{"id":13142,"date":"2024-09-07T21:25:52","date_gmt":"2024-09-07T21:25:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13142"},"modified":"2024-09-07T21:26:35","modified_gmt":"2024-09-07T21:26:35","slug":"reinaldo-solar-san-carlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/reinaldo-solar-san-carlos\/","title":{"rendered":"El Reinaldo Solar que muri\u00f3 frente al San Carlos"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Jes\u00fas Sanoja Hern\u00e1ndez<\/h4>\n\n\n\n<p>Nadie ha intentado el estudio de la juventud de Gallegos a trav\u00e9s de su novela primeriza Reinaldo Solar. Con los datos que el mismo Gallegos aportase y con un an\u00e1lisis de los c\u00edrculos intelectuales de entonces, esto es, de los a\u00f1os finales del castrismo y la d\u00e9cada inicial de G\u00f3mez, podr\u00eda lograrse un perfil del mundo de Reinaldo Solar. Sin embargo, por encima de las circunstancias, hay valores y contravalores en esa novela que se convierten en fen\u00f3meno permanente. Las sectas conspirativas, los endemoniados y los subterr\u00e1neos, el ghetto de Soria, la sociedad redentora de Aracil y Delsol, el dilema de los j\u00f3venes intelectuales entre la acci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n, entre la guerra civil y el exilio voluntario est\u00e1n replanteados en la novela galleguiana. Eso otorga, a mi manera de ver, una validez mayor como novela-problema a Reinaldo Solar. En este sentido es no s\u00f3lo la primera novela en orden cronol\u00f3gico de Gallegos, sino la primera en orden conflictivo. \u00a1Y no vaya a resultar casualidad que con lo que se inicia Gallegos \u2014el drama de la juventud\u2014 se cierre su obra novel\u00edstica, pues en La brizna de paja en el viento, su \u00faltima creaci\u00f3n, el eslab\u00f3n perdido del Solar \u201cpunta de raza\u201d se junta con la pugna entre Justo Rigores y Juan Luis Marino.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estudiante sin doctorado, novelista sin novela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de titularse bachiller, Gallegos eligi\u00f3 la carrera de Leyes, \u00fanica que pod\u00eda escoger quien desease distraer el esp\u00edritu en aquellos a\u00f1os de bloqueo. Estaba entonces el fervor universitario en su punto culminante y pocos se daban cuenta de la justeza del pedido de Rufino Blanco Fombona (\u201cescuelas de agronom\u00eda, escuelas de minas\u201d, gritaba desde Maracaibo) porque la pol\u00edtica lanzaba a los estudiantes hacia veredas de violencia. Cuando estaba por graduarse de bachiller Gallegos, el triunfal Castro, para castigar a los estudiantes, cerr\u00f3 la Universidad; luego la abri\u00f3 y halag\u00f3 a muchos de los universitarios y los convirti\u00f3 en sus servidores. Unos cuantos, entre 1905 y 1909, permanecieron al margen, busc\u00e1ndose a s\u00ed mismos. Entre ellos Gallegos, que dej\u00f3 los estudios para dedicarse, como el Solar de las primera etapa, a proyectos de novelas, a dramas sobre la tierra, a contactos entre intelectuales en ciernes. Creo que en Reinaldo Solar, en las intervenciones de Manuel Alcor, pueden encontrarse varias alusiones a la \u00e9poca castrista. El \u201cdirector del \u00fanico peri\u00f3dico que se editaba en Caracas, \u00e1rbitro del pensamiento nacional\u201d es, sin duda, Gumersindo Rivas<sup>2<\/sup>, as\u00ed como el megal\u00f3mano \u201cpresidente danzar\u00edn\u201d es El Cabito<sup>3<\/sup>. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto parece indicar que la mayor parte de la carga vital de la juventud presentada de Reinaldo Solar est\u00e1 sacada de las experiencias de Gallegos en los d\u00edas de Castro. La circunstancia de que Solar aparezca al final en una partida guerrillera por los lados del Never\u00ed da pista para sospechar que Gallegos estaba pensando en alguno de los estudiantes ilusos que se fueron tras La Libertadora, revuelta armada cuyo escenario principal fue el oriente de la Rep\u00fablica. Claro que en los resultados literarios de un creador como Gallegos resulta peligroso fijar, con precisi\u00f3n matem\u00e1tica, los \u201cpuntos de partida\u201d de la idea novelesca. Pero si se tiene en cuenta que Gallegos utilizaba m\u00e9todos realista-naturalistas para la composici\u00f3n de sus obras (\u201cla libreta de apuntes\u201d en Do\u00f1a B\u00e1rbara, Sobre la misma tierra, etc.) no es de tomar como imposible que en \u00e9l hayan estado presentes sucesos hist\u00f3ricos contempor\u00e1neos a \u00e9l, vividos por \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceptado que Reinaldo Solar sea novela vivencial, mucho de Gallegos entonces debe estar all\u00ed. \u00bfSer\u00e1 as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las lecturas de Gallegos y las de Reinaldo Solar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Paz Castillo, al citar la opini\u00f3n m\u00e1s o menos general de que Gallegos le\u00eda poco, aclara que esto podr\u00eda ser cierto comparado con un lector infatigable como Julio Planchart, su compa\u00f1ero, pero que en la etapa de 1912 a 1918 Gallegos frecuent\u00f3 mucho a Ibsen y luego a los rusos, especialmente a Dostoyevski, as\u00ed como a los espa\u00f1oles (P\u00e9rez Gald\u00f3s, Baroja, Ganivet).<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo la impresi\u00f3n, realmente, de que Gallegos no s\u00f3lo ley\u00f3 a los rusos, sino que debi\u00f3 leer a Tolstoi con pasi\u00f3n e intensidad infrecuentes y que estas lecturas fueron algo anteriores a las de Dostoyevski. En Reinaldo Solar hay indicios para concretar esta suposici\u00f3n. Ahora, lo que s\u00ed es indudable es no s\u00f3lo la lectura, sino la influencia de Ibsen. Faltar\u00eda mencionar, y no s\u00e9 por qu\u00e9 Paz Castillo no las a\u00f1ade, evidentes contactos con el pragmatismo y estudios sobre filosof\u00eda oriental en los a\u00f1os en que Gallegos fue profesor en el liceo Caracas, llamado inicialmente Colegio Federal de Varones. Por la misma raz\u00f3n, tres pensadores citados con cierta devoci\u00f3n en las p\u00e1ginas de Reinaldo Solar: Ren\u00e1n, Kempis y Nietzsche. D\u00edaz Seijas se\u00f1ala que Tolstoi, Zola, Dostoyevski, D\u2019Annunzio, P\u00e9rez Gald\u00f3s, Ren\u00e1n, Nietzsche, eran efectivamente los temas en las tertulias de La Alborada<sup>4<\/sup>. Algo se ha dicho, en cuanto a lecturas comentadas por los peripat\u00e9ticos (Gallegos, Rosales, Planchart, Soublette), que hace pensar en unos tolstoyanos menores, en recorrida por los valles, cerros y parroquias de Caracas. En una foto que public\u00f3 \u00c9lite en 1933, con motivo de la muerte de Salustio Gonz\u00e1lez Rincones, de La Alborada, aparecen los peripat\u00e9ticos oyendo la lectura de un drama de Soublette, en la hacienda Valle Abajo. Un paseo por La Vega es recogido por Gallegos en los apuntes \u201cUna aberraci\u00f3n curiosa\u201d, en el cuento \u201cLa encrucijada\u201d y en un cap\u00edtulo de Reinaldo Solar cuando Reinaldo sale con Rosaura (La Gioconda) luego del enfrentamiento de \u00e9sta con su hermana, en una escena donde Gallegos da un paletazo ibseniano en una mujer que luego resolver\u00e1 su crisis rom\u00e1ntica leyendo a Lamartine.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Solar tolstoyano, ave de paso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Solar adolescente es el hombre en apertura, el que no se encuentra, el que en cada libro cree encontrar la llave de la vida. Gallegos, entre las primeras lecturas de Solar, coloca los de Tolstoi. Gallegos presenta a un Solar que evolucionar\u00e1 de las lecturas religiosas y contemplativas a las pol\u00e9micas y materialistas; luego, de lector, Solar pasar\u00e1 a organizador (es la organizaci\u00f3n idealista de Aracil y de Soria); despu\u00e9s el organizador