{"id":16678,"date":"2025-07-08T14:06:50","date_gmt":"2025-07-08T18:36:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16678"},"modified":"2025-08-31T15:43:44","modified_gmt":"2025-08-31T20:13:44","slug":"la-escritura-entrometida-de-carolina-lozada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-escritura-entrometida-de-carolina-lozada\/","title":{"rendered":"La escritura entrometida de Carolina Lozada"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Ana Julia Carballo<\/h4>\n\n\n\n<p>El olor de la manzanilla, el sonido de monedas cayendo unas sobre otras y su canto estriado en las yemas de los dedos inauguran una novela minuciosa y caricaturesca, con canciones de \u00f3pera, fragmentos de poemas, cu\u00f1as de radio, un loro que no se calla y un vecino silenciero que hace p\u00fablica su demanda a<br>punta de escobazos en el techo. A pesar de que no hay onomatopeyas, ni invenciones vallejianas en el lenguaje, es una historia ruidosa en la que por encima de los dem\u00e1s sonido que impera es el de la risa.<\/p>\n\n\n\n<p>La narradora, que a veces parece Lozada misma, es consciente de su papel dentro de la novela, el de una espectadora entrometida que pone el ojo en lo peque\u00f1o y en lo que no le incumbe, juzga y aconseja a los personajes o intenta sobornarlos para que act\u00faen de determinada manera \u2014especial empe\u00f1o pone en los asuntos amorosos de la protagonista, Clara Cecilia\u2014. Su mirada atestigua al pescadero decapitando pescados, se detiene en el momento en el que se encuentran las manecillas del reloj, especula un c\u00f3mo y un por qu\u00e9, o al menos lo imagina.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto con <em>Todo es lo que parece<\/em><sup>1<\/sup>, esta segunda novela de Carolina Lozada hace la peque\u00f1a saga de un poblado conservador y pacato donde seres solitarios y peculiares intentan conseguir el amor y se encuentran envueltos en historias tan rid\u00edculas y retorcidas como las de cualquier pueblo latinoamericano donde, por cierto, hay un \u201cbicho\u201d, porque esta es una obra escrita en Venezuela y no huye de su contexto. Sin embargo, no se detiene en los pormenores de los conflictos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales. S\u00ed, la dictadura est\u00e1 presente, pero es una sombra acechante antes que un eje alrededor del cual ocurren los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia llega hasta el lugar de la escritora, su casa y los deberes dom\u00e9sticos conforman una suerte de ficci\u00f3n paralela que merece atenci\u00f3n, de lo contrario pueden terminar \u201cen r\u00edo, en inundaci\u00f3n, en diluvio que me arrastre sin arca y encharque las p\u00e1ginas escritas\u201d (33). La ficci\u00f3n de la novela y la de la vida real se entremezclan y entran en di\u00e1logo hasta hacernos pensar que la autora no puede haber inventado todas las cosas que le pasan a los personajes, son tan inconcebibles que deben inspirarse en hechos reales, en los maquiav\u00e9licos milagros de lo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo <em>Fisiolog\u00eda de las cosas peque\u00f1as <\/em>y no puedo dejar de verla como una versi\u00f3n tropical de la animaci\u00f3n checa FimfaRum<sup>2<\/sup>. En ella hay un hombre al que nunca le vemos el rostro y que lee las historias de un peque\u00f1o pueblo y sus habitantes. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de leer, mete la mano e interviene en el relato para enriquecer las ya enrevesadas vidas de las marionetas. De esta forma, tambi\u00e9n Lozada, tras el antifaz del anonimato, se mete en las vidas de los pobladores, no obstante, hay un cinismo esencial que la caracteriza: Clara Cecilia y sus acompa\u00f1antes se le escapan, desbordando su dominio y reclamando cierta autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los personajes se conforman a partir de las descripciones que hace la narradora (sobre ellos y sobre lo que los rodea), pero tambi\u00e9n con supuestos, con tentativas y con sus posibles reacciones ante dudosos eventos, creando una red de escenarios en ocasiones angustiantes o inveros\u00edmiles \u2014pero siempre divertidos\u2014 que nos ayuda a comprender un poquito mejor c\u00f3mo es posible que esta gente, en apariencia poco memorable, resulte m\u00e1s que extravagante en la intimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que avanzamos en la lectura, descubrimos en <em>Fisiolog\u00eda de las cosas peque\u00f1as <\/em>un