{"id":15734,"date":"2025-03-06T14:24:00","date_gmt":"2025-03-06T18:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15734"},"modified":"2025-04-06T15:17:45","modified_gmt":"2025-04-06T19:47:45","slug":"la-poesia-en-la-voz-del-negro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-poesia-en-la-voz-del-negro\/","title":{"rendered":"La poes\u00eda en la voz del negro"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Erasmo Rafael Ram\u00edrez Carrillo<\/h4>\n\n\n\n<p>El Caribe es un \u00e1mbito geogr\u00e1fico complejo que, debido a su diversidad, se ha hecho dif\u00edcil determinarle caracter\u00edsticas que conduzcan a una clasificaci\u00f3n precisa. No obstante, una regi\u00f3n tan vasta, con m\u00faltiples idiomas, cosmogon\u00edas diferentes, procesos pol\u00edticos particulares, invasiones, independencias a lo largo del tiempo, etnias de diversa procedencia, no concibe una taxonom\u00eda \u00fanica; esto ser\u00eda develar una actitud reduccionista, eurocentrista que conducir\u00eda a excluir o discriminar una ingente cantidad de aspectos culturales particulares de cada pa\u00eds, que se correr\u00eda el riesgo de generar una neocolonizaci\u00f3n y forjar\u00eda una pugna por valorar unos aspectos por encima de otros. Precisamente, la diversidad cultural es el elemento aglutinador que hermana El Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la regi\u00f3n tambi\u00e9n se puede concebir con aquella compuesta por los espacios insulares exclusivamente; por espacios continentales que desde el punto de vista humano, Surinam, Guyana, Belice ser\u00edan islas<sup>1<\/sup>; por toda el \u00e1rea continental que bordea el mar Caribe occidental (toda la costa oriental de M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica, la costa norte de Venezuela, la costa noroccidental de Colombia, parte del norte de Brasil) o tambi\u00e9n varios Caribes: el franc\u00f3fono, el angl\u00f3fono, el neerland\u00f3fono, el hispanohablante. M\u00e1s all\u00e1 de esta manera de imaginar un terru\u00f1o, pol\u00edticamente la regi\u00f3n est\u00e1 escindida del continente y as\u00ed lo conoce la gran mayor\u00eda: Am\u00e9rica Latina y El Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, cada pa\u00eds ha creado una visi\u00f3n de mundo con el fin de justificar procesos identitarios vinculados con sus or\u00edgenes, sus ra\u00edces, su colonizaci\u00f3n, su independencia, su desarrollo. Los movimientos como el rastafarismo, el criollismo, el indigenismo, la creolidad, el negrismo, la negritud dan cuenta de tantas visiones, tan diversas que los caribe\u00f1os poseen de s\u00ed mismos. La literatura, como expresi\u00f3n cultural de una sociedad, explora tambi\u00e9n estos intersticios en los que muestra una necesidad de expresar una inmensidad de temas relacionados con el ser caribe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En este trabajo analizar\u00e9 algunos poemas de dos escritores venezolanos Manuel Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas y Miguel James<sup>2<\/sup> insertas en el contexto caribe\u00f1o, en el que la representaci\u00f3n negra tiene una relevancia especial. Ambos poetas poseen una expresi\u00f3n particular de apelar a una identidad propia que les permite concebir una po\u00e9tica caribe\u00f1a espec\u00edfica. Cabe destacar que Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas fue el primer escritor que public\u00f3 un libro de versos sobre el tema de los negros en 1938. Esto \u201cobedece a la incitaci\u00f3n del cultivo y difusi\u00f3n de la poes\u00eda afro-antillana, pero con la responsabilidad de una voz distinta que puede hombrearse con aqu\u00e9lla\u201d, comenta Juli\u00e1n Padr\u00f3n en la introducci\u00f3n al libro de Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas Tambor: poemas para negros y mulatos, \u201cEl rito negro aparece aqu\u00ed matizado con los caracteres locales de nuestro mestizaje\u201d (Rodr\u00edguez, 1972: s\/n). Miguel James, poeta contempor\u00e1neo, propone una mirada sobre lo negro desde una visi\u00f3n moderna y actualizada, sin dejar de lado los temas recurrentes como el retorno a \u00c1frica. En este sentido, se presenta oportuna la ocasi\u00f3n para conocer dos miradas distanciadas en el tiempo sobre la poes\u00eda negra del Caribe venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cEl manifiesto de Cam\u201d (Rodr\u00edguez, 1972:1) se hace un recorrido sem\u00e1ntico que va desde una descripci\u00f3n exhortativa al negro de su condici\u00f3n como esclavo hasta llegar al llamado imperativo por la libertad:<\/p>\n\n\n\n<p>Negro compa\u00f1ero, \/ de manos de zarpa y ojos de alacr\u00e1n; \/ negro encadenado \/ de rotas rodillas y<br>gesto de cal; \/ negro sin bit\u00e1cora \/ perdido en la tela de ara\u00f1a de la sociedad.<br>[\u2026]<br>Negro reventado por un cataclismo \/ tremendo y horrible que al mundo raj\u00f3: \/ de un lado los<br>blancos con cara de espiga, \/ del otro tu bemba, tus ojos, tu jeta, \/ tu cuero curtido, tu triste bong\u00f3.<br>(Rodr\u00edguez, 1972:1-3)<\/p>\n\n\n\n<p>El poeta se dirige directamente al negro y lo asume como su \u201ccompa\u00f1ero\u201d, acent\u00faa su car\u00e1cter rebelde con esas \u201cmanos de zarpa y ojos de alacr\u00e1n\u201d; el negro es esclavo con cadenas, herido y feroz, sin ninguna historia, sin diario, sin bit\u00e1cora que vive descontextualizado en el caos de la urbe. El poeta le recuerda al negro lo que ha sido: un ser an\u00f3nimo sin pasado. Insiste con m\u00e1s detalle en su condici\u00f3n de esclavo, explotado por el blanco \u201ccara de espiga\u201d, que dividi\u00f3 el mundo tr\u00e1gicamente. Mientras que al colonizador, el poeta lo metaforiza en una espiga, el negro es lenguaje llano y coloquial: bemba, jeta, cuero curtido. Lo \u00fanico que el negro esclavo posee como respaldo de su historia es su \u201ctriste bong\u00f3\u201d. El poema contin\u00faa:<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 mi mano, negro pestilente, \/ negro enchoretado de vientre caliente \/ perdido en los<br>rumbos de la Geograf\u00eda. \/ Negro de Nigeria, de Agad, de Kodok. \/ Negro del neguesti blanco de<br>Etiop\u00eda. \/ Negro chafarino, negro de Mor\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026]<br>Despierta ya, negro. Distiende los brazos. \/ Marchemos al ritmo de tu hosco tam-tam. \/ Que se<br>hunda en el polvo la frente del mundo! \/ Nada nos importe, negro tremebundo. \/ Destruyamos esto<br>para que resurjan sobre un campo nuevo tus patas de ara\u00f1a, \/ tus flores, tus cantos, tus fr\u00e1giles ca\u00f1as,<br>\/ tu triste derecho de un trozo de pan! (Rodr\u00edguez, 1972: 3-5)<\/p>\n\n\n\n<p>El poeta exhorta al negro a que lo acompa\u00f1e, increp\u00e1ndole con expresiones que el blanco-espiga ha utilizado para referirse a su esclavo. Las palabras \u201cpestilencia\u201d, \u201cenchoretado\u201d, \u201cNigeria\u201d, \u201cAgad\u201d, \u201cKodok\u201d corresponder\u00edan a improperios utilizados todos como sinonimia. Esto es lo que representa el esclavo para el blanco-espiga. El poeta las usa para infundirle fuerza, que los oprobios del blanco se conviertan en fortaleza, para que al fin y al cabo despierte, marche de frente y reclame sus derechos. Es un agitador que desea que el negro tome consciencia y se libere, que con la conjunci\u00f3n de ambos, poeta y esclavo, podr\u00e1n alcanzar la libertad:<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n mis nervios, aqu\u00ed est\u00e1n mis fuerzas, \/ aqu\u00ed est\u00e1n mis versos para tu bong\u00f3. \/ Crujir\u00e1n las<br>palmas, subir\u00e1n los r\u00edos \/ y mil cocoteros temblar\u00e1n de fr\u00edo \/ si, \u00f1\u00e1\u00f1igo y canto, partimos los dos.