{"id":13608,"date":"2024-10-21T14:43:54","date_gmt":"2024-10-21T19:13:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13608"},"modified":"2025-05-28T13:55:35","modified_gmt":"2025-05-28T18:25:35","slug":"el-amigo-de-senda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-amigo-de-senda\/","title":{"rendered":"El amigo de Senda"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Christian Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>El hombre sinti\u00f3 el aguij\u00f3n en la espalda y cay\u00f3 sobre la calzada. Arriba, el sol brillaba en su cenit, proporcionando una acogedora tibieza al contacto con el suelo en un d\u00eda que, hasta ese momento, hab\u00eda sido gris y caracterizado por vientos particularmente helados. Por primera vez en muchos a\u00f1os sinti\u00f3 el alivio de haber completado una misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00eda que esa misi\u00f3n no era como las dem\u00e1s. Estaba convencido de haber sido elegido para algo m\u00e1s grande. Una intuici\u00f3n, casi sobrenatural, lo hab\u00eda guiado a lo largo de su vida, permiti\u00e9ndole ver mensajes ocultos en sus experiencias y lecturas. Estaba seguro de que esas se\u00f1ales proven\u00edan de una entidad superior, una fuente de bondad que sosten\u00eda la verdad y la paz. En esa creencia encontr\u00f3 refugio frente al miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hab\u00eda sido reservado, y aunque escrib\u00eda desde su adolescencia, fue solo despu\u00e9s del colapso de su profesi\u00f3n, la separaci\u00f3n de su familia y el \u00e9xodo de millones, cuando comprendi\u00f3 que su historia no era suya. Era parte de un relato m\u00e1s grande, uno que otros tambi\u00e9n deb\u00edan descubrir para encontrar la verdad que los liberar\u00eda del miedo y las narrativas que los manten\u00edan prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda un escrito en particular que comparti\u00f3 como si contuviera una clave esencial, una verdad que alcanz\u00f3 a ver, pero que estaba seguro de que otros terminar\u00edan comprendiendo a trav\u00e9s de sus propias experiencias dolorosas. En ese texto plasmaba su desconexi\u00f3n temprana con la vida debido a la ausencia de una figura paterna, y c\u00f3mo la paternidad lo reconect\u00f3 con ella de manera singular. Pero luego encontr\u00f3 en el escrito un sentido trascendental, como si una conciencia superior lo hubiese dictado. Si \u00e9l, con todas sus limitaciones, pod\u00eda amar de esa forma, le parec\u00eda obvio que una entidad superior amaba a toda la humanidad de manera perfecta.<\/p>\n\n\n\n<p>La clave de su escrito estaba en una palabra dentro de una frase simple, tierna, que ocultaba una verdad que solo pod\u00eda descubrirse si uno se dejaba conmover como lo har\u00eda un ni\u00f1o. Lo escribi\u00f3 en pocos minutos, el d\u00eda que cumpli\u00f3 47 a\u00f1os, tras pasar un a\u00f1o en soledad, lejos de su pa\u00eds, su esposa y sus tres hijos. Mientras intentaba recordar el primer cumplea\u00f1os del que ten\u00eda memoria, vinieron a su mente unas palabras de su madre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me gusta mucho que me digas \u201cmamita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MAMITA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A\u00fan tengo fresco el recuerdo del d\u00eda en que conoc\u00ed a mi padre por primera vez. Fue el final de muchas antesalas en las que te ve\u00eda alzar los viejos auriculares de los tel\u00e9fonos p\u00fablicos, sintiendo tu tristeza y decepci\u00f3n tras largas esperas en las que ve\u00edamos pasar veh\u00edculos que nada ten\u00edan que ver con nosotros. El mundo era inh\u00f3spito y desagradable, y me sent\u00eda como una planta arrancada de sus ra\u00edces, abandonada sobre la tierra sin poder conectarse con el entorno. Nos dec\u00edan que \u00e9l ya hab\u00eda salido, pero nunca apareci\u00f3 en el lugar acordado. Fueron muchas las veces que terminaste abraz\u00e1ndome con fuerza, dici\u00e9ndome que no ten\u00edas nada m\u00e1s en el mundo que yo, antes de regresar derrotados a casa de los abuelos maternos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando por fin logramos montarnos en su autom\u00f3vil, tomamos una carretera que nunca olvid\u00e9, y que m\u00e1s tarde reconoc\u00ed como la v\u00eda de Barquisimeto a Yaritagua. En una de esas rectas me sent\u00f3 en sus piernas mientras conduc\u00eda, colocando mis manos sobre el volante para darme control del veh\u00edculo. Lo sostuve por unos momentos, y en un gesto de inconformidad, gir\u00e9 bruscamente el volante. El autom\u00f3vil casi se sali\u00f3 de la carretera, y \u00e9l, enfadado, me devolvi\u00f3 a tus brazos, culp\u00e1ndote de que yo tuviese conductas autodestructivas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sent\u00eda que no necesitaba a nadie m\u00e1s en el mundo que a ti, pero al mismo tiempo, me aferraba a ti como si mi vida dependiera de ello. Esa desconexi\u00f3n con el mundo es lo m\u00e1s terrible que he experimentado, y lo \u00fanico que lo compensaba eran las historias que me contabas: \u00abEl sastrecillo valiente\u00bb, \u00abEl flautista de Hamel\u00edn\u00bb, \u00abEl lobo y los siete cabritos\u00bb, etc. En esos momentos, intu\u00eda que hab\u00eda conexiones entre el mundo y nosotros que no comprend\u00edamos. Me ense\u00f1aste que Dios era una invenci\u00f3n humana y que Jes\u00fas era un personaje hist\u00f3rico que memoriz\u00f3 unos libros para encajar en un papel grandioso. Hablabas de ciencia, de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin, y me hac\u00edas razonar sobre si los cabritos realmente pod\u00edan salir del lobo despu\u00e9s de haber sido devorados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ciertamente, Dios, al igual que mi padre, parec\u00eda innecesario para m\u00ed. Sin embargo, tuviste la nobleza de permitir que tu futuro esposo me hablara de \u00c9l. Escandalizado de que un ni\u00f1o no creyera en el Creador, me dijo: \u00abTienes a tu mam\u00e1 y crees que no necesitas nada m\u00e1s, pero hay ni\u00f1os en este mundo que no tienen a nadie, y para ellos solo existe Dios\u00bb. Entend\u00ed entonces que la noci\u00f3n de Dios surge del agradecimiento en medio de las carencias m\u00e1s profundas, y me conmovi\u00f3 descubrir esa cualidad humana. Tiempo despu\u00e9s, quiz\u00e1s habiendo olvidado esa conversaci\u00f3n, te fuiste con \u00e9l, y yo me qued\u00e9 en la casa de los abuelos, con ellos y los pocos t\u00edos que quedaban, pero sobre todo, me qued\u00e9 con Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Unas semanas despu\u00e9s de llegar a Lima, uno de mis mayores temores era que mis hijos sintieran la desconexi\u00f3n con el mundo que yo experiment\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy en d\u00eda, agradecido con Dios por esos hijos que me conectan al mundo de manera singular, pongo ante \u00c9l mis debilidades, acudiendo a su promesa de convertirlas en fortalezas. \u00c9l es todo lo que tengo para luchar contra el imperio del desamor, el desarraigo y la autodestrucci\u00f3n en Venezuela.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Inm\u00f3vil sobre el pavimento, seis a\u00f1os despu\u00e9s de haber escrito aquel mensaje, el hombre no se sent\u00eda como una planta arrancada de ra\u00edz y abandonada en tierra ajena. Hab\u00eda regresado dos a\u00f1os antes, pero no era la madre patria su fuente de paz, sino aquella luz que lo hab\u00eda acompa\u00f1ado en su debilidad. El miedo ya no lo gobernaba: cuando intentaba mirar atr\u00e1s, \u00e9l sab\u00eda exactamente d\u00f3nde poner su mirada. Escribir aquellas palabras hab\u00eda desatado la b\u00fasqueda de una verdad, una victoria sobre todo aquello que lo hab\u00eda sometido en nombre de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante su infancia, su \u00fanica percepci\u00f3n real fue el olor de los libros que acercaba a su rostro con los ojos cerrados, conect\u00e1ndose con personajes ficticios que lo alejaban de la realidad. Estos personajes lo acompa\u00f1ar\u00edan en su imaginaci\u00f3n toda su vida, cobrando relevancia seg\u00fan las circunstancias. A\u00f1os despu\u00e9s, tras una revelaci\u00f3n de su madre, los llam\u00f3 &#8216;Los Amigos de Senda&#8217;. Un diccionario enciclop\u00e9dico lo gui\u00f3 en la elecci\u00f3n de esos personajes entra\u00f1ables. Cuando encontr\u00f3 la entrada de Hamlet, qued\u00f3 tan fascinado que memoriz\u00f3 su descripci\u00f3n despu\u00e9s de leerla incontables veces, mientras ahorraba para comprar una edici\u00f3n econ\u00f3mica: <em>Drama de Shakespeare, en cinco actos. La admirable pintura del alma de Hamlet, so\u00f1ador, fil\u00f3sofo, contemplativo, que sucumbe agobiado ante el dolor que le obliga a representar la fatalidad de las circunstancias, y la conmovedora figura de su prometida Ofelia, hacen de este drama una obra