en el estudio y divulgaci\u00f3n de la filosof\u00eda marxista; Fernando Rodr\u00edguez, atento observador de la cotinianidad y estudioso tambi\u00e9n del cine. Caso especial es el de Jos\u00e9 Manuel Brice\u00f1o Guerrero, de s\u00f3lida formaci\u00f3n filos\u00f3fica dentro y fuera de Venezuela, tambi\u00e9n con profundos conocimientos sobre el lenguaje, con notable dominio de m\u00e1s de diez idiomas, e igualmente narrador.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito de la filolog\u00eda y la ling\u00fc\u00edstica es estelar la figura de \u00c1ngel Rosenblat, nacido en Polonia, de ascendencia alemana, emigrado a la Argentina, con formaci\u00f3n universitaria en Alemania y Espa\u00f1a, y finalmente aposentado en Venezuela, donde realiz\u00f3 la mayor parte de su obra, dedicada primordialmente al estudio del habla venezolana e hispanoamericana. Tambi\u00e9n en el campo filol\u00f3gico destaca el nombre de Pedro Grases (1909), catal\u00e1n tempranamente nacionalizado en Venezuela, m\u00e1xima autoridad mundial sobre la vida y obra de Andr\u00e9s Bello, autor de una copiosa y valios\u00edsima obra bibliogr\u00e1fica, y maestro de varias generaciones de profesores e investigadores en diversos aspectos de nuestra cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica teatral ha tenido sus principales sostenedores en Enrique Izaguirre, Leonardo Azparren Gim\u00e9nez y Rub\u00e9n Monasterios, entre otros. La de artes pl\u00e1sticas la han practicado Alfredo Boulton, Rafael Pineda, Juan Calzadilla, Francisco Da Antonio, Carlos Duarte, Carlos Manuel M\u00f6ller, Per\u00e1n Erminy, Roberto Guevara (-1998), Juan Carlos Palenzuela y V\u00edctor Gu\u00e9dez. En la de m\u00fasica, danza y ballet destacan los aportes de Jos\u00e9 Antonio Calca\u00f1o, Rahzes Hern\u00e1ndez L\u00f3pez, Israel Pe\u00f1a, Alberto Calzavara y Teresa Alvarenga.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo de la investigaci\u00f3n y la docencia de la econom\u00eda es notable la obra de Domingo Felipe Maza Zavala, de orientaci\u00f3n marxista, no obstante lo cual goza de un inmenso prestigio en todos los sectores, ganado en el ejercicio de un dilatado magisterio universitario por su honestidad intelectual y ciudadana y por la inteligencia y sabidur\u00eda plasmada en una copiosa hemerobibliograf\u00eda. Entre sus disc\u00edpulos destaca H\u00e9ctor Malav\u00e9 Mata (1930), con agudos ensayos sobre el concepto de subdesarrollo y la vinculaci\u00f3n de la econom\u00eda con la pol\u00edtica, tambi\u00e9n destacado cuentista. Otros valiosos ensayistas en materia econ\u00f3mica han sido H\u00e9ctor Silva Michelena, Maxim Ross, Armando C\u00f3rdova, Franciso Mieres y Emeterio G\u00f3mez, algunos de ellos deslizados del Marxismo al neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay, finalmente, un grupo de j\u00f3venes ensayistas de dif\u00edcil ubicaci\u00f3n, que cultivan en parte la teor\u00eda y cr\u00edtica literaria, a veces derivan hacia lo filos\u00f3fico desde afuera, es decir, sin ser propiamente fil\u00f3sofos, y escriben tambi\u00e9n textos, especialmente period\u00edsticos, sobre lo cotidiano, con una textura que participa de lo literario y lo filos\u00f3fico. Am\u00e9n de que algunos tambi\u00e9n practican, con \u00e9xito, g\u00e9neros imaginativos, sobre todo la narrativa. Entre ellos destacan Antonio L\u00f3pez Ortega, Juan Carlos Santaella, Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n y Ennio Jim\u00e9nez Em\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alexis-marquez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicado en: Aleph: Revista de Literatura Hispanoamericana, no. 14, 2000, pp. 39-49<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexis M\u00e1rquez Rodr\u00edguez IEn Venezuela existe una larga y fecunda tradici\u00f3n ensay\u00edstica. Durante el siglo XIX venezolano los g\u00e9neros imaginativos (poes\u00eda y narrativa) fueron muy pobres. Los \u00fanicos poetas realmente importantes que entonces tuvimos fueron Andr\u00e9s Bello y Juan Antonio P\u00e9rez Bonalde. 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