{"id":12140,"date":"2024-06-21T00:36:50","date_gmt":"2024-06-21T00:36:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=12140"},"modified":"2024-06-21T00:36:50","modified_gmt":"2024-06-21T00:36:50","slug":"poemas-de-jose-antonio-maitin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-jose-antonio-maitin\/","title":{"rendered":"Poemas de Jos\u00e9 Antonio Mait\u00edn"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El tiempo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entra el hombre a la escena de la vida<br>al desgarrar los velos de la nada<br>noble la frente, altiva la mirada,<br>la mente libre, erguida la cerviz.<br>Extiende en derredor la vista ansiosa<br>y se lanza al placer entusiasmado:<br>a\u00fan no brama para \u00e9l el cierzo helado;<br>todo es ventura en su ilusi\u00f3n feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>De luz avaro, henchido de existencia,<br>es a su coraz\u00f3n estrecho el suelo,<br>y hacia el espacio remontando el vuelo<br>juzga suya la inmensa creaci\u00f3n.<br>Para \u00e9l los orbes son que en el espacio<br>girando van eternal concierto;<br>para \u00e9l las luces, el vibrar incierto,<br>y el fulgurar de los cometas son.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l agolpa en la eminencia calva<br>ese tropel confuso de vapores<br>de donde ve bajar murmuradores<br>limpios arroyos entre flores mil:<br>para \u00e9l descienden ellos destrenzados,<br>levantando sus toldos campesinos<br>por doquiera que tienden cristalinos<br>el susurrante y desigual perfil.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l derrama su esplendor el d\u00eda,<br>su luz la luna en la serena noche;<br>para \u00e9l despliega el nacarado broche<br>la virgen flor, se\u00f1ora del vergel;<br>y los vistosos pasajeros bandos<br>de los sueltos y libres ruise\u00f1ores<br>guardan su melod\u00eda, sus colores<br>y sus ricos matices para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l ostenta el lujo sus primores;<br>para \u00e9l se elevan templos y palacios;<br>para \u00e9l cuaja la tierra sus topacios,<br>su esmeralda, su di\u00e1fano cristal.<br>Para \u00e9l hay cincelados artesones,<br>plumas, sedas, y gasas y perfume,<br>y el pebete para \u00e9l que se consume<br>entre preciadas copas de metal.<\/p>\n\n\n\n<p>Juzga suyo en su sue\u00f1o mentiroso<br>cuanta pompa y primor ostenta el suelo<br>el de la blanca aurora tenue velo,<br>el del cielo magn\u00edfico dosel;<br>y es la vida para \u00e9l, lago que ondula<br>cercado en torno de eternal verdura,<br>y cuya linfa transparente y pura<br>surca adormido, en pl\u00e1cido bajel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfMas qu\u00e9 vapor en el conf\u00edn del cielo<br>cual fat\u00eddico espectro se levanta<br>y en confusi\u00f3n medrosa se adelanta<br>espanto y sombras arrastrando en pos?<br>\u00bfQu\u00e9 dicen esos densos torbellinos<br>que torvos ruedan por el aire vago?<br>\u00bfQui\u00e9n nos dar\u00e1 favor contra el estrago<br>que sorda anuncia su gigante voz?<\/p>\n\n\n\n<p>Crece la confusi\u00f3n, crece el nublado;<br>medroso apaga su fanal el d\u00eda;<br>brama tenaz la tempestad brav\u00eda<br>entre c\u00edrculos densos de vapor.<br>Por entre los grotescos precipicios<br>impetuoso el torrente de derrumba,<br>y por los aires c\u00f3ncavos retumba<br>ronco y violento el rayo abrasador.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no derrama su esplendor el d\u00eda;<br>perdi\u00f3 su luna la serena noche;<br>ya no despliega el nacarado broche<br>la virgen flor se\u00f1ora del vergel;<br>y los vistosos pasajeros bandos<br>de los sueltos y libres ruise\u00f1ores,<br>perdieron su armon\u00eda y los colores<br>que juzg\u00f3 el hombre creados para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 la tempestad. En la llanura<br>el grito se oye retumbar de guerra,<br>y hace gemir y estremecer la tierra<br>con su estr\u00e9pito l\u00fagubre el ca\u00f1\u00f3n.