{"id":12747,"date":"2024-08-13T15:13:10","date_gmt":"2024-08-13T15:13:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12747"},"modified":"2024-08-13T15:13:10","modified_gmt":"2024-08-13T15:13:10","slug":"la-novela-del-petroleo-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-novela-del-petroleo-en-venezuela\/","title":{"rendered":"La novela del petr\u00f3leo en Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Gustavo Luis Carrera<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Los negocios turbios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gran negocio turbio que es la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo en Venezuela, se descompone en variadas etapas y elementos particularmente representativos de la irregularidad total. Entre estos aspectos reveladores de la base corrompida sobresalen: los manejos dolosos de las compa\u00f1\u00edas para adue\u00f1arse de las tierras, hacerse del apoyo irrestricto de las autoridades civiles y desarrollar su aparato de funcionamiento y dominio creciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Un primer ejemplo de estos usos habituales de parte de los petroleros viene ya en Elvia (de Daniel Rojas), la segunda novela de nuestro itinerario, a trav\u00e9s de la estafa de que es objeto Enrique por obra del Smith que representa a la compa\u00f1\u00eda que le compra sus tierras ricas en yacimientos petrol\u00edferos, y quien se las arregla para hacer que el joven firme el documento de venta sin darle el pago correspondiente (pp. 132- 139). Los negocios turbios suben de tono y de cifras en el conjunto de artificios y enga\u00f1ifas financieras y rentales que se agita en El se\u00f1or Rasvel (Miguel Toro Ram\u00edrez).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo tocante a la adquisici\u00f3n dolosa de tierras al comienzo de las explotaciones petroleras, es tal vez el aspecto m\u00e1s destacado en las novelas. En Mene (Ram\u00f3n Carrera Obando), Jose\u00edto Ubert es el instrumento de la Compa\u00f1\u00eda para adue\u00f1arse de un extenso territorio de particular riqueza minera, sin desembolsar grandes sumas. En Remolino, los esfuerzos dominadores de los petroleros apuntan al mismo tiempo hacia la ampliaci\u00f3n de sus propiedades y la compra de la complicidad de las autoridades civiles, ya que ambas cosas marchan juntas: para robar tierras hay que contar con la impunidad ante la ley, y la potencia -de gran cacique regional- que se deriva del latifundio advierte a los representantes del gobierno d\u00f3nde se encuentra el buen amo generoso en recompensas. Esa es la situaci\u00f3n que le permite al petrolero Mr. Tom obligar a vender por un precio arbitrario a los propietarios de tierras renuentes a salir de ellas, y asociarse con el jefe civil en sucias maquinaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento general, y en especial con referencia a la infame adquisici\u00f3n de tierras, cobra fuerza en Sobre la misma tierra, en medio de \u00abla danza de los millones\u00bb que muchos, coma Demetria Montiel, creen bailar y solo est\u00e1n ayudando a que sea bailada por otros. El negocio turbio se prolongara gracias a la intervenci\u00f3n de los abogados serviles (pp. 75-76). Guachimanes, a partir del vasto conjunto de servidores de la compa\u00f1\u00eda que dan nombre a la obra -los guachimanes de todos los niveles- , presenta en r\u00e1pidas alusiones los procedimientos de despojo, de enga\u00f1o al fisco, de complicidades para los m\u00e1s indignos manejos. En Casandra se centra la atenci\u00f3n sobre todo en las incre\u00edbles exoneraciones de aduana para las petroleras (p. 286), en los abogados y jueces c\u00f3mplices, en los sobornos a los jefes civiles (p. 180). El caso concreto del abogado auspiciador de los m\u00e1s sucios negocios de las poderosas compa\u00f1\u00edas se encuentra vivo en Los Riberas, donde es pr\u00e1cticamente historiado y revelado al detalle.