{"id":16396,"date":"2025-06-11T11:22:27","date_gmt":"2025-06-11T15:52:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16396"},"modified":"2025-06-21T14:53:25","modified_gmt":"2025-06-21T19:23:25","slug":"aproximacion-a-la-ensayistica-de-uslar-pietri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/aproximacion-a-la-ensayistica-de-uslar-pietri\/","title":{"rendered":"Aproximaci\u00f3n a la ensay\u00edstica de Uslar Pietri"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Efra\u00edn Subero<\/h4>\n\n\n\n<p>INTRODUCCI\u00d3N ESTRICTA<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Arturo Uslar Pietri es diversificada y oce\u00e1nica. Abarca todos los g\u00e9neros literarios tradicionales. Comienza, como es natural en todo escritor de su tipo, con las primeras instancias escol\u00e1sticas, pero pronto se afirma hasta convertirse en una de las m\u00e1s vastas y representativas de las letras hisp\u00e1nicas. Uslar se inicia en 1924, precisamente como ensayista, con Todo es subjetividad, que constituye la tesis con la cual opta al t\u00edtulo de Bachiller en Filosof\u00eda y Letras. Ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Su evoluci\u00f3n es r\u00e1pida. En 1928 publica su primer libro de cuentos, que incluye por lo menos tres t\u00edtulos que van a ser definitivos en relaci\u00f3n a su obra posterior: Barrab\u00e1s, que le da t\u00edtulo al volumen, La voz y La tarde en el campo. Un a\u00f1o despu\u00e9s \u20141929\u2014 vuelve al ensayo. Esta vez: El principio de la no imposici\u00f3n de la nacionalidad y la nacionalidad de origen, tesis de grado como Doctor en Ciencias Pol\u00edticas. Ten\u00eda 23 a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p>Apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s \u20141931\u2014 con Las lanzas coloradas, su primera novela, ocupa un lugar permanente en la historia de la literatura latinoamericana. De manera que si no hubiera publicado sino ese t\u00edtulo, le hubiera bastado para alcanzar la gloria literaria En ese caso su nombre se juntar\u00eda a los grandes escritores de un solo libro famoso. En los del lado de ac\u00e1: Jorge Isaacs, Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, Ricardo G\u00fciraldes, Jorge Icaza, su gran amigo Miguel \u00c1ngel Asturias, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>LOS PRIMEROS LIBROS DE ENSAYOS<\/p>\n\n\n\n<p>Una simple ojeada a los primeros libros de ensayos (Las visiones del camino, 1945; Letras y hombres de Venezuela, 1948; De una a otra Venezuela, 1949; Las nubes, 1951; Apuntes para retratos, 1952; Tierra venezolana, 1953) evidencia no s\u00f3lo su diversidad sino la consolidaci\u00f3n de su estilo. Junto con ello las caracter\u00edsticas que lo distinguir\u00e1n en una extensa trayectoria de m\u00e1s de medio siglo: correcci\u00f3n, coherencia, elegancia, econom\u00eda de elementos, claridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero de ellos. Las visiones del camino, aunque publicado en 1945 incluye p\u00e1ginas hasta de 1931 Se trata de un libro vivencia!. Son p\u00e1ginas escritas en el momento mismo de experimentar la emoci\u00f3n del viajero por extra\u00f1os o entra\u00f1ables pa\u00edses. Pues Uslar en contacto con los paisajes de aqu\u00ed o de m\u00e1s all\u00e1, observa, siente, se estremece. Primero se comunica con la Naturaleza, la transmuta, y despu\u00e9s se comunica con el lector.