{"id":14156,"date":"2024-11-28T09:50:52","date_gmt":"2024-11-28T14:20:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=14156"},"modified":"2024-12-15T15:04:57","modified_gmt":"2024-12-15T19:34:57","slug":"poemas-de-manuel-rodriguez-cardenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-manuel-rodriguez-cardenas\/","title":{"rendered":"Poemas de Manuel Rodr\u00edguez C\u00e1rdenas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Tamunangue<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la sombra se oye sonar el tambor.<br>Carracataplh. Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n.<br>Es el negro aceite de la raza negra que empieza a chorrear.<br>Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y chilla la mina coreando el estruendo bajo del bong\u00f3.<br>Nervios que se tuercen entre el telegrama<br>que manda la raza desde el Tombuct\u00fa.<br>Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00edrame, mi negra. M\u00edrame, mi negra. Pon\u00e9me cuidao,<br>meni\u00e1 la cintura. Sac\u00e1 bien lo pechos. Dale despacito.<br>Pacito. Pacito. Jal\u00e1te palante. Jal\u00e1te patr\u00e1s.<br>Jal\u00e1me, mi negra, Jal\u00e1me. Jal\u00e1me, mi preciosid\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n.<br>Es el negro aceite de la raza negra que empieza a chorrear.<\/p>\n\n\n\n<p>Y suena el profundo clamor del petr\u00f3leo<br>y el l\u00e1tigo negro que encerr\u00f3 la tierra para hacer carb\u00f3n.<br>El aire se ha puesto color de azabache.<br>Color de las barbas de Amn\u00f3m y Moloch.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche se estira tuerta de luceros<br>y curva las palmas como en un temblor.<br>Las estrellas crujen y brillan gangosas<br>en la colcha tensa de su pizarr\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jocico e tetero. Mi catira linda.<br>Batumba. Babuca que sun pa mi Si\u00f3n.<br>Cuerpito e culebra g\u00fcelente a melaza<br>y a natura y a ca\u00f1a y a trago de ron.<\/p>\n\n\n\n<p>Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n. Carracatapl\u00e1n.<br>Es el negro aceite de la raza negra que empieza a chorrear.<\/p>\n\n\n\n<p>Y viene la luna flotando al desgaire<br>con patas de hielo como un calamar.<br>\u00bfQui\u00e9n ech\u00f3 esa caja vac\u00eda de Shinola<br>entre la totuma negra del bet\u00fan?<\/p>\n\n\n\n<p>Cog\u00e9mela, mama. Guard\u00e1la en el cofre que me vai a da.<br>Me sirve pa mucho. Pa ganame plata. Pa limpi\u00e1 sapato. <\/p>\n\n\n\n<p>Cog\u00e9mela, mama, que es pa dale lustre<br>a los brodequjnes de Pedro Joaqu\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los negros bailan. Se estiran, se encogen,<br>ondulan, se mueven, se encharcan en barro de f\u00e9tido olor.<br>Las negras titilan con el sexo al aire<br>surcado de venas y hediondo a sudor.<\/p>\n\n\n\n<p>Eepaa. El comisario. Que coja ca uno su mono y su jembra<br>que ah\u00ed mesmito viene toa la comisi\u00f3n.<br>Cog\u00e9 el tamunango, t\u00fa, naris e jaccha.<br>Y t\u00fa la camasa, pelo e chicharr\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Silencio profundo. En la noche negra<br>se escucha el aullido de un perro cans\u00f3n.<br>Ululan los vientos en la cornucopia<br>verde y arrogante de los almendrones.<br>Zumban los zancudos entre la maleza<br>y el r\u00edo silencioso copia las cabezas<br>de los negros que huyen por el callej\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elogio de la lluvia y tu cuerpo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llov\u00eda. En los cerrados cristales del balc\u00f3n,<br>el agua dibujaba su lenta melod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A distancia, cruzaba el camino las vegas<br>y se o\u00edan las campanas de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa, en la alcoba, prendida la d\u00e9bil gasa del ce\u00f1idor,<br>cantabas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ibas de un lado a otro,<br>llenando todo el aire con tu extra\u00f1a fragancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00edas las cortinas, besabas las azucenas del jarr\u00f3n;<br>llorabas y re\u00edas, con los dos senos sueltos.<\/p>\n\n\n\n<p>Llov\u00eda. Largamente. Sobre la tierra grata<br>las flores se extend\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo pensaba en los muertos, que sembraron sus huesos<br>en los largos caminos y nunca florec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto abriste el ce\u00f1idor y, sin calzas,<br>te echaste sobre la roja alfombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Desnuda, los senos separados, los muslos de rosada madera.<br>El vientre perfumado. Suelta la cabellera.<\/p>\n\n\n\n<p>Estabas como para encontrarte. Y cerr\u00e9 las cortinas.<\/p>\n\n\n\n<p>(Sobre el mundo llov\u00eda a\u00fan. Entre la enredadera<br>la tarde ya empezaba tambi\u00e9n su melod\u00eda.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>He encontrado tu nombre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>He encontrado tu nombre: Nacarid.<br>Me lo trajo la brisa entre papeles viejos<br>mientras los marineros dormitaban,<br>de espaldas a la playa del puerto.<br><br>Es un nombre de sue\u00f1o, de pu\u00f1al y goleta.<br>Nombre para escribirlo sobre los acordeones<br>o para sepultarlo entre los mansos mares<br>que se mueren, sin barcos, en los mapas de escuela.<br>Y te llamo en la tarde con tu nombre de leguas:<br>\u00a1Nacarid!<br>Con tu nombre de garza, Nacarid,<br>de cerveza y de estrella.<br><br>Te llamo antiguamente sobre la tibia arena.<br>Te grito en el ribazo, en el banco de piedra.<br>Por debajo del puente.<br>Frente al viejo borracho que vac\u00eda su botella.<br>En el casco de un barco, anclado, que se queja.<br><br>A distancia refulge tu rubia cabellera,<br>y me llega tu risa. Veo tu tal\u00f3n rosado,<br>y el arco de tu pie, silencioso, en la huella.