{"id":16054,"date":"2025-05-06T16:45:26","date_gmt":"2025-05-06T21:15:26","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=16054"},"modified":"2025-06-18T13:25:27","modified_gmt":"2025-06-18T17:55:27","slug":"ayajuy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ayajuy\/","title":{"rendered":"Ayaj\u00fay"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Eduardo Calca\u00f1o<\/h4>\n\n\n\n<p>Figuras:<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY,&nbsp;Lib\u00e9lula.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd, Flor del Suspiro.<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd,&nbsp;Flor del Taparo.<\/p>\n\n\n\n<p>JUY\u00c1,&nbsp;Dios de la Lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>LA SEQU\u00cdA.<\/p>\n\n\n\n<p>LAS TRES NUBES.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>LOS DOS MENSAJEROS.<\/p>\n\n\n\n<p>EL DRAG\u00d3N.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ESTAMPA PRIMERA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Sequ\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>La llanura guajira. Tierra seca, \u00e1spera. \u00c1rboles descoyuntados extienden sus brazos sin hojas. Un ocaso en oro viejo bru\u00f1e la llanura. Se siente la sequ\u00eda. Al fondo, en un sitio vecino al horizonte, tres nubes negras ejecutan un ritmo indeciso. Surge un coro de ind\u00edgenas macilentos, cabizbajos, que hacen fila, como en los viejos vasos de tierra, apoyando sus brazos sobre los hombros de sus predecesores. Hacen una marcha lenta y sorda. Se detienen, caen de hinojos, y levantan sus brazos al cielo clamando:<\/p>\n\n\n\n<p>CORO DE IND\u00cdGENAS.-&nbsp;\u201c\u00a1Juy\u00e1!\u201d&nbsp;&nbsp; \u201c\u00a1Juy\u00e1!\u201d&nbsp;&nbsp; \u201c\u00a1Juy\u00e1!\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se doblegan y pegan sus frentes a la tierra \u00e1rida. Hay un silencio que nada interrumpe. Levantan de nuevo sus frentes, y de sus pechos sale un largo lamento. Se incorporan y contin\u00faan su marcha, lenta y sorda, desapareciendo en la llanura \u00e1rida. Una melod\u00eda guajira entonada por un coro interior, acompa\u00f1a la marcha. Las nubes oscuras avanzan hacia el centro de la escena, inclinadas sobre la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 1\u00aa.- Ahora soplan brisas favorables.<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 2\u00aa.- Pronto tendr\u00e1 la tierra lo que se merece.<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 3\u00aa.- El agua prometedora de nuevos verdes.<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 2\u00aa.- De oro nuevo de espigas.<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 1\u00aa.- \u00a1Bailemos! \u00a1Volquemos nuestros c\u00e1ntaros frescos sobre los surcos secos!<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 2\u00aa.- \u00a1Bailemos! \u00a1Hagamos el milagro de la lluvia!<\/p>\n\n\n\n<p>NUBE 3\u00aa.- \u00a1Bailemos hasta que el padre Viento detenga nuestra danza!<\/p>\n\n\n\n<p>Inician un paso de danza al son de flautas remotas, e inclinan sus c\u00e1ntaros frescos sobre la tierra est\u00e9ril. Pero el milagro es interrumpido bruscamente: la presencia de la SEQU\u00cdA&nbsp; con ruda indumentaria de fibras secas intimida a las NUBES que huyen de nuevo al fondo.<\/p>\n\n\n\n<p>SEQU\u00cdA.