maestra<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Su intuici\u00f3n le revel\u00f3 su afinidad con Hamlet, notando c\u00f3mo el poder de la ficci\u00f3n influ\u00eda en otra ficci\u00f3n que, dentro de la obra, era una realidad. Se convenci\u00f3 de que las historias que la gente se cuenta a s\u00ed misma influyen, para bien o para mal, en sus realidades; las historias que se cuentan las naciones definen sus destinos; y las historias contadas por un ser supremo influyen tanto en su propia realidad como en la de todos los dem\u00e1s, pues \u00abtodo lo que est\u00e1 escrito sobre m\u00ed tiene cumplimiento\u00bb. Sin embargo, el mayor descubrimiento para \u00e9l fue que los problemas surgen cuando las historias personales chocan con las de las naciones, y que las naciones colapsan cuando sus historias son incompatibles con las de ese supremo narrador, a quien consider\u00f3 la palabra misma y el autor de toda nuestra realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de los cuentos de hadas, las historias que se cont\u00f3 su madre nunca fueron las mismas que \u00e9l se cont\u00f3. Las diferencias entre ambos eran tan dram\u00e1ticas como c\u00f3micas. No solo porque su madre hab\u00eda sido canjeada en un ir\u00f3nico trueque por la noci\u00f3n de Dios, sino tambi\u00e9n porque los detalles de su concepci\u00f3n y nacimiento distaban mucho de un cuento de hadas, inclin\u00e1ndose m\u00e1s hacia una trama picaresca. Ella trabaj\u00f3 como vendedora en una tienda de zapatos, supervisada por el hijo de los due\u00f1os, su futuro padre, quien no solo la dej\u00f3 embarazada a los diecisiete a\u00f1os, sino que tambi\u00e9n le dej\u00f3 un recuerdo imborrable.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ama, \u00bfte gustar\u00eda salir conmigo? \u2014le pregunt\u00f3 el joven supervisor con falsa humildad, d\u00e1ndose a s\u00ed mismo el t\u00edtulo de esclavo de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella acept\u00f3, y \u00e9l continu\u00f3 con sus atenciones hasta que, meses despu\u00e9s, discutieron un futuro que ella jam\u00e1s imagin\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ama, le cont\u00e9 a mis padres sobre tu embarazo, y han decidido desheredarme. Pero me har\u00e9 cargo del ni\u00f1o. Tengo una m\u00e1quina para estirar zapatos. Es lo \u00fanico que poseo. Trabajaremos duro y saldremos adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tienes que estudiar \u2014respondi\u00f3 la futura madre\u2014 para que no dependas de tus padres y puedas darle una vida m\u00e1s digna a tu hijo. Lo mejor es que vivas con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la legislaci\u00f3n venezolana, un hombre estaba obligado a casarse con una menor de edad a la que hubiese embarazado, por lo que los padres de ella ejercieron presi\u00f3n. Sin embargo, el joven padre insisti\u00f3 en la vida de trabajo duro que hab\u00eda prometido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No obligar\u00e9 a nadie a casarse conmigo \u2014respondi\u00f3 la mujer ante las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, cuando el ni\u00f1o enferm\u00f3 gravemente por una intoxicaci\u00f3n con plomo que fue confundida con leucemia, ella solicit\u00f3 ayuda a la familia paterna del hijo. No fue el padre quien la brind\u00f3, sino un t\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te sientas mal pensando que no te aceptamos en la familia \u2014le dijo el t\u00edo\u2014. Mi hermano es igual de indiferente con los hijos que tiene en su nueva familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella siempre crey\u00f3 en la impostura de aquel hombre que se escud\u00f3 en la supuesta maldad de los abuelos. Era m\u00e1s f\u00e1cil culpar a los abuelos que enfrentarse a la realidad de que ella renunci\u00f3 a la promesa de una vida de trabajo duro.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o lleg\u00f3 al mundo con el significativo nombre de Christian, aunque tal vez solo porque su madre lo vio como un presagio de inteligencia cuando lo encontr\u00f3 en una lista de nombres sugeridos por una t\u00eda paterna. La t\u00eda lo propuso en honor al m\u00e9dico sudafricano Christiaan Barnard, quien, seg\u00fan la madre, era ateo porque era lo suficientemente inteligente como para serlo. Ella so\u00f1\u00f3 con que su hijo tambi\u00e9n estudiara medicina, aunque le asegur\u00f3 que con el tiempo descubrir\u00eda su verdadera vocaci\u00f3n, quiz\u00e1s mostrando amplitud\u2026 o realismo, ya que, en realidad, el ni\u00f1o no demostr\u00f3 ser muy brillante, por decir lo menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras algunos indicios, como el hecho de que el futuro esposo de su madre estudiaba ingenier\u00eda, \u00e9l decidi\u00f3 que quer\u00eda ser ingeniero despu\u00e9s de ver un largometraje animado inspirado en <em>Un yanqui de Connecticut en la corte del Rey Arturo<\/em> de Mark Twain. Lo ir\u00f3nico fue que mientras estudiaba ingenier\u00eda no se dio cuenta de que la trama era una s\u00e1tira, convencido de estar siguiendo un modelo inspirado en el amor a la ciencia. No fue hasta su mediana edad, cuando la realidad le dio otro golpe a su ingenio, que finalmente comprendi\u00f3 que toda su trayectoria profesional hab\u00eda sido una gran broma.<\/p>\n\n\n\n<p>Inspirado por el vertiginoso avance tecnol\u00f3gico del norte, desarm\u00f3 radios y otros equipos electr\u00f3nicos, estudi\u00f3 teor\u00eda y se fascin\u00f3 con las vidas de inventores de todo el mundo, que pronto se convirtieron en amigos de Senda tambi\u00e9n, sin distinguir entre figuras hist\u00f3ricas y ficticias. Hac\u00eda peque\u00f1as reparaciones con soldadura de aleaci\u00f3n de esta\u00f1o y plomo, inhalando profundamente los vapores como si la vida fuera un emocionante libro cuyo aroma deseaba asociar a cada experiencia. As\u00ed fue como termin\u00f3 intoxicado por plomo, con su hemoglobina tan baja que empez\u00f3 a desmayarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Para asombro de quienes aseguraban que de inteligencia no iba a morir, logr\u00f3 ingresar a la universidad, aunque con un a\u00f1o de retraso tras repetir el primer a\u00f1o de secundaria. En la universidad, su avance era a\u00fan m\u00e1s lento, sin un final visible, como solo sucede en un pa\u00eds que ofrece educaci\u00f3n gratuita sin una estructura de apoyo adecuada. Aun as\u00ed, \u00e9l se hab\u00eda impuesto la misi\u00f3n de graduarse. Un d\u00eda, mientras estaba reunido con familiares frente a la casa de sus abuelos, bajo la sombra de un \u00e1rbol de mam\u00f3n, vieron pasar a un anciano que, con paso fatigado, se dispon\u00eda a subir las escaleras que llevaban a la ciudad. Eran cien escalones de concreto que \u00e9l mismo subi\u00f3 diariamente durante a\u00f1os, un s\u00edmbolo de su anhelo de superaci\u00f3n personal. Lo curioso era que el anciano llevaba un cuaderno en la mano, como si fuera un extempor\u00e1neo y agotado estudiante. Uno de sus familiares, en tono cari\u00f1oso, habl\u00f3 en voz alta mirando al anciano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Christian, \u00bfpara d\u00f3nde vas? \u2015hizo una pausa, como si esperara una respuesta, y a\u00f1adi\u00f3 en tono jocoso\u2015 \u00bfVas para la universidad?<\/p>\n\n\n\n<p>Todos, incluido \u00e9l, estallaron en carcajadas mientras el anciano avanzaba con resignaci\u00f3n. Su familia materna era numerosa. El abuelo y la abuela no solo tuvieron a su madre, sino tambi\u00e9n a seis t\u00edos y ocho t\u00edas. La \u00faltima vez que cont\u00f3, ya ten\u00eda m\u00e1s de cincuenta primos. Uno de ellos, Andr\u00e9s, diez a\u00f1os menor, ser\u00eda clave en una decisi\u00f3n crucial unos veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, convirti\u00e9ndose en otro amigo de Senda.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de mucho esfuerzo y decepciones que casi lo hicieron abandonar los estudios, finalmente se gradu\u00f3 a los 28 a\u00f1os de edad. Fueron en total nueve a\u00f1os de estudios universitarios en una carrera de cinco.