entrar\u00e1 en contacto con \u201clos subterr\u00e1neos\u201d (aqu\u00ed la turbaci\u00f3n existencial con influencia de Dostoyevski); m\u00e1s tarde, Solar es el activista (guerrillero o soldado como el Rusi\u00f1ol de En este pa\u00eds) y finalmente, de aqu\u00ed la fama de pesimista que en sus primeros tiempos gan\u00f3 Gallegos, el cosechador del fracaso y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, la evoluci\u00f3n es desde el m\u00e1s puro idealismo contemplativo hacia el activismo grupal, pasando por las formas de asociaci\u00f3n civil y por las crisis de duda filos\u00f3fica. Esto es m\u00e1s importante de lo que se imagina y resulta extra\u00f1o el poco inter\u00e9s que se le ha prestado a la b\u00fasqueda de Solar que, en el fondo y m\u00e1s en los tiempos en que no ha habido organizaciones pol\u00edticas en el pa\u00eds, es la constante de los grupos intelectuales j\u00f3venes, de la intelligentzia y de los que alguna vez han sentido el llamado, al aletazo mesi\u00e1nico en la frente. Es m\u00e1s, cuando Gallegos desea emplazar a Solar, recurre al procedimiento casi tradicional de la novela venezolana (la historia familiar) y lo expone casi id\u00e9nticamente a como lo hace D\u00edaz Rodr\u00edguez en Sangre Patricia un elegido que se considera punta de raza, cabo \u00faltimo de una sangre noble. Gallegos, antes de asomar a Reinaldo, asoma a su padre, Danel. \u00bfPero c\u00f3mo? Como un artista con trances m\u00edsticos, sumergido \u201cen la plenitud del \u00danico\u201d y que en Londres concibi\u00f3, \u201cbajo la influencia de un c\u00edrculo de ocultistas\u201d, viajar a la India, donde beber\u00eda inspiraci\u00f3n en la fuente misma del budismo. Es interesante destacar las varias menciones a la filosof\u00eda oriental que Gallegos (profesor de Filosof\u00eda, lo se\u00f1ale nuevamente) hace en Reinaldo Solar. Una vez expuesta la vida azarosa del padre de Reinaldo, la novela encuadra a Reinaldo en una serie sucesiva de cambios de esp\u00edritu cuyo primer estadio son la Imitaci\u00f3n de Cristo, La vida de Jes\u00fas y las obras de Tolstoi. Es lo que llamo etapa religiosa y contemplativa de Solar, casi t\u00edpica en la juventud venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada libro era un nuevo rumbo, seg\u00fan Gallegos. La sonata a Kreutzer lo volvi\u00f3 mis\u00f3gino (este misoginismo lo explica freudianamente Ramos Calles, esto es, no por lectura, sino por complejo) y antes de que se embebiera en Resurrecci\u00f3n, Solar anda en la haciendo con los pies descalzos y con una burda blusa, se pone a arar la tierra, lleva a la pr\u00e1ctica el \u201cm\u00edstico socialismo del gran ap\u00f3stol ruso, en cuya pr\u00e9dica, que hace por las noches en el plan del trapiche, en medio de un c\u00edrculo de peones que lo escuchan embobados, se siente un flamante Jes\u00fas poeta que habla bellamente de las cosas de las cuales empieza a dudar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un alto se impone aqu\u00ed. \u00bfAcaso esta primera crisis de Solar no refleja una realidad? \u00bfEl Estado de \u00e1nimo de la juventud entre 1909 y 1913? \u00bfEl de Gallegos en una de sus escapadas peripat\u00e9ticas? Creo que s\u00ed. Tolstoi, no obstante que Pic\u00f3n Febres no lo menciona ni una vez en su afamada historia literaria, hab\u00eda sido traducido al espa\u00f1ol por un venezolano, Domingo B. Castillo, casi al d\u00eda siguiente de la publicaci\u00f3n de La Sonata a Kreutzer. Despu\u00e9s fue reproducido en las revistas literarias. En 1904, cuando se edita el ensayo sobre literatura venezolana de Gil Fortoul, ya \u201cTolstoi y Gorki, sin hablar de los rusos cl\u00e1sicos son muy le\u00eddos\u201d, aunque sin influencia en la novela. Sempr\u00fan, en 1905, m\u00e1s perspicaz que ning\u00fan otro, diferencia el misticismo de Tolstoi de la \u201cverdad de la vida\u201d que prevalece