{"id":14765,"date":"2025-01-13T15:04:48","date_gmt":"2025-01-13T19:34:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=14765"},"modified":"2025-01-13T15:09:25","modified_gmt":"2025-01-13T19:39:25","slug":"profundo-el-esperpento-de-cabrujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/profundo-el-esperpento-de-cabrujas\/","title":{"rendered":"Profundo el esperpento de Cabrujas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Yoyiana Ahumada<\/h4>\n\n\n\n<p><em>\u00abLas im\u00e1genes m\u00e1s bellas, en un espejo c\u00f3ncavo son absurdas. Deformemos la expresi\u00f3n en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de Espa\u00f1a\u00bb. <\/em>Ram\u00f3n del Valle Incl\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas repiti\u00f3 en la \u00faltima entrevista que concediera a Elizabeth Araujo en la revista Producto &#8211; y en todas las que le fue posible \u201cNo puedo ser conciencia de nada porque no lo soy ni de m\u00ed mismo\u201d , la advertencia, el vislumbre de la equivocaci\u00f3n hist\u00f3rica que venimos siendo desde que fuimos nombrados Capitan\u00eda General hasta estas fechas sigue ah\u00ed, intacto en cada una de sus piezas. Como lecci\u00f3n no aprendida, el fracaso del proyecto como naci\u00f3n a lo largo de la historia de Venezuela \u2013 no debemos olvidar que durante su despertar como dramaturgo trabajo el tema hist\u00f3rico con sesudo arrojo en obras como Los Insurgentes ( en la que aplico el ars po\u00e9tica de la comedia de Lope de Vega ) obra que toma un episodio de la guerra de independencia y en tono de comedia recrea la situaci\u00f3n dram\u00e1tica de la \u00a0Fierecilla Domada de William Shakespare o en su siguiente obra Juan Francisco de Le\u00f3n, \u00a0para recordar el rol que jugo este personaje al enfrentarse al \u201cmonopolio\u201d de la Compa\u00f1\u00eda Guipuzcoana. <\/p>\n\n\n\n<p>La pasi\u00f3n por la historia, la necesidad de interrogarla desde el lugar de la representaci\u00f3n, que se hace desde una resemantizaci\u00f3n de los preceptos brechtianos, de la ruptura de la ilusi\u00f3n, una manera de reapropiarse del complejo concepto de Vermefrendug o distanciamiento, es tema insistente en su constelaci\u00f3n dramat\u00fargica desde sus comienzos en el Teatro Universitario, con un agudo acento en el llamado Quadrivium -Leonardo Azparren Gim\u00e9nez dixit- que comprende las piezas producidas despu\u00e9s de Fi\u00e9sole (TU-1967) y est\u00e1 conformado por <em>Profundo<\/em> (1971), <em>Acto Cultural<\/em> (1976), <em>El Dia que me quieras<\/em> (1979) y <em>El americano ilustrado<\/em> (1986)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Declara):- Quiero tener dinero para hacer el bien. Siempre me ha preocupado la miseria. Tambi\u00e9n me preocupa la planificaci\u00f3n. No planificamos. Ni siquiera invertimos correctamente el super\u00e1vit. Vamos as\u00ed, de la mano del azar, y olvidamos el d\u00e9ficit de la balanza de pagos. Y all\u00ed est\u00e1. Entre el esfuerzo de inversi\u00f3n p\u00fablica y la inici\u00e1tica privada hay un desequilibrio. El capital del Estado no es libre. Gira en la deuda exterior contra un pagar\u00e9 infamante que nos degrada. Yo amo la bondad de las inversiones mixtas. Son sanas. Por eso me gustar\u00eda tener dinero. Todo lo que hay en la caja del Padre Olegario. Porque si no vamos derecho a una espiral inflacionaria con todas las nefastas consecuencias de la improvisaci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 nos espera? \u00a1El control de cambio? \u00bfLa paridad ficticia? \u00bfEl signo blando? \u00a1La devaluaci\u00f3n? (Pausa) Dejo eso en el ambiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Profundo,<\/em> emerge a la escena nacional, en los albores de la bonanza petrolera, sobre los que se erigi\u00f3 la Venezuela Saudita, la del derroche y el consumo, y se echaron las bases de la ideolog\u00eda de la Gran Venezuela<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o de 1971 cuando se estren\u00f3 esta pieza en la Sala Alberto de Paz y Mateos y en un espacio, al que alude como el cuchitril, que bien podr\u00eda ser \u201cla abstracci\u00f3n\u201d de un apartamento de la actual Misi\u00f3n Vivienda. Cabrujas apretuja a un grupo familiar de venezolanos de a pie- Una suerte de familia extendida, los \u00c1lamo, extray\u00e9ndolo de su contexto rural para \u201ctrasplantarlo\u201d a una urbe naciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Este microcosmos intimo de seis personajes conformado por las parejas de Buey y Magra; Lucrecia y Manganz\u00f3n, la sobrina Elvirita y La Franciscana, una especie de madrina y la \u201cpresencia\u201d\u00a0 del esp\u00edritu ausente del padre Olegario al que el autor llama (UTC) y cuyas siglas significan Unidad T\u00e9cnica de Combate- un gazapo de imprenta- ofrece al publico un conjunto familiar que habla del transito de la Venezuela rural hacia la urbanidad, un conjunto que revela una honda inocencia producto de la ignorancia y la sustituci\u00f3n del conocimiento por las creencias, prejuicios que revelan el inter\u00e9s de Cabrujas por lo que llama Azparren Jim\u00e9nez \u201cuna situaci\u00f3n general desafectos, para revelar una cualidad social no tratada por el realismo social de otros autores\u201c (Cesar Rengifo por ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta tribu se sirve Cabrujas para disertar acerca de la superstici\u00f3n, la cultura del azar y la creencia en un milagro capaz de procurar la riqueza instant\u00e1nea, en una operaci\u00f3n m\u00e1gica que se ha erigido como el gran mito en el inconsciente colectivo nacional. La de que somos por generosidad de la tierra un pa\u00eds rico, donde el Estado es una suerte de Rey Midas sin fecha de caducidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en toda transacci\u00f3n m\u00e1gica; el solicitante debe hacer una ofrenda, un sacrificio, una entrega. En la pieza una \u201crepresentaci\u00f3n\u201d de un Auto Sacramental, que por el genio y el humor \u00fanico de Cabrujas, termina por convertirse en una suerte de ceremonia exorcista que coincide con la celebraci\u00f3n del cumplea\u00f1os del esp\u00edritu del Padre Olegario \u2013sacerdote espa\u00f1ol muerto- cuyo esp\u00edritu habita la casa de los \u00c1lamo. Su creencia se convierte en la pulsi\u00f3n vital que los cohesiona como grupo familiar y da sentido a su vida. Mientras como en toda pieza de Cabrujas sus deseos m\u00e1s genuinos se enmascaran en cualquier grandilocuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como predicado de base, y destino deber\u00e1n hallar el dinero para erigirle una capilla al Padre Olegario.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00c1lamo junto a la \u201csacerdotisa\u201d La Franciscana, despliegan su sistema de valores y creencias frente a una sociedad t\u00edmidamente citadina, donde se superponen fuertes creencias m\u00e1gico-religiosas y h\u00e1bitos pre-modernos. A ello se suma el uso de la met\u00e1fora del entierro. El hallazgo fortuito de la prosperidad, le sirve a Cabrujas para explicar la relaci\u00f3n del venezolano con la producci\u00f3n de riqueza. Dir\u00e1 el autor<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo un pobre se convert\u00eda en rico en la Venezuela de 1905? Descubriendo un tesoro. No hab\u00eda otra manera. No hab\u00eda negocios, ni especulaci\u00f3n en la Bolsa, ni golpes de fortuna. Hab\u00eda la leyenda de que los espa\u00f1oles en los d\u00edas de la Independencia enterraron ba\u00fales, arcones, botijuelas repletas de morocotas. Mi padre, un primitivo habitante de lo que en d\u00eda llamamos en Caracas, Catia o<\/em> <em>Parroquia Sucre, sol\u00eda hablar de un canario que a principios de siglo descubri\u00f3 uno de esos tesoros. Pues bien, a eso se parece el petr\u00f3leo. Es cuesti\u00f3n de cavar hoyos y descubrir riqueza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La posibilidad de hallar el \u00abentierro\u00bb despierta toda la gama de sentimientos posibles y pone en escena los laberintos de una religiosidad que se sostiene en la culpa y en el pecado judeo-cristianos, en el que todos los buscadores del tesoro \u00abtienen\u00bb que ser buenos y lavar sus malas acciones para ganar el favor del esp\u00edritu del padre Olegario y descubrir el tesoro: La consecuci\u00f3n est\u00e1 enmascarada por el fervor religioso desplegado en forma de parodia para pervertir el valor del ritual.