{"id":14572,"date":"2024-12-25T15:35:03","date_gmt":"2024-12-25T20:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=14572"},"modified":"2025-02-18T16:12:33","modified_gmt":"2025-02-18T20:42:33","slug":"unisex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/unisex\/","title":{"rendered":"Unisex"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Carlos Flores<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>El remordimiento postcoital<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 el mutante de siempre. Lo veo y me da igual. Ya no me sorprende encontrarlo en el ba\u00f1o de lugares como \u00e9ste, en madrugadas muy parecidas a \u00e9sta. Es como una rutinita fastidiosa: entro al ba\u00f1o, prendo la luz, me miro al espejo y el co\u00f1o de madre mutante me ve con esa cara de vuelto le\u00f1a, de reventado&#8230; como si por mala leche me hubiera tragado una granada con un buche de nitroglicerina y hace cosa de minutos -y sin querer queriendo- ocurriera un dram\u00e1tico desastre estomacal. Me veo jalado y jodido. Y apenas es esta terrible hora de una terrible madrugada en un extra\u00f1o y decadente lugar del universo: un motel tipo matadero cerca de Sabana Grande, en la terrible Caracas. El ba\u00f1o est\u00e1 tan fr\u00edo como el resto de la habitaci\u00f3n. Es de las que cuesta 42.000 bol\u00edvares, lo que es lo mismo decir que es la segunda m\u00e1s cara de todo el motel. El ba\u00f1o est\u00e1 fr\u00edo porque dej\u00e9 la puerta abierta, \u00bfo acaso lo hizo ella? La verdad no me acuerdo. Pero puedo escuchar el ronroneo del aire acondicionado muy cerca, m\u00e1s all\u00e1 de la puerta de madera que cerr\u00e9 con mucho cuidado esperando que s\u00fabitamente ella se quedara dormida porque lo que menos quiero es escucharla hablar. Abro el grifo. Sigo viendo al mutante. Me paso la mano derecha por la cabeza y me aplasto el cabello hacia abajo. Bostezo y me penetra mi propio aliento. Mal aliento. No traje la pasta dental porque no sab\u00eda que amanecer\u00eda crea esta -u otra- tipa. Me apoyo sobre el lavamanos y me miro con calma. No me gusta lo que veo porque ya estoy cansando de verme as\u00ed. Las primeras veces era como: ay, co\u00f1o, me veo <em>full<\/em> jodido, qu\u00e9 de pinga, soy un rebelde, una rata, un carajo diferente a los dem\u00e1s. Pero ya no es de pinga. Es un pelo triste, pat\u00e9tico. Aunque hay gente m\u00e1s triste y pat\u00e9tica que yo, un buen co\u00f1azo de gente, y tampoco es que me impone esa gente o yo les importe a ellos. El punto es&#8230; no hay punto. Cierro los p\u00e1rpados con fuerza, luego los abro otra vez. Junto las palmas de las manos abiertas bajo el grifo, las lleno con agua muy fr\u00eda y las estrello contra mi rostro. Repito el procedimiento tres veces. Despu\u00e9s tomo un buche y lo escupo r\u00e1pido; con el segundo buche hago g\u00e1rgaras antes de escupir. Exhalo. Doy media vuelta y me paro frente a la poceta. Supongo que aqu\u00ed es cuando deber\u00eda comentar que me voy a quitar el cond\u00f3n porque un tipo bueno e inteligente, un gran periodista como yo, siempre tiene sexo seguro. Pero eso ser\u00eda caerles a coba. Tir\u00e9 rueda libre y ahorita estoy pensando en lo que siempre pienso: \u00bfser\u00e1 que esta caraja tiene sida o gonorrea o s\u00edfilis o VPH o algo peor que todo lo anterior? Ah\u00ed s\u00ed me preocupo un pelo porque eso de que mi pene se ponga verde no me da ninguna nota. Al rato, muy al rato, otra flagelante idea roza mi cerebro: \u00bfser\u00e1 que qued\u00f3 embarazada?, pero con eso no me enrollo. Total, no pienso verla nunca m\u00e1s. \u00bfPara qu\u00e9?, adem\u00e1s, eso de que uno sea viejo y le llegue un grandul\u00f3n diciendo que uno es su pap\u00e1 y que ha estado busc\u00e1ndolo por veinte a\u00f1os solamente pasa en pel\u00edculas. Y en pel\u00edculas malas, porque en las de Tarantino nadie habla de hijos perdidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es