{"id":13551,"date":"2024-10-12T16:31:56","date_gmt":"2024-10-12T21:01:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13551"},"modified":"2024-10-17T14:51:50","modified_gmt":"2024-10-17T19:21:50","slug":"cuentos-de-eduardo-sifontes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cuentos-de-eduardo-sifontes\/","title":{"rendered":"Cuentos de Eduardo Sifontes"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Violeta se mira en el espejo<\/h3>\n\n\n\n<p>Da media vuelta y sonr\u00ede sosteniendo la asfixia por sobre todas las cosas, es el mejor reflejo de lo sucedido durante las mil vueltas donde par\u00f3 los relojes en un minuto y treinta y nueve segundos. La competencia fue interesante de principio a fin y a la vez se abre una interrogante: si Mar\u00eda Elena Silva dio su brazo a torcer, situaci\u00f3n que aprovech\u00f3 Maruja para irse adelante sola. Violeta s\u00f3lo ten\u00eda que cuidarse de Mar\u00eda Elena y nadie m\u00e1s, bas\u00e1ndose en la experiencia, pero de repente cont\u00f3 con otro enemigo: Maruja; y a partir de ese momento, su tren de carrera comenz\u00f3 a decaer llegando al extremo de tener que ceder terreno ante el poderoso avance de Maruja Torres. Bueno, ya todo est\u00e1 resuelto, Violeta haciendo alarde de su potencia gira los treinta y nueve segundos frente al espejo despu\u00e9s de este hecho bastante significativo. Y sonr\u00ede. Maruja llor\u00f3 al saber la decisi\u00f3n y Maruja con los aplausos; luego esta muchacha ser\u00eda pasada a la morgue. Despu\u00e9s vino la contienda entre Violeta y Mar\u00eda Elena, que hicieron estremecer al planeta a cuarenta y cinco siglos en el tiempo y quinientos kil\u00f3metros en el espacio. Sin embargo la acci\u00f3n sigue montada; ignorando que pasa, Violeta sigue a un impulso irresistible: mirarse en el espejo pensando en segmentos la muerte de Samuel. Y en un punto, al norte de Monte Piedad, Samuel Rojas capta el pensamiento y apenas Violeta escucha la orden se convierte en un rayo que pega en el hermoso edificio donde reside Samuel, reduci\u00e9ndolo a escombros. Cualquier otro mortal hubiera sido muerto con esa explosi\u00f3n y hasta el pedazo de Samuel cay\u00f3, cay\u00f3 sin fuerzas, pero el amor es eterno: Violeta y \u00e9l se besan entre los escombros de los cuales salen pompas de jab\u00f3n en todos los colores.<\/p>\n\n\n\n<p>El vapor y los gases forman ese fen\u00f3meno extraordinario que culmina con las fuertes detonaciones de las pompas al estallar y el amor de la muchacha contin\u00faa profundizando el aspecto al mismo tiempo que otros ojos siguen con inter\u00e9s toda la acci\u00f3n de los juegos sexuales entre ella y Samuel; son los ojos de Mar\u00eda Elena Silva, cubiertos de brillante hielo, con la misma expresi\u00f3n de una vez en que escribi\u00f3 su nombre y apellido en la mano de Samuel. Violeta y Samuel Rojas dan saltos al impulso telep\u00e1tico, por dimensiones y por espacios, dicen cosas de sangre y huesos de h\u00e9roes, mientras Mar\u00eda Elena se masturba all\u00e1 en Barcelona o Puerto La Cruz, llorando frente al espejo donde antes sonre\u00eda Violeta, as\u00ed, varias o miles de veces le suceder\u00e1 lo mismo: no poder descifrar su variaci\u00f3n seg\u00fan las diferentes fases del absurdo o la fantas\u00eda y la carrera contra el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo el mundo lee en las p\u00e1ginas deportivas de los peri\u00f3dicos: foto leyenda: En la gr\u00e1fica puede verse a la se\u00f1orita Violeta X, ganadora de la I Carrera Contra el Tiempo; al lado, su novio vestido de acr\u00f3bata, se\u00f1or Samuel Rojas, quien es profesional en planteamientos de resurrecciones y aprovecha para invitar al p\u00fablico en general a presenciar su pr\u00f3xima muerte y otra etapa de sobrevivencia. Despu\u00e9s del desarrollo de la noticia, Violeta y Samuel se besan en los ojos, intermitentes, entre reflectores, flash, tropezones, gritos de alegr\u00edas, fanfarrias y descargas de luces verdes, azules, amarillas, rojas. Aplausos. EL SECRETO DE LA RESURRECCI\u00d3N, MAGIA, FANTAS\u00cdA, MUERTE y VICTORIA EST\u00c1 EN EL AMOR, se\u00f1alan los peri\u00f3dicos a grandes titulares en el momento que Samuel hace demostraciones de acrobacia sobre la mesa de cirug\u00eda, Violeta llora en la sala de emergencias y el cuerpo de m\u00e9dicos y enfermeras aplauden las acrobacias, con anest\u00e9sicos, desinfectantes y bistur\u00edes en mano. Violeta con un cigarrillo le quema los ojos a Samuel hasta que \u00e9ste muere de muerte natural, el invocador de prodigios, cambiando de colores sus labios. Y se procede a la operaci\u00f3n quir\u00fargica de aquel magn\u00edfico cuerpo como exhaustivo estudio del coraz\u00f3n y la memoria Samuel\u00edstica. Es toda la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Variaciones de frecuencias<\/h3>\n\n\n\n<p>Consigo dominarme, canto lo mejor que puedo para cambiar mis impresiones, hasta la \u00faltima gota de sangre, y la imagen viva hace de fragmentaciones: espadas y dientes de oro muy afilados, actos de magia, fliscornos que estremecen el cielo, p\u00e1rpados que flotan, falsas maniobras. Y hay que seguir el ritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Alicia tambi\u00e9n consigue dominarse. Cada coito de pie, definitivo, apretado en la mirada, puede producir variaciones de frecuencias en la \u00faltima etapa envolvente de su pelo tan largo, como un escape infinito, azul, para desviar la ruta de mi mano que recorre su espalda. Me acuesto con ella; me observa con los ojos por encima de sus lentes anti-sol. Alicia, en el amor, se tira un pedo y del culo le salen burbujas de colores. Este orgasmo, gradual, es bello, para aterrorizar gustos burgueses. Alguien hace una se\u00f1al de detenernos. Nos cagamos de la risa, con puros toques de magia. Alicia gravita en cada coito, no baja de las nubes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella deja escapar se\u00f1ales de vida, im\u00e1genes descontinuas, sus ojos magn\u00edficos, el mar y las espumas sobre las rocas. Eduardus Sifonti homo domini lupus animus injuriando u ofendendi en eyaculaci\u00f3n, sublime, gestos de lengua mordida, un rayo de luna iluminado el rostro feliz de Alicia, luego la ropa, un medio saludo y adi\u00f3s a las estrellas, orgasmo feliz, orgasmo especial y adi\u00f3s para siempre porque ya sabemos que desde arriba Dios nos empuja al abismo con su dedo \u00fanico. Ciao, Alicia, adi\u00f3s para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ensayo para un cuento de un bichito que se derrumb\u00f3<\/h3>\n\n\n\n<p>Julio Luz de Muerte lleg\u00f3 a un ojo de agua para lavar la cuenca ensangrentada de su ojo derecho que en ese mismo instante chorreaba sobre el agua fresca. Veinti\u00fan a\u00f1os, agudo de entendimiento, a pesar de su ojo destrozado, Julio monologa adentr\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s en el r\u00edo dejando atr\u00e1s un gran charco de sangre, vuelos de p\u00e1jaros asustados y siempre el recuerdo de Silverio Odesa, Ricardo, Damelis, las veces en que fueron a regar con sus huesos tierras de otras partes. De repente se sobresalta. Viene alguien, un hombre con un gran n\u00famero de ilusiones y fantasmas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Jujujuyyy!, \u2013grita el hombre\u2013. Dime jovencito, \u00bfqu\u00e9 haces, tan arruinado y con un ojo roto?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo quieres? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014M\u00e1s o menos como me imagino que vives t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Establecido el di\u00e1logo, Julio Luz de Muerte y el forastero optimista caminan monta\u00f1a arriba desconociendo la forma como se llev\u00f3 a cabo este encuentro en estas selvas desprovistas del m\u00e1s insignificante manto de humus.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY ese ojo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Fue un rayo de luz\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1J\u00e1, j\u00e1\u2026! \u00bfUn rayo de luz?<\/p>\n\n\n\n<p>Y a trav\u00e9s de preguntas, respuestas y risas se inicia el fortalecimiento de los caracteres, mediante pr\u00e1cticas continuas destinadas a borrarlas por la soledad, obscuridad, ruidos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre da un salto, enciende un f\u00f3sforo, lo acerca al ojo vac\u00edo de Julio y le pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfTienes novia?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCon esta cara?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, con la otra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEs que tengo otra? (busca burlonamente).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, lo que eras antes de ser lo que eres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ya cambia! Antecedentes\u2026 S\u00ed, ten\u00eda una novia, todos los j\u00f3venes han tenido novias\u2026 yo tambi\u00e9n\u2026 pero ahora soy uno que llena las filas de los ex-enamorados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ex-enamorados! Eres original para los nombres de las cosas. Pero a\u00fan eres joven. \u00bfQu\u00e9 te pasa?<\/p>\n\n\n\n<p>Se produce un per\u00edodo de transici\u00f3n entre la descripci\u00f3n mental del perfil de su novia y la irregular intensidad con que mira la forma del forastero, su volumen: de repente pir\u00e1mide, cilindro y hasta forma de esfera. Y todo debido a un solo ojo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya te dije \u2013dice Julio\u2013, una vez tuve una novia llamada Luc\u00eda y yo ve\u00eda flores en sus ojos tan distantes, tan m\u00e1s all\u00e1 del horizonte. Una vez, despu\u00e9s de hacerle el amor, ella prefiri\u00f3 un mundo extra\u00f1o y laber\u00edntico bajo la superficie de nuestro planeta. Desde ese d\u00eda la m\u00fasica y el sudor de Luc\u00eda lo llevo en la sangre. Aburrido \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, aburrido. Ser una sola persona, pero si uno lograra multiplicarse y joder contra esa maldita soledad que nos llena.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Se puede ver que has estado mucho tiempo solo, pero no te aflijas que aunque somos s\u00f3lo dos personas, estos momentos, esta recorrida, esta fuga intentaremos pasarlas bien sin aburrirnos. Adem\u00e1s, te contar\u00e9 que no existo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo es eso?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, pr\u00e1cticamente no existo. Se quem\u00f3 el Registro Civil donde estaba inscrito. Sin embargo existo para ti y eso basta.<\/p>\n\n\n\n<p>El forastero call\u00f3, se meti\u00f3 las manos a los bolsillos y caminaba revoleando los ojos hacia arriba, hacia los lados. Esto le caus\u00f3 p\u00e1nico a Julio Luz de Muerte. Sin ser capaz de reaccionar sino hasta que le dio vueltas al rev\u00f3lver, que llevaba en la chaqueta, a manera de ruleta rusa y el se\u00f1or forastero quebr\u00f3 el silencio y sugiri\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y as\u00ed\u2026 pr\u00e1cticamente no existes, en la sociedad, oye, no eres t\u00fa solo, a miles de personas les ha sucedido lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Bueno \u2013dijo Julio\u2013, y de ah\u00ed parte mi vida, cuid\u00e1ndome de los polic\u00edas, de las autoridades, no puedo pasar fronteras\u2026 porque no existo.