{"id":14211,"date":"2024-12-02T14:45:45","date_gmt":"2024-12-02T19:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=14211"},"modified":"2024-12-02T14:45:45","modified_gmt":"2024-12-02T19:15:45","slug":"poemas-de-santiago-acosta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-santiago-acosta\/","title":{"rendered":"Poemas de Santiago Acosta"},"content":{"rendered":"\n<p>No te arranques de tu curso detenido<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9date donde el aire se cr\u00eda delgado<\/p>\n\n\n\n<p>Que el largo tensar la cuerda<br>bajo las esponjas del d\u00eda<br>sea el \u00fanico paso que lleves en la boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre que atravieso tus pasillos<br>me alcanza<br>un pu\u00f1ado de ventanas nerviosas<\/p>\n\n\n\n<p>Al fondo vigila una l\u00e1mpara<br>negra como una garza de tinta<br>que se eleva entre sillas<br>y santos<\/p>\n\n\n\n<p>Sentarse ah\u00ed es el asma hundida<br>bajo un techo que finge crecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Es tuya la navaja quebrada<br>que brota detr\u00e1s de mi lengua<\/p>\n\n\n\n<p>(Sus muelles silban sobre lo crudo)<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa volcaste esa copa de polvo<br>donde apenas soy<br>un nudo de barro<br>un resto sordo entre tus dos espaldas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>(Encontr\u00e9 un animal largo<br>que se deshac\u00eda<br>contra las rejas del suelo<\/p>\n\n\n\n<p>Su olor es la espina<br>una arena que corre<br>bajo las cuencas rotas de las hembras<br>y los cr\u00edmenes.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Palpamos en c\u00edrculo<br>toda la noche buscando una boca<br>pero no cabemos<\/p>\n\n\n\n<p>(Los pies nos amanecen<br>en las p\u00e1ginas cerradas)<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas despertamos<br>si nos traga la luz<br>o se nos ilumina la espalda<br>como una nube de hormigas<br>que se quemara en el viento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dama de los flancos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No nos devuelvas el rumor del caminho<br>D\u00e9janos<br>curvados en el quebranto<br>Oc\u00faltate<br>en el mismo pan de la f\u00e9rias y la balas<br>donde los asesinos incautos<br>se amamantan en silencio<br>Haz que nuestra noche siga siendo<br>grave<br>como encajar una cabeza<br>dentro de otra hasta nunca despertar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Zona<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nunca entraremos al cuarto<br>Ya nada nos devolver\u00e1<br>nuestras piezas<br>hundidas en manchas de aceite<br>Apenas lograremos<br>morder puertas inundadas<br>solos y blancos<br>como dientes sobre la hierba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Poetas (<em>A Venezuelan Psycho<\/em>)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tengo treinta y tres a\u00f1os y ya he alcanzado todo lo que quiero. Lo que no he alcanzado nunca lo quise.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy emprendedor, soy ambicioso. Nunca dejo pasar una oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Me levanto temprano todas las ma\u00f1anas. Siempre s\u00e9 exactamente d\u00f3nde estoy y hacia d\u00f3nde me dirijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 cu\u00e1nto dinero tengo en el banco, nunca pierdo la cuenta. Llevo un registro de todas las conversaciones electr\u00f3nicas que he tenido con mis amantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy talentoso y original. Lo s\u00e9 porque me invitan a conferencias donde mis intervenciones siempre son pol\u00e9micas.