en Gorki (y Gorki caer\u00e1 directamente sobre Pocaterra y algunos del 28). Entre 1905 y 1910, la fama tolstoyana se acrece. No recuerdo qui\u00e9n escribi\u00f3 que, para los d\u00edas de 1910, aqu\u00ed se form\u00f3 una especie de sociedad tolstoyana en la que se militaba Arroyo Lameda (futuro compa\u00f1ero de profesorado, en el Caracas, de Gallegos) y que ten\u00eda entre los principios de los iniciados vestir blusa de liquilique, llevar vida austera y consagrarse a un cristianismo como el de los \u201ccuatro evangelios\u201d. Pero lo que s\u00ed es cierto es que Arroyo Lameda, en la revista Atenas, 15 de diciembre de 1910, public\u00f3 su poema \u201cAl Tolstoi descalzo\u201d, donde lo llama padre m\u00edo; que Arvelo Larriva dio a conocer poco m\u00e1s tarde Leyendo a Tolstoi; que Arreaza Calatrava, en su \u201cFantas\u00eda del crep\u00fasculo\u201d lo ve en las estepas sembrando albas de piedad; que Zumeta lo hab\u00eda elogiado hasta la saciedad en 1908 y Ar\u00e9valo Gonz\u00e1lez en 1910.<\/p>\n\n\n\n<p>Tolstoi, pues, estaba vigente y debi\u00f3 ejercer una influencia poderosa en el Gallegos juvenil que en los valles caraque\u00f1os, con sencillez campesina, sin amor, m\u00e1s bien con odio, hacia la bohemia, encontraba el terreno preparado por intelectuales como Urbaneja Achelpohl, maestro de aislamiento y soledad, pero de amor al pueblo tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Tolstoi, las lecturas son Nietzsche y Rousseau: \u00e9ste lo vuelve esc\u00e9ptico y ateo, y aqu\u00e9l lo apresa con sus manos de energ\u00fameno voluntarista. En la obra, Nietzsche dejar\u00e1 sentir su peso. Y otro, que s\u00f3lo m\u00e1s tarde es mencionado, pero que fue predilecto de Gallegos y asoma las narices en muchos personajes galleguianos: Ibsen. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tr\u00e1nsito nietzche\u00edsta y pasi\u00f3n ibseniana<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche tuvo entrada tard\u00eda en Venezuela, lo que no impide que un cr\u00edtico se\u00f1alara al Juli\u00e1n de Gil Fortoul, como voluntad nietzche\u00edsta. Sempr\u00fan estima que, en lo moral, el alem\u00e1n influy\u00f3 mucho en Blanco Fombona. Y sospecho t\u00edmidamente que Gallegos, a saltos en Reinaldo Solar, ense\u00f1a el tramojo voluntarista. Reinaldo, cuando se enamora de Am\u00e9rica Pe\u00f1a, la juzga capaz de concebir superhombres. Ortigales, en una oportunidad, le dice: \u201cEres el Anticristo\u201d; y en otra, despu\u00e9s de una noche en sobresalto, oy\u00f3 ese Ortigales la voz de Reinaldo, zumbante en sus recuerdos: \u201c\u00a1La vida es del fuerte! \u00a1El mundo es m\u00edo!\u201d. Finalmente, en una tercera oportunidad, no aguanta m\u00e1s y lo califica sencillamente de Superhombre. En verdad, las pruebas de voluntad de Solar eran m\u00e1s te\u00f3ricas que reales y estaba en lo cierto Men\u00e9ndez cuando le pregunt\u00f3 una vez que si ten\u00eda otra cosa que ofrecer que no fueran palabras. Solar, borracho de idealismo y de un activismo hasta entonces despreciable, sin cuant\u00eda, sin solidez, responde: \u201cHechos. Voluntad de hacer. Prop\u00f3sitos de acci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n vendr\u00eda despu\u00e9s. Por ahora, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el ibsenismo de Gallegos? Me aventuro a se\u00f1alar las p\u00e1ginas de la construcci\u00f3n de la iglesia de una nueva religi\u00f3n (Cap\u00edtulo IV de la Primera Jornada) como una muestra de ibsenismo. Este proyecto me trae a la memoria el Brand ibseniano. El Brand de Ibsen, como personaje, es otro pose\u00eddo de la voluntad, un obsedido por el todo o nada. Y Solar, como Brand, se empe\u00f1a en construir una iglesia. Si Brand la termina y luego se niega a abjurar de sus principios de particular\u00edsimo Dios y se ve lapidado y atacado por la multitud, Solar no llega a construirla, pero habla de ella como dep\u00f3sito de una religi\u00f3n monista y que \u00e9l mismo se siente animado, como Brand, del esp\u00edritu de un Dios. Y, claro est\u00e1, Graciela no lo comprende y \u00e9l exclama: \u201cImb\u00e9cil. Me hab\u00eda olvidado que eres mujer\u201d, frase que algunos juzgaran, freudianamente, como muestra de su misoginismo, pero que es m\u00e1s bien producto del voluntarismo, del orgullo ibseniano.