&nbsp; Se convierte as\u00ed la fe en un valor de uso y valor de cambio. Transaccional \u201cyo te doy mi fervor, t\u00fa me das los churupos\u201d. Cabrujas retoma y excava en las leyendas sobre la b\u00fasqueda del tesoro que aparecen en relatos de tradici\u00f3n oral como <em>Las minas del Rey Salom\u00f3n<\/em>, <em>El rey Midas<\/em>, <em>Aladino y la l\u00e1mpara Maravillosa<\/em> (relato que aparece en <em>Las mil y una noche<\/em> ) e incluso la b\u00fasqueda del Santo Grial en la leyenda del Rey Arturo. En la pieza los personajes quieren hacerse merecedores del tesoro, mientras que en la leyenda medieval, &nbsp;los caballeros aspiran encontrar la copa en la que bebi\u00f3 Jes\u00fas y con ello hacerse de la tradici\u00f3n y ser dignos depositarios de uno de los secretos del cristianismo a partir de una escala de condiciones de cada uno de los miembros de esta cofrad\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Profundo<\/em> la aventura est\u00e1 desprovista de todo significado trascendente. Es una excusa dram\u00e1tica convertida en un gran sarcasmo de los valores que apuntan hacia la \u00e9tica cristiana.&nbsp; Como en los espejos de Valle Incl\u00e1n que devuelven im\u00e1genes deformadas, quedan reducidos a una ceremonia grotesca.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1ala Leonardo Azparren Jim\u00e9nez en su libro El teatro en Venezuela \u201cProfundo era la parodia amorosa de una profunda desafecci\u00f3n social, provocada por la ilusi\u00f3n de trascendencia religiosa que ofrec\u00eda un alma errante\u201c,<\/p>\n\n\n\n<p>La fe que profesan los personajes en esta pieza tiene devaneos sincr\u00e9ticos y roces con la brujer\u00eda y el espiritismo. La Franciscana bien podr\u00eda ser, una predicadora de \u201cpare de sufrir\u201d, \u201cadventista del s\u00e9ptimo d\u00eda\u201d testigo de Jehov\u00e1, espiritista o santera. Bien mirada hasta una gran suerte de hibrido espiritual. Lo sustancial, ella es la intermediaria, el canal, entre el inframundo y la tierra, la gu\u00eda la <em>trader <\/em>de los deseos de un esp\u00edritu que exige tributos y la gula material de esta peculiar <em>modern family<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El juicio valorativo que establecen los personajes sobre lo que califican de bueno o malo, est\u00e1 relacionado con el pecado como sanci\u00f3n a sus apetencias sensuales: hay que lavarse de pecados. Evitar transgredir la ley divina para obtener la recompensa material del cielo. &nbsp;Mientras las frustraciones de su vida \u00edntima se solazan en la espera del milagro. Y se suspenden en la inacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: Sexto mandamiento has tenido conversaciones indecentes?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey: \u00bfConversaciones indecentes?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: Conversaciones indecentes con indecencias<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey: (Piensa) No<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra:(Lee) \u00bfHas dado miradas peligrosas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey: Magra que es una mirada peligrosa. Yo nunca he hecho eso<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: Una mirada peligrosa&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey. Pero c\u00f3mo es \u00a1T\u00fa sabes?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: Claro que s\u00e9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey: D\u00edmelo Magra, para yo saberlos tambi\u00e9n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: No, porque es pecado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Buey, Pero si yo no lo s\u00e9 c\u00f3mo puede ser pecado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Magra: Es pecado (&#8230;) (Cabrujas, 1991:179)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Auto Sacramental de la obra, donde se representa el nacimiento del ni\u00f1o Jes\u00fas y se le ofrenda al Padre Olegario como regalo de cumplea\u00f1os, consuman la descolocaci\u00f3n de las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.\u00a0 Los personajes de Magra y Lucrecia se desdoblan para representar a dos pastores malos y ego\u00edstas a quienes les molestan los pedig\u00fce\u00f1os: la caridad cristiana les tiene sin cuidado y adem\u00e1s s\u00f3lo se interesan por el Ni\u00f1o, cuando \u201cla <em>hartaz\u00f3n<\/em> con un pollo que se han comido sin compartirlo\u201d, les produce un leve arrepentimiento estomacal.