{"id":12635,"date":"2023-08-06T13:31:00","date_gmt":"2023-08-06T13:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12635"},"modified":"2024-08-06T13:49:28","modified_gmt":"2024-08-06T13:49:28","slug":"el-evangelio-segun-los-perros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-evangelio-segun-los-perros\/","title":{"rendered":"El evangelio seg\u00fan los perros"},"content":{"rendered":"\n<p>Gino Gonz\u00e1lez es un coplero y todo coplero es un cuentero que a veces no puede evitar ser tambi\u00e9n cuentista. Es un contador de los caminos. A veces cambia los trastes del cuatro por las teclas de la computadora y el canto se hace cuento cuando la nota se hace letra. Bendito \u00e9l que tiene esa virtud, talento o cualidad de pasar del sonido al silencio y seguir contando sin embargo. Lo que persigue, acosa o angustia a Gino es lo que nuestro amigo Orlando Araujo denomin\u00f3 necesidad o \u00abaf\u00e1n de expresi\u00f3n\u00bb. En este libro, El Evangelio seg\u00fan los perros, a lo largo de sus veinti\u00fan relatos, el autor da rienda suelta a esa necesidad y a ese af\u00e1n de contar y cantar y contar por los siglos de los siglos si Dios le da tanta vida, siempre y cuando haya un alma que lo lea o una criatura que lo escuche (Earle Herrera, Pr\u00f3logo).<\/p>\n\n\n\n<p>Descarga sin costo <em><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/El-Evangelio-Segun-Los-Perros-Gino-Gonzalez-cuento.pdf\">El evangelio seg\u00fan los perros<\/a><\/em> de Gino Gonz\u00e1lez, haciendo clic en el enlace (cortes\u00eda de Fundarte).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gino Gonz\u00e1lez es un coplero y todo coplero es un cuentero que a veces no puede evitar ser tambi\u00e9n cuentista. Es un contador de los caminos. A veces cambia los trastes del cuatro por las teclas de la computadora y el canto se hace cuento cuando la nota se hace letra. Bendito \u00e9l que tiene [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":12637,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12635"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12638,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12635\/revisions\/12638"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}