{"id":13132,"date":"2024-09-07T20:32:34","date_gmt":"2024-09-07T20:32:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=13132"},"modified":"2024-09-07T20:32:34","modified_gmt":"2024-09-07T20:32:34","slug":"aldous-huxley-experimentacion-distopia-y-viajes-alucinantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/aldous-huxley-experimentacion-distopia-y-viajes-alucinantes\/","title":{"rendered":"Aldous Huxley: experimentaci\u00f3n, distop\u00eda y viajes alucinantes"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><strong>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><em>A mi amigo Ricardo Romero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pocas personalidades literarias han contado con una carrera tan fascinante y m\u00faltiple como Aldous Huxley. Al revisar bien su trayectoria, advertimos que se trata de una figura prominente de la cultura occidental en el siglo XX, quien realiz\u00f3 una cr\u00edtica enriquecedora a la llamada civilizaci\u00f3n occidental, abordando asuntos relevantes en el orden moral y cient\u00edfico, de instituciones y costumbres que han venido marcando los siglos XX y XXI tanto en sus ensayos y novelas, como en las posiciones p\u00fablicas que adopt\u00f3 para abordar tal cantidad de temas y preocupaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Aldous Huxley proviene de familias de trayectoria intelectual; su abuelo Thomas Henry Huxley fue un bi\u00f3logo famoso, as\u00ed como su padre Leonard Huxley; mientras su madre Julia Arnold fue una de las primeras mujeres en estudiar en Oxford y a su vez era sobrina del reconocido poeta Mathew Arnold. Aldous tuvo tres hermanos, Julian, Trevenan y Margaret, siendo Julian, su hermano mayor, un c\u00e9lebre bi\u00f3logo y divulgador cient\u00edfico. Aldous se form\u00f3 en el Colegio Ethon y acarici\u00f3 por mucho tiempo la idea de estudiar medicina, pero desisti\u00f3 a causa de una lesi\u00f3n sufrida en su vista, una queratitis le dej\u00f3 ciego por m\u00e1s de un a\u00f1o; al superar la enfermedad, escribi\u00f3 un libro titulado <em>El arte de ver<\/em>. Opta entonces por estudiar literatura en Oxford; mientras lo hace, su hermano Trevenan sufre una depresi\u00f3n severa, huye de la cl\u00ednica donde se encuentra y luego se suicida. Aldous entonces decide tomar la escritura como profesi\u00f3n, funge como profesor en Ethon y escribe y publica dos libros de poemas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una obra profusa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1919 contrae matrimonio con Marie Nys, quien le da su \u00fanico hijo, Mathew. Huxley contin\u00faa su carrera colaborando en revistas importantes de su pa\u00eds practicando la cr\u00edtica de arte, teatro, m\u00fasica y libros; trabajos que ser\u00edan recogidos luego en un volumen titulado <em>Al margen<\/em> (1925). Justo en estos a\u00f1os comienza a tomar contacto con escritores como Middleton Murry, Katherine Mansfield y David Herbert Lawrence; con \u00e9ste \u00faltimo, Huxley traba una intensa amistad. Luego incursiona en el g\u00e9nero del cuento con su libro <strong><em>Limbo<\/em><\/strong> (1920), al cual seguir\u00e1n otros vol\u00famenes de narraciones cortas como <strong><em>La envoltura humana<\/em><\/strong> (1922), <strong><em>Mi t\u00edo Spencer<\/em><\/strong> (1924) y <strong><em>Fogonazos<\/em><\/strong> (1930).<\/p>\n\n\n\n<p>Decidido ya a tener la literatura como norte, se muda con su hijo y esposa a Italia, vive en Pisa y Florencia y all\u00ed escribe su primera novela: <strong><em>Los esc\u00e1ndalos de Chrome<\/em> <\/strong>(1921), obra protagonizada por un grupo de escritores esnobistas y c\u00ednicos, alojados durante una temporada en una casa de campo en Chrome, donde se entregan a interminables discusiones filos\u00f3ficas y literarias. Muchos cr\u00edticos han visto en esta obra una cr\u00edtica de Huxley al esnobismo intelectual de su tiempo y entorno, practicado por la gran burgues\u00eda brit\u00e1nica. La obra fue muy bien recibida por los lectores y la cr\u00edtica. Despu\u00e9s, Huxley se dispone recorrer en auto, al lado de su familia, algunas ciudades europeas, cuya experiencia quedar\u00eda luego reflejada en un volumen de cr\u00f3nicas y ensayos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuevos libros, nuevos viajes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sigue una segunda novela, <strong><em>Danza de s\u00e1tiros<\/em><\/strong> (1923) la cual permite reconocer, desde su propio t\u00edtulo, la flema inglesa necesaria para remover las bases de lo establecido. Sigue la obsesi\u00f3n por los trayectos junto a su esposa e hijo, emprendiendo un viaje a T\u00fanez, luego a India, Singapur, Birmania, Malasia, China, Jap\u00f3n y Estados Unidos, recogiendo las impresiones de estos lugares en otro volumen, pero ya lleva consigo la idea de escribir una novela que ser\u00eda otra de sus obras m\u00e1s reconocidas: <strong><em>Contrapunto<\/em><\/strong> (1928) donde nuestro escritor se propone renovar las estructuras formales del g\u00e9nero novela usando una estructura musical, alternando acciones simult\u00e1neas y numerosos personajes que tienen peque\u00f1as aventuras intelectuales o amorosas, donde el \u00fanico suceso \u201cfuerte\u201d de la trama es un asesinato. <strong><em>Contrapunto<\/em><\/strong> ha sido considerada por buena parte de la cr\u00edtica como la mejor novela de Huxley.