{"id":15625,"date":"2025-03-27T17:55:14","date_gmt":"2025-03-27T22:25:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15625"},"modified":"2025-03-27T17:55:14","modified_gmt":"2025-03-27T22:25:14","slug":"parafrasis-del-miserere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/parafrasis-del-miserere\/","title":{"rendered":"Par\u00e1frasis del miserere"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Vicente Tejera (1738-1816)<\/h4>\n\n\n\n<p>Aquel sagrado profeta<br>Que desde el cayado al cetro<br>Midi\u00f3 la inmensa distancia<br>Que hay de lo humilde a lo excelso;<br>Aquel que de la fiereza<br>Del Le\u00f3n (Alcides nuevo)<br>En guarda de su ganado<br>Domin\u00f3 b\u00e1rbaro esfuerzo;<br>Aquel que triunf\u00f3 valiente<br>Del disforme filisteo<br>Postrando el Nembrod altivo<br>De su esp\u00edritu soberbio;<br>Aquel a quien las doncellas<br>De Jerusal\u00e9n le dieron<br>Con repetidos aplausos<br>La gloria del vencimiento;<br>Aquel que al suave halago<br>De bien pulsado instrumento<br>Mitig\u00f3 en Sa\u00fal furores.<br>Gano en Jonat\u00e1s afecto;<br>Aquel, en fin, Rey Ungido<br>Para el escogido pueblo,<br>David amado de Dios,<br>Erario de sus secretos;<br>Este a quien la poderosa<br>Mano de Dios con exceso<br>Le colm\u00f3 de beneficios,<br>Le llen\u00f3 de privilegios;<br>Este, irritando el divino<br>Enojo, por seguir necio<br>El hechizo de lo hermoso.<br>El apacible embeleso;<br>Este, pues, que eslabonando<br>Culpa a culpa, yerro a yerro,<br>Doro con un homicidio<br>La ofensa de un adulterio;<br>Despu\u00e9s que Natam le avisa,<br>En la par\u00e1bola envuelto,<br>De su pecado el debido<br>Just\u00edsimo juicio recto;<br>Despu\u00e9s que con dos palabras<br>Lav\u00f3 el torpe borr\u00f3n feo,<br>Y un pequ\u00e9 al Se\u00f1or troc\u00f3<br>En compasiones los ce\u00f1os;<br>Despu\u00e9s ya que del letal,<br>Torpe, venenoso sue\u00f1o<br>Que le ten\u00eda ofuscada<br>La luz del entendimiento;<br>De su detestable culpa<br>Y como el herido siervo<br>A la fuente de piedades<br>Acude por su remedio.<br>En el \u00edntimo retiro<br>De su ya abrasado pecho,<br>Lanzando tristes gemidos.<br>Vertiendo suspiros tiernos,<br>Prorrumpe en dulces, amantes<br>M\u00e9tricos sabios consejos.<br>En que de piedad y culpa<br>Hace divino compuesto;<br>Compadeceos de m\u00ed.<br>Se\u00f1or, dice, y Dios Supremo,<br>Seg\u00fan que de vuestra grande<br>Misericordia lo espero.<br>Grande espero, aunque tan grande<br>Toda la imploro, pues veo<br>Que mi ofensa casi iguala<br>Vuestra piedad en lo inmenso;<br>De mi malicia el abismo<br>Invoca con nobles ruegos<br>Abismos hoy de piedades<br>Que aneguen mis desaciertos.<br>De mi iniquidad la mancha<br>Contagi\u00f3 de tal veneno<br>Que entr\u00e1ndose por los ojos<br>Se hizo, hasta del alma due\u00f1o.<br>Borre, Se\u00f1or, una sola<br>Misericordia, aunque advierto<br>Que es tan grande que ya a toda<br>Su gran multitud apelo.<br>Si de vuestras compasiones<br>Es acreedor s\u00f3lo un yerro<br>\u00bfQu\u00e9 piedad estar\u00e1 ociosa<br>A vista de mis defectos?<br>No s\u00f3lo, Se\u00f1or, no s\u00f3lo<br>Lavar la mancha pretendo,<br>Sino tambi\u00e9n los da\u00f1ados<br>H\u00e1bitos que el vicio ha impreso.