{"id":15249,"date":"2025-02-19T16:18:38","date_gmt":"2025-02-19T20:48:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15249"},"modified":"2025-02-19T16:18:38","modified_gmt":"2025-02-19T20:48:38","slug":"el-arbol-que-anda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-arbol-que-anda\/","title":{"rendered":"El \u00e1rbol que anda"},"content":{"rendered":"\n<p>Fantas\u00eda en un acto<\/p>\n\n\n\n<p>Personajes:<\/p>\n\n\n\n<p>UN \u00c1RBOL RUGOSO<\/p>\n\n\n\n<p>LA LUNA MENGUANTE<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA NICOL\u00c1S<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO EL HACHADOR<\/p>\n\n\n\n<p>CLARO, EL ESP\u00cdRITU DEL R\u00cdO<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N, EL DIABLO<\/p>\n\n\n\n<p>CORO DE LE\u00d1ADORES<\/p>\n\n\n\n<p>Escenario<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro, un \u00e1rbol de poderosas ramas, tronco negro y rugoso. A su alrededor, herbaflorecida. Al fondo, vegetaci\u00f3n selv\u00e1tica. Un camino se pierde por la izquierda entre \u00e1rboles menores, en sombra. Tenue luz indirecta de la luna lejana.<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA PRIMERA<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- (Llega lentamente con su luz y aparece radiante, iluminando a la Ceiba Negra) \u00a1Ja, ja, ja! Pobre madera in\u00fatil empe\u00f1ada en llegar hasta m\u00ed. (Su voz suena pastosa y suave, aunque llena de iron\u00eda)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- (Moviendo sus ramas) Luna maldita. \u00a1Fiera celeste color de los muertos! \u00a1Al\u00e9jate, que mi savia me ahoga!&#8230; (Exhala un profundo quejido)<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- Al contrario, te doy vida. \u00bfNo sientes rejuvenecer tus ansias de procrear\u2026? Sin embargo, no eres sino un vil le\u00f1o verde, en espera del filo del le\u00f1ador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- \u00bfY eso te divierte?<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- \u00a1No, no, no!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- \u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- Salvarte. La savia nueva mueve tus ra\u00edces y agita tu ramaje. Tus negras ra\u00edces son como serpientes torcidas que quisieran arrastrarse\u2026 \u00bfVes aquellas sombras? (Le se\u00f1ala a la izquierda la vegetaci\u00f3n) \u00bfQuisieras huir conmigo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- \u00bfContigo?&#8230; \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- Necesito un \u00e1rbol, necesito tus ramas tendidas para peinar mi cabellera. \u00bfEntiendes?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- Para peinar tu cabellera\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- (Poni\u00e9ndose en actitud de o\u00edr rumores lejanos) \u00bfNo oyes voces?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- \u00a1No oigo nada!<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- \u00a1Son ellos!&#8230; Escucho sus pasos\u2026 Oigo sus voces llenas de temor y de sue\u00f1o\u2026 \u00a1Son ellos! Los hombres malditos, hambrientos de tu carne, dispuestos a derramar tu savia y hacer de ti una lumbre y puertas para sus ranchos\u2026 \u00a1Te echar\u00edan abajo, como a los otros! \u00bfEntiendes?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- Como a los otros\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- Mas, espera. Yo estar\u00e9 aqu\u00ed. \u00a1Har\u00e9 reventar sus arterias, derramar\u00e9 a raudales su sangre y con ella te fertilizar\u00e1n! \u00a1Ja, ja, ja!&#8230; (Queda quieta al fondo)<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA SEGUNDA<\/p>\n\n\n\n<p>(Las voces se acercan)<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- (Dentro) \u00a1Por aqu\u00ed, Taita Nicol\u00e1s!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- \u00a1Hay luna esta noche!<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- (Dentro) \u00a1Necesitamos tumbar un buen palo!