\u00a0 A Buey le es asignado el rol de San Jos\u00e9; a <strong>Elvirita<\/strong> la Virgen Mar\u00eda y <strong>Manganz\u00f3n<\/strong>, que sufre un ataque de ambici\u00f3n frente al agujero y declara sus deseos por la plata del entierro, el Ni\u00f1o Jes\u00fas a quien incorporan al pesebre para adorarlo con expresiones idiom\u00e1ticas comunes a la presencia de un reci\u00e9n nacido cualquiera y no frente al salvador de la humanidad. Una vez mas Cabrujas echa por tierra el mito del redentorismo\u00a0 <em>\u00a1Qu\u00e9 bello se parece al padre<\/em>! <em>\u00a1C\u00f3mo hace pucheros!<\/em>, etc\u2026 la ceremonia culmina con el soplido de una vela sobre una torta. En esta escena adem\u00e1s, el autor se apropia del dogma cat\u00f3lico de la Inmaculada Concepci\u00f3n, en un claro juego par\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Manganz\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde hace seis d\u00edas recorro los caminos de Judea, acompa\u00f1ado de mi se\u00f1ora esposa, la se\u00f1orita Virgen Mar\u00eda. Ella est\u00e1 a punto de dar a luz, despu\u00e9s de nueve meses de embarazo celestial<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El autor advierte en el pr\u00f3logo de la obra, los discursos referentes-reales o ficticios- del canon cristiano a los que va a parodiar: \u201c Misal Devocionario de HEC, a cuyos editores el autor expresa agradecimiento; el libro de la Santa Cruz de Caravaca, \u201ccomo un invalorable aporte para la construcci\u00f3n del algunas escenas lit\u00fargicas\u201d\u00a0 La obra <em>Camino recto y seguro para llegar al cielo <\/em>de San Antonio Mar\u00eda Claret, fundador de la Congregaci\u00f3n de Misioneros Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, y la <em>Summa Theologica<\/em> de Santo Tom\u00e1s de Aquino. La obra va dedicada a las historias de elevaci\u00f3n del escritor Carlos Gonz\u00e1lez Vega.<\/p>\n\n\n\n<p>El cl\u00edmax de la ceremonia lo produce como en todas las obras de Cabrujas: el momento de sinceridad de Manganz\u00f3n, a su vez travestido como el Ni\u00f1o Jes\u00fas cuando confiesa sus verdaderas apetencias la necesidad del tesoro. El hueco, no es entierro, es un meadero, las intenciones no son ofrendar al padre Olegario. El es el que re\u00fane todas las virtudes para ser merecedor de la plata.<\/p>\n\n\n\n<p>El orden se restablece despu\u00e9s de la reprimenda y en una suerte de \u00e9xtasis final, empiezan a cavar con frenes\u00ed para hallar el tesoro.<\/p>\n\n\n\n<p>La decepci\u00f3n final frente al agujero vac\u00edo luego del \u201cfracaso\u201d del rito, viene coronada por el espantoso olor. Han dado con la cloaca y de ella emana la mentira. Nadie se mueve, la Franciscana ordena que el \u201color se ofrece\u201d y que todos deben participar.<\/p>\n\n\n\n<p>Afiliados a la estirpe cabrujiana los \u00c1lamo son seres entrampados por su realidad y aunque descubren lo que los limita son incapaces de accionar para transformar la situaci\u00f3n que los entrampa. Denuncian y vuelven al regazo de su quimera. Enuncian su drama. La palabra sustituye a la acci\u00f3n, la desplaza y la deja sostenida en el tiempo como una maldici\u00f3n, como el ritornelo de Buey \u201cVamos as\u00ed, de la mano del azar, y olvidamos el d\u00e9ficit de la balanza de pagos\u201d &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed sus personajes, esos que hechos carne actoral interpelan la gran simulaci\u00f3n sobre la que se ha erigido el pa\u00eds. Un di\u00e1logo cr\u00edtico y genial encandila esa sombra colectiva. Por ello en el pr\u00f3logo del libro <em>El Mundo seg\u00fan Cabrujas<\/em> que conceb\u00ed y compil\u00e9 para Alfa Editorial ( 2009) \u00a0dice Ibsen Mart\u00ednez: \u201cEn nuestra gesticulaci\u00f3n de fracasados felices y elocuentes, Cabrujas hall\u00f3 el tema casi obsesivo de su escritura\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En su funci\u00f3n de autor- ensayista a mano alzada trabaj\u00f3 incansablemente para representar una contradicci\u00f3n y desde la ficci\u00f3n de la escena hacerla real, tangible. Emp\u00e1tica, cercana. Siempre \u201cEse ser tuyo ah\u00ed\u201d Heidegeriano. Siempre otro mundo donde los personajes hablan como en un idioma antiguo