{"id":15178,"date":"2024-02-17T13:18:00","date_gmt":"2024-02-17T17:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=15178"},"modified":"2025-02-17T13:39:32","modified_gmt":"2025-02-17T18:09:32","slug":"poemas-en-prosa-de-dira-martinez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-en-prosa-de-dira-martinez\/","title":{"rendered":"Poemas en prosa de Dira Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Casa para la ternura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo no sab\u00eda que pod\u00eda existir una casa para la ternura; un lugar para mirarse fijamente las pupilas y habitarlas, navegarlas, recorrerlas enteras, profundidades remotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacernos dulzura infinita, construirla. Me pides te escriba mi nombre en la piel, un trazo, una onda expansiva al escribirte peces y constelaciones, n\u00e9bulas, cometas, mapas celestes; camino seguro, no perdernos en el &nbsp;reencuentro. Hay una br\u00fajula en esta casa para la ternura, no sabemos a d\u00f3nde vamos, br\u00fajula nos dice por d\u00f3nde seguir: somos nosotros ardiente astrolabio. Azules cantos en nosotros, sutiles cantos. Todo es arb\u00f3reo aqu\u00ed, \u00e1ureo, el resplandor del respiro aliviado. Todo es a\u00e9reo aqu\u00ed, brisa que habla. Todo es fuego aqu\u00ed; tocarse la boca y las manos. Todo es agua aqu\u00ed; mecernos en el mar lunar de las entra\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no sab\u00eda que pod\u00eda existir una casa para la ternura, avizorada s\u00f3lo &nbsp;por antiguos poetas, alguna vez se\u00f1alaron con su dedo \u00edndice el sol; horizonte perpetuo, indescifrable, dorado infinito. Todo aqu\u00ed es tan celeste, todo en ti es tan inaudito. Queremos arder en esta casa para la ternura, ser laterales, curvos, oblicuos, transversales, acomodarnos habitando la llanura, un paisaje jam\u00e1s desolado.<\/p>\n\n\n\n<p>Queremos tierra, aqu\u00ed. En esta casa para la ternura queremos tierra, mojar las manos, sembrarnos. Todo aqu\u00ed se ha convertido en semilla, cultivo; tus manos y mis manos haciendo inexplicables trazos. Yo no sab\u00eda que tocarnos con la mirada era habitar una casa para la ternura,&nbsp;deshacernos de todo lo que fuimos, rehacernos de nuevo a nuestra medida. T\u00fa me mides con tu voz, mi o\u00eddo te marca el paso. Yo te mido con mis ojos, y t\u00fa me dejas entrar. Todo aqu\u00ed es c\u00f3rnea, p\u00e1rpado, labios. Todo aqu\u00ed es n\u00facleo y viejos axiomas; estamos recordando. Todo en ti es arena brillando. T\u00fa me dices: hagamos una casa para la ternura, y digo: si, hag\u00e1moslo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no sab\u00eda que pod\u00eda existir una casa para la ternura, una casa para ti y para m\u00ed, una casa extendida en la que el tiempo no existe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sakura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como la piedra has sido, inm\u00f3vil en tu fijeza hasta ser tocado por la erosi\u00f3n. Tu mar, que ha sido mi mar. Tu arena, ha sido mi arena, brillante desde la aurora.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed tu nombre, escrito desde el principio, toca mi nombre escrito desde el principio. Sin final, este nombre tuyo, sin final, este nombre m\u00edo. \u00bfEn cu\u00e1ntas flores de cerezo nos hemos dibujado? \u00bfEn cu\u00e1ntas calles florentinas dijiste: hemos vuelto a encontrarnos? \u00bfEn cu\u00e1ntos oc\u00e9anos me sumerjo cuando me miras con tanta exactitud? \u00bfEn cu\u00e1ntos desiertos quisiste hallarme? \u00bfEn cu\u00e1ntos bosques infranqueables sent\u00ed en mi o\u00eddo tu voz invisible y generosa que alzaba vuelo en los p\u00e1jaros? Me dices con fuerza: apunta alto. Se\u00f1alo el Monte Fuji \u5bcc\u58eb\u5c71<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas vueltas nos hizo dar Saturno \u2644para poder encender el fuego de nuestra geograf\u00eda mutua?