{"id":12662,"date":"2024-08-07T20:38:28","date_gmt":"2024-08-07T20:38:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12662"},"modified":"2024-08-07T20:41:29","modified_gmt":"2024-08-07T20:41:29","slug":"equanil-fragmentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/equanil-fragmentos\/","title":{"rendered":"Al sur del Equanil (fragmentos)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Renato Rodr\u00edguez<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Primera parte: I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al fin llego a Par\u00eds; en la estaci\u00f3n de Saint Lazare no s\u00e9 qu\u00e9 hacer, estoy un rato indeciso y luego, como en Le Havre he descubierto la Consigna, decido dejar all\u00ed mis cosas y largarme a caminar a ver si consigo a Eduardo. Cuando me dirijo a depositar mi equipaje veo a Henrique, yo no sab\u00eda que estuviera en Par\u00eds, no le veo la cara, pero con ese cogote de toro viejo no puede ser sino \u00e9l, est\u00e1 tambi\u00e9n en la Consigna; una vez que he depositado mis cosas me vuelvo para llamarle, pero ha desaparecido \u00a1L\u00e1stima! No me entusiasma mucho hablar con \u00e9l, pero tal vez hubiera podido darme alg\u00fan dinero. El pobre Henrique \u00bfQu\u00e9 andar\u00e1 haciendo por aqu\u00ed? No debe tener muy buenos recuerdos m\u00edos, yo siempre estaba hiri\u00e9ndole con palabras mordaces, pero la culpa era de \u00e9l, yo no puedo aguantar a la gente ingeniosa. La \u00faltima vez que le vi, se acerc\u00f3 sonriente a saludarme y cuando nos dimos la mano le dije:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me siento tan solitario en este momento que no me importa haberme encontrado contigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Era cruel de mi parte haberle hablado as\u00ed, \u00e9l fue y se lo cont\u00f3 a Adolfo muy adolorido, pero \u00bfQui\u00e9n le hab\u00eda autorizado a andar haciendo por ah\u00ed chistecitos a costa m\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Claro, \u00e9l se acordaba de nuestra vieja amistad y del aprecio que me tiene, pero yo quiero tambi\u00e9n que me respete y, adem\u00e1s, todav\u00eda no me he vengado suficientemente de aquella broma suya, cuando ten\u00edamos unos quince a\u00f1os y decidimos marcharnos de nuestras casas, cansados de tanta autoridad y falta de comprensi\u00f3n, y una vez que hab\u00edamos llegado al puerto y permanecido all\u00ed dos d\u00edas buscando un barco que nos llevara, \u00e9l se acobard\u00f3 a la hora de embarcarnos y con mil excusas me hizo regresar a casa, donde me esperaba una gran paliza, no porque hubiera estado dos d\u00edas fuera, sino porque habiendo querido hacer bien las cosas les dej\u00e9 a mis parientes una carta explicativa, donde les manifestaba lo insoportable que se me hac\u00eda la vida a su lado, me quejaba de su falta de cultura y del estado de atraso mental en que todos ellos se encontraban.<\/p>\n\n\n\n<p>Henrique hab\u00eda desaparecido y viendo aquel gent\u00edo ni se me ocurri\u00f3 buscarlo. Sal\u00ed de la estaci\u00f3n y caminando al azar llegu\u00e9 a la iglesia de La Madeleine, sigo caminando y llego a Las Tuller\u00edas, contin\u00fao caminando por la margen del r\u00edo y amarrado all\u00ed me encuentro con el bateau de Brama, sigo marchando, atravieso el r\u00edo y sigo marchando hasta llegar a la calle de Seine, me meto por ella y comienzo a encontrar galer\u00edas, puras galer\u00edas, de arte y de otras cosas; al final de la calle est\u00e1 el mercado repleto de legumbres y carnes y en la esquina el muy famoso Boulevard Saint-Germain, camino por all\u00ed un poco todav\u00eda, husmeando por bares y caf\u00e9s, y de pronto all\u00ed est\u00e1 Eduardo, tal como si hubi\u00e9ramos tenido una cita, que a lo mejor ten\u00edamos sin que \u00e9l lo supiera y yo tan s\u00f3lo lo deseara; me presenta a Nanette y marchamos los tres juntos por varios sitios hasta que dejamos a Nanette en la puerta de su casa y nos vamos a comer \u00e9l y yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os que no ve\u00eda a Eduardo. Con gran frecuencia he so\u00f1ado que llegaba a una ciudad, no