{"id":12929,"date":"2024-08-25T00:36:18","date_gmt":"2024-08-25T00:36:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12929"},"modified":"2024-08-25T00:40:15","modified_gmt":"2024-08-25T00:40:15","slug":"la-tarea-del-testigo-de-rubi-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-tarea-del-testigo-de-rubi-guerra\/","title":{"rendered":"\u00abLa tarea del testigo\u00bb, de Rubi Guerra"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Rafael Victorino Mu\u00f1oz<\/h4>\n\n\n\n<p>\u00abLa tarea del testigo\u00bb de Rubi Guerra, que ya ha conocido dos ediciones, obtuvo el Premio de Novela Corta Rufino Blanco Fombona en 2006. Se trata de una recreaci\u00f3n de los \u00faltimos momentos, m\u00e1s bien dir\u00edamos meses, de la vida del poeta Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre, desde que se embarca en un viaje (su \u00faltimo viaje) al viejo continente, yendo a parar primero a un sanatorio y luego a las desoladas comarcas de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes conocemos de su obra, su trayectoria y su tr\u00e1nsito vital, hay algo sin duda atrayente en la figura del poeta cuman\u00e9s, como si pese a su edad y experiencia alcanzadas todav\u00eda pareciera avanzar en la vida, para ese momento, a la manera de un adolescente imp\u00faber, casi virginal. Tal vez sea su acendrado idealismo el que nos hace pensar en ello, el hecho de que pareci\u00f3 ser fiel a sus propios preceptos y encerrarse un poco en su torre de Tim\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabiamente, en la mayor parte del texto Rubi Guerra escoge apelar al g\u00e9nero epistolar, como artificio id\u00f3neo para que el poeta vaya desnudando su alma, a trav\u00e9s de las cartas a su amigo Alberto (\u00bfsu hermano?), y mostrando esa gran lucidez que siempre mantuvo, incluso al momento de enfrentar a la muerte (hablamos ahora de la persona, pero sin dejar de hablar del personaje).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, el hecho de que una parte de la historia transcurra en un orbe cerrado, como lo es un sanatorio, nos hace pensar un poco en <em>La monta\u00f1a m\u00e1gica<\/em>. Sin embargo, no creo que sea una afinidad elegida por el autor; creo que es s\u00f3lo coincidencia en el espacio y en el tiempo. Fueron lugares y momentos cercanos los que vivieron el protagonista de Thomas Mann y el de Rubi Guerra. Y s\u00f3lo en eso coinciden, ya que las preocupaciones de Hans Castorp apuntaban un poco hacia la pol\u00edtica, otro tanto hacia el amor; en tanto que el C\u00f3nsul, protagonista de <em>La tarea del testigo<\/em>, m\u00e1s bien parecer\u00eda un personaje pascaliano, contemplando siempre el vac\u00edo que se abre ante \u00e9l, aunque sin horror; o acaso con un horror imp\u00e1vido, sereno.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el relato a ratos adquiere tintes pesadillescos, como de novela decimon\u00f3nica, o acaso novela g\u00f3tica. El Ramos Sucre de ficci\u00f3n, aquejado de un insomnio cr\u00f3nico, como el Ramos Sucre real, se debate entre una realidad que se desdibuja y una introversi\u00f3n casi patol\u00f3gica. Bien podr\u00eda decirse que lo que ocurre en su entorno pareciera menos real que lo que sucede en sus ensue\u00f1os, delirios o fantasmales recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como sea, de la misma fascinaci\u00f3n que para nuestra literatura genera ese gran maldito que fue Ramos Sucre, en el buen sentido, se nutre la escritura de Rubi Guerra en esta novela. Indudablemente, el autor es o debe ser otro gran devoto ramosucreano, encantado por el verbo del creador de <em>Las formas del fuego <\/em>y <em>El cielo de esmalte<\/em>, lo cual se evidencia en esos instantes finales, en que el testigo habla y se revela como narrador y autor de la novela: un testigo llegado al pasado desde el ahora, para presenciar aquella larga agon\u00eda, pero sin poder evitarla, ni hacerla m\u00e1s corta siquiera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Rafael Victorino Mu\u00f1oz \u00abLa tarea del testigo\u00bb de Rubi Guerra, que ya ha conocido dos ediciones, obtuvo el Premio de Novela Corta Rufino Blanco Fombona en 2006. 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