- \u00a1Nunca! \u00a1Sobre esta tierra \u00e1rida no podr\u00e9is marcar huellas! \u00a1Pasar\u00e1n muchas lunas antes de que una gota de lluvia cristalina calme su grito \u00e1spero! \u00a1Es m\u00edo el tiempo! \u00a1Soy la Sequ\u00eda y s\u00e9 reinar con calma sobre la llanura desolada! Alejaos. \u00a1S\u00f3lo sois nubes; nubes pesadas y viciosas que aneg\u00e1is los caminos, desbordando las aguas que corren! \u00a1Atr\u00e1s! \u00a1Es mi ocasi\u00f3n! \u00a1Los hombres ya me hab\u00edan olvidado, pero me hago sentir cuando me olvidan! \u00a1Mueren las plantas, y hombres y bestias huyen de m\u00ed, siguiendo otros caminos, dejando sobre sus huellas tristes sus blancos huesos o sus cabezas deformes y deshechas! \u00a1Atr\u00e1s, he dicho!<\/p>\n\n\n\n<p>Suena con aspereza su matraca de huesos y las nubes huyen definitivamente. La Sequ\u00eda lanza una carcajada sarc\u00e1stica y dice:<\/p>\n\n\n\n<p>LA SEQU\u00cdA. -\u00a1Es mi hora! \u00a1Es la hora fatal de la sequ\u00eda!- .<\/p>\n\n\n\n<p>Ejecuta un giro r\u00e1pido y sale. Su risa destrozada se pierde en una evidente lejan\u00eda. Ahora es el silencio. Luego un tambor insistente y, por fin, la presencia de Patshonouy y sus hermanas, la bella Sichis\u00ed y la siempre fragante Aritas\u00ed. Patshonouy luce al viento sus alas transparentes, mientras las hermanas arrastran sus batas guajiras y sus capas flotantes y multicolores.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Suspirando)&nbsp;\u00a1Deteng\u00e1monos! \u00a1Quiero un poco de alivio!<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- \u00a1No, avancemos algo m\u00e1s! \u00a1Est\u00e1 lejos el agua y morir\u00edamos si dej\u00e1ramos de apresurarnos!<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- Bien te cuadra el nombre: Sichis\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- \u00a1Soy la flor del suspiro!&nbsp;(Orgullosa)<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- Pero no podemos atender tu reclamo. Patshonouy(Se\u00f1alando al hermano)&nbsp;tambi\u00e9n lleva prisa, y el camino por andar es largo.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- Ser\u00e1 corto el descanso.<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- No. Juy\u00e1, nuestro padre se enojar\u00eda a\u00fan m\u00e1s si no recibiera a tiempo nuestras d\u00e1divas.<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- La lluvia tardar\u00eda en venir a\u00fan m\u00e1s tiempo; ser\u00eda su venganza y, entonces, ya nada calmar\u00eda la ira de Juy\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Suspirando de nuevo)&nbsp;Como quer\u00e1is. Yo me quedar\u00e9 sola sobre esta tierra seca. Mis piernas ya se rinden y no podr\u00eda dar un paso m\u00e1s.&nbsp;(Cae lentamente sobre la tierra).<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- Te esperamos entonces. No puedes quedar sola a merced de la sequ\u00eda despiadada. No la has visto de cerca todav\u00eda. \u00a1Morir\u00edas de horror!<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- Adem\u00e1s, ya es de noche y te perder\u00edas sola en medio de la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- Quedaos entonces; as\u00ed dormir\u00e9is un rato largo antes de continuar la marcha.&nbsp;(Se dispone a dormir).<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- Ser\u00e1s complacida, hermana Sichis\u00ed.&nbsp;(Se tiende a su lado).<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.-&nbsp;(Inclin\u00e1ndose sobre Sichis\u00ed. Despert\u00e1ndola)\u00a1Hermana!<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Sin incomodarse)&nbsp;Duerme, Patshonouy; a\u00fan es temprano.<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- No, Sichis\u00ed; calmar\u00edas el hambre y la sed que me consume.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- \u00bfQu\u00e9 dices?&nbsp;(Incorpor\u00e1ndose, con su hermana)<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- \u00a1Eso! \u00a1Que&nbsp;sabr\u00e9 imponer la ley del fuerte! \u00a1Quesabr\u00e9 devorarte!