<\/p>\n\n\n\n<p>(La luna que ha quedado quieta. La Ceiba agita suavemente su ramaje. Entran por la derecha, \u00d1ango el hachador, con su hacha al hombro; le siguen Taita Nicol\u00e1s, un viejo de barba gris, encorvado, con su macuto y una reliquia al cuello. Tres Le\u00f1adores cierran la marcha)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- (Descubriendo a la Ceiba) \u00a1Hombre! Estamos de suerte\u2026 \u00a1Miren!<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Haciendo pantalla con las manos) \u00a1Gu\u00e1, verdad! Es un buen \u00e1rbol, tenemos le\u00f1a ah\u00ed para muchos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- Para muchos d\u00edas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- (Acerc\u00e1ndose a la Ceiba) No fuera yo \u00d1ango, el Hachador, si no hubiese encontrado el mejor \u00e1rbol de la comarca. (Levanta el hacha para golpear el tronco)<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- \u00a1Espera, hijo! (\u00d1ango baja el hacha) Mira la luna en menguante, m\u00edrala\u2026 Aqu\u00ed hay esp\u00edritus que nos acechan\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- Hay esp\u00edritus que nos acechan\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- Esperemos que la luna se levante un poco m\u00e1s en el cielo. Los esp\u00edritus se alejar\u00e1n con ella. Vengan. Sent\u00e9monos alrededor del tronco y la espera ser\u00e1 corta. (Se sienta sobre la hierba y los dem\u00e1s le imitan. Saca su pipa y mientras la enciende el \u00e1rbol exhala un gemido vago).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- (Poni\u00e9ndose en pie) \u00bfOyeron eso? Algo se ha quejado en lo profundo de la tierra\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- Calma, \u00d1ango, ten mucha calma\u2026 Las sombras siguen a la luna y la luna a las sombras. Sobre este suelo han ca\u00eddo muchos \u00e1rboles muertos, pero sus esp\u00edritus vagan, porque los \u00e1rboles sienten como nosotros\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- Sienten como nosotros\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- La luna fue una mujer muy celosa y cruel. Su marido era el Negro Lorongo, a quien ella convirti\u00f3 en \u00e1rbol por haberse enamorado de Tat\u00e1, la Reina de las Aguas\u2026 Vamos a cantar la canci\u00f3n del Negro Lorongo, para aplacarla. Muchachos, cojan sus guitarras y cantemos.<\/p>\n\n\n\n<p>(Los Le\u00f1adores afinan sus instrumentos y cantan)<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA TERCERA<\/p>\n\n\n\n<p>(La Luna se ha retirado paulatinamente hacia el fondo)<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Bostezando) \u00bfSienten ustedes sue\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- S\u00ed. Los ojos se me cierran solos. (Estira los brazos)<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- S\u00ed\u2026 Tenemos sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- (Desde lejos) \u00a1Shiiiiiiisssss!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL.- (Agitando las ramas) Parecen muertos\u2026 \u00bfQu\u00e9 quieres ahora?<\/p>\n\n\n\n<p>LUNA.- (En un susurro) \u00a1Ven!&#8230; \u00a1V\u00e1monos!<\/p>\n\n\n\n<p>(El \u00c1rbol se arrastra lentamente y sigue a la Luna)<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA CUARTA<\/p>\n\n\n\n<p>(En la sombra, como flotando entre su ropaje blanquecino y sutil, parece Claro, El Esp\u00edritu de los R\u00edos. Hace resonar sordamente \u2013en forma queda- su tambor. Habla movi\u00e9ndose, parece empujado por el aire, inestable, juguet\u00f3n y travieso)<\/p>\n\n\n\n<p>CLARO.- \u00a1Soy el Esp\u00edritu del R\u00edos! \u00a1Soy el esp\u00edritu del R\u00edo!<\/p>\n\n\n\n<p>(Apunta con el dedo a cada uno de los durmientes)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1T\u00fa, t\u00fa, y t\u00fa, y t\u00fa\u2026! \u00a1J\u00ed, j\u00ed, j\u00ed! \u00a1No saben que estoy aqu\u00ed! La Luna. La Selva. Los \u00c1rboles. Los Hombres. \u00a1Todos duermen!&#8230; S\u00f3lo la Sombra y yo velamos!<\/p>\n\n\n\n<p>(Da varios saltos sobre los durmientes, haciendo flotar su ropaje liviano)<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 bueno que los despierte. En mi tambor resuena el agua de las crecientes. Los r\u00edos desbordar\u00e1n sus aguas y arrastrar\u00e1n a todos los seres.