<\/p>\n\n\n\n<p>https:\/\/googleads.g.doubleclick.net\/pagead\/ads?client=ca-pub-3105483309027888&#038;output=html&#038;h=280&#038;adk=3688228729&#038;adf=3782749922&#038;pi=t.aa~a.3560122126~i.248~rp.4&#038;w=800&#038;abgtt=6&#038;fwrn=4&#038;fwrnh=100&#038;lmt=1733166237&#038;num_ads=1&#038;rafmt=1&#038;armr=3&#038;sem=mc&#038;pwprc=9349748251&#038;ad_type=text_image&#038;format=800&#215;280&#038;url=https%3A%2F%2Fwww.elnacional.com%2Fpapel-literario%2Fdos-poemas-santiago-acosta_249411%2F&#038;fwr=0&#038;pra=3&#038;rh=200&#038;rw=800&#038;rpe=1&#038;resp_fmts=3&#038;wgl=1&#038;fa=27&#038;dt=1733166224393&#038;bpp=9&#038;bdt=51988&#038;idt=10&#038;shv=r20241120&#038;mjsv=m202411140101&#038;ptt=9&#038;saldr=aa&#038;abxe=1&#038;cookie=ID%3D860961a67424213d%3AT%3D1718056554%3ART%3D1733166081%3AS%3DALNI_MYOK9u1UzaR6lXgXb0OnZ94o7laSA&#038;gpic=UID%3D00000e3c376c78d6%3AT%3D1718056554%3ART%3D1733166081%3AS%3DALNI_MZ_2zxjF7WZp-teTgW9LlNgz_yF5A&#038;eo_id_str=ID%3D5ca1d8c9e0e0c07c%3AT%3D1718056554%3ART%3D1733166081%3AS%3DAA-Afja_U-becTN4fGLRNU0TDyYM&#038;prev_fmts=0x0%2C728x90%2C800x280&#038;nras=3&#038;correlator=8465041024488&#038;rume=1&#038;frm=20&#038;pv=1&#038;u_tz=-240&#038;u_his=2&#038;u_h=614&#038;u_w=1093&#038;u_ah=574&#038;u_aw=1093&#038;u_cd=24&#038;u_sd=1.25&#038;adx=80&#038;ady=6334&#038;biw=1076&#038;bih=490&#038;scr_x=0&#038;scr_y=3410&#038;eid=31088669%2C42531705%2C42532524%2C95333412%2C31088457%2C95345966%2C95347755%2C31061691%2C31061693&#038;oid=2&#038;pvsid=1149160438072571&#038;tmod=1736042143&#038;uas=1&#038;nvt=1&#038;ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F&#038;fc=1408&#038;brdim=-7%2C-7%2C-7%2C-7%2C1093%2C0%2C1107%2C589%2C1092%2C489&#038;vis=1&#038;rsz=%7C%7Cs%7C&#038;abl=NS&#038;fu=128&#038;bc=31&#038;bz=1.01&#038;ifi=16&#038;uci=a!g&#038;btvi=3&#038;fsb=1&#038;dtd=13555<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las mujeres que me conocen me han amado. Los animales tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Me encanta ir a todas partes con mi chaqueta de cuero negra.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta hacerlas rabiar de deseo<\/p>\n\n\n\n<p>con el olor de mi chaqueta negra.<\/p>\n\n\n\n<p>Limpio mis botas con un cepillo de pelos de jabal\u00ed. Es verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy tolerante. No soy perezoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Jam\u00e1s me enfermo, tengo una salud de hierro.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy encantador, soy un gal\u00e1n. Siempre causo sensaci\u00f3n donde voy.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy el m\u00e1s duro, nadie puede conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me afeito solo una vez a la semana para tener siempre una barba tenue, muy sensual. Los d\u00edas en que me afeito no salgo de casa para que nadie me vea sin esa sombra de misterio en el rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>En general intento no salir a la calle para no perder este aroma de animal encerrado, que dice claramente: \u201cNo me interesa el mundo de afuera, yo soy pura profundidad,<\/p>\n\n\n\n<p>un pozo sin fondo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Me aburre la gente interesante. No me importan, no los amo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mis amigos, en cambio, son gente de primera. Me invitan a pasar los fines de semana en grandes casas a la orilla del mar, frente a playas aisladas y solitarias, muy al norte de Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>He pasado veranos enteros en lugares como esos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los d\u00edas m\u00e1s calientes abro las ventanas y dejo que entren las moscas. Me gusta dar espacio a esos seres min\u00fasculos, que le dan vida a la casa<\/p>\n\n\n\n<p>con su forma mugrienta de posarse en los restos del desayuno<\/p>\n\n\n\n<p>o sobre la espuma que se fermenta en el borde de la licuadora.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces me encargo de cuidar alg\u00fan perro, regarle las plantas al vecino<\/p>\n\n\n\n<p>o recibir a inquilinos pasajeros con una sonrisa<\/p>\n\n\n\n<p>y un manojo de llaves en la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed somos los poetas, los de verdad, los de buen coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En invierno la nieve sucia acumulada en las aceras me recuerda lo dif\u00edcil que es hablar, lo lejos que est\u00e1n todas las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo escribir dos libros en seis meses, cinco libros en un a\u00f1o. Pero no puedo decir que me interese la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La poes\u00eda es el g\u00e9nero m\u00e1s pobre que existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Los poemas que escriba a partir de ahora parecer\u00e1n bichos celestes,<\/p>\n\n\n\n<p>como las escolopendras de Aim\u00e9 C\u00e9saire,<\/p>\n\n\n\n<p>y ser\u00e1n ruidosos y viriles, como un Mustang de 1968<\/p>\n\n\n\n<p>rugiendo su milagro en el aire vibr\u00e1til del infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero conocer al superpoeta del ma\u00f1ana, feroz y c\u00e9lebre<\/p>\n\n\n\n<p>como un virus.