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoci\u00f3 a la futura madre de sus tres hijos en su primer trabajo. Siempre sinti\u00f3 un fr\u00edo interno ante lo desconocido, y en esos momentos el mundo se le antojaba gris. Fue lo mismo que sinti\u00f3 cuando su esposa le anunci\u00f3 que estaba embarazada por primera vez, a pesar de que ella, siendo creyente, ya le hab\u00eda dicho que no hab\u00eda nada que temer. Sin embargo, una y otra vez, volv\u00eda a experimentar una c\u00e1lida sensaci\u00f3n en el coraz\u00f3n, y el mundo se llenaba de colores, cada vez que recib\u00eda testimonio de que \u201cel perfecto amor echa fuera el temor, porque el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Sus vidas quedar\u00edan marcadas por el ascenso al poder del \u00abhombre lunar\u00bb, cuya graciosa promesa de \u00abvivir bien, eso s\u00ed, sin trabajar mucho\u00bb reson\u00f3 con las expectativas juveniles de su madre y de millones de venezolanos. Como si esa expectativa no fuera ya lo suficientemente c\u00f3mica, a \u00e9l no solo lo transportar\u00eda a la Edad Media, sino que, como un verdadero Hank Morgan, tambi\u00e9n lo llevar\u00eda a escribir sus propias aventuras para abordar el tema que Mark Twain se neg\u00f3 a tratar en su novela, pero no a ridiculizar: el Derecho Divino de los Reyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre adopt\u00f3 el discurso sobre la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n y el rechazo a la creencia en Dios en un grupo de estudio marxista, promovido por dirigentes de la guerrilla venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Un d\u00eda, durante una de nuestras reuniones habituales \u2014le cont\u00f3 ella, con la voz m\u00e1s baja de lo habitual, como si temiera ser escuchada\u2014, nos informaron que no pod\u00edamos ver al \u00abhombre lunar\u00bb&#8217; por nuestra seguridad. Ya hab\u00eda o\u00eddo hablar de \u00e9l muchas veces. Era el l\u00edder m\u00e1s importante de la organizaci\u00f3n, una figura casi m\u00edtica, siempre mencionada pero nunca vista. Todos hablaban de su influencia, pero nadie sab\u00eda realmente qui\u00e9n era o c\u00f3mo luc\u00eda. Aquella vez, el ambiente en la reuni\u00f3n era diferente. Nadie se atrev\u00eda a preguntar por qu\u00e9 el peligro era tan grande esa noche. S\u00f3lo nos dijeron que no deb\u00edamos acercarnos, que bajo ninguna circunstancia deb\u00edamos verlo. De repente, abrieron la puerta de la habitaci\u00f3n donde estaba el \u00abhombre lunar\u00bb. Todos se quedaron inm\u00f3viles, mirando a cualquier lado menos hacia la puerta, como si hacerlo fuera en s\u00ed mismo un acto de traici\u00f3n. Pero no pude evitarlo. Ech\u00e9 un vistazo. S\u00f3lo fue un segundo, una fracci\u00f3n de tiempo insignificante&#8230; pero fue suficiente. Cerraron la puerta de golpe, y me amonestaron de inmediato. No deb\u00ed haberlo hecho. Y sin embargo, el rostro que recuerdo es el del Presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>El Presidente ten\u00eda una verruga en la frente que los venezolanos llamaban \u00ablunar\u00bb, y su madre se conmovi\u00f3 al pensar que aquel hombre, que parec\u00eda venir del espacio exterior \u2014pues ella cre\u00eda en extraterrestres\u2014, era ese mismo que ahora hablaba con gran sensibilidad, conectando con muchos venezolanos al decir:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si mis hijos estuvieran pasando hambre, saldr\u00eda a media noche a hacer algo.<\/p>\n\n\n\n<p>Manifest\u00f3 una gran amplitud de criterio al declararse seguidor de Thomas Jefferson durante su visita a Estados Unidos, y nueve d\u00edas despu\u00e9s, en China, proclamarse seguidor de Mao Zedong. Ese mismo a\u00f1o, se dec\u00eda bolivariano, y as\u00ed rebautizaron a Venezuela como la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en el Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba, se declar\u00f3 marxista y cristiano, y al a\u00f1o siguiente maldijo al Estado de Israel. Su muerte fue anunciada tres a\u00f1os despu\u00e9s, y las an\u00e9cdotas que relat\u00f3 con pasi\u00f3n y sensibilidad las recopil\u00f3 el gobierno cubano en una publicaci\u00f3n titulada <em>Cuentos del Ara\u00f1ero<\/em>. Un \u201cara\u00f1ero\u201d hac\u00eda referencia a un p\u00e1jaro que no se domestica. El \u00abhombre lunar\u00bb pareci\u00f3 ver la desobediencia como una virtud, lo cual reson\u00f3 con la Cuba de ese momento, que foment\u00f3 esa rebeld\u00eda en \u00e9l. Fue un ni\u00f1o venezolano pobre que creci\u00f3 con sus abuelos y vendi\u00f3 \u201cara\u00f1as\u201d: un dulce de lechosa picada en tiras finas, secadas al sol durante un d\u00eda, y luego cocidas con az\u00facar hasta solidificarse en peque\u00f1os montones que parec\u00edan ara\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la muerte del \u00abhombre lunar\u00bb \u2014ahora conocido oficialmente como el \u00abcomandante eterno\u00bb\u2014, su sucesor, autodenominado el \u00abhijo del comandante eterno\u00bb, gobern\u00f3 un pa\u00eds donde la gente se golpeaba o her\u00eda para conseguir alimentos a precios controlados. Muchos revend\u00edan esos productos a precios inalcanzables debido a la creciente inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre y su esposa comenzaron a racionar la comida, pero lleg\u00f3 el momento en que fue inevitable. Los est\u00f3magos de los ni\u00f1os se llenaban de \u00e1cidos g\u00e1stricos, provocando v\u00f3mitos. Aunque hab\u00eda crecido en la pobreza, fue la primera vez que el hombre supo que los v\u00f3mitos eran un s\u00edntoma temprano de hambruna.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre y su peque\u00f1a familia viv\u00edan en Puerto La Cruz, una ciudad cuya econom\u00eda depend\u00eda en gran medida de la exportaci\u00f3n de petr\u00f3leo. Su madre, por su parte, viv\u00eda en Acarigua, ubicada en el estado conocido como el \u201cgranero de Venezuela\u201d por su producci\u00f3n agr\u00edcola. Ante la abrumadora realidad, decidi\u00f3 contactarla, pero en lugar de confesarle que sus hijos pasaban hambre, opt\u00f3 por quejarse de la situaci\u00f3n del pa\u00eds. Una vez m\u00e1s, sus cosmovisiones chocaron con tanta fuerza que la conversaci\u00f3n termin\u00f3 abruptamente cuando ella le advirti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te metas con mi Hombre Lunar, pol\u00edtico chimbo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abChimbo\u00bb era la palabra que los venezolanos usaban para referirse a algo de baja calidad, como un hijo no reconocido por su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una Semana Santa cuando su madre le dijo aquello que constituy\u00f3 para \u00e9l una revelaci\u00f3n: \u00e9l era s\u00f3lo un hijo de Dios; su identidad de ingeniero era una impostura. Hasta ese momento, no podr\u00eda haberse dicho que fuera particularmente religioso, pero en los siete a\u00f1os siguientes su motivaci\u00f3n depender\u00eda de que su fe en Dios se afirmara cada vez m\u00e1s, convencido de que la inteligencia no reside en los hombres \u2014menos a\u00fan en \u00e9l, por sus antecedentes\u2014, sino que se accede a ella desde la fuente de toda bondad.<\/p>\n\n\n\n<p>Decidi\u00f3 viajar a Lima, Per\u00fa, dejando a su esposa y a sus tres hijos, de 14, 10 y 4 a\u00f1os, en su departamento de Puerto La Cruz, la \u00fanica propiedad que hab\u00eda logrado comprar y que a\u00fan estaba pagando. Su nueva misi\u00f3n era encontrar un futuro para sus hijos. Realiz\u00f3 el viaje por tierra junto a cuatro venezolanos m\u00e1s, tardando cuatro d\u00edas en llegar a Lima desde Barquisimeto. Dos d\u00edas despu\u00e9s de llegar, comenz\u00f3 a trabajar en una f\u00e1brica artesanal de zapatos, junto a uno de sus compa\u00f1eros de viaje. Realizaban trabajos menores relacionados con la fabricaci\u00f3n de calzado a mano para satisfacer la demanda del mes de diciembre, que estaba a solo dos semanas. Aunque en Lima era primavera, el fr\u00edo que tra\u00eda la brisa vespertina lo hac\u00eda temblar. La helada pega para zapatos que aplicaba con las manos descubiertas le her\u00eda el olfato en ese recinto de paredes grises.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed que ustedes son venezolanos? \u2014pregunt\u00f3 un trabajador peruano, intentando iniciar una conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, de la tierra del libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar \u2014respondi\u00f3 el compa\u00f1ero venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Aqu\u00ed en Per\u00fa lo consideran un dictador \u2014replic\u00f3 el peruano, en un tono informativo y sin \u00e1nimo de provocar una discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El compa\u00f1ero de viaje lo busc\u00f3 con la mirada, pero \u00e9l neg\u00f3 con la cabeza, tratando de evitar confrontar la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero, encontr\u00f3 otro empleo en un taller de reparaci\u00f3n de televisores, y con \u00e9l vinieron muchas muestras de solidaridad. Un mes despu\u00e9s, mientras trabajaba all\u00ed, recibi\u00f3 una llamada de su antiguo empleador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no me dijiste que eras electricista? \u2014le pregunt\u00f3\u2014. Quiero acondicionar una tienda de zapatos y propongo que hagas el trabajo. Yo compro las herramientas, te las quedas, y adem\u00e1s te consigo clientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Acept\u00f3 el trato, pero tras completar el trabajo y quedarse con las herramientas, la promesa de conseguirle m\u00e1s clientes no se cumpli\u00f3. As\u00ed que se ofreci\u00f3 como ayudante de un plomero. \u00c9ste, conmovido por su situaci\u00f3n, le ense\u00f1\u00f3 una estrategia para conseguir trabajos: ayudar a un ferretero Huancaino.