<br>Aqu\u00ed ten\u00e9is en mis ojos<br>R\u00edos del dolor que vierto:<br>Moved, Se\u00f1or, estas aguas,<br>Que clamo herido y enfermo.<br>Y cuando ve\u00e1is que digno<br>En dulce llanto me anego.<br>De mi iniquidad lavadme,<br>Limpiadme del borr\u00f3n feo.<br>En aquestas largas olas<br>Sumergidme, que en su seno<br>Hallar\u00e1 tranquilidades<br>Este derrotado le\u00f1o.<br>Merezca por importuno.<br>Si no por fino, mi ruego,<br>Vierta la piedra piedades<br>Pues veis que clamo sediento.<br>Si no hay disculpa que baste<br>A mi delito, a lo menos<br>Sea disculpa de \u00e9l mismo<br>El cabal conocimiento.<br>Tendr\u00e9 as\u00ed alguna esperanza<br>De que ya borrarlo puedo.<br>Pues mi iniquidad conozco.<br>Pues mi ingratitud confieso.<br>De d\u00eda y de noche siempre<br>En continuo af\u00e1n inquieto,<br>De mi confusi\u00f3n fabrico<br>Armas contra mi sosiego.<br>En la guerra que me hace<br>No me da tremas, que adverso<br>Cuando m\u00e1s de m\u00ed lo arrojo<br>M\u00e1s me duplica el tormento.<br>Contra m\u00ed siempre irritado<br>En incesante desvelo,<br>Voraz gusano me aflige<br>Con cruel remordimiento.<br>Pero, Se\u00f1or, lo que m\u00e1s<br>Enardece mis afectos,<br>Lo que m\u00e1s crece el dolor<br>Y aumenta mi atrevimiento.<br>Es \u00a1qu\u00e9 pesar! el que ingrato<br>Profane vuestro respeto,<br>Y en presencia vuestra osado<br>Corr\u00ed a mi verg\u00fcenza el velo.<br>\u00bfQu\u00e9 furia me desboc\u00f3<br>Para que atrevido y ciego<br>Rompiese al temor las riendas<br>De todo un Dios en desprecio?<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9,<br>(Con qu\u00e9 dolor, qu\u00e9 lo siento!)<br>Oh! \u00bfC\u00f3mo al decirlo el labio<br>No en la congoja fallezco?<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9.<br>Aunque ultraj\u00e9 desatento,<br>A sus servicios ingrato,<br>De Ur\u00edas el honor terso.<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9.<br>Aunque cruel y sangriento<br>Hice a la pluma cuchillo<br>Del m\u00e1s inocente cuello.<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9.<br>Pues si en mi culpa contemplo<br>Hoy vuestra ofensa y su agravio,<br>Este pesa mucho menos.<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9,<br>Pues si rec\u00e1teme atento<br>De los ojos de los hombres<br>No me escond\u00ed de los vuestros.<br>Contra Vos s\u00f3lo pequ\u00e9,<br>Pues siendo yo Rey no tengo<br>Sino vuestro tribunal<br>En donde actuar mi proceso.<br>Para Vos s\u00f3lo pequ\u00e9,<br>Dir\u00e9 tambi\u00e9n, porque intento<br>Sacar, pues de m\u00ed le arrojo,<br>La triaca del veneno.<br>Para Vos s\u00f3lo pequ\u00e9,<br>Pues al atributo excelso<br>De vuestra piedad le di<br>Donde lucir con exceso.<br>Pues us\u00e1ndola conmigo.<br>Como confiado espero,<br>Si fuese el provecho m\u00edo<br>Ha de ser el honor vuestro.<br>Con gloria de vuestro nombre<br>Ceder\u00e1, si hoy a ver llego<br>Justific\u00e1is las palabras<br>En que f\u00edo mis consuelos.<br>Voz es vuestra que en cualquier<br>Hora que llegue el lamento<br>Del que peca a vuestro o\u00eddo<br>Tendr\u00e1 amparo en vuestro pecho.<br>Ya clamo regando el llanto<br>De mi estrado el pavimento,<br>Ya el pan de l\u00e1grimas s\u00f3lo<br>A mis labios le concedo.