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La discriminaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las formas m\u00e1s violentas e inaceptables de manifestarse el imperio de los se\u00f1ores rubios del petr\u00f3leo es la discriminaci\u00f3n: racial, social, laboral. En los tres sentidos se proyecta el acto esencial de diferenciaci\u00f3n que establece distingos entre los hombres por su origen, su capacidad econ\u00f3mica y su puesto de trabajo. Detr\u00e1s de todos los prejuicios raciales y los consiguientes sentimientos de superioridad, detr\u00e1s de las pretendidas diferencias de costumbres, cultura y rendimiento profesional, se oculta un objetivo econ\u00f3mico: las discriminaciones efectivas son excelentes medios para pagar menos, limitar los derechos de los trabajadores, despedirlos sin prestaciones y cobrarles con creces la menor falla. Pero aun cuando no se perciba el sentido econ\u00f3mico de la discriminaci\u00f3n, resalta su odioso car\u00e1cter de separaci\u00f3n animal, de ordenamiento jer\u00e1rquico desp\u00f3tico, que es inaceptable. De all\u00ed que sea mostrada y condenada en varias de las obras novelescas que ahora nos ocupan.<\/p>\n\n\n\n<p>La discriminaci\u00f3n racial se percibe levemente en Tierra del sol amada, La bella y la fiera, Odisea de tierra firme; pero solo se expresa de modo directo en El se\u00f1or Rasvel, a prop\u00f3sito del ingl\u00e9s Mr. Watson que debe siempre \u00abaparecer de lejos superior a un hombre sudamericano\u00bb (p. 7).<\/p>\n\n\n\n<p>El total discriminatorio se articula en Mancha de aceite (C\u00e9sar Uribe Piedrahita); lo racial en las palabras de McGunn (p. 18), lo social y laboral en la descripci\u00f3n de los barrios obreros (p. 99). De su parte, Mene ofrece uno de los mejores ejemplos de la discriminaci\u00f3n racial, en numerosos pasajes y situaciones; social en el fracasado matrimonio del yanqui con venezolana; laboral con elementos raciales- en toda la parte titulada \u00abNegro\u00bb. En Remolino se encuentran aspectos generales de la discriminaci\u00f3n m\u00faltiple, que aparecen agudizados en Guachimanes. Uno de los asuntos que m\u00e1s se destaca al respecto en Sobre la misma tierra es el de la discriminaci\u00f3n laboral, concretamente referido al desequilibrio en materia de sueldos entre la alta paga del yanqui y la baja del criollo.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento condenatorio de la discriminaci\u00f3n desciende en Casandra al m\u00ednimo; se concentra en Campo Sur en las diferencias radicales existentes entre el campo de los extranjeros y los empleados criollos de confianza y el campo de los obreros, todo separado por cercas de hilos met\u00e1licos y de prejuicios; y en Oficina N\u00b0 1 apenas da se\u00f1ales imprecisas. El peso de la discriminaci\u00f3n ha sido atroz a lo largo de la historia de la industria petrolera en Venezuela, pero en particular tuvo fuerza aplastante, y sobre todo m\u00e1s visible, en los a\u00f1os de la iniciaci\u00f3n y los primeros tiempos. Tal vez lo \u00fanico positivo de todo esto es lo que a punta Rodolfo Quintero: \u00abLa discriminaci\u00f3n del personal criollo (menores sueldos que los extranjeros, prohibici\u00f3n de entrar a las zonas residenciales de estos, obstaculizaci\u00f3n del ascenso en el escalaf\u00f3n del trabajo, etc.), unific\u00f3 en la acci\u00f3n a los trabajadores venezolanos y facilit\u00f3 su participaci\u00f3n en acciones de lucha\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La locura del petr\u00f3leo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La atracci\u00f3n ejercida por el petr\u00f3leo en las zonas de explotaci\u00f3n y en todo el pa\u00eds constituye un fen\u00f3meno b\u00e1sico en la estructuraci\u00f3n de la nueva situaci\u00f3n. El llamado hacia los campos petroleros, bajo el se\u00f1uelo de m\u00e1s altos salarios, se ejerci\u00f3 de modo violento en la primera \u00e9poca de la explosi\u00f3n y el gran auge inicial.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00ablocura\u00bb diseminada por el surgimiento del petr\u00f3leo fue base no solo del cambio perturbador del ambiente, como se se\u00f1al\u00f3, y del \u00e9xodo campesino, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, sino en general de un hechizo colectivo que se ejerci\u00f3 bajo la promesa de dinero f\u00e1cil, de riqueza para todos. Es una fuerza incontenible que opera sobre el medio modificando sus formas tradicionales. Ya se advierte su presencia en novelas precursoras del tema petrolero: Elvia, Odisea de tierra firme, Cubagua, El se\u00f1or Rasvel. Todav\u00eda en estas obras es un elemento m\u00e1s apto para las fantas\u00edas y sue\u00f1os de riquezas futuras que un factor dado en la realidad viva. En cambio se le ve operar sobre todo el conjunto de los pobladores del campo petrolero en Mancha de aceite, donde ya se le marcan sus excesos quim\u00e9ricos y se acent\u00faan sus limitaciones en la realidad: accidente, muerte violenta, hambre, vivienda infrahumana. Del mismo modo ofrece las dos caras de la cuesti\u00f3n Mene, poniendo \u00e9nfasis en destacar el aspecto delictivo que en la realidad acompa\u00f1a a la \u00ablocura\u00bb petrolera: el crimen y el vicio, en especial en la parte titulada \u00abRojo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, otras obras como Remolino y Sobre la misma tierra, dan visiones de conjunto del problema. Gallegos simboliza este desquiciamiento y el entusiasmo irresponsable en la consigna, ya antes citada, de: \u00ab\u00a1Petroleo o nada!\u00bb (p. 79). Reaparece el planteamiento en Guachimanes y parcialmente en Casandra. A \u00e9l se alude en Talud derrumbado, de manera circunstancial, tal como hab\u00eda aparecido en Clamor campesino, en Los Riberas se concentra en la presentaci\u00f3n de la locura envuelta por \u00abla red de intereses que se mov\u00edan en torno a las concesiones\u00bb (p. 360); y en Oficina N\u00b0 1 el atractivo deslumbrante del petr\u00f3leo se personifica en la propia Carmen Rosa, que abandona su m\u00edsero pueblo llanero en pos del auge que promet\u00eda el petr\u00f3leo de oriente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El \u00e9xodo campesino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los efectos nocivos de la explotaci\u00f3n petrolera sobre la econom\u00eda del pa\u00eds que m\u00e1s ha preocupado a economistas y pol\u00edticos, ya la colectividad en general, ha sido el desplazamiento de agricultores y trabajadores pecuarios hacia los centros petroleros, con el consecuente descenso en la producci\u00f3n agr\u00edcola y en la riqueza de los reba\u00f1os. Abiertamente ha marchado entonces el pa\u00eds hacia la condici\u00f3n de monoproductor, atenido a las rentas petroleras, obligado a importar renglones agr\u00edcolas y pecuarios que antes produc\u00eda. Del mismo modo el desplazamiento humano del campesino que se hace obrero, del oriental que se va a Maracaibo, del coriano que se va a los Llanos, ha interesado grandemente a soci\u00f3logos y especialistas afines. Los novelistas no pod\u00edan constituir una excepci\u00f3n dentro de ese inter\u00e9s com\u00fan por el tema, y el planteamiento directo del \u00e9xodo campesino se presenta en diversas oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez el primer se\u00f1alamiento de la cuesti\u00f3n se encuentra en Mancha de aceite, en la cual adem\u00e1s se apunta la complicidad del gobierno en dicha emigraci\u00f3n (p. 49). Pero es en Mene donde se hace del tema asunto de importancia sostenida a todo lo largo de la obra. Numerosos aspectos de esta novela reflejan los resultados del \u00e9xodo campesino hacia los turbulentos campos petroleros; y se encuentra en ella un claro s\u00edmbolo de los efectos finales: el hombre nativo contemplaba \u00abel tropel que hollaba sus tierras y arrasaba sus sementeras y consum\u00eda la carne de sus reba\u00f1os&#8230; \u00bb (p. 73 ). De su parte, Remolino enfatiza la gran raz\u00f3n del \u00e9xodo: el alto salario petrolero con respecto al de otros oficios, sobre todo de niveles nunca sonados por el hombre del campo (p. 89).