<\/p>\n\n\n\n<p>El ferretero, un corpulento sexagenario de rostro alargado y ojos rasgados, lo observ\u00f3 con mirada escrutadora, y le dijo al plomero con voz grave y \u00e1spera:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hermano, en unos d\u00edas te dar\u00e9 dinero para que me compres unas luces especiales que quiero para el frente de mi casa. Cuando las tenga, ven para que las instales.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo el consejo del plomero, comenz\u00f3 a ayudar al ferretero a cargar materiales cuando era necesario. Despu\u00e9s de unas horas, el Huancaino empez\u00f3 a hacerle preguntas sobre su vida, y lo invit\u00f3 a almorzar. Los peruanos eran generosos con la comida, famosa por su exquisita variedad de sabores y presentaciones, cada plato con su propio nombre y su historia. Mientras com\u00eda, no pod\u00eda dejar de pensar en lo frecuente que era recibir una invitaci\u00f3n a comer, y en lo dif\u00edcil que le resultaba conseguir dinero para envi\u00e1rselo a sus hijos para que ellos tambi\u00e9n pudieran hacerlo. Como si leyera sus pensamientos, el ferretero le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hermano, veo a muchos de tus paisanos pasando tantas dificultades, y me pregunto: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00eda que la pregunta era ret\u00f3rica, un intento de fijar una posici\u00f3n, no de recibir una respuesta. Sin embargo, \u00e9l imagin\u00f3 que le contestaba:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Amigo, a veces, cuando me golpeo la mano que sostiene el cincel, la llevo a mi boca para que mis labios la besen. Despu\u00e9s de unos momentos de alivio, la vuelvo al trabajo para terminarlo, quiz\u00e1s para ser golpeada de nuevo. Mi mano bien podr\u00eda preguntarse: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s t\u00fa, que me expones a estos golpes? \u00bfNo es acaso tu otra mano la que empu\u00f1a el martillo que me golpea? \u00bfPor qu\u00e9 no solo lo permites, sino que afirmas que es tu voluntad?\u201d Y si mi mano se fracturara, \u00bfno la llevar\u00eda yo luego al cirujano para que la sanara? El due\u00f1o de ambas manos, aquel que podr\u00eda decir con propiedad \u2018Yo Soy el que Soy\u2019, no solo permite que soporten el dolor, sino que las prepara para la sanaci\u00f3n. LA PROVIDENCIA ES REAL Y TAMBI\u00c9N LA PROMESA DE RESURRECCI\u00d3N.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfO sea que hay que morirse primero para ser feliz? \u2014respondi\u00f3 el Huancaino. Entonces se dio cuenta de que hab\u00eda dicho la frase sobre la Providencia en voz alta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo que quiero decir \u2014respondi\u00f3 el hombre\u2014 es que las historias que nos contamos tienen el poder de destruirnos o edificarnos. Por ejemplo, Sim\u00f3n Bol\u00edvar, a quien en nuestro pa\u00eds relatamos como libertador, mientras que aqu\u00ed en Per\u00fa lo describen como dictador, ten\u00eda su propio relato. \u00c9l afirmaba que Estados Unidos parec\u00eda destinado por la Providencia a llenar Am\u00e9rica Latina de miseria en nombre de la libertad, y esa narrativa nos ha destruido como naci\u00f3n porque nosotros mismos la hicimos realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEs verdad porque ustedes la han convertido en realidad, o porque \u00e9l estaba describiendo una verdad? \u2014interrog\u00f3 perspicazmente el Huancaino\u2014. \u00bfNo es cierto lo que dice tu actual Presidente sobre el imperialismo estadounidense?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bol\u00edvar no solo acusa a los Estados Unidos en esa carta \u2014respondi\u00f3\u2014. Tambi\u00e9n afirma: \u00abMe parece que ya veo una conjuraci\u00f3n general contra esta pobre Colombia, ya demasiado envidiada de cuantas rep\u00fablicas tiene la Am\u00e9rica\u00bb. Luego identifica esas rep\u00fablicas, escribiendo: \u00abPor el Sur encender\u00edan los peruanos la llama de la discordia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero no me has respondido si es verdad lo del imperialismo estadounidense \u2014insisti\u00f3 el Huancaino, incisivo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tiene raz\u00f3n, disculpe \u2014contest\u00f3\u2014. No puedo demostrar que Estados Unidos no es imperialista. Lo que puedo probar es cu\u00e1ndo no lo ha sido, y ciertamente no lo fue cuando Bol\u00edvar escribi\u00f3 esas palabras. Pero nuestra discusi\u00f3n ser\u00eda in\u00fatil si, por ejemplo, ante su pregunta \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios?\u00bb, yo lo retara directamente a probar que Dios no existe. Entonces usted estar\u00eda en mi misma situaci\u00f3n, intentando demostrar una proposici\u00f3n negativa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo llegamos al tema de Bol\u00edvar? \u2014pregunt\u00f3 nuevamente el Huancaino\u2014. Mi pregunta era d\u00f3nde est\u00e1 Dios. \u00bfDebo entender que cuando piensas en Dios, piensas en Bol\u00edvar?<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que miraba hacia atr\u00e1s, el hombre sent\u00eda que un invisible director de su vida, desde su infancia, le proporcion\u00f3 una gran educaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la formaci\u00f3n formal que hab\u00eda recibido, gui\u00e1ndolo a trav\u00e9s del dolor y la confrontaci\u00f3n con visiones total o parcialmente opuestas a las suyas. Formado, como cualquier venezolano, en la admiraci\u00f3n hacia el Libertador que \u201cliber\u00f3 cinco naciones y cre\u00f3 una: Venezuela, Colombia, Ecuador, Panam\u00e1, Per\u00fa y Bolivia\u201d, era natural que asociara sus deseos de libertad con la figura de Bol\u00edvar. Pero al igual que el ni\u00f1o que creci\u00f3 sin creer en Dios, debido a una madre no creyente que era el centro de su vida hasta que se enfrent\u00f3 a la posibilidad cierta de perderla, este hombre pens\u00f3 una vez m\u00e1s que abrirse a nuevos puntos de vista, sin necesidad de estar de acuerdo, ampliaba el conocimiento de la verdad en lugar de restringirlo, ensanchando los l\u00edmites de la libertad. Agradec\u00eda que esa libertad fuese la mejor compensaci\u00f3n al dolor que, por gracia del gran contador de historias universal que extendi\u00f3 su mano hacia \u00e9l, lo convirti\u00f3 en un elegido.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las muchas experiencias que lo hicieron sentirse &#8216;elegido&#8217;, recordaba haber le\u00eddo en su adolescencia <em>El nacimiento de un mundo: Bol\u00edvar dentro del marco de sus propios pueblos<\/em>, del hispanista estadounidense Waldo Frank, una obra encargada por el gobierno cubano. El libro fue un regalo de su mam\u00e1. Desde joven am\u00f3 el libro, al igual que hab\u00eda amado la figura de Bol\u00edvar desde ni\u00f1o, influenciado por su madre, el sistema educativo venezolano y el resto de la sociedad. Sin embargo, en ese momento, al evocar el sufrimiento de su esposa, sus hijos y el propio, comprendi\u00f3 la necesidad de contarse una nueva historia, que no era m\u00e1s que reconocer la relevancia de una ya existente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tiene raz\u00f3n \u2014respondi\u00f3 el hombre\u2014. Como cualquier venezolano, me educaron para idolatrar a Bol\u00edvar, el hombre que nos dio la libertad, elev\u00e1ndolo casi a la categor\u00eda de un dios, sin que jam\u00e1s nos preguntemos cu\u00e1l era su relaci\u00f3n con ese Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfBol\u00edvar cre\u00eda en Dios? \u2014 pregunt\u00f3 el Huancaino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hace muchos a\u00f1os le\u00ed un libro \u2014dijo el hombre, refiri\u00e9ndose al libro de Waldo Frank\u2014, donde se comenta esa relaci\u00f3n. Dec\u00edan que Bol\u00edvar no solo ve\u00eda irracional el ejemplo del Salvador, sino tambi\u00e9n contrario al instinto natural de supervivencia de todo ser humano. Pero yo lo atribuyo a que Bol\u00edvar no ten\u00eda hijos; son mis hijos los que me ayudan a comprender mejor el ejemplo del Salvador. \u2014Aqu\u00ed el hombre hizo una pausa, que su amigo aprovech\u00f3 para mantener viva la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Que tampoco tuvo hijos \u2014 precis\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De acuerdo. Hasta donde sabemos, no los tuvo. El punto es que el Salvador se ve\u00eda a s\u00ed mismo como un hijo, uno que sigue un modelo. En cambio, Bol\u00edvar parec\u00eda ir rechazando, uno a uno, los referentes que en su momento le sirvieron de ejemplo. Fue un gran admirador de Napole\u00f3n Bonaparte, y luego se convirti\u00f3 en su cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPor coronarse \u00e9l mismo? \u2014 precis\u00f3 una vez m\u00e1s el amigo del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 S\u00ed, correcto \u00bfPero qui\u00e9n coron\u00f3 a Bol\u00edvar? \u2014 El hombre hizo tambi\u00e9n una pregunta que le pareci\u00f3 ret\u00f3rica, pero su amigo lo sorprendi\u00f3 con otra pregunta que no lo era.