{"id":16597,"date":"2025-06-29T15:35:21","date_gmt":"2025-06-29T20:05:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16597"},"modified":"2025-06-29T15:35:21","modified_gmt":"2025-06-29T20:05:21","slug":"se-lee-como-una-pelicula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/se-lee-como-una-pelicula\/","title":{"rendered":"Se lee como una pel\u00edcula"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Edinson Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>Las notas que por fin han conquistado estas p\u00e1ginas son el resultado de reiterados intentos por centrar las ideas sobre un contenido asaltado a cada rato por el asombro de las casualidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Culminando de leer <em>El afgano<\/em> y, contrario a mi costumbre, me tom\u00e9 una fotograf\u00eda con el libro en las manos para inmediatamente postearla en mis redes sociales. Al margen, se me ocurri\u00f3 enviar la misma foto a unos pocos amigos recomend\u00e1ndoles al pie de la imagen la lectura de la novela. El caso es que, mientras la le\u00eda, en varios instantes me sent\u00ed como si estuviera vi\u00e9ndola en una pel\u00edcula, por eso, cuando le escrib\u00ed a mis amigos sobre ella, simplemente les remit\u00ed la foto con la leyenda \u201cSe lee como una pel\u00edcula. Te la recomiendo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el curso de su lectura pensaba en ocasiones sobre s\u00ed aquellos hechos que se contaban en la obra hab\u00edan efectivamente ocurrido. Y, al propio tiempo, me preguntaba sobre si la novela no habr\u00eda sido llevada ya al cine, pues no ser\u00eda nada raro que as\u00ed hubiera ocurrido en virtud de la pluma que firma el libro.<\/p>\n\n\n\n<p><em>The Afghan<\/em>, fue publicada en el Reino Unido por Frederick Forsyth en 2006, bajo el sello editorial Random House Mondadori, la misma casa editorial que lo edita en espa\u00f1ol reci\u00e9n comenzando el invierno del mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e9lebre autor brit\u00e1nico tiene en su haber varias novelas llevadas al cine \u2013 <em>El d\u00eda del Chacal<\/em>. (1971), <em>Los perros de la guerra<\/em>. (1974), <em>El expediente Odessa<\/em>. (1972)\u2013. Su estilo asombra por la admirable compenetraci\u00f3n entre una narrativa escrita como un novelista, al propio tiempo que despliega la historia con la rigurosidad de un periodista acucioso. Al final, el lector podr\u00eda concluir perfectamente que aquello que ha le\u00eddo o visto en el cine es una historia ver\u00eddica y no un texto de ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus libros no hay espacio para la prosa po\u00e9tica que observamos en otros novelistas de su mismo g\u00e9nero, o en aquellos colindantes con el tipo de narrativa donde el suspenso, la ansiedad, la intriga, el misterio y la incertidumbre son las emociones predominantes en el desarrollo de la trama. Frederick Forsyth destaca por su trabajo donde amalgama realidad con ficci\u00f3n, escudri\u00f1ando en la vida real sobre acontecimiento hist\u00f3ricos para luego desarrollarlos con maestr\u00eda como una ficci\u00f3n que pareciera suplantar la realidad. No hay campo para la subjetividad narrativa en sus obras, es lo que percibo al leerlas, y por eso creo que es su sello particular al momento de abordar su creaci\u00f3n. Quiz\u00e1s sea eso \u2013se me ocurre pensar sin mucho an\u00e1lisis\u2013 &nbsp;lo que allana el camino para que los guiones cinematogr\u00e1ficos basados en sus textos hayan alcanzado el \u00e9xito que han obtenido inmediatamente de proyectarse en las salas de cine. Podr\u00eda afirmar que, esa es su singular alquimia, puede gustar o no, y hasta desagradar a quienes buscan en el texto de un escritor un cierto vuelo intimista en una especie