<br>La sangre hermana vi\u00e9rtese a torrentes,<br>y el hombre iluso, con mejor aviso,<br>ve que lo que \u00e9l juzgaba un para\u00edso<br>es un ancho, sangriento pante\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ces\u00f3 la guerra un punto, y detr\u00e1s viene<br>disfrazada la muerte en el contagio,<br>que es la guerra fren\u00e9tica el presagio<br>de hambres, miseria y de viudez fatal.<br>Perdi\u00f3 el hombre dorados sus palacios,<br>sus plumas, sedas, gasas y perfume:<br>ya el pebete para \u00e9l no se consume<br>entre preciadas copas de metal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 te vale a ti, Rey o vasallo,<br>que gimes hoy entre mortal dolencia,<br>haber vivido ayer en la opulencia<br>con mullidas alfombras a tus pies?<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres conquistador \u00bfde qu\u00e9 te sirve<br>humillaci\u00f3n del pueblo conquistado,<br>si al contagio sucumbes olvidado<br>de tu caduco orgullo y altivez?<br>Si llevaste, monarca victorioso,<br>el yugo por doquier con tu bandera<br>\u00bfPor qu\u00e9 la frente inclinas altanera<br>en d\u00e9bil gesto y en doliente faz?<br>Ahora tu mano descarnada y seca<br>suelta impotente la imperial corona,<br>y la marchita sien solo ambiciona<br>de quieta tumba la solemne paz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY eres t\u00fa el hombre altivo, presuntuoso,<br>para quien fulguraban las estrellas?<br>\u00bfNo ostentaba la luna en medio de ellas<br>sus luces argentadas para ti?<br>\u00bfQui\u00e9n rob\u00f3 tus alc\u00e1zares soberbios?<br>\u00bfQui\u00e9n rompi\u00f3 del fest\u00edn las copas de oro,<br>y de tu gloria el c\u00e1ntico sonoro,<br>para ponerte con ludibrio aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no es tuyo en tu sue\u00f1o mentiroso<br>cuanta pompa y primor ostenta el suelo;<br>no es tuyo ya del refulgente cielo<br>el inmenso, magn\u00edfico dosel:<br>ni es para ti la vida undoso lago,<br>cercado en torno de eternal verdura,<br>Y cuya linfa transparente y pura<br>surcas, dormido en pl\u00e1cido bajel.<\/p>\n\n\n\n<p>Ces\u00f3 el fest\u00edn, la danza voluptuosa;<br>volaron de la vida los enga\u00f1os,<br>y el abrumante peso de los a\u00f1os<br>seca y arruga la pulida tez.<br>Si no \u00bfQui\u00e9n deslustr\u00f3, m\u00edsero anciano,<br>la v\u00edvida expresi\u00f3n de tu mirada?<br>\u00bfQui\u00e9n a tu honda mejilla descarnada<br>arrebat\u00f3 su antigua esplendidez?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n arranc\u00f3 la blonda cabellera<br>que ese desnudo cr\u00e1neo engalanaba,<br>que en bella profusi\u00f3n se derramaba<br>por la anchurosa espalda varonil?<br>\u00bfQui\u00e9n marchit\u00f3 las rosas de tu rostro,<br>y derrib\u00f3 con inclemencia dura<br>de esa caduca boca, honda y oscura<br>la enana dentadura de marfil?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El Tiempo, el Tiempo!\u2026 Lento, silencioso,<br>eterno como Dios e incorruptible,<br>es como Dios tremendo, incomprensible,<br>sin principio, sin medio, sin un fin.<br>\u00c9l lleva entre los pliegues de su mano<br>(no las venganzas de un poder divino)<br>los ocultos decretos del destino<br>de los mundos al \u00faltimo conf\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l con la clara luz de lo pasado<br>al hombre instruye, y por igual ense\u00f1a<br>al que agreste se oculta entre la bre\u00f1a<br>y al culto habitador de la ciudad;<br>y llevando en sus manos descarnadas<br>encendido el fanal de la experiencia,<br>si nos alumbra el libro de la Ciencia<br>nos desnuda la est\u00e9ril realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l despoja con su ala destructora<br>al lirio virginal de su blancura,<br>al c\u00e1ndido azahar de su frescura,<br>de su lustre y colores al clavel.