<br>La liberaci\u00f3n no es individual, la liberaci\u00f3n es com\u00fan. Los dos conforman la fuerza liberadora, en la que la<br>reiteraci\u00f3n de las palabras agita, mueve y sacude.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cTamunango\u201d<sup>3<\/sup>, baile t\u00edpico del estado Lara, en medio de una fiesta de negros, se apela a la condici\u00f3n social del esclavo, al estado de dominio. Se describe el baile, se hace menci\u00f3n a las ra\u00edces africanas como invocaci\u00f3n a la tierra originaria, la nueva manera de trabajar. La fiesta termina con la llegada violenta del Comisario:<\/p>\n\n\n\n<p>En la sombra se oye sonar el tambor. \/ \u00a1Carracatapl\u00e1n! \u00a1Carracatapl\u00e1n! \u00a1Carracatapl\u00e1n! \/ Es el negro<br>aceite de la raza negra que empieza a chorrear. \/ \u00a1Carracatapl\u00e1n! \u00a1Carracatapl\u00e1n! \u00a1Carracatapl\u00e1n!<br>Y chilla la mina coreando el estruendo bajo del bong\u00f3. \/ Nervios que se tuercen entre el telegrama<br>\/ que manda la raza desde el Tombuct\u00fa. \/ \u00a1Titraquititraqui! \u00a1Titraquititraqui! \u00a1Titraquititraqui!<br>(Rodr\u00edguez, 1972: 7)<\/p>\n\n\n\n<p>Como en el poema anterior, el tambor es un elemento significante y vinculante de la cosmogon\u00eda negra. Los negros celebran el Tamunangue en honor a San Antonio de Padua, santo a quien se le pide para que combata el hambre; protege a los indios americanos, ancianos, pescadores, mujeres embarazadas. El negro baila y suda el \u201cnegro aceite\u201d, la negra canta al ritmo del tambor, que se comunica con sus antepasados en \u00c1frica. Las ra\u00edces resuenan. Todos corean, chillan en la oscuridad de la noche, en la sombra del tambor: \u00a1Carracatapl\u00e1n!, \u00a1Titraquititraqui!<\/p>\n\n\n\n<p>Y suena el profundo clamor del petr\u00f3leo \/ y el l\u00e1tigo negro que encerr\u00f3 la tierra para hacer carb\u00f3n.<br>\/ El aire se ha puesto color de azabache. \/ Color de las barbas de Amn\u00f3m y Moloch.<br>[\u2026]<br>Y viene la luna flotando al desgaire \/ con patas de hielo como un calamar. \/ \u00bfQui\u00e9n ech\u00f3 esa caja<br>vac\u00eda de Shinola<sup>4<\/sup> \/ entre la totuma negra del bet\u00fan?<br>\u2015 \u00a1Cog\u00e9mela, mam\u00e1! Guard\u00e1la en el cofre que me vai a d\u00e1. \/ Me sirve pa mucho. Pa gan\u00e1me plata.<br>Pa limpi\u00e1 sapato. \/ Cog\u00e9mela, mama, que es pa dale lustre \/ a los brodequines \u00e9 Pedro Juaqu\u00edn.<br>(Rodr\u00edguez, 1972: 11)<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer verso, la esclavitud cambia de forma, se abandona la plantaci\u00f3n por el petr\u00f3leo, convertido en el sempiterno \u201cl\u00e1tigo negro\u201d de la colonizaci\u00f3n. Hasta el aire adquiere otro color, el nuevo color de la esclavitud, similar a las barbas de Amn\u00f3m y Moloch. Dos personajes b\u00edblicos aleg\u00f3ricos a la venganza y purificaci\u00f3n, celebraci\u00f3n y sacrificio se conjugan en esta fiesta de negro como amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>La esclavitud petrolera trae consigo la misma divisi\u00f3n abismal entre las clases. Un zapatero que implora que le guarden la crema para pulirle los brodequines a un blanco-espiga. La totuma negra donde guarda la \u201cShinola\u201d para los potentes zapatos del esclavizador. La oposici\u00f3n de fuerzas es descomunal, totuma-\u201cShinola\u201d vs. brodequines.