{"id":12901,"date":"2024-08-24T15:13:20","date_gmt":"2024-08-24T19:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12901"},"modified":"2024-11-29T16:34:51","modified_gmt":"2024-11-29T21:04:51","slug":"frustracion-personajes-cabrujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/frustracion-personajes-cabrujas\/","title":{"rendered":"La frustraci\u00f3n como constante en los personajes teatrales de Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Orlando Rodr\u00edguez B.<\/h4>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n constituye un tema que se ha ido planteando en el teatro venezolano desde el siglo XIX, intensific\u00e1ndose en el XX. Encontramos un primer caso en 1873 cuando el intelectual Nicanor Bolet Peraza da a conocer su sainete <em>A falta de pan buenas son tortas<\/em>. En \u00e9l se narra el caso del sastre de apellido Z\u00farcetelas que expresa su deseo de ser nombrado Ministro de Hacienda al informarse de que un vecino, del cual desconoce sus valores y m\u00e9ritos, ha sido nombrado por el gobierno ministro en alguna de las carteras. El sastre, casi analfabeto, aspira al cargo ministerial porque como muchos cree que cualquier ciudadano puede tener esas aspiraciones aunque carezca de la preparaci\u00f3n adecuada, y claro, finalmente lo que consigue es que lo designen como encargado de la maestranza del ej\u00e9rcito para fabricar el vestuario de los militares.<\/p>\n\n\n\n<p>Visi\u00f3n amarga de la realidad que aparece desde los primeros a\u00f1os de la centuria pasada. Es en el a\u00f1o 1910 cuando un joven intelectual, R\u00f3mulo Gallegos, da a la imprenta su primera obra teatral, <em>El Motor<\/em>, que solo en 1993 fue estrenada en el Teatro Nacional. All\u00ed est\u00e1 la presencia del protagonista, el maestro escolar, Guillermo Orosia, que ha dise\u00f1ado y construido una m\u00e1quina voladora, que no pasa de estar en el aire treinta o cuarenta metros para caer en tierra al ser derribada por un militar ignorante que no comprende el experimento. Y se completa el fracaso de Orosia porque basado en los planos de Leonardo da Vinci, se da cuenta de que la carencia de motor impide la realizaci\u00f3n de su proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede agregarse adem\u00e1s, que rechaza la posibilidad de apoyo del General Presidente, G\u00f3mez en ese momento, que determina no solo ese rechazo, sino adem\u00e1s su total frustraci\u00f3n. Conviene recordar que en esa obra se habla de cine, pocos a\u00f1os despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, al igual que la aviaci\u00f3n iniciada en 1903 por los hermanos Wright, que convertir\u00eda a este escritor en una figura destacada en la dramaturgia latinoamericana que se desarrollaba en esos a\u00f1os en el continente, a lo que se suma la calidad de su elaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo corresponde a la obra <em>El d\u00eda de Antero Alb\u00e1n<\/em>, de Arturo Uslar Pietri, uno de sus textos teatrales de mayor importancia, publicado a mediados del siglo XX, donde Antero Alb\u00e1n, el protagonista, sufre de una verdadera ludopat\u00eda, buscando de manera enfermiza, mediante los juegos de azar y loter\u00edas, la soluci\u00f3n para sus problemas econ\u00f3micos y asegurar su vida futura. Al ganar el premio m\u00e1ximo en la loter\u00eda, es incapaz de administrar ese dinero del cual se aprovecha como administrador el designado para ello. Sin bienes, su esposa lo insta a trabajar y a explotar un terreno que posee en el campo. Ella ir\u00e1 a trabajar la tierra, pero Antero se quedar\u00e1 en la mesa de los juegos de azar, neg\u00e1ndose a realizar el esfuerzo diario del trabajo agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el tercer caso lo constituye la obra de Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas <em>Profundo<\/em> (1971), donde el autor nos muestra como una familia, incluso pidiendo el apoyo en la religi\u00f3n decide excavar dentro de un edificio buscando un entierro, esperando encontrar monedas antiguas y otros valores, cre\u00e1ndose muchas ilusiones y luego del esfuerzo de las excavaciones lo que encuentran al final es una cloaca.