{"id":15465,"date":"2024-03-12T13:47:00","date_gmt":"2024-03-12T18:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15465"},"modified":"2025-03-12T14:06:53","modified_gmt":"2025-03-12T18:36:53","slug":"tropico-absoluto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/tropico-absoluto\/","title":{"rendered":"Tr\u00f3pico absoluto"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Eugenio Montejo<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>tr\u00f3pico absoluto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Palmares azules y blancos,<br>n\u00edtido sol marino a orilla de la costa,<br>viento yodado, cuerpos desnudos, oleajes.<br>Estoy contemplando esta tierra como si la viese por primera vez<br>o fuese a dejarla.<br>Me aferro a ella, celebro su antiguo deseo<br>en cada roca, en cada peque\u00f1o guijarro.<br>Es el mismo paisaje modulando las voces<br>tantas veces o\u00eddas en ciudades y aldeas,<br>el mismo sol que ard\u00eda<br>en las absortas retinas de mis padres.<br>Ya no s\u00e9 si la veo desde otro mundo<br>y vago ausente ahora<br>a trav\u00e9s de los aires so\u00f1ando.<br>Esta luz me compendia la vida y la muerte<br>en un haz de flotantes colores<br>que mi silencio me dibuja en palabras.<br>En esta luz la falsa perla del truh\u00e1n,<br>la negra de turbante que se santigua,<br>los harapos del ni\u00f1o buhonero,<br>el alcatraz, la cigarra, el bochorno de las marismas,<br>se me despliegan en un vasto arco iris<br>donde la magia del tr\u00f3pico absoluto<br>crece en un grito al fondo de mi sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En los llanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>a Luis Alberto Cre<\/em>s<em>po<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En los llanos estuve,<br>tierra adentro, hacia el alba de soles salvajes,<br>donde la \u00fanica monta\u00f1a es uno mismo<br>o su caballo.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde la vida nos madruga<br>y hay que salir a galopar hasta alcanzarla,<br>aunque su rastro se pierda en lejan\u00edas<br>y crucemos a veces sin verla,<br>o quede atr\u00e1s,<br>fija en un vuelo de lentos gavilanes.<\/p>\n\n\n\n<p>En las vastas planicies estuve,<br>sin paredes, sin calles,<br>dejando que mi cuerpo, se borrara en sus r\u00edos<br>hasta no sentir manos, palabras, pertenencias,<br>sino espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada traigo conmigo<br>(quien va a los llanos sabe que no puede traerse<br>nada que sobreviva en las ciudades)<br>salvo sensaciones,<br>asombros,<br>poes\u00eda<br>y la mirada recta de los hombres,<br>la mirada natal de aquellos horizontes<br>cortados a navaja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>canci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada cuerpo con su deseo<br>y el mar al frente.<br>Cada lecho con su naufragio<br>y los barcos al horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy cantando la vieja canci\u00f3n<br>que no tiene palabras.<br>Cada cuerpo junto a otro cuerpo,<br>cada espejo temblando en la sombra<br>y las nubes errantes.<br><br>Estoy tocando la antigua guitarra<br>con que los amantes se duermen.<br>Cada ventana en sus helechos,<br>cada cuerpo desnudo en su noche<br>y el mar al fondo, inalcanzable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>mural escrito por el viento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>a Jes\u00fas Sanoja Hern\u00e1ndez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Adora a tu ciudad, pero no mucho tiempo,<br>olvida el tacto de sus piedras,<br>s\u00e9 gentil a tu paso y prosigue de largo,<br>no proyectes quedarte entre sus muros,<br>hasta fundirte en el paisaje.<br>Una ciudad no es fiel a un r\u00edo ni a un \u00e1rbol,<br>mucho menos a un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien am\u00f3 una ciudad solamente en la tierra,<br>casa por casa, bajo soles o lluvias<br>y fue por a\u00f1os tatu\u00e1ndola en sus ojos,<br>sabe c\u00f3mo enga\u00f1an de pronto sus colinas,<br>c\u00f3mo se tornan crueles esas tardes doradas<br>que tanto nos seducen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ciudades se prometen al que llega<br>pero no aman a nadie.<br>Cuando se ven por la ventana de un avi\u00f3n<br>todas atraen<br>con sus cumbres azules<br>y largos bulevares rumorosos,<br>pero al tiempo son sombras amargas.<br>Sus edificios nos vuelven solitarios,<br>sus cementerios est\u00e1n llenos de suicidas<br>que no dejaron ni una carta.<br>Por eso el r\u00edo pasa y no vuelve,<br>por eso el \u00e1rbol que crece a sus orillas<br>elige siempre la madera m\u00e1s leve<br>y termina de barco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>la durmiente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La que amo duerme lejos, en otro pa\u00eds,<br>en otro mundo,<br>aunque su cuerpo al lado me acompa\u00f1a.<br>Cierra los ojos y desaparece,<br>se va, la noche me la niega,<br>no hay aviones que lleguen adonde se dirige,<br>ninguna palabra me borra su silencio.<br>La que amo ya no se ve en el horizonte,<br>palpo sus manos, sus pies y no la alcanzo,<br>cruza la sombra y se me pierde\u2026<br>Su cuerpo est\u00e1 conmigo pero adentro no hay nadie,<br>es una casa sola,<br>una casa olvidada, desierta,<br>y no obstante en el fondo, si me asomo,<br>una llama dorada titila<br>y nunca se apaga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>lamento de paisajes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 paisajes hablo, de cu\u00e1les r\u00edos?