<\/p>\n\n\n\n<p>La pasi\u00f3n de los viajes extrovertida luego en hermosos libros de viajes, lo acompa\u00f1ar\u00e1 siempre. Octogenario, quiere volver a Europa Sudam\u00e9rica. Para Uslar viajar es disfrutar, pero m\u00e1s que todo comprender y aprender. Y su sensibilidad, esponja viva, se impregna igual frente a un paisaje del Mediterr\u00e1neo que frente a un paisaje venezolano; aunque en los nuestros, como es natural, palpite un reprimido sentimiento patri\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Vean c\u00f3mo nos despliega su capa de viajero en Tierra venezolana (1953):<\/p>\n\n\n\n<p><em>Viene uno de la ciudad, cada d\u00eda m\u00e1s distinta y m\u00e1s de piedra, y al tomar el camino siente que ha entrado como a enfrentarse con la esfinge del destino o con las oscuras madres que nos han deparado los dones y los deberes de la vida. Se sienta uno en la silla que tan generosamente le brindan, sin que le pregunten por qu\u00e9 ha tardado tanto o por qu\u00e9 va tan de prisa. Somos como los hermanos olvidadizos que nos marchamos en busca de m\u00e1s f\u00e1cil disfrutar, que no estuvimos presentes para la faena ni para el dolor y que venimos s\u00f3lo para la fiesta pasajera.<br>Y lo que tienen que decirnos, tan sin reproches, no nos lo dicen con exigentes palabras, sino con abrirnos su vivir, con darnos en exceso de sus cosas, con presentarnos su m\u00fasica, sus canciones, sus bailes, y la mesa servida con los frutos de la tierra propia. Pero all\u00ed est\u00e1 dicho con inmensa elocuencia todo lo que las palabras no alcanzar\u00edan a expresar. Todo el reclamo generoso de entregarnos al destino de la ancha tierra y de poner la mano en la tarea que es de todos y que ellos cumplen en tanta soledad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta sana costumbre de abrir personalmente la puerta de sus libros la va a mantener como una constante en el despu\u00e9s. Veamos c\u00f3mo lo hace en \u00e9ste ahora.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este peque\u00f1o libro no pretende sino allegar algunos materiales venezolanos para la empresa de esa concepci\u00f3n de lo hispanoamericano (una concepci\u00f3n integral). Apenas se asoma tan honda perspectiva, pero al menos presenta algunos de los rasgos de lo que podr\u00edamos llamar el tono venezolano dentro de lo general hispanoamericano. C\u00f3mo Venezuela se ha expresado en sus letras, que es, despu\u00e9s de todo, como la han revelado sus esp\u00edritus mayores. Los caracteres que hacen de ella una naci\u00f3n se han ido afirmando en expresiones literarias y humanas que reflejan poderosamente un car\u00e1cter propio.<br>Basta apenas considerar su rica producci\u00f3n de novelas y cuentos de los \u00faltimos a\u00f1os para sentir que al trav\u00e9s de ella hay ya, no s\u00f3lo un tono com\u00fan sino un sentido de la individualidad colectiva. La novela y el cuento venezolanos, m\u00e1s all\u00e1 de lo que individualmente valga cada autor, son el reflejo y la confesi\u00f3n de una manera de ser, de obrar, de entender la vida y de realizar el destino, que es el manadero de la existencia hist\u00f3rica de un pueblo.<br>Esa literatura narrativa no es sino la expresi\u00f3n m\u00e1s reciente y resonante en que se refleja, incompletamente como en todo espejo, la fisonom\u00eda de esa personalidad colectiva. Los rasgos de esa fisonom\u00eda no han brotado de pronto, sino que han venido revel\u00e1ndose en hechos y en palabras, en cl arduo y atormentado proceso de la historia nacional.<\/em> (Letras y hombres de Venezuela, 1948).<\/p>\n\n\n\n<p>LOS GRANDES N\u00daCLEOS TEM\u00c1TICOS<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo un comprensible af\u00e1n did\u00e1ctico nos lleva a intentar una sistematizaci\u00f3n de la vasta tem\u00e1tica que aborda Uslar en sus numerosos ensayos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas bien proponemos grandes temas de meditaci\u00f3n y estudio. La cultura pendular del autor no se queda mucho tiempo en un asunto determinado. Va con el tiempo y simult\u00e1neamente escapa a \u00e9l y adquiere un valor de permanencia. Impresiona que en una obra ensay\u00edstica tan vasta y prolongada no haya concesi\u00f3n visible ni a lo period\u00edstico ni a lo circunstancial.