<\/p>\n\n\n\n<p>(Percute el tambor)<\/p>\n\n\n\n<p>La Luna, enemiga de mi hermana los ha envenenado. Pero ser\u00e1 bueno que los despierte. El \u00e1rbol ha huido y las aguas bajar\u00e1n de sus vertientes\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>(Se inclina y musita algo al o\u00eddo de cada uno, luego da un salto y hace resonar m\u00e1s fuertemente el tambor a medida que se aleja por el foro).<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA QUINTA<\/p>\n\n\n\n<p>(Todos se sientan, distendiendo los m\u00fasculos, despertando)<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- Hemos dormido largo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- La luna se ha ido\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- La luna se ha ido\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- \u00bfQu\u00e9 ruido es ese? \u00bfAcaso truena?<\/p>\n\n\n\n<p>(El tambor de Claro se oye sordo)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- \u00a1Parece como si todos los esp\u00edritus hubieran despertado!<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- \u00a1Oh!&#8230; \u00a1El Esp\u00edritu de los R\u00edos! \u00a1Aqu\u00ed estuvo Claro, el Esp\u00edritu de los R\u00edos!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- \u00bfClaro?&#8230; \u00bfSe llama as\u00ed el Esp\u00edritu de los R\u00edos?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- \u00bfSe llama as\u00ed el Esp\u00edritu de los R\u00edos?<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- \u00bfY el \u00e1rbol, qu\u00e9 se hizo?<\/p>\n\n\n\n<p>(Todos se ponen de pie y miran alrededor)<\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- \u00a1El \u00e1rbol se ha ido!<\/p>\n\n\n\n<p>(Se ponen a temblar, menos el Taita Nicol\u00e1s)<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Cogiendo un pu\u00f1ado de hierba en el sitio donde estaba el \u00e1rbol) La hierba aqu\u00ed est\u00e1, y el hueco\u2026 Era un \u00e1rbol vivo, un \u00e1rbol que camina\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- Con la luna se fue, con la luna. (Sigue temblando)<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- \u00a1Ayyyy! (Temblando de miedo)<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Descolgando su reliquia) Vengan, mis hijos, conmigo. La luna es cruel y vengativa\u2026 Pero ma\u00f1ana, si la furia de las aguas no arrastra toda la selva, echaremos abajo muchos \u00e1rboles, derribaremos numerosos troncos \u00a1y tal vez ese maldito \u00e1rbol que camina caiga tambi\u00e9n bajo el filo de nuestras hachas!<\/p>\n\n\n\n<p>(Mientras se alejan por la derecha aumenta el retumbo del tambor a medida que el tel\u00f3n baja)<\/p>\n\n\n\n<p>ACTO II<\/p>\n\n\n\n<p>Escenario<\/p>\n\n\n\n<p>Al fondo la luna roja, inmensa, tras las monta\u00f1as negras. A derecha e izquierda \u00e1rboles y lianas de una selva. La voz de Abed\u00f3n, el diablo se oye lejana y potente, tras las moles oscuras que limitan el paisaje.<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA SEXTA<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Adentro) \u00bfTodav\u00eda las mujeres paren?&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- (Adentro) \u00a1Y parir\u00e1n!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Haciendo resonar una sola cuerda de su guitarr\u00f3n) \u00bfTodav\u00eda las mujeres paren?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- (Adentro) \u00a1Y parir\u00e1n!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1, j\u00e1, j\u00e1! (Su risa se aleja y calla)<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA S\u00c9PTIMA<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- (Entra por la derecha, hablando con cansancio) Las aguas est\u00e1n crecidas. Arruinaron todo. Arruinaron todo\u2026 (Se sienta sobre un tronco. La cabeza entre las manos) Mi mujer y el hijo que no ha nacido perecieron en ellas\u2026 \u00a1Esto parece obra del mism\u00edsimo Mandinga!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Apareciendo por la izquierda, viste levita, chaleco blanco, pump\u00e1, cachimba gigantesca con mucho humo, chivita negra en punta. Es blanco, con las cejas muy negras) \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1!