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una poes\u00eda que establece una relaci\u00f3n cercana, c\u00f3mplice con su interlocutor negro. Es una poes\u00eda que habla de los negros y est\u00e1 dirigida a ellos. Las expresiones en vocativo apelan al receptor del mensaje, en un di\u00e1logo pr\u00f3ximo a una realidad muchas veces desde\u00f1ada por la historia oficial, dado que lo que se conoce es la historia de los vencedores blancos, grandes h\u00e9roes constructores de sociedades y destructores, en este caso, de la negra. El dominio por sobre todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>A los negros se les nombra, se les convierte en palabras, el poeta los visibiliza al evidenciar:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>una compa\u00f1era: \u2015Mir\u00e1me, mi negra. Mir\u00e1me mi negra. Pon\u00e9me cuidao. (Rodr\u00edguez, 1972: 9)<\/li>\n\n\n\n<li><\/li>\n\n\n\n<li>una familia (mam\u00e1-hijo): \u2015\u00a1Cog\u00e9mela, mam\u00e1! Guard\u00e1la en el cofre que me vai a d\u00e1. (Rodr\u00edguez, 1972: 11)<\/li>\n\n\n\n<li>otros compa\u00f1eros: \u2015\u00a1Jocico \u00e9 tetero! \/ \u2015\u00a1Mi catira linda! (Rodr\u00edguez, 1972: 10)<\/li>\n\n\n\n<li>\u00a1Eepaa! \u00a1El Comisario! Que coja ca uno su mono y su jembra [\u2026]. (Rodr\u00edguez, 1972: 11)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El negro no est\u00e1 solo, ni es una idealizaci\u00f3n de una imagen lejana de alguna poes\u00eda rom\u00e1ntica. El lenguaje utilizado es familiar, coloquial, popular, tal como los negros lo usan. Hay una intenci\u00f3n expresa en que se genere un acercamiento sin intermediaciones. El di\u00e1logo es bidireccional, es apelativo. Hay un llamado consciente al ser negro, a lo que se es como negro. El negro no habla el idioma blanco de la academia. El negro ha ennegrecido el idioma y eso es un valor cultural que reivindica el poeta. El negro es jeta, es jocico, es jembra, es sapato, es bong\u00f3, es enchoretado y canta a gritos al ritmo del \u00a1Carracatapl\u00e1n! y del \u00a1Titraquititraqui!<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, se traen a la memoria las relaciones se\u00f1or-esclavo. El poder del dominante y su despotismo se enfrentan al negro amedrentado y sumiso:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00a1Eapaa! \u00a1El Comisario! Que coja ca uno su mono y su jembra que \u00e1hi mesmito viene toa la<br>Comisi\u00f3n. \/ \u2015Cog\u00e9 el tamunango t\u00fa, naris \u00e9 jacha. \/ \u2015Y t\u00fa la camasa, pelo \u00e9 chicharr\u00f3n\u2026<br>Silencio profundo. En la noche negra \/ se escucha el aullido de un perro cans\u00f3n. \/ Ululan los vientos<br>en la cornucopia verde y arrogante de los almendrones. \/ Zumban los zancudos entre la maleza y<br>el r\u00edo silencioso copia las cabezas \/ de los negros que huyen por el callej\u00f3n. (Rodr\u00edguez, 1972: 11)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la algarab\u00eda y el bullicio, el patr\u00f3n irrumpe y se hace un silencio opresor en la negra noche, en donde un perro aullador amenaza para reprimir, celador de los intereses del blanco-espiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas propone la poes\u00eda como instrumento utilitario de creaci\u00f3n de identidad, de reconocimiento de la condici\u00f3n negra maltratada, de recordatorio de los or\u00edgenes africanos y de su liberaci\u00f3n como ser con derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro orden de ideas, Miguel James, poeta de origen trinitario, entre su gran variedad de temas po\u00e9ticos, tambi\u00e9n se ha enfocado en poetizar la voz negra, ya con una concepci\u00f3n actualizada y moderna. Destaca su potente capacidad de s\u00edntesis, en la que epitoma las im\u00e1genes y a la vez las lanza hacia el \u00e1mbito de la veracidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cCaribe\u201d el poeta caracteriza qui\u00e9nes somos y c\u00f3mo somos:<\/p>\n\n\n\n<p>Vivan las danzas sensuales<br>El no hacer nada<br>Los besos dados bajos los cocoteros<br>Que viva el ron<br>Viva el sol<br>Viva este