{"id":11281,"date":"2024-03-07T19:18:11","date_gmt":"2024-03-07T19:18:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=11281"},"modified":"2024-03-07T19:18:11","modified_gmt":"2024-03-07T19:18:11","slug":"donde-el-dolor-es-olvido-de-juan-martins","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/donde-el-dolor-es-olvido-de-juan-martins\/","title":{"rendered":"\u00abDonde el dolor es olvido\u00bb, de Juan Martins"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Alberto Hern\u00e1ndez<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una segunda persona \u2014una abundosa segunda persona gramatical\u2014 protagoniza el decir de este poemario. Un alguien oculto que aflora gracias al dolor (evidencia en casi todos los poemas) que deriva de la carga sem\u00e1ntica del t\u00edtulo: el olvido es la fuerza de ese dolor que el autor muestra en cada uno de los textos vaciados en esas p\u00e1ginas. Pero es bueno recalcar que el olvido es un suced\u00e1neo, una marca que obedece al otro sustantivo como aval demostrativo de la obra de Juan Martins.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el mismo instante del ep\u00edgrafe \u2014Roberto Juarroz es una vertical presencia\u2014 este volumen anuncia su prop\u00f3sito: \u201cY aqu\u00ed empieza el abismo, \/ como cuando me duermo. \/ Soy mi propio sost\u00e9n y me lo quito. \/ Contribuyo a tapizar de ausencia todo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El yo de esta poes\u00eda se centra en un t\u00fa an\u00f3nimo que se desplaza por todos los versos, a trav\u00e9s de ellos como un legado \u00edntimo. El t\u00fa personal y el tu posesivo arriban al Otro <em>pessoiano<\/em> donde las palabras <em>muerte<\/em>, <em>amor<\/em> y <em>ruina<\/em> se encuentran, para luego separarse y ampararse en la duda que el dolor, como <em>poiesis<\/em>, profundiza en el ser.<\/p>\n\n\n\n<p>El largo poema que es este libro, se define, as\u00ed lo califica el lector an\u00f3nimo (el de la contratapa), como un signo, una multiplicaci\u00f3n de significados, una polisemia po\u00e9tica sometida a un solo sentido: ser el que habla desde ese otro: esa segunda persona que se transforma en habla sensorial, quien recibe la carga afectiva tocada por los muchos temas que el poema deja al descubierto, una vez que el lector, el que asume el riesgo, es descubierto por el texto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Juarroz dice del abismo, Martins lo hace del vac\u00edo en una suerte de contienda con el yo (esa sensaci\u00f3n tan personal como \u00edntima), con la ausencia de ese yo convertido en t\u00fa, en el otro que es ella, la desconocida a quien va dirigido ese pronombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pessoa y Saramago aparecen como destinatarios, como sujetos en verso, como receptores&nbsp; de esta ofrenda verbal, contenida en la memoria, en la conciencia de quien traza una elipsis para al final reconocerse como \u201cNadie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>(Donde el dolor es olvido fue publicado por Ediciones Estival, en Maracay, Venezuela, en noviembre de 2023, gracias al patrocinio de la Rep\u00fablica Portuguesa, el Gobierno de Portugal, las Comunidades Portuguesas, el Instituto Cam\u00f5es de Cooperaci\u00f3n de la Lengua Portuguesa y el Instituto Portugu\u00e9s de Cultura).<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Publicado en: https:\/\/letralia.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alberto Hern\u00e1ndez 1 Una segunda persona \u2014una abundosa segunda persona gramatical\u2014 protagoniza el decir de este poemario. 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