<br>Vivo envuelto en asfalto de estas calles,<br>mis ojos se fatigan de mirar edificios.<br><br>El r\u00edo es una vocal extra\u00f1a en mis palabras,<br>temo que desaparezca.<br>Me he habituado a nombrarlo s\u00f3lo por met\u00e1fora.<br><br>La soledad de la l\u00ednea recta<br>nivela mi casa, el cuarto, la ventana.<br>Las visiones rebotan en los muros,<br>estoy rodeado de piedras por todas partes.<br><br>Voy arrastrando a diario mi ciudad<br>como un asno su amarga carreta.<br>Avanzo. Dejo que crezcan las torres,<br>el humo, las paredes interminables.<br>Mi paisaje es el \u00faltimo grito,<br>ya muy lejos, de un gallo<br>que se borr\u00f3 de estas sordas madrugadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>si vuelvo alguna vez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si vuelvo alguna vez<br>ser\u00e1 por el canto de los p\u00e1jaros.<br>No por los \u00e1rboles que han de partir conmigo<br>o ir\u00e1n despu\u00e9s a visitarme en el oto\u00f1o,<br>ni por los r\u00edos que, bajo tierra,<br>siguen habl\u00e1ndonos con sus voces m\u00e1s n\u00edtidas.<br>Si al fin regreso corp\u00f3reo o incorp\u00f3reo,<br>levitando en m\u00ed mismo,<br>aunque ya nada logre o\u00edr desde la ausencia,<br>s\u00e9 que mi voz se hallar\u00e1 al lado de sus coros<br>y volver\u00e9, si he de volver, por ellos,<br>lo que fue vida en m\u00ed no cesar\u00e1 de celebrarse,<br>habitar\u00e9 el m\u00e1s inocente de sus cantos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>en esta ciudad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta ciudad soy una piedra;<br>me he plegado a sus muros seriales, opresivos,<br>de silencios geom\u00e9tricos.<br><br>No me puedo mover, se cae mi casa,<br>uno tras otro se derrumban<br>los edificios hasta el horizonte.<br><br>Al fondo de la piedra soy un lagarto,<br>en el lagarto una raya amarilla,<br>mancha del tiempo.<br><br>No puedo hablar, la lengua se me traba;<br>Orfeo el tartamudo es mi vecino,<br>oigo su tos nocturna,<br>reconozco el ladrido de su perro.<br><br>Soy una piedra atada a esta ciudad,<br>un lagarto en sus grietas,<br>una raya en su espalda ya muy tenue.<br><br>Giran los d\u00edas y permanezco inm\u00f3vil,<br>todav\u00eda escucho latir el coraz\u00f3n,<br>tenaz a la velocidad de la materia,<br>y hasta la arena que cae de la memoria,<br>pero ya s\u00f3lo siento que no siento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>esta tierra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta tierra jam\u00e1s ha sido nuestra,<br>tampoco fue de quienes yacen en sus campos<br>ni ser\u00e1 de quien venga.<br>Hace mucho palpamos su paisaje<br>con un llanto de exp\u00f3sitos<br>abandonados por antiguas carabelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tierra de t\u00f3rridas llanuras<br>llevamos siglos habit\u00e1ndola y no nos pertenece.<br>Quienes antes la amaron ya sab\u00edan<br>que no basta pagarla con la vida<br>o fundar casa en sus montes<br>para un d\u00eda merecerla.<br>y sin embargo hasta el final permanecieron,<br>nunca desearon otra visi\u00f3n para sus ojos<br>ni otro solar para su muerte.<br>En ella est\u00e1n dormidos y hablan a solas,<br>a veces se oyen,<br>alzan sus voces en medio del follaje<br>y el viento las dispersa.<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00e1n nuestros sus vastos horizontes,<br>ninguna gota de sus r\u00edos,<br>ni de quienes la pueblen despu\u00e9s,<br>fue ajena siempre en cada piedra,<br>en cada \u00e1rbol,<br>Demasiado verde son los bosques<br>de sus espacios sin nieve.<br>Sus colores desnudan las palabras;<br>en nuestras charlas siempre se delatan<br>sonidos forasteros.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tierra feraz, sentimental, amarga,<br>que no se deja poseer,<br>no ser\u00e1 de nosotros ni de nadie<br>pero hasta en la sombra le pertenecemos.<br>Ya nuestros cuerpos son palmas de sus costas,<br>aferrados a ind\u00f3mitas ra\u00edces,<br>que no ver\u00e1 nunca partir<br>aunque retornen del mar las carabelas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eugenio-montejo\/\">Sobre el a<\/a><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eugenio-montejo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">u<\/a><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eugenio-montejo\/\">tor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Selecci\u00f3n publicada en <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/vomiteunconejito.wordpress.com\/\" target=\"_blank\">https:\/\/vomiteunconejito.wordpress.com<\/a><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenio Montejo tr\u00f3pico absoluto Palmares azules y blancos,n\u00edtido sol marino a orilla de la costa,viento yodado, cuerpos desnudos, oleajes.Estoy contemplando esta tierra como si la viese por primera vezo fuese a dejarla.Me aferro a ella, celebro su antiguo deseoen cada roca, en cada peque\u00f1o guijarro.Es el mismo paisaje modulando las vocestantas veces o\u00eddas en ciudades 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