<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Lanzando un grito. Escapando)&nbsp;\u00a1No! Suelta, Patshonouy. \u00a1Est\u00e1s loco!<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- \u00a1Esta sequ\u00eda me mata! \u00a1Venid!&nbsp;(Persigui\u00e9ndolas)Alguien tiene que perecer para que vivan otros. \u00a1Y esta vez es m\u00eda la vida!<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.-&nbsp;(Luchando con Patshonouy)&nbsp;\u00a1No! \u00a1Huye Sichis\u00ed! \u00a1La oscuridad ser\u00e1 tu salvadora!&nbsp;(Sichis\u00ed huye mientras Aritasi logra soltarse)&nbsp;\u00a1Y ahora ser\u00e1s t\u00fa quien morir\u00e1 rendido por el hambre y la sed!&nbsp;(Huye).<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.-&nbsp;(Incorpor\u00e1ndose. Alz\u00e1ndose del suelo, donde lo ha dejado tirado Aritas\u00ed. Amenazante).&nbsp;\u00a1Me vengar\u00e9! \u00a1Sabr\u00e9is de mi poder como hermano mayor! \u00a1Os dar\u00e9 al monstruo de Ayaj\u00fay! Ser\u00e9is su presa, antes que el padre Sol reine en el horizonte.&nbsp;(Sale veloz por la derecha).&nbsp;&nbsp; (TEL\u00d3N)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ESTAMPA SEGUNDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Lluvia<\/p>\n\n\n\n<p>El cerro del Ayaj\u00fay. Al fondo, los picachos hirientes se destacan sobre el cielo del amanecer. A la derecha, la cueva del drag\u00f3n. Rocas \u00e1speras. Vegetaci\u00f3n mezquina, con ausencia de verdes. El monstruo \u2013de colosal tama\u00f1o- duerme en la boca de la cueva. Sus \u00e1speras escamas tienen extra\u00f1as irisaciones, y de su boca cuelga la lengua viscosa y m\u00faltiple. Los suaves tonos de la aurora ya se anuncian sobre el cielo del fondo. Sobre un silencio, el coro interior repite la exclamaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>CORO INTERIOR.- \u201c\u00a1Juy\u00e1!\u201d\u2026\u201c\u00a1Juy\u00e1!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo el redoble del tambor anuncia la llegada de Patshonouy con su conocida expresi\u00f3n de desequilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.-&nbsp;(Aproxim\u00e1ndose, sigiloso, al monstruo)&nbsp;A\u00fan duerme. Lanzar\u00e9 mi grito para despertarlo. No hay tiempo que perder. El d\u00eda se anuncia y no tardar\u00e1n ellas en pasar por estos contornos.(Gritando). \u00a1Ayaj\u00fa\u00fa\u00fa\u2026!&nbsp;(Repiti\u00e9ndolo acompa\u00f1ado por el eco).\u00a1Ayaj\u00fa\u00fa\u00fa\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>El monstruo se incorpora, abre sus grandes ojos y estira su lengua tr\u00e9mula, mientras prolonga sus enormes fauces en un bostezo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;PATSHONOUY.-&nbsp;(Temerario).&nbsp;\u00a1Despierta! \u00a1Es tiempo! \u00a1Se anuncia un nuevo d\u00eda promisor de alegr\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Como un estertor).&nbsp;\u00bfQu\u00e9\u2026 dices?<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- Que el padre Sol es anunciado por la Aurora y que con \u00e9l llegar\u00e1 el nuevo d\u00eda con sus d\u00e1divas de luz, de flores, de sustento.<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Bostezando de nuevo).&nbsp;\u00a1Hay\u2026! hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.-&nbsp;(Desafiante).&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 importa! Mis dos hermanas pasar\u00e1n por aqu\u00ed; la suave Sichis\u00ed y la tierna Aritas\u00ed. Son portadoras de d\u00e1divas fecundas al padre de la lluvia, al gran Juy\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Tornando sus ojos amenazadores).