&#8230; Amigo, lo veo muy abatido\u2026 \u00bfQu\u00e9 pasa?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- (Levantando el rostro) Mi casa, mi mujer y el hijo que no ha nacido fueron arrasados por el r\u00edo\u2026 Cosas y animales perecieron\u2026 Muchos vecinos se ahogaron\u2026 No me queda nada. No me queda m\u00e1s que el hacha\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- Te queda precisamente lo que necesitas\u2026 Oye: diez leguas de aqu\u00ed hay una hermosa ceiba negra. Es un \u00e1rbol que camina, un \u00e1rbol m\u00e1gico. El que logre encajarle el hacha encontrar\u00e1 su tronco hueco\u2026 \u00a1lleno de onzas de oro!<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- \u00bfDe onzas de oro?<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1Redondas, relucientes, fascinantes!&#8230; S\u00f3lo yo puedo ayudarte a encontrarlo. S\u00f3lo yo poseo el poder para que el \u00e1rbol no se fugue\u2026 pero espera. (Se pone una mano en el o\u00eddo) Aqu\u00ed llegan tus compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>(Entran los otros Le\u00f1adores)<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA OCTAVA<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- (Entrando, derecha) \u00a1Hola!&#8230; Al fin te encontramos, compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- (Dirigi\u00e9ndose a Abed\u00f3n) (Despectivo) \u00bfQu\u00e9 dice el amigo?<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1, j\u00e1!\u2026 Los muchachos vienen alegres. Aqu\u00ed estoy tratando de consolar a \u00e9ste. \u00bfSaben lo que le sucede?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- S\u00ed, tambi\u00e9n a nosotros nos arruin\u00f3 el r\u00edo\u2026 \u00a1Esto parece obra de Mandinga!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- Precisamente\u2026 Ustedes, vengan ac\u00e1. (Lo rodean) Diez leguas de aqu\u00ed hay un \u00e1rbol que camina\u2026 \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1! Un \u00e1rbol viejo como yo\u2026 M\u00e1gico. Su tronco es hueco, atapusado de onzas de oro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- (Abriendo mucho los ojos) \u00bfAtapusado de onzas de oro?<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- Que ser\u00e1n de ustedes\u2026 \u00a1si lo quieren!<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- \u00bfSer\u00e1 el Negro Lorongo?<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1Ah!&#8230; \u00bfConocen ustedes la historia?&#8230; Pues s\u00f3lo es un tronco hueco, relleno de oro. Yo poseo el \u201cpoder\u201d. Todo ese tesoro ser\u00e1 de ustedes\u2026 Levantar\u00e1n muchos ranchos, tendr\u00e1n muchas mujeres, un caballo tragaleguas y ron del fino lo mejor\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- (Con duda) \u00a1Un momento! \u00a1Un momento!&#8230; \u00bfQui\u00e9n es usted?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- S\u00ed. \u00bfQui\u00e9n es usted?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- \u00a1Dijo bien!&#8230; \u00a1D\u00edgale qui\u00e9n es!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Acarici\u00e1ndose la chivita. Sonriendo para s\u00ed mismo) La especie no es nueva\u2026 \u00a1La c\u00fandara, c\u00fandara, c\u00fandara gu\u00e1! (Bailando en la punta de los pies) Yo grito \u00a1mujeres!!!&#8230; \u00a1Mujeres que paren!&#8230; \u00a1La especie no es nueva! \u00a1La c\u00fandara, gu\u00e1!&#8230; (Se detiene jadeante) Perdonen\u2026 me estoy poniendo viejo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 1\u00ba.- \u00a1Queremos saber qui\u00e9n es usted!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1Ah! Me olvidaba\u2026. (Habla r\u00e1pido) Yo soy Abed\u00f3n, el que no tiene edad porque no ha nacido nunca. Todas las historias, las de hoy y las de siempre, las conozco. Soy Abed\u00f3n, para servirles, enriquecerles, engrandecerles; venzo a la Luna, Claro el Esp\u00edritu de las Aguas crecientes me teme y llora cuando yo hablo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- \u00bfQu\u00e9 negocios quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Sacando un papel) Que firmen aqu\u00ed, simplemente\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- No sabemos escribir\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1Oh!