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfNo fue Dios? \u2014 pregunt\u00f3 el Huancaino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Al fin creo que hemos retornado al tema del principio \u2014 dijo aliviado el hombre al ser rescatado por su amigo de sus divagaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No te preocupes, hermano \u2014lo volvi\u00f3 a aliviar el ferretero \u2014. Creo que tienes un dolor y te quieres desahogar hablando. Sigue tu exposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Muchas gracias! Volviendo a su pregunta de d\u00f3nde est\u00e1 Dios, creo que s\u00f3lo encontramos la respuesta cuando descubrimos por qu\u00e9 lo necesitamos. \u2014 El hombre hizo una pausa para evaluar en la cara de su amigo si esas palabras pod\u00edan tener un significado para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Expl\u00edcate mejor \u2014 dijo el ferretero<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Creo que, cuando los venezolanos recordamos lo que Bol\u00edvar dijo sobre los Estados Unidos, deber\u00edamos hacernos varias preguntas: \u00bfPor qu\u00e9 mencion\u00f3 a la Providencia? \u00bfRealmente Bol\u00edvar cre\u00eda en la Providencia? Si as\u00ed fuera, \u00bfhabr\u00eda pensado que esta permitir\u00eda la miseria en nombre de la libertad? \u00bfY por qu\u00e9 afirm\u00f3 que Estados Unidos parec\u00eda destinado a llenar Am\u00e9rica Latina de miseria? \u00bfAcaso pensaba que predicar la libertad era incompatible con apelar a la noci\u00f3n de Dios, y que, como toda forma de esclavitud, esto conducir\u00eda a la miseria?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Creo que son muchas preguntas \u2014 dijo su amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Tengo algunas respuestas \u2014 dijo el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 A ver \u2014 lo anim\u00f3 su interlocutor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me parece evidente que el rechazo de Bol\u00edvar era hacia el uso de la Providencia, un rechazo a la decisi\u00f3n de Estados Unidos de apelar a un Creador en su Declaraci\u00f3n de Independencia. Bol\u00edvar ve\u00eda la creencia en Dios como una debilidad, una forma de esclavitud contraria a su concepci\u00f3n de libertad y, por ende, una fuente de miseria, como toda esclavitud \u2014dijo el hombre, guardando silencio a la espera de la respuesta de su interlocutor.<\/p>\n\n\n\n<p>El Huancaino sirvi\u00f3 una gaseosa para ambos, y al cabo de un rato coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que no has llegado a donde realmente quieres llegar. \u00bfQu\u00e9 te detiene? \u00bfPor qu\u00e9 piensas que es crucial mencionar a un Creador para justificar unos derechos que de todos modos declaran como evidentes para los hombres? \u00bfNo has considerado que Bol\u00edvar pudo haber cre\u00eddo en Dios, pero no en los Estados Unidos, como parece que t\u00fa lo haces?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 S\u00ed, puede pensarse que mi idolatr\u00eda por Bol\u00edvar, que a los venezolanos nos parece tan natural porque es \u201ca quien debemos la libertad\u201d, la he cambiado por una idolatr\u00eda hacia los Estados Unidos. Sin embargo, no es a ellos a quienes estoy defendiendo, sino a los venezolanos, entre los que se encuentran mis hijos. Defiendo su derecho de hacer uso del poder de una narrativa at\u00e1vica, fundamentada en la necesidad psicol\u00f3gica de contar con un modelo, la figura de un padre que te libera en la medida en que llegas a ser como \u00e9l, y es aqu\u00ed a donde quiero llegar: Esa narrativa la encontraron los estadounidenses en Juan 10: 33-34 cuando las autoridades le dicen al Salvador \u201cPor buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque t\u00fa, siendo hombre, te crees Dios\u201d, a lo que \u00e9l responde \u201c\u00bfNo est\u00e1 escrito en vuestra ley: Yo dije: Sois dioses?\u201d. Para m\u00ed, las verdades evidentes de la Declaraci\u00f3n de Independencia de los Estados Unidos son que, frente al Derecho Divino del Rey de Inglaterra, los estadounidenses antepusieron el Derecho Divino del hombre com\u00fan, y ese Derecho Divino est\u00e1 expresado claramente en la respuesta que dio Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Hermano \u00bfa qu\u00e9 iglesia asistes t\u00fa? \u2014 dijo el Huancaino con iron\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Es muy buen punto \u2014respondi\u00f3 el hombre\u2014, y s\u00e9 que ese es tambi\u00e9n un punto de desacuerdo religioso importante&nbsp; por las diferentes interpretaciones que se le dan a esos vers\u00edculos. Esto nos ense\u00f1a que lo relevante de una narrativa es la interpretaci\u00f3n que hacemos de ella, lo que determina cu\u00e1l es el cuento que nos contamos a nosotros mismos y lo que hace la diferencia en nuestras vidas. En este caso pretende ser un cuento en el que entendemos como \u201cdioses\u201d a los que gobiernan, que en una democracia se supone que somos todos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Creo que tienes mucha imaginaci\u00f3n \u2014 respondi\u00f3 el Huancaino \u2014 pero no creas que no te he entendido. Esencialmente ves dos concepciones distintas de la libertad: la que ten\u00eda Bol\u00edvar y la de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Pero no olvide que no soy yo quien vio esas diferencias. Las vio Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y esas diferencias lo llevaron a escribir sobre su \u201cgloria\u201d, estableciendo un modelo en el que sus \u00e9mulos aspirar\u00edan al mismo tipo de \u201cgloria\u201d que \u00e9l: gobernar sobre los dem\u00e1s, que es algo imposible de sostener en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar esas palabras una gran pesadumbre se apoder\u00f3 del hombre. Su amigo lo not\u00f3 y sinti\u00f3 compasi\u00f3n de \u00e9l. Quiso liberarlo y al mismo tiempo invitarlo a volver, por lo que le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfVienes ma\u00f1ana?<\/p>\n\n\n\n<p>Le respondi\u00f3 que s\u00ed, aunque no hab\u00eda ganado nada en todo el tiempo que pas\u00f3 con \u00e9l, y le angustiaba no tener dinero para enviar a sus hijos. Sab\u00eda que muchos venezolanos recordaban el mensaje del \u00abcomandante eterno\u00bb sobre lo que har\u00eda si sus hijos pasaran hambre, y la realidad parec\u00eda estar poni\u00e9ndolos a prueba, donde quiera que fueran, para ver si har\u00edan lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el principio, comprendi\u00f3 que el escrutinio al que lo somet\u00eda el Huancaino, reflejado en aquella mirada penetrante cuando el plomero lo present\u00f3, proven\u00eda de Dios. En su imaginaci\u00f3n, visualizaba al venezolano com\u00fan como \u00e9l, atrapado en una &#8216;guerra de dioses&#8217;, donde se sent\u00edan profundamente disminuidos y despojados de una identidad celestial.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el Huancaino le dio el dinero para comprar las luces que quer\u00eda instalar. Mientras caminaba, reflexionaba sobre las implicaciones para los venezolanos de que el \u00abcomandante eterno\u00bb estuviera inspirado en la figura del Padre Celestial, y el \u00abhijo del comandante eterno\u00bb en la del Hijo del Hombre. \u00bfPodr\u00edan esas narrativas responder a la pregunta de su amigo: &#8216;D\u00f3nde est\u00e1 Dios&#8217;? Cre\u00eda que los \u00e9mulos de Bol\u00edvar reclamaban su propia gloria, prescindiendo de un modelo de orden eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Al caminar por las calles de Lima, no pod\u00eda discernir si los escalofr\u00edos que sent\u00eda eran por el temor que le provocaba esa idolatr\u00eda o simplemente por el cielo gris y el fr\u00edo clima de la ciudad. Al instalar las luces, se esmer\u00f3 en realizar el trabajo con la mayor meticulosidad posible. El Huancaino le proporcion\u00f3 los cables, las canaletas y los elementos de fijaci\u00f3n de su ferreter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como un verdadero artesano, nivel\u00f3 las canaletas antes de fijarlas en las paredes, cort\u00e1ndolas con precisi\u00f3n a 45 grados para formar \u00e1ngulos rectos en los cambios de direcci\u00f3n. Utiliz\u00f3 proporciones \u00e1ureas para lograr una disposici\u00f3n est\u00e9tica entre las luces, que luego fij\u00f3 cuidadosamente. Instal\u00f3 los cables dentro de las canaletas, hizo todas las conexiones y encendi\u00f3 las luces. Su b\u00fasqueda de un orden exterior reflejaba su deseo de hallar un orden interno.