s\u00e9 cu\u00e1l, no siempre era la misma, en que habitaba Eduardo; la ciudad me era familiar o por lo menos me mov\u00eda en ella con cierto desparpajo, aunque estaba siempre muy agitado y en los \u00faltimos tiempos la agitaci\u00f3n era ya insoportable. Yo me dirig\u00eda con gran seguridad a alg\u00fan sitio, generalmente un caf\u00e9, donde deb\u00eda encontrar a Eduardo y al llegar, Eduardo nunca estaba; a veces ten\u00eda tiempo en el sue\u00f1o de esperarle un poco, pero nunca llegaba ni le encontraba. Despu\u00e9s me despertaba presa de un enorme disgusto y no pod\u00eda dormir m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo me dice: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo estoy muy cansado \u2014con aire de pesar y agrega mir\u00e1ndome con fijeza\u2014 Yo he trabajado demasiado para poder comer.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo guardo silencio, \u00e9stas no son expresiones propias de Eduardo, al menos del Eduardo que yo conoc\u00ed. Yo ten\u00eda el temor horrendo de encontrarme al llegar a Par\u00eds con que Eduardo se hubiera marchado, se hubiera muerto de cualquier cosa o que se hubiera suicidado, pero viendo la expresi\u00f3n que pone y las cosas que dice creo que habr\u00eda preferido aquello.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo estoy viejo, muy viejo. <\/p>\n\n\n\n<p>No es cierto, \u00e9l s\u00f3lo tiene treinta y siete a\u00f1os. Luego agrega: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Publiqu\u00e9 mi libro, te envi\u00e9 un ejemplar \u00bfLo recibiste?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, lo recib\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Como construcci\u00f3n art\u00edstica fue un \u00e9xito, pasar\u00e1 mucho tiempo antes de que sea superado.<\/p>\n\n\n\n<p>No es cierto, es aburrido y demasiado inteligente, a m\u00ed nunca me gust\u00f3 su libro, \u00e9l tiene mucho talento y un gran sentido cr\u00edtico pero como creador nunca me gust\u00f3, es muy r\u00edgido y demasiado inteligente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No me lo han agradecido \u00a1Cabrones! Ni siquiera de comer me han dado, por eso he tenido que joderme tanto trabajando, estoy cansado, estoy viejo \u00bfNo ves la cantidad de canas que me han salido?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, sea \u2014le digo \u2014 Pero al menos \u00bfEscribes?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEscribir yo? No, hijo m\u00edo, de ninguna manera, aprovecho mejor mi tiempo, escribir es una idiotez.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed no me gusta esa man\u00eda que siempre ha tenido Eduardo de estar llam\u00e1ndome \u00abHijo m\u00edo\u00bb. Me jode ser hijo de nadie, adem\u00e1s \u00e9l s\u00f3lo me lleva cuatro a\u00f1os de edad, sin embargo se lo tolero, no quiero entretenerme en tonter\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero, Eduardo \u00bfNo te acuerdas de todo lo que me dec\u00edas? \u00abEscribir es una obligaci\u00f3n, quien es escritor no puede hacer otra cosa y si la hace la paga.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Olv\u00eddate de esos disparates, al diablo la literatura y su martirio, escribir es una idiotez, habiendo en el mundo tantas cosas buenas, bebe vino y refoc\u00edlate, como dec\u00eda el Arcipreste de Hita. Te pones a escribir, publicas tu libro y \u00bfPara qu\u00e9? Los cr\u00edticos hablan si les da la gana, hacen las interpretaciones m\u00e1s peregrinas, sin decir nada desde luego \u00bfQu\u00e9 van a decir? Si tuvieran algo que decir ser\u00edan escritores en lugar de cr\u00edticos. O no hablan en absoluto; los amigos te felicitan en el caf\u00e9, pero no te leen, te repiten lo mismo que t\u00fa les has estado diciendo a ellos durante el tiempo en que no hab\u00edas publicado tu libro, te dicen \u00abUna gran novela\u00bb Cuando te has marchado empiezan a re\u00edrse porque cada uno de ellos va a escribir uno mejor. Nadie te lee y en Am\u00e9rica, menos a\u00fan; no, hijo m\u00edo, tienes que pagarte tu edici\u00f3n, peque\u00f1a desde luego porque no tienes dinero y ni aun as\u00ed la puedes vender; al final ni \u00e9xito literario ni plata. Y los a\u00f1os perdidos \u00bfQui\u00e9n te los paga?