{"id":12210,"date":"2024-06-28T21:25:40","date_gmt":"2024-06-28T21:25:40","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12210"},"modified":"2024-06-28T21:25:40","modified_gmt":"2024-06-28T21:25:40","slug":"las-orejas-de-asia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/las-orejas-de-asia\/","title":{"rendered":"Las orejas de Asia"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Blanca Strepponi<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><em>A qui\u00e9n agradecer<br>la sabia geometr\u00eda de tu oreja,<br>su l\u00f3bulo de luz y la firmeza<br>de sus surcos de sombra,<br>Y el deseo, que es una llamarada que se enciende<br>en la ruta de la felpa<br> donde encierran su enigma tus m\u00e1s perversas m\u00fasicas.<br>claman los reba\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">PIEDAD BONNET<\/p>\n\n\n\n<p>Lo llamaban Head porque su cabeza era demasiado grande. Era un muchacho t\u00edmido, convencido de que tras su enorme frente hab\u00eda un caos ingobernable, caos que sol\u00eda imaginar como furiosas tormentas el\u00e9ctricas azotando sus neuronas.<\/p>\n\n\n\n<p>Head sufr\u00eda, pues aunque llevaba con su madre un pasar holgado, desde ni\u00f1o hab\u00eda comprendido la brutal diferencia entre la belleza y la fealdad: despreciaba los objetos que lo rodeaban, los muebles vulgares dispuestos sin gracia y las cortinas opacas que todo lo ensombrec\u00edan. Tampoco le gus\u00adtaba su madre, una mujer que apenas si despertaba su piedad. Hab\u00eda d\u00edas en que llegaba a sentirse intoxicado por el des\u00adconsuelo que desped\u00edan los rutinarios platos de sopa tibia y, sobre todo, por el aire in\u00fatil que respiraba en esa casa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong><strong>a revelaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al cumplir veinticinco a\u00f1os Head sinti\u00f3 un profundo desaso\u00adsiego. Procur\u00f3 calmarse estudiando un mapa -le gustaban los mapas-. Comenz\u00f3 a leer en voz alta nombres de lugares que despertaban en \u00e9l toda clase de fantas\u00edas, lugares pobla\u00addos por muchachas de cabellos brillantes donde s\u00f3lo podr\u00edan suceder cosas extraordinarias, como el lago Assale, o el Artic Red River. Advirti\u00f3 que esos sitios elegidos al azar ten\u00edan algo en com\u00fan, el agua. Pens\u00f3 en el agua, misteriosa y ame\u00adnazante. Pens\u00f3 que bajo la delgada capa de hielo de un lago invernal el agua deb\u00eda fluir sin embargo con violencia. Ima\u00adgin\u00f3 la belleza agreste de las islas olvidadas, las olas sobre las orillas de piedra, los feos espumarajos que deja el agua al retirarse. Pens\u00f3 en los n\u00e1ufragos llenos de angustia perdidos en la inmensidad, y vio que todos los n\u00e1ufragos ten\u00edan su propio rostro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las fotos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa imaginaci\u00f3n, que sin duda reflejaba un esp\u00edritu desespe\u00adrado, impuls\u00f3 a Head a tomar cientos de fotos, todas versio\u00adnes de su personal naufragio. Compulsivamente registraba im\u00e1genes en apariencia absurdas: el borde de una piedra, un ascensor cerrado, un bot\u00f3n. Eran im\u00e1genes cuya belleza s\u00f3lo \u00e9l cre\u00eda percibir y por lo tanto no pod\u00eda serle arrebatada.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que complet\u00f3 una curiosa colecci\u00f3n que despert\u00f3 el in\u00adter\u00e9s de una galer\u00eda donde fue expuesta bajo el t\u00edtulo de \u00abHead x Head\u00bb, que deb\u00eda leerse como Head by Head, es decir, lo que hay en la cabeza de Head. Fue un \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Head vio a una joven observando atentamente una de sus fotos m\u00e1s preciadas: una gran roca en medio del mar turbu\u00adlento. La muchacha ten\u00eda el intenso atractivo de las mujeres que no est\u00e1n conscientes de su belleza: bien proporcionada, salvo por las grandes orejas que le daban un aspecto desamparado, los ojos brillantes y expresivos y un aire luminoso pero a la vez melanc\u00f3lico. Head le pregunt\u00f3 si le gustaba esa foto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed \u2013 contest\u00f3 ella con naturalidad, como si se conocieran\u2013. Mira aqu\u00ed y coloc\u00f3 sobre el vidrio un dedo largo y flaco\u2013, el golpe del agua horada la piedra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Es una herida terrible \u2013dijo Head.