<\/p>\n\n\n\n<p>Julio se sienta cabizbajo y al rato se da cuenta que est\u00e1 frente al ojo de agua, atr\u00e1s y delante charcos de sangre, recuerda que no se ha movido del sitio, no ha visto a ning\u00fan ser humano y menos dialogado a\u00fan. A los veinti\u00fan a\u00f1os, agudo de entendimiento, a pesar de su ojo destrozado, Julio Luz de Muerte frente al agua fresca es v\u00edctima de un ataque de locura y corre desesperadamente hacia todas las direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Eduardo vuelve a morir<\/h3>\n\n\n\n<p>La cabeza en mal estado, lentes de seguridad por casos de cuerpos extra\u00f1os en los ojos, Eduardo Sifontes respira por una de sus heridas. Tres cuartos de terreno. Buen tiempo. Seis brazos bien presentados y fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Sifontes, derechazos, naturales con el de pecho y adornos en el primer enemigo. Media pu\u00f1alada. Ovaci\u00f3n y vuelta. Faena variada al cuarto. Dos mordiscos, pu\u00f1aladas y descabellado al segundo golpe. Ovaci\u00f3n, dos orejas, ojo y vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Samuel Rojas, faena variada y larga al segundo enemigo. Desplantes. Balazos. Ovaci\u00f3n, dos orejas, coraz\u00f3n y vuelta. Valiente en el quinto, con pases de todas las marcas. Latigazos. Ovaci\u00f3n, tres dedos, u\u00f1a y vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Julio y Elsa, faena adornada y aplaudida al tercer esbirro. Pu\u00f1alada y descabellado al sexto intento. Ovaci\u00f3n, dos ojos y vuelta. En el \u00faltimo, Eduardo fue volteado y realiz\u00f3 faena de ali\u00f1o. Bofetadas y balazos. Aplausos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Sifontes, multiplicado, se frota los ojos, le han ca\u00eddo cuerpos extra\u00f1os, se agarra de las barandas cuando baja por las escaleras fijas para retardar la circulaci\u00f3n y la propagaci\u00f3n del veneno en movimiento. Sue\u00f1os, sobresaltos e intentos de suicidio. Aplausos. Ovaci\u00f3n. Eduardo vuelve a morir. A pesar de que un gran n\u00famero de personas hab\u00eda visitado el dep\u00f3sito de cad\u00e1veres para ver si pod\u00edan identificar a un delator ejecutado, la polic\u00eda no ten\u00eda pista cierta acerca de la identidad de la v\u00edctima ni del victimario. Entre los curiosos yo romp\u00ed tres vidrios y un espejo; se voltearon todos e hicieron un c\u00edrculo en torno a m\u00ed pero la polic\u00eda disolvi\u00f3 la multitud y a pistolas, rev\u00f3lveres y ametralladoras me colocaron de espalda a la pared. El pron\u00f3stico fue bastante claro. Se realiz\u00f3 la tortura a un ritmo m\u00e1s elevado a\u00fan que el espacio y el tiempo. Sent\u00ed la necesidad de averiguar qu\u00e9 hab\u00eda en el fondo de todo esto, lejos de toda autoridad que no fuera mi propia conciencia. La sabidur\u00eda emergi\u00f3 en uniformes de cuadritos rojos y verdes; y sus rostros y cinco manos fantasmas me llevaron a un callej\u00f3n sin salida. Hay voces a los lados, escojo otra calle. Este aislamiento me acostumbra, acorta mi evasi\u00f3n. Y el retraso se acent\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eduardo-sifontes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Violeta se mira en el espejo Da media vuelta y sonr\u00ede sosteniendo la asfixia por sobre todas las cosas, es el mejor reflejo de lo sucedido durante las mil vueltas donde par\u00f3 los relojes en un minuto y treinta y nueve segundos. 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