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de los a\u00f1os veinte, el matrimonio Huxley se radica en Francia, viajando siempre a Italia y Espa\u00f1a, donde nuestro escritor asiste a eventos y congresos. En una de sus casas francesas cercanas al mar, se dedica tambi\u00e9n a pintar y a recibir visitas de sus amigos. Se compromete con algunos diarios a escribir columnas cr\u00edticas, mientras se prepara a acometer varios retos dentro de la ficci\u00f3n y el ensayo, formas que para \u00e9l se asemejan en su intenci\u00f3n de experimentar. La enorme capacidad de trabajo de Huxley se pone de manifiesto cuando labora en varios proyectos simult\u00e1neos y de manera veloz; se cree que en apenas cinco meses culmina la redacci\u00f3n de <strong><em>Un mundo feliz<\/em><\/strong> (1932), obra compleja de innovaci\u00f3n cient\u00edfico&#8211;ficcional que comentaremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>En su incansable errar, Huxley y su familia se desplazan hacia M\u00e9xico, Guatemala y Honduras. A su regreso a Francia Huxley acomete la escritura de otra novela suya,<em> <strong>Ciego en Gaza<\/strong><\/em> (1936) donde aborda asuntos pol\u00e9micos: sexo, drogas, misticismo, alienaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, temas que se imponen en la sociedad del aquel momento. En \u00e9sta se alude simb\u00f3licamente al guerrero Sans\u00f3n, cuando los filisteos se refirieron a \u00e9l como a un hombre \u201csin ojos en Gaza\u201d, seg\u00fan unos versos de John Milton. Despu\u00e9s de atraparlo, los filisteos lo dejan ciego y lo atan a una piedra de molino, mientras Sans\u00f3n se arrastra en c\u00edrculos sin poder escaparse. Tal alusi\u00f3n la traslada Huxley al siglo XX y a su vida personal mediante un lenguaje clar\u00edsimo, que desgasta sus efectos narrativos&nbsp; al convertir la obra en un libro conceptual, riguroso, poblado de elucubraciones filos\u00f3ficas que lo vuelven pesado. Una vez m\u00e1s, las conceptuaciones en la obra de nuestro autor se imponen sobre el arte ficcional, las ideas sobre la frescura del relato.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra novela temprana, <strong><em>La sonrisa de la Gioconda<\/em><\/strong> (1931) la acci\u00f3n tambi\u00e9n se reduce a unos pocos personajes en una casa, donde reside un tal Mr. Hutton, acompa\u00f1ando a una esposa enfermiza y caprichosa acostumbrada a tener personas a su lado que la complazcan, con visitas permanentes de m\u00e9dicos, enfermeras y personas del servicio. Hutton disfruta de todas las comodidades, libros, cuadros, m\u00fasica, bebidas, y de s\u00fabito se ve seducido por la sonrisa enigm\u00e1tica de una mujer que le recuerda a la Gioconda de Leonardo, y ello va generando un ambiente de pesadez, una atm\u00f3sfera cargada de efectos insospechados. Un relato de la ofuscaci\u00f3n, una narraci\u00f3n que a mi modo de ver proyecta un \u00e1mbito enrarecido de convivencia, y \u00e9ste a su vez propicia una reflexi\u00f3n sobre la compleja y ambigua condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, en<em> <strong>El tiempo debe detenerse<\/strong><\/em> (1944) nos encontramos con la que considero la <em>Bildungsroman<\/em> de Huxley: ah\u00ed se narra la historia de un adolescente inspirador de sentimientos nobles; \u00e9ste conoce al sabio librero Bruno&nbsp; Rontini quien lo inicia en la espiritualidad; mientras su t\u00edo Eustace lo logra en la educaci\u00f3n profana; as\u00ed la novela se presenta como una de las m\u00e1s frescas y po\u00e9ticas de Huxley, quien sin demasiados aspavientos filos\u00f3ficos o conceptuales logra, a mi entender, entregarnos la que considero una obra maestra en la tradici\u00f3n de las <em>novelas de formaci\u00f3n,<\/em> desde Goethe con <strong><em>Las penas del joven<\/em><\/strong><em> Werher <\/em>hasta Robert Musil con <strong><em>Las tribulaciones del estudiante Torless<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, Huxley intentar\u00e1 en <strong><em>El genio y la diosa<\/em><\/strong> (1955) un argumento novelesco donde el doctor Henri Martens se ve contrariado por la llegada a su casa del joven cient\u00edfico John Rivers, quien se enamora de su esposa Katy. El viejo profesor enferma y Katy invita a su lecho al joven Rivers, y se ve afectado por el alto grado de fascinaci\u00f3n de esta mujer, con los atributos de una diosa. La obra fue llevada al teatro y al cine en a\u00f1os subsiguientes. Es curioso observar c\u00f3mo Huxley convierte los conflictos cient\u00edficos en conflictos personales, y luego a \u00e9stos los lleva a un grado de problematicidad para ofrecer al lector reflexiones en ambas direcciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Caminos de espiritualidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al parecer, Huxley no se sent\u00eda a gusto en Inglaterra, su pa\u00eds natal, cuya sociedad percib\u00eda acaso como autosuficiente o <em>snob<\/em>; de ah\u00ed su b\u00fasqueda de vitalidad, paz o espiritualidad en otras culturas y regiones. Por suerte, su esposa e hijo le acompa\u00f1aron en sus aventuras. Al fin, la familia decidi\u00f3 asentarse en Estados Unidos. El esp\u00edritu de Huxley era pacifista, mas no se enga\u00f1aba con las insinuaciones de las nuevas utop\u00edas; pese a su amplitud de visi\u00f3n, no pudo imaginar cuan pronto se cern\u00eda una bancarrota moral sobre occidente, ante todo en Europa y Estados Unidos, donde se acrecienta m\u00e1s y m\u00e1s la voluntad belicista.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos se instaura una industria del entretenimiento a trav\u00e9s del cine, a su vez un recurso ideol\u00f3gico, un medio donde confluyen artes y artistas, guionistas, escritores, actores, argumentos, todo parece concentrarse en este fen\u00f3meno sin precedentes, que al mismo tiempo expresa una suerte de Babel cultural. Justo al llegar Huxley y su familia a Los \u00c1ngeles, traban amistad con actores y directores como George Cukor, Charles Chaplin y Alexander Korda, aceptando incluso la oferta de escribir un gui\u00f3n en co-autor\u00eda con Jane Murfin y Helen Jerome, para un filme basado en la conocida novela de Jane Austen <strong><em>Orgullo y prejuicio<\/em><\/strong>. Tambi\u00e9n, de sus nexos con el s\u00e9ptimo arte surge su novela <strong><em>Viejo muere el cisne<\/em><\/strong> (1939), f\u00e1bula moral donde con mordacidad nuestro autor pone en escena a un millonario estadounidense, quien contrata a un periodista ingl\u00e9s para que le ordene unos manuscritos, mientras un m\u00e9dico se entrega al ins\u00f3lito proyecto de prolongar artificialmente la existencia humana. Todo ello viene a complementar la visi\u00f3n dist\u00f3pica de la vida que tanto obsesion\u00f3 a Huxley.