<\/p>\n\n\n\n<p>El Huancaino lo observaba, maravillado por el esmero y dedicaci\u00f3n. Su intenci\u00f3n era exhibir esas luces especiales en su casa para comenzar a venderlas en la ferreter\u00eda. Satisfecho con la calidad y lo econ\u00f3mico del trabajo, el ferretero se convirti\u00f3 en un excelente promotor de los servicios del hombre entre sus clientes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed transcurrieron los primeros dos a\u00f1os de su vida lejos de unos hijos a quienes no vio crecer, pero se sinti\u00f3 feliz de que, aunque con pocos recursos, no les faltara lo necesario cada semana. A veces so\u00f1aba que estaban muy cerca, y en esos sue\u00f1os se sorprend\u00eda de no haberlos abrazado en tanto tiempo. Al reprocharse por ello, invariablemente se despertaba antes de acercarse a los ni\u00f1os sonrientes y abrazarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>La impresi\u00f3n le duraba un rato, durante el cual se presionaba para levantarse y buscarlos con la mirada, hasta que inevitablemente volv\u00eda la conciencia y se percataba s\u00fabitamente de la distancia que los separaba desde Lima, Per\u00fa, hasta Puerto La Cruz, Venezuela. De este modo, su tristeza se renovaba peri\u00f3dicamente, pero, gracias a ella, nunca los olvid\u00f3. Ese recuerdo lo protegi\u00f3 de formar otro hogar, como hicieron muchos venezolanos que, al emigrar para mantener a sus familias, acabaron formando nuevas familias con otras parejas para compartir gastos y salir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Una madrugada, \u00e9l tambi\u00e9n atravesaba por un problema con su habitaci\u00f3n cuando, al no haber una opci\u00f3n m\u00e1s econ\u00f3mica disponible, decidi\u00f3 tomar un taxi por primera vez. Antes de subir al auto, se asegur\u00f3 de acordar el precio. Durante el trayecto, aprovech\u00f3 para pedir informaci\u00f3n al taxista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Amigo, \u00bfsabr\u00e1s de una habitaci\u00f3n en alquiler? \u2014le pregunt\u00f3 despu\u00e9s de unos minutos de silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n pago una habitaci\u00f3n cerca de donde vives \u2014respondi\u00f3 el taxista\u2014. S\u00e9 que hay algunas habitaciones libres, pero tendr\u00eda que preguntar a la due\u00f1a. \u00bfPor qu\u00e9 te quieres mudar?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me quieren aumentar el alquiler y no tengo c\u00f3mo pagar ni el aumento ni la mudanza \u2014respondi\u00f3 \u00e9l\u2014. Por eso vengo de trabajar a esta hora, instalando unas l\u00e1mparas. Pensaba amanecer ah\u00ed, pero el due\u00f1o del hotel me dijo que continuara luego porque los hu\u00e9spedes se quejaban del ruido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Te entiendo, hermano. Yo soy de provincia y s\u00e9 lo dif\u00edcil que es establecerse en Lima. Aqu\u00ed se aprovechan de ustedes, los venezolanos. Primero los aceptan y cuando ven que tienen trabajo, \u00a1pum! Les suben el alquiler. \u00bfPero es mucho lo que te quieren aumentar? \u00bfLes has preguntado por qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es por el agua. Dice que cuando me alquil\u00f3 s\u00f3lo consider\u00f3 un ba\u00f1o por semana, y yo me ba\u00f1o todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El taxista solt\u00f3 una carcajada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Oe, no s\u00e9 c\u00f3mo haces para ba\u00f1arte todos los d\u00edas, hermano! \u00a1Con este fr\u00edo ni ganas de acercarse al agua da!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, respondiendo entre serio y divertido:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Uno tiene que ba\u00f1arse todos los d\u00edas, aunque haga fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>El conductor lo mir\u00f3 con una sonrisa traviesa y levantando una ceja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ah, no, no! \u2014replic\u00f3\u2014. Mira, compadre, te lo digo yo: si te ba\u00f1as todos los d\u00edas en Lima, \u00a1te salen hongos en la piel! \u00a1La humedad es terrible! Es mejor dejar que el cuerpo se conserve natural, como debe ser. As\u00ed no hay problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron a su destino, el taxista&nbsp; s\u00f3lo le cobr\u00f3 dos terceras partes de lo que hab\u00edan acordado. Esa misma tarde, lo llam\u00f3 para informarle que la due\u00f1a de la casa donde \u00e9l alquilaba ten\u00eda una habitaci\u00f3n disponible y le comunic\u00f3 el precio. Cuando se mud\u00f3, el taxista fue a recogerlo y no le cobr\u00f3 por la mudanza. Se llamaba Percy.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Oe, Cholo! \u2014sol\u00eda iniciar Percy sus conversaciones, siempre en un tono bromista\u2014. Creo que ya llevas un a\u00f1o viviendo en esta casa, \u00bfcierto? Anoche so\u00f1\u00e9 que no volv\u00edas a Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tendr\u00eda que morirme en Lima \u2014respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra decisi\u00f3n clave que preserv\u00f3 la integridad de su familia fue frecuentar una iglesia, donde le asignaron un llamamiento que le permiti\u00f3 sentirse \u00fatil. Adem\u00e1s, lo ayudaron en varias ocasiones a pagar su habitaci\u00f3n y a conseguir clientes, especialmente cuando el Huancaino cerraba su ferreter\u00eda y se entregaba a la bebida durante semanas. Su esposa era tambi\u00e9n una mujer de fe, pero a veces le confes\u00f3 que no sab\u00eda si lo volver\u00edan a ver. \u00c9l quiso ganar lo suficiente para reunirlos a todos en Lima.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, logr\u00f3 estar en posici\u00f3n de hacerlo gracias a un primo, Andr\u00e9s, que ten\u00eda un gran talento para conseguir clientes m\u00e1s grandes. Andr\u00e9s hab\u00eda llegado a Lima y ofreci\u00f3 sus servicios a condici\u00f3n de compartir las ganancias en partes iguales, ayudando en la ejecuci\u00f3n de los trabajos. Juntos consiguieron que la administradora de un condominio les confiara el mantenimiento de los sistemas de puesta a tierra de un edificio residencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras culminar el proyecto, \u00e9l pudo por primera vez en mucho tiempo comprar una almohada y un par de s\u00e1banas, enviar dinero a Venezuela, pagar un mes de alquiler y ahorrar algo para futuros env\u00edos. Andr\u00e9s, quien tambi\u00e9n hab\u00eda llegado solo a Lima, mand\u00f3 a buscar a su esposa y su beb\u00e9. Tristemente, un a\u00f1o despu\u00e9s, Andr\u00e9s falleci\u00f3 durante la pandemia de COVID-19. A \u00e9l le toc\u00f3 reconocer el cuerpo, tramitar la cremaci\u00f3n y ver a la esposa de su primo y su hijo de tres a\u00f1os regresar a Venezuela con sus cenizas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, con los contactos que hab\u00eda hecho Andr\u00e9s, pudo realizar otros trabajos y ahorrar lo suficiente para ir a buscar a su esposa y a sus tres hijos el a\u00f1o siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses antes de viajar a Venezuela, su hijo mayor le envi\u00f3 a Lima un cuestionario para determinar su tipo de personalidad seg\u00fan el MBTI. De inmediato, qued\u00f3 maravillado, agradecido y sorprendido por la precisi\u00f3n de las descripciones de su personalidad como INFP, que a partir de ese momento comenz\u00f3 a repetirse cuando no se comprend\u00eda a s\u00ed mismo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es amigo de sus hijos y los inspira a escuchar su voz interior. Se preocupa por los errores del pasado y a menudo se queda atrapado en ellos, estando m\u00e1s dispuesto a perdonar a otras personas que a s\u00ed mismo. Cree en personajes ficticios y le toma m\u00e1s de media hora despertarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque a \u00e9l le tomaba mucho m\u00e1s tiempo. Le parec\u00eda una revelaci\u00f3n de su propio Creador, un manual de instrucciones para comprenderse y saber c\u00f3mo conducirse. De pronto, toda su vida pasada y presente cobr\u00f3 m\u00e1s sentido. Las conclusiones a las que hab\u00eda llegado y las decisiones que tom\u00f3 no pod\u00edan entenderse sin conocer a fondo este perfil de personalidad. Era el tipo de persona que con mayor probabilidad pod\u00eda sentirse como un personaje insertado en una historia que estaba siendo narrada, y eso era tan evidente para \u00e9l como que \u201ctodos los hombres fueron hechos por un Creador con ciertos derechos inalienables entre los que se encuentran el derecho a la vida, a la libertad y a la b\u00fasqueda de la felicidad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a Venezuela a los 51 a\u00f1os, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de haber abrazado por \u00faltima vez a sus hijos y a su esposa. Unos meses antes, ella se hab\u00eda mudado con su madre al estado Falc\u00f3n. Al recibirlo all\u00ed, discutieron la necesidad de salir del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas cosas hab\u00edan cambiado: se permit\u00eda la