<br>\u00c9l arranca la venda fabulosa,<br>al trav\u00e9s de la cual el hombre iluso<br>ve entre un brillante porvenir confuso<br>mil placeres, mil glorias para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se lleva tras s\u00ed nuestros contentos<br>con nuestras antes dulces esperanzas;<br>muerte y dolor arrastra en sus mudanzas<br>y con cien penas un placer fugaz;<br>y cada nuevo sol que alumbra hermoso<br>al estrechar los lindes de la vida,<br>arranca al alma una ilusi\u00f3n querida,<br>deja en el pecho un desenga\u00f1o m\u00e1s.<br>\u00a1El Tiempo, el Tiempo!\u2026 A su fatal contacto<br>se desquician las c\u00fapulas doradas,<br>y las altas techumbres desplomadas<br>a la tierra descienden con fragor.<br>Todo es fr\u00e1gil para \u00e9l, y el hombre vano<br>que de la tierra emperador se llama,<br>arista que en los aires desparrama<br>un d\u00e9bil soplo suyo abrasador.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo los orbes que el espacio pueblan<br>sobre sus ejes giran inmortales,<br>Sin que aniquile el tiempo esos fanales<br>que all\u00ed por siempre coloc\u00f3 el Creador.<br>El respeta en su marcha silenciosa<br>la eterna majestad de las estrellas<br>sin que el rastro ominoso de sus huellas<br>su claridad empa\u00f1e y su esplendor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAqu\u00ed, les dijo Dios, eternamente<br>girar\u00e9is en magn\u00edfica armon\u00eda&#8217;:<br>y luego al hombre: \u00abVivir\u00e1s un d\u00eda<br>para en mis obras adorarme a m\u00ed.<br>Para mis mundos son esos espacios<br>do colocarlos plugo al poder m\u00edo;<br>la gloria para m\u00ed y el poder\u00edo;<br>la miseria y la muerte para ti\u00bb&#8216;.<\/p>\n\n\n\n<p>Muramos, pues, pero gocemos antes<br>si tanta juventud ha de perderse;<br>si nacer a la luz y disolverse<br>es la ley de los seres eternal.<br>Cedamos, pues, al tiempo cual le ceden<br>su luz el d\u00eda, la noche su fragancia,<br>y su brillo, su aroma y su arrogancia<br>el pez, la planta, el \u00e1guila imperial.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed \u00a1infeliz!, me abrumar\u00e1 su peso;<br>habr\u00e9 tambi\u00e9n \u00a1oh vida!, de perderte,<br>y el yermador aliento de la muerte<br>del coraz\u00f3n la llama extinguir\u00e1.<br>Entonces yo desde la nada oscura<br>no m\u00e1s ver\u00e9 del sol el rayo hermoso,<br>ni de la luna el carro silencioso<br>cuando el \u00e9ter azul cruzando va.<\/p>\n\n\n\n<p>No oir\u00e9 los sones l\u00fagubres que arranca<br>al arpa de marfil mi plectro de oro,<br>ni de la fuente el murmurar sonoro,<br>ni de las aves la gentil canci\u00f3n.<br>No m\u00e1s ver\u00e9 los \u00e1ngulos _salientes<br>de esas enormes rocas desprendidas<br>bajo cuyas terr\u00edficas guaridas<br>iba a buscar la bella inspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Feliz mi sombra entonces, si alg\u00fan bardo<br>de la risue\u00f1a y virgen Venezuela,<br>viene a entonar su blanca cantinela<br>al pie de mi pac\u00edfico ata\u00fad.<br>Si una corona en mi sepulcro deja,<br>y al d\u00e9bil resplandor del sol que expira,<br>con los acentos turba de su lira<br>de mi tumba la f\u00fanebre quietud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las orillas del r\u00edo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Inquieto, transparente,<br>ya d\u00f3cil, ya bramado,<br>en su lecho de plata refulgente<br>undoso el Choron\u00ed corre impaciente;<br>y sus ondas regando,<br>va sus verdes orillas matizando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1n di\u00e1fano retrata<br>los techos de verdura<br>y los pe\u00f1ascos en su linfa grata!<br>Su blanca espuma se disuelve en plata,<br>y reluciente y pura<br>la arena, en lo hondo, cual cristal fulgura.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer tal vez rugiendo,<br>por la borrasca hinchado,<br>con ronco son y pavoroso estruendo,<br>iba su linda margen convirtiendo<br>en yermo desolado,<br>ahuyentando las aves y el ganado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy gusta los olores<br>del aire gemebundo:<br>sosegado y gentil bulle entre flores:<br>pasa festivo susurrando amores,<br>Y libre y vagabundo<br>corre a su eternidad \u2026 \u00a1El mar profundo!