{"id":11387,"date":"2024-03-22T21:20:00","date_gmt":"2024-03-22T21:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=11387"},"modified":"2024-03-22T21:20:00","modified_gmt":"2024-03-22T21:20:00","slug":"cronicas-morrocoyunas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cronicas-morrocoyunas\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas morrocoyunas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Miguel Otero Silva<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>DOS POETAS SE CAEN A TIROS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es corriente que dos poetas se caigan a versos, pero no lo es tanto que se caigan a tiros. Sin embargo, sucede. Tal fue el caso acontecido en el Restaurant Popular de la Plaza L\u00f3pez (cinco platos por real y medio) cuando coincidieron a la hora del almuerzo el poeta neorom\u00e1ntico Guillermo Austria y el poeta neocl\u00e1sico Rafael Y\u00e9pez Trujillo, ambos neo-pantagru\u00e9licos. <\/p>\n\n\n\n<p>El rapsoda Austria se present\u00f3 ese d\u00eda con el apetito que lo ha hecho famoso y, tirando tres bol\u00edvares sobre la mesa, orden\u00f3 al mesonero: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tr\u00e1igame cuatro men\u00fas de arriba para abajo y de abajo para arriba. \u00a1Arriba Espa\u00f1a! \u00a1Franco, Franco, Franco! \u2014porque de \u00f1apa es falangista. <\/p>\n\n\n\n<p>Y se puso a engullir con la dulzura de San Francisco y la voracidad del hermano lobo. Pocos minutos despu\u00e9s apareci\u00f3 el bardo Y\u00e9pez Trujillo, se sent\u00f3 en la mesa vecina y pidi\u00f3 sobriamente dos men\u00fas. El mesonero, con veinte a\u00f1os de experiencia en el oficio, ha observado que en Venezuela ni los parihueleros, ni los luchadores libres rivalizan en capacidad gastron\u00f3mica con los poetas. <\/p>\n\n\n\n<p>Ambos aedos se miraban en el transcurso del yantar con ojos torcidos por la rivalidad nutritivo-literaria. Austria se com\u00eda lo suyo pero no desprend\u00eda la vista de lo que Y\u00e9pez embut\u00eda. Y Rafito, en tanto que con los dientes despachaba su condumio, devoraba con los ojos los manjares de Guillermito. Hasta que Austria no pudo contenerse m\u00e1s, se irgui\u00f3 a la vera de un costillar de novilla y le lanz\u00f3 al otro el siguiente soneto: <\/p>\n\n\n\n<p><em>Vate lacustre de la musa ah\u00edta,<br>\u00bfpor qu\u00e9 atisbas as\u00ed mis tropezones,<br>por qu\u00e9 envidias mis tiernos macarrones<br>y anhelas mi dorada carne frita?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si es suculenta y tibia tu arepita,<br>\u00bfpor qu\u00e9 en mi pargo tus suspiros pones,<br>desde\u00f1ando tus rubios chicharrones<br>y tu chuleta que a mascar invita?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo soy sentimental cual la polenta,<br>pero vuelto un solomo con pimienta<br>ante un acto de gula tan notorio,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>juro por los raviolis de mi vida<br>que t\u00fa me est\u00e1s velando la comida<br>y que yo no tolero ese velorio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\u00e9pez Trujillo escuch\u00f3 pacientemente los catorce endecas\u00edlabos, cuya sensitiva simplicidad no desment\u00eda la estirpe buc\u00f3lica de su rival. Pero como \u00e9l no es hombre que se queda con un soneto de nadie, se trep\u00f3 al pedestal de su clasicismo y respondi\u00f3 de esta manera: <\/p>\n\n\n\n<p><em>El le\u00f3n hisperio de la garra hirsuta<br>rampa sobre mi n\u00edveo menestr\u00f3n<br>y mi psiquis escancia su aguij\u00f3n<br>en la fontana de tu fuerza bruta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A la paella en flor Hebes tributa<br>su zalema de gr\u00e1vida intuici\u00f3n<br>y tramonta el viacrucis del jam\u00f3n<br>y el pericarpio d\u00factil de la fruta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Trit\u00f3n diuturno de la henchida panza,<br>yo no te estoy velando la pitanza<br>ni me infunden tus guisos sobresalto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tu n\u00fabil apetito me conmueve<br>y no te asesto un silletazo aleve<br>porque me apiada tu pesebre alto.