circulaci\u00f3n del d\u00f3lar y ya no hab\u00eda escasez de alimentos. Adem\u00e1s, faltaban ocho meses para finalizar el a\u00f1o escolar de los ni\u00f1os. Ella decidi\u00f3 esperar esos ocho meses antes de considerar la posibilidad de mudarse todos a Lima. Mientras tanto, \u00e9l podr\u00eda evaluar las fuentes de trabajo. Su hijo mayor hab\u00eda terminado la secundaria hac\u00eda meses, pero no logr\u00f3 ingresar a la universidad, sumida en el caos y la ruina. El joven era mejor estudiante que su padre, y a este le atormentaba haber recibido una mejor Venezuela que la que ahora dejaba a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, decidi\u00f3 regresar con su hijo mayor a su departamento en Puerto La Cruz. Su plan era encontrar trabajos juntos y as\u00ed poder reunir a la familia. Al entrar en su departamento, qued\u00f3 sobrecogido por la pobreza en la que hab\u00edan vivido sus hijos. La cocina estaba completamente oxidada, y la puerta de la nevera, tambi\u00e9n oxidada, ten\u00eda que desmontarse y volverse a montar para acceder a la parte refrigerada debajo del congelador. Era un departamento inconcluso al que se hab\u00edan mudado de emergencia. Las tres habitaciones, sin puertas y con paredes grises y sucias, parec\u00edan peque\u00f1as celdas de una prisi\u00f3n. Su hijo mayor se sinti\u00f3 asfixiado y rompi\u00f3 a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p>En una de las habitaciones, encontr\u00f3 los nombres de sus tres hijos anotados en la pared, con peque\u00f1as marcas que indicaban su crecimiento desde que los dej\u00f3. Pens\u00f3 que era un regalo de su esposa, una forma de que \u00e9l imaginara c\u00f3mo hab\u00edan crecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Al imaginarlos de pie, con la espalda contra la pared, mir\u00e1ndolo sonrientes para mostrar cu\u00e1nto hab\u00edan crecido gracias a los recursos que les enviaba desde Per\u00fa, fue su turno de llorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante un a\u00f1o intentaron vivir all\u00ed su hijo mayor y \u00e9l, tratando de salir adelante. La realidad era que, a veces, necesitaban aceptar alimentos de la iglesia que lo hab\u00eda ayudado en Per\u00fa. Aunque los alimentos ya no escaseaban, pues se vend\u00edan en d\u00f3lares, era dif\u00edcil generar ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p>La electricidad era pr\u00e1cticamente gratuita, controlada enteramente por la empresa estatal, lo que no solo le imped\u00eda acceder a un empleo en su \u00e1rea de formaci\u00f3n profesional, por su oposici\u00f3n a la ideolog\u00eda en el poder, sino que tambi\u00e9n le privaba de una importante fuente de ingresos que hab\u00eda tenido en Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, los venezolanos que alquilaban una habitaci\u00f3n pagaban la electricidad aparte del alquiler, y los trabajos para instalar medidores de energ\u00eda abundaban. En cambio, en Venezuela, ni siquiera la empresa estatal ten\u00eda medidores, y las tarifas eran fijas. Esto resultaba en un consumo desmedido de electricidad, despilfarrando un recurso para el que no hab\u00eda inversiones en mantenimiento ni crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hijo mayor, que hab\u00eda tenido una tos espor\u00e1dica desde su regreso, un d\u00eda le dijo, alarmado, desde el ba\u00f1o:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pap\u00e1, esto s\u00ed es grave.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, la tos ven\u00eda acompa\u00f1ada de sangre. Su coraz\u00f3n se estremeci\u00f3 al sospechar que su hijo podr\u00eda estar sufriendo la misma enfermedad que acab\u00f3 con la vida de Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00edntomas avanzaron r\u00e1pidamente. Esa noche, mientras volv\u00edan de la farmacia, su hijo tuvo una crisis; no dejaba de toser y sangrar. Comenz\u00f3 a llorar y, entre sollozos, le ped\u00eda perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Perd\u00f3name, pap\u00e1. Perd\u00f3name. Vamos a orar.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hijo dirigi\u00f3 una oraci\u00f3n al Padre Celestial, agradeci\u00f3 por sus padres, sus hermanos y toda la familia, y pidi\u00f3 que supieran qu\u00e9 hacer, en el nombre de Jesucristo. Ambos dijeron \u00abam\u00e9n\u00bb. Su hijo se tranquiliz\u00f3 un poco, y \u00e9l le dio una dosis de la medicina que acababan de comprar. Al llegar a casa, llam\u00f3 a su madre, y esta vez, a diferencia de cuando vomitaban de hambre, fue directo al problema. Pidi\u00f3 ayuda. Decidieron que su hijo mayor se fuera a vivir con ella, pues dec\u00eda que el gobierno suministraba el tratamiento gratuitamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre volvi\u00f3 a la ahora desierta casa de sus abuelos en Barquisimeto, donde hab\u00eda nacido su pasi\u00f3n por la electricidad y la literatura, y donde hab\u00eda descubierto la noci\u00f3n de Dios por primera vez. Intent\u00f3 sobrevivir all\u00ed haciendo peque\u00f1as reparaciones electr\u00f3nicas como en su juventud. Los trabajos eran escasos y a veces no ten\u00eda dinero para comer. Complementaba su dieta con los mangos de un \u00e1rbol que ahora ocupaba el lugar donde antes hab\u00eda estado el \u00e1rbol de mam\u00f3n, aquel bajo cuya sombra vieron pasar al anciano que una vez lo hizo re\u00edr junto a familiares, ahora ausentes, cuyo recuerdo aumentaban su sensaci\u00f3n de soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Admiti\u00f3 que la ingenier\u00eda ya no le permit\u00eda vivir en esta especie de Edad Media a la que se hab\u00eda trasladado su pa\u00eds. Record\u00f3 el largometraje animado que lo inspir\u00f3 a convertirla en su profesi\u00f3n y, por primera vez, se interes\u00f3 en leer el libro de Mark Twain. Se sinti\u00f3 avergonzado al darse cuenta de que la s\u00e1tira parec\u00eda burlarse de su propia vida, no solo por el desaf\u00edo del protagonista para salir adelante en medio del atraso, sino porque el personaje de Twain tambi\u00e9n hab\u00eda escrito sobre su historia personal, mof\u00e1ndose del Derecho Divino del Rey que \u00e9l valor\u00f3 tan seriamente. A\u00fan as\u00ed, lo sigui\u00f3 considerando un tema serio y escribi\u00f3 tres relatos sobre sus experiencias: <em>El Miedo y los Relatos de la Salvaci\u00f3n<\/em>, <em>El Hombre Lunar<\/em> y <em>El Hombre de Afuera y The New Yorker<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero abarc\u00f3 desde su infancia hasta su graduaci\u00f3n, describiendo su lucha contra el miedo y c\u00f3mo encontr\u00f3 la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de los relatos. El segundo se centr\u00f3 en el tiempo posterior a su graduaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de su familia, narrando los 14 a\u00f1os de gobierno del \u00abhombre lunar\u00bb. El tercero cubri\u00f3 ambos periodos del gobierno del \u00abhijo del comandante eterno\u00bb, reflexionando sobre la influencia del Salvador, a quien llam\u00f3 el Hombre de Afuera, en la estabilidad de la democracia estadounidense, y su aspiraci\u00f3n de ser publicado por The New Yorker para poder comer. Aunque parec\u00eda haber escogido el lado equivocado de la historia, no cambi\u00f3 su cosmovisi\u00f3n y, por tanto, no se rindi\u00f3 ante el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidarios del gobierno, como su madre, recib\u00edan peri\u00f3dicamente dep\u00f3sitos en bol\u00edvares bajo conceptos propagand\u00edsticos, siendo uno de los m\u00e1s destacados el de \u00abguerra econ\u00f3mica\u00bb, que el gobierno asociaba a Estados Unidos como el causante de la destrucci\u00f3n del bol\u00edvar. Los venezolanos dif\u00edcilmente pod\u00edan relacionar la devaluaci\u00f3n de su moneda con los regalos que el propio gobierno hac\u00eda en su nombre. Siempre record\u00f3 un d\u00eda en el que el \u00abhijo del comandante eterno\u00bb, en plena escasez de alimentos antes de que \u00e9l emigrara a Per\u00fa, se lament\u00f3 diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 La gente tiene dinero para comprar, pero no hay productos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l cr\u00eda que la pregunta correcta era:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 tienen dinero si no hay productos?<\/p>\n\n\n\n<p>Ya hab\u00eda pasado un a\u00f1o solo en casa de sus abuelos. Seis a\u00f1os desde que publicar su escrito le pareci\u00f3 un acto de suprema responsabilidad. Sinti\u00f3 que escribir fue encarar la realidad y aceptar todo el dolor que conllevaba. En medio de ese dolor creciente, la tiran\u00eda del caos que imperaba en Venezuela parec\u00eda delatar a los Estados Unidos como el principal causante. El \u00abhijo del comandante eterno\u00bb y sus partidarios los acusaban constantemente, se\u00f1alando a \u00abla derecha pol\u00edtica\u00bb como c\u00f3mplice nacional. Seg\u00fan ellos, todos sufr\u00edan incesantemente por causa de los mismos culpables: ap\u00e1tridas y aliados del imperialismo yanqui. Uno a uno, los miembros eternos del gobierno se turnaban para hacer las mismas acusaciones desde distintos \u00e1ngulos y por diversas desgracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Parec\u00eda un gobierno sin la libertad para ejercer su funci\u00f3n y, sin embargo, en los pocos momentos de triunfo, proclamaban que hab\u00edan \u00abderrotado\u00bb a \u00abla derecha pol\u00edtica\u00bb para mantener el poder, aunque fuese un poder cuyo \u00fanico prop\u00f3sito era evitar ser desplazado.