<\/p>\n\n\n\n<p>Con rapidez extrema<br>rodando sus cristales,<br>es de la vida fr\u00e1gil el emblema,<br>que arrastrando consigo su anatema,<br>a abismos eternales<br>va a deponer sus glorias y sus males.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Bell\u00edsimas mansiones !<br>\u00a1Pac\u00edficos lugares<br>tan llenos de quim\u00e9ricas visiones!<br>\u00bfPor qu\u00e9 vibran tan dulces vuestros sones?<br>\u00bfLlor\u00e1is vuestros pesares<br>r\u00edos, por qu\u00e9 vais a hundiros a los mares?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfO es el eterno beso<br>de r\u00fasticas deidades<br>quien da sus tonos al follaje espeso?<br>\u00bfQui\u00e9n puso y para qu\u00e9 tanto embeleso<br>en estas soledades,<br>y prodig\u00f3 a las aguas sus bondades?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSobre estos bordes fr\u00edos<br>qu\u00e9 numen bondadoso<br>puso estos verdes \u00e1rboles sombr\u00edos?<br>\u00bfQu\u00e9 esp\u00edritu de paz mora en los r\u00edos,<br>y duerme voluptuoso,<br>al son de su concierto melodioso?<\/p>\n\n\n\n<p>No pienso con locura<br>que el eco peregrino<br>con que la onda pac\u00edfica murmura,<br>que suena al coraz\u00f3n con la dulzura<br>de un c\u00e1ntico divino,<br>murmura sin raz\u00f3n y sin sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 importa la alegr\u00eda<br>con que la tierra alienta,<br>si esta agreste, selv\u00e1tica armon\u00eda<br>muere y se pierde en la ribera umbr\u00eda,<br>si no hay, cuando la ostenta,<br>vista que goce y coraz\u00f3n que sienta?<\/p>\n\n\n\n<p>Oculta inteligencia<br>acaso se recrea<br>en este blando asilo de inocencia:<br>del bosque aspira la fragante esencia,<br>sus b\u00f3vedas pasea,<br>y el fresco de sus sombras saborea.<\/p>\n\n\n\n<p>Acaso el manso viento<br>que en la floresta gira,<br>o en torno de las ondas, es su aliento,<br>tal vez este rumor con cuyo acento<br>la soledad suspira,<br>es la m\u00fasica eterna de su lira.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Arc\u00e1ngel invisible<br>que vaga en la espesura;<br>por quien suspira el c\u00e9firo apacible;<br>esp\u00edritu intermedio entre el temible<br>autor de la natura,<br>y su fr\u00e1gil y humana criatura!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l sabe si el ambiente<br>que ahora manso resuena,<br>es el mismo que, a veces inclemente,<br>y vuelto tempestad, brama impaciente<br>en la floresta amena,<br>Y de ruina y destrozo el campo llena.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l entiende el idioma<br>de la onda que se aleja,<br>el arrullo de amor de la paloma;<br>sabe d\u00f3nde su olor halla la aroma<br>y si la encina a\u00f1eja,<br>cuando arma su clamor, canta o se queja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l sabe qui\u00e9n marchita<br>la flor que nace apenas: <br>en qu\u00e9 cavernas l\u00f3bregas habita<br>el eco solitario: qui\u00e9n agita<br>las auras de olor llenas:<br>d\u00f3nde y c\u00f3mo germinan las arenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este \u00e1ngel solitario,<br>la tierra que murmura<br>convirtiendo en magn\u00edfico incensario,<br>presenta a Dios este lamento vario<br>como la esencia pura<br>que a su criador ofrece la natura.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este clamor del suelo,<br>que se alza por do quiera,<br>este himno universal, tomando vuelo,<br>sube de sol en sol, de cielo en cielo<br>y de una en otra esfera<br>llega al trono de luz do Dios impera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tus genios o tus fadas,<br>\u00a1Oh! \u00a1Dime d\u00f3nde habitan,<br>hermoso Choron\u00ed! \u00bfSon sus moradas<br>tus flotantes y verdes enramadas<br>que nunca se marchitan,<br>o en tu onda sobrenadan y se agitan?