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Porque es una herida infligida con paciencia \u2013murmur\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Head crey\u00f3 sentir un haz de luz barriendo el interior de su confusa mente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Es un paisaje autosuficiente, no necesita de nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No entiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013El fot\u00f3grafo no est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013El fot\u00f3grafo soy yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfT\u00fa eres Head? \u2013pregunt\u00f3 sorprendida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed. \u00bfY t\u00fa?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Asia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estrecharon sus manos fue un contacto breve y c\u00e1lido. <\/p>\n\n\n\n<p>La joven perdi\u00f3 la mirada en la pared. Head observ\u00f3 la hermosa cabellera oscura que daba a su rostro un aspecto irreal. La imagin\u00f3 contemplando un <em>iceberg. <\/em>Se ve\u00eda hermosa: las orejas enrojecidas por el fr\u00edo y el borde del vestido ondulando al viento, con las furtivas rodillas descubiertas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Asia&#8230; me gustar\u00eda tomarte una foto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013T\u00fa no tomas fotos de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Me gustan tus orejas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Son muy grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Eso es lo que me gusta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las orejas de <\/strong><strong>Asia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Head se entreg\u00f3 a la observaci\u00f3n de las orejas de Asia. Com\u00adprendi\u00f3 que tal como los \u00f3rganos sexuales, son las orejas las que mejor expresan la condici\u00f3n animal del cuerpo humano. Gracias a las orejas, reflexionaba Head ante la mirada atenta de Asia, es imposible olvidar que somos animales; adem\u00e1s, las orejas est\u00e1n siempre expuestas. Por el contrario, los geni\u00adtales femeninos, mucho m\u00e1s que los masculinos, si bien de\u00adnotan expresivamente su condici\u00f3n animal, son en la pr\u00e1ctica una parte interior del cuerpo. Las orejas, continuaba Head impulsado por la agitaci\u00f3n que reinaba en su interior, son labe\u00adr\u00ednticas y misteriosas, herm\u00e9ticas como botones y solitarias como grandes rocas abandonadas en medio del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el cabello de lado, Asia reposaba su mejilla en una al\u00admohada de seda roja mientras se somet\u00eda con paciencia a las largas sesiones fotogr\u00e1ficas durante las cuales Head hablaba y hablaba. Le gustaba o\u00edr esa voz melodiosa que sin propo\u00adn\u00e9rselo estimulaba su f\u00e9rtil y secreta fantas\u00eda. Y Head com\u00adprobaba c\u00f3mo, bajo el efecto de su voz, las orejas de Asia se embellec\u00edan y adquir\u00edan nuevas texturas: reverberaba el l\u00f3bulo, y las sombras interiores, de un rosado oscuro y delica\u00addo, parec\u00edan susurrar. En ocasiones, Head se inclinaba sobre el rostro de Asia, soplaba en el borde exterior de la oreja, pa\u00adsaba el dedo \u00edndice sobre el suave cart\u00edlago sonrosado y sen\u00adt\u00eda c\u00f3mo los rumores invisibles se agolpaban, formaban un remolino y se deslizaban por el canal hacia el centro, zu\u00e1s, all\u00e1 iban todos los secretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien visto, continuaba Head sus disquisiciones, la oreja se parece al ombligo, s\u00f3lo que el ombligo es como una calle ciega, un camino cerrado de gran contenido simb\u00f3lico, y tambi\u00e9n un rasgo completamente