{"id":16071,"date":"2024-05-08T14:30:00","date_gmt":"2024-05-08T19:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16071"},"modified":"2025-05-08T14:42:15","modified_gmt":"2025-05-08T19:12:15","slug":"poemas-de-josefa-maria-paz-del-castillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-josefa-maria-paz-del-castillo\/","title":{"rendered":"Poemas de Josefa Mar\u00eda Paz del Castillo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>ANHELO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es mi gloria mi esperanza,<br>es mi vida mi tormento,<br>pues muero de lo que vivo<br>y vivo de lo que espero.<\/p>\n\n\n\n<p>Espero gozar mi vida<br>en la muerte que padezco,<br>en cada instante que vivo<br>un siglo forma el deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Deseo morirme y, cuando<br>efecto juzgo mi afecto,<br>la muerte traidora huye<br>para dejarme muriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Muriendo vivo y me aqueja<br>el dolor de no haber muerto,<br>que, ausente del bien que adoro,<br>ni salud ni vida quiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero en las aras de amor<br>sacrificar mis alientos,<br>y como el vital no rindo,<br>por rendirlo, desfallezco.<\/p>\n\n\n\n<p>Desfallezco, gimo, y lloro,<br>y, triste t\u00f3rtola, peno,<br>siendo tristes mis arrullos<br>\u00edndice de mi tormento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tormento que me reduce<br>a llegar a tal extremo,<br>que, sin admitir alivio,<br>l\u00e1grimas son mi sustento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TERREMOTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una triste carmelita<br>de coraz\u00f3n ajetreado<br>discurre de aquesta suerte<br>para distraerse en algo.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 tristes son los asuntos<br>que se nos han presentado<br>en el discurso de un a\u00f1o<br>al pie del Monte Calvario.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos han sido capaces<br>de que una muda as\u00ed hable,<br>pues creo que hasta las bestias<br>hablaran, si fuera dable.<\/p>\n\n\n\n<p>En el veinte y seis de marzo<br>la tierra se estremeci\u00f3,<br>de mil ochocientos doce;<br>\u00a1qu\u00e9 espanto, qu\u00e9 admiraci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los templos se vieron<br>destruidos: \u00a1qu\u00e9 confusi\u00f3n!<br>\u00a1Los templos que en este d\u00eda<br>es toda nuestra atenci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>La Majestad, que all\u00ed expuesta<br>con magnificencia estaba,<br>se vio en este momento<br>en la tierra sepultada.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos d\u00edas se pasaron<br>y creo que a\u00fan semanas<br>sin poderse descubrir,<br>por diligencias que se hagan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido crecido el n\u00famero<br>de los que all\u00ed sepultados<br>se vieron entre las ruinas<br>en este momento juzgados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los templos, calles y casas<br>y toda nuestra ciudad<br>cementerios se volvieron<br>por los que all\u00ed sepultados<br>en este d\u00eda se vieron.<\/p>\n\n\n\n<p>No se oyen m\u00e1s que lamentos<br>en la hermosa Venezuela,<br>y solo por ser cristiano<br>este golpe resistieron.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es que no se oye<br>entre sus tristes querellas,<br>sino una conformidad<br>que enternecer\u00e1 las piedras.<\/p>\n\n\n\n<p>La Justicia determina,<br>para preservar los vivos,<br>que unas hogueras se formen<br>para quemar los difuntos<br>que estaban entre las ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, qu\u00e9 campo tan abierto<br>nos queda a los que esto vimos<br>del mundo y todas sus cosas<br>pues no pueden subsistirnos!<\/p>\n\n\n\n<p>Se vieron muchas se\u00f1oras<br>de las que el mundo segu\u00edan<br>ataviadas y compuestas<br>en los escombros metidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se iban descubriendo<br>los perros se las com\u00edan<br>y tiraban de sus carnes<br>por el hambre que ten\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Las gentes apresuradas,<br>a libertarse sal\u00edan,<br>y los campos se poblaron<br>de los pocos que exist\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>A las cuatro de la tarde<br>este espanto sucedi\u00f3<br>y el convento en el momento<br>se volvi\u00f3 lamentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A las veinte y cuatro horas<br>fuimos de \u00e9l arrojadas<br>por un recado fingido<br>que dio uno de los guardas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, Dios qu\u00e9 confusi\u00f3n \u00e9sta<br>para las monjas del Carmen<br>sin pensar las de sus pr\u00f3jimos<br>en fin en la calle se hallan!<\/p>\n\n\n\n<p>Sin haberes, sin destino,<br>ni sin en d\u00f3nde alojarse<br>salieron de su convento<br>poquito menos que a rastras.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si cuando ven\u00edamos<br>en cielo o en tierra est\u00e1bamos,<br>pues era tanto el espanto,<br>que a discurrir no acert\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Priora, que por los a\u00f1os<br>ni andar puede sin trabajo,<br>en el medio de la calle<br>nos dice: \u201cYo estoy cansada;<\/p>\n\n\n\n<p>ya yo no puedo seguir;<br>arr\u00e1strenme, se esto es dable,<br>o busquen quienes en hombros<br>me lleven a acompa\u00f1arlas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 apuraci\u00f3n no ser\u00eda<br>para estas pobres monjitas,<br>pues que ven que su Prelada<br>que la carguen necesita!