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta situaci\u00f3n de falta de control, aumentaba en \u00e9l la reverencia por el Buen Pastor, quien demostraba control y responsabilidad, incluso hasta el punto de entregar su vida voluntariamente: \u00abNadie me la quita, sino que yo la entrego\u00bb. El Buen Pastor se un\u00eda en voluntad con su Padre, la fuente de toda bondad y control, mientras que otros hombres se vanagloriaban de tener poder sobre la vida y la muerte, sin entender que \u00abno tendr\u00edas ese poder sobre m\u00ed si no te hubiera sido dado desde arriba\u00bb. Era un modelo de autocontrol comprometido con la verdad, dispuesto a asumir las consecuencias de hablar lo que deb\u00eda ser dicho, con un tipo de dolor que sanaba, porque aceptaba las repercusiones de su verdad con mansedumbre. Era la b\u00fasqueda de una paz interior que ven\u00eda de enfrentar las tormentas externas, sin someterse a una paz exterior forzada, falsa y precaria.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que cuando se anunci\u00f3 la reelecci\u00f3n del \u00abhijo del comandante eterno\u00bb para su tercer per\u00edodo de seis a\u00f1os como presidente, \u00e9l decidi\u00f3 dejar de escribir y comenzar a vivir lo que ya estaba escrito: \u00abNo cre\u00e1is que yo he venido a traer paz, sino espada\u00bb. Y esa espada la consideraba la defensa de la verdad. Sali\u00f3, junto con una abrumadora mayor\u00eda, a defenderla, sin m\u00e1s armas que la exposici\u00f3n de su propia vida. Hubiese querido ser m\u00e1s valiente, con un coraje que viniera de lo alto, para que, si una bala lo alcanzaba, no fuera por la espalda, sino de frente. Sab\u00eda que no era una lucha contra el \u00abgobierno\u00bb, sino por el derecho a elegir uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 a este destino muy lentamente, a partir de los verdaderos temas tratados en su escrito seis a\u00f1os antes, cuando record\u00f3 haber conocido a su verdadero Padre por primera vez. Esto ocurri\u00f3 en el momento justo en que su madre buscaba refugio en un hombre, esta vez su futuro esposo, quien le habl\u00f3 de \u00c9l. All\u00ed, recordaba la tristeza y decepci\u00f3n de su madre al darse cuenta de que los viejos auriculares no le hab\u00edan servido para comunicarse con el hombre que ella le ense\u00f1\u00f3 a llamar \u00abpap\u00e1\u00bb, quien culp\u00f3 a otros por el futuro incierto de su hijo. De manera similar, el gobierno al que ella apoyaba culpaba a otros del caos en Venezuela. Escrib\u00eda desde otro pa\u00eds, no desde su madre patria, esa \u201cmamita\u201d que, junto con su madre, segu\u00eda creyendo en la \u201cgloria\u201d de los hombres como Bol\u00edvar, sin reconocer que esa \u201cgloria\u201d a menudo se absuelve de responsabilidades y echa la culpa a otros, como hizo Bol\u00edvar en su carta escrita en 1830 al General J.J. Flores, cuando expres\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sabe que yo he mandado 20 a\u00f1os y de ellos no he sacado m\u00e1s que pocos resultados ciertos. 1\u00b0. La Am\u00e9rica es ingobernable para nosotros. 2\u00b0. El que sirve una revoluci\u00f3n ara en el mar. 3\u00b0. La \u00fanica cosa que se puede hacer en Am\u00e9rica es emigrar. 4\u00b0. Este pa\u00eds caer\u00e1 infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para despu\u00e9s pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas. 5\u00b0. Devorados por todos los cr\u00edmenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignar\u00e1n conquistarnos. 6\u00b0. S\u00ed fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este ser\u00eda el \u00faltimo per\u00edodo de la Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la narrativa de Bol\u00edvar parec\u00eda prevalecer, \u00e9l concluy\u00f3 que el escrito, dirigido a \u201cmamita\u201d y dictado por una conciencia superior, reflejaba una experiencia compartida por muchos seres humanos a lo largo de la historia, una experiencia relacionada con la \u201cmadre patria\u201d que tanto \u00e9l como otros hab\u00edan vivido. Estaba seguro de que m\u00e1s personas vivir\u00edan esa experiencia a su manera, reconociendo en s\u00ed mismos una naturaleza celestial mientras se comprend\u00eda mejor la historia m\u00e1s grande jam\u00e1s contada, especialmente en medio del dolor que acompa\u00f1a la fe. Estaba convencido de que el caos aparente y el dolor que las personas perciben es siempre una transici\u00f3n hacia un orden superior, y que esto tambi\u00e9n se aplica a las naciones, cuyo orden superior es el que ha sido dispuesto por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinti\u00e9ndose acogido por la luz que desciende de lo alto, solo experimenta gratitud por todo lo que vivi\u00f3: por los momentos de felicidad y los aprendizajes en el dolor; por la esposa que so\u00f1\u00f3 con hijos que se hicieron realidad; por esos hijos que, pase lo que pase, ser\u00e1n sus hijos por toda la eternidad; por sus abuelos, t\u00edas y t\u00edos que le dieron un hogar; y por las experiencias con su madre, que fue el veh\u00edculo de su vida, que lo puso en contacto con la literatura y el mundo imaginativo que lo conect\u00f3 al resto de la humanidad desde la infancia. Agradece tambi\u00e9n un inesperado regalo que ella le dio a los 29 a\u00f1os, tanto m\u00e1s valioso a medida que ella daba testimonio de su ate\u00edsmo. Esto ocurri\u00f3 cuando \u00e9l obtuvo su primer trabajo como ingeniero electricista y vivi\u00f3 con ella, con el esposo que le habl\u00f3 por primera vez de Dios y con sus tres hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014T\u00fa ten\u00edas un amigo imaginario que se llamaba Senda \u2014le cont\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre lo impresion\u00f3 de inmediato, aunque no comprend\u00eda el origen de su asombro. Pens\u00f3 que podr\u00eda deberse a su naturaleza ex\u00f3tica, como los nombres de los celtas. As\u00ed que pregunt\u00f3, muy intrigado, como si estuviera a punto de recibir una revelaci\u00f3n que cambiar\u00eda su vida y ayudar\u00eda a descubrir una propia y anhelada identidad:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bf\u201dCenda\u201d con \u201cC\u201d o \u201cSenda\u201d con \u201cS\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Senda! \u00a1Senda! \u00a1Como se escribe \u201csenda\u201d! \u2014respondi\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Se refer\u00eda a la palabra que se usa en el lenguaje po\u00e9tico, m\u00e1s literario, en sustituci\u00f3n de la palabra \u201ccamino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Al principio me asust\u00e9 \u2014continu\u00f3 ella, mientras \u00e9l sent\u00eda su coraz\u00f3n acelerarse\u2014 porque me contabas conversaciones con \u00e9l que solo un adulto podr\u00eda haber tenido. Estuve muy pendiente de ti hasta que un d\u00eda te escuch\u00e9 hablando solo. Luego, una amiga psic\u00f3loga me explic\u00f3 que era com\u00fan en los hijos \u00fanicos, y t\u00fa fuiste mi hijo \u00fanico durante ocho a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no recordaba haber tenido ese amigo imaginario, pero el nombre \u00abSenda\u00bb lo impact\u00f3 como si volviera a ser el asombrado ni\u00f1o de grandes ojos color almendra y cabello liso y grueso del mismo color que conoc\u00eda la noci\u00f3n de Dios por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento, tendido all\u00ed, atesor\u00f3 ese recuerdo. Pens\u00f3 en la luz que ven\u00eda de lo alto, y crey\u00f3 recordar por primera vez las palabras con las que se present\u00f3 su amigo imaginario extendi\u00e9ndole la mano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Yo soy el camino, Christian. Yo Soy el que Soy. Ll\u00e1mame Senda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/christian-martinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Foto: Geczain Tovar<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Christian Mart\u00ednez El hombre sinti\u00f3 el aguij\u00f3n en la espalda y cay\u00f3 sobre la calzada. Arriba, el sol brillaba en su cenit, proporcionando una acogedora tibieza al contacto con el suelo en un d\u00eda que, hasta ese momento, hab\u00eda sido gris y caracterizado por vientos particularmente helados. 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