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de aquella contienda oral, los liridas sacaron sus respectivos rev\u00f3lveres. Guillermito le meti\u00f3 un balazo exterminador al bistec a caballo de Rafito. Rafito acribill\u00f3 sin piedad la fabada asturiana de Guillermo. Austria fusil\u00f3 con tres tiros los pl\u00e1tanos al horno de Y\u00e9pez Trujillo. Y Y\u00e9pez Trujillo pas\u00f3 por las armas la tortilla a la espa\u00f1ola de Austria. <\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando ni sombra de sustento qued\u00f3 sobre las mesas, los dos trovadores se abrazaron arrepentidos de su diet\u00e9tico arrebato, guardaron los rev\u00f3lveres y rompieron a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SE AMPL\u00cdAN LAS CAUSALES DE DIVORCIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que al divorcio ya no le quedan sobre la faz de la tierra sino dos enemigos: la Santa Madre Iglesia y los colombianos. Advirtiendo de paso que en la actitud adversa del clero entra como ingrediente una elevada dosis de ego\u00edsmo. O dicho m\u00e1s llanamente: como los curas y las monjas no se casan, poco les importa que los dem\u00e1s se enzanjonen a perpetuidad. <\/p>\n\n\n\n<p>El periodista lo dice y lo repite: mientras los cl\u00e9rigos y las hermanas est\u00e9n libres del lazo conyugal, el Vaticano seguir\u00e1 impugnando irreductiblemente la legalidad del divorcio. Pero en cuanto les permitan el matrimonio (que alg\u00fan d\u00eda, si Dios quiere, se les permitir\u00e1), y el primer obispo se enfrente a la primera suegra, y le caiga sobre la mitra el primer escobazo, y lo lleven a ver la pel\u00edcula que abomina, y le pongan los primeros cuernos (que se los pondr\u00e1n, Dios mediante); y en cuanto a la primera madre superiora reci\u00e9n casada le llegue el primer marido a las cinco de la ma\u00f1ana, oloroso a Chanel No 5, veremos operarse una radical transformaci\u00f3n en los principios antidivorcio de nuestra amada religi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo de los colombianos es a\u00fan m\u00e1s inadmisible. Reconocemos que la hermana y vecina Rep\u00fablica tiene m\u00e1s industrias que nosotros, mayor n\u00famero de universidades y colegios, mejores transportes, una cantidad incre\u00edble de godos y liberales que se saben poemas de memoria, pero, \u00bfde qu\u00e9 les sirve todo eso si no est\u00e1 permitido el divorcio? Tal interdicci\u00f3n obliga al marido colombiano, y a la esposa colombiana, cuando les llega el momento de no poder soportar m\u00e1s al c\u00f3nyuge que la Ley les ha deparado, a acudir al desagradable procedimiento de espolvorearle ars\u00e9nico en las papas chorreadas del almuerzo. <\/p>\n\n\n\n<p>En Venezuela las cosas son otro cantar. La Comisi\u00f3n Codificadora Nacional acaba de aumentar, con un criterio tan moderno como humanitario, a diez las causales de divorcio, a\u00f1adiendo de ese modo cuatro a las ya existentes. La Codificadora se niega a dar a la publicidad sus resoluciones; se defiende con tozudo hermetismo del asedio de los reporteros. Sin embargo, este periodista ha logrado investigar en fuente fidedigna que las diez causales de marras ser\u00e1n estatuidas de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p>1. Ser\u00e1 motivo autom\u00e1tico de divorcio la embriaguez consuetudinaria del marido, siempre y cuando esa embriaguez se traduzca en expresiones que menoscaben la dignidad de su c\u00f3nyuge: quitarse los pantalones en el Teatro Municipal, arrojarse de cabeza en fuente p\u00fablica de Los Caobos, gritar \u00abAbajo el gobierno\u00bb sin motivo justificado, mentarle la madre a un coronel de artiller\u00eda, etc. Los borrachos pac\u00edficos, los que la cogen llorona y los miembros del Country Club, estar\u00e1n eximidos de esta causal. <\/p>\n\n\n\n<p>2. Ser\u00e1 motivo de divorcio el exceso de cari\u00f1o del marido hacia la sirvienta de adentro. En este caso, la esposa tendr\u00e1 dos recursos igualmente legales: divorciarse o desquitarse con una tercera persona. Este periodista est\u00e1 completamente a la orden. <\/p>\n\n\n\n<p>3. Otro motivo sine qua non de