&nbsp;\u00bfJu\u2026 ya\u00e1\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- \u00a1S\u00ed! \u00a1Sichis\u00ed, la menuda, la \u00e1gil!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Abriendo de nuevo sus fauces).&nbsp;\u00a1Ahhhh\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- \u00a1Aritas\u00ed, suave flor del Taparo, llena de gracia y de color!<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Lanzando un rugido de apremio y de ira).&nbsp;\u00a1Ahhh\u2026! \u00a1Devorarlas\u2026! sabr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.-&nbsp;(Imponi\u00e9ndose).&nbsp;\u00a1Calla! \u00a1Si el gran Juy\u00e1 te oyera acabar\u00eda contigo y aplacar\u00eda su furia castig\u00e1ndome injustamente!<\/p>\n\n\n\n<p>DRAG\u00d3N.-&nbsp;(Desafiante).&nbsp;\u00a1Soy\u2026! Ayaj\u00fay\u2026 Ayaj\u00fa\u00fa\u00fa-y\u2026 el temible.<\/p>\n\n\n\n<p>El redoble del tambor anuncia la llegada de las hermanas, temerosas y \u00e1giles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>PATSHONOUY.- \u00a1Silencio! \u00a1Llegan! \u00a1Pronto estar\u00e1n aqu\u00ed! \u00a1Yo vuelo a otras regiones en busca del roc\u00edo fresco y de la flor sincera!&nbsp;(Huye por la derecha).<\/p>\n\n\n\n<p>Entran las dos hermanas, por la izquierda, cogidas de las manos. Vacilan. Su paso tardo y sus miradas inquietas buscan orientaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Sin advertir el Drag\u00f3n, que se ha ocultado moment\u00e1neamente en su cueva).&nbsp;Estamos perdidas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- S\u00ed. Este no es el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- Hemos dejado atr\u00e1s Paraguaypoa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- S\u00ed; hemos debido tomar a la derecha, hacia el lago azul de crestas blancas.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(Levantando al Cielo sus ojos l\u00edmpidos).&nbsp;\u00a1Juy\u00e1 nos proteja!<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.-&nbsp;(Inclinando suavemente su cabeza).&nbsp;\u00a1Juy\u00e1 nos proteja!<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- Avancemos; tal vez encontremos el camino\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Avanzan. El monstruo asoma de nuevo a la boca de la cueva y las deja paralizadas de terror al abrir de nuevo sus enormes fauces y lanzar un grito temible.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- \u00a1Hermana!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- \u00a1Estamos perdidas\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>(El monstruo abre de nuevo sus fauces y lanza su aliento mef\u00edtico)<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.- \u00a1Huyamos!&nbsp;(Llorando).<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.- \u00a1No puedo: su aliento me adormece!<\/p>\n\n\n\n<p>Comienzan a vacilar y llevan sus manos a la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>SICHIS\u00cd.-&nbsp;(En un \u00faltimo esfuerzo).&nbsp;\u00a1Ju&nbsp; ya\u00e1\u00e1\u2026!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>ARITAS\u00cd.-&nbsp;(Con grito d\u00e9bil pero desgarrado).&nbsp;\u00a1Juya\u00e1\u00e1\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>El monstruo avanza sobre las hermanas. Abre a\u00fan m\u00e1s sus fauces y las envuelve con su lengua m\u00faltiple\u2026 Se retira hacia su cueva. Hay un breve silencio. Luego el estampido de un trueno que colma todo el ambiente y, al fondo, a medias, sobre los picachos hirientes, aparece la figura imponente de Juy\u00e1, con su haz de rayos en las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>JUY\u00c1.-&nbsp;(Lanzando su voz grave y resonante).