{"id":11232,"date":"2024-02-28T19:56:58","date_gmt":"2024-02-28T19:56:58","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=11232"},"modified":"2024-03-01T19:58:02","modified_gmt":"2024-03-01T19:58:02","slug":"uslar-pietri-y-simon-rodriguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/uslar-pietri-y-simon-rodriguez\/","title":{"rendered":"Arturo Uslar Pietri y Sim\u00f3n Rodr\u00edguez: poder y pasi\u00f3n de lectura"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Douglas Boh\u00f3rquez<\/h4>\n\n\n\n<p>Este trabajo propone una aproximaci\u00f3n a la obra narrativa de Arturo Uslar Pietri y a su trayectoria como hombre p\u00fablico a partir de su b\u00fasqueda de un nuevo discurso para la novela y de su af\u00e1n de comprensi\u00f3n profunda de Venezuela. Se estudia c\u00f3mo ese nuevo discurso novelesco indaga en esta otra Historia venezolana, m\u00edtica y violenta, tensada entre el poder y la utop\u00eda. En esta perspectiva de una novela hist\u00f3rica que se configura en el di\u00e1logo entre distintas formas discursivas ubicamos la escritura de <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em> centrada en la figura del irreverente y genial pedagogo Sim\u00f3n Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La iniciaci\u00f3n de un escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La iniciaci\u00f3n y formaci\u00f3n de Uslar Pietri como escritor y como hombre de pensamiento est\u00e1n estrechamente vinculadas a lo que ha sido el proceso de la literatura y la cultura modernas en Venezuela. Proceso de una modernidad cultural, literaria en el que su obra narrativa, su pensamiento, su participaci\u00f3n personal en la configuraci\u00f3n de grupos y revistas literarias de vanguardia, su actuaci\u00f3n pol\u00edtica en el forjamiento de la democracia, han tenido un rol capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Al lado de escritores como R\u00f3mulo Gallegos, Jos\u00e9 Rafael Pocaterra, Julio Garmendia, Teresa de la Parra, Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez, con quienes comparte una misma confrontaci\u00f3n con la tradici\u00f3n narrativa, Uslar es fundador de esta modernidad de la crisis y de la cr\u00edtica en la que hemos vivido, de la que se desprende el m\u00e1s significativo hacer literario y cultural venezolanos actuales. Una figura, un pensamiento pues con los que podemos disentir pero a los que no podemos dejar de reconocer su relevancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos su iniciaci\u00f3n. Cuando Arturo Uslar Pietri comienza a escribir y a publicar (su primer trabajo literario lo publica a los 17 a\u00f1os en la revista <em>Biliken<\/em>) es muy joven, pr\u00e1cticamente un adolescente. La narrativa venezolana se encuentra en una encrucijada de opciones est\u00e9ticas y literarias; por una parte la literatura costumbrista y criollista que representa la tradici\u00f3n realista dominante y por otra parte un modernismo literario que ya comienza a mostrar signos de agotamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablamos de las primeras d\u00e9cadas del siglo veinte. Venezuela es a\u00fan un pa\u00eds predominantemente rural, que se asoma t\u00edmidamente a la modernizaci\u00f3n con la explotaci\u00f3n de los primeros yacimientos petroleros. Sometido a la dictadura de Juan Vicente G\u00f3mez desde 1908, el pa\u00eds est\u00e1 culturalmente aislado y no ofrece alternativas para el desarrollo intelectual. Hasta antes de la aparici\u00f3n del petr\u00f3leo nuestra cultura de \u00e9lite estar\u00e1 marcada, por el prestigio y el esplendor moderno de Francia, de Par\u00eds. Pero la realidad es que para 1926, ya bien entrado el siglo veinte en el mundo, apenas un 25 % de nuestra escasa poblaci\u00f3n de tres millones de habitantes sabe leer y escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1928 Uslar publica su primer libro de cuentos. Lo denomina <em>Barrab\u00e1s y otros relatos<\/em>. Tiene 22 a\u00f1os. Hab\u00eda nacido en Caracas, pero desde muy ni\u00f1o su familia se traslada a Maracay puesto que su padre, coronel del ej\u00e9rcito de G\u00f3mez, es nombrado Jefe civil de Cagua. Su madre hab\u00eda estudiado en colegios de Par\u00eds y de alguna manera le transmite su afecto y predilecci\u00f3n por la cultura y la literatura de Francia. Cuando en 1929 el joven universitario se grad\u00fae de doctor en ciencias pol\u00edticas