divorcio ser\u00e1 el ronquido nocturno de uno de los c\u00f3nyuges. En caso de denuncia, el juez verificar\u00e1 por medio de sism\u00f3grafos especiales si la escala del ronquido es suficiente-mente elevada como para trastornar el sue\u00f1o de la compa\u00f1era o compa\u00f1ero de lecho. Tambi\u00e9n se tendr\u00e1 muy en cuenta el ronquido del aparato. <\/p>\n\n\n\n<p>4. Se mantiene como motivo de divorcio la incompatibilidad de caracteres. Si a uno de los c\u00f3nyuges le agradan las pel\u00edculas de Charles Chaplin y el otro se empe\u00f1a en ver Lo que el viento se llev\u00f3; si el uno es amante de la buena literatura y el otro un idiota de esos que todav\u00eda leen a Xavier de Montepin; si al uno le place el caviar del Ir\u00e1n y el otro se desvive por la ensalada de espinacas, hay manifiesta incompatibilidad de caracteres. Las divergencias deportivas no se tomar\u00e1n en cuenta, a menos que terminen a pi\u00f1azos. <\/p>\n\n\n\n<p>5. Otra causal contundente de divorcio ser\u00e1 el morbo telef\u00f3nico, dolencia mucho m\u00e1s frecuente en el sexo d\u00e9bil que en el otro, aunque de que los hay los hay. Cuando el marido llame m\u00e1s de diez veces consecutivas para advertir que no va a almorzar porque tiene una reuni\u00f3n de negocios (\u00a1farsante!), o para decirle a su mujercita que la adora (tambi\u00e9n existen) y suene y resuene la chicharra del \u00abocupado\u00bb, y la escena se repita durante semanas enteras, el divorcio estar\u00e1 totalmente justificado. <\/p>\n\n\n\n<p>6. La esposa tendr\u00e1 derecho a divorciarse autom\u00e1ticamente del marido si se descubre que dicho marido pertenece a cualquiera de los cuerpos de la polic\u00eda (secreta o no). <\/p>\n\n\n\n<p>7. Estar\u00e1 bien fundado el divorcio de los hombres cuando la mujer les haya salido llorona. Las mujeres que lloran cuando recuerdan a una novia que tuvo su esposo a los 19 a\u00f1os, las que lloran cuando se les quiebra un jarr\u00f3n de porcelana o cuando pasan una semana sin recibir la visita de su honorable madre, las que lloran cuando leen los versos de Amado Nervo, no tienen derecho a casarse. A las mujeres no debe permit\u00edrseles que lloren sino cuando est\u00e1n dando a luz. En cuanto a los hombres, el \u00fanico llanto l\u00edcito es cuando est\u00e1n jugando domin\u00f3 y levantan m\u00e1s de cuatro dobles. <\/p>\n\n\n\n<p>8. Otra causal aplastante de divorcio ser\u00e1 la obesidad. Mujer u hombre, quien sea, que aumente m\u00e1s de veinte kilos despu\u00e9s de contraer nupcias, deber\u00e1 ser repudiado por su c\u00f3nyuge, arrojado del t\u00e1lamo como una ballena al mar. \u00abLos barrigones no tienen opci\u00f3n al amor\u00bb, Balzac. <\/p>\n\n\n\n<p>9. No ser\u00e1 solamente justificable sino tambi\u00e9n aconsejable el divorcio cuando uno de los contrayentes descubra que su compa\u00f1ero o compa\u00f1era de vida le ha salido pavoso. Antes de dictar sentencia, ser\u00e1 conveniente que el juez realice algunos experimentos comprobatorios con el acusado o acusada: sellar un cuadro de caballos a medias, invitarlo al cine, frecuentar su amistad. En caso de reacci\u00f3n positiva, el divorcio ser\u00e1 concedido inmediatamente por el juez que sustituya al difunto. <\/p>\n\n\n\n<p>10. La mujer tendr\u00e1 su divorcio garantizado (y \u00e9sta parece ser la \u00fanica causal que acepta la Iglesia Romana) cuando el marido no se porte como \u00abgitano leg\u00edtimo\u00bb, v\u00e9ase \u00abLa casada infiel\u00bb de Federico Garc\u00eda Lorca. <\/p>\n\n\n\n<p>El periodista, por su parte, opina que la \u00fanica soluci\u00f3n jur\u00eddica superior al divorcio es no casarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfES NECESARIA ESTA LLAMADA? <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Compa\u00f1\u00eda de Tel\u00e9fonos de Caracas ha enviado a sus suscriptores una circular apremiante encabezada por un titulo conminatorio: <em>\u00bfEs necesaria esta llamada?