Caribe del carajo. (James, 2007: 415)<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 es el Caribe? Es el lugar complejo donde cohabitan negros, mulatos, chinos, franceses, holandeses, indios, paquistan\u00edes, conformado por una gran complejidad de contextos particulares, especialmente el insular. Es el amplio terru\u00f1o donde se habla ingl\u00e9s, espa\u00f1ol, franc\u00e9s, holand\u00e9s, creol, patois. Es un crisol de mundos. James nos dice de manera abierta que a todos los caribe\u00f1os nos gustan las danzas, la flojera, la pasi\u00f3n, el alcohol, el sol. Este poema aglutina un pensamiento, en cuyo tamiz solo se cierne una identidad. Esta visi\u00f3n integradora podr\u00eda constituir una forma identitaria de reunir tanta complejidad cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cTierras de Ghana\u201d invoca el recuerdo triste del suelo africano. Tiene consciencia de la existencia de esa otra tierra, aunque no la conozca posee algunas referencias, pero sabe que de ah\u00ed proviene:<\/p>\n\n\n\n<p>Me han dicho \/ Que en Harare \/ El clima \/ Es templado \/ Y andan \/ Los guerreros \/ Como<br>enfrentando \/ Al viento \/ Tambi\u00e9n me han dicho \/ Que en Nairobi \/ Los monos \/ Invaden las casas<br>\/ Y comen \/ Cuanta fruta \/ Encuentran \/ Yo escucho \/ Y lloro \/ Recordando \/ Las Tierras de Ghana.<br>(James, 2007: 200)<\/p>\n\n\n\n<p>Un rumor, un cuento, una leyenda popular recorre la conciencia del poeta para extra\u00f1ar con dolor emocional: la tierra de otrora, la de sus antecesores. Espacio en el que la vida se asume diferentemente, la nostalgia conlleva la comparaci\u00f3n, y las cosas no son mejores ni peores, solo son: el clima es templado, los fen\u00f3menos naturales son tan feroces y b\u00e1rbaros que se enfrentan con guerreros; los animales salvajes se introducen en las casas para comer. Tres lugares de negros que contienen el clima deseado, la bizarr\u00eda de sus pobladores y lo salvaje de sus animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para James su familia se extiende fuera de Trinidad y Tobago, que a su vez es origen de la humanidad. En \u201cTrini\u201d podemos apreciarlo:<\/p>\n\n\n\n<p>Yo nac\u00ed en Port of Spain \/ Hijo de Lilian \/ Primog\u00e9nito de Michael \/ Nieto de Edna \/ Bisnieto de<br>Du \/ A otras islas se extiende mi parentela \/ Al jard\u00edn africano donde el primer hombre a la primera<br>mujer am\u00f3 \/ [\u2026] \/ Tierra perfumada por inciensos de Oriente donde el roti alimenta \/ [\u2026] \/ Yo<br>vengo de una naci\u00f3n china de opio y Tao \/ De Ying y Yang y agridulces ciruelas \/ Yo nac\u00ed en Trinidad<br>unida por el mar a Tobago \/ Lugar donde piratas europeos saquearon aldeas de caribes y arahuacos<br>(James, 2007: 85)<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cyo\u201d proviene de m\u00faltiples ra\u00edces, de Lilian, de Michael, de Edna, de Du y si se extiende hacia otros horizontes es para crear el Caribe, lo que muestra que la conformaci\u00f3n de la regi\u00f3n tambi\u00e9n proviene de distintas tierras y familias; de diversos sabores y olores de otras procedencias. No obstante, adem\u00e1s de la belleza caribe\u00f1a, tambi\u00e9n denuncia el poder colonizador de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, sus poemas tienen una connotaci\u00f3n sexual muy exaltada, en el que el goce es aceptado sin prejuicios. En \u201cUna negra como una canci\u00f3n\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>Una Mujer Negra sale de mis sue\u00f1os y se acuesta en mi lecho \/ Una Mujer del color de la Noche \/<br>Una Haitiana de chocolate pinchada de alfileres \/ Una Africana con sexo de Pir\u00e1mide Invertida \/<br>Una Akua Ba \/ Una Mujer Negra sale de mi Noche y se instala en mi D\u00eda \/ Una Flor de Botswana<br>\/ Una