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Yo he olido la mugre concentrada en las habitaciones de todos los viejos desquiciados que componen nuestro canon.<\/p>\n\n\n\n<p>Fui besado en las manos por la viuda de un poeta que acab\u00f3 sus d\u00edas encerrado en un manicomio. Me dec\u00eda: \u201cGracias, gracias\u201d, mientras me enterraba en la carne sus anillos dorados, contagi\u00e1ndome del azufre de su perfume.<\/p>\n\n\n\n<p>Una poeta que casi muere por culpa de su psiquiatra me regal\u00f3 la mitad de su biblioteca. Met\u00eda uno por uno en una bolsa los pocos tomos que hab\u00edan sobrevivido a una reciente inundaci\u00f3n. Mientras tanto su perra, hambrienta, me lam\u00eda las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estuve sentado en la silla de ruedas de un poeta que muri\u00f3 mudo y deslumbrado. Nunca lo conoc\u00ed, pero pude dar un par de vueltas en su silla p\u00f3stuma, manch\u00e1ndome las manos de un polvo negro y denso que a\u00fan recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los poetas han terminado muy mal, todos han muerto de la misma hambre atroz.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tengo treinta y tres a\u00f1os y ya lo he conseguido todo en la vida,<\/p>\n\n\n\n<p>ya estoy donde quer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tengo treinta y tres a\u00f1os y todos los poetas yacen, congelados,<\/p>\n\n\n\n<p>detr\u00e1s de una l\u00e1mina de hierro negro como la sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>Paul Celan est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Gregory Corso est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Bob Kaufman, Peter Orlovsky y Jack Spicer est\u00e1n muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bob Dylan, Leonard Cohen, muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Cisneros est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Gamoneda est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Vilas est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Rita Valdivia est\u00e1 muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Emira Rodr\u00edguez est\u00e1 muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Igor Barreto est\u00e1 muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan S\u00e1nchez Pel\u00e1ez, Rafael Cadenas, Jos\u00e9 Barroeta, todos han muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo treinta y tres a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p>y todos los poetas tienen muy mala estrella.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo treinta y tres a\u00f1os y todos los poetas<\/p>\n\n\n\n<p>yacen muertos, muertos, muertos, muertos,<\/p>\n\n\n\n<p>al fin y para siempre muertos,<\/p>\n\n\n\n<p>detr\u00e1s de una l\u00e1mina de papel tan blanco como la sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nunca entregues tu coraz\u00f3n a una planta nuclear<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los bares est\u00e1n cerrando.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la ventanilla del taxi que me lleva de vuelta a casa veo las luces de la ciudad reflej\u00e1ndose sobre la bah\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A mi derecha, apartamentos de lujo completamente vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya nadie sue\u00f1a con vivir cerca del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>La tormenta inutiliz\u00f3 casi todas las l\u00edneas de transporte subterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Largas filas de tractores procuran en vano recomponer los t\u00faneles derrumbados, pero la sal no deja de hacer su propia excavaci\u00f3n en el acero de los refuerzos y los rieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la gente contin\u00faa bebiendo, haciendo amigos y enamor\u00e1ndose sin control.