terrible el dise\u00f1o de esta habitaci\u00f3n. Hay una ventana muy grande que da junto a la cama. Me explico: si est\u00e1s sentado en la poceta ves directo a la cama y, m\u00e1s importante, te ven a ti sentado en la poceta. Orino parado, d\u00e1ndole la espalda a la ventana, s\u00f3lo por si acaso. No tengo ropa encima y una corriente de aire se est\u00e9 colando por debajo de la puerta. Yo no tomo caf\u00e9 pero ahorita me provocar\u00eda una taza de caf\u00e9 negro bien cargado a ver si logro despertarme por completo. Pero, \u00bfacaso de verdad quiero despertarme por completo? Igual no hay caf\u00e9 en la habitaci\u00f3n, tampoco en el ba\u00f1o, l\u00f3gico. En la mesita junto a la cama hay varias rayas de coca\u00edna que ella cort\u00f3. Pero no quiero meterme un pase a esta hora. La verdad es que en este momento no quisiera volver a meterme un pase m\u00e1s nunca. O sea, s\u00e9 que es improbable -imposible- que esto ocurra pero igual no pierdo nada imaginando cuestiones sanas. Entonces ni caf\u00e9 ni coca. Sigo como estoy. Algo suena, supongo que es la gente de la habitaci\u00f3n de al lado que deben ser b\u00e1rbaros medievales o algo as\u00ed porque llevan horas gritando como si a alguno de ellos lo estuvieran marcando con hierros ardientes o sac\u00e1ndole las tripas, y mientras los vecinos se lo vacilan yo estoy pensando en el mont\u00f3n de estupideces que dije hace apenas un rato. Puras tonter\u00edas, t\u00fa sabes, el l\u00e9xico motelero que cualquier mujer normal quiere escuchar antes y durante la batalla.<\/p>\n\n\n\n<p>Un par de recuerdos: mi cuerpo rozando el suyo entre sombras heladas, susurros calientes. Su olor. Su olor fuerte y su sabor narc\u00f3tico. Los pies fr\u00edos. Un gemido que se pierde en la oscuridad, luego contracciones. Gritos. Full gritos. Su cuerpo colapsando. El m\u00edo aguantando. La miro a trav\u00e9s de la ventana impertinente. Ah\u00ed est\u00e1 ella&#8230; si tan s\u00f3lo supiera su nombre. La habitaci\u00f3n permanece semioscura y supongo que cuando apague la luz del ba\u00f1o se oscurecer\u00e1 mucho m\u00e1s. Deber\u00eda hacerlo, salir de aqu\u00ed, apagar la luz y volver a enrollarme en las s\u00e1banas. Sin embargo, me siento un rato en la poceta. Pienso en todo pero en realidad no pienso en nada. As\u00ed es ch\u00e9vere, miles de cosas, situaciones del pasado m\u00e1s que todo, rebotan por las paredes de mi mente pero sin enfocarme realmente en ninguna en espec\u00edfico. Es como dejar que el tiempo avance muy lentamente, con calma. Como tiene que ser. Y yo no hago nada salvo permanecer en el ba\u00f1o, fuera de m\u00ed mismo. Por \u00faltima vez me veo al espejo. El mutante se ve un pelo m\u00e1s civilizado, casi humanoide. Otro buche de agua, otra escupida. Regreso a la realidad, es decir, a la cama.<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo que convencerla de mis virtudes ni cegarla con comentarios sobre viajes y gente interesante que he conocido, famosos que he entrevistado. Cualquier palabra, cualquier intento de di\u00e1logo no s\u00f3lo es redundante sino que no me sale. Es imposible decir palabra alguna. Me limito a estar inm\u00f3vil, con los ojos abiertos en medio de la oscuridad mientras toso un par de veces (la eterna factura del cigarrillo). Hace rato que el deseo me abandon\u00f3 como si mi cuerpo contuviese un esp\u00edritu maldito y un sacerdote lo hubiese regado con agua bendita. El fr\u00edo aumenta, helando mi sudor. Y es aqu\u00ed cuando me <em>frikeo<\/em>, porque desde que llegu\u00e9 al orgasmo siento que todo ha cambiado. Todo es diferente, inc\u00f3modo. Tan diferente que esta chama que est\u00e1 a mi lado, balbuceando incoherencias, ya no sirve de nada. No pasa de ser otra almohada m\u00e1s. Una almohada suave, una almohada org\u00e1nica. Pero ya no es el objeto de mis ganas, es un simple objeto que humedece el colch\u00f3n. Un ser in\u00fatil. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces la escucho decir algo, cualquier cosa. Me pudo haber dicho algo muy bueno o malo. Me pudo decir que sabe el n\u00famero que saldr\u00e1 en el triple ma\u00f1ana o la fecha en que Ch\u00e1vez saldr\u00e1 disparado de Miraflores. Pero no me interesa lo que pudo decir. As\u00ed que no le respondo, me paso la mano derecha por el cabello. Alguien deber\u00eda escribir un libro sobre c\u00f3mo reaccionar en estos casos. \u00bfQu\u00e9 deber\u00eda decirle?, \u00bfc\u00f3mo co\u00f1o le explico que ya estoy listo, que ya acab\u00e9 (espero que ella tambi\u00e9n, pero si no lo hizo no es mi culpa, bastante fue el empe\u00f1o que le puse a la operaci\u00f3n) y que no me provoca compartir la cama con ella hasta que amanezca? Ojal\u00e1 que ya sean como las cinco de la madrugada&#8230; \u00bfPor qu\u00e9 no puedo ser honesto y decirle que, okey, es buen polvo y todo, pero francamente ni siquiera me acuerdo de su nombre porque cuando me la presentaron hace algunas horas en La Roner\u00eda yo estaba m\u00e1s pendiente del escote de su amiga que de lo que ella me dec\u00eda? E incluso m\u00e1s al tanto de cualquier otra mujer que pasara cerca y estuviera sola, porque siempre es mejor evaluar todas las opciones antes de decidirse por una chama de las que se encuentran los jueves por la noche en sitios como el Centro San Ignacio? Pero tampoco me rebusco demasiado. Total, carne es carne.<\/p>\n\n\n\n<p>Un pana me dijo una vez que ten\u00eda un invento perfecto: una f\u00f3rmula m\u00e1gica para que las mujeres se conviertan en una sabrosa pizza exactamente cinco segundos despu\u00e9s de que el hombre llegue al orgasmo. Ahorita imagino -anhelo- que esta jeva fuese una pizca con salchich\u00f3n y extra queso para devorarla como un salvaje abandonado en una isla, porque tengo mucha hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tal? -murmura ella-. Total que no me dijiste por qu\u00e9 no tienes novia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, maldita sea!, suspiro, \u00a1s\u00e1quenme de aqu\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo llegu\u00e9 a este lugar?, \u00bfqui\u00e9n es esta mujer?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi celular? y, m\u00e1s importante, \u00bfd\u00f3nde carrizo est\u00e1 la armadura?, porque con esta oscuridad es imposible ver a mi alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>El vac\u00edo se hace mayor. Estoy surfeando en medio de un agujero negro donde la materia no existe. Todo es neutro porque acabo de tener un buen polvo&#8230; y ya. No me quejo, para nada. Qu\u00e9 de pinga es cuando uno sale a buscar algo espec\u00edfico y lo consigue. Los problemas aparecen despu\u00e9s, cuando quiero sacar a patadas a esta loca de la habitaci\u00f3n&#8230; \u00bfQu\u00e9 por qu\u00e9 no tengo novia?, \u00bfacaso yo le dije que no ten\u00eda novia?, \u00bfy a qu\u00e9 viene esa pregunta?, \u00bfse dan cuenta?, \u00bfpor qu\u00e9 no sigue mi ejemplo y se queda muda hasta que cualquier cosa ocurra? Lo que me provoca es decirle, mijita, \u00bfy t\u00fa por qu\u00e9 te vas para un motel con un desconocido?, \u00bftienes una idea de con qui\u00e9n acabas de tener sexo?, o sea, respeta, que yo s\u00e9 que t\u00fa tienes tanto intelecto como la pizza que yo me quiero comerme ahorita.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Flashback<\/em>. Sal\u00ed con Pipo y Schubert de un evento gastron\u00f3mico. No, m\u00e1s atr\u00e1s, durante el d\u00eda. Pas\u00e9 buscando un traje por uno de estos lugares donde te los alquilan. Tremendo traje. Toda una armadura. La clase de ropa con la que mis padres quisieran verme vestido todos los d\u00edas de mi vida. Y precisamente la clase de ropa que me hace sentir como el ser m\u00e1s falso del planeta. Se trataba de la inauguraci\u00f3n de un festival gastron\u00f3mico al que deb\u00eda asistir casi obligado. Pipo y Schubert tambi\u00e9n vest\u00edan armaduras pero