<br>Conozca el mundo que Vos<br>Sois en todo verdadero,<br>Y que vuestras promisiones<br>Son inviolables decretos.<br>Y cuando el imp\u00edo intente<br>Fundar contrario argumento,<br>Baste lo que obr\u00e1is conmigo<br>Para convencerle necio.<br>Yo el m\u00e1s ingrato de todos<br>Constar har\u00e9 al Universo<br>Vuestra piedad, porque aplauda<br>En juicio su vencimiento.<br>Perdonadme por quien sois.<br>Dulc\u00edsimo, amado due\u00f1o;<br>Y si no basta mi llanto,<br>Se\u00f1or, para enterneceros;<br>Si no basta confesaros<br>Por mi parte mi tropiezo,<br>Y por la vuestra la gloria<br>Que adquir\u00eds en mi remedio;<br>Aun tengo para inclinar<br>De vuestra clemencia el peso,<br>Sin disculpar la ca\u00edda.<br>Disculpas para el tropiezo \u2014<br>Cuando yo fuera alg\u00fan \u00e1ngel<br>Sin mezcla de aquel grosero<br>Material de tierra y agua<br>Que anim\u00f3 ya vuestro aliento,<br>Menos excusable fuera<br>Mi delito, y mucho menos<br>Digno de las compasiones<br>Qu\u00e9 implora mi noble ruego.<br>Pero, Se\u00f1or, atended<br>Al fr\u00e1gil vidrio, al grosero<br>Barro, tan pronto a lo malo.<br>Tan tardo para lo bueno.<br>Mirad que fui concebido<br>En pecado, cuyo incendio<br>Se se\u00f1ore\u00f3 del alma<br>Desde mi primer aliento \u2014<br>De mis padres hered\u00e9<br>En mi natural infecto<br>Aquel fomes que me impele<br>Del vicio a los devaneos.<br>\u00bfQu\u00e9 mucho que haya ca\u00eddo<br>Quien lleva consigo mesmo<br>Tan cerca del apetito<br>Las violencias a el deseo?<br>Quebr\u00f3se el vaso; no era<br>De oro ni metal; al fuego<br>Sensual se derriti\u00f3<br>La hechura de vuestros dedos.<br>Era blanda cera: pues,<br>\u00bfQu\u00e9 mucho que al torpe incendio<br>Titubease el edificio<br>De tan flacos fundamentos?<br>Mas, \u00a1oh, cuan necio! aqu\u00ed acuso<br>A mi natural, si advierto<br>Que en vuestra gracia ten\u00eda<br>Armas para el vencimiento;<br>Pues si a los auxilios de \u00e9sta<br>Atendiera, considero<br>Que para triunfar del vicio<br>Me sobraba poco esfuerzo \u2014<br>Para otros aun tuviera<br>Esta raz\u00f3n valimiento,<br>No paro m\u00ed en quien vertisteis<br>Favores, Se\u00f1or, sin cuento.<br>No para m\u00ed, zagal pobre,<br>Que ensalzasteis Vos al regio<br>Trono, trocando al pellico<br>De la p\u00farpura lo excelso.<br>No para m\u00ed, pues me hicisteis<br>Cifra de vuestros secretos,<br>Fi\u00e1ndome lo escondido<br>En los m\u00e1s altos misterios.<br>\u00bfQu\u00e9 lealtad no requer\u00eda<br>Tal compa\u00f1\u00eda? \u00bfA qu\u00e9 feudo<br>No era deudor este honor<br>En que Vos me hab\u00edais puesto?<br>Todas las fuerzas del mundo<br>Deb\u00edan ser flacos medios<br>Para poder desunirme<br>De tan grave valimiento.<br>Y porque am\u00e1is la verdad,<br>Aunque contra m\u00ed la veo,<br>Fiscal que me est\u00e1 acusando,<br>No me he de excusar al yerro.<br>Disc\u00falpense los que incautos<br>Por ignorancia ofendieron.<br>No yo en quien las advertencias<br>Antes se dieron al riesgo.<br>Que yo no tengo disculpa<br>Ni alg\u00fan descargo os ofrezco<br>Pues a vuestra vista ingrato<br>Os atropell\u00e9 el respeto.<br>No la tengo, pues est\u00e9ril<br>Al fecund\u00edsimo riego,<br>De indecibles beneficios<br>Produje espinas protervo.