<\/p>\n\n\n\n<p>Digamos que Uslar toma la esencia de la circunstancia, como motivaci\u00f3n. Luego la desarrolla y la hace intemporal. <\/p>\n\n\n\n<p>Si el estudioso se ocupa de cotejar las versiones iniciales de sus trabajos, publicados en revistas y peri\u00f3dicos, advertir\u00e1 que cuando m\u00e1s el escritor les modifica el t\u00edtulo; pero el contenido se mantiene id\u00e9ntico. De manera que fueron concebidos de una vez pensando en el universo cerrado del libro.<br>As\u00ed sucedi\u00f3 con De una a otra Venezuela, volumen \u00e9ste de particular \u00e9xito. As\u00ed sucedi\u00f3 igualmente con Pizarr\u00f3n (1955), sin duda alguna uno de los t\u00edtulos en los que fluye con mayor dramatismo su angustia venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p>En este aparte, aun sin la menor intenci\u00f3n de ser exhaustivos, enumeramos las individualidades a las que Uslar ha dedicado ensayos espec\u00edficos. Obviando sugestivos an\u00e1lisis, la simple enumeraci\u00f3n indica la riqueza de sus conocimientos y la amplia gama de su cultura. De ellas, por razones editoriales, este volumen s\u00f3lo incluye la figura del Libertador que ha estudiado reiteradamente. Pi\u00e9nsese s\u00f3lo en las grandes piezas oratorias en ocasiones conmemorativas, recogidas algunas de ellas en el libro Oraciones para despertar, otras est\u00e1n incluidas en Bolivariana.<\/p>\n\n\n\n<p>De los tantos ensayos referentes a individualidades s\u00f3lo algunos est\u00e1n recogidos en la serie Valores humanos (t. I, 1955; t. II, 1956) de manera que constituyen fascinante venero para el futuro compilador de sus Obras completas.<\/p>\n\n\n\n<p>Insistimos en que a pesar de lo extenso que pueda parecer la muestra, es, no obstante, incompleta. Bueno es decir tambi\u00e9n que desechamos los nombres mencionados en forma incidental aunque, como acostumbra con frecuencia, no se queda en la simple menci\u00f3n, la complemente con apreciaciones cr\u00edticas.<br>Ejemplo al paso. En Medio milenio de Venezuela (1986), volumen que al igual que \u00e9ste tuvimos la fortuna de compilar, l\u00e9ase el siguiente p\u00e1rrafo en el que se refiere tangencialmente a Juan Vicente Gonz\u00e1lez y Jos\u00e9 Rafael Pocaterra:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDesde Juan Vicente Gonz\u00e1lez, que cre\u00eda haber visto enterrar al \u00faltimo venezolano, hasta Jos\u00e9 Rafael Pocaterra, que med\u00eda con dolor e indignaci\u00f3n aquella centuria que le parec\u00eda de barbarie y decadencia, se repite como un redoble de funeral el eco del contraste del presente mezquino y el pasado esplendoroso.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos costumbristas se esforzaron en su tiempo por construir, fragmentariamente, una imagen veraz del pueblo venezolano. Los personajes que desfilan por los cuadros de Bolet Peraza, de Sales P\u00e9rez, de Jabino, son funcional e irremediablemente criollos, est\u00e1 grabada en ellos una manera de comportarse, un estar, que son reflejo de la \u00e9poca y del medio, y que iluminan con repentina claridad mucho oscuro vericueto de nuestra historia y de nuestra psicolog\u00eda.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Para ofrecer una informaci\u00f3n concreta y si se quiere, estadigr\u00e1fica, del back-ground de Uslar Pietri digamos que en este mismo volumen maneja 834 nombres de personajes hist\u00f3ricos, mitol\u00f3gicos y novelescos; 402 nombres de lugares, ciudades y pa\u00edses; 172 t\u00edtulos; y toca 1.634 temas, lo que totaliza un corpus informativo de 3.042 entradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos temas no forman estancos. Constituyen reflexiones necesariamente inter-relacionadas como lo es nuestro acontecer. Y aun determinado tema que pudiera parecer monogr\u00e1fico \u2014digamos, Venezuela\u2014 en rigor no lo es por cuanto la naci\u00f3n es producto de un complejo proceso social hasta ahora interminable.