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de atravesar una serie de experiencias vitales e intelectuales, Huxley se acerca al pensamiento m\u00edstico. M\u00e1s que \u201cpensamiento\u201d pudiera decirse \u201cexperiencia\u201d, en un sentido de liberaci\u00f3n de fuertes ataduras de la civilizaci\u00f3n occidental en lo referente a consumo, lujuria, codicia, guerra, ideolog\u00eda, alienaci\u00f3n por sustancias y f\u00e1rmacos. Huxley y otros escritores como Herman Hesse tambi\u00e9n vislumbraron en el misticismo una salida como una verdadera espiritualidad. De hecho, desde 1941 Huxley participa con Christopher Isherwood en la Sociedad Vedanta de Los \u00c1ngeles, donde conoce a Swami Prabbavanda, un gur\u00fa que le inicia a una lectura profunda de <strong><em>El Libro de los Muertos<\/em><\/strong><em>,<\/em> de donde surge su libro de reflexi\u00f3n por antonomasia: <strong><em>La filosof\u00eda perenne<\/em><\/strong>(1945). Aclaremos aqu\u00ed que la construcci\u00f3n \u201cfilosof\u00eda perenne\u201d no es original de Huxley; m\u00e1s bien est\u00e1 relacionada con la filosof\u00eda oriental espiritualista, la cual dio origen al t\u00e9rmino y concepto de <strong><em>perennalismo<\/em><\/strong> donde se dan cita una serie de ideas relacionadas a una escuela de pensamiento, basada en una espiritualidad recurrente, de motivos comunes en todas las religiones, e insisten en las tradiciones m\u00edsticas de cualquier \u00e9poca o cultura, compartiendo verdades similares y desarrollando sus conocimientos, m\u00e1s all\u00e1 de los bloques hist\u00f3ricos de la filosof\u00eda occidental. Se han citado las fuentes del neoplatonismo y su idea de Unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se han citado para el perennalismo antecedentes en Leibniz, cuando este fil\u00f3sofo \u2013que fue talvez la mentalidad m\u00e1s c\u00f3smica de la filosof\u00eda europea&#8211; se\u00f1ala que el pensamiento trascendente se ubica m\u00e1s all\u00e1 de las categor\u00edas argumentativas; m\u00e1s bien muestra un esp\u00edritu de unidades o divinidades m\u00e1s all\u00e1 del mundo material. No se trata aqu\u00ed de disciplinas, sino de necesidades internas que tienen que ver con una psiquis o una \u00e9tica, ll\u00e1mesele gnosis, intuici\u00f3n o hermen\u00e9utica. Todo ello es invocado por Aldous Huxley en este libro, donde se refiere a m\u00faltiples fuentes como las plat\u00f3nicas, aristot\u00e9licas o escol\u00e1sticas, as\u00ed como a las concepciones hind\u00faes del <strong><em>Sanatana Dharma,<\/em><\/strong> norma eterna e inmutable. Tambi\u00e9n es muy conocida la cercan\u00eda de Huxley con el fil\u00f3sofo hind\u00fa Jiddu Krishnamurti.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta breve rese\u00f1a desea indicar el temperamento inquieto y polif\u00f3nico del escritor, su incesante esp\u00edritu de rebeli\u00f3n frente a un medio que insiste en imponerle normas y reglas. Nuestro escritor va conociendo la mentalidad tecnocr\u00e1tica de occidente; lo que se advierte en varias de sus obras es, entre otras cosas, una cr\u00edtica al conformismo burgu\u00e9s, a la elementalidad de la clase media y a la manipulaci\u00f3n m\u00e9dico-farmacol\u00f3gica de la industria, a fin de mantener a una poblaci\u00f3n adormecida, lista a consumir mensajes f\u00e1ciles y placeres instant\u00e1neos. No olvidemos que nuestro novelista y su familia se hallan en medio de una guerra mundial, se desplazan por varios pa\u00edses precisamente en busca de m\u00e1s libertad y de otras experiencias donde puedan hallar ideas nuevas, otras posibilidades de comprender el mundo, m\u00e1s all\u00e1 de los estrictos par\u00e1metros acad\u00e9micos o sociales de occidente, y \u00e9stos bien podr\u00edan anidar en la espiritualidad hinduista, donde finalmente se refugi\u00f3. En su novela\u2014ensayo ya citada <strong><em>Ciego en Gaza<\/em><\/strong>(1936) Huxley desarrolla el conflicto entre lo intelectual y lo sensual mediante una mirada esc\u00e9ptica al mundo que le rodea; de hecho, la forma del ensayo es la que m\u00e1s practica hacia el final de su vida, al punto de considerarse a s\u00ed mismo un ensayista que novela. Otros vol\u00famenes suyos de ensayo son <strong><em>El \u00e1rbol de olivo y otros ensayos<\/em><\/strong>(1936), <strong><em>M\u00fasica en la noche<\/em><\/strong> (1931), <strong><em>Fines y medios<\/em><\/strong>(1937), <strong><em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em><\/strong> (1954), <strong><em>Arte, amor y todo lo dem\u00e1s<\/em><\/strong>(1925), <strong><em>Cielo e infierno<\/em><\/strong> (1954), <strong><em>Ciencia, libertad y paz<\/em> <\/strong>(1946). Mientras en la forma de la novela tambi\u00e9n destacan <strong><em>Mono y esencia<\/em><\/strong>(1946), <strong><em>La sonrisa de la Gioconda<\/em><\/strong> (1948) y <strong><em>Los demonios de Loudun<\/em><\/strong> (1952), \u00e9sta \u00faltima escrita en plena \u201ccaza de brujas\u201d, es decir de comunistas, durante el ejercicio pol\u00edtico del senador estadounidense Joseph McCarty.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mono y esencia<\/em>, por ejemplo, es otra de las novelas donde su autor nos ofrece una aventura de experimentaci\u00f3n, al jugar con t\u00e9cnicas cinematogr\u00e1ficas para invitar al lector a una suerte de tablero de posibilidades, y as\u00ed enfrentarnos al origen y al futuro de la especie humana desde un punto de vista evolutivo, suerte de rompecabezas donde se invita al lector a interactuar con la trama movible del libro; de seguro Julio Cort\u00e1zar debe haberla le\u00eddo con fruici\u00f3n, pero nunca declar\u00f3 su influjo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Drogas alucinantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las facetas conocidas de Huxley fue la experimentaci\u00f3n controlada con drogas alucinantes. a partir de la d\u00e9cada de los cincuentas. Para entonces, la mezcalina y el \u00e1cido lis\u00e9rgico eran usados para tratar la esquizofrenia. Huxley traba amistad con el doctor Humprey Osmond. Bajo la supervisi\u00f3n de este m\u00e9dico, Huxley decide probar con las posibilidades perceptivas de la mente; para luego narrarlas en su obra <strong><em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em>;<\/strong> all\u00ed se adentra en los efectos del LSD, experiencia que complet\u00f3 en otra obra suya, <strong><em>Cielo e infierno<\/em><\/strong> donde se esfuerza por hacer s\u00edntesis acerca de las nociones de religi\u00f3n, arte y ciencia bajo los efectos de estas drogas, justo para conocer c\u00f3mo actuaban estas sustancias en el cerebro y la sensibilidad humana, justo cuando el consumo de drogas il\u00edcitas como la hero\u00edna, coca\u00edna, marihuana y alcohol son utilizadas por las personas para \u201csalirse\u201d de la realidad normal, a la vez que comercian con \u00e9stas para hacer negocios o constituir Estados paralelos o Narcoestados.