{"id":15459,"date":"2025-03-12T09:44:04","date_gmt":"2025-03-12T14:14:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15459"},"modified":"2025-03-12T14:35:22","modified_gmt":"2025-03-12T19:05:22","slug":"viajeros-venezuela-siglos-xix-y-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/viajeros-venezuela-siglos-xix-y-xx\/","title":{"rendered":"Viajeros a Venezuela en los siglos XIX y XX"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Pascual Venegas Filardo<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>VIAJE DE ANGOSTURA A RIO NEGRO EN 1846<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro pa\u00eds fue visitado por diversos viajeros europeos a mediados del siglo XIX. Mas, pocos eran los que se aventuraban m\u00e1s all\u00e1 de los llanos, hacia los territorios casi desconocidos extendidos al sur del Orinoco, y sobre todo, hacia las zonas del alto Orinoco y sus afluentes. Fue desde la era cauchera, cuando el l\u00e1tex del caucho selv\u00e1tico cobr\u00f3 especial vigencia en los mercados internacionales con el descubrimiento de la vulcanizaci\u00f3n y el empleo de los neum\u00e1ticos para los automotores, cuando sobre todo las sierras dcl Territorio Amazonas alcanzaron visible inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces los caucheros iban desde el norte, o llegaban desde el Brasil a trav\u00e9s del r\u00edo Negro. Fue la \u00e9poca en que 1a ciudad brasilera de Manaos se convirti\u00f3 en una populosa capital y cuando algunas localidades venezolanas como San Fernando de Atabapo, Atures, San Carlos de R\u00edo Negro y Santa Rosa de Amanadona, alcanzaron una vida activa que posteriormente, no subsisti\u00f3 para ellas. De esa \u00e9poca tenemos im\u00e1genes precisas en los testimonios escritos por diversos autores o por relaci\u00f3n de hechos conocidos per la v\u00eda oral a transcritos desde las p\u00e1ginas period\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pan antes de esa etapa de aparente prosperidad para el Territorio Amazonas, poco conocidas son las caracter\u00edsticas de la vida en esas distantes extensiones de nuestro pa\u00eds, pose a que durante el siglo XVIII estuvieron all\u00ed bastante activos los misioneros religiosos, cuando los jesuitas ejerc\u00edan dominio y a pesar de que desde los comienzos de la historia colonial, los portugueses hab\u00edan descendido el alto Orinoco, luego de descubrir el Ca\u00f1o Casiquiare.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo hace que nos resulte de particular inter\u00e9s el breve libro, que bajo el t\u00edtulo de \u00abViaje por el Orinoco de Angostura a R\u00edo Negro\u201d, escribi\u00f3 en forma de diario Eugene Thirion-Montauban, comerciante franc\u00e9s establecido en Ciudad Bol\u00edvar, y quien remont\u00f3 el Orinoco y el R\u00edo Negro hasta la frontera con Brasil, luego de dejar atr\u00e1s San Carlos de R\u00edo Negro. Se debe la iniciativa de esta edici\u00f3n, a la se\u00f1ora Josefina Rodr\u00edguez de Alonso, agregada cultural de la Embajada de Venezuela en Par\u00eds, de quien es adem\u00e1s la versi\u00f3n castellana. Se reproduce en portada de la primera edici\u00f3n, adem\u00e1s del t\u00edtulo del diario en franc\u00e9s, los textos \u00abRepublique de Venezuel-Frontiere du Brasil\u00bb, donde seguramente el autor quiso testimoniar haber estado en esos remotos parajes que lo eran m\u00e1s a\u00fan, en vista de las dificultad de los medios de comunicaci\u00f3n para la \u00e9poca en que el los visit\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje se realiz\u00f3 durante tres meses en el a\u00f1o de 1846, y de acuerdo con la relaci\u00f3n &nbsp;que se hace, y de la que se publican los textos en franc\u00e9s y en espa\u00f1ol, en edici\u00f3n de la Oficina Central de Informaci\u00f3n, era en extremo reducida la poblaci\u00f3n que para ese entonces all\u00ed resid\u00eda. Se\u00f1ala &nbsp;Thirion-Montauban la presencia en varios poblados de una iglesia inconclusa, la cual se supone el edificio m\u00e1s destacado de la respectiva localidad, formado cada uno por una decena de chozas de palmas, integrando comunidades en las cuales se carec\u00eda a\u00fan de indispensable para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin ser un hombre de ciencia, pero s\u00ed un hombre culto que incluso ejecutaba algunos instrumentos musicales, el autor de este diario hace una serie de observaciones a lo largo de su ascenso por el Orinoco, que