<\/p>\n\n\n\n<p>Superficialmente puede se\u00f1alarse como presencia de Ibsen en la novela la acusaci\u00f3n que Mar\u00eda, la pacata hermana de Rosaura, le hace a \u00e9sta, casada y sospechosa de relaciones con Solar. Mar\u00eda le enrostra que Solar le est\u00e1 suministrando libros perversos, entre ellos Casa de mu\u00f1ecas, y que la intenci\u00f3n del hombre es ablandarla en la idea de que alg\u00fan d\u00eda abandone a sus hijos. M\u00e1s adelante, y ya esta cita es menos superficial en cuanto a ibsenismo, Rosaura le replica que ella no est\u00e1 \u201cdispuesta a no seguir siendo burguesa\u201d. Y, por \u00faltimo, ya en un an\u00e1lisis profundo de la personalidad de Rosaura, \u00e9sta se revela ibseniana t\u00edpica cuando se aleja del pa\u00eds para as\u00ed no anular los proyectos de Solar. El af\u00e1n de ver en Rosaura una rom\u00e1ntica tard\u00eda, as\u00ed como en la Adelaida de La trepadora una rom\u00e1ntica impenitente, s\u00f3lo por el hecho de que ambas toquen piano y se enamoren casi prohibidamente de una \u201cvoluntad\u201d como Solar o Hilario Guanipa, me parece franca irreverencia al concepto de romanticismo. Los caracteres femeninos de Gallegos, en general, son ibsenianos y, la mayor parte, mujeres fuertes, de firme prop\u00f3sito, como Do\u00f1a B\u00e1rbara, Ludmilla Weimar, Victoria, la vieja Nicomedes Belisario. Un temperamento dulce y obediente como Adelaida toma la resoluci\u00f3n m\u00e1s antirrom\u00e1ntica posible cuando se niega a ir con Hilario a Caracas. Rosaura se desprende de Solar y abandona a su marido, no qued\u00e1ndose con ninguno, lo que ya es poco rom\u00e1ntico. Y si tocar Chopin como lo hac\u00eda Adelaida y tocar La apassionata como lo hizo Rosaura en la despedida es romanticismo, romanticismo ser\u00eda el de D\u00edaz Rodr\u00edguez cuando pone a la se\u00f1ora de Perales a tocar la Traumerel poco antes del suicidio de Arcos y romanticismo el de D\u00edaz S\u00e1nchez cuando pone a Federico a tocar la misma Apassionata para que bailase Pascua, desnuda y voluptuosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Un examen a fondo de la novel\u00edstica de Gallegos revela su ibsenismo a trav\u00e9s de los personajes femeninos. Ambos fueron grandes creadores de temperamentos, de escondidas y dif\u00edciles almas de mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>De las lecturas religiosas a las fuertes (Ibsen, Nietzsche, Zola). De aqu\u00ed \u2014lo recuerdo con intenci\u00f3n\u2014 la etapa organizativa. Pero hubo entre una y otra cosa la expatriaci\u00f3n, el exilio voluntario. Conste que en Venezuela la expatriaci\u00f3n es una categor\u00eda hist\u00f3rica, no un motivo para literaturizar, y que este planteamiento de Gallegos es ya un acercamiento pleno a la realidad, a la que ven\u00eda eludiendo a trav\u00e9s de las f\u00f3rmulas de la \u201crealidad interior\u201d, no menos v\u00e1lidas desde luego, pero que no constituyen categor\u00eda exterior, concreta, inevitable, como la expatriaci\u00f3n, al partido pol\u00edtico, la conspiraci\u00f3n y la guerra civil. Dejo a un lado este tema, tal vez uno de los m\u00e1s seductores como materia literaria y como hecho documentado, para entrar en la Asociaci\u00f3n Civilista, no sin dejar de recordar, para que se vea la potencia real de las categor\u00edas como la expatriaci\u00f3n, que Gallegos, en 1930, hubo de realizar por largo tiempo lo que Solar realiz\u00f3 apenas por dos