<br>O si a quien tan mal se hab\u00eda<br>De probar con Dios tan bueno,<br>La que le sirvi\u00f3 de cuna<br>Fuera sepulcro funesto.<br>Pero, Se\u00f1or, ya que vive<br>Este animado segmento.<br>No la desesperaci\u00f3n<br>Sea en su ruina el efecto.<br>Hieles hay para sacar<br>Tanta mancha, y en el fuego<br>De vuestro amor llamas puras<br>Que inflamen mi helado pecho.<br>Aneg\u00faese mi malicia<br>En este pi\u00e9lago inmenso<br>De piedad, a quien no pueden<br>Contrapesar mis defectos.<br>O\u00edd, o\u00edd, Padre amado.<br>De este pr\u00f3digo el lamento,<br>Sabed que llagado y pobre<br>Busca en Vos s\u00f3lo el remedio.<br>Aplicad de mis heridas<br>El saludable, sangriento<br>Hisopo de la pasi\u00f3n<br>Que ha de padecer el Verbo.<br>De aquel que ha de descender<br>De vuestra mente al materno<br>Claustro de una intacta Virgen<br>En donde ha de tomar puerto.<br>De Aquel, de Aquel que en el ara<br>De una cruz, manso cordero,<br>Ha de ser por mis pecados<br>Hostia Que os aplaque el ce\u00f1o.<br>Ba\u00f1ado en aquella sangre<br>Que ha de derramar, espero<br>Sera para mi dolencia<br>Satisfacci\u00f3n y remedio.<br>Y si de aquesta promesa,<br>Se\u00f1or, no ha llegado el tiempo,<br>Revelado me ten\u00e9is<br>Este inmutable decreto.<br>Y as\u00ed ya a contemplaci\u00f3n<br>De tan infinito precio.<br>Como presente a los ojos<br>Me alcanza el merecimiento.<br>Este hisopo limpiara<br>Mi maldad, satisfaciendo<br>Por las deudas a que yo<br>Dar recompensa no puedo.<br>Agraviar puedo, mas no<br>Satisfacer, si no apelo<br>A este inagotable erario,<br>Mineral de los misterios.<br>Y pues tanto sus estolas<br>En los siglos venideros<br>Han de blanquear en la sangre<br>Del inmolado Cordero,<br>Sea, entre tantos felices,<br>Yo, Se\u00f1or, uno de aquellos:<br>Lavadme, y sobre la nieve<br>Mas blanco quedar espero.<br>Poderosa es vuestra diestra<br>A darme el candor primero,<br>Y bien pod\u00e9is hacer limpio<br>Al m\u00e1s inmundo concepto.<br>O si os mereciese yo<br>Tanto favor, qu\u00e9 contento<br>Les dar\u00eda a mis o\u00eddos<br>De tal gracia el privilegio!<br>O si la voz que ha de o\u00edr<br>Una mujer que el ung\u00fcento<br>Ha de derramar, lograse<br>Escucharla en dulces ecos.<br>Cuando en esta paz dichosa<br>Mi alma se vea, qu\u00e9 incienso<br>En mentales sacrificios<br>Quemara encendido el pecho!<br>Del gozo de mi recobro<br>Hasta mis molidos huesos.<br>Humillados por la culpa.<br>Dar\u00e1n saltos de contento.<br>Festejar\u00e1n la noticia<br>De mi recobro sabiendo<br>Que ocupo entre los amigos<br>Vuestros, otra vez, ya puesto.<br>Y cuando esto no merezca<br>Estar\u00e9, Se\u00f1or, contento<br>Con servir en vuestra casa<br>De un humilde jornalero.<br>Apartad, Se\u00f1or, los ojos<br>No de m\u00ed, ni del extremo<br>De mi miseria, que es esta<br>Con la que a piedad os muevo.<br>Sino de aquellos enormes<br>Pecados del adulterio,<br>Y homicidio que a la ruina<br>Del alma me condujeron.<br>Apartadlos de las feas<br>Im\u00e1genes que en el lienzo<br>Que dibuj\u00f3 vuestra gracia<br>Borraros a Vos pudieron.<br>Apartadlos de este monstruo<br>De mi maldad, porque temo<br>Que ya vuestras tolerancias<br>Le dupliquen escarmientos.