&#8230; \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1!&#8230; Simplemente con marcar con sangre la huella de un dedo, me basta. Eso es todo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>ESCENA NOVENA<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Entrando) \u00a1Un momento, muchachones! (Se acerca) T\u00fa\u2026 \u00bfQu\u00e9 quieres con ellos?&#8230; \u00a1Te conozco muy bien! \u00a1Quieres sus almas!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- \u00a1J\u00e1, j\u00e1, j\u00e1!&#8230; \u00a1Viejito rid\u00edculo! \u00a1El diablo no existe!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1ANGO.- Lev\u00e1ntate la levita para ver\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Se acerca m\u00e1s y se la levanta. Cae un rabo rojo) \u00a1Miren! \u00a1El mism\u00edsimo Mandinga! (Saca su escapulario en cuyo extremo pende una cruz) \u00a1Toma ser de los infiernos!<\/p>\n\n\n\n<p>ABED\u00d3N.- (Trata de cubrirse con los faldones de la levita, retir\u00e1ndose paso a paso) \u00a1No! \u00a1No! \u00a1No! \u00a1Retira \u201ceso\u201d! \u00a1Retira eso! \u00a1Ayyy! (Da un salto y desaparece en la sombra)<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADORES.- (Temblando, casta\u00f1eando los dientes) \u00a1El diablo! \u00a1Ahhh! \u00a1El diablo!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- \u00a1Un momento!&#8230; Tengan calma, muchachos. Ya el malhechor se ha ido. Pero quiero saber una cosa: \u00bfQu\u00e9 les dec\u00eda \u00e9l?<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- (Mirando a todos lados temeroso) \u00a1Taita Nicol\u00e1s! \u00a1Taita Nicol\u00e1s! Amp\u00e1ranos\u2026 Nuestra vida es sanguiar palos, jendiendo la madera con el hacha y rejendiendo la monta\u00f1a\u2026 \u00c9l nos dec\u00eda\u2026 que el \u00e1rbol\u2026 el \u00e1rbol que anda, \u00a1est\u00e1 lleno de puriticas onzas de oro!&#8230; Todos somos pobres y queremos el oro\u2026 Necesitaremos de oro: \u00a1poder, mujeres, un caballo tragaleguas y ron del fino lo mejor! \u00a1Pero quer\u00eda cargar con nuestras almas!&#8230; \u00a1Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima! (Se persigna arrodill\u00e1ndose. Luego extiende los brazos y canta con voz profunda) Malab\u00ed, matic\u00fa lamb\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- A bail\u00e1 el borobor\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>LE\u00d1ADOR 2\u00ba.- Malab\u00ed como dice el Negro, nuestro padre Sabanc\u00f3\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- \u00a1S\u00ed se\u00f1\u00f3!<\/p>\n\n\n\n<p>TAITA.- (Extendiendo las manos, mientras los otros se sientan en el suelo) Muchachones, \u00e9se \u00e1rbol ser\u00e1 nuestro. Iremos a buscarlo para hacer un tambor. Cuando resuene, \u00a1temblar\u00e1 la selva! Los \u00e1rboles sentir\u00e1n correr la savia por sus fibras. Las aves cantar\u00e1n alegres. \u00bfQu\u00e9 nos importa entonces todas las riquezas del mundo, si tendremos el tesoro sagrado de nuestros abuelos, palpitando como un coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n de todo lo creado? \u00a1Su voz ser\u00e1 la voz de Claro, es Esp\u00edritu de los R\u00edos, el canto del Negro Lorongo, el Esp\u00edritu de los \u00e1rboles! Todos los esp\u00edritus de nuestro futuro. Mandinga se morder\u00e1 el rabo y echar\u00e1 candela de azufre, pero los hombres seremos felices, con muchas mujeres que bailen a nuestro alrededor; su voz correr\u00e1 por las lomas y los vientos, m\u00e1s veloz que un caballo tragaleguas, y beberemos ron, s\u00ed, de lo fino lo mejor. \u00a1Marcharemos cantando a buscar el \u00e1rbol! \u00a1Ya es nuestro! \u00a1Ya es nuestro!<\/p>\n\n\n\n<p>(Toman sus guitarras y se alejan cantando)<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/juan-pablo-sojo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicado en: https:\/\/tintateatrobibliotecavirtual.blogspot.com. 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