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHabitan de las pe\u00f1as<br>los antros tenebrosos,<br>o vagan en tus m\u00e1rgenes risue\u00f1as?<br>\u00bfSe ba\u00f1an en las aguas que despe\u00f1as,<br>o danzan tumultuosos<br>bajo tus frescos \u00e1rboles frondosos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn r\u00e1pida barquilla<br>de n\u00e1car reluciente,<br>con m\u00e1stil de oro y con dorada quilla,<br>no van surcando tu frondosa orilla,<br>o en brazos del ambiente<br>no se dejan llevar de tu corriente?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz, feliz quien mira<br>tus m\u00e1rgenes serenas,<br>y con tu paz fant\u00e1stica delira;<br>quien mezcla los acordes de su lira<br>al ruido con que suenas<br>cuando arrastras tus l\u00edmpidas arenas!<\/p>\n\n\n\n<p>Pac\u00edfico, contento,<br>perdido en tus riberas,<br>mi discordante voz soltar\u00e9 al viento;<br>y libre all\u00ed del cortesano aliento,<br>tus linfas pasajeras<br>ser\u00e1n mi amor, mi mundo y mis quimeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Me servir\u00e1n de alfombra<br>las hojas que derrama<br>el \u00e1rbol colosal bajo su sombra;<br>de templo, ese infinito que me asombra;<br>y la menuda grama,<br>de mullido coj\u00edn o blanda cama.<\/p>\n\n\n\n<p>Preparar\u00e9 gozoso<br>mi ca\u00f1a y mis cordeles,<br>y bajar\u00e9 a tu margen delicioso;<br>ser\u00e1 mi alc\u00e1zar tu jabillo umbroso,<br>sus ramas mis doseles,<br>y tu r\u00fastica orilla mis vergeles. <\/p>\n\n\n\n<p>El dulce pajarillo<br>reposar\u00e1 su vuelo<br>bajo la espesa rama del jabillo;<br>en tanto que el plateado pececillo,<br>incauto y sin recelo,<br>vendr\u00e1 \u00e9l mismo a prenderse en el anzuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con paso acelerado<br>acaso me encamine<br>a tu orilla gentil; all\u00ed sentado<br>el libro celestial leer\u00e9 arrobado<br>del tierno Lamartine,<br>su canto oyendo hasta que el sol decline.<br>As\u00ed la dulce vida,<br>pac\u00edfica y ligera,<br>bajo tu sombra pasar\u00e1 escondida;<br>no entre el placer que brinde fementida<br>la corte lisonjera<br>para acabar m\u00e1s presto mi carrera,<br>Como la fr\u00e1gil rosa<br>cortada en los jardines<br>para adornar la frente de.una hermosa,<br>que entre m\u00fasica blanda y sonorosa,<br>damascos y cojines,<br>perece antes de tiempo en los festines.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El suspiro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde viene el \u00edntimo suspiro<br>que el pecho exhala en serie continuada?<br>no es la expresi\u00f3n del alma enamorada,<br>que quimeras de amor ya no deliro.<\/p>\n\n\n\n<p>No es la ilusi\u00f3n liviana y pasajera<br>de un esperado bien: yo nada espero.<br>Vol\u00f3 el placer dulc\u00edsimo, hechicero,<br>con los delirios de la edad primera.<\/p>\n\n\n\n<p>No es la miseria ruin, de adusto ce\u00f1o<br>yo vivo en el solaz, en la abundancia,<br>y en el aura respiro la fragancia<br>de flores mil en apacible ensue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez es el hast\u00edo que entre el ruido<br>del placer vano del est\u00e9ril mundo<br>nos influye un gemido hondo, profundo,<br>por un nuevo placer desconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 lo que ser\u00e1, mas yo padezco<br>una oculta ansiedad desconocida:<br>no s\u00e9 lo que ser\u00e1, mas es mi vida<br>insulso un don que a veces no apetezco.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 lo que ser\u00e1: s\u00f3lo me place<br>lejana voz de alguno que suspira,<br>y si las cuerdas pulso de mi lira<br>s\u00f3lo su amargo son me satisface.<\/p>\n\n\n\n<p>Vanamente el deleite mover quiere<br>del alma usada el l\u00e1nguido resorte;<br>a un suspiro mortal su linda corte<br>huye del alma que en su angustia muere.