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es la frustraci\u00f3n colectiva. El dramaturgo ten\u00eda una visi\u00f3n amarga de la realidad nacional, y con ese excelente humor que lo caracterizaba, ocultaba la frustraci\u00f3n que dominaba las conductas de la mayor parte de los personajes creados. Cabrujas en alg\u00fan momento se\u00f1al\u00f3: \u201cA m\u00ed siempre me interes\u00f3 el tema de la frustraci\u00f3n, del derrotado, del que balbucea y fracasa y no saber por qu\u00e9.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Los personajes de <em>Profundo<\/em>, desembocan en la frustraci\u00f3n ante el fracaso de su excavaci\u00f3n y la figura de la cloaca que cierra la historia. Todos ellos imaginan el \u00e9xito de la b\u00fasqueda, hacen planes y creen tener el apoyo de los santos y dem\u00e1s figuras celestiales, a los cuales piensan hacer valiosas donaciones y homenajes, que son reemplazados por esta frustraci\u00f3n colectiva cuyos efectos angustian a todos, Magra, Buey, Lucrecia, Manganz\u00f3n, La Franciscana y Elvirita, personajes de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Acto Cultural<\/em> (1976), los integrantes de la Sociedad Louis Pasteur para el fomento de las artes, las ciencias y las industrias de San Rafael de Ejido, realizan estos actos. Pero, \u00bfqui\u00e9nes son sus integrantes? Todos miembros de la directiva de la sociedad. Al mismo tiempo, son seres frustrados. Su vida en el interior del pa\u00eds es rutinaria, sin perspectiva de cambio. El tiempo transcurre sin situaciones que permitan desarrollar sus vidas y sus aspiraciones. Parecer\u00eda que las horas del d\u00eda y de la noche se desenvuelven repiti\u00e9ndose sin alteraciones. Herminia y los recuerdos gratos de su difunto esposo Petit, constituyen el fuerte de su rutina. Y los otros personajes femeninos, dentro de su individualidad experimentan sus respectivas frustraciones, las cuales se agudizan en los dirigentes masculinos Cosme Paraima y Amadeo Mier. Del primero recordemos sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cosme: (A Amadeo): No hay nadie que viva una vida en este pueblo que se levante y diga \u201cbuenos d\u00edas\u201d y sea buenos d\u00edas y signifique bondad y ma\u00f1ana. Ni siquiera Purificaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 hicimos? Algo muy grande hicimos para merecerlo. \u00bfQui\u00e9n nos encerr\u00f3 aqu\u00ed? \u00bfQui\u00e9n nos odiaba tanto? \u00bfLo sabes t\u00fa? (Acto Cultural \u2013 Segundo Tiempo)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Otro tanto le corresponde al presidente de la Sociedad Louis Pasteur, Amadeo Mier:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amadeo: Iba a decir eso\u2026 que a nadie le importa. Tengo tantos a\u00f1os diciendo conferencias\u2026 (A los invitados)\u2026 los martes a las ocho, sobre cualquier cosa, con tal de ordenar cualquier tema\u2026 \u00a1Tantos a\u00f1os\u2026! \u00a1Tantos temas! Conveniencia del cultivo cafetero en los solares abandonados de San Rafael\u2026 Necesidad del cultivo de truchas en la fuente del Ateneo de Escuque\u2026 Estudio comparativo entre Dios y el General Cipriano Castro\u2026 Es incre\u00edble como despu\u00e9s de veinte a\u00f1os nadie me escucha porque suponen que digo una conferencia\u2026 Ni siquiera las frases m\u00e1s banales\u2026 qu\u00e9 s\u00e9 yo\u2026 buenos d\u00edas\u2026 hace frio\u2026 buenas noches. La gente, todo ellos piensan que voy a hablar del frio o de la posici\u00f3n de los astros. Y no es as\u00ed. A veces me provoca saludar sin ninguna otra eficacia. (Acto Cultural \u2013 Primer Tiempo).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n de los personajes de <em>Acto Cultural<\/em> es completa. Al abordar <em>El d\u00eda que me quieras<\/em> (1979), no encontramos con un personaje, P\u00edo Miranda, protagonista, que acumula en s\u00ed, la trayectoria de los mayores fracasos. Lo se\u00f1ala taxativamente en el Primer Tiempo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>P\u00edo: Ahora, hazme el favor de escucharme, porque voy a hablar de este asunto por \u00faltima vez. (Pausa) En treinta y ocho a\u00f1os de mi vida he sido maestro de escuela, cajero de imprenta, secretario de un comprador de esmeraldas en el rio Magdalena, <span style=\"text-decoration: underline;\">espiritista, seminarista, rosacruz, mas\u00f3n, ateo, librepensador y comunista<\/span>. \u00a1Y ahora te voy a explicar por qu\u00e9 soy comunista! Cuando era ni\u00f1o, en Valencia, mi santa madre, Ernestina viuda de Miranda, enfermera jubilada del Hospital de Leprosos, lectora perpetua de \u201cEl Conde de Montecristo\u201d, se ahorc\u00f3 en su habitaci\u00f3n (subrayado a\u00f1adido por el autor del art\u00edculo) (El d\u00eda que me quieras \u2013 Primer Tiempo. Rubias de Nueva York).