encierran un evidente valor geogr\u00e1fico. A bordo de una fal\u00faa, Eugene Thirion-Montauban y C\u00e9sar Dalla Costa, acompa\u00f1ados de un patr\u00f3n piloto, un marinero y dos hombres de servicio, emprendieron el 12 de febrero de 1846 su &nbsp;viaje&nbsp; hasta la frontera con Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Y d\u00eda a d\u00eda, a medida que va narrando sus aventuras, va describiendo el paisaje que avistaba, d\u00e1ndonos una&nbsp; minuciosa relaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de las riberas del Orinoco, detalles sobre la desembocadura en \u00e9l de sus grandes afluentes, sobre todo los de su margen izquierda, detalles relativos a las playas y ensenadas, la velocidad y caracter\u00edsticas de los r\u00e1pidos raudales, la presencia de masas rocosas a largo del r\u00edo que el ge\u00f3grafo aprovechar\u00e1 para definir en aspectos importantes, el panorama que ofrece nuestro primer r\u00edo a lo largo de su recorrido desde se confluencia con el Casiquiare.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mundo de desolaci\u00f3n, de desamparo y de angustiosa inercia es lo que se capta en los territorios recorridos por el viajero. Apenas unos cuantos habitantes, algunas chozas, ausencia de lo m\u00e1s indispensable, incluyendo los alimentos, es lo que surge de la descripci\u00f3n que nos hace de los pueblecitos, la mayor\u00eda de los cuales no llega a sino a la categor\u00eda de caser\u00edos, diseminados a lo largo del Orinoco y del rio Negro. Atures lo define como un pueblecito de l4 chozas y unos ochenta habitantes. San Fernando de Atabapo solo ten\u00eda para entonces 200 habitantes, pese o ser la capital regional. De San Carlos, nos dice que es un pueblo pobre y desolado, casi abandonado.<\/p>\n\n\n\n<p>Son asimismo interesantes las observaciones que hace sobre el cauce de los r\u00edos, la coloraci\u00f3n de sus aguas, el color de las arenas, aspectos en los cuales se detuvo Humboldt y que posteriormente han sido, objeto de estudios m\u00e1s detallados. Una serie de fotograf\u00edas que reproducen ilustraciones a color originales del autor, completan el contenido de este libro, que es documento de gran valor pare lograr la imagen de un vasto territorio del sur de Venezuela a mediados del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>EXPEDICI\u00d3N ORINOQUENSE DE ERMANNO STRADELLI<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los viajeros europeos que en el siglo XIX realizaron expediciones a lo largo del curso del r\u00edo Orinoco, se cont\u00f3 el Conde Ermanno Stradelli. Este personale italiano, miembro de la Societ\u00e1 Geografica Ialiana, lleg\u00f3 a nuestro pa\u00eds en 1887. Para ese a\u00f1o, visit\u00f3 Caracas, luego a Trinidad, y desde all\u00ed, parti\u00f3 por barco hacia Ciudad Bol\u00edvar, donde inici\u00f3 un recorrido por el Orinoco. La relaci\u00f3n de ese viaje ha sido traducida al espa\u00f1ol por la profesora Marisa Vannani de Gerulewicz, jefe de la c\u00e1tedra de italiano de la Universidad Central de Venezuela, quien nos dice en unas palabras de introducci\u00f3n, que el Conde Ermanno realiz\u00f3 \u00absu recorrido por el r\u00edo en una piragua, escoltado por naturales y por la \u00fanica ayuda, como instrumento, de una br\u00fajula\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la \u00e9poca en que Stradelli llev\u00f3 a cabo su viaje a lo largo de un trecho del curso del Orinoco, aun se ten\u00eda un concepto demasiado vago acerca de las fuentes del r\u00edo venezolano. A\u00fan hab\u00eda quien pensaba en la existencia del lago Parima, sitio imaginario cuya posible existencia oscilaba ante el mito y la leyenda. Por otra parte, no se conoc\u00edan las dificultades que habr\u00eda que vencer para llegar hasta las cabeceras de la gran arteria fluvial siguiendo su cauce, lo cual habr\u00eda de lograrse muchos a\u00f1os despu\u00e9s y con el auxilio de diversos recursos emanados de la t\u00e9cnica moderna. Stradelli, desde Ciudad Bol\u00edvar, s\u00f3lo lleg\u00f3 hasta el Orinoco Medio. Sin embargo, la relaci\u00f3n de su viaje est\u00e1 llena de interesantes observaciones, como correspond\u00eda &nbsp;a un viaje al que animaba el esp\u00edritu que deb\u00eda asistir a un miembro de una acreditada instituci\u00f3n cient\u00edfica, como era la Sociedad Geogr\u00e1fica Italiana.