{"id":1464,"date":"2021-09-21T21:46:32","date_gmt":"2021-09-21T21:46:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=1464"},"modified":"2024-05-09T21:02:05","modified_gmt":"2024-05-09T21:02:05","slug":"telmo-romero-charlatan-honorario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/telmo-romero-charlatan-honorario\/","title":{"rendered":"Telmo Romero: charlat\u00e1n honorario"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Rafael Victorino Mu\u00f1oz<\/h4>\n<p>Existen diversos criterios que los estudiosos aplican al momento de tratar de conferir o atribuir importancia a alg\u00fan autor o alguna obra; si bien algunos de estos criterios muchas veces est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 del texto, o son ajenos al mismo. La edici\u00f3n de las obras completas, el hacerse acreedor de un premio, una abundante bibliograf\u00eda directa o indirecta, haber sido fundador de un g\u00e9nero, son algunos de tales criterios. Harold Bloom quer\u00eda que la manera de determinar dicha importancia viniera dada por la influencia que el libro o autor genera. Por supuesto, para medir dicha influencia se tendr\u00eda que usar un sistema de su invenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del solaz que encuentre en la obra, yo tengo un criterio adicional para saber cu\u00e1n importante es un libro: el hecho de ser prohibido, quemado o destruido p\u00fablicamente. Hay per\u00edodos particularmente dados a estas pr\u00e1cticas, incluso a las tres juntas, raz\u00f3n por la cual han existido inclusive instituciones y funcionarios encargados de tal misi\u00f3n. Asimismo, la historia conoce de grandes quemas colectivas, donde muchos autores acaso irreconciliables se re\u00fanen calurosamente, abrazados y abrasados a la vez.<\/p>\n<p>De all\u00ed que yo considere a Telmo Romero como uno de los escritores m\u00e1s importantes de la historia de la literatura venezolana, puesto que, hasta donde tengo noticia, es uno de los pocos casos de un libro quemado p\u00fablicamente en nuestro territorio, junto con \u00abDel buen salvaje al buen revolucionario\u00bb, de Carlos Rangel. Y esta es una circunstancia doblemente particular, puesto que la quema no fue ordenada por un gobernante o por un \u00f3rgano del Estado, por lo general los principales perpetradores de estas pr\u00e1cticas. <em>El bien general, <\/em>de Telmo Romero, seg\u00fan cuenta la leyenda, fue incinerado por un grupo de personas que no ostentaban cargo p\u00fablico: eran estudiantes universitarios.<\/p>\n<p>La nota que Caballero dedica a Telmo Romero en el <a href=\"https:\/\/bibliofep.fundacionempresaspolar.org\/dhv\/entradas\/r\/romero-telmo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundaci\u00f3n Polar<\/a> dice, sint\u00e9ticamente, que nuestro incinerado naci\u00f3 probablemente en San Antonio, estado T\u00e1chira, hacia 1846. No tuvo otro oficio conocido, excepto el de brujo yerbatero; se convierte en \u201cun personaje nacional reconocido\u201d cuando salva de \u201cuna grave y al parecer incurable enfermedad\u201d al hijo del para entonces presidente Crespo.<\/p>\n<p>En parte gracias a esta intervenci\u00f3n milagrosa, el autor se convierte en una celebridad y <em>El bien general<\/em> en un best seller. Telmo Romero es encargado de la direcci\u00f3n del Hospital de L\u00e1zaros de Caracas y del Manicomio Nacional de Los Teques. Tambi\u00e9n recibe un dudoso doctorado en medicina en Estados Unidos. Hasta aqu\u00ed todo va bien y en sentido ascendente. Pero, dice Caballero:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\">Llega a correr el rumor de que Telmo Romero va a ser nombrado rector de la Universidad Central de Venezuela; los estudiantes, para contrariar a Crespo y a trav\u00e9s de \u00e9l, a Guzm\u00e1n Blanco, organizan entonces un auto de fe y echan a las llamas los ejemplares de <em>El bien general<\/em>, al pie de la estatua de Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas en el patio de la Universidad.<\/p>\n<p>La gloria de Telmo Romero termina con la primera presidencia de Crespo, en 1886, cuando este gobernante, apodado \u00abel h\u00e9roe del deber cumplido\u00bb, le devuelve la silla presidencial a Guzm\u00e1n Blanco, la cual hab\u00eda estado cuidando celosamente (tal y no otra era su funci\u00f3n gubernamental).<\/p>\n<p>Volviendo a Telmo Romero, despojado de sus cargos, muere de tuberculosis al a\u00f1o siguiente, siempre detestado por la gente. Dicen que en pol\u00edtica es bueno tener amigos importantes, pero tambi\u00e9n tener personas importantes que se consideren nuestros enemigos nos da cierto prestigio. Y hacerse odiar por el p\u00fablico es una buena forma de llegar a la fama.<\/p>\n<p>Asimismo, en literatura, ser le\u00eddo y admirado dicen que es bueno; pero, a falta de esto, que p\u00fablicamente sean quemadas nuestras obras acaso sea mejor que haber logrado unas buenas p\u00e1ginas, y pasar a la historia como un desconocido (lo cual es no pasar a la historia). Buena propaganda la del fuego: usando se\u00f1ales de humo.<\/p>\n<p>Se atribuye com\u00fanmente a Dal\u00ed aquella frase seg\u00fan la cual el momento m\u00e1s glorioso en la vida de un pintor no es cuando le compran un cuadro sino cuando roban una obra suya. Se me ha ocurrido pensar que un escritor es importante cuando alguno de sus textos es censurado o quemado. Hasta donde s\u00e9, el de Romero es uno de los pocos casos de quema p\u00fablica de un libro en Venezuela, lo cual lo hace un escritor cuya obra merece una mayor atenci\u00f3n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/rafael-victorino-munoz\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>Postdata: curiosamente, <em>El bien general <\/em>sobrevivi\u00f3 hasta nuestros d\u00edas. Incluso se consigue v\u00eda Amazon. Sobrevivi\u00f3 al fuego, como el ave f\u00e9nix.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Victorino Mu\u00f1oz Existen diversos criterios que los estudiosos aplican al momento de tratar de conferir o atribuir importancia a alg\u00fan autor o alguna obra; si bien algunos de estos criterios muchas veces est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 del texto, o son ajenos al mismo. 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