de embelesado placer con las palabras reproduciendo una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1976 y 1977 tuve la ocasi\u00f3n de ver el film <em>El D\u00eda del Chacal. <\/em>Era muy joven, entonces, y me limit\u00e9 a verlo como una buena pel\u00edcula. Esta producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica se hab\u00eda estrenado en 1973 fuera de Venezuela, pero m\u00e1s o menos para le fecha que indiqu\u00e9 antes, lleg\u00f3 al cine de mi ciudad; una proyecci\u00f3n inusual en una sala de cine acostumbrada a filmes comerciales algo m\u00e1s del consumo masivo, en este caso, por ejemplo, <em>Rocky<\/em> y <em>La profec\u00eda, <\/em>casualmente del mismo periodo.<\/p>\n\n\n\n<p>El gui\u00f3n de <em>El D\u00eda del Chacal<\/em> es de Kenneth Ross basado en la novela de nombre similar de Frederick Forsyth que hab\u00eda sido editada en 1971. La publicaci\u00f3n, una vez en manos de los lectores, al poqu\u00edsimo tiempo se convirti\u00f3 en un <em>best seller, <\/em>calcul\u00e1ndose por algunas fuentes el umbral de ventas en unos 75 millones de ejemplares hasta el presente. En la pantalla grande fue asimismo un exitazo en taquilla durante varios a\u00f1os, pero el caso es que, entonces, no se me ocurri\u00f3 escudri\u00f1ar sobre los hechos que se presentaban en el film. Y no es sino mucho despu\u00e9s, cuando le\u00ed <em>Los Centuriones. <\/em>(1960), de Jean Lart\u00e9guy, un escritor y periodista franc\u00e9s que, a mi juicio, es quien mejor guarda similitud con el estilo de Frederick Forsyth, cuando decido investigar sobre el asunto de fondo en <em>El D\u00eda del Chacal. <\/em>La curiosidad me llev\u00f3 en aquel tiempo a buscar la novela y leerla, posteriormente a indagar y descubrir que los hechos narrados en realidad ten\u00edan un sustento hist\u00f3rico de clara inspiraci\u00f3n para la obra. Como igualmente sucede con <em>Los Centuriones<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, en realidad, el intento de magnicidio para acabar con la vida del presidente franc\u00e9s Charles de Gaulle, nudo de la trama f\u00edlmica y por derivaci\u00f3n del libro de Frederick Forsyth, hab\u00eda ocurrido efectivamente el 22 de agosto de 1962. Desde luego que los hechos no se desarrollaron exactamente como se cuentan en la historia, porque en este caso, dejar\u00eda de ser una novela, una obra de ficci\u00f3n, como en realidad lo es, para convertirse en su lugar en una cr\u00f3nica o en un documento period\u00edstico.&nbsp; Pero, ciertamente, el atentado, en efecto, ocurri\u00f3, y para m\u00e1s se\u00f1as, fue una operaci\u00f3n que involucr\u00f3 francotiradores para, con una precisi\u00f3n milim\u00e9trica, conseguir que el gobernante no escapara con vida, como bien se plasma en la pel\u00edcula. En la novela, asimismo, se relata todo el proceso de planificaci\u00f3n y la ejecuci\u00f3n del atentado haciendo uso de la ficci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto, y a prop\u00f3sito del Chacal, no puedo dejar pasar la oportunidad para se\u00f1alar lo que se cuenta sobre el terrorista venezolano Carlos Ilich Ram\u00edrez, quien alcanz\u00f3 notoriedad internacional entre las d\u00e9cadas de los a\u00f1os setenta y ochenta del siglo pasado como el hombre m\u00e1s buscado por sus atentados y secuestros a nombre de la causa palestina. Justamente para la fecha en que se estrena el film comentado.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso es que, durante su persecuci\u00f3n por varios pa\u00edses, sin tener clara todav\u00eda la identidad del terrorista, en Londres, se produce el allanamiento a una residencia donde se presum\u00eda su ubicaci\u00f3n, al llegar las autoridades no lo encuentran y, en su lugar, entre todas las evidencias levantadas se consiguen con un ejemplar del libro de Frederick Forsyth, <em>El D\u00eda del Chacal<\/em>, a partir de ese momento, entonces, para la prensa mundial y para las agencias de seguridad europeas, el sujeto que m\u00e1s tarde identificar\u00edan, se conocer\u00eda como el Chacal, mote con el que a\u00fan se le nombra. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, retomando el caso de <em>El Afgano<\/em>, debo se\u00f1alar que, admirado por la abundancia de detalles encontrados en su lectura, la manera como se estructura la obra, por otra parte, y la diversidad de contraste y contextos geogr\u00e1ficos presentes en ella, en ciertos momentos me parec\u00eda estar sentado en una sala de cine viendo su proyecci\u00f3n, mientras que, al propio tiempo, me interrogaba sobre si esta novela no habr\u00eda sido llevada al cine, me asaltaba, asimismo, la idea sobre el fundamento real de la historia escrita, algo similar al caso de <em>El D\u00eda del Chacal<\/em>. La verdad no puedo asegurar que se haya filmado una pel\u00edcula basada en el libro, es muy probable, en cuanto lo determine, si es que la hay, la ver\u00e9, y lo har\u00e9 con la natural expectativa para apreciar su fidelidad al texto escrito por Forsyth.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>El Afgano<\/em> la secuencia narrativa, el manejo de los tiempos, la voz del autor, los di\u00e1logos, y todo el \u00e1mbito contextual donde se desarrolla la trama, es casi, de hecho, una pel\u00edcula. Este es un m\u00e9rito innegable del autor brit\u00e1nico cuando escribe sus novelas, como en igual sentido podr\u00eda decirse de las novelas de Morris West, autor australiano quien tambi\u00e9n posee una destacada cantidad de obras llevadas al cine. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El tel\u00f3n de fondo de la obra objeto de estas l\u00edneas es el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2011, sin ese hecho hist\u00f3rico no habr\u00eda podido concebirse <em>El Afgano<\/em>. Sin embargo, la trama gira alrededor de la lucha contra la amenaza global del terrorismo isl\u00e1mico en periodo posterior a los ataques. Es, por tanto, una publicaci\u00f3n que tercia de manera excepcional sobre un tema de palpitante actualidad. As\u00ed, entonces, la novela se inicia con un, si se quiere, desprevenido incidente que pone al descubierto toda una operaci\u00f3n terrorista a gran escala a punto de llevarse a cabo, de all\u00ed que su narrativa se desarrolle bajo el dominio del suspenso, de la intriga, en el que, por cierto, el autor no busca presentarnos el prototipo de un protagonista al estilo de las obras de Ian Fleming, ni las disyuntivas morales de los personajes involucrados en conspiraciones como en las obras de Morris West, ese otro de los grandes del g\u00e9nero del suspenso y la intriga. Ni una ficci\u00f3n cercana a la de John Katzenbach cuyos textos, ciertamente, plenos del suspenso, no alcanzan las proporciones de la documentaci\u00f3n, del soporte y de la perspectiva, si se quiere, pol\u00edtica, que encontramos en la creaci\u00f3n literaria de Forsyth y en la de Jean Lart\u00e9guy, que, si me obligara a compararlos, concluir\u00eda que sus trabajos fusionan admirablemente, como dije antes, la ficci\u00f3n con un abordaje period\u00edstico que sobresale por su pesquisa para armar con una l\u00f3gica coherencia la verosimilitud de la trama. A ambos les inspira la historia, los conflictos reales, en especial aquellos que por su calibre conmocionan a colectividades mundiales, es la vena period\u00edstica, en ese sentido, el nervio vital que los impulsa, y lo hacen sin ceder un mil\u00edmetro en beneficio de cualquier forma de prosa po\u00e9tica, intimista, o de identidad narrativa marcada por una reflexi\u00f3n personal, a diferencia, por ejemplo, de Michael Ondaatje, quien explora sucesos hist\u00f3ricos del mismo orden, pero incorporando en este caso y a contrapelo de los citados, su voz reflexiva y emotiva amalgamada subjetivamente con la objetividad que aprecia.