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esos que en el espacio se revuelven,<br>inmensos mundos, asombrado admiro,<br>detr\u00e1s la admiraci\u00f3n viene el suspiro,<br>y mis enfados la ilusi\u00f3n disuelven.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya vea lucir el disco refulgente<br>del magn\u00edfico sol al levantarse,<br>ya de vapor blanqu\u00edsimo al velarse<br>su paso tornasole en Occidente;<\/p>\n\n\n\n<p>ya brille en el zenit como el diamante<br>de la corona inmensa de la tierra,<br>siempre el enfado el coraz\u00f3n me cierra,<br>siempre suspira el pecho delirante.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya mire el mar que manso se dilata<br>cual la visi\u00f3n azul de una laguna,<br>desparrame en \u00e9l la blanca luna<br>su misteriosa luz de limpia plata;<\/p>\n\n\n\n<p>ya el horizonte oscuro, encapotado,<br>el rayo surque en anguloso giro,<br>al labio \u00a1ay Dios! as\u00f3mase el suspiro,<br>cuando el primer asombro ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me importa la gracia, la hermosura,<br>el pie gentil, la l\u00e1nguida mirada,<br>si la dulce ilusi\u00f3n est\u00e1 gastada<br>de la mujer por la inconstancia dura?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 importa que descienda en espirales<br>por la lucida espalda el luengo pelo,<br>si un recuerdo de ayer transforma en hielo,<br>y de mi amor apaga los fanales?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me importa la b\u00e1quica algazara<br>que aturde del sal\u00f3n el ancho techo,<br>si yo arrancar no puedo de mi pecho<br>el dardo agudo de mi angustia rara?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me importa la turba que contenta<br>corre por calles, plazas y jardines,<br>y de ninfas el coro, que en festines<br>y en danza alegre su donaire ostenta?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me importa el placer en que se embriaga<br>el pobre iluso que se cree querido?<br>\u00a1Oh!d\u00e9jale gozar su bien mentido:<br>vendr\u00e1 un ma\u00f1ana que su error deshaga.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces mirar\u00e1, cual yo lo miro,<br>oscuro el porvenir, negro y vac\u00edo,<br>y a lo presente indiferente y fr\u00edo,<br>suspirar\u00e1 tambi\u00e9n cual yo suspiro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh sensaci\u00f3n oculta, incomprensible,<br>que abate el coraz\u00f3n, tenaz y activa!<br>\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, fantasma fugitiva,<br>de forma y de color indefinible?<\/p>\n\n\n\n<p>Siento el influjo poderoso, interno,<br>que tienes sobre m\u00ed, visi\u00f3n errante;<br>miro tu sombra opaca y vacilante,<br>oigo tu voz, mas nunca te discierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres amor que vienes en mi da\u00f1o,<br>al\u00e9jate de m\u00ed, d\u00e9jame en paz,<br>que tu linda ilusi\u00f3n no ver\u00e9 m\u00e1s<br>por el m\u00e1gico prisma del enga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres la imagen vagarosa, incierta,<br>de un quim\u00e9rico bien que nunca gozo,<br>pues no te he de abrazar, deja en reposo<br>mi inquieta vida a la esperanza muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ambici\u00f3n eres, con la faz de rosa,<br>y el coraz\u00f3n repleto de amargura,<br>pasa, y no turbe tu visi\u00f3n impura<br>mi paz profunda y libertad dichosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres la duda que a agitarme vienes,<br>\u00a1Oh! yo no dudo, no; que el ancho espacio<br>es la corona excelsa de topacio<br>con que Dios ci\u00f1e sus augustas sienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres una ilusi\u00f3n que ya he perdido,<br>deja que en paz un s\u00f3lo instante goce:<br>deja que el coraz\u00f3n sin ti repose,<br>y ab\u00edsmate en la noche del olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eres la gloria espl\u00e9ndida, halag\u00fce\u00f1a,<br>cual te concibe mi embriagada mente,<br>ven, y suspire el pecho eternamente<br>por un favor de tu visi\u00f3n risue\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Que tienes un altar en mi memoria,<br>donde un culto te rindo ardiente y vivo,<br>y estas humildes l\u00edneas que yo escribo<br>tributo son para halagarte \u00a1Oh gloria!