meses: emigrar como m\u00e9todo de repudio a una situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Asociaci\u00f3n Civilista, cuyo Manifiesto redact\u00f3 Solar despu\u00e9s de su triunfal conferencia en la Academia de Bellas Artes, representa una frustraci\u00f3n de la realidad, por exceso de idealismo. Solar \u2014y en consecuencia Gallegos\u2014 pretender ir hacia Venezuela, hacia el \u201cdolor de patria\u201d, discute acaloradamente con esas dos figuras propias \u00cddolos rotos<sup>5<\/sup> o de Pasiones \u2014Men\u00e9ndez y Alcor\u2014, se revela \u2014a mi juicio\u2014 inferior a estos dos personajes de la mensura de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica, funda la Asociaci\u00f3n Civilista. Aqu\u00ed se va a tropezar Solar con la misma desilusi\u00f3n con que tropez\u00f3 Alberto Soria frente a los pol\u00edticos corrompidos, los periodistas venales, los acad\u00e9micos y los oportunistas. En su ideal, aunque discuti\u00e9ndolo, lo acompa\u00f1an Emaz\u00e1bel y Romero, especie de prefiguraciones de Alcor y Men\u00e9ndez, as\u00ed como Soria lo es de Soler y Teresa Far\u00eda de Rosaura, siempre con una diferencia sustancial: el plano de tratamiento del problema, que en Gallegos se ha hecho m\u00e1s realista puesto que llevar\u00e1 a Solar hasta el campo de guerrillas y no a la abstenci\u00f3n esteticista de Alberto Soria.<\/p>\n\n\n\n<p>La Asociaci\u00f3n Civilista fracasar\u00e1 porque es un escamoteo de conciencia en Solar. Gallegos, en este momento, introduce definitivamente un elemento que figurar\u00e1 en otras de sus novelas con particular insistencia y que es como una visi\u00f3n simb\u00f3lica y sublimada del buen caudillo que nunca aparece: el Mes\u00edas, el que llegar\u00e1. Es decir, imanta a Solar (\u201ct\u00fa eres el Sol\u201d) con la luz del hombre de la buena nueva. Incluso, son los estudiantes, otra categor\u00eda hist\u00f3rica en Venezuela, quienes dicen de Solar que \u00e9l es un Mes\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando la Asociaci\u00f3n Civilista se hunde, agarrada en la malla de los oportunismos y las corrupciones, Sierralta, como para dar m\u00e1s noci\u00f3n de la sensaci\u00f3n redentora, pero idealista de Solar, le dice: \u201cConv\u00e9nzase, Solar: nuestro reino no es de este mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La Asociaci\u00f3n, pues, no era m\u00e1s que intento de gregarizar, de compactar idealismos. Es la manifestaci\u00f3n colectiva y organizada del esp\u00edritu m\u00edstico, antihist\u00f3rico, del primer Solar. La misma insistencia de Reinaldo acerca de que la Asociaci\u00f3n no es un partido pol\u00edtico, demuestra, por un lado, la insuficiencia hist\u00f3rica de Reinaldo y, por el otro, el concepto pesimista e idealista del Gallegos de 1913 que consent\u00eda en formas organizativas de lucha, pero echaba atr\u00e1s la posibilidad de los partidos solo porque \u00e9stos se hab\u00edan mostrado incapaces para la soluci\u00f3n de las cuestiones nacionales. Si el camino no era la Asociaci\u00f3n, con sus conferencias ret\u00f3ricas y sus manifiestos fuera del marco real, \u00bfentonces no ser\u00eda la subversi\u00f3n, la secta de los subterr\u00e1neos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacia los conspiradores y terroristas: el subterr\u00e1neo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una etapa superior a la Asociaci\u00f3n Civilista es la del c\u00edrculo de Los Subterr\u00e1neos. Aquella era una reproducci\u00f3n de la Sociedad Amigos de la Ciencia (\u201cesta sociedad \u2014dice un personaje de Pasiones\u2014 no es un Club Pol\u00edtico\u201d) y del ghetto de \u00cddolos rotos. Pero Los Subterr\u00e1neos son ya una manifestaci\u00f3n revolucionaria contra el orden, no una instituci\u00f3n dentro del orden. Aqu\u00ed voy a hacer una temeraria hip\u00f3tesis: a diferencia de muchos