de honda musicalidad \u00a0desde la prosa po\u00e9tica en discursos que que pese a lo extra\u00f1o que puedan resultar \u2013 pi\u00e9nsese en los rompimientos brechtianos de sus obras en el que los personajes se desprenden de su momento hist\u00f3rico y se proyectan al futuro en clara alusi\u00f3n al desastre en la conducci\u00f3n del pa\u00eds por ejemplo \u2013 siempre aterrizan en la realidad. No obstante siempre son caracteres desencajados al borde del estallido, al l\u00edmite de s\u00ed mismos porque est\u00e1n expulsados del para\u00edso de su propia vida<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSomos barrocos porque somos imposibles\u201c Cabrujas<\/p>\n\n\n\n<p>Como la imagen de un espejo c\u00f3ncavo, el humor, inversi\u00f3n de lo tr\u00e1gico, se\u00f1ala a Latinoam\u00e9rica como ausente de lo sublime, dej\u00f3 escrito.&nbsp; Act\u00faa como operaci\u00f3n de enmascaramiento de la frustraci\u00f3n; se apropia del germano Verfrendum, o efecto de distanciamiento brechtiano. Lente de aumento sobre las taras del gentilicio.<\/p>\n\n\n\n<p>El pa\u00eds como un h\u00e9roe de la tragedia griega ha identificado su error y sin embargo se dirige sin miramientos al barranco de su sino fatal. As\u00ed estamos. Profundo, agujero vacio, supurando herida de pa\u00eds. Cabrujas vuelve a la escena una y otra vez. Su obra como la de los otros miembros de la llamada Sant\u00edsima Trinidad (Isaac Chocr\u00f3n y Rom\u00e1n Chalbaud) llama a la puerta como uno de nuestros cl\u00e1sicos de la modernidad del teatro venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>Este escrito est\u00e1 incluido, con variantes, acordes a las exigencias acad\u00e9micas, en uno de los cap\u00edtulos de mi trabajo de investigaci\u00f3n, como tesis para obtener el titulo de Magister Literae en la Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar: <em>Venezuela, la obra inconclusa de Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas\/ Aproximaci\u00f3n a un imaginario de identidad nacional ( 2001)<\/em> revisado y adaptado fue publicado para acompa\u00f1ar el momento de uno de los remontajes que hiciera el Grupo Actoral 80, de la obra <em>Profundo <\/em>de Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso de la pieza desde la lectura de Francisco Denis, realizado para celebrar los 40 a\u00f1os de la Compa\u00f1\u00eda Nacional de Teatro, con un \u00e9xito de p\u00fablico y cr\u00edtica que recuerdan momentos gloriosos del teatro Alberto de Paz y Mateos, sede del Nuevo Grupo, amerita otro ensayo. La exploraci\u00f3n de aspectos de la pieza que no resaltaron como lenguaje en anteriores montajes, merece un desarrollo al detalle. El director ha dejado ver que Profundo resisti\u00f3 el embate del tiempo y que los tres pilares que sostienen la obra de Cabrujas: la cultura-historia, la religi\u00f3n y la pol\u00edtica, hacen de esta comedia b\u00e1rbara como la llam\u00f3 Rub\u00e9n Monasterios en su cr\u00edtica en el a\u00f1o de su estreno, una pieza que incluso trasciende el contexto y lectura de la Gran Venezuela que desde hace ya un cuarto de siglo es un andrajoso recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>He querido quedarme con el significado de la pieza, dentro del lienzo cabrujiano. No sin antes recordar que parte del \u201ccuadrivium\u201d de Cabrujas fue llevado a escena: Acto Cultural ( en dos versiones ) bajo la direcci\u00f3n de Ugo Ulive. Cabrujas adem\u00e1s fue director invitado para poner en el escenario \u201c Lo que dejo la tempestad\u201d de Cesar Rengifo, maestro y hombre integral de las artes esc\u00e9nicas que traz\u00f3 nuevas coordenadas para el teatro venezolano en general y para Cabrujas en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay voces, se escuchan. Quiz\u00e1 sea el padre Olegario. Quiz\u00e1 el tesoro, est\u00e9 en otra parte. \u00bfEsperan el <em>deus ex machina <\/em>o el estallido del pozo Zumaque 1?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/yoyiana-ahumada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yoyiana Ahumada \u00abLas im\u00e1genes m\u00e1s bellas, en un espejo c\u00f3ncavo son absurdas. Deformemos la expresi\u00f3n en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de Espa\u00f1a\u00bb. 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