<\/p>\n\n\n\n<p>Uslar lo advierte y parte del origen remoto \u2014digamos. Los nombres de Venezuela\u2014, describe, narra, informa, analiza la Conquista; se detiene en los rasgos coloniales, los hechos de la Independencia y sus derivaciones, hasta llegar a la \u00e9poca que atestiguamos en la que no atendieron su llamado: SEMBRAR EL PETROLEO, proclamado tan oportunamente el martes 14 de julio de 1936 en un editorial del diario caraque\u00f1o Ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que el ideario de Uslar al ser diversificado (m\u00e1s a\u00fan si se advierte qu\u00e9 diversificado es tambi\u00e9n en la literatura de creaci\u00f3n dados los diversos g\u00e9neros que cultiva) no ha sido sistem\u00e1tico. En el mismo a\u00f1o cuando escribe un poema, escribe un cuento, man\u00ac tiene la regularidad cronol\u00f3gica de sus ensayos que alguien podr\u00eda considerar art\u00edculos (la teor\u00eda del ensayo tendr\u00eda en Uslar fecunda \u00e1rea de estudio), pronuncia un discurso o publica una novela.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto mismo viene a justificar el intento clasificatorio del compilador. Porque en verdad la \u00fanica manera de estudiar a un escritor tan importante y tan prol\u00edfico es detenerse con modestia en una peque\u00f1a parcela de saberes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso advertir que salvo el cr\u00edtico Domingo Miliani que lo hizo con el cuento (Arturo Uslar Pietri renovador del cuento venezolano , Caracas, 1969), la cr\u00edtica venezolana no se ha detenido a estudiar seriamente la obra de uno de sus eximios representantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Salvo el libro de Miliani no hay ning\u00fan otro sobre su cuent\u00edstica. Pero tampoco lo hay sobre su novel\u00edstica ni sobre su ensay\u00edstica. La tesis in\u00e9dita \u00a1de una norteamericana!, Ruth Mary Rogers Daugher Daughersty: Los ensayos de Arturo Uslar Pietri (1971) sigue siendo lo \u00fanico org\u00e1nico que existe.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todo tal vez esto mismo pueda constituir una motivaci\u00f3n para el estudioso. De un total de 470 trabajos que le hab\u00edan dedicado hasta 1971 \u2014a\u00f1o cuando finalic\u00e9 la investigaci\u00f3n, salvo uno, todas las dem\u00e1s referencias constitu\u00edan ensayos y art\u00edculos dispersos.<\/p>\n\n\n\n<p>Descendamos de los cerros de Ubeda. La pasi\u00f3n venezolana de Uslar patente en libros de diversos g\u00e9neros (menciono Barrab\u00e1s, en cuanto a los cuentos, Las lanzas coloradas, en cuanto a las novelas y en los libros de ensayos rese\u00f1ados en la Bibliograf\u00eda que complemente estos decires) no lo hace encerrarse en el \u00e1mbito nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde temprano comprendi\u00f3 que Venezuela integra una plataforma continental de cultura que era preciso estudiar y defender. Uno de los temas m\u00e1s trascendentes de su ensay\u00edstica es, precisamente, el de las reflexiones en las que dilucida lo hispanoamericano. Varios libros recogen esta preocupaci\u00f3n: La otra Am\u00e9rica, Fantasmas de dos mundos, Fachas, fechas y fichas; Godos, insurgentes y visionarios\u2026 Los t\u00edtulos de algunos de estos ensayos, prologados y sistematizados por m\u00ed en Medio milenio, evidencian la orientaci\u00f3n de su inquietud.