creo que no eran alquiladas. Obviamente Pipo no se llama Pipo, pero todos le decimos as\u00ed y Schubert, bueno, \u00e9se es su apellido materno y como el resto de su nombre es tan com\u00fan \u00e9l prefiere utilizar su apellido m\u00e1s llamativo. Nos quedamos en el festival como dos horas y a eso de las diez y media nos paramos brevemente en Hooters para comer un par de kilos de <em>buffallo wings<\/em> y algunas cervezas antes de ir a la carnicer\u00eda (as\u00ed le dice Pipo a lugares como el Centro San Ignacio). Es una noche tan tranquila, con tanta gente desbordando las terrazas del San Ignacio que esto de que vivimos en un r\u00e9gimen loco y perverso parece un mal sue\u00f1o, ya olvidado por muchos. Porque al ver tanta gente rumbeando como si nada es que uno se da cuenta de que Venezuela no es un pa\u00eds sino much\u00edsimos pa\u00edses apilados bajo una bandera y un himno. Una ins\u00f3lita parodia del subdesarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay gente bien y no tan bien. Tomadores de Etiqueta Negra y cerveceros. Chicas g\u00f3ticas, sifrinas culito parado, monitas\u2026 Aqu\u00ed en el CSI se puede saborear la diversidad caraque\u00f1a y venezolana que, a pesar de los llamativos contrastes, persigue m\u00e1s o menos los mismos objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasando la esquina del Subway, y para este momento severamente afectado por algunos pases de coca, digo: \u00abQu\u00e9 bonita eres\u00bb. Pipo y Schubert voltean a verme y yo volteo a la izquierda porque se lo dije a tres chamas que ven\u00edan caminando en sentido contrario al de nosotros. La del medio, una blanca de pelo casta\u00f1o y con carita de muchacha buena como Carla Angola, la de Globovisi\u00f3n, se detuvo y me sonri\u00f3. Y yo s\u00e9, lo s\u00e9 demasiado bien, que si no hubiera cargado la armadura sino mi indumentaria regular -franela negra y jeans viejos- lo m\u00e1s probable es que me mentara la madre o que se hiciera la loca. Pero esta noche no, esta noche la tipa baj\u00f3 el paso, tanto que me pude acercar, extenderle la mano y decirle:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mucho gusto, Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ella dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Adriana, un placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los buitres de mis amigos hicieron lo mismo con las otras dos chamas. Las invitamos a tomar algo pero ya se iban; nos echaron un cuento de que estaban cenando y blah, blah, blah. Total que le di mi tarjeta a Adriana, ella me dio la suya (arquitecto) y un beso en la mejilla seguido de un <em>nos hablamo<\/em>. \u00bfMe llam\u00f3 Adriana, sal\u00ed con ella, nos empatamos?, no pana, ese cuento da para un libro completo (un libro bien loco y deprimente que me da pena presentar a una editorial).<\/p>\n\n\n\n<p>Pipo tiene 32 a\u00f1os y Schubert 30, igual que yo. Pero odio decir que tengo treinta a\u00f1os porque en una \u00e9poca como \u00e9sta nadie parece estar conforme con su edad y es como si todo el mundo quisiera correr contra el reloj de la vida. Y te das cuenta de eso cuando vas a una disco y notas que las mujeres cada vez se parecen m\u00e1s a robots adolescentes. Todas quieren parecer menores, todas quieren tetas de silic\u00f3n, todas quieren implantes en cualquier parte de su cuerpo: el culo de J. Lo, los labios de Angelina Jolie; quieren estirarse aunque no tengan arrugas, bronceados artificiales, liposucci\u00f3n aunque no tengan grasa de m\u00e1s. Todas quieren pertenecer al gran culto -y pasatiempo- mundial del moldeado anat\u00f3mico. A las quincea\u00f1eras no les regalan cruceros sino tetas nuevas, no hay fiesta de aniversario sino inyecciones de Botox. La idea de la belleza natural ya no existe. La nueva idea es estar buena y comestible (e igual ocurre con los hombres) sea como sea. Objetos, simples objetos. Cajas de cart\u00f3n. A veces se me sale la hipocres\u00eda de frente y critico a las mujeres que se operan hasta los codos pero la verdad es que si fuera por m\u00ed jam\u00e1s volver\u00eda a tener algo con una tipa normal, porque hay algo, un sentimiento de&#8230; no s\u00e9, como si fueras el due\u00f1o de un tesoro valioso, en eso de estar con una diosa pl\u00e1stica.