Pigmea \/ Una Negra como una canci\u00f3n \/ Una Labriega \/ Una Mujer Negra llamada Ayoka<br>me besa \/ Kemba es Hermosa Kemba es m\u00eda \/ La Virgen de la Roca Seca es mi Se\u00f1ora \/ Una Mujer<br>Negra desde el fondo de mi coraz\u00f3n me dice Adi\u00f3s \/ Yo desde el fondo de mis Ojos la beso \/ A Ella,<br>la que me cabalga de Noche \/ Una Negra \/ Una Negra\u2026 (James, 2007: 386)<\/p>\n\n\n\n<p>A la mujer negra se le arrogan tanto atributos que funcionan como sin\u00f3nimos; la geograf\u00eda, la cultura, la religi\u00f3n, el inconsciente, le pertenecen a ella. Es un poema netamente denotativo, sin segundas lecturas. Poema directo, en el que la mujer es un astro que gira alrededor de \u00e9l. El color, el d\u00eda, la noche, la flor, la virgen se relacionan secuencialmente para mostrar la fugacidad del momento. Una negra tan grande como la noche y tan fugaz como un beso. Ella est\u00e1 inmersa en la cosmogon\u00eda africana, la que evoca, desde un \u201cyo\u201d, para salvaguardar en la memoria el v\u00ednculo enraizado de su origen y apropiarse de ese universo.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cPinga Bonita\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>Yo Soy el Negro m\u00e1s Lindo del Solar \/ Arraso a las Hembras m\u00e1s guapas y atrevidas de la poblaci\u00f3n<br>\/ Y todo es \/ Por mi pinga Bonita. (James, 2007: 200)<\/p>\n\n\n\n<p>El negro se siente orgulloso de lo que es, exalta su belleza que siempre ha sido oprobiosa para los blancos-espigas, es guapo y seduce, y con el sexo asola a las mujeres. No deja de llamar la atenci\u00f3n como \u201carrasa\u201d sin dejar destrucci\u00f3n, el verso se encuentra ubicado en el \u00e1mbito positivo del significado. El negro, y por extensi\u00f3n la cultura negra, es hermoso y posee gran sensualidad. Miguel James apunta hacia las ra\u00edces negras de su origen, en el que el Caribe ocupa un sitio esencial.<\/p>\n\n\n\n<p>En el poema \u201cRaza africana\u201d, James exalta la negritud elev\u00e1ndola al nivel de personajes importantes en el mundo, tanto del \u00e1mbito musical como del \u00e1mbito pol\u00edtico y literario. Para el poeta, el negro es hermoso, encanta con su m\u00fasica de este a oeste del continente africano, llena de luz el orbe y alcanza el firmamento. No hay duda de que la negritud es un aspecto relevante y de gran impacto; personajes como Frederick Douglas, Mandela y Zumbi son portadores de fuerza, lucha y liberaci\u00f3n; Bob Marley, Billie Holliday, Tina Turner, son el compendio de los m\u00fasicos negros m\u00e1s excelsos. En conjunto logran un recorrido que transita desde el siglo XVII hasta nuestros d\u00edas; vale decir, que los negros han contribuido tambi\u00e9n con el desarrollo del mundo y la emancipaci\u00f3n social y pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n<p>La etnia negra les pertenece como poes\u00eda, como canto, como lucha y como arte. Tambi\u00e9n le pertenece al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Raza \/ Bella \/ Que canta \/ Raza \/ Que encanta \/ Raza \/ M\u00eda \/ Y de Bob Marley \/ Raza Africana \/<br>Lanza \/ Tu amor \/ Sobre \/ El mundo \/ Y danza \/ Raza \/ De \/ Frederick Douglas \/ Y Billie Holliday \/<br>Raza \/ De Etiop\u00eda \/ Y de Nigeria \/ De Mandela \/ Ilumine \/ El sol \/ El amanecer \/ De \/ Tus doncellas<br>\/ Sea \/ La Luna \/ Madre \/ De \/ Tus hombres \/ Raza \/ De Tina Turner \/ Y \/ De Zumbi \/ Raza \/ M\u00eda<br>\/ Y \/ De las estrellas \/ Raza \/ Que canta \/ Y encanta. (James, 2007: 290-291).