tendr\u00e1 la ocasi\u00f3n de residenciarse por algunos a\u00f1os en ese pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>Antes, en 1928, a la par que publica su primer libro de ficci\u00f3n, siendo un voraz lector de lo que se publica en el pa\u00eds y de lo poco que llega del exterior, se da a la tarea, al lado de otros j\u00f3venes escritores, de editar una publicaci\u00f3n literaria que se constituye, por su impulso renovador, por su voluntad de cambio, en la primera revista de vanguardia del pa\u00eds. La llaman <em>V\u00e1lvula<\/em> y s\u00f3lo pueden editar un n\u00famero. Uslar publica art\u00edculos en la prensa dando a conocer las nuevas corrientes de la literatura europea de vanguardia. Sus cuentos han causado un impacto importante en la cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Se convierte as\u00ed en un actor y gestor fundamental de la renovaci\u00f3n literaria en el pa\u00eds. Su libro de relatos Barrab\u00e1s y otros relatos y su participaci\u00f3n protag\u00f3nica en la elaboraci\u00f3n de v\u00e1lvula contribuyen a promover un cambio, un nuevo rumbo de la literatura venezolana. Una narrativa que ya no podr\u00e1 seguir repitiendo las viejas formas del realismo tradicional ni los c\u00e1nones de un modernismo que se ha vuelto decadente y ret\u00f3rico. Uslar y los j\u00f3venes y entusiastas escritores de estos a\u00f1os (1920-1930) se han dado a la tarea de experimentar nuevas posibilidades est\u00e9ticas, de descubrir y ensayar nuevas t\u00e9cnicas literarias que permitan expresar los cambios en la sensibilidad, en la subjetividad del hombre moderno venezolano, latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>A la experiencia de renovaci\u00f3n literaria que signific\u00f3 la salida a la luz p\u00fablica de v\u00e1lvula en enero de 1928 responde toda una insurgencia pol\u00edtico estudiantil, en febrero de ese mismo a\u00f1o, organizada alrededor de la llamada \u00abSemana del Estudiante\u00bb, que pone en aprieto la dictadura de G\u00f3mez. Uslar, ante el definido perfil pol\u00edtico que asumen los hechos se retira de la escena. Su padre \u2014lo hemos se\u00f1alado\u2014 es funcionario del gobierno dictatorial. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1929 tiene la opci\u00f3n de viajar a Europa. Lo har\u00e1 por primera vez. Decide asumir el cargo de Agregado Civil de la Legaci\u00f3n de Venezuela en Francia, pa\u00eds en el que residir\u00e1 hasta 1934. Par\u00eds, donde fijar\u00e1 su residencia durante estos a\u00f1os, es el centro de la m\u00e1s importante revoluci\u00f3n literaria del siglo. Es el surrealismo. Son las literaturas de vanguardia. El concepto de novela ha sido modificado a trav\u00e9s de la obra monumental de Proust, de James Joyce, de Virginia Woolf.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene apenas 23 a\u00f1os. Ya instalado en la capital francesa entra en contacto directo con los textos y autores de la vanguardia. Lee infatigablemente. Conoce a los connotados exponentes del surrealismo (Breton, Eluard, Desnos, Bu\u00f1uel, Dal\u00ed), asiste a las grandes exposiciones de arte y a las tertulias de los caf\u00e9s. Entabla amistad con Alejo Carpentier y con Miguel \u00c1ngel Asturias con quienes compartir\u00e1 asiduamente, intercambiando puntos de vista, lecturas, amistades, reflexiones acerca de las literaturas europeas y latinoamericanas en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed en Par\u00eds conoce a un escritor italiano, Massimo Bontempelli, ligado estrechamente al concepto de realismo m\u00e1gico. Uslar har\u00e1 suyo este concepto, introduci\u00e9ndolo como propuesta renovadora en sus elaboraciones narrativas pues arroja una in\u00e9dita mirada sobre la realidad venezolana, latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1931 Uslar publica su primera novela: <em>Las Lanzas Coloradas<\/em>, sobre la Venezuela de la Guerra de Independencia. Obtiene pronta resonancia en los medios intelectuales de Espa\u00f1a y de Latinoam\u00e9rica. Se trata de un texto que al incorporar nuevas t\u00e9cnicas narrativas, propone un tratamiento est\u00e9tico diferente con respecto al tema de la Guerra de Independencia, un modo de narrar que rompe con las versiones de la novel\u00edstica latinoamericana y venezolana tradicionales, arraigadas en el costumbrismo y en el criollismo y asfixiadas por la ret\u00f3rica heroica de la prosopopeya y del paisaje local.