<br>Borrad todas las maldades<br>Que los vicios imprimieron,<br>Sin que quede ni aun vestigio<br>De sombras de este bosquejo.<br>Y porque a mi coraz\u00f3n<br>Le contemplo tan enfermo<br>De su contagio, que dudo<br>Pueda ya quedar perfecto.<br>Criad en m\u00ed, pues pod\u00e9is,<br>Otro coraz\u00f3n de nuevo,<br>Que limpio de imperfecciones<br>Sea de la gracia asiento.<br>Coraz\u00f3n d\u00f3cil y humilde<br>Que inseparable en su centro<br>Tenga esculpida la justa<br>Norma de vuestros preceptos.<br>Y porque este coraz\u00f3n<br>Cuerpo no sea imperfecto,<br>Inanimado reloj.<br>Desacordado instrumento,<br>Vivificadlo, animadlo<br>Con un esp\u00edritu recto,<br>Renovando sus fervores<br>De la caridad el fuego.<br>Dadme un esp\u00edritu que<br>Sin violencia, a Vos derecho<br>Vaya como la saeta<br>Al norte, y la piedra al centro.<br>Posea, pues, mis entra\u00f1as,<br>Y a esta noguera del pecho<br>Avive tibios ardores,<br>Encienda helados afectos.<br>Menos infelicidad<br>Ser\u00eda privarme luego<br>De la vida, o reducirme<br>Al polvo y nada primeros.<br>Que aunque rect\u00edsimamente,<br>Pues volv\u00ed la espalda necio<br>A vuestra cara, pudierais<br>Hacer conmigo lo mesmo.<br>Entre quien sois y quien soy<br>No hay igual procedimiento,<br>Y la piedad a la culpa<br>Tiene en Vos muy grande exceso<br>No de Vos, de m\u00ed, Se\u00f1or,<br>Me hab\u00e9is de anprtar, viviendo<br>Todo yo fuera de m\u00ed<br>Porque en Vos viva de asiento.<br>Volvedme, Se\u00f1or, aquella<br>Alegr\u00eda, aquel contento<br>Que pose\u00eda mi alma<br>En mis mentales excesos.<br>Aquel inefable gozo<br>Que antes ten\u00eda sabiendo<br>Que nacer\u00eda el Mes\u00edas<br>De mi linaje heredero.<br>Cuyo d\u00eda lo desearon<br>Ansiosos aunque de lejos<br>Mirar patriarcas y reyes.<br>Bien Que no lo consiguieron.<br>Violo en esp\u00edritu el padre<br>De los creyentes, que a imperio<br>De tanta dicha dio salto<br>De placer y de contento.<br>Yo tambi\u00e9n de tanta gloria<br>Logr\u00e9 parte, cuando a excesos<br>De vuestra dignaci\u00f3n tuve<br>Noticias de este misterio.<br>Si por la culpa perd\u00ed<br>A esta alegr\u00eda el derecho<br>Cobr\u00e9lo restit\u00fcido<br>En vuestra gracia mi afecto,<br>Conforme establece en ella<br>(A mi flaco ser atento)<br>Esp\u00edritu principal<br>De honrados nobles respetos.<br>No s\u00f3lo mi coraz\u00f3n<br>Os pide esp\u00edritu nuevo,<br>Sino que otro principal<br>Le sirva de fundamento.<br>Esp\u00edritu que valiente,<br>Constante, advertido y recto,<br>Un instante no me aparte<br>De los divinos preceptos.<br>Preciso es, que este edificio<br>Lo reedifiqu\u00e9is de nuevo,<br>Zanjando de las virtudes<br>La solidez y el esfuerzo<br>Con esto mis confianzas<br>Conseguir\u00e1n que repuesto<br>En la primera alegr\u00eda<br>Vuestro nombre alabe eterno.<br>\u00bfQu\u00e9 no har\u00e9 yo, o dejar\u00e9<br>De hacer en servicio vuestro<br>Para obligar con servicios<br>Cuanto irrit\u00e9 con desprecios?<br>Mi palabra os doy, Se\u00f1or,<br>De escarmentar en m\u00ed mesmo,<br>Ya que las ajenas ruinas<br>No me sirvieron de ejemplo.