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>El Afgano, <\/em>entre otros aspectos, por ejemplo, me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n la menci\u00f3n que en alguna parte de la obra se hace sobre el asesinato de dos marineros venezolanos en Puerto Espa\u00f1a, Trinidad, tripulantes de una embarcaci\u00f3n de nombre <em>Do\u00f1a Mar\u00eda<\/em> bajo el mando de un capit\u00e1n, tambi\u00e9n venezolano, de nombre Pablo Montalb\u00e1n. Este hecho se inscribe en el contexto del plan terrorista que fraguaban unos extremistas desde el otro lado del mundo. Cuando se lee la obra, y se pasea uno por sus detalles, no hay m\u00e1s opci\u00f3n que la de calificar al escritor como alguien dotado de una mente ingeniosa, sumamente cuidadoso, al extremo, podr\u00eda decirse, para no dejar cabos sueltos en los detalles de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn un s\u00f3rdido bar junto al muelle en Puerto Espa\u00f1a, Trinidad, dos marineros mercantes fueron asaltados y asesinados por una banda del lugar. Las pu\u00f1aladas se las hab\u00edan asestado manos expertas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 la polic\u00eda, los testigos se vieron s\u00fabitamente aquejados de amnesia y solo recordaban que cinco asaltantes hab\u00edan provocado la pelea y que estos eran isle\u00f1os. [\u2026] &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026] No hab\u00edan tratado de robar las carteras de los hombres muertos, as\u00ed que la polic\u00eda de Puerto Espa\u00f1a los pudo identificar de inmediato: eran ciudadanos venezolanos y miembros de la tripulaci\u00f3n de un barco del mismo pa\u00eds, que segu\u00eda en el puerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los detalles del env\u00edo de los cuerpos de vuelta a Caracas recayeron sobre la embajada y el consulado venezolanos, mientras el capit\u00e1n Montalb\u00e1n se pon\u00eda en contacto con su agente local para sustituir a los marineros. El hombre fue dando voces y tuvo suerte. Encontr\u00f3 a dos j\u00f3venes y educados indios de Kerala ansiosos por embarcar que se hab\u00edan pagado una traves\u00eda alrededor del mundo con su trabajo y que, aunque carecieran de la carta de ciudadan\u00eda, ten\u00edan billetes de buenos marineros perfectamente v\u00e1lidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Embarcaron, se unieron a los otros cuatro marineros que compon\u00edan la tripulaci\u00f3n y el <em>Do\u00f1a Mar\u00eda<\/em> zarp\u00f3 tan solo un d\u00eda despu\u00e9s de lo previsto.<\/p>\n\n\n\n<p>El capit\u00e1n Montalb\u00e1n sabia vagamente que la mayor parte de la poblaci\u00f3n de la India es hind\u00fa, pero no ten\u00eda ni la m\u00e1s remota idea de que tambi\u00e9n hay ciento cincuenta millones de musulmanes.\u201d <em>El Afgano.<\/em> (2006). Frederick Forsyth<\/p>\n\n\n\n<p>Frederick Forsyth falleci\u00f3 a los 86 a\u00f1os el pasado 9 de junio, muy probablemente cuando ya culminaba de leer <em>El Afgano,<\/em> y como en una conjunci\u00f3n precisa y misteriosa de ribetes cu\u00e1nticos, me tomaba la fotograf\u00eda para envi\u00e1rsela a mis conocidos para su lectura. As\u00ed, que, reitero ahora lo comentado en aquel momento. Lean la novela. Se lee como una pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edinson Mart\u00ednez Las notas que por fin han conquistado estas p\u00e1ginas son el resultado de reiterados intentos por centrar las ideas sobre un contenido asaltado a cada rato por el asombro de las casualidades. 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