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esta noche sobraban las diosas pl\u00e1sticas en La Roner\u00eda. El desfile estaba desatado porque a estas jevas les gusta que uno se babee por ellas. Lo gozan. Es una \u00e9poca de trofeos carnales. De lucir provocativas mascotas humanas y llevarlas a desfilar a sitios repletos de gente solamente para que los dem\u00e1s te envidien. Y a veces creo que no hay nada m\u00e1s all\u00e1 de eso, que todo se queda en la superficie. \u00bfAlguna de estas mujeres habr\u00e1 visto Casablanca, habr\u00e1 le\u00eddo a Neruda, habr\u00e1 escuchado a Beethoven?<\/p>\n\n\n\n<p>No. Pero igual estoy aqu\u00ed. Como siempre. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014P\u00e1renle a este cuento -dice Pipo mientras el mesonero nos trae tres tragos de ron 1796 en las rocas-. Ayer ven\u00eda con Natalia -su esposa- y Federico -uno de sus mejores amigos- desde Maracay. Entonces el Fede andaba con una pasadera de mensajes de texto y lleg\u00f3 un momento en que el pitico del celular te ladillaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Salud -digo yo y juntamos los vasos. Enciendo un cigarrillo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno -prosigue Pipo, que es un tipo blanco y delgado, de nariz grande, cabello negro liso y esta noche viste un traje gris con camisa blanca y corbata amarilla. \u00c9l es contador p\u00fablico y luce exactamente como uno que no es muy exitoso-, yo le pregunto que a qui\u00e9n le est\u00e1 pasando los mensajes y la ratico me dice que a Sonia -que es la esposa de Juli\u00e1n, quiz\u00e1 el mejor amigo de Federico-. Y Natalia, co\u00f1o, le dice que qu\u00e9 vaina es \u00e9sa, que si tiene un resuelve con Sonia. Fede dice que s\u00ed y se caga de la risa. Natalia se pica toda y Fede le dice que incluso hoy iban a comer juntos. Y yo le digo que no sea loco, \u00bfc\u00f3mo va a salir p\u00fablicamente con Sonia?, y \u00e9l me dice que eso no tiene nada de malo porque son, ante todos, panas, y que no hay rollo si alguien los ve comiendo solos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y yo me imagino -dice Schubert, que es odont\u00f3logo de profesi\u00f3n- que este cuento tendr\u00e1 sentido en alg\u00fan momento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pana -dice Pipo irritado-, d\u00e9jame seguir. Lo que me dio arrechera y me dej\u00f3 pensando es que ah\u00ed Natalia dijo una vaina como que Fede tiene raz\u00f3n porque, en caso de que no tuvieran un resuelve, no tendr\u00eda nada de malo que saliera por ah\u00ed con Sonia. Y de repente dice que ella tambi\u00e9n sale por ah\u00ed con sus amigos cuando yo estoy fuera de la ciudad o cuando estoy en la oficina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Verga -dice Schubert.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014\u00bfY? -murmuro yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY?, \u00bfy?, bueno, cabez\u00f3n, que mi esposa dice que anda por ah\u00ed con no s\u00e9 qu\u00e9 amigos mientras yo me jodo trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah, bueno, tampoco es que te jodes&#8230; -suelta Schubert.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El punto es que yo le pregunto los nombres de esos amigos con los que sale \u00a1y me mencion\u00f3 a tres carajos que yo no hab\u00eda escuchado en mi vida! Entonces no s\u00e9 cu\u00e1l es la vaina y me arrecho y el paj\u00fao del Fede estaba gozando con el rollo. Y como para salirse del problema, Nati me dice que dos de esos panas son gays, amigos de no s\u00e9 cu\u00e1l amiga de ella. Pero, no s\u00e9 pana, te digo que eso me son\u00f3 a paja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Chamo, as\u00ed como que en el peor de los casos, tu mujer tiene sus aventuritas por ah\u00ed&#8230; \u00a1Gran cosa!