<\/p>\n\n\n\n<p>Ven, virgen divinal: ven; que yo mire<br>cerca de m\u00ed tu f\u00falgida hermosura,<br>y aunque no ci\u00f1as t\u00fa mi sien oscura,<br>m\u00edrete yo y el coraz\u00f3n suspire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Meditaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es la hora deliciosa de la tarde,<br>el sol envuelto entre dorada nube,<br>cual vespertino, espl\u00e9ndido querube,<br>hace de su poder soberbio alarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiebra sus dardos ricos, luminosos,<br>en el tenue vapor que lo circunda,<br>y el suelo, el monte, el mar y el cielo inunda<br>de sus varios colores misteriosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con regia majestad baja a su ocaso,<br>y a proporci\u00f3n que la tiniebla crece,<br>descolorido el mundo empalidece,<br>te\u00f1ido de un color blanco y escaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas esta palidez encantadora,<br>con su vaga, fugaz melancol\u00eda,<br>lleva hasta el pecho, de su calma p\u00eda<br>la languidez feliz y bienhechora.<\/p>\n\n\n\n<p>Horizonte sin l\u00edmites, profundos,<br>ruedan y se dilatan a lo lejos,<br>do puso mil colores, mil reflejos<br>el Escultor sublime de los mundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estrellas avanzan lentamente<br>como flotantes lamparillas de oro<br>con que ilumina el azulado coro<br>el \u00e1ngel de la noche transparente.<\/p>\n\n\n\n<p>De los montes las cumbres ondulosas<br>flotan en el azul del \u00e9ter vago,<br>cual los abismos del celeste lago,<br>sus crestas levantando tenebrosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo es magnificencia en las alturas:<br>globos sin fin la vasta esfera encierra:<br>todo all\u00ed es grandeza, y en la tierra<br>reposo, ambiente, amor y esencias puras.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n parece que despliega<br>de su nocturna pompa los primeros,<br>para obsequiar al ser que estos fulgores<br>y tanta luz en los espacios riega.<\/p>\n\n\n\n<p>La luna, emperatriz, limpia, sin velos,<br>es el fanal de paz y de alegr\u00eda<br>que ilumina la inmensa galer\u00eda<br>de esta regia funci\u00f3n que dan los ciclos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 entre tanto yo, triste, turbado,<br>sentado de mi valle en la eminencia,<br>al contemplar de Dios la omnipotencia,<br>de m\u00ed mismo a pesar, gimo angustiado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n a mi delicioso sentimiento,<br>qui\u00e9n a mi dulce y celestial delirio,<br>qui\u00e9n a mi blanda paz mezcla el martirio<br>de un extra\u00f1o pesar?.. Mi pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l me revela \u00a1Oh Dios! la soberana<br>obra de tu poder que atento miro\u00a1<br>mas me dice tambi\u00e9n que si hoy la admiro,<br>yo, ser mortal, la perder\u00e9 ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00e9l el coraz\u00f3n pretende ansioso<br>hallar tu forma y conocer tu esencia;<br>mas de su necedad, de su impotencia<br>hasta el abismo rueda tenebroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Te busco de la noche entre los velos,<br>te busco en el espacio constelado,<br>y en esas luces mil que has derramado<br>en las profundidades de los cielos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfMas qu\u00e9 me dicen al buscarte en ellas?<br>Que cuando hacer el mundo resolviste,<br>entre el hombre, y tu trono interpusiste<br>tu magn\u00edfico p\u00f3rtico de estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Miro la creaci\u00f3n y me deslumbra;<br>en tus obras, Se\u00f1or, tu poder leo;<br>sospecho lo que habr\u00e1 por lo que veo<br>en ese mar de soles que me alumbra.