{"id":15220,"date":"2025-02-18T14:46:42","date_gmt":"2025-02-18T19:16:42","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15220"},"modified":"2025-02-18T14:48:00","modified_gmt":"2025-02-18T19:18:00","slug":"dia-de-ceniza-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dia-de-ceniza-libro\/","title":{"rendered":"D\u00eda de ceniza"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00abDel primer gran ciclo novel\u00edstico de Garmendia, una de las novelas que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n de lectores y cr\u00edtica es justamente <em>D\u00eda de ceniza.<\/em> Se ha se\u00f1alado en ella su car\u00e1cter eminentemente urbano y el entorno burocr\u00e1tico y enajenante donde se mueven sus personajes, con sus respectivos agregados: monoton\u00eda, repetici\u00f3n situacional, escatolog\u00eda, humor negro, deterioro. Quisiera referirme aqu\u00ed a este aspecto del deterioro como elemento principal de <em>D\u00eda de ceniza;<\/em> c\u00f3mo la obra es recorrida y atravesada parte a parte por todo aquello que implique abandono, desgaste, ruina o corrupci\u00f3n f\u00edsica, y c\u00f3mo desde aqu\u00ed Garmendia va construyendo una est\u00e9tica, y anunciando claves para la interpretaci\u00f3n de su mundo novelesco posterior, como el que observamos en los textos de <em>La mala vida<\/em> o <em>Los pies de barro,<\/em> y tambi\u00e9n por supuesto, como una consecuencia heredada de su primera novela <em>Los peque\u00f1os seres,<\/em> donde su protagonista Mateo Mart\u00e1n prefigura algunos de los rasgos de Miguel Ant\u00fanez en <em>D\u00eda de ceniza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La primera sensaci\u00f3n que me asalta leyendo <em>D\u00eda de ceniza<\/em> es que el hombre (es decir, el ser en su intimidad y soledad, habitante de la gran ciudad) se halla dominado por una fuerza abrumadora o absurda, por un destino irreconocible y amorfo. El hombre, \u201chabitante\u201d o \u201cpeque\u00f1o ser\u201d de la gran ciudad desconoce su objetivo en la vida, anda a la deriva e imita sin saberlo al mu\u00f1eco o a la marioneta, como si estuviese manipulado por una potencia destructiva. Los personajes parecen parte de un gran decorado de objetos inertes, que se corrompen y desgastan a diario, y apenas logran moverse en un gigantesco escenario de tragedias cotidianas o dramas banales, que son parte de un destino min\u00fasculo; apenas se disuelven en el entorno como bocetos, escorzos o perfiles irresueltos, o como trozos de existencia lacerados o ag\u00f3nicos en medio de la monoton\u00eda o de las situaciones previsibles\u00bb (Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n, publicado en: https:\/\/letralia.com).<\/p>\n\n\n\n<p>Y haciendo clic en el enlace puedes descargar <em><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Garmendia-Salvador-Dia-De-Ceniza.pdf\">D\u00eda de ceniza<\/a><\/em> de Salvador Garmendia, sin costo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDel primer gran ciclo novel\u00edstico de Garmendia, una de las novelas que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n de lectores y cr\u00edtica es justamente D\u00eda de ceniza. Se ha se\u00f1alado en ella su car\u00e1cter eminentemente urbano y el entorno burocr\u00e1tico y enajenante donde se mueven sus personajes, con sus respectivos agregados: monoton\u00eda, repetici\u00f3n situacional, escatolog\u00eda, humor negro, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":12550,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15220"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15221,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15220\/revisions\/15221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}