<\/p>\n\n\n\n<p>La versi\u00f3n en castellano realizada por la profesora Vannani de Gerulewicz, que se publica como edici\u00f3n separada del \u00abAnuario del Instituto de Antropolog\u00eda e Historia\u00bb, Tomo III, A\u00f1o 1966, bajo el t\u00edtulo de \u201cLa expedici\u00f3n del Conde Ermanno Stradelli a las fuentes del Orinoco\u201d, nos ha permitido conocer las incidencias de tal expedici\u00f3n. Se aprecia que Stradelli fue llevando un diario a todo lo largo de su recorrido, el cual luego convierte en relato donde est\u00e1n contenidas las incidencias de un viaje realizado con una evidente voluntad de buen explorador y dondo aporta no pocas observaciones v\u00e1idas para la descripci\u00f3n hist\u00f3rico geogr\u00e1fica del Orinoco. Las numerosas notas emanadas de la traductora, enriquecen esta obra y testimonian la cuidadosa versi\u00f3n que de ella hizo al castellano.<\/p>\n\n\n\n<p>Stradelli escribe con soltura, y ello le permite hacer v\u00edvidas descripciones de los parajes que iban desfilando a su paso. En la parte introductoria de so relaci\u00f3n, nos entrega una sucinta pero bastante objetiva descripci\u00f3n de Caracas, y ya en Ciudad Bol\u00edva nos hace &nbsp;asimismo una acertada descripci\u00f3n de esa ciudad, de la cual dice que por \u00absu posici\u00f3n deb\u00eda convertirse en una de las ciudades m\u00e1s importante de la Rep\u00fablica, ya que en ella deber\u00eda concentrarse todo el comercio de la cuenca del Orinoco y de parte del Alto R\u00edo Negro&#8230;\u00bb. Stredelli va haciendo la descripci\u00f3n de cada poblado que fue avisando a las orillas del r\u00edo y en t\u00e9rminos generales anota las siguientes observaciones: \u00abLos pueblos que a menudo se encuentran en la orilla, no son sino los puestos avanzados de aldeas m\u00e1s importantes y pobladas, que est\u00e1n sabana adentro; es la \u00e9poca en la cual las aguas bajas hacen abundante la pesca y f\u00e1cil la cacer\u00eda, que se re\u00fane en las orillas para beber, todos los que viven cerca y tambi\u00e9n los m\u00e1s alejados acuden aqu\u00ed&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad, Stradelli recorri\u00f3 del Orinoco un sector que era diariamente transitado en los derroteros comerciales desde Ciudad Bol\u00edvar hasta el Territorio Amazonas, con la circunstancia de que estos derroteros se prolongaban mucho m\u00e1s a\u00fan. Ello podr\u00eda advertirse por los t\u00edtulos de los cap\u00edtulos en que divide su relato: III. De la Isla de Trinidad a Atures; IV. De Atures a Maipures; V. El Vichada; VI. De Maipures a Cocuy. Se ve as\u00ed como la excursi\u00f3n a las cabeceras del Orinoco, se transform\u00f3 una expedici\u00f3n por algunos de los afluentes de la margen izquierda del r\u00edo, llegando as\u00ed al R\u00edo Negro, al desviarse hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Concretamente, el objetivo del viajero en la parte final de su misi\u00f3n fue el de dirigirse a Manaos por el R\u00edo Negro, hacia donde parti\u00f3 luego de permanecer un mes en Santa Rosa de Amanadona. Al final de su relaci\u00f3n, Stradelli ofrece unas breves \u00abanotaciones meteorol\u00f3gicas\u00bb tomadas entre el 11 de octubre y el 7 de noviembre de 1887, brindando asimismo al final lo que \u00e9l titula \u00abApuntes de idioma tamo o guahibo del r\u00edo Vichada\u201d. Dentro \u00a0del contenido de esta expedici\u00f3n al Orinoco, son valiosos los datos all\u00ed consignados con respecto a la vida, el \u00e1mbito social, la situaci\u00f3n pol\u00edtica, la actividad comercial, el estado econ\u00f3mico de las zonas visitadas en el extreme sur de Venezuela y en un periodo que corresponde al gobierno guzmancista.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/pascual-venegas-filardo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pascual Venegas Filardo VIAJE DE ANGOSTURA A RIO NEGRO EN 1846 Nuestro pa\u00eds fue visitado por diversos viajeros europeos a mediados del siglo XIX. Mas, pocos eran los que se aventuraban m\u00e1s all\u00e1 de los llanos, hacia los territorios casi desconocidos extendidos al sur del Orinoco, y sobre todo, hacia las zonas del alto Orinoco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":15460,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15459"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15459"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15472,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15459\/revisions\/15472"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}