<br>Armar\u00e1, Se\u00f1or, mi diestra<br>De vuestra justicia el celo,<br>Y fiscal de mis tibiezas<br>Sera mi agradecimiento<br>Y pues s\u00e9 que en gloria vuestra<br>Cede en la tierra y el cielo<br>Que la descarriada oveja<br>Vuelva al redil de su due\u00f1o,<br>A este fin aplicar\u00e9<br>De mi doctrina el desvelo<br>Ilustrando sequedades<br>De torpes entendimientos.<br>Ense\u00f1ar\u00e9 a los inicuos<br>Vuestro camino, y al eco<br>De mi instrucci\u00f3n seguir\u00e1n<br>Las sendas de los preceptos.<br>Se convertir\u00e1n los imp\u00edos<br>Pues vibrar\u00e9 contra ellos<br>Desde el arco de mis labios<br>De su ingratitud los yerros.<br>Pero entre aquestas promesas.<br>Oh \u00a1c\u00f3mo me asusta el fiero<br>B\u00e1rbaro ejemplo que di<br>Con mi pecado a mi reinos<br>Cuando pasando de una<br>A otra traici\u00f3n, los alientos<br>Vitales quit\u00e9 al mejor<br>Vasallo de mis imperios!<br>Par\u00e9ceme que su sangre<br>Clama contra m\u00ed, y al Cielo<br>Como la de Abel le pide<br>La venganza, que ya temo.<br>Por tanto, Se\u00f1or, libradme<br>De las instancias que haciendo<br>Esta contra m\u00ed en la justa<br>Indignaci\u00f3n que merezco.<br>No pretendo que en m\u00ed deje<br>De ejecutarse el decreto<br>Que recta vuestra justicia<br>Fulmin\u00f3 para escarmiento;<br>Pero suplic\u00f3os que medie<br>Vuestra piedad, sacudiendo<br>Con vara florida el golpe,<br>No con afilado acero.<br>Agradecida mi lengua<br>Elogiar\u00e9 a un mismo tiempo<br>Vuestra justicia y piedad<br>Con atributos excelsos.<br>Publicar\u00e9 en honra vuestra<br>Que reverente os venero<br>Benigno, amoroso padre,<br>Si juez rigoroso os temo.<br>Tanto que yo dudar\u00e9.<br>En tan distantes extremos,<br>Si os tomar\u00e9 compasivo,<br>Si os amar\u00e9 justiciero.<br>A este sagrado retiro<br>Pr\u00f3fugo acogerme quiero;<br>Ved, si ejecut\u00e1is el golpe,<br>Que de barro me hab\u00e9is hecho.<br>Le\u00f3n sois, pero tambi\u00e9n<br>Sois dulc\u00edsimo Cordero;<br>No los bramidos me asusten,<br>Ll\u00e1menme balidos tiernos.<br>Mi lengua elocuente alabe<br>Vuestra justicia, pues debo<br>El honor a Vuestra Gracia<br>De nombrarme amigo vuestro.<br>Mas, como el noble tributo<br>De alabanzas daros puedo.<br>Si me hizo la culpa indigno<br>De tan reverente obsequio.<br>O si mis labios alado<br>Seraf\u00edn con sacro fuego<br>Purificase y rompiese<br>A la lengua el nudo terco-<br>Mas, lo que no haga su mano<br>Que ha de hacer la vuestra espero,<br>Que sabe hacer elocuente<br>Al m\u00e1s rudo infante tierno-<br>Restituid a mis labios<br>El antiguo don primero<br>De acabaros, y mi lengua<br>No cesara de este empleo.<br>De d\u00eda y de noche oir\u00e9is<br>Mis c\u00e1nticos, que, discretos,<br>Vuestra bondad y justicia<br>Alabar\u00e1n como debo.<br>De vuestras misericordias<br>Cantar\u00e9, Se\u00f1or, lo inmenso,<br>Y en los retiros del alma<br>Dejar\u00e1 mi voz los ecos.<br>Al son de templada lira.<br>En bien acordados versos,<br>Continua vuestra alabanza<br>Se estar\u00e1 en mi boca oyendo;<br>Y porque a tan alto asunto<br>No podr\u00e9 dar desempe\u00f1o,<br>Convidar\u00e9 de los coros<br>Celestiales los acentos-<br>Desde el pececillo mudo<br>Hasta el Seraf\u00edn supremo.<br>Todos os han de alabar<br>En gloria del nombre vuestro.