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Flores, t\u00fa no est\u00e1s casado. No entiendes de esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Schubert asiente con la cabeza y me pide un cigarrillo porque \u00e9l nunca tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y te puedo asegurar que no me voy a casar pronto, mucho menos despu\u00e9s de verlos a ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p>Schubert se acomoda en la silla. Lleva tres a\u00f1os casado pero se est\u00e1 divorciando. Y, como todo esposo, le echa la culpa a su mujer: ella era una cel\u00f3pata, no lo atend\u00eda bien, cocinaba maluco, ya no quer\u00eda sexo, ten\u00eda las u\u00f1as de los pies muy largas, y un largo etc\u00e9tera. El aspecto bueno, es que ninguno de los dos tiene hijos. Ambos pertenecen a una nueva raza de j\u00f3venes matrimonios que se reh\u00fasan a tener hijos. La mayor\u00eda de mis amigos casados est\u00e1n una situaci\u00f3n id\u00e9ntica: todos tienen problemas, est\u00e1n cansados de estar casados y no tienen hijos. Pero pocos se atreven a admitir que cometieron un gigantesco error al casarse. Ah, y ninguno pasa de los 35 a\u00f1os de edad. No conozco a nadie que me recomiende estar casado. Ni hombres ni mujeres. Sin embargo, me la paso pensando que ser\u00eda bien rico despertarme un domingo por la ma\u00f1ana, salir del cuarto y encontrar que mi esposa est\u00e1 preparando el desayuno, vestida a\u00fan con ropa de dormir, y me da un beso en los labios y yo sonr\u00edo&#8230; el sol entra por la ventana en el comienzo de un d\u00eda que seguramente rayar\u00e1 en la perfecci\u00f3n dom\u00e9stica, y es posible que en la ecuaci\u00f3n entre un chamito pidiendo que le den su cereal con leche y yo mismo se lo sirvo. Y bromeo con mi esposa y me siento en paz conmigo mismo porque, al fin, he cumplido con la naturaleza al prolongar la especie: tengo una familia, soy un padre, tengo una mujer&#8230;y cuando la idea me devora, cuando absorbe mi razonamiento, por lo general pienso en mis amigos y toda la f\u00e1bula cae destrozada como cristales viejos sobre una superficie olvidada. Y ya, la realidad me apu\u00f1ala y regreso a ocupar mi personaje de tipo agresivo y sarc\u00e1stico.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando vamos por la tercera ronda de tragos, Pipo sigue con el rollo de que Natalia sale por ah\u00ed con sus amigos, aunque ya para este momento \u00e9l la imagina protagonizando salvajes escenas er\u00f3ticas con enormes y musculosos compa\u00f1eros que son, infinitamente, mejor parecidos que \u00e9l. Schubert, que tambi\u00e9n lleva un traje negro parecido al m\u00edo, de tres botones con camisa gris y corbata negra, estaba en el ba\u00f1o y lo veo aproximarse acompa\u00f1ado por dos muchachas que seguramente rondan los veinticinco a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente, el p\u00fablico que reci\u00e9n llega, camina de local en local buscando una mesita libre, pero todos los locales est\u00e1n llenos. Y hay que conformarse. A un lado puedo ver a una parejita que no se siente nada c\u00f3moda en un sitio donde venden, m\u00e1s que todo, cervezas. Ella est\u00e1 muy bien vestida y le reclama a \u00e9l. Imagino la escena horas antes: ella ilusionada, ba\u00f1\u00e1ndose, seleccionando las pantaletas adecuadas y el resto de la ropa, el perfume, los zapatos&#8230; el maquillaje perfecto, porque ser\u00e1 una noche especial en un sitio m\u00e1s que especial. Y hay expectativas, ganas, mariposas en el vientre&#8230; ser\u00e1 una tremenda noche. \u00bfC\u00f3mo adivinar que terminar\u00eda tomando cerveza de sif\u00f3n, frente a un mont\u00f3n de pubenosos que la observan sin disimulo?