<\/p>\n\n\n\n<p>Fumando irresponsablemente en los balcones mientras, bajo la ceniza, colapsan las redes urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos aseguran que no hay nada que temer, que los acontecimientos han sido exagerados por los noticieros y la ansiedad general.<\/p>\n\n\n\n<p>Son las cuatro de la ma\u00f1ana y ya me deslizo entre r\u00edos de fieles que cargan im\u00e1genes de la Virgen, suben y bajan de camiones, y cruzan a pie las autopistas a dos grados bajo cero.<\/p>\n\n\n\n<p>No soy qui\u00e9n para cuestionar los c\u00f3digos de la desesperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>El taxista maneja en sospechoso silencio, como si callara un secreto de estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si conociera el prop\u00f3sito de las \u00faltimas inundaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hay alguien que se nos acerca para decirnos qu\u00e9date un poco m\u00e1s, no te vayas, ahora es que se va a poner buena la fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero yo no dejo de pensar en la inmodestia de las casas con vista al mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes habitaban las costas de Fukushima durante la Edad Media colocaron por todo el terreno tabletas de piedra con advertencias precisas:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No construir en esta costa | Riesgo de tsunamis.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy las corrientes radiactivas han alcanzado las playas de California, M\u00e9xico y Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran zona de pl\u00e1stico del Pac\u00edfico ya comienza a disolverse por la acci\u00f3n de los is\u00f3topos.<\/p>\n\n\n\n<p>A las oficinas del gobierno llegan cientos de familias afectadas por la misma radiaci\u00f3n que hace relumbrar las tripas de los peces.<\/p>\n\n\n\n<p>Los televisores de la sala de espera transmiten im\u00e1genes de una nueva refiner\u00eda inaugurada cerca de la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>Las llamas de las antorchas han sido borradas digitalmente, y ahora la refiner\u00eda se alza inocente contra un cielo perfectamente azul.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie nota cuando la embajadora pasa frente a todos arrastrando un saco de tub\u00e9rculos cubiertos de alquitr\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>El conductor del taxi acelera dejando a\u00fan m\u00e1s negra la larga noche de la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Subo el volumen de los aud\u00edfonos para atormentarme con los sintetizadores y el bajo. No quiero escuchar los quejidos de mi vientre intoxicado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya nadie sue\u00f1a con despertar todos los d\u00edas frente al mar.<\/p>\n\n\n\n<p>No me importa llevar en las tripas el par\u00e1sito del desaliento.<\/p>\n\n\n\n<p>Las playas har\u00e1n combusti\u00f3n para despedirnos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/santiago-acosta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No te arranques de tu curso detenido Qu\u00e9date donde el aire se cr\u00eda delgado Que el largo tensar la cuerdabajo las esponjas del d\u00edasea el \u00fanico paso que lleves en la boca. *** Siempre que atravieso tus pasillosme alcanzaun pu\u00f1ado de ventanas nerviosas Al fondo vigila una l\u00e1mparanegra como una garza de tintaque se eleva [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":10861,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14211"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14212,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14211\/revisions\/14212"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10861"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}