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como consecuencia de la peripecia hist\u00f3rica, el singular fen\u00f3meno del mestizaje implicado con el no menos problem\u00e1tico del vasallaje cultural. Uslar considera el mestizaje como un proceso enriquecedor cuyo mejor fruto es nuestra propia nacionalidad. Llega incluso a expresar que \u00abla posibilidad de que la Am\u00e9rica Latina pueda llegar a ser un Nuevo Mundo reside principalmente en su vocaci\u00f3n y en su destino de mestizaje cultural. <\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de avergonzarse de su mestizaje \u2014 dice con vehemencia\u2014 la Am\u00e9rica Latina debe reconocer en esa peculiar condici\u00f3n la m\u00e1s poderosa base para su originalidad y para el gran papel de s\u00edntesis que est\u00e1 llamada a realizar en el futuro in\u00ac mediato\u00bb. En cuanto al vasallaje cultural Uslar asume una posici\u00f3n ecl\u00e9ctica, incuestionable:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPara un escritor o un artista es ciertamente peligroso aislarse del mundo y de lo que, en escala mundial, ocurre en su tiempo, pero no es menos peligroso querer ser un hombre de todos los meridianos y del \u00faltimo minuto internacional.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEsta decisi\u00f3n, que est\u00e1 llena de dificultades para el creador individual en el peque\u00f1o e integrado mundo en que vivimos, es a\u00fan m\u00e1s compleja y grave cuando se la puede adoptar como orientaci\u00f3n de la actividad cultural de un pa\u00eds.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abFomentar un nacionalismo cerrado podr\u00eda condenar al atraso, a la ignorancia y al provincianismo. Y hasta, en casos extremos, a la exaltaci\u00f3n de la mediocridad y el fomento de falsos valores.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero tambi\u00e9n una excesiva actitud cosmopolita puede llevar a la esterilizaci\u00f3n y a la negaci\u00f3n de lo nacional y a crear, fatalmente, una conciencia vasalla y dependiente y un estado de \u00e1nimo colectivo de evidente complejo de inferioridad.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAlgo de esto \u00faltimo est\u00e1 comenzando a ocurrir en Venezuela en los \u00faltimos tiempos. Del desd\u00e9n y el menosprecio estamos pasando a la crasa ignorancia de lo nacional.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por supuesto, como l\u00f3gica consecuencia de su labor intelectual, sus consideraciones ling\u00fc\u00edsticas, sus afanes por preservar de influencias da\u00f1inas la lengua que hablamos (Iletrados todos, Cuidado con la pureza, Una lengua para el mundo de hoy, La lengua sucia, Comodines y palabrotas, Conversemos, La riqueza de la lengua) de la mano con los planteamientos espec\u00edficamente literarios: Los elementos del cuento, La econom\u00eda del cuento, Lo criollo en la literatura, La muerte de la cr\u00edtica\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>Sus reflexiones art\u00edsticas que merecen un libro espec\u00edfico: Tres testimonios del arte hispano-americano, Picasso y su tiempo, Los artistas y Am\u00e9rica, El arte en la calle\u2026 Iguales conceptos pueden suscribirse de su ideario pol\u00edtico (La pol\u00edtica como juego, Pol\u00edtica para inocentes, La obra muerta del Estado, Pol\u00edtica y pensamiento, Cultura y pol\u00edtica\u2026) aunque, por fortuna, no ha sucedido as\u00ed con sus reflexiones educacionales, alguna parte de ellas incluidas en Educar para Venezuela o sus reflexiones econ\u00f3micas parte de las cuales est\u00e1n en Sumario de econom\u00eda venezolana y Venezuela en el petr\u00f3leo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Uslar es un humanista, para decirlo con palabras de Luis Beltr\u00e1n Guerrero, un hombre preocupado \u00abpor ver, comprender, amar y saberlo todo\u00bb. De all\u00ed sus lucubraciones sociol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas. Es que Uslar se percata de que en esta hora de crisis \u00ablo que est\u00e1 en juego es el alma misma del hombre. Lo que precisamente tenemos que llamar porque no existe otra palabra, su humanidad (\u2026) Las humanidades no son otra cosa que una inmensa colecci\u00f3n de la experiencia