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo, la investigaci\u00f3n en el orden del lenguaje que introduce <em>Las Lanzas Coloradas<\/em> descubre procedimientos novedosos que ceden a la palabra y a sus secretas relaciones l\u00fadicas y on\u00edricas, un lugar privilegiado. Se trata de todo un encantamiento m\u00e1gico, oral, metaf\u00f3rico que el autor despierta a trav\u00e9s del juego r\u00edtmico con las palabras. Uslar recupera ritmos, alusiones, palabras de un lenguaje de origen popular que re-figura po\u00e9ticamente. <\/p>\n\n\n\n<p>Uslar, en Par\u00eds, al lado de esos otros dos extraordinarios escritores que son Miguel \u00c1ngel Asturias y Carpentier, busca un nuevo lenguaje para el cuento, para la novela, que permite re-leer, re-interpretar la realidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparten una misma actitud cr\u00edtica frente a la tradici\u00f3n literaria hispanoamericana y una misma pasi\u00f3n por la indagaci\u00f3n de las ra\u00edces m\u00edticas e hist\u00f3ricas del continente americano. Ellos se propon\u00edan \u2014dice Uslar\u2014 :<\/p>\n\n\n\n<p><em>Revelar, descubrir, expresar en toda su plenitud inusitada esa realidad casi desconocida y casi alucinatoria que era la de la Am\u00e9rica Latina para penetrar el gran misterio creador del mestizaje cultural. Una realidad, una situaci\u00f3n peculiar que eran radicalmente distintas de las que reflejaba la narrativa europea.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, en el Par\u00eds de esos \u00ablocos\u00bb a\u00f1os veinte, estos tres novelistas vuelven a los sagrados libros americanos, al <em>Chilam Balam<\/em>, al <em>Popol Vuh<\/em>, a los libros de los cronistas, se leen entre s\u00ed, se confrontan. Quieren redescubrir el continente al que pertenecen: re-inventan sus antiguas voces.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1934 nuestro escritor regresa al pa\u00eds. Junto a los narradores Pedro Sotillo, Juli\u00e1n Padr\u00f3n y el cr\u00edtico de arte y fot\u00f3grafo Alfredo Boulton funda en 1935, a\u00f1o en que muere el dictador G\u00f3mez, una revista: <em>El Ingenioso Hidalgo<\/em>. Desde sus p\u00e1ginas polemiza, difunde sus ideas. Ese a\u00f1o (1935) escribe para el diario El Universal su primer editorial: \u00abConocimiento de nuestra realidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1936 el general Eleazar L\u00f3pez Contreras es electo presidente constitucional por el Congreso de la Rep\u00fablica. En 1939 nombra a Uslar Ministro de Educaci\u00f3n. En 1940 redacta, en su condici\u00f3n de titular del Despacho, la Ley de Educaci\u00f3n. Entre otros aspectos doctrinarios relevantes en ella se\u00f1ala que \u00abLa escuela deber\u00eda ense\u00f1ar a vivir la democracia, cultivar las condiciones individuales que hacen posible la existencia efectiva de una sociedad democr\u00e1tica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1941 el general Isa\u00edas Medina Angarita, electo Presidente por el Congreso, lo nombra Secretario de la Presidencia de la Rep\u00fablica. En 1943 asume el cargo de Ministro de Hacienda para ser designado nuevamente al siguiente a\u00f1o Secretario de la Presidencia de la Rep\u00fablica. En 1945, desempe\u00f1\u00e1ndose Uslar Pietri como Ministro de Relaciones Interiores, el general Medina es derrocado. Uslar es hecho prisionero y desterrado a Estados Unidos. Le confiscan sus bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para sobrevivir en el extranjero debe dedicarse a la venta de seguros. Posteriormente pasa a ejercer la docencia en la Universidad de Columbia.  Las conferencias que dicta en su seno constituir\u00e1n luego su libro Letras y Hombres de Venezuela que publicar\u00e1 en M\u00e9xico en 1948. All\u00ed aparece un primer y amplio trabajo biogr\u00e1fico y doctrinario sobre Sim\u00f3n Rodr\u00edguez que titula \u00abSim\u00f3n Rodr\u00edguez, el americano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero antes, en 1947, publica en Buenos Aires su segunda novela, al igual que la primera, de car\u00e1cter hist\u00f3rico: <em>El camino de El Dorado<\/em>. Retrata en ella la vida y aventuras del conquistador espa\u00f1ol Lope de Aguirre, mejor conocido como el tirano Lope de Aguirre. Uslar re-inventa su vida de perversi\u00f3n y desaf\u00edo al poder imperial espa\u00f1ol, desplaz\u00e1ndose