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xodo campesino lleg\u00f3 a producir una verdadera crisis en las haciendas, y su repercusi\u00f3n fue general en todo el pa\u00eds. De all\u00ed que el tema reaparezca, siempre de manera vigorosa, en un buen n\u00famero de obras: Sobre la misma tierra, Guachimanes, Clamor campesino, Casandra, Los Riberas y Talud derrumbado. En especial sobresale en la obra de Gallegos, donde se repite el planteamiento en varias ocasiones, destacando el abandono de siembras y reba\u00f1os como el gran s\u00edmbolo de la desarticulaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds (p. 83, p. 123), y su condena a la categor\u00eda de \u00abmonoproductor\u00bb (p. 133).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Delito y vicio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del desajuste total que priva en la vida de las improvisadas poblaciones petroleras (\u00abpueblos oscuros\u00bb se les llama en Mene; \u00abpueblos desmirriados, torcidos\u00bb y \u00abmalparidos\u00bb en Sobre la misma tierra), las manifestaciones delictuosas son de las m\u00e1s visibles por sus repercusiones p\u00fablicas. El efecto atemorizante de un hecho de sangre, el sentido escandaloso de un robo o de una ri\u00f1a, sobresalen por encima de manifestaciones de corrupci\u00f3n tan graves pero menos ruidosas: la estafa, el peculado, el soborno. Adem\u00e1s el delito p\u00fablico y bullicioso casi siempre va acompa\u00f1ado del vicio, y justamente en sus aspectos m\u00e1s escandalosos: la ruleta, el baile, el prost\u00edbulo, el alcohol. Hechos y situaciones tan llamativos y caracterizadores no pod\u00edan dejar de estar presentes en intentos de captaci\u00f3n novelesca de esta realidad ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no en todas las novelas tiene esto significaci\u00f3n de primer orden. As\u00ed, si bien aparece en obras como Remolino y Casandra, no significa en ellas elemento particularmente activo, y ello a pesar de que en esta \u00faltima se define el mundo del petr\u00f3leo de esta manera: las prostitutas y la ruleta (p. 310). En cambio, es factor central en Mancha de aceite a lo largo de la gran trilog\u00eda alcohol-prostitutas-crimen; y sobre todo en Mene, donde uno de los aspectos que m\u00e1s se destacan como muestra del desbarajuste petrolero es precisamente el relativo al delito y el vicio -en particular en la parte titulada \u00abRojo\u00bb-, aun por encima de otros m\u00e1s profundos y significativos en el orden econ\u00f3mico y de dignidad nacional. Presentaci\u00f3n vigorosa del tema se advierte en Sobre la misma tierra y Guachimanes, con \u00e9nfasis en el tr\u00e1fico de aventureros, prestamistas y estafadores de todo tipo. En Campo Sur se palpa en el propio ambiente y en el comportamiento de los personajes (p. 21); y en Oficina N\u00b0 1 se desprende del conjunto de la historia del campamento petrolero que constituye su asunto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El petrolero \u00abbueno\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del planteamiento general del estado de cosas petrolero no hay dudas en las novelas: la Compa\u00f1\u00eda es expoliadora y sus altos funcionarios son c\u00f3mplices. Para los empleados de m\u00e1s bajos niveles se establece una diferencia elemental: los nacionales pueden estar o no sometidos material y espiritualmente a la empresa; los extranjeros obedecen a la regla general de part\u00edcipes de una vasta complicidad reforzada por la coincidencia de intereses y prejuicios con los que conforman el \u00abesp\u00edritu\u00bb de la Compa\u00f1\u00eda a la cual pertenecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa generalizaci\u00f3n con respecto a los extranjeros parece excesiva, mec\u00e1nica, desconocedora de las excepciones. Su aplicaci\u00f3n podr\u00eda suponerse como una muestra de ingenua rigidez en la consideraci\u00f3n de hombres dis\u00edmiles, tambi\u00e9n sometidos a la presi\u00f3n del