<\/em> Parece que las m\u00e1quinas est\u00e1n gravemente enfermas de <em>surmenage<\/em> y que el c\u00famulo creciente de comunicaciones superfluas amenaza con silenciar para siempre al amigo del rostro rectangular y la boca de marciano. El efecto ha sido fulminante; los suscriptores han temblado de pavor. Una vez mas ha venido a demostrarse cuanta raz\u00f3n ten\u00eda el general Lopez Contreras cuando dijo por radio aquella frase suya tan original: \u00abNadie se acuerda de Santa B\u00e1rbara sino cuando truena\u00bb. \u00bfQu\u00e9 va a ser de Caracas sin tel\u00e9fonos? \u00bfEn qu\u00e9 ocupar\u00e1n sus innumerables horas muertas las ni\u00f1as de la alta sociedad y los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores?<\/p>\n\n\n\n<p>Como es del dominio p\u00fablico, el tel\u00e9fono fue inventado por nuestro compatriota Manuel Madriz a fines del siglo pasado, tras diversos y complicados experimentos en el corral de su casa, sin mas instrumentos que dos potes de <em>petit-pois<\/em> vac\u00edos y una cabuyita. Infortunadamente, el nombre del aut\u00e9ntico inventor no pas\u00f3 a la posteridad. Para ese entonces lleg\u00f3 a Caracas una troupe teatral denominada la Compa\u00f1\u00eda Bell, contratada precisamente por el susodicho Manuel Madriz para el Teatro Nacional, y uno de los c\u00f3micos \u2014Alejandro Graham Bell se llamaba el abusador\u2014 le rob\u00f3 el invento al empresario, lo patent\u00f3 en los Estados Unidos y se hizo millonario. Eso fue exactamente en 1876. <\/p>\n\n\n\n<p>Para diferenciarse en alguna forma de los potes vac\u00edos de Manuel Madriz, mister Bell les agreg\u00f3 una manivela. Con ese aditamento vinieron a Caracas los primeros tel\u00e9fonos. Eran unos cajones largos, con un par de timbres en la cornisa y una repisita para descansar el codo mientras se hablaba. Los suscriptores no ten\u00edan numero sino toques espec\u00edficos: un toque corto y dos largos, la Polic\u00eda; tres largos, otro largo, uno corto y otros dos tambi\u00e9n cortos, el Manicomio; tres largos, los hermanos Pechio; uno corto y uno largo, los L\u00f3pez de Ceballos; uno corto pero amargu\u00edsimo, el general Cipriano Castro. Los suscriptores ten\u00edan derecho a levantar la bocina y escuchar las conversaciones ajenas que mas les tentaran: sorprender por ejemplo a don Guillermo Tell Villegas Pulido proponi\u00e9ndole a una dama casada que se quitara la crinolina con \u00e9l, o adelant\u00e1rsele en un negocio al poeta del alto comercio Tom\u00e1s Sarmiento, que era un tigre vendiendo quesos llaneros. <\/p>\n\n\n\n<p>Mis tarde fueron suprimidos los tel\u00e9fonos de manivela porque resultaron pavos\u00edsimos, ocasionaron el terremoto del 900, la guerra del 14 y la gripe espa\u00f1ola. Dichas manivelas fueron sustituidas por se\u00f1oritas y de esa manera entramos en la Edad Media de la telefon\u00eda. El suscriptor descolgaba el auricular y esperaba unos veinte minutos. En la central se encend\u00eda una lucecita roja, la se\u00f1orita de turno terminaba el capitulo de la novela de Carlota Brame que estaba leyendo, se chupaba un caramelo acidulado para endulzar las amarguras de aquel libro y luego preguntaba con su tonito displicente: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfN\u00famero? <\/p>\n\n\n\n<p>\u201428-59. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf28-59? iQu\u00e9 n\u00famero tan feo! No lo encuentro. \u2014<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, se\u00f1orita, comun\u00edqueme con la bodega de Horno Negro que necesito pedir medio kilo de caraotas blancas. <\/p>\n\n\n\n<p>Y la se\u00f1orita dec\u00eda invariablemente: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ocupado. Volv\u00eda a llamar uno al cabo de un cuarto de hora y, si la se\u00f1orita disfrutaba de mejor humor porque la novela se estaba componiendo, lo comunicaba. Hablo con la bodega de Horno Negro? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, se\u00f1or. Habla usted con la casa de la familia Lamache. \u00a1Y no sea grosero! Mis horno negro es su madre. . . \u2014y le tiraban la bocina. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el tel\u00e9fono con se\u00f1oritas ten\u00eda una sola ventaja: eran menos frecuentes que ahora los insultos an\u00f3nimos por el aparato. Si to llamaban a uno y le dec\u00edan: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Oye, bembeperro, \u00bfes verdad que te comiste un queso en la Renta de Licores? Y adem\u00e1s, ten cuidado porque tu mujer te est\u00e1 volteando con el pintor Tito Salas. <\/p>\n\n\n\n<p>A uno le quedaba el recurso de suplicar a la se\u00f1orita: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ten la bondad, mijita. \u00bfQui\u00e9n era ese tipo que acaba de hablar conmigo? <\/p>\n\n\n\n<p>Y la se\u00f1orita respond\u00eda servicialmente: <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Quien lo llama primero para cobrarle los cinco pesos que usted le qued\u00f3 debiendo del trueno de anoche, fue el cochero Concha &#8216;e Pi\u00f1a. Pero quien lo puso como un trapo fue Federiquito Le\u00f3n, el periodista \u2014y a uno le quedaba el consuelo de ir a buscar con un chaparro a Federiquito, que media un metro veinte, y sacar su campa\u00f1ota. <\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente apareci\u00f3 el discado autom\u00e1tico y se acab\u00f3 la tranquilidad en este pa\u00eds. Los hilos de Graham Bell comenzaron a transmitir palabrotas que antes no fueron pronunciadas sino en las covachas de El Silencio y en la prosa coprol\u00f3gica de Jos\u00e9 F\u00f3scar Ochoa. Ahora nadie escribe an\u00f3nimos. Los dice por tel\u00e9fono y se economiza la estampilla. <\/p>\n\n\n\n<p>Y por \u00faltimo la Compa\u00f1\u00eda de Tel\u00e9fonos pretende que, antes de usar el aparato, uno se haga un examen de conciencia: \u00bfEs necesaria esta Ilamada? Como se ve que la Compa\u00f1\u00eda no conoce a sus suscriptores. E ignora que, aparte de los anonimistas ya mencionados, el 99 por ciento de las conversaciones que en Caracas se establecen, puede clasificarse dentro de las siguientes categor\u00edas: <\/p>\n\n\n\n<p>1. La amiga que llama a la amiga para contarle la pel\u00edcula de anoche; iAy, en eso lleg\u00f3 Clark Gable hecho un sue\u00f1o y le meti\u00f3 dos trompadas al sheriff, y To\u00f1ito al lado m\u00edo tratando de meter mano, y la pobre Bette Davies estaba turberculosa, y To\u00f1iito avanzando sin contemplaciones, qu\u00e9date quieto, To\u00f1ito, que nos pueden ver, etc.\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p>2. La se\u00f1ora que no tiene nada que hacer y llama a la otra se\u00f1ora que tampoco tiene nada que hacer para hablar horrores de otra se\u00f1ora que no hace nada. <\/p>\n\n\n\n<p>3. El novio que llama desde la oficina a la novia para decirle \u00abmi puchunga\u00bb y que ella le responda \u00abmi tuyuyo\u00bb, \u00ab\u00bfme quieres?\u00bb, \u00abcantidad\u00bb, \u00ab\u00bfde que tama\u00f1o?\u00bb, \u00abde aqu\u00ed al cielo\u00bb, \u00abquiero un besito\u00bb, \u00ab\u00bfd\u00f3nde?\u00bb, \u00aben su trompita\u00bb, \u00abbueno\u00bb, \u00abiqu\u00e9 sabroso!\u00bb, \u00ab\u00bfy t\u00fa me quieres a m\u00ed?\u00bb, lo que se llama un dialogo de Plat\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>4. El zagalet\u00f3n idiota que disca un n\u00famero al azar y despu\u00e9s pregunta: \u00ab\u00bfHablo con la Maternidad, jo, jo?\u00bb; \u00ab\u00bfHablo con la Casa Madre, je, je?\u00bb; \u00ab\u00bfHablo con la Florister\u00eda Madreselva, ji, ji?\u00bb; y todav\u00eda anda suelto. <\/p>\n\n\n\n<p>5. Las solteronas feas pero con voz de contralto que llaman a las redacciones de los peri\u00f3dicos y le dicen suspirando a la primera voz masculina que les salga: \u00abmi vida es una inmensa soledad\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Todas son llamadas necesarias, estrictamente necesarias para preservar el orden social, garantizar la paz publica, proteger al pa\u00eds de las predicas disociadoras. \u00abEl tel\u00e9fono es el opio del pueblo\u00bb, dec\u00eda Lenin.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/otero-silva-miguel\/\" target=\"_blank\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Otero Silva DOS POETAS SE CAEN A TIROS Es corriente que dos poetas se caigan a versos, pero no lo es tanto que se caigan a tiros. Sin embargo, sucede. 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