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente en los a\u00f1os sesentas, ya rese\u00f1ados estos libros de Huxley, entramos en las nuevas expresiones de la cultura popular como el jazz, el rock y el pop, la cultura beat (Ginsberg, Kerouac, Corso, Ferlinghetti, etc.) y camp, la <em>nouvelle vague <\/em>o nueva ola y la psicodelia; sobre todo la psicodelia como m\u00e9todo de evasi\u00f3n benigna, cuya respuesta colectiva en Estados Unidos fue el gran Festival de Woodstock en 1969. Recordemos al cuarteto musical brit\u00e1nico The Beatles como protagonista de la cultura psicod\u00e9lica, as\u00ed como Pink Floyd, Rolling Stones y tantos otros grupos musicales que impactaron en las generaciones j\u00f3venes de entonces. En efecto, algunos cr\u00edticos han descrito el desenvolvimiento de la obra de Huxley partiendo de un nihilismo pesimista que pudiera derivar en un te\u00edsmo humanista; es decir, desde un escepticismo social en decadencia, hasta un per\u00edodo m\u00edstico donde se cumplir\u00eda un pensamiento cercano a las filosof\u00edas orientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Acerca del accidente que en su juventud sufri\u00f3 Huxley al ser despojado de la visi\u00f3n en ambos ojos a causa de una enfermedad, el escritor, se tom\u00f3 este acontecimiento con un humor tan generador, que le permiti\u00f3 decir:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa providencia es a veces bondadosa, aun cuando parece ser despiadada. Mi ceguera temporal me impidi\u00f3 convertirme en un gentleman del tipo de escuela cat\u00f3lica inglesa, y al mismo tiempo me preserv\u00f3 de convertirme en m\u00e9dico, por lo cual me siento igualmente agradecido, porque considerando que casi desfallec\u00ed de exceso de trabajo como periodista, sin duda habr\u00eda perecido indefectiblemente en el ejercicio de la profesi\u00f3n mucho m\u00e1s extenuante de la medicina. Por otra parte, echo de menos la preparaci\u00f3n cient\u00edfica que mi ceguera me hizo perder, ya que resulta rid\u00edculo vivir en el siglo XX equipado con una elegante preparaci\u00f3n literaria, que hubiera sido muy elegante para el siglo XVII.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Apenas recupera su visi\u00f3n, Huxley ingresa a Oxford a estudiar literatura, donde adem\u00e1s de leer autores ingleses, revisa a franceses, simbolistas y parnasianos, especialmente a Mallarm\u00e9, Baudelaire, Laforgue y Anatole France; \u00e9ste \u00faltimo le influye en su juventud. Como casi todos los escritores de esta \u00e9poca, Huxley sufre los estragos de la guerra; y como ya anotamos, decide marchar con su familia a otros pa\u00edses, y ejercer varios oficios. Justamente, su obra revela una serie de preocupaciones psicol\u00f3gicas y culturales que lo se\u00f1alan como a una mente l\u00facida y visionaria, sobre todo cuando pensamos en las cr\u00edticas pertinentes acerca de la ciencia y el poder tecnocr\u00e1tico, para luego ingresar al terreno de la Ciencia Ficci\u00f3n, que contar\u00eda pronto con representantes conspicuos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Brave new world<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLas manecillas de los cuatro mil relojes el\u00e9ctricos de las cuatro mil salas del Centro de Bloomsbury se\u00f1alaban las dos y veintisiete. \u201cEsta colmena\u201d como tanto le gustaba denominarla al Director, se hallaba en pleno zumbido de trabajo. Todos estaban ocupados, todos en ordenado movimiento. Bajo los microscopios, sacudiendo furiosamente su larga cola, los espermatozoides abr\u00edanse camino, horadando de cabeza los \u00f3vulos, y los \u00f3vulos ya fecundados se dilataban, se divid\u00edan, o si eran bokanowskyficados, reto\u00f1aban y estallaban en poblaciones enteras de distintos embriones. Desde la Sala de Predestinaci\u00f3n Social, los montacargas bajaban zumbando a los s\u00f3tanos, y all\u00ed, en la rojiza penumbra, sazon\u00e1ndose al calor de su capa de peritoneo, y atiborrada de sangre artificial y de hormonas, crec\u00edan y crec\u00edan los fetos o bien, envenenados languidec\u00edan en una encanijada epsilonez. Con un leve zumbido, y un ruido ligero, los portabases recorr\u00edan de un modo imperceptible durante varias semanas todas las edades del pasado en abreviatura, hasta que en la Sala de Decantaci\u00f3n, los reci\u00e9n desenvasados beb\u00e9s lanzaban su primer vagido de horror y pasmo.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(<em>Un mundo feliz,<\/em> inicio del Cap\u00edtulo 10)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un mundo feliz<\/em> se tiene como uno de los cl\u00e1sicos de esta modalidad literaria que pertenece estrictamente al siglo XX, pues dentro de esta centuria cumple una profunda gestaci\u00f3n, al converger con una tecnolog\u00eda aplicada que ofrece una diversidad de matices, g\u00e9neros y subg\u00e9neros como nunca antes lo hab\u00eda hecho, asunto que intent\u00e9 mostrar en mi antolog\u00eda&nbsp; <em>Noticias del futuro<\/em>.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Muchos estudiosos han considerado que <em>1984<\/em> de George Orwell y <em>Un mundo Feliz<\/em> de Huxley constituyen dos polos de representatividad en cuanto a modalidades cr\u00edticas del poder, que han adoptado quienes dirigen las instituciones y mecanismos de funcionamiento de las sociedades en el siglo XX, y lo que \u00e9stas pudieran implicar en siglos venideros, en cuanto a dominio de masas mediante tecnolog\u00eda de punta, f\u00e1rmacos y artefactos. He dedicado un ensayo de acercamiento a la obra de Orwell <strong><em>1984<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, y ahora intentar\u00e9 hacer algo similar y de un modo sumario con <em>Un mundo feliz<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La concepci\u00f3n de Huxley en esta novela est\u00e1 signada por una voluntad de describir la sociedad en el a\u00f1o 2500, en un mundo concebido bajo las normas del absolutismo cient\u00edfico, donde los comportamientos de los seres humanos en la sociedad est\u00e1n predeterminados por castas de cient\u00edficos especialistas en manipular emociones, deseos y de evitarle al ser humano todo tipo de sufrimientos o angustias, mediante unas drogas tranquilizantes llamadas Somas. Todo ello a fin de anular los llamados