tejido de minicuentos<sup>3<\/sup>. Basta ver el \u00edndice para notar que el t\u00edtulo de cada cap\u00edtulo podr\u00eda ser el de un cuento independiente, sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la estructura, los relatos m\u00ednimos tambi\u00e9n est\u00e1n en la historia: pareciera que los personajes se quedaran detenidos, esperando y mir\u00e1ndonos mientras la voz que narra conecta an\u00e9cdotas de las cosas que los rodean, personas o asuntos de su posible pasado y futuro. Desde las primeras p\u00e1ginas y a lo largo de toda la obra es casi visible una vi\u00f1eta en la que Clara Cecilia se detiene a pensar y a suponer, de esa suposici\u00f3n sale otra vi\u00f1eta con una historia paralela que puede abarcar nuevas ramificaciones para luego volver a la primera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda dif\u00edcil resumir la historia en un par de l\u00edneas, limit\u00e1ndose a la realidad f\u00e1ctica de Clara Cecilia, porque entonces estar\u00edamos hablando de otra novela. En <em>Fisiolog\u00eda de las cosas peque\u00f1as<\/em>, la narraci\u00f3n oscilante viene y va de un relato al otro, de un accidente al siguiente, vale preguntarse cu\u00e1l es la trama principal, \u00bfla que sucede en el presente o la de los peque\u00f1os y p\u00edcaros incidentes que ocurrieron, que habr\u00edan podido y que podr\u00edan ocurrir?<\/p>\n\n\n\n<p>Clara Cecilia se cruza con buenas historias: vigilantes que apuestan sobre asuntos privados de un tercero, una mujer que habla con las tortugas, un cura demasiado humano, la se\u00f1ora de limpieza a punto de perder la cabeza y un abogado sin casos que defender. Por m\u00e1s irrelevantes que puedan parecer, no son parte del decorado, cada personaje que aparece en el relato global o en las peque\u00f1as subtramas tiene la importancia suficiente para ser el protagonista de su propia novela. Prescindiendo del orden jer\u00e1rquico, cada minicuento es la narraci\u00f3n de algo tan intrascendente y valioso como la l\u00ednea que gu\u00eda la historia. Por eso es tan urgente continuar con el hilo \u201cprincipal\u201d como irse por las ramas acompa\u00f1ando a Clara Cecilia, entrometerse en su pensamiento un poco mani\u00e1tico para averiguar cu\u00e1les son las flores favoritas de un personaje secundario y llegar con el ramo adecuado a su hipot\u00e9tico velorio, pero, si llegara a morir, \u00bfle har\u00edan velorio?, \u00bfy si es ateo?, \u00bfacaso le gustan las flores? Nada se sabe, todo se va averiguando \u2014o no\u2014 y lo \u00fanico que s\u00ed est\u00e1 claro desde el principio es que la narradora se encarga de crear a los personajes y de intentar que les vaya m\u00e1s o menos bien, pero hasta ah\u00ed, porque ella tampoco est\u00e1 para andar cuidando \u201clibres albedr\u00edos de otros\u201d (35).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es que termina la novela, suena el timbre y quedan abiertos los relatos diminutos y torcidos de personajes atropellados, exiliados, abandonados, resignados, avergonzados, enojados, \u00bfno era esta una historia de amor?<\/p>\n\n\n\n<p>NOTAS<\/p>\n\n\n\n<p>1 Primera novela de la autora venezolana, publicada en el 2023 por Monroy Editor.<\/p>\n\n\n\n<p>2 Pel\u00edcula del 2002 dirigida por Aurel Klimt y Vlasta Posp\u00ed\u0161ilov\u00e1. Es la adaptaci\u00f3n de cinco historias de <span>Jana Wericha<\/span> contadas a la manera de las f\u00e1bulas antiguas, pero a la vez irreverentes, sorprendentes y con moralejas divertidas.<\/p>\n\n\n\n<p>3 Lo que tiene sentido tomando en cuenta que la escritora es mayormente conocida por sus libros de cuentos.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Rese\u00f1a publicada en Voz y escritura 30, 2024: 213-215.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ana Julia Carballo El olor de la manzanilla, el sonido de monedas cayendo unas sobre otras y su canto estriado en las yemas de los dedos inauguran una novela minuciosa y caricaturesca, con canciones de \u00f3pera, fragmentos de poemas, cu\u00f1as de radio, un loro que no se calla y un vecino silenciero que hace [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":16679,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16678"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16678"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17219,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16678\/revisions\/17219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}