cap\u00edtulos de Reinaldo Solar, que fueron publicados como cuentos en revistas nacionales y escritos en 1913 (\u201cEl par\u00e9ntesis\u201d, \u201cLa ciudad muerta\u201d, \u201cLa encrucijada\u201d, etc.), este cap\u00edtulo casi seguramente fue renovado, reescrito despu\u00e9s de 1918, si es que Gallegos lo ten\u00eda elaborado. Sospecho que no s\u00f3lo lo influy\u00f3 directamente Dostoyevski sino tambi\u00e9n, tan permeable como es Gallegos a reflejar la externidad, la realidad hist\u00f3rica, concretamente las reuniones de los estudiantes y militares que terminaron en abortada conspiraci\u00f3n en enero de 1919<sup>6<\/sup>. No como relaci\u00f3n detallada ni como espejo del esp\u00edritu de aquellos conjurados, sino como mezcla del terribilismo dostoyevskiano y de los primeros brotes, en nuestra realidad, de conspiraciones y reuniones catilinarias con sentido revolucionario. No se olvide que para esta \u00e9poca muchos oyen a Ferdinandov, tan ligado a los c\u00edrculos intelectuales y juveniles del 19 y sobre todo al de los pintores, tantas veces emergente en la novela Reinaldo Solar. Desde luego, hay que incluir elementos tomados de las discusiones de La Alborada y el C\u00edrculo de Bellas Artes.<\/p>\n\n\n\n<p>No habr\u00eda que ir tan lejos como en la interpretaci\u00f3n de los Karamazov que Camus hace en El hombre rebelde. M\u00e1s cerca, ac\u00e1, Serrano Poncela ha analizado el tema del subsuelo en Dostoyevski, el del hombre del subterr\u00e1neo. Se trata, pues, no s\u00f3lo de la rebeli\u00f3n sino el esp\u00edritu demon\u00edaco y el de autodestrucci\u00f3n. Asombra que Gallegos haya llamado precisamente C\u00edrculo de Los Subterr\u00e1neos a estos carbonarios, a esta secta secreta, y que lo haya precisado en t\u00e9rminos de Dostoyevski: \u201cformamos parte \u2014dice L\u00f3pez\u2014 de esa evoluci\u00f3n sorda y latente que se agita en el subsuelo de toda sociedad caduca\u201d. M\u00e1s tarde, otro subterr\u00e1neo afirma que por ahora viven en el subsuelo pero que est\u00e1n pensandosalir a la luz con un peri\u00f3dico. All\u00ed surge la discusi\u00f3n entre Solar y varios de los subterr\u00e1neos, sencillamente porque Solar es un idealista institucional y \u00e9stos unos subvertidores del sistema, los m\u00e1s sensatos a trav\u00e9s de los partidos pol\u00edticos y los m\u00e1s directos a trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n armada que a Solar le parece barbarie e implantaci\u00f3n de hecho del individualismo. Altivas, el guerrillero-poeta se defiende (\u201c\u00e9l es un hombre de  acci\u00f3n: de los que ustedes, Solar, llaman impulsivos\u201d), y Solar se va caviloso, aceptando el insulto de ser un intelectual, pero no desconociendo que en la sociedad secreta pudiese haber \u201cvoluntades y condiciones utilizables\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya al final del cap\u00edtulo surge el tantas veces citado ap\u00f3strofe de Solar contra la Universidad, el d\u00eda del grado de Men\u00e9ndez: \u201c\u00a1Casa de los segundones! \u00a1Hermana menor de la revuelta armada! \u00a1T\u00fa tambi\u00e9n tienes la culpa!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando llega el momento de la acci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De esta increpaci\u00f3n de Solar han salido ex\u00e9gesis falsas. No es a la Universidad a quien insulta Solar, sino a los que dentro de ella se han prestado para el ser vicio antipopular: Men\u00e9ndez y Alcor no entran en el insulto de Solar. \u00a1Y eran universitarios!