{"id":11760,"date":"2024-05-02T21:33:32","date_gmt":"2024-05-02T21:33:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=11760"},"modified":"2024-05-02T21:36:45","modified_gmt":"2024-05-02T21:36:45","slug":"alfabeto-de-humo-ii-de-nestor-mendoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alfabeto-de-humo-ii-de-nestor-mendoza\/","title":{"rendered":"Alfabeto de humo (II), de N\u00e9stor Mendoza"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Mi exordio: el poema me alude<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>N\u00c9STOR MENDOZA ES de los poetas que traduce y cavila la palabra antes de decirla, bien de manera escrita o en su oralidad. Sus poemas, rese\u00f1as y ensayos as\u00ed lo manifiestan. Primero un silencio, luego la construcci\u00f3n del texto. Quiero decir con esto que su sigilo aparente va acompa\u00f1ado de un cerrojo como posibilidad del encanto por lo que va a quedar escrito. Es su responsabilidad. Se detiene, contempla, pues enjuaga el universo de la palabra para entregarlo al lector. Dicho de otra manera, N\u00e9stor Mendoza es verbo y en consecuencia es acci\u00f3n, puede que me equivoque, as\u00ed lo presiento, con todo, as\u00ed lo escribo. Es mi propia resonancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el editor de Ediciones Estival, Juan Martins, me llama para hablarme del proyecto editorial con el libro de ensayos de N\u00e9stor Mendoza me sobrevino un sin n\u00famero de reflexiones en torno a todos aquellos escritores que est\u00e1n fuera de Venezuela, aun as\u00ed, mantienen su v\u00ednculo entra\u00f1able por la literatura como una raz\u00f3n de ser. Las dificultades, la lejan\u00eda, el abatimiento van acompa\u00f1ados con el ejercicio de escritura. Como \u00e9l, muchos por diferentes partes del mundo, luego entiendo que el escribir, la gesti\u00f3n cultural, el ir y venir por ciudades, ferias literarias, encuentros, plazas, librer\u00edas e inagotables conversaciones, es en definitiva, el peregrinar del poeta: es una realidad que al final de la historia se regocija porque es otra forma de mantenerse en vigilia.<\/p>\n\n\n\n<p>Decir poema va tomado de la mano con el reino de la entelequia porque cada poeta en su opci\u00f3n no ser\u00e1 esclavo de su esperanza, se escribe para algo, para desentra\u00f1ar alg\u00fan pasado, para enterrar lo insomne, para ir contra de la obediencia, sin embargo, el coqueteo va entre el poeta y el abrigo por la inquietud de un tiempo, una historia o por la conciencia de la exaltaci\u00f3n de un acto que aparenta un viaje. Un viaje irrepetible porque est\u00e1 dado con el vocablo. La palabra se construye en ese ejercicio, se figura con el ejercicio por conciliarse con lo ilegible de la vida. El poema no traduce, no educa o no me soluciona nada. El poema solo es. El poema se deja all\u00ed para conciliarse con lo otro, con el otro y con lo que no se dice de manera expl\u00edcita en sus m\u00faltiples formas porque el poema cada vez que se lee se configura. Se erige en su ebriedad entre insinuaci\u00f3n y raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Leer <em>Alfabeto de humo II<\/em> (Ediciones Estival, 2024). Ensayos y rese\u00f1as sobre poes\u00eda venezolana es un acto que nos redimensiona al encuentro con la literatura venezolana que es amplia y variada. En este ejercicio nos encontramos con textos que se refractan en su discurso, afirma Mendoza: El espejo puede ser eso que veo all\u00e1 afuera, agregamos a ello, el car\u00e1cter org\u00e1nico de la palabra que contiene su pulso como una depuraci\u00f3n casi que inmediata entre lecturas, pensamiento y emoci\u00f3n. La escritura creativa es as\u00ed, como bien lo expresa el propio poeta al inicio del libro: \u2026bajo un limpio efecto \u00edntimo. La escritura, insisto, es as\u00ed, y m\u00e1s a\u00fan, la poes\u00eda escrita por hombres y mujeres venezolanos que contienen un arraigo por la b\u00fasqueda de la imprevisi\u00f3n y sobre todo la cotidianidad que se vuelca en una proporci\u00f3n, y, como lo afirmaba Tom\u00e1s de Aquino rese\u00f1ado por Umberto Eco en Historia de la belleza que esa proporci\u00f3n va acompa\u00f1ada y sentida porque los sentidos se deleitan con las cosas bien proporcionadas. Esto no se busca, llega con lo vivido, con la cotidianidad matizada por todas las lecturas contenidas en la voz po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido de proporci\u00f3n Eco resalta que va sujeta de la adecuaci\u00f3n, forma y claridad, entonces el poema nos conduce a un ritmo, a la esencia de la palabra para descubrirse en esa curvatura templada porque siempre es el poema que se va haciendo como la obra que ha de ser para que perdure en el tiempo. La vida se hace con la substancia misma y permite ese gozo con la sintaxis en espacios que elevan lo aut\u00e9ntico desde el dolor, desde las ausencias y, por qu\u00e9 no, desde la templanza de la nada. S\u00f3lo la palabra y su rigor en continua cimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los poetas abordados por Mendoza esbozan temas como: la muerte, el aire de un territorio venezolano en cualquiera de sus puntos cardinales y el aire del mediterr\u00e1neo, tambi\u00e9n van por lo intertextual, el exilio, lo amoroso, el desarraigo, la luz o la aridez y, con ella, la lluvia. Sumamos a esto: lo filos\u00f3fico, la religiosidad, la nocturnidad \u2014diferente a la noche\u2014. Todo para decir que todo confluye. Cada tema tratado con las peculiaridades de la voz po\u00e9tica que resuena, no en las comprobaciones porque no es necesario, sino que se decantan en las sensaciones del canto po\u00e9tico contenido en el verso propiamente, al igual que la prosa po\u00e9tica. Reiteramos, la presencia del canto-letra en esencia como este libro condensado y preciso en su hechura. El libro est\u00e1 para leerlo con toda la pausa ineludible y hasta con la inesperada ca\u00edda de las hojas con este verano prolongado y raro de Venezuela. Esta parte del tr\u00f3pico nos da estas sorpresas. En cada patio est\u00e1n esas hojas que demarcan la otra espera.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que avanzamos en el reconocimiento de los ensayos nos percatamos de un estilo temperado por la cercan\u00eda y la profundidad en la b\u00fasqueda de una mirada donde el prodigio es descubrirse ante el lector con ese poema. El poema se desnuda ante el lector, quien a su vez retrata y modula a la voz po\u00e9tica que se lee. El poema va por el camino de la destilaci\u00f3n para aludir a la emoci\u00f3n. Bien lo expresa Mendoza, el poema contiene una cualidad, entonces cada nuevo libro se propone como lo es. Dicho as\u00ed puede que me contradiga con lo expresado anteriormente, porque puede ser que el poema, en tanto libro, nos acompa\u00f1e para disimular las ausencias, tanto de los m\u00edos y las de los otros. Aquel otro que se hace en el lector mediado en el tono del ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Evitamos categorizar a los poetas rese\u00f1ados por Mendoza, resaltamos, en todo caso, la sonoridad del poema por cuanto, ideas e im\u00e1genes contienen sus propias pausas y ritmos. El poema congrega su pluralidad. Mendoza alude a otros poetas venezolanos como referencia a los citados directamente en su libro. Es inevitable eludirlos porque toda gira en lo inmediato y lo \u00edntimo como formas para expresar lo que el cedazo po\u00e9tico requiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, celebramos esta edici\u00f3n porque le confiere un espacio digno a la literatura venezolana. El sentido de la lectura, en caso que existiera va por lo que planteamos al principio de esta intervenci\u00f3n cuando Umberto Eco plantea el sentido de proporci\u00f3n. Esta tiene que ver con el sentido de la colaboraci\u00f3n porque es mutuo y a partir de all\u00ed se crea una complicidad entre el lector y la voz po\u00e9tica porque se adquiere otro significado con la palabra, esta va hacia otra dimensi\u00f3n de lo meramente explicativo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa Mi exordio: el poema me alude N\u00c9STOR MENDOZA ES de los poetas que traduce y cavila la palabra antes de decirla, bien de manera escrita o en su oralidad. Sus poemas, rese\u00f1as y ensayos as\u00ed lo manifiestan. Primero un silencio, luego la construcci\u00f3n del texto. 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