mundo petrolero. Adem\u00e1s, la realidad muestra que se dan excepciones. O al menos hay que aceptar que te\u00f3ricamente el caso excepcional es posible. Y por \u00faltimo, en una actitud cr\u00edtica ante los petroleros extranjeros -a veces de verdadero vigor- , la inclusi\u00f3n de una excepci\u00f3n concede equilibrio, objetividad. Sin duda todos estos factores, combinados o particularizados, han conducido a algunos novelistas del petr\u00f3leo a la presentaci\u00f3n de un petrolero extranjero \u00abbueno\u00bb; perdiendo de vista que justamente la mayor ingenuidad radica en conceder significaci\u00f3n trascendente y de alguna representaci\u00f3n ilustrativa a casos hipot\u00e9ticos, en \u00faltima instancia singulares y circunscritos dentro del conjunto a una peculiaridad extrema, sin ning\u00fan alcance tipificador.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera versi\u00f3n del petrolero \u00abbueno\u00bb es tal vez, tambi\u00e9n, la m\u00e1s ingenua: mister Hardman de Sobre la misma tierra, el driller de Arizona que de repente adquiere conciencia de que pertenece a una gran organizaci\u00f3n explotadora y tramposa y decide separarse de ella. Nunca se sabr\u00e1 &#8211; aparte de los buenos deseos del autor- que razones o revelaciones sorpresivas llevaron a Hardman a ese cambio Ni siquiera es una raz\u00f3n tan subjetiva como el amor por Remota, pues cuando Hardman escoge dejar la petrolera ya no tiene esperanzas en despertar ning\u00fan sentimiento de esa \u00edndole en la joven. Por eso parece tanto Hardman un invento total: el yanqui bueno porque si, que permite a Gallegos dar otra faz del asunto y mostrar una pretendida objetividad que no pasa de la ingenuidad. En cambio en Guachimanes se presenta el retrato m\u00e1s sostenible y convincente del petrolero yanqui distinto, en m\u00edster Charles. En efecto, las cosas adquieren sentido especial porque Charles representa al proletariado de su pa\u00eds; en su misma tierra ya era antiimperialista (p. 39). Llega a Venezuela y su actitud no se modifica, pues su internacionalismo le hace solidarizarse con los trabajadores del nuevo pa\u00eds adonde viene por circunstancias especiales y bajo contrato que le da cierta estabilidad. Sin embargo, sus reducidas labores revolucionarias le llevan a abandonar Venezuela por requerimientos del gobierno a solicitud de la Compa\u00f1\u00eda. Despu\u00e9s reaparece la idealizaci\u00f3n de este tipo de personaje en Casandra, con el enigm\u00e1tico europeo m\u00edster Walter; de los laboratorios de la empresa, distinto por su inteligencia y su af\u00e1n de justicia que lo identifica con los intereses de los venezolanos y lo acerca ideol\u00f3gicamente a los m\u00e1s avanzados en lo social. Es un personaje aislado y sorpresivo, de verdadero \u00ablaboratorio\u00bb, tan inventado como el Hardman de Sobre la misma tierra. La idealizaci\u00f3n continua en buena parte en Tony Roberts de Oficina N\u00b0 1: a pesar de su antecedente familiar de car\u00e1cter socialista, su actitud no se explica como una clara protesta de rebeld\u00eda, ya que prefiere callar y cobrar su salario. Se casa con venezolana y decide quedarse en el pa\u00eds; pero todo parece corresponder m\u00e1s a un impulso emocional, sensible, que a una conciencia concreta. El hecho de que -a semejanza de las otras novelas citadas en este aparte- le toque decir grandes verdades sobre el saqueo petrolero, en defensa de Venezuela precisa la intenci\u00f3n del autor; pero no refuerza la justificaci\u00f3n convincente del personaje, que siempre parece hablar con palabras ajenas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gustavo-luis-carrera\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo Luis Carrera Los negocios turbios El gran negocio turbio que es la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo en Venezuela, se descompone en variadas etapas y elementos particularmente representativos de la irregularidad total. 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