&nbsp;\u00bfQui\u00e9n me llama? \u00bfQui\u00e9n ha turbado mi reposo? \u00a1Sichis\u00ed!&#8230; \u00a1Aritas\u00ed!&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1is?<\/p>\n\n\n\n<p>ECO.- \u00bfD\u00f3nde est\u00e1is?&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>JUY\u00c1.-&nbsp;(Tras una pausa).&nbsp;\u00a1Monstruo feroz del Ayaj\u00fay! \u00a1Sal fuera! \u00a1Te conjuro!&nbsp;(El Drag\u00f3n aparece, tr\u00e9mulo ante la fuerza de Juy\u00e1).&nbsp;\u00a1Lo he visto desde mis alturas! Has devorado a mis hijas: la tierna Sichis\u00ed y la suave Aritas\u00ed. Han implorado mi clemencia, y ser\u00e1s castigado.(Levantando su haz de rayos).&nbsp;\u00a1Morir\u00e1s fulminado por mi c\u00f3lera y tu sangre har\u00e1 charco mef\u00edtico de aguas envenenadas! \u00a1Caiga sobre ti mi c\u00f3lera celeste!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(Lanza sobre el monstruo su haz de rayos. El monstruo cae fulminado, mientras un gran trueno retumba y ensordece)<\/p>\n\n\n\n<p>JUY\u00c1.- En cuanto a ti, Patshonouy, vivir\u00e1s errante por una eternidad y tu cuerpo de lib\u00e9lula insensata ser\u00e1 blanco de codicia y de maldad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(Lanza un nuevo rayo hacia la altura y desaparece en medio de la claridad. Hay un silencio. Se escucha el ruido de la lluvia lejana y un coro interior entona un c\u00e1ntico de gracia. Amanece. La media luz da paso a la luz plena del d\u00eda nuevo, y el coro de ind\u00edgenas, portadores de flores frescas, de espigas doradas, de granos henchidos y fecundos, toma posici\u00f3n al centro de la escena)<\/p>\n\n\n\n<p>CORO.- \u00a1Juy\u00e1!&#8230; \u00a1Juy\u00e1!&#8230; \u00a1Juy\u00e1!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;(Elevan al Cielo la fertilidad de sus presentes. Juy\u00e1 aparece de nuevo sobre el cielo del fondo, en actitud generosa y serena)<\/p>\n\n\n\n<p>CORO.- \u00a1Gracias, Juy\u00e1!&nbsp;(Se prosternan).<\/p>\n\n\n\n<p>MENSAJERO 1\u00ba.- La lluvia fertilizante, que ha acompa\u00f1ado a tu celeste ira, ha fecundado ya nuestras cosechas.<\/p>\n\n\n\n<p>MENSAJERO 2\u00ba.- El sacrificio de la tierna Sichis\u00ed, de la suave Aritas\u00ed, traicionadas por su hermano Patshonouy y devoradas por el monstruo de Ayaj\u00fay, ha sido fruct\u00edfero.<\/p>\n\n\n\n<p>CORO.- \u00a1Sean bendecidas!<\/p>\n\n\n\n<p>MENSAJERO 2\u00ba.- Cada gota de lluvia cristalina sea un canto a sus memorias sobre la haz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>CORO.-&nbsp;(Prosternado).&nbsp;\u00a1Juy\u00e1! \u00a1Juy\u00e1! \u00a1Juy\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>El dios tiende sobre ellos sus manos justicieras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TEL\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eduardo-calcano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Imagen: Juy\u00e1 y Ayajuy, de Pedro Centeno Vallenilla (Sin fecha). Fuente: https:\/\/www.facebook.com\/pedrocentenovallenilla1904\/photos\/pedro-centeno-vallenillajuy%C3%A1-y-ayajuy-sin-fecha-finales-de-la-d%C3%A9cada-de-1940l%C3%A1pi\/1357011002597368\/?_rdr<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Calca\u00f1o Figuras: PATSHONOUY,&nbsp;Lib\u00e9lula. SICHIS\u00cd, Flor del Suspiro. ARITAS\u00cd,&nbsp;Flor del Taparo. JUY\u00c1,&nbsp;Dios de la Lluvia. LA SEQU\u00cdA. LAS TRES NUBES.&nbsp; LOS DOS MENSAJEROS. EL DRAG\u00d3N. ESTAMPA PRIMERA La Sequ\u00eda La llanura guajira. Tierra seca, \u00e1spera. \u00c1rboles descoyuntados extienden sus brazos sin hojas. Un ocaso en oro viejo bru\u00f1e la llanura. Se siente la sequ\u00eda. 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