entre las que son ya constantes y obsesiones que marcan su trayectoria vital y su escritura: el poder, la historia, la utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Le seduce a nuestro escritor todo ese imaginario fabuloso de indios, negros, oro y violencia que se configura alrededor de la Conquista. Toda esa perversa trama de poder y rebeli\u00f3n que va tejiendo la colonizaci\u00f3n, los mitos y utop\u00edas de la conquista, la Manoa de las grandes torres de oro, el Dorado so\u00f1ado por los conquistadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Le interesan las fantasmagor\u00edas indescifrables que est\u00e1n detr\u00e1s de las religiones ancestrales de indios y negros, pero tambi\u00e9n la Am\u00e9rica de los grandes visionarios y pensadores iluminados (ilustrados) como Sim\u00f3n Rodr\u00edguez o la de los infatigables buscadores de la libertad como Miranda y Bol\u00edvar. Tambi\u00e9n la Venezuela del tirano G\u00f3mez a quien conoci\u00f3 de cerca. Entre esos l\u00edmites de la alucinaci\u00f3n y el poder, del sue\u00f1o y la realidad, de la historia y la ficci\u00f3n, se constituir\u00e1n sus universos novelescos. Buscando afanosamente entender un continente desde su mismo proceso de invenci\u00f3n. Am\u00e9rica es para \u00e9l, en buena medida una invenci\u00f3n intelectual del Renacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos ahora el proceso de creaci\u00f3n de <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em> y sus significaciones fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Isla de R\u00f3binson<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1981 Uslar publica su novela, tambi\u00e9n de car\u00e1cter hist\u00f3rico: <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em>, quiz\u00e1s el homenaje intelectual m\u00e1s significativo que se haya rendido a Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, desde el territorio de la literatura, un homenaje a partir de la ficci\u00f3n puesto que su figura desmesurada, irreverente, su pensamiento incre\u00edblemente l\u00facido y adelantado parecen romper o rebasar cualquier otro m\u00e9todo y\/o discurso de aproximaci\u00f3n l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos querido hacer notar que Uslar no llega a esta propuesta novelesca en torno a Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, de un modo fortuito o improvisado. No se escribe una novela como \u00e9sta s\u00f3lo por inspiraci\u00f3n divina. Detr\u00e1s de ella hay una experiencia de documentaci\u00f3n y sobre todo de b\u00fasqueda de eso que el te\u00f3rico franc\u00e9s R. Barthes llama una escritura, de m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Una escritura involucra para Barthes una traves\u00eda del sentido, algo m\u00e1s complejo que tener un estilo. Es la b\u00fasqueda de uniforma literaria original, a trav\u00e9s de toda una pr\u00e1ctica transgresiva de los lenguajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si seguimos la trayectoria narrativa de Uslar, se puede observar c\u00f3mo La Isla de R\u00f3binson se inscribe dentro de todo un proyecto narrativo del autor que busca la re-figuraci\u00f3n y re-semantizaci\u00f3n de nuestra Historia. Que la Historia diga lo no-dicho, desde sus antiguas voces, desde sus mitos, desde esa imaginaci\u00f3n oculta tambi\u00e9n en los lenguajes y voces populares, en modos de expresi\u00f3n excluidos por toda una literatura anterior que se negaba a darles presencia como cultura aut\u00e9ntica, viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Este ha sido un poco el trabajo narrativo de nuestro autor desde su primer libro (<em>Barrab\u00e1s y otros relatos<\/em>) que era un poco tanteo experimental, b\u00fasqueda que ahora alcanza en esta novela plenitud, realizaci\u00f3n. Se trata entonces para Uslar de re-pensar Am\u00e9rica a partir de esa otra historia imaginativa de sus visiones, de sus visionarios, desde sus pensadores y hombres de acci\u00f3n iluminados, ilustrados.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em> es una re-lectura de la historia americana desde el pensamiento cr\u00edtico, imaginativo, de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, desde su propuesta de una pedagog\u00eda que forme ciudadanos, que prepare para vivir en Rep\u00fablica, que ense\u00f1e a trabajar para vivir, a ejercer derechos y cumplir deberes. Una novela que es tