{"id":13824,"date":"2023-08-09T17:10:00","date_gmt":"2023-08-09T21:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13824"},"modified":"2024-11-09T17:35:08","modified_gmt":"2024-11-09T22:05:08","slug":"cuentos-breves-de-benito-irady","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cuentos-breves-de-benito-irady\/","title":{"rendered":"Cuentos breves de Benito Irady"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Zona nigrom\u00e1ntica<\/h3>\n\n\n\n<p>aqu\u00ed se llega despu\u00e9s de enlazar carga con todas las estrellas de la noche remontando el orinoco entre silbatos y sacudidas de retiro meti\u00e9ndose uno por el ca\u00f1o pedernales hasta encontrarse con la boca del tigre sitio domesticado limpio de ci\u00e9nagas en una corriente particular que empuja directo al costado del llano sin advertir se\u00f1as en la orilla pr\u00f3xima de estaciones petroleras hierro colado y ruedas que se muerden bajo la mirada odiosa de americanos allanando mesa con las trampas de acero que arm\u00e9 hasta hundir mi cuerpo en la  prisi\u00f3n de estas muletas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Zona sur<\/h3>\n\n\n\n<p>Recalamos desnudos a este banco de sabana que se pierde de vista manchado por la extensi\u00f3n de la riqueza en tierra llena de lepra al abandono y al temblor de m\u00e1quinas con armaduras retorcidas sobre el rastro de tibieza quieta fuera de trillas abiertas en tierra yaciente atravesada de principio a fin por fuego de acero removiendo suelo truncado incendiando profundidades precipitando el zumo f\u00e9tido matizado de antigua sangre para curtir el resplandor de la hierba y envenenar las aguas del delirio que nos arroja al barco en llamas donde nos han esposado de pies y manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Okey boy<\/h3>\n\n\n\n<p>la gente se contentaba cada domingo con la hora de verlo pasar primero fue el reloj de un guachim\u00e1n despu\u00e9s sigui\u00f3 con un chinchorro la m\u00e1quina de afeitar de un americano<br>un pantal\u00f3n de gabardina planchas de hierro y hasta piezas de radio de la compa\u00f1\u00eda as\u00ed estuvieron vi\u00e9ndolo durante mucho tiempo y se acostumbraron tanto que lleg\u00f3 a convertirse en un ser querido por todos unas veces pasaba riendo otras ba\u00f1ado en l\u00e1grimas cualquiera de las dos situaciones entreten\u00eda alguien le tir\u00f3 piedras una ma\u00f1ana y ocurri\u00f3 la primera pelea hab\u00eda momentos de encontrarlo jadeante muy cansado entonces solicitaban un mejor trato sab\u00edan que no era peligroso y le daban agua y comida cuando llevaba mucho tiempo caminando descalzo frente a las casas donde esperaban espectadores medio desnudos mirando a veces sus propias pertenencias en manos de aquel hombrecito delgado y feo abrochado con la camisa talla mayor que escog\u00eda el comisario antes de mandarlo a devolver las cosas que hab\u00eda robado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La casa de lona<\/h3>\n\n\n\n<p>Yo le dije:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Usted no se mueva de all\u00ed, no resuelle tan fuerte que se pueden dar cuenta, no intente asomarse y qu\u00e9dese quietecito como si nada!<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 lo separaba de la muerte, era puro hueso y susto, un temblor y una fatiga imposible de suspender. Era un hombre enterrado en vida, un muchacho de veintis\u00e9is a\u00f1os que no se le notaban por lo raqu\u00edtico y la barba que le escond\u00eda la herida del ojo derecho por donde ya no miraba tanto espanto disfrazado de guerrero, tantos guardias para vigilarlo, para descubrir c\u00f3mo pudo escaparse del campamento de presos que vi un d\u00eda a cuarenta horas de camino, lo vi de lejos, unos hombrecitos alzando pico contra la tierra, abriendo carreteras, los estudiantes regados con l\u00e1tigos en la espalda custodiada cada dos metros por un verdugo armado de rabia entre el olor desagradable de la fiebre exterminante azotando los presos y el ruido lejano de camiones que pasan hacia el taladro. El muchacho me llam\u00f3 con una voz desesperada y comenz\u00f3 a llorar cuando lo toqu\u00e9 devorado en fiebre con un temblor que le iba llegando por todas partes cort\u00e1ndole la respiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le dije:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Usted tranquil\u00edcese que puede llamar la atenci\u00f3n, trate de descansar m\u00e1s bien y t\u00e1pese con estos trapos mientras invento c\u00f3mo bajarle la fiebre!<\/p>\n\n\n\n<p>Y el muchacho cae al suelo por encima del sue\u00f1o que ha vagado con \u00e9l qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas leguas, se acomoda encogi\u00e9ndose entre sus dientes y desenvuelve sin miedo el paquete donde trae un cuchillo oxidado, terroso todav\u00eda picado del tiempo dolorido que ahora se retiene en la mano buscando batalla. Filo de cuchillo repasado donde brilla una manada de cabezas reconocidas. El muchacho llena mi casa con su pensamiento, registra de arriba abajo; hace hervir la arena cuando se abre paso entre latidos subterr\u00e1neos y asciende en breve momento de locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le dije:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No salga!<\/p>\n\n\n\n<p>Y el aire se puso amargo de tanta punter\u00eda sobre su cuerpo tendido junto a la casa de lona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A mengua<\/h3>\n\n\n\n<p>qu\u00e9 juanjos\u00e9 ni qu\u00e9 nada yo que estaba detr\u00e1s del poste de madera con la china la estir\u00e9 bien y apunt\u00e9 el primer chinazo se lo met\u00ed en el casco y son\u00f3 pero el segundo fue en la pata\u2019e la oreja y yo no s\u00e9 qu\u00e9 color ver\u00eda pero te solt\u00f3 y ah\u00ed llamaste a juanjos\u00e9 que sali\u00f3 en guardacamisa y lo cogi\u00f3 por la hebilla de la correa y lo alz\u00f3 y lo recost\u00f3 en la pared y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 le har\u00eda y el hombre gritaba su\u00e9lteme co\u00f1o su\u00e9lteme que yo no voy a pelear con ust\u00e9 y juanjos\u00e9 dici\u00e9ndole de todo y t\u00fa llorando te fuiste a meter en la casa de marcolina que alborot\u00f3 a todo el mundo y yo escuchaba cuando le dec\u00edan a juanjos\u00e9 d\u00e9jelo no le vaya a pegar d\u00e9jelo que est\u00e1 borracho total que lo empujaron por \u00faltima vez y se perdi\u00f3 por esa sabana tropezando con la brisa refunfu\u00f1ando hasta que son\u00f3 la sirena y juanjos\u00e9 se fue rapidito para la casa porque era el cambio de guardia y sali\u00f3 con la ropa de kaki manchada de tanto acomodar tubo en ese taladro los guantes y la bolsa con la cuesti\u00f3n del sindicato juanjos\u00e9 se meti\u00f3 ah\u00ed desde que empezaron a botar trabajadores se re\u00fane en la casa con el se\u00f1or tulio chech\u00e9 y el negro isidro yo los oigo cuando discuten y hablan y hablan y dicen de ir a buscar material y van de dos a dos meses dan sus viajes y regresan cargados de la propaganda que juanjos\u00e9 tiene en el cuarto donde dorm\u00eda pa\u00edto as\u00ed fue como empez\u00f3 la cosa tuya con el hijo del chofer cada vez que juanjos\u00e9 se iba por dos d\u00edas aparec\u00eda \u00e9l y sal\u00edan y que a buscar guayaba sabanera y pasaban fuera medio d\u00eda y como yo tambi\u00e9n me iba a cazar pajaritos tampoco me fijaba hasta que una tarde los encontr\u00e9 bajo una mata\u2019e merey sin que se dieran cuenta y yo al principio cre\u00ed que era un juego pero despu\u00e9s entr\u00e9 en raz\u00f3n y yo no s\u00e9 qu\u00e9 me daba verte con el tipo ese montao encima espaturr\u00e1ndote y t\u00fa tambi\u00e9n apret\u00e1ndolo y beso y beso y yo no soy el \u00fanico que lo sabe por eso a m\u00ed me duele que venga a decir la mam\u00e1 d\u00e9l que saliste igualita a mi mam\u00e1 que era una zorra mi pobre mam\u00e1 que yo no la conoc\u00ed pero s\u00e9 que era buena porque a pa\u00edto cada vez que me hablaba de ella se le sal\u00edan las l\u00e1grimas y dec\u00eda que ten\u00eda el pelo como un azabache y que cuando llegaron al taladro todos los hombres ten\u00edan que ver con ella y \u00e9l m\u00e1s de una vez tuvo que insultar a uno porque mi mam\u00e1 s\u00ed que era bonita as\u00ed barrigona de m\u00ed y todo y que llamaba mucho la atenci\u00f3n porque no se pod\u00eda comparar con nadie en lo dulce y trabajadora que era mi mam\u00e1 que la respetaban eso s\u00ed pero que los hombres no se conten\u00edan y le echaban bromas y mi pap\u00e1 por eso tuvo que dejar el negocio para no seguir agarrando calenturas de cabeza y en esos di\u00edtas fue que me pari\u00f3 y que todo el mundo estaba triste con l\u00e1grimas en los ojos despu\u00e9s de todo y a la se\u00f1ora arcadia y que se la quer\u00edan llevar presa pero y que no dejaron porque ella no tuvo ninguna culpa y que m\u00e1s bien hizo mucho con todo lo que ayud\u00f3 en el parto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/benito-irady\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zona nigrom\u00e1ntica aqu\u00ed se llega despu\u00e9s de enlazar carga con todas las estrellas de la noche remontando el orinoco entre silbatos y sacudidas de retiro meti\u00e9ndose uno por el ca\u00f1o pedernales hasta encontrarse con la boca del tigre sitio domesticado limpio de ci\u00e9nagas en una corriente particular que empuja directo al costado del llano sin 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