<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, unos hombres ven<br>esta grande apuraci\u00f3n<br>y nos ofrecen que ellos<br>la traer\u00e1n entre los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una silla solicitan<br>y la cargaron entre ambos,<br>y nos preguntan en d\u00f3nde<br>pasaremos entre tanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos dicen que si gustan<br>que tienen unos solares,<br>que son los que poseemos<br>en el discurso de un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Entramos ya por las puertas<br>de nuestra nueva mansi\u00f3n<br>y salen a recibirnos<br>las bestias, \u00a1gracias a Dios!<\/p>\n\n\n\n<p>En una caballeriza<br>nos dicen que nos sentemos<br>entre tanto discurrimos<br>que destino tomaremos;<\/p>\n\n\n\n<p>mas como nosotras nada<br>pensar en \u00e9sto podemos,<br>porque como dicho est\u00e1<br>ya discurrir no sabemos;<\/p>\n\n\n\n<p>los amos de los solares<br>nos dicen que nos sentemos,<br>que un toldo que hemos tra\u00eddo<br>ellos ofrecen ponerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por los lados nos los cubren<br>con las cosas de sus tiendas<br>hasta que determinamos<br>nuestro destino formal,<\/p>\n\n\n\n<p>porque ya la noche vino,<br>pues cuando esto sucedi\u00f3<br>ya se estaba obscureciendo<br>y por eso nos ofrecen<br>que de aqu\u00ed ya no pasemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mes entero estuvimos<br>en aqueste alojamiento<br>expuestas al sol y al agua<br>y a todo acontecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, formaron caney<br>y ya convento tenemos<br>ya no hay porque afligirnos<br>en la aridez de este cerro.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que nada se quede<br>ni en enigmas ni en bosquejos,<br>empezaremos el mapa<br>del convento que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sitio es tan ameno<br>y f\u00e9rtil en producir,<br>que fueron tantas las plagas<br>como ya voy a decir.<\/p>\n\n\n\n<p>Clausura dicen que tengo<br>en el cerro del Calvario,<br>y entre tabla y tabla cabe<br>se\u00f1\u00e1 Chapona sentada.<\/p>\n\n\n\n<p>Amarrada con cabuyas,<br>ni un poquitico delgada,<br>al pie de \u00e9sta est\u00e1 la reja<br>con su muchito candado.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s arriba est\u00e1 el postigo,<br>la llave de mi tama\u00f1o;<br>\u00e9ste dicen que es el torno,<br>que es lugar muy reservado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tendr\u00e1 media vara de ancho<br>el se\u00f1or Locuteriado,<br>y del otro lado quedan<br>las escuchas duplicadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La puerta del locutorio<br>es una grande frazada,<br>y la pieza que se sigue<br>es la cocina abreviada.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed se va al refectorio,<br>que de lienzo est\u00e1 rodeado<br>y aqueste es todo el convento<br>en que estamos enclaustradas.<\/p>\n\n\n\n<p>La iglesia es de los seglares<br>pues tan ce\u00f1idas estamos,<br>que una misa y nada m\u00e1s<br>se nos dice reservada.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta iglesia sigue un coro<br>tan hermoso y tan cuadrado<br>que los santos contra el suelo<br>est\u00e1n en \u00e9l muy colgados.<\/p>\n\n\n\n<p>El nivel es tan hermoso<br>que cuando nos confesarnos<br>agarrarnos es preciso<br>para no desapartarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>El rodar en \u00e9l es f\u00e1cil<br>y son tantos los pilares<br>que no s\u00e9 como hay narices<br>entre las monjas del Carmen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las celdas son tan hermosas<br>tan unidas y arregladas,<br>que creo no estar\u00e1n m\u00e1s<br>las tejas en el tejado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus techos son tan hermosos<br>que a\u00fan en el suelo paradas<br>sin estirarnos tocamos<br>ese grande entapizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensando estoy cuando un d\u00eda<br>todas juntitas andemos<br>por ser tantos los trabajos<br>para habernos de taparnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los paramentos de iglesia,<br>im\u00e1genes y retablo,<br>en una cocina sucia<br>han venido por guardados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los dem\u00e1s por el suelo,<br>de ratones muy rodeados,<br>ha sido m\u00e1s que milagro<br>\u00e9l haberse conservado.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el mapa, se\u00f1ores<br>del gran convento del Carmen<br>de descalzas recoletas<br>cercadas de cuatro tablas.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de una sabana<br>al pie del monte Calvario,<br>registradas y patentes<br>como ya dicho se haya.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 edificio tan hermoso<br>y tan bien amurallado,<br>como lo manda la regla<br>de Alberto Magno copiada.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Tambi\u00e9n conocida como Sor Mar\u00eda Josefa de los \u00c1ngeles. Poemas publicados en el libro: <em>Or\u00edgenes de la poes\u00eda colonial venezolana<\/em> de Mauro S\u00e1nchez Pumar (1979). Cuadro: Terremoto de 1812, \u00f3leo de Tito Salas.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANHELO Es mi gloria mi esperanza,es mi vida mi tormento,pues muero de lo que vivoy vivo de lo que espero. Espero gozar mi vidaen la muerte que padezco,en cada instante que vivoun siglo forma el deseo. Deseo morirme y, cuandoefecto juzgo mi afecto,la muerte traidora huyepara dejarme muriendo. 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