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero, Eduardo \u00bfY la realizaci\u00f3n? Si escribes te realizas como ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 realizaci\u00f3n? Si escribes te frustras como ser humano, cambias tu vida por un bojote de palabras sin pies ni cabeza. Perm\u00edteme una estruendosa carcajada; si quieres realizarte, hazlo bebiendo buen vino y ayunt\u00e1ndote con fermosas hembras y con yantares de tu agrado, que a eso viene el hombre al mundo. \u00a1El falo, el falo, ah\u00ed est\u00e1 la cosa, justo en el falo!<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando terminamos de comer nos vamos, dejo a Eduardo con la promesa de vernos al d\u00eda siguiente, tomo un cuarto para pasar la no che y me acuesto. A lo mejor Eduardo tiene raz\u00f3n \u00a1Qu\u00e9 co\u00f1o! Yo no s\u00e9 nada, todo lo que est\u00e1 muerto est\u00e1 muerto y no se puede recomenzar la vida, no, la vida no se puede recomenzar. Y \u00bfSi se pudiera recomenzar? \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda hecho yo duran te todos estos a\u00f1os en que he estado s\u00f3lo pendiente de encontrarme con Eduardo y de hacerle leer lo que yo iba a escribir? Puede que yo no sea escritor, que escribir no sea ninguna obligaci\u00f3n, ni aun si se es escritor, yo no s\u00e9, si no lo fuera mejor para m\u00ed, que ni me gusta \u00a1Qu\u00e9 tedioso es sentarse delante del papel en blanco y tener la cabeza tambi\u00e9n en blanco y un hormigueo en los cojones, pararse, dar vueltas por el cuarto, encender un cigarrillo, ponerlo en el cenicero y olvidarse de fumarlo y sentarse otra vez y cuando parece que te va a llegar un embrioncito de idea, una ide\u00edta, zas, la cigarra que rompe a cantar sus taladrantes estridencias que uno no puede aguantar, y al ba\u00f1o a orinar. Y que s\u00f3lo cuando est\u00e1s por las noches a punto de dormirte se te ocurre alguna cosa brillante y luego al d\u00eda siguiente, por flojo y no haberte levantado a anotarla, ni la m\u00e1s remota memoria. Y mientras orinas acordarte del \u00faltimo incendio, el que vi cuando iba para la papeler\u00eda a comprar papel y una cinta para la m\u00e1quina, despu\u00e9s que esa tarde no se pudo hacer nada por culpa de la cinta que estaba muy gastada y porque el papel se hab\u00eda acabado, \u00e9se del bueno, que del otro todav\u00eda hab\u00eda pero no me gusta usarlo porque lo que hago en \u00e9l siempre me queda malo, no como en el otro, ese blanquito de dimensiones tan armoniosas, de a 6,50 las quinientas hojas. Y aunque escribir a m\u00e1quina no te gusta tienes que admitir que el tecleteo de la Olympia es tan sabroso, porque es realmente distinto del zumbido de la m\u00e1quina de pulir granito que usa el constructor que est\u00e1 reparan do la casa de al lado cada vez que una buena idea te est\u00e1 asomando en el cr\u00e1neo y est\u00e1s sentado frente a la typewriter con todo el cuerpo en tensi\u00f3n monologando experimentalmente entre dos di\u00e1logos de tu libro, entre tu primer nombre y el que te agreg\u00f3 el cura en el bautismo para que el conjunto sonara m\u00e1s cristiano. Winston Abderraman Perozo no, Jos\u00e9 Abderraman Perozo; entre Winston Perozo y Jos\u00e9 Perozo y cuan do te has desembarazado de tanta bolser\u00eda, tu mam\u00e1 que te llama para que vayas a cenar o para preguntarte si quieres caf\u00e9 y no puedes demorarte hasta que hayas agotado el soplo, porque hay que quitar la mesa temprano para que la criada pueda marcharse temprano porque el novio la est\u00e1 esperando y \u00bfQu\u00e9 diablos llaman temprano? Justo el momento m\u00e1s inoportuno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo, si t\u00fa puedes escribir en tus ratos libres\u00bb \u00a1Tus ratos libres! \u00bfCu\u00e1les son tus ratos libres? D\u00edmelo \u00a1Cabr\u00f3n! Que estoy ansioso de saberlo para librarme de coger esas espantosas rabietas delante del papel, blanco como un desaf\u00edo, torturado por el negro rodillo, esperando a que te salga algo de la mollera, por