<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a nuestra mesa un tipo bebe un <em>cocktail<\/em> color naranja y su pareja, una chama de \u00e9sas que parecen modelitos frustradas, toma algo en una copa de martini. Sin embargo, no cruzan miradas ni charlan de una manera como se supone que lo har\u00eda una pareja. Tres muchachas catiriitas y bonitas est\u00e1n sonriendo y hablando y para ellas esta noche no tiene nada nuevo; deben pas\u00e1rsela en esto, hablando de los tipos que las atacan, del carro que tiene uno, del yate que tiene el otro, y las imagino en quince a\u00f1os, haciendo lo mismo: sentadas en cualquier mesa de cualquier sitio a cualquier hora, hablando de lo mal que les est\u00e1 yendo en su segundo o tercer matrimonio, y que los hijos son una total ladilla. Y mirar\u00e1n al pasado y les sorprender\u00e1 \u2014\u00bfacaso no?\u2014 saber que no se han movido en la vida, que siguen en neutro y que la vida es una mala comedia donde ellas protagonizan interminables cap\u00edtulos de adultez sin madurez, de experiencia sin conocimiento ni aprendizaje&#8230; mi mente divaga y vuelvo en m\u00ed, y pienso en que me gustar\u00eda mucho cenar con una de esas catiritas y ense\u00f1arles c\u00f3mo tira un genio literario como yo, pero igual pienso en lo fatal que ser\u00eda esa cita desde el momento en que ambos nos di\u00e9ramos cuenta de que estamos en este planeta para recorrer caminos disparejos que jam\u00e1s, y bajo ninguna circunstancia, deber\u00edan cruzarse; entonces ser\u00eda otra magistral p\u00e9rdida de tiempo y dinero para alguien como yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque&#8230;, brother, qu\u00e9 buenas est\u00e1n las condenadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Volteo, escaneo con la vista la mayor cantidad de gente que puedo y noto que hay algo similar en muchas de las parejas que est\u00e1n esta noche ac\u00e1. Hay m\u00e1s hombres hablando con hombres y mujeres hablando con mujeres que entre s\u00ed. Y justamente cuando estaba dispuesto a hacer un comentario bien honesto al respecto, Schubert se par\u00f3 frente a nosotros y nos present\u00f3 a&#8230; todav\u00eda no me acuerdo c\u00f3mo se llamaban. Pero lo cierto es que mientras le di la mano a una no pod\u00eda quitarle la vista al escote de la otra. Y media hora m\u00e1s tarde ya estaba seguro de que si le ped\u00eda a la de senos peque\u00f1os que se fuera conmigo lo har\u00eda porque se notaba a kil\u00f3metros que ella hab\u00eda llegado al San Ignacio buscando lo mismo que yo. Pipo y Schubert compet\u00edan por la tetona y yo estaba f\u00e1cil, trotandito sin apuro porque esta chama me hab\u00eda puesto la mano en la pierna varias veces y yo estaba susurr\u00e1ndole chistes malos al o\u00eddo&#8230; y ella se re\u00eda y cualquier otra cosa, cualquier cr\u00edtica que tuviese ante la vida, ante las mujeres locas, ahora carec\u00eda de la menor importancia. Las hormonas hac\u00edan de las suyas. No hay que echarle mucho coco para resolver la ecuaci\u00f3n: ella quiere y t\u00fa quieres. Igual: plomo. Y la mente se nubla, s\u00f3lo hay una respuesta, una salida a todo esto y es llevarla a un motel y descargar&#8230; eso mismo, descargar como aut\u00f3matas y mientras ella me cabalga no pienso sino en lo rico que se mueve, lo bien que lame; el sonido de sus gemidos&#8230; el cerebro no me da para m\u00e1s. Ni siquiera para intuir que en unos pocos minutos llegar\u00e1 el terror\u00edfico remordimiento postcoital y entonces esta sensaci\u00f3n netamente carnal que experimento ahora significar\u00e1&#8230; nada.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/carlos-flores\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Flores El remordimiento postcoital Ah\u00ed est\u00e1 el mutante de siempre. Lo veo y me da igual. Ya no me sorprende encontrarlo en el ba\u00f1o de lugares como \u00e9ste, en madrugadas muy parecidas a \u00e9sta. 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