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero puede concederse que la frase est\u00e1 bien interpretada como insulto lapidario contra la Universidad. \u00bfY qui\u00e9n lo dice? \u00bfAcaso Soria no se espant\u00f3 por la profanaci\u00f3n de las estatuas en Bellas Artes y se ampar\u00f3 en ese repudio para desertar de una causa en que nunca crey\u00f3? Soria era el D\u00edaz Rodr\u00edguez de la hacienda, el cuidadoso del arte, lo que no impidi\u00f3 que ambos emigraran y abjuraran. Solar era un idealista que todav\u00eda andaba en busca de la realidad que no hac\u00eda m\u00e1s que ofrecer, manejar la palabra en medio de entregas al amor de Rosaura, vacilante entre ser santo o h\u00e9roe. Un atormentado que no encontraba el nudo del compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste, que as\u00ed apostrof\u00f3 a la Universidad como hermana menor de la revuelta armada, corre a echarse en brazos de su amante y cuando reacciona es para\u2026 \u00a1lanzarse a la revuelta armada! De all\u00ed huye horrorizado y es llevado a prisi\u00f3n. Delira. Y agoniza frente a la explanada del cuartel San Carlos, viendo c\u00f3mo bajaba la bandera nacional el D\u00eda del Libertador. Era la Patria que ca\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n resulta as\u00ed un fracaso en Solar. En la realidad, los estudiantes, a\u00f1os despu\u00e9s del grito de Solar, invad\u00edan el pa\u00eds: unos por occidente, otros por oriente, Zuloaga Blanco mucho m\u00e1s all\u00e1 del Never\u00ed. Otros en las c\u00e1rceles, donde no entreg\u00f3 su vida Reinaldo. Y en el mismo a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de la novela (1920), La Rotunda ve\u00eda agonizar intelectuales, obreros, sacerdotes. Todos estaban luchando por una Venezuela distinta, m\u00e1s acriba en las sociedades secretas, m\u00e1s organizadas, con partidos pol\u00edticos que no desaparecieran al soplo de las dictaduras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y viene la pregunta. \u00bfSolar qui\u00e9n? \u00bfLas acusaciones, los subterr\u00e1neos, los partidos, el Mes\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1 Personajes de La brizna de paja en el viento.<\/p>\n\n\n\n<p>2 Director de El Constitucional, peri\u00f3dico que, junto a La Restauraci\u00f3n Liberal, ser\u00eda  uno de los pocos medios dedicados a alabar y difundir mensajes del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>3 Cipriano Castro era llamado de esta manera debido a que era la traducci\u00f3n de le petit caporal, como se le llamaba a Napole\u00f3n Bonaparte.<\/p>\n\n\n\n<p>4 Fue una revista diriga por R\u00f3mulo Gallegos, la cual contaba con art\u00edculos literarios, pol\u00edticos y educativos. Gallegos utiliz\u00f3 esta revista para difundir algunas de sus ideas reformistas. La revista naci\u00f3 en 1909 gracias a un poema de Leopoldo Lugones (\u201cLa voz contra la roca\u201d) y la colaboraci\u00f3n de Julio Planchart, Julio Rosales, Enrique Soublette y Salustio Gonz\u00e1lez Rincones.<\/p>\n\n\n\n<p>5 Novela de Manuel D\u00edaz Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p>6 Se refiere posiblemente a la conspiraci\u00f3n realizada contra el capit\u00e1n Luis Rafael Pimentel en la que Gustavo Machado estuvo involucrado.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jesus-sanoja-hernandez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Publicado en: https:\/\/www.archivosanojahernandez.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas Sanoja Hern\u00e1ndez Nadie ha intentado el estudio de la juventud de Gallegos a trav\u00e9s de su novela primeriza Reinaldo Solar. Con los datos que el mismo Gallegos aportase y con un an\u00e1lisis de los c\u00edrculos intelectuales de entonces, esto es, de los a\u00f1os finales del castrismo y la d\u00e9cada inicial de G\u00f3mez, podr\u00eda lograrse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13143,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13142"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13142"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13144,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13142\/revisions\/13144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}