la punta de los dedos, si la espera se vuelve desmesuradamente larga y el papel empieza a gritarte \u00a1Idiota! \u00a1Idiota! \u00a1Vaya con el escritor que no escribe nada! \u00bfQu\u00e9 diablos espera para comenzar? \u00bfHasta cu\u00e1ndo proleg\u00f3menos y orinaderas? \u00a1Aunque sea un recado de Navidad! Me paro a orinar otra vez y vuelta a recordar el incendio con todas aquellas mujeres asustadas y los bomberos dando carreras apartando a los curiosos empe\u00f1ados en ver las llamas cag\u00e1ndose en la obra de los arquitectos. Pero los muy maricones son muy tenaces \u00a1Arquitectos de mierda! \u00bfPor qu\u00e9 hac\u00e9is casas? \u00bfPor qu\u00e9 no os suicid\u00e1is todos? Dejad a la gente y a los bomberos tranquilos que tienen que irse a quemar para salvar vuestros falos monstruosos. Apenas removidos los escombros, hete aqu\u00ed un arquitecto proyectando nuevos falos con ascensor y desprovistos de sangre. \u00abEl falo, el falo, el falo\u00bb grita Eduardo en la azotea y se muere de risa mientras asa en la estufa una paloma para com\u00e9rsela \u00abEl falo, el falo, el falo, ah\u00ed est\u00e1 la cosa; seguid escribiendo \u00a1Cabrones! mientras yo copulo y bebo vino, que os har\u00e1 mucho bien, pero no pretend\u00e1is que yo lo haga, porque no hay quien me pague: todos quieren leerme, todos, pero gratis no ser\u00e9 yo quien haga nada, estoy cansado, he trabajado mucho, estoy viejo \u00bfNo me veis las canas? Estoy cansado; el falo, el falo, el falo, ah\u00ed est\u00e1 la cosa se\u00f1ores \u00bfQui\u00e9n da m\u00e1s? Veinte a\u00f1os al servicio de la literatura es demasiado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que Eduardo dec\u00eda podr\u00eda ser v\u00e1lido para m\u00ed o no, pero en todo caso para \u00e9l no lo era. Eduardo no es escritor, no ten\u00eda por qu\u00e9 haber escrito y est\u00e1 pagando haber hecho otra cosa. Puede que tenga raz\u00f3n, pero y a m\u00ed \u00bfQui\u00e9n me paga mis diez a\u00f1os en el vac\u00edo? \u00bfQui\u00e9n me los devuelve? Y como que soy medio profeta y no lo sab\u00eda \u00bfQu\u00e9 eran aquellos sue\u00f1os? Premoniciones de lo que iba a ocurrir y yo no lo sab\u00eda, no sab\u00eda que era profeta, cuando llegaba a la ciudad, buscando a Eduardo y no lo encontraba. Me<br>angustiaba porque pensaba que \u00e9l habr\u00eda muerto o se habr\u00eda suicidado. Eduardo no estaba y yo no sab\u00eda lo que en realidad iba a pasar. \u00c9l me habl\u00f3 mu chas veces de la llave del gas; mentira, puros trucos, no se mata nada. Y yo que ten\u00eda ese miedo de quedarme sin nadie que leyera mis cosas, que me halagara a seguir escribiendo, que me entendiera como Eduardo me entend\u00eda y no pues, lo que encuentro es que el tipo que yo conoc\u00ed ya no existe m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy un tronco de profeta \u00bfVerdad? \u00bfVerdad? S\u00f3lo que no lo sab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Le cont\u00e9 despu\u00e9s la historia a Fernando y \u00e9l le puso un final dram\u00e1tico, pero yo no soy asesino, adem\u00e1s no hay a qui\u00e9n matar, no existe m\u00e1s, existe otro y en diez a\u00f1os es verdaderamente otro porque ha cambiado de c\u00e9lulas, de u\u00f1as y de cabello varias veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Fernando, que dice ser director de cine, me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 buen argumento para una pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/renato-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Nota: si deseas leer la obra completa, est\u00e1 disponible para descarga en la secci\u00f3n de Biblioteca. Haz clic en este <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/al-sur-del-equanil\/\">enlace<\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Renato Rodr\u00edguez Primera parte: I Al fin llego a Par\u00eds; en la estaci\u00f3n de Saint Lazare no s\u00e9 qu\u00e9 hacer, estoy un rato indeciso y luego, como en Le Havre he descubierto la Consigna, decido dejar all\u00ed mis cosas y largarme a caminar a ver si consigo a Eduardo. 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