animal. Y, \u00a1qu\u00e9 sensibi\u00adlidad exquisita guarda el ombligo! \u00bfPara qu\u00e9? \u00bfEs aparen\u00adtemente in\u00fatil? \u00bfO se trata de otra se\u00f1al? Si el ombligo \u2013una mera cicatriz\u2013 puede ofrecer placer, \u00bfno significa eso que el placer existe gracias a nuestra animalidad? Al fin, Head suspir\u00f3 y se esforz\u00f3 por apartar de su mente esas reflexiones que lo dejaban exhausto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asia ordena<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La fotos extendidas sobre el piso mostraban\u00a0las orejas de Asia desde distintos \u00e1ngulos; eran conmovedoras. Asia, co\u00admo de costumbre, no hizo comentarios. Ten\u00eda una expresi\u00f3n particularmente grave, pues hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n de gran importancia para ella. Y para Head.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Head \u2013dijo Asia con voz firme\u2013. vamos a hacer el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Head no supo qu\u00e9 decir, pero eso no fue obst\u00e1culo, porque Asia era una persona que sab\u00eda lo que quer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Soy virgen \u2013aclar\u00f3 ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Asia comenz\u00f3 a desvestirse con mucha calma. Primero de\u00adsanud\u00f3 sus zapatos, luego se quit\u00f3 las medias. Head pens\u00f3 perturbado que los pies de Asia parec\u00edan manos, extra\u00f1as ma\u00adnos que en alg\u00fan recodo del camino hab\u00edan confundido un c\u00f3digo y se hab\u00edan convertido en angostos pies de oca que ter\u00adminaban en unos dedos rectos y blancos. Luego Asia se quit\u00f3 la camisa. Head se sinti\u00f3 excedido por sus sentimientos. Sin necesidad de explicaciones, Asia comprendi\u00f3 y permaneci\u00f3 quieta con la cabeza erguida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya m\u00e1s tranquilo, Head pas\u00f3 su dedo \u00edndice por el hom\u00adbro de Asia, un hombro de agradables curvas y pecas marro\u00adnes. Los senos no eran peque\u00f1os, o tal vez parec\u00edan grandes porque el torso era muy delgado. Oli\u00f3 la cabellera de Asia, desped\u00eda un aroma fuerte, a brisa marina. Crey\u00f3 o\u00edr un an\u00adsioso batir de olas, restos de espumas oscuras. Apart\u00f3 de s\u00ed esas im\u00e1genes odiosas del pasado. Head se arrodill\u00f3 y le bes\u00f3 los pies, luego se abraz\u00f3 a las rodillas huesudas. Ah, c\u00f3mo amaba a Asia. Ella pos\u00f3 sus manos sobre la cabeza\u00a0que se que se vio as\u00ed todav\u00eda m\u00e1s grande y desamparada. \u00c9l\u00a0sinti\u00f3 deseos de llorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Asia se inclin\u00f3, tom\u00f3 el rostro de Head en sus manos y lo bes\u00f3, oli\u00f3 su cuello, tom\u00f3 su camisa y la desliz\u00f3 hacia arriba, de modo que pronto vio el pecho desnudo de Head. Era como lo hab\u00eda imaginado: un pecho fuerte pero con un toque de fra\u00adgilidad en los flancos, donde las costillas formaban un deli\u00adcado dibujo de l\u00edneas paralelas. Los j\u00f3venes se abrazaron, abandonados a la felicidad de sus cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un aire fr\u00edo penetr\u00f3 de s\u00fabito por el filo de la puerta. Las ventanas fueron estremecidas por los viejos secretos del pasado que se arremolinaron insidiosos en las orejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un profundo suspiro surgi\u00f3 de Asia. Luego anunci\u00f3: \u00abMe siento fatigada\u00bb. Y Head le contest\u00f3: \u00abYo tambi\u00e9n, te amo demasiado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/blanca-strepponi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Blanca Strepponi A qui\u00e9n agradecerla sabia geometr\u00eda de tu oreja,su l\u00f3bulo de luz y la firmezade sus surcos de sombra,Y el deseo, que es una llamarada que se enciendeen la ruta de la felpa donde encierran su enigma tus m\u00e1s perversas m\u00fasicas.claman los reba\u00f1os. PIEDAD BONNET Lo llamaban Head porque su cabeza era demasiado grande. 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