<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, en el poema \u201cOjo de \u00c1frica\u201d, el continente negro como reservorio de la cultura negra, se dibuja como un territorio desde donde se observa para resguardarlo y cuidarlo. El poeta es una especie de dios que vigila, al ritmo de los tambores, su terru\u00f1o para conservarlo horro, que con sangre y victoria, pudo liberar al pueblo de la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo \/ Ojo de \u00c1frica \/ Diamante de la mina m\u00e1s profunda \/ Absoluto Rey de los B\u00e1rbaros \/ Sol de<br>los Libres \/ Y Le\u00f3n en Su Pradera \/ Escucho atento al sonar de setecientos mil Tambores \/ Y las<br>promesas de Sangre y de Victoria juradas por nuestros Dioses. (James, 2007: 315).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n hay que comentar que la mujer juega un papel distinguido en la poes\u00eda de Miguel James. Para \u00e9l, es motivo singular de seducci\u00f3n, arrebato y belleza. En \u201cNegra preciosa\u201d, la mujer es fruta jugosa y felino, cuyos ojos se dirigen indefectiblemente al poeta para luego poseerlo y florecer resplandeciente en la alborada. La mujer, entonces, en este poema, es un ser amenazante que purifica el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tus labios parecen pulpa de n\u00edspero \/ Negra preciosa \/ Tu cuerpo semeja una pantera \/ Dardos<br>veloces son tus ojos \/ Tus piernas se elevan como palmeras \/ Tu sexo es el mar profundo en que me<br>sumerjo \/ Para surgir radiante y puro en el amanecer de todas las auroras. (James, 2007: 385).<\/p>\n\n\n\n<p>Comparando la poes\u00eda de Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas y de James, las coincidencias son muy estrechas, y aunque las separe 60 a\u00f1os de producci\u00f3n, el ser negro es motivo de expresi\u00f3n po\u00e9tica. Una es pl\u00e9tora de baile, de ritmo, m\u00fasica y tambor; menciona al negro directamente para llamar a su consciencia y exponerle lo que le han horadado, utiliza la expresi\u00f3n oral para acercarse sin mediadores. Lo deshonroso que construy\u00f3 el blanco sobre la imagen del negro, Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas lo exalta como valor fundamental del ser negro. La otra poes\u00eda, la de James, es reflejo de la cotidianidad del negro, de sus temas comunes sufridos y alegres. Temas marcados por el cuerpo, el ritmo y la m\u00fasica, en donde el negro es exaltado hasta lo divino. Poes\u00eda franca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>JAMES, Miguel (2007). Mi novia \u00cdtala come flores y otras novias. M\u00e9rida: Ediciones Mucuglifo.<\/p>\n\n\n\n<p>RODR\u00cdGUEZ C\u00c1RDENAS, Manuel (1972). Tambor: poemas para negros y mulatos. Caracas: Ediciones<br>de la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1 Ser\u00edan islas dentro de la regi\u00f3n continental, debido a la particularidad ling\u00fc\u00edstica en comparaci\u00f3n con el espa\u00f1ol que se habla en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>2 Aunque Miguel James es trinitario, vive desde los 6 a\u00f1os en Venezuela, en consecuencia se le considera venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>3 Tamunango es el tambor que se utiliza en la danza folkl\u00f3rica Tamunangue, t\u00e9rmino ya en desuso.<\/p>\n\n\n\n<p>4 \u201cShinola\u201d fue una marca estadounidense que se utilizaba para pulir zapatos. Fue muy popular a inicios del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicado con el t\u00edtulo: Dos propuestas po\u00e9ticas sobre el Caribe venezolano: la poes\u00eda en la voz del negro; en RELIGACI\u00d3N. REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES Vol 4 \u2022 N\u00ba 15 \u2022 Quito \u2022 Mayo 2019 pp. 152-157<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Erasmo Rafael Ram\u00edrez Carrillo El Caribe es un \u00e1mbito geogr\u00e1fico complejo que, debido a su diversidad, se ha hecho dif\u00edcil determinarle caracter\u00edsticas que conduzcan a una clasificaci\u00f3n precisa. 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