<br><br>\u00a1Nacarid!<br>y te r\u00edes Nacarid desnuda entre la arena,<br>\u00a1Nacarid!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Habladur\u00edas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que hay una tierra<br>para los negros<br>donde es dulce y sabrosa<br>la mela\u00fara.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que hay una sierra<br>de pan tostao<br>donde el m\u00e1iz que se siembre<br>nace cargao.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen de un cielo verde<br>con santos negros<br>donde el cura no roba<br>ni pide n\u00e1.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que hasta la chiva<br>de Dios es negra<br>sobre bambarrias negras<br>y color\u00e1s.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que en esa tierra<br>que he describ\u00edo<br>todos tienen un piazo<br>pa su sembrao.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que hasta a la negra<br>Juana Bautista<br>le dieron dos sortija<br>con su piedrita.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Y al moreno pas\u00fao<br>barlovente\u00f1o<br>un par de brodequines<br>con su gomita.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Ah, que se me olvidaba:<br>y en esa tierra<br>too el que nace, mi guate,<br>le dan su cama.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>Y le cantan canciones<br>pa que se duerma<br>y le dicen: \u2014Mi negro,<br>c\u00f3mete un durce;<br>y esperan las mujeres<br>al que no vuelve<br>y no hay ni capataces<br>ni comisarios<br>ni aprovechan el sue\u00f1o<br>las macaureles.<br>\u00a1Vamon\u00f3s pa all\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero \u00bf\u00f3nde est\u00e1 esa tierra,<br>negro mojino,<br>que ya casi nos tienes<br>la boca agu\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esa tierra, trigue\u00f1os,<br>yo lo sab\u00eda.<br>Pero&#8230; perd\u00ed los libros<br>de geograf\u00eda.<br>Negro que nace negro,<br>negro se va<br>y estas cositas g\u00fcenas<br>que yo he pintao,<br>son puras invenciones<br>pa convers\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El manifiesto de Cam<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Negro compa\u00f1ero,<br>de manos de zarpa y ojos de alacr\u00e1n;<br>negro encadenado<br>de rotas rodillas y gesto de cal;<br>negro sin bit\u00e1cora<br>perdido en la tela de ara\u00f1a<br>de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Negro berebere, cabilla o tuaregue,<br>venido de un mundo que ya se olvid\u00f3.<br>negro tremebundo con patas de ara\u00f1a.<br>negro de la tierra donde zumba la \u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Negro que fundieron en costras volc\u00e1nicas<br>los retortijones de Fernando Poo.<br>negro subterr\u00e1neo como las chorreras<br>de hiel y vinagre del Pirapec\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Negro reventado por un cataclismo<br>tremendo y horrible que al mundo raj\u00f3:<br>de un lado los blancos con cara de espiga,<br>del otro tu bemba, tus ojos, tu jeta,<br>tu cuerpo curtido, tu triste bong\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Negro despreciable sin Ras Mulagueta<br>que te abra al machete los reinos de Dios:<br>negro sin paraguas, sin colcha ni abrigo;<br>negro sin amigos, negro sin poetas,<br>hoy estamos solos tu tristeza y yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed esta mi mano, negro pestilente,<br>negro enchoretado de vientre caliente<br>perdido en los rumbos de la Geograf\u00eda.<br>Negro de Nigeria, de Agad, de Kodok.<br>Negro del neguesti blanco de Etiop\u00eda,<br>Negro chafarino, negro de Mor\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n mis nervios. Aqu\u00ed est\u00e1n mis fuerzas,<br>y aqu\u00ed est\u00e1n mis versos para tu bong\u00f3.<br>Crujir\u00e1n las palmas, subir\u00e1n los r\u00edos<br>y mil cocoteros temblar\u00e1n de fr\u00edo<br>si, \u00f1\u00e1\u00f1igo y canto, partimos los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despierta ya, negro. Distiende los brazos.<br>Marchemos al ritmo de tu hosco tam-tam.<br>Que se hunda en el polvo la frente del mundo!<br>Nada nos importe, negro tremebundo,<br>destruyamos esto para que resurjan<br>sobre un campo nuevo tus patas de ara\u00f1a,<br>tus flores, tus cantos, tus fr\u00e1giles ca\u00f1as,<br>tu triste derecho de un trozo de pan!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Canci\u00f3n de cuna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Solo, en la estera zurcida de manchas,<\/p>\n\n\n\n<p>se duerme el negrito.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie canta a su lado<\/p>\n\n\n\n<p>con la blanca ternura de las madres que cantan.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sonr\u00ede como si el mundo entero le contemplara.<\/p>\n\n\n\n<p>El ruido es una ara\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>que gatea por los tejados.<\/p>\n\n\n\n<p>El negrito cabecea con una gracia antigua,<\/p>\n\n\n\n<p>peque\u00f1a, dolorosa y amarga,<\/p>\n\n\n\n<p>de naranja en el agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sonr\u00ede como si fuera el nudo de la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los silbatos estridentes de la f\u00e1brica gritan en la lejan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o se ha dormido, pero sonr\u00ede<\/p>\n\n\n\n<p>entre nidos de pitos y bandolines&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>(Un relojito sonoro<\/p>\n\n\n\n<p>toca la marcha suiza del mediod\u00eda)<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/manuel-rodriguez-cardenas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tamunangue En la sombra se oye sonar el tambor.Carracataplh. 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