<br>No pasara en las palabras<br>Mi noble agradecimiento,<br>Pues rendir\u00e1 con las obras<br>El fruto del buen ejemplo.<br>Acompa\u00f1ar\u00e1n mis voces<br>Los sacrificios diversos<br>De las reses que devora<br>Sobre vuestro altar el fuego;<br>Pero bien s\u00e9 que no son<br>Los que os aplacan m\u00e1s estos.<br>Que a gustar vos, a millares<br>Los ofreciera en el templo.<br>No hay sacrificio m\u00e1s digno,<br>Se\u00f1or, a los ojos vuestros<br>Que un esp\u00edritu afligido<br>Del dolor de sus defectos-<br>Que poco despreciar\u00e9is<br>De un coraz\u00f3n los afectos,<br>Que, contrito y humillado,<br>Se os postra con rendimiento-<br>Coraz\u00f3n que lo ha movido<br>De la penitencia el ruego,<br>Sin la cual ninguna ofrenda .<br>Aplacara vuestro ce\u00f1o-<br>Por este real camino<br>De la contrici\u00f3n espero,<br>Seguro ya en vuestra gracia,<br>De mi salvaci\u00f3n el puesto-<br>Cierto es que no dejar\u00e9is<br>De aceptar y complaceros<br>En el noble sacrificio<br>De estos mentales inciensos.<br>Y para que \u00e9ste lo pueda<br>Ofrecer en vuestro templo,<br>Prestaos, Se\u00f1or, con Si\u00f3n<br>Benigno, amoroso due\u00f1o-<br>Seg\u00fan la voluntad vuestra<br>Que Te hab\u00e9is mostrado, siendo<br>En favorecerla franco,<br>Como veloz a su ruego-<br>P\u00f3nganse ya en perfecci\u00f3n<br>Los altos muros soberbios<br>Que a Jerusal\u00e9n les sirvan<br>De adorno y defensa a un tiempo.<br>S\u00edrvanles de antemural<br>Al sagrado alc\u00e1zar regio<br>De Si\u00f3n, en donde el arca<br>Depositada la tengo.<br>Hasta tanto que se ponga<br>En perfecci\u00f3n regio templo.<br>Que en lustre y grandeza exceda<br>Todos los del universo;<br>Y cuando gust\u00e9is se erija<br>Y consagre a nombre vuestro<br>Rindiendo Tiro y Sid\u00f3n<br>Piedras, metales y le\u00f1os-<br>All\u00ed s\u00ed que aceptar\u00e9is<br>Las ofrendas; y al lamento<br>Responder\u00e9is compasivo<br>Del siempre querido pueblo-<br>All\u00ed s\u00ed que aceptar\u00e9is<br>Los holocaustos o inciensos<br>Que arder\u00e1n en vuestras aras<br>De los perfumes Sabeos-<br>All\u00ed s\u00ed que os ba\u00f1ar\u00e9is<br>En alegr\u00eda y contento,<br>Al ver manchar los altares<br>La sangre de los becerros-<br>Mas \u00a1ay de m\u00ed! que la fuerza<br>De beneficios me ha hecho<br>Ingrato, pues nunca pude<br>Pagar mi agradecimiento-<br>No dejar\u00e9 de quejarme<br>De la injuria que padezco,<br>Si me hace desconocido<br>Mi propio conocimiento-<br>En los inmensos favores<br>Que he recibido, confieso<br>Que s\u00f3lo puedo pagarlos.<br>Se\u00f1or, con reconocerlos.<br>Pero supla, pues mis fuerzas<br>No son Atlante a este peso,<br>El grande exceso que hay de<br>Vuestra piedad a mi yerro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vicente Tejera (1738-1816) Aquel sagrado profetaQue desde el cayado al cetroMidi\u00f3 la inmensa distanciaQue hay de lo humilde a lo excelso;Aquel que de la fierezaDel Le\u00f3n (Alcides nuevo)En guarda de su ganadoDomin\u00f3 b\u00e1rbaro esfuerzo;Aquel que triunf\u00f3 valienteDel disforme filisteoPostrando el Nembrod altivoDe su esp\u00edritu soberbio;Aquel a quien las doncellasDe Jerusal\u00e9n le dieronCon repetidos aplausosLa gloria 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