humana. El hombre que penetra en ellas se enriquece de toda la mejor experiencia de todos los hombres que lo han precedido en la maravillosa creaci\u00f3n colectiva de la civilizaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo hay otra disciplina donde recibir la experiencia vivida y expresada en vivo del hombre ante el mundo. No hay otra escuela don\u00ac de afinar, extender y profundizar la sensibilidad. No hay otro gimnasio donde aprender la ciencia y el arte fundamental de ser hombre. Sabiendo lo que el hombre ha hecho es el \u00fanico modo de aprender a conocer el hombre.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEso que por tradici\u00f3n llamamos humanidades, no es otra cosa que el conocimiento de conjunto de la humanidad. El testimonio en belleza y pensamiento de c\u00f3mo los hombres se han ido haciendo hombres\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>CONCLUSIONES<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luis Borges era enemigo de las conclusiones quiz\u00e1s porque ellas nunca son conclusivas. Pero siguen siendo la manera m\u00e1s recomendable de terminar un pr\u00f3logo. Concluyamos, entonces, con los conceptos emitidos por Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dirijamos una mirada, aunque sea someramente, a la m\u00faltiple obra de este escritor. Observamos al cuentista, al novelista, al cr\u00edtico literario, al economista, al soci\u00f3logo, al ensayista de las m\u00e1s variadas apetencias y seducciones en los campos del arte: siempre veremos juntos al esteta y al pensador&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Su prosa, cada vez m\u00e1s ce\u00f1ida, es un alarde de plasticidad y de robustez. Sin sacrificar esa magia profunda de las im\u00e1genes que convierten en formas palpables las m\u00e1s sutiles par\u00e1bolas del pensamiento, el artista se torna m\u00e1s sobrio y preciso; su l\u00e9xico se enriquece y su poder persuasivo se intensifica por la conjunci\u00f3n de las esencias internas y del brillo del instrumento. Esas mismas cualidades las encontramos en sus trabajos de cr\u00edtica, de econom\u00eda, de sociolog\u00eda, en sus p\u00e1ginas l\u00edricas sobre nuestra naturaleza y en sus hermosas descripciones de paisajes y ciudades visitadas por \u00e9l en sus viajes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero no s\u00f3lo es artista Arturo Uslar Pietri cuando se sienta a escribir; lo es igualmente en su vida ordinaria de ciudadano y en su actividad de factor del progreso social. Ese sonriente equilibrio que distingue su estructura corp\u00f3rea no es sino el trasunto de una armon\u00eda interior en la que predomina la claridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Concluyamos con los conceptos de su compa\u00f1ero de generaci\u00f3n Miguel Otero Silva:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os dije yo una frase que ha sido citada en muchas ocasiones sin decir que fue m\u00eda: \u00abArturo Uslar Pietri es la inteligencia mejor organizada de nuestra generaci\u00f3n\u00bb. Si alguien me preguntara ahora si deseaba rectificar ese concepto, responde\u00ac r\u00eda que a lo que estoy dispuesto es a ampliarlo de este modo: \u00abArturo Uslar Pietri es la inteligencia mejor organizada y mejor amueblada de todo el siglo XX venezolano\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Porque ahora es cuando puede verse en entera perspectiva la extensi\u00f3n de su obra m\u00faltiple y maciza. Novelista, ensayista, dramaturgo, poeta, estadista, pedagogo, divulgador incansable de cultura a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n y el periodismo, ninguna actividad intelectual le es ajena. Para no tomar sino una de ellas afirmar\u00e9 que en el cuento, en el dif\u00edcil g\u00e9nero de la narraci\u00f3n breve es uno de los m\u00e1s altos valores