sentimientos \u201cnegativos\u201d: depresi\u00f3n, tristeza, abatimiento, melancol\u00eda\u2026 y as\u00ed alcanzar una suerte de alegr\u00eda est\u00e1tica, suprimiendo, por ejemplo, libros e incluso eliminando los sistemas pol\u00edticos conocidos, generando m\u00e1s bien estamentos sociales departamentalizados, el uso de clonaci\u00f3n, alentando la promiscuidad y la alegr\u00eda a trav\u00e9s de la posesi\u00f3n de objetos como el autom\u00f3vil (Henry Ford aparecer\u00e1 aqu\u00ed como un s\u00edmbolo de poder) y el uso libre de pastillas y medicamentos gratuitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los personajes de esta novela se encuentran Bernard Marx (Alfa), Lenina Crowne (Beta), Linda y John El Salvaje. A lo largo de la obra asistimos a la creaci\u00f3n de laboratorios, departamentos, salas, equipadores y registradores; Sala de Envasado, Sala de Equipaci\u00f3n Social, donde se llevan a cabo experimentos de trasplantes de \u00f3vulos, embriones, incubadoras y una serie de experimentos que generan una jerga particular especialmente inventada por el novelista para su obra, con lo cual se convierte en uno de los primeros en crear un <em>slang<\/em> propio, seguidos luego por Orwell en la novela ya citada y tambi\u00e9n por Anthony Burgess en su obra maestra <strong><em>La naranja mec\u00e1nica<\/em><\/strong><em>,<\/em> magistralmente llevada al cine por Stanley Kubrick, donde se crea una jerga propia del vulgo o vulgar para ironizar el lenguaje oficial del poder, su refinamiento hip\u00f3crita.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Par\u00e9ntesis sobre cine-ficci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El siglo XX asisti\u00f3 al nacimiento del cine de ciencia ficci\u00f3n, inicialmente basado en obras de Julio Verne y H.G. Wells, para luego tomar argumentos de historietas populares de Estados Unidos y Europa repletas de ovnis, platillos voladores y extraterrestres. Luego fue dando paso a otros g\u00e9neros y sub-g\u00e9neros donde la ciencia ficci\u00f3n se mezcl\u00f3 al horror y a lo macabro. Con el apogeo de la tecnolog\u00eda y los efectos especiales, el cine alcanz\u00f3 un auge impresionante, extrayendo buena parte de sus argumentos de novelas cl\u00e1sicas como <strong><em>Frankenstein<\/em><\/strong> \u2013la obra fundadora de Mary Shelley&#8211; para avanzar durante todo el siglo hacia innumerables tramas que lo enriquecieran.<\/p>\n\n\n\n<p>Si obras consideradas cl\u00e1sicas del cine de ciencia ficci\u00f3n como <strong><em>1984<\/em> <\/strong>de Orwell (dir. Michael Radford, 1984), <strong><em>La naranja mec\u00e1nica<\/em><\/strong>, de Anthony Burgess (dir. Stanley Kubrick, 1971), <strong><em>Odisea del espacio 2001<\/em><\/strong> de Arthur Clarke (dir. Stanley Kubrick,1968), o <strong><em>Fahrenheit 451<\/em><\/strong> de Ray Bradbury (dir. Fran\u00e7ois Truffaut, 1966) han merecido versiones f\u00edlmicas de altura consideradas cl\u00e1sicos, ello no ha ocurrido con<strong><em> Un mundo feliz<\/em><\/strong> que ha debido conformarse con versiones m\u00e1s d\u00e9biles o discretas, que pasaremos a observar brevemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Un mundo feliz<\/em><\/strong> mereci\u00f3 una primera versi\u00f3n llevada a cabo en 1980 de las manos del realizador ingl\u00e9s Burt Brinkerhoff en formato de televisi\u00f3n, con un buen gui\u00f3n y unos decorados futuristas acartonados, buenas actuaciones, excelentes di\u00e1logos y una fotograf\u00eda plana; obra muy extensa; a medida que se desenvuelve la trama va cobrando fuerza, hasta que advertimos c\u00f3mo los acontecimientos tienen movilidad narrativa concretamente desde la aparici\u00f3n del personaje John El Salvaje (int. Christopher Tabori) y Fanny Crowne (int. por Julia Cobb) con el respectivo enamoramiento entre ambos; muy complicado debido a culpas morales de naturaleza ins\u00f3lita, donde tambi\u00e9n se encuentra implicada la madre de John, Linda Lisensky (int. Julie Cobb), quienes forman parte de una historia donde un grupo de cient\u00edficos operan desde unidades tecnol\u00f3gicas comandadas por Bernard Marx (int. Bud Cord), yThomas Grandbell (int. Keir Dullea). Por cierto, el actor Keir Dullea se hizo c\u00e9lebre en los a\u00f1os sesentas por ser uno de los protagonistas del cl\u00e1sico de Stanley Kubrick <strong><em>2001 Odisea del espacio<\/em><\/strong>, quien cumpli\u00f3 88 a\u00f1os en 2024.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernard Marx y su grupo llevan sus acciones hasta los l\u00edmites mediante acciones cortas, di\u00e1logos extensos y una fotograf\u00eda plana; s\u00f3lo al final del film notamos algunas tomas en el lugar donde se le permiti\u00f3 a John El Salvaje ir a vivir de manera natural (habitaba anteriormente en una reserva de salvajes mantenida por el sistema) donde pod\u00eda valerse por s\u00ed mismo y llevar a cabo labores artesanales; sin embargo, el lugar es invadido por hordas de visitantes cada cierto tiempo, donde lo van a contemplar como si fuese una curiosidad tur\u00edstica, la reliquia de una antigua civilizaci\u00f3n. Su amante Lena va a visitarlo en una ocasi\u00f3n; justo esa vez ella fue obligada a alejarse de \u00e9l junto a la multitud que le acompa\u00f1aba, al ser rociados todos por un gas de Somas que los hacen desfallecer. Lena se aleja de la multitud, intoxicada por el gas, y se desmaya; \u00e9l la ve tendida en la grama y trata de despertarla sin lograrlo, la cree muerta; entonces va a su caba\u00f1a y se ahorca de una viga del techo. Antes de hacerlo, ha repetido l\u00edneas po\u00e9ticas de su escritor de cabecera, William Shakespeare. Por cierto, los libros aparecen aqu\u00ed por casualidad, como rarezas de un borroso pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Una segunda versi\u00f3n f\u00edlmica de esta novela estuvo a cargo de los directores Leslie&nbsp; Libmann&nbsp; y Larry Williams <em>&nbsp;<strong>Brave New World<\/strong> <\/em>(1998) con un elenco de actores encarnando&nbsp; a Mustafa Mond (int. Leonard Nimoy), Bernard Marx (int. Peter Gallagher), John Cooper El Salvaje (int. Tim Guinee), Lenina Crowne (int. Sally Kirkland), Henry Foster (int. Patrick J. Dancy). En esta cinta parece ocurrir lo opuesto de la cinta anterior: clara identidad de cada personaje, acci\u00f3n veloz, brevedad temporal para las escenas (sin dar