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al ver resplandecer tanto sistema,<br>polvo que huella tu gigante paso,<br>siento la huella inmensa de tu brazo<br>y me anonada mi impotencia extrema.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en el tiempo, en ese mar profundo,<br>cuyas ondas se agitan incansables,<br>Y para cuyos senos insondables<br>cien siglos son iguales a un segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al comparar mi instante diminuto<br>con esa eternidad que te reservas,<br>desde\u00f1o el ser \u00a1Oh Dios!que me conservas,<br>Y mi angustiada vida de un minuto.<\/p>\n\n\n\n<p>Miro el \u00e9ter azul, ilimitado,<br>que cuando m\u00e1s se mide, m\u00e1s se extiende,<br>cuyo conf\u00edn la mente no comprende<br>por m\u00e1s que a\u00f1ada el c\u00e1lculo cansado.<\/p>\n\n\n\n<p>Miro ese campo inmenso y esplendente<br>de sistemas sin fin, de orbes flotantes,<br>ese enjambre de mundos rutilantes,<br>que no hay signo en la tierra que los cuente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al ver la inmensidad de ese conjunto<br>donde el ojo del hombre se extrav\u00eda,<br>siento entonces que yo, polvo de un d\u00eda,<br>ocupo en \u00e9l un invisible punto.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pasan mis horas silenciosas<br>entre la admiraci\u00f3n y el descontento;<br>en alas vago ya del manso viento,<br>ya abandono mis miras ambiciosas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro inmortal del infinito<br>a veces un rengl\u00f3n de muerte leo,<br>y un \u00a1ay! oculto y fugitivo veo<br>en sus eternas p\u00e1ginas escrito.<\/p>\n\n\n\n<p>Ved entre tanto al pobre campesino<br>que entusiasmado de placer delira;<br>tambi\u00e9n la creaci\u00f3n absorto admira<br>junto a su techo r\u00fastico y mezquino.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada revela en \u00e9l pesar ni duelo,<br>todo es deleite el venturoso aldeano:<br>sostiene el hacha su robusta mano,<br>que suelta al fin para mirar el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vaga en sus labios pl\u00e1cida sonrisa,<br>le interesan la luna y las estrellas,<br>y del sol que se va, las blancas huellas,<br>y el cielo azul y la nocturna brisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde viene la embriaguez intensa<br>sin mezcla de inquietud que le domina?<br>\u00bfPor qu\u00e9 s\u00f3lo venturas imagina<br>en cuanto siente y ve? Porque no piensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendito el hombre que en los campos mora,<br>cuya feliz, pac\u00edfica ignorancia<br>le muestra de las flores la elegancia,<br>y le esconde la espina punzadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendito el labrador manso, inocente,<br>que oculta su caba\u00f1a entre las bre\u00f1as;<br>para \u00e9se son las m\u00e1rgenes risue\u00f1as<br>y el agua que susurra mansamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9se son los ecos armoniosos,<br>de las aves errantes el concierto,<br>porque \u00e9se nunca de un futuro incierto<br>intenta alzar los velos misteriosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y para m\u00ed ser\u00e1n, no las venturas<br>del aldeano feliz que no medita,<br>sino la escena de su paz bendita<br>y de su f\u00e1cil vida las dulzuras.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jose-antonio-maitin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo Entra el hombre a la escena de la vidaal desgarrar los velos de la nadanoble la frente, altiva la mirada,la mente libre, erguida la cerviz.Extiende en derredor la vista ansiosay se lanza al placer entusiasmado:a\u00fan no brama para \u00e9l el cierzo helado;todo es ventura en su ilusi\u00f3n feliz. 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