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para justificar su trayectoria alude a la causa fundamental de su conducta, variando el comportamiento y asumiendo distintas ideolog\u00edas que culminan en el comunismo del cual no pasa de adquirir conocimientos elementales, logrando contagiar a algunos miembros de la familia Anc\u00edzar, enamorando a Mar\u00eda Luisa, ofreci\u00e9ndole una futura vida en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (1935), mintiendo al indicar que ha enviado una carta al intelectual franc\u00e9s Romain Rolland solicitando interceder por la pareja Mar\u00eda Luis y P\u00edo para incorporarse a un koljoz (granja colectiva) en Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>En la obra se indica que P\u00edo desde hace once a\u00f1os acude a la casa de los Anc\u00edzar diariamente a compartir la mesa en el almuerzo. Todo terminar\u00e1 por desmoronarse con ocasi\u00f3n de la sorpresiva visita del cantante argentino Carlos Gardel que se est\u00e1 presentando en Caracas y P\u00edo Miranda, luego de confesarse en voz alta de sus falsedades, abandona el hogar de la familia caraque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta frustraci\u00f3n de Miranda, se suma la jefa de esa familia, fracasada en su posible matrimonio y dominada por el cargo burocr\u00e1tico en el correo en una tarea rutinaria y casi esclavizante. Mar\u00eda Luisa, la eterna novia de P\u00edo, ingenua y creyente a\u00fan de las falsedades provenientes del que fue su pareja, seguir\u00e1 creyendo o mantiene su fe en la simbolog\u00eda a trav\u00e9s de la bandera de la hoz y el martillo que coloca sobre el div\u00e1n para que permanezca all\u00ed hasta el siguiente d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indudable que la imaginaci\u00f3n, el talento y el fino humor que caracterizaba a Cabrujas alcanza su m\u00e1s alto nivel en esta obra, representada por distintos elencos en Venezuela, en numerosos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y en Espa\u00f1a en el Primer Encuentro de Teatro Am\u00e9rica Latina\u2013 Espa\u00f1a, donde fuimos testigos en 1980 de las ovaciones con que respondi\u00f3 el p\u00fablico en las ciudades de Valencia y Madrid, entre otras, aplaudiendo de pie la interpretaci\u00f3n de esta obra, ante un Cabrujas sorprendido por el \u00e9xito que se repet\u00eda en los distintos lugares, y que solo atinaba a grabar los v\u00edtores y aplausos. De sus diecis\u00e9is obras recopiladas, sin duda alguna, El d\u00eda que me quieras, constituye el texto de mayor recepci\u00f3n por el p\u00fablico hispanoamericano, y alcanzando la mayor cantidad de ediciones. (Al producirse su presentaci\u00f3n en Chile, don\u00f3 los derechos de autor en contribuci\u00f3n a la resistencia que crec\u00eda ante la dictadura que rechaz\u00f3 el pueblo chileno en votaci\u00f3n popular de 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando escribe <em>El americano ilustrado<\/em> (1986), desarrolla una tem\u00e1tica que ya hab\u00eda intentado en <em>Venezuela barata<\/em> (1965, 966), cuyo texto lo hab\u00eda conservado Nicol\u00e1s Curiel. All\u00ed se planteaba la trayectoria del diputado liberal Ar\u00edstides Lander al cumplir treinta y cinco a\u00f1os, la presencia del Presidente Guzm\u00e1n Blanco, el problema de las presiones de Inglaterra exigiendo el pago de la deuda que Venezuela ten\u00eda con la naci\u00f3n europea en fin, un intento no logrado, alargado innecesariamente y fragmentado en varios cuadros. Si se compara con su obra posterior en el tiempo, <em>El americano ilustrado, Venezuela Barata<\/em> se presenta como un boceto y no un texto definido como lo fuera veinte a\u00f1os despu\u00e9s <em>El americano ilustrado<\/em>, referente a Guzm\u00e1n Blanco, que deja de ser protagonista, desplazado por la presencia de tres hermanos Lander: Anselmo, Ar\u00edstides y con importancia menor Rosamunda, quienes constituyen el tr\u00edo protag\u00f3nico, donde se centra el argumento principal y donde tambi\u00e9n el presidente Guzm\u00e1n Blanco, como el conflicto con Inglaterra, se expone como tem\u00e1tica secundaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n en este caso se muestra como una propuesta definitiva en el desarrollo de las conductas de los hermanos Lander. En el caso de Anselmo, sacerdote que alcanza el obispado, pero que interiormente est\u00e1 dominado por su lascivia y alusiones permanentes sobre la vida sexual y alcances libidinosos que lo llevan a despojarse de la sotana, abjurar de su condici\u00f3n clerical y lanzar lejos el crucifijo que alguna vez fue bendecido por el Papa Le\u00f3n X. Su hermana Rosamunda, monja, rechaza los h\u00e1bitos y se incorpora a la vida laica.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Anselmo: Ellas son mi contribuci\u00f3n, se\u00f1or Presidente, \u00bfPor qu\u00e9 no? al pago de estas dieciocho millones de libras esterlinas que al parecer adeudamos, porque, mir\u00e1ndolo bien, valen algo, por ejemplo, una vida o, incluso, cierto peso de plata como es el caso de este crucifijo que alguna vez bendijo nada menos que Le\u00f3n X y que Maria Elvira de Lander, la madre del nuevo Ministro, adquiri\u00f3 en un anticuario en el Trast\u00e9vere, con la corriente explicaci\u00f3n (Arroja a los pies de Mac Shelley el crucifijo de Le\u00f3n X); la naci\u00f3n debe once libras menos, Excelencia! <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2026En cuanto al gorro, lamento haber olvidado su nombre original entre tantas cosas que olvid\u00e9, pero declaro que hubo una cierta ambici\u00f3n en mi vida depositada en esta fr\u00e1gil modestia. Ahora, espect\u00e1culo inefable, se\u00f1ores, oportunidad hist\u00f3rica e irrepetible, me permito renunciar a ella y al t\u00edtulo de Eminencia que adorn\u00f3 mi cabeza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Lo arroja a los pies de Maria Eugenia).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Maria Eugenia (Desesperada): \u00a1Anselmo!<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p><em>Anselmo: Como as\u00ed mismo a la refrescante sotana, siempre estival, calurosa en el pecho y seg\u00fan tradici\u00f3n popular o murmullo de esquina, un tanto ninfesca a medida que desciende y resalta las caderas<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p><em>(Se despoja de la sotana). (El americano ilustrado \u2013 Segundo Acto)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al tercer hermano. Ar\u00edstides, pol\u00edtico y funcionario, es llamado por Guzm\u00e1n Blanco a ejercer como Ministro de Asuntos Exteriores, una de sus grandes ambiciones, y es enviado a Europa para arreglar lo referente a la deuda con Inglaterra. Se entiende que ha cumplido su misi\u00f3n, pero que termina all\u00ed su cargo ministerial. Es felicitado por Guzm\u00e1n Blanco pero es consciente que el porvenir se ve cerrado. Ve un rev\u00f3lver y lo toma llev\u00e1ndolo a la sien. Aprieta el gatillo pero no est\u00e1 cargado y lo deja en el lugar de donde lo tom\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ar\u00edstides (Sonr\u00ede): No pasa nada. \u00a1Celebremos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n ha llegado al m\u00e1ximo. A lo largo de la producci\u00f3n dram\u00e1tica de Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas, la frustraci\u00f3n se convierte en constante de la mayor\u00eda de sus obras, visi\u00f3n que domin\u00f3 en sus contenidos, morigerada por la dualidad humor\u2013profundidad, caracter\u00edstica rectora de su teatro.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Publicado en: Teathron, revistad de UNEARTE Teatro, a\u00f1o 16, nro. 20-21, 2010 (pp. 39-42). Foto: https:\/\/fesitpven.com.ve.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orlando Rodr\u00edguez B. La frustraci\u00f3n constituye un tema que se ha ido planteando en el teatro venezolano desde el siglo XIX, intensific\u00e1ndose en el XX. Encontramos un primer caso en 1873 cuando el intelectual Nicanor Bolet Peraza da a conocer su sainete A falta de pan buenas son tortas. 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