mucho tiempo a los actores a desarrollar sus roles), buena fotograf\u00eda, actuaciones aceptables y una no muy afortunada direcci\u00f3n art\u00edstica y epocal (en una de las escenas alguien responde a una llamada&nbsp; usando un tel\u00e9fono de cables al\u00e1mbricos, en pleno siglo veintiocho) en la cual no se logra transmitir la atm\u00f3sfera tecnol\u00f3gica de avanzada, mientras los di\u00e1logos son tan vol\u00e1tiles que no dan tiempo al espectador a procesar mentalmente las nociones surgidas de ese Nuevo Mundo Valiente o donde se producen. Aun as\u00ed, el filme transcurre mediante una narraci\u00f3n clara de los hechos, pero carente de suficiente profundidad psicol\u00f3gica o existencial de \u00e9stos, habitantes de una sociedad ultra organizada. Por ejemplo,&nbsp; impresiona ver en los minutos finales del filme c\u00f3mo los directores&nbsp; Libbmann y Williams se apresuran a rematar el film con situaciones inventadas, irrespetando los detalles que llevaron al autor de la novela a reflexionar sobre estos delicados temas; en este caso se aventuraron a inventarle un final a la trama, al hacer coincidir &#8211;despu\u00e9s de la muerte de John El Salvaje&#8211; a Lenina Crowne con Bernard Marx, quienes renuncian al proceso civilizatorio y regresan a vivir una vida natural con un hijo que esperan (recordemos que en esa sociedad los hijos no son productos de una convivencia matrimonial); los vemos a ambos libres en un futuro, abrazando a su beb\u00e9 frente al mar, felices.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos al libro. Al inicio de \u00e9ste vemos&nbsp;a un grupo de estudiantes visitando un Centro de Incubaci\u00f3n y Condicionamiento en Londres, donde el director de la f\u00e1brica les explica c\u00f3mo se va a conformar la poblaci\u00f3n desde que es creada, a trav\u00e9s de la incubaci\u00f3n gen\u00e9tica, para luego ser adaptada a la sociedad de acuerdo a sus niveles de inteligencia, desde el nivel Alfa hasta el nivel Epsilon. Para entonces, el viejo mundo ya hab\u00eda sido devastado por una gran guerra. El novelista va describiendo de modo detallado c\u00f3mo se desarrolla el funcionamiento de esa nueva sociedad en el a\u00f1o 2500.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda parte de la obra, Bernard Marx y Lenina Crowne (cuyos nombres parodian a Karl Marx y Vladimir Lenin de manera curiosa, seg\u00fan algunos cr\u00edticos) visitan una Reserva Salvaje cuyos habitantes inferiores dan cabida a otro personaje llamado John El Salvaje que antes hab\u00eda sido concebido por ciudadanos del Estado Mundial (World State, similar en su nombre al Estado Global de la actualidad en 2024) y por lo tanto se trata de un ciudadano culto. Entonces deciden llevar a John Cooper, el Salvaje al Estado Mundial, donde empiezan a develarse aspectos d\u00e9biles de una sociedad que, hasta ese momento, era considerada perfecta, pues aspira a la felicidad completa de sus ciudadanos: no hay guerra, no hay pobreza, las personas son saludables y la tecnolog\u00eda les permite siempre estar en forma.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado Mundial se ha encargado de aplicar medidas para suprimir la noci\u00f3n de familia, y ello permite imaginar o crear nociones extra\u00f1as, tales como las desprendidas de las artes, la filosof\u00eda o la literatura. El objeto principal del Estado Mundial es crear estabilidad, estandarizando a los seres humanos como productos, generando as\u00ed un sentimiento profundo de servir al Estado que les protege. \u00bfC\u00f3mo lograr esto? Con un aparato de propaganda ideol\u00f3gica, realizando grandes campa\u00f1as y encuestas patrocinadas por gobiernos. De este modo, se estandariza lo humano como producto. Tambi\u00e9n de aqu\u00ed surgir\u00e1 la noci\u00f3n de servir a ese Estado para evitar la persecuci\u00f3n y las fricciones que pudiera haber entre clases sociales. Se crean entonces los llamados \u201cProyectos Manhattan\u201d mediante encuestas patrocinadas por gobiernos, con la cooperaci\u00f3n de pol\u00edticos y cient\u00edficos. En este sentido, el Estado Mundial promueve sus modelos para uniformar el hacer humano, y as\u00ed mantener un Estado Ut\u00f3pico feliz<\/p>\n\n\n\n<p>Tales modelos son: condicionamiento de los ni\u00f1os a trav\u00e9s de procedimientos avanzados de sugesti\u00f3n; una t\u00e9cnica llamada <em>Hipnopedia de educaci\u00f3n durante el sue\u00f1o<\/em> para inculcar a la poblaci\u00f3n ideas y aprendizajes mientras el ni\u00f1o duerme. Despu\u00e9s, desarrollar un sistema cient\u00edfico de castas basado en las distintas clases sociales, para ir previendo con tiempo el lugar m\u00e1s indicado de cada individuo dentro de una jerarqu\u00eda social y econ\u00f3mica de cinco tipos:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\">\n<li>Alfa. Los m\u00e1s inteligentes de la \u00e9lite, son quienes toman las decisiones m\u00e1s importantes.<\/li>\n\n\n\n<li>Los Betas, fungen de Ejecutivos Administradores.<\/li>\n\n\n\n<li>Los Gammas, o empleados subalternos habilidosos.<\/li>\n\n\n\n<li>Los Deltas. ser\u00edan los empleados de los Gammas.<\/li>\n\n\n\n<li>Los Epsilons, u obreros dedicados a trabajos duros y pesados.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>A ello se agrega el ya mencionado Soma en c\u00e1psulas, cuya sustancia se utiliza para aminorar los sentimientos \u00e1lgidos, evitar la melancol\u00eda o la tristeza, pero sin producir efectos secundarios, o permitir las frustraciones o emociones negativas. Se presenta como un avance medicamentoso para evitar que el individuo se enfrente a problemas reales o naturales. Finalmente, tendr\u00edamos un m\u00e9todo de Eugenesia, centrado en la creaci\u00f3n de seres humanos <em>in vitro<\/em>, a objeto de evitar posibles errores, eliminando genes no deseados. En fin, perfeccionar la especie humana, logrando conformar individuos totalmente satisfechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales son los elementos esquem\u00e1ticos de esta novela. A partir de \u00e9stos, se desarrollar\u00edan las interrogantes derivadas de tales sistemas sociales, ya visibles durante el siglo XXI, cuya lista es extensamente constatable: consumismo, individualismo, belicismo, ego\u00edsmo, narcisismo, maquinismo, sustituci\u00f3n de amor por placer y solidaridad por competitividad; trabajo manual y artesanal por maquinismo, burocracia mundial eficaz, autocracia, bancocracia, partidocracia, inoculaci\u00f3n de virus letales a nivel mundial y venta masiva de vacunas&nbsp; como negocio global, dictaduras pasivas disfrazadas de democracia, contaminaci\u00f3n ambiental globalizada (fen\u00f3meno aun no visto antes), genocidios transmitidos por televisi\u00f3n y, recientemente, uso de la Inteligencia Artificial como sustituto de la Inteligencia Humana, con el riesgo impl\u00edcito de que \u00e9sta \u00faltima termine tomando el control del planeta en un futuro no muy lejano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mundo feliz revisitado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aldous Huxley hizo una enmienda &#8211;o acotaci\u00f3n, seg\u00fan se lo vea\u2014 a su magistral novela bajo el t\u00edtulo de <strong><em>Nueva visita a un mundo feliz<\/em><\/strong> (1932) que a mi parecer result\u00f3 ser un tanto rebuscada o forzada, pues las obras ya est\u00e1n escritas y cotejadas con su tiempo y se defienden por si solas; ya casi ni siquiera pertenecen a sus autores, pues se convierten en patrimonios p\u00fablicos y son los propios lectores quienes deben realizar las cr\u00edticas. La autocr\u00edtica de Huxley es sobre todo de naturaleza temporal, argumentando creer que sus visiones se pod\u00edan cumplir en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, pero no ocurrieron ni siquiera al final del siglo XX; aun cuando s\u00ed acierta en cuanto al asunto de la libertad individual, y como \u00e9sta \u00faltima \u201cpierde vigencia ante una deshumanizaci\u00f3n paulatina y sin soluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nuevo cat\u00e1logo que Huxley realiza a comienzos de los a\u00f1os cincuenta, se hallan los siguientes elementos: el exceso de poblaci\u00f3n y&nbsp; organizaci\u00f3n; la propaganda en la democracia&nbsp; y la dictadura; el arte de vender; el lavado de cerebros, la persuasi\u00f3n subconsciente a trav\u00e9s de qu\u00edmicos: la educaci\u00f3n para la \u201clibertad\u201d y la Hipnopedia que, como dijimos, consiste en el proceso de aprendizaje a trav\u00e9s del sue\u00f1o al que pueden optar los individuos durante la ni\u00f1ez: tambi\u00e9n, los m\u00e9todos de manipulaci\u00f3n basados en la repetici\u00f3n de opiniones con frases cortas y memorizables, que los cient\u00edficos pueden grabar en el cerebro de los ni\u00f1os al nacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, se ha venido hablando desde las primeras d\u00e9cadas del siglo XXI de un \u201cnuevo orden mundial\u201d propiciado por las grandes corporaciones, la bancocracia, el Estado Profundo (Deep State) y los fondos de activos con intereses que asignan el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, elementos que concuerdan con muchos de los aspectos se\u00f1alados por Huxley en sus obras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La inevitable cercan\u00eda de Orwell<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, nuestro escritor realizar\u00e1 una interesante acotaci\u00f3n acerca de la espl\u00e9ndida y escalofriante novela de George Orwell <strong><em>1984<\/em> <\/strong>(1949) donde su colega brit\u00e1nico realiza una cr\u00edtica del poder autoritario o totalitario, en cuyo seno se somete a los ciudadanos al lavado de cerebros, a m\u00e9todos coercitivos de persuasi\u00f3n y a torturas f\u00edsicas, para hacerles perder el juicio y despojarlos de su libertad individual, mediante la Hipnopedia. En su propuesta final sobre la educaci\u00f3n, Huxley nos dice que deber\u00edamos intentar educarnos al margen de la gran empresa o el gran mercado, ejerciendo en lo posible la caridad, la compasi\u00f3n y por supuesto el amor; pero tambi\u00e9n aclarando que, sin la inteligencia, el amor no es posible. Al mismo tiempo nos propone que ser\u00eda bueno tratar de organizarnos en cooperativas o comunidades obreras peque\u00f1as, al margen de las grandes corporaciones, para as\u00ed lograr una sociedad mejor, una sociedad sin Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cartas entre dos distopistas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En una carta de Huxley a Orwell fechada en 1949, \u00e9ste expres\u00f3 su desacuerdo acerca del extremo castigo presente en la novela<em> <strong>1984<\/strong><\/em><strong>,<\/strong> donde contrasta la visi\u00f3n de ambas novelas y anota:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa filosof\u00eda de la minor\u00eda gobernante en <strong>1984<\/strong> es un sadismo que ha sido llevado a una conclusi\u00f3n l\u00f3gica, llegando m\u00e1s all\u00e1 de lo sexual, y neg\u00e1ndolo. Que en la actualidad la pol\u00edtica de la bota en la cara, pueda seguir imponi\u00e9ndose indefinidamente parece dudoso. Lo que yo creo es que la oligarqu\u00eda&nbsp; privilegiada encontrar\u00e1 maneras menos arduas y derrochadoras de gobernar y satisfacer su codicia de poder, y tales maneras recordar\u00e1n a las que se describ\u00edan en \u201cUn mundo feliz\u201d (\u2026) En la siguiente generaci\u00f3n los gobernantes del mundo descubrir\u00e1n que los condicionamientos de la infancia&nbsp; y de la narco-hipnosis son m\u00e1s eficaces como instrumentos de gobierno que las porras y las c\u00e1rceles, y que el ansia de poder puede ser completamente m\u00e1s satisfecha mediante el acto de convencer a la gente que debe amar su propia servidumbre, que pate\u00e1ndola y flagel\u00e1ndola para que obedezcan.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En verdad creo que a la larga la raz\u00f3n la lleva Huxley, si hemos de atenernos a lo que conocemos hoy como guerra cognitiva, propalada por los medios masivos de comunicaci\u00f3n llamados ahora \u201credes sociales\u201d, con efectos m\u00e1s lentos y eficaces sobre la poblaci\u00f3n que las posibles dictaduras de generales d\u00e9spotas. En cambio, los procesos alienatorios suministrados bajo la repetici\u00f3n obsesiva de un dato falso para hacerlo ver\u00eddico (<em>f<strong>ake new<\/strong><\/em>), termina siendo m\u00e1s brutalmente cierta que en cualquier otra novela que se haya escrito sobre el tema, pero <strong><em>Un mundo feliz<\/em><\/strong> la aventaja en el momento de mirar al futuro en siglos venideros. Por lo dem\u00e1s, me parece improcedente comparar ambas obras en cuanto a su campo de visi\u00f3n, o en el lenguaje utilizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Aldous Huxley no s\u00f3lo logr\u00f3 forjar en esta novela una de las distop\u00edas modernas m\u00e1s notables y pol\u00e9micas, sino tambi\u00e9n realizar un ejercicio notable de inteligencia sensible, de humanismo y espiritualidad, que le consagran como uno de los escritores notables del siglo donde vivi\u00f3, y al cual ofreci\u00f3 un legado sensible y visionario que a\u00fan sigue vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>Apreciemos otro de los momentos de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa puerta estaba entreabierta, entraron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00a1John!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Del cuarto de ba\u00f1o vino un ruido desagradable y caracter\u00edstico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00bfTe pasa algo? \u2013grit\u00f3 Helmholst.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No hubo respuesta. El ruido desagradable se repiti\u00f3 otras dos veces, nuevo silencio. Luego, con un clic met\u00e1lico, la puerta del cuarto de ba\u00f1o se abri\u00f3, y muy p\u00e1lido, apareci\u00f3 El Salvaje.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 mala cara tienes, John! \u2013exclam\u00f3 Herlmholst sol\u00edcitamente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00bfTe ha sentado mal algo que has comido? \u2013pregunt\u00f3 Bernard.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Salvaje asinti\u00f3 con la cabeza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;He comido civilizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00bfQu\u00e9?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;Me ha envenenado, estaba manchado. \u2013Y entonces, agreg\u00f3 en voz m\u00e1s baja, -He comido mi propio pecado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;Bueno, pero \u00bfqu\u00e9 exactamente?&#8230; Quiero decir, ahora\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;Ahora ya estoy purificado \u2013dijo El Salvaje. He bebido mostaza en agua tibia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los otros le miramos pasmados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;\u00bfQuieres decir que lo has hecho a prop\u00f3sito? \u2013pregunt\u00f3 Bernard.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed se purifican siempre los indios. Sent\u00f3se, y suspirando, se pas\u00f3 la mano por la frente. \u2013Quiero descansar un momento. \u2014dijo. \u2013Estoy algo cansado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;Bueno, no me sorprende \u2013dijo Helmboltz. Y tras un silencio:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8211;Venimos a decirte adi\u00f3s \u2013prosigui\u00f3 en otro tono. \u2013Seguimos ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(<strong><em>Un mundo feliz<\/em>,<\/strong> Primer p\u00e1rrafo del \u00faltimo cap\u00edtulo, 18)<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La isla<\/em><\/strong> (1962) es la \u00faltima de las novelas editadas en vida de Huxley. Narra la aventura de Will Farnaby, un periodista so\u00f1ador que va de visita a una isla llamada Pala a averiguar el origen de \u00e9sta, que hab\u00eda sido fundada por un doctor escoc\u00e9s en el siglo diecinueve. Al llegar a la isla, se dispone a compartir con un raj\u00e1 que profesa la religi\u00f3n budista Mayahana, con la idea de crear all\u00ed una sociedad donde puedan prosperar las mejores ideas de oriente y occidente, y as\u00ed lograr la creaci\u00f3n de una sociedad libre de la industrializaci\u00f3n, propiciando un espacio favorable a la meditaci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n, frente a una tecnolog\u00eda desbordada; y a la vez sea posible perfeccionar la ciencia moderna y su tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Huxley regresa al viejo mito de las utop\u00edas del Renacimiento inaugurado por Tom\u00e1s Moro, partiendo de su isla originaria <strong><em>Utop\u00eda<\/em><\/strong>, de ese \u201clugar en ninguna parte\u201d que en verdad fue inspirado por la <strong><em>terra incognita<\/em><\/strong> del nuevo mundo americano, tan anhelado por quienes buscamos salidas dignas al terrible caos que vive actualmente la civilizaci\u00f3n. Huxley no obtuvo un real \u00e9xito entre los lectores que esperaba para esta obra postrera, quiz\u00e1 debido al estilo anal\u00edtico que emple\u00f3, el cual posiblemente fatig\u00f3 a los lectores y no consigui\u00f3 el \u00e9xito esperado. Huxley, en el fondo, estaba aferrado a esa esperanza de redimir nuestra sociedad y nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sabido que momentos antes de fallecer (un 22 de noviembre del a\u00f1o 1963, el mismo d\u00eda del asesinato de J F Kennedy), Aldous Huxley llam\u00f3 a su esposa Laura para pedirle le suministrara una dosis de LSD y ella le complaci\u00f3, pudiendo apreciar Laura, pocos instantes despu\u00e9s, c\u00f3mo su marido, en medio de una expresi\u00f3n de sereno \u00e9xtasis, abandonaba este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jim\u00e9nez Em\u00e1n, Gabriel,<em> Noticias del futuro. Cl\u00e1sicos literarios de la ciencia ficci\u00f3n<\/em>, Dos tomos, Fundaci\u00f3n Editorial El perro y La rana, Caracas, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Jim\u00e9nez Em\u00e1n, Gabriel, \u201cLa advertencia antitotalitaria de George Orwell\u201d, Letralia, Revista Digital electr\u00f3nica, Lunes, 15 de octubre de 2018.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gabriel-jimenez-eman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n A mi amigo Ricardo Romero Pocas personalidades literarias han contado con una carrera tan fascinante y m\u00faltiple como Aldous Huxley. Al revisar bien su trayectoria, advertimos que se trata de una figura prominente de la cultura occidental en el siglo XX, quien realiz\u00f3 una cr\u00edtica enriquecedora a la llamada civilizaci\u00f3n occidental, abordando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":13133,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13132"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13132"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13134,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13132\/revisions\/13134"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}