latinoamericanos de todos los tiempos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Concluyamos con los conceptos del riguroso, culto y nada complaciente cr\u00edtico actual Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Con una prosa desnuda y esencial, despojada de adornos innecesarios y precisa en su expresi\u00f3n y en la creaci\u00f3n de mundos, irrumpe Arturo Uslar Pietri (nacido en 1906) en el escenario de la literatura nacional, hace ya m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Desde sus primeros cuentos hasta La isla de Robinson, su novela m\u00e1s reciente, el mundo literario de Uslar Pietri ha estado signado por una b\u00fasqueda obsesiva, presente tanto en las narraciones breves como en los ensayos y novelas; la explicaci\u00f3n de nuestras ra\u00edces hist\u00f3ricas, la imaginaci\u00f3n de nuestra historia nacional a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n, como si \u00e9sta fuera apenas una excusa para explicar nuestro devenir como pueblo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Afirm\u00f3 cierta vez el fil\u00f3sofo peruano Francisco Mir\u00f3 Quesada que ser cristiano y ser humanista es la manera m\u00e1s elevada de ser hombre, frase aplicable a Arturo Uslar Pietri que es, entre los venezolanos, el humanista m\u00e1s importante de este siglo. <\/p>\n\n\n\n<p>Uslar ya ha recibido los m\u00e1s grandes homenajes que pueden tributarle las instituciones del pa\u00eds que no han hecho otra cosa que oficializar el sentimiento colectivo. Pero todav\u00eda falta el homenaje m\u00e1s fructuoso; el que puede tributarle el pa\u00eds atendiendo el di\u00e1fano mensaje de sus libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos su desasosiego en el Congreso de la Rep\u00fablica, agradeciendo el se\u00f1ero reconocimiento con motivo de sus ochenta a\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo no soy ni he sido nunca pesimista, no es con pesimistas ni tampoco con simuladores como se hace una patria. Mi vieja sensibilidad de venezolano me hace sentir casi f\u00edsicamente que el pa\u00eds est\u00e1 deseoso de que se le se\u00f1ale un rumbo aunque tenga un precio de sacrificios, que no van a faltar voluntades para tarea tan digna, que hay m\u00e1s soldados dispuestos para el buen combate de fortalecer la democracia, impulsar la econom\u00eda, hacer efectiva en su pleno sentido la justicia social y abrir caminos al futuro.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPara esa empresa de salvaci\u00f3n todos tienen que concurrir con su aporte de esfuerzo, de consejo, de trabajo y de sacrificio. All\u00ed estar\u00e1n todos, los viejos y los j\u00f3venes, las mujeres y los hombres, los trabaja\u00ac dores y los empresarios, los de mono azul y los de cuello blanco, los de la pala y los de la computadora, los artistas y los sembradores, los hombres de gabinete y los de taller, porque no hay nadie que no deba y pueda aportar algo, hasta este viejo soldado de la esperanza que se declara presente.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, si la semilla se pierde, doctor Uslar, ya no ser\u00e1 por falta de sembrador.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/efrain-subero\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Fragmentos del pr\u00f3logo a \u00abCuarenta ensayos\u00bb (Monte \u00c1vila, 1985).<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efra\u00edn Subero INTRODUCCI\u00d3N ESTRICTA La obra de Arturo Uslar Pietri es diversificada y oce\u00e1nica. Abarca todos los g\u00e9neros literarios tradicionales. Comienza, como es natural en todo escritor de su tipo, con las primeras instancias escol\u00e1sticas, pero pronto se afirma hasta convertirse en una de las m\u00e1s vastas y representativas de las letras hisp\u00e1nicas. 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