{"id":13929,"date":"2024-11-15T08:41:18","date_gmt":"2024-11-15T13:11:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13929"},"modified":"2024-11-28T10:11:28","modified_gmt":"2024-11-28T14:41:28","slug":"anden-lejano-de-oswaldo-trejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/anden-lejano-de-oswaldo-trejo\/","title":{"rendered":"\u00abAnd\u00e9n lejano\u00bb, de Oswaldo Trejo"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: V\u00edctor Bravo<\/h4>\n\n\n\n<p><em>And\u00e9n lejano<\/em>&nbsp;(1968) es una de las novelas \u00abexperimentales\u00bb m\u00e1s importantes de la literatura venezolana. La novela narra la experiencia de la ausencia de la madre que produce la escisi\u00f3n del ser: el \u00abEcce Homo del ir\u00bb que, con dura conciencia de que la madre ha muerto, vive esencialmente el desgarramiento de la p\u00e9rdida; y el \u00abEcce Homo del esperar\u00bb que intuye el regreso de la madre. El prodigio de la novela es trasladar esa escisi\u00f3n a la estructura misma del texto, despleg\u00e1ndose, en reminiscencia mallarmeana, en frases diseminadas en el blanco de la p\u00e1gina, haciendo del relato un juego de indeterminaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Con&nbsp;<em>And\u00e9n lejano<\/em>, Oswaldo Trejo (1924-1996) abre un nuevo camino en su narrativa, la del experimentalismo, que como propuesta est\u00e9tica llegar\u00e1 a los l\u00edmites mismos del sinsentido y de la imposibilidad del relato, y que si bien puede encontrar parentescos con los caligramas de Apollinaire y con propuestas latinoamericanas y europeas (los concretistas brasile\u00f1os, la narrativa de Severo Sarduy o Juli\u00e1n R\u00edos, etc.), la hace un centro de confluencias, una de las s\u00edntesis de las b\u00fasquedas y hallazgos de la novela de las \u00faltimas d\u00e9cadas, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la etiqueta de lo experimental y cristaliza como una inusitada reflexi\u00f3n sobre los l\u00edmites de la escritura y el tramado significante del deseo. La escisi\u00f3n del personaje (Ecce Homo del ir\/Ecce Homo del esperar) que se articula con la ausencia\/presencia de la madre, es la expresi\u00f3n de una narrativa que renuncia a remitir a un referente s\u00f3lo para convertirlo en la textura misma de la composici\u00f3n. El drama del deseo no es referido en&nbsp;<em>And\u00e9n lejano:<\/em>&nbsp;es la huella misma de la escritura, su resplandor, su l\u00edmite y su abismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La novela, considerada la obra maestra del escritor, parte de una experiencia personal traum\u00e1tica; la muerte de la madre en Nueva York, donde hab\u00eda llegado para someterse a una operaci\u00f3n quir\u00fargica, muriendo antes de que \u00e9sta fuese posible. El hijo no estuvo en la hora del deceso, y s\u00f3lo la ver\u00eda \u00abmaquillada para la muerte\u00bb. Esta experiencia dibuja la escisi\u00f3n que plantear\u00e1 la novela: el hijo que sabe que su madre ha muerto; y el hijo, ausente en el momento de la muerte de la madre, que espera su regreso (indic\u00e1ndose en el relato lo que parece ser una respuesta psicol\u00f3gica: cuando muere alguien querido y no estamos presentes en el momento de su muerte, sobrevive en nuestro interior la intuici\u00f3n de su regreso). El prodigio de la novela se alcanza al presentar una historia cercada por la indeterminaci\u00f3n de blancos de p\u00e1ginas, fragmentos, tachaduras, y una estructura que se muestra expl\u00edcitamente al lector para que \u00e9ste rearticule desde all\u00ed el sentido. Las cartas fragmentarias de la madre ausente exponen en sus \u00abblancos\u00bb, el sentido de la muerte; y en sus fragmentos, la posibilidad de regreso.<\/p>\n\n\n\n<p>La novela se inicia con una introducci\u00f3n que establece la tensi\u00f3n entre los dos Ecce Homo, desde el interior de una habitaci\u00f3n y en una mesa ovalada, donde se proponen los juegos de desplazamientos pronominales: el yo, el t\u00fa y el \u00e9l. La segunda parte (\u00abel ir contigo\u00bb) ocupa casi toda la novela y despliega la tensi\u00f3n entre los dos Ecce Homo. La cartas de la madre (fragmentos dispuestos en el blanco de la p\u00e1gina, como si fuesen poemas caligram\u00e1ticos a lo Apollinaire) se reiteran, para indicar la tachadura, el balbuceo, la paradoja del morir\/regresar; la tercera parte, suerte de ep\u00edlogo, mantiene la lucidez de la paradoja: lo profundamente amado, arrebatado por la muerte, se va, pero siempre regresa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/victor-bravo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Rese\u00f1a publicada originalmente en: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/cvc.cervantes.es\" target=\"_blank\">Centro Virtual Cervantes<\/a> <\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Bravo And\u00e9n lejano&nbsp;(1968) es una de las novelas \u00abexperimentales\u00bb m\u00e1s importantes de la literatura venezolana. 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