<\/p>\n\n\n\n<p>Descubrimos que hab\u00eda jacarandas en el origen del mundo; \u00a1estamos haciendo Am\u00e9rica!, dijiste. Y te segu\u00ed. Y as\u00ed t\u00fa, mar y r\u00edo que se cruzan, barco en navegaci\u00f3n constante, me vas creando una orilla en la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Poiesis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 muy bien que cuando decimos hacernos una casa para la ternura, dejamos atr\u00e1s el espanto. Afinca ese l\u00e1piz, hagamos trazos intraducibles, que no puedan seguir nuestros pasos los reyes absurdos del escepticismo; todo lo destruyen con su duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hazme una barca, barca violeta y magnolia. Me est\u00e1s mezclando la tierra con el mar, el r\u00edo m\u00e1s largo del mundo queda en tu espalda, en tus hombros, en tu estern\u00f3n, y has decidido extender en m\u00ed todos tus deltas.<\/p>\n\n\n\n<p>Savia de extrema belleza recorriendo toda la textura de mis ramas, lanzas una botella en el mar. Estallan todas las coplas del mundo. T\u00fa, bardo, s\u00e9 que existe poiesis porque existes t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Enuncias. Me dices: t\u00fa sucedes; al decirlo, t\u00fa sucedes. Acabamos con la sintaxis, disolvemos la dial\u00e9ctica; poco nos importa todo lo que nos dijeron del pro- le \u2013ta- r\u00eda \u2013 do y el bur \u2013 gu\u00e9s; cuando tu pupila dice algo desaparecen todos los discursos pol\u00edticos del mundo. Y yo te creo. Y es un credo el manifiesto que pronuncian tus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saturno&nbsp;<\/strong><strong>\u2644<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Decir la verdad sin pulverizarnos es tambi\u00e9n una casa para la ternura; la escucha atenta de vocales y s\u00edlabas entrando en los o\u00eddos. Silabas y palabras se expanden, interrogantes entran en la mirada, entran en cada uno de los orificios, y t\u00fa me miras com (pasivamente) antes de responder. Jugamos a que los miedos innecesarios no se instalen en ninguno de nuestros posibles escenarios, dicen los sabios: el mundo es un teatro. Decimos estructuras y habla saturno poniendo orden. Orden y advertencia, dice la canci\u00f3n:&nbsp;<strong><em>be careful, it\u2019s my heart<\/em><\/strong>.&nbsp; La demolici\u00f3n de estructuras que nos separen; lo \u00fanico que queremos es que el fulgor de esta llama que nos ha unido en todos los encuentros, sea nuestra redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos, esto es la ternura. Alguna vez o mil o &nbsp;qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas anduvimos perdidos en los desiertos, nuestras manos tocaron pieles de corazones apagados, nuestros ojos han conocido el hielo de las fronteras impuestas por temor a la vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa preguntas: \u00bfPuedo ser tu casa para la ternura?, digo s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Te pregunto: \u00bfpuedo ser tu casa para la ternura?, dices s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Dices: m\u00edrame bien, en todas las vidas que vienen te voy a buscar. Y somos dos, haciendo versos, rima, m\u00e9trica, numen, plectro, estro, canto, en el espacio ilimitado. Ir hacia el Sol, decimos; te dibujo la constelaci\u00f3n de Ori\u00f3n. Hemos hecho infinitamente este trazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucidez es una barca hecha con geometr\u00eda de lo celeste. En nosotros hay un&nbsp; tri\u00e1ngulo convirti\u00e9ndose en esfera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reino Constelado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el reino de lo mutable, las alas de una mariposa brillan en el destello de su aleteo. He aqu\u00ed el deseo de convertirnos, he aqu\u00ed el deseo de llevar a la cima nuestro reino mineral. Voy se\u00f1alando con el dedo \u00edndice el sonido palpable de tu voz. Verbo, quieres un verbo, quieres doblar el lenguaje, hacerlo \u00edntimo y tuyo. He aqu\u00ed lo domesticado, he aqu\u00ed el idioma de un cuerpo haci\u00e9ndose moldeable y extenso cuando escribes con&nbsp; llama de dulzura boreal. He aqu\u00ed un nombre que se abre dejando entrar a tu nombre. He aqu\u00ed lo inveros\u00edmil; tienes de m\u00ed el origen de todos los verbos. Tengo de ti un l\u00e1piz dibujando las ra\u00edces de todos&nbsp; los \u00e1rboles del mundo, una casa haci\u00e9ndose en el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Algas, siempre. Corales pronunciando arrecifes, y aun as\u00ed florece el sosiego. M\u00edrame desde el deseo de mirar tu reino constelado, astr\u00f3nomo en m\u00ed, t\u00fa. Desencadenas supernovas, todos los pilares de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Derribando hitos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me nombras y aparezco. Dices guayaba, tr\u00f3pico, fuego del amanecer. Me pregunto qu\u00e9 clase de juego extra\u00f1o nos mantuvo girando en otra direcci\u00f3n, lejos de nuestro idioma \u00edntimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos reconocemos tierra en la que estamos sembrando un lenguaje \u00fanico, derribando hitos. Hemos nacido para cruzarnos las fronteras, todo se vuelve l\u00edquido, agua pura.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esto es un refugio, que sea de luz.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed una mujer abarcando tu osamenta, he aqu\u00ed una mujer entrando a tus hombros libre paso. Cuando mi cabeza est\u00e1 en tu hombro, eres el mundo. He aqu\u00ed un hombre sosteniendo la forma de una idea. Queremos nombrar lo intraducible, queremos pronunciar lo ins\u00f3lito, pronunciar lo sublime, convertirlo en canto. Queremos mezclar palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>: Fundar el reino de las manos que se hablan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saturno&nbsp;&nbsp;<\/strong><strong>\u2644&nbsp;<\/strong><strong>en Piscis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dorado \u00e1rbol, hemos decidido mirarte camino al Sol. Encendimos un coraz\u00f3n; encender un coraz\u00f3n es encender el recuerdo de un conocimiento. Nos hemos convertimos en este latido de constancia y perdurabilidad. Encendimos lo eterno: estos ojos siempre te han encontrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Apareces t\u00fa y se abren repentinamente todas las ventanas ocultas de los Medici. Las fuentes han empezado a girar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuerza = masa x aceleraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Masa: hay dos cuerpos en reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceleraci\u00f3n: esta velocidad es delirante.<\/p>\n\n\n\n<p>Quir\u00f3n en Aries: hoy pude ver mi herida.<\/p>\n\n\n\n<p>Saturno en Piscis: Me est\u00e1s mezclando la tierra con mar. Dibujo peces, ellos saben c\u00f3mo respirar bajo el agua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Plut\u00f3n en Acuario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas de tormenta en altamar. Ha subido la marea, vientos alisios azotan repentinamente. Se ha tambaleado la casa para la ternura. Nos decimos: \u201cojos\u201d y as\u00ed volver a tierra cultivable. Desde las alturas volc\u00e1nicas el fuego es amenazador. Horas antes hac\u00eda mi arado en tu pecho, para hacerte-lo inmenso.<\/p>\n\n\n\n<p>Horas antes, madrugada enternecida plantaste tu voz en mi o\u00eddo: \u201cQuiero hablarte como el viento le habla a los \u00e1rboles y atravesar-te\u201d. Un giro leve y hundo mi cabeza mi cabeza en ti; eres refugio, tu temperatura me contiene. M\u00edrame como quien busca el efecto del trasluz; as\u00ed puedes encontrarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Haces giros y giros, tu cabeza en otro lugar. Hagamos tierra, amor, hagamos tierra, insisto. Proeza de verdaderos amantes es regresar de la guerra sin un rasgu\u00f1o en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche iguala, alguna vez dijiste. S\u00ed, la noche iguala, nos volvemos a mirar: desnudos, serenos; la transparencia del agua es nuestra iluminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Crearemos un ritmo: una jota que se baila en el doblez del lenguaje. Conj\u00fagame la ternura: ternurame siempre. Hemos creado un verbo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ritmeame, s\u00ed, ritmeame: lejos de lo implacable del hielo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dira-martinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicado en: https:\/\/circulodepoesia.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casa para la ternura Yo no sab\u00eda que pod\u00eda existir una casa para la ternura; un lugar para mirarse fijamente las pupilas y habitarlas, navegarlas, recorrerlas enteras, profundidades remotas. Hacernos dulzura infinita, construirla. 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