{"id":13313,"date":"2024-09-18T07:00:13","date_gmt":"2024-09-18T11:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13313"},"modified":"2024-09-18T07:01:07","modified_gmt":"2024-09-18T11:31:07","slug":"los-espacios-liricos-en-la-pintura-de-jorge-muhlemann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/los-espacios-liricos-en-la-pintura-de-jorge-muhlemann\/","title":{"rendered":"Los espacios l\u00edricos en la pintura de Jorge Muhlemann"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><strong>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os 80 del siglo XX tuve la suerte de aproximarme a varios grupos de artistas pl\u00e1sticos en diversas ciudades venezolanas, hallando en ellos mucha riqueza pl\u00e1stica y estilos que caracterizaron las d\u00e9cadas finales del siglo: neo figuraci\u00f3n, abstraccionismo, cinetismo, neorrealismo, surrealismo, cubismo, instalaciones, que lograron tejer un di\u00e1logo muy fruct\u00edfero de expresiones y tendencias; \u00e9stas a su vez dialogaron con las letras, el cine, la m\u00fasica y la fotograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tantos artistas, conoc\u00ed en la ciudad de San Felipe, estado Yaracuy, a un singular creador, Jorge Muhlemann, con quien compart\u00ed fecundas conversaciones acerca del arte y la vida. Due\u00f1o de una personalidad apacible y sonriente, proven\u00eda Muhlemann de las c\u00e1lidas tierras de Coro en el estado Falc\u00f3n. Como otros tantos artistas o poetas, al conocer los vergeles yaracuyanos, qued\u00f3 encantado con ellos. Asentado en San Felipe, se dirigi\u00f3 luego por una temporada a Caracas, a la Escuela Crist\u00f3bal Rojas donde culmina sus estudios de arte. Regresa a Yaracuy a poner en pr\u00e1ctica sus conocimientos y a ense\u00f1ar pintura en la Escuela de Artes Pl\u00e1sticas \u201cCarmelo Fern\u00e1ndez\u201d, mientras se dedica a su arte tratando de conseguir un estilo propio: all\u00ed encontrar\u00eda interlocutores entre artistas yaracuyanos como Hugo \u00c1lvarez, Edgar Gim\u00e9nez Peraza,&nbsp; Vladimir Puche, Wilkar R\u00edos y muchos otros; destacando como dibujante, grabador y dise\u00f1ador gr\u00e1fico, colaborando de manera permanente con diarios, revistas y editoriales donde realiza un notable trabajo con la voluntad de cooperar en diversos proyectos, mostrando siempre el gesto cordial y la actitud abierta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"1080\" class=\"wp-image-13315\" style=\"width: 450px;\" src=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM.jpeg 809w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM-225x300.jpeg 225w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM-767x1024.jpeg 767w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM-768x1025.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, Muhlemann configura su propio estilo, se interna primero por los bosques del color, por transparencias, figuras humanas y animales que le van proporcionando motivos para su arte; as\u00ed va logrando un universo est\u00e9tico sutil, muy delicado, donde advertimos seres transl\u00facidos, damas et\u00e9reas ejecutando paseos por atmosferas siderales, jinetes recorriendo ocasos, caballos en pleno salto, figuras infantiles perdidas entre jardines floreados, cabalgatas entre nubes o guirnaldas: todo ello signado por un aire de fantas\u00eda donde nuestro artista se sit\u00faa; sin duda un espacio po\u00e9tico, de enso\u00f1aci\u00f3n &#8211;que recuerda por momentos las creaciones de un Marc Chagall&#8211; e inunda nuestros sentidos con elementos propios del arte fant\u00e1stico: ah\u00ed donde la imaginaci\u00f3n gana terreno y decide ser ella misma, m\u00e1s all\u00e1 de las convenciones de la raz\u00f3n o de los paisajes naturalistas, Muhlemann se decide por una b\u00fasqueda del s\u00edmbolo, por otra parte incursiona en la abstracci\u00f3n pura y en los ensamblajes color\u00edsticos, en las insinuaciones l\u00edricas para ir tejiendo as\u00ed un estilo propio, muy alejado de los realismos recurrentes y de los f\u00e1ciles calcos paisaj\u00edsticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le atrae a Muhlemann el oficio gr\u00e1fico, el di\u00e1logo con lo literario. Y es as\u00ed como lo vemos dise\u00f1ando libros y revistas, realizando recreaciones impecables de poemas o narraciones, portadas de libros; con todo ello ha conseguido mostrar su trabajo constante dentro del contexto societario que le toc\u00f3 vivir, tomando parte de actividades culturales, po\u00e9ticas, musicales o cinem\u00e1ticas, logr\u00e1ndolo con creces. A este efecto, recuerdo muy bien la colaboraci\u00f3n que Muhlemann prest\u00f3 a la obra de mi padre Elisio Jim\u00e9nez Sierra, realizando portadas de libros suyos como <em>Poemas del monje laico<\/em> (1998)&nbsp; y <em>Voces en el paisaje<\/em><em>. <\/em><em>Antolog\u00eda de la poes\u00eda yaracuyana<\/em> realizada por Pedro Antonio V\u00e1squez bajo mi curadur\u00eda, ambas obras editadas por el Ateneo de San Felipe, cuando \u00e9ste se encontraba acertadamente dirigido por ls profesora Carmen Dudamell. Recuerdo asimismo los excelentes trabajos de Muhlemann para la revista <em>Zonalterna<\/em> (dir. Yoni Osorio) y facilitando sus obras para ilustrar portadas de libros de numerosos poetas yaracuyanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Revisando la trayectoria de Jorge Muhlemann, encontramos que durante su estad\u00eda en Caracas recibi\u00f3 lecciones acad\u00e9micas de grandes artistas venezolanos de la talla de R\u00e9gulo P\u00e9rez, Jacobo Borges, Mateo Manaure, Luis Guevara Moreno, Alejandro Otero y Carlos Prada, entre otros, una verdadera constelaci\u00f3n de maestros de primera magnitud, al comienzo de la d\u00e9cada de los a\u00f1os setentas. A su regreso a San Felipe, expone en los espacios del Museo \u201cCarmelo Fern\u00e1ndez\u201d, la Escuela de Artes Pl\u00e1sticas, el Centro Experimental de Talleres Art\u00edsticos, el Palacio de Gobierno y, en Valencia, en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas y Sociales. Obtiene un Primer Premio en el Sal\u00f3n de Artes Visuales del Museo Carmelo Fern\u00e1ndez y otro Primer lugar en el Sal\u00f3n de Esculturas de Gran Formato, con la obra \u201c\u00c1rbol de Fuego\u201d en 1977, escultura ubicada de manera permanente en la entrada de la avenida intercomunal del Municipio Independencia, estado Yaracuy.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta 1998 Muhlemann se desempe\u00f1a en diversos institutos de educaci\u00f3n media y universitaria, en las c\u00e1tedras de Historia del Arte, Dibujo y Educaci\u00f3n Art\u00edstica. En cuanto a trato personal y momentos compartidos, recuerdo siempre sus visitas al patio de mi casa materna en San Felipe, sus afables conversas y delicadeza en sus gestos, una inteligencia sensible de gran profundidad y una capacidad notable para comprender y respetar la opini\u00f3n de los dem\u00e1s. Nunca estuvo pendiente de ser objeto de homenajes, sino m\u00e1s bien de proseguir en misu trabajo de artista, desarrollando sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n y perfeccionando sus t\u00e9cnicas en la b\u00fasqueda de un espacio l\u00edrico,&nbsp; sus perfectas transparencias y personajes, animales y figuras en solitario, o agrupadas en torno a un tema o s\u00edmbolo, un animal, un \u00e1rbol o una flor: todo ello configurado en movimientos lentos y personajes que parecen flotar en un espacio virgen, en un \u00e1mbito sagrado o intocado, de donde proviene precisamente la magia de su arte, y de donde parece emerger un gran silencio: el mismo que nos invita a la reflexi\u00f3n metaf\u00edsica, a un goce est\u00e9tico cuyo mensaje es esencialmente l\u00edrico, pues no est\u00e1 interesado en confrontar ni violentar nada, ni llamar la atenci\u00f3n sobre necesidades sociales inmediatas, sino invitar al espectador a una reflexi\u00f3n gozosa, de naturaleza c\u00f3smica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1080\" height=\"1077\" class=\"wp-image-13314\" style=\"width: 450px;\" src=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1.jpeg 1080w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1-300x300.jpeg 300w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1-1024x1021.jpeg 1024w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1-150x150.jpeg 150w, https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-17-at-11.57.05-AM1-768x766.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/p>\n\n\n\n<p>En un cuadro que realiz\u00f3 para donarlo a su amiga Gleny Cari\u00f1o titulado \u201cSue\u00f1os de cristal\u201d, uno de los m\u00e1s hermosos que realiz\u00f3, Muhlemann representa a una mujer montada cabalgando un caballo que atraviesa un espacio celeste, color aguamarina o turquesa, y estos colores nos introducen en un universo intemporal, donde la figura femenina se entrega al \u00e9xtasis, mientras el caballo la conduce por una dulce nebulosa en pos de una suerte de embriaguez estelar. Esta obra maestra permanece en el tiempo de nuestro recuerdo, debido precisamente a su intensidad l\u00edrica, a una intemporalidad v\u00e1lida para cualquier \u00e9poca. Como \u00e9sta, muchas otras obras de Muhlemann permanecen en colecciones privadas y en museos como portadoras de una inmensa belleza, de esa perennidad que transmite el verdadero arte.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el recuerdo y el valor del trabajo de este insigne artista nuestro, fallecido en 2020, permanecer\u00e1n siempre en la memoria de todos aquellos que percibieron su arte y apreciaron su personalidad afable; signos que nos permiten reconocer a un gran artista cuando \u00e9ste decide plasmar en su hacer lo mejor de su voluntad creadora, y ofrecernos as\u00ed una imaginaci\u00f3n l\u00edrica de altos vuelos que le permitieron trascender en la historia del arte venezolano.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gabriel-jimenez-eman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n Durante los a\u00f1os 80 del siglo XX tuve la suerte de aproximarme a varios grupos de artistas pl\u00e1sticos en diversas ciudades venezolanas, hallando en ellos mucha riqueza pl\u00e1stica y estilos que caracterizaron las d\u00e9cadas finales del siglo: neo figuraci\u00f3n, abstraccionismo, cinetismo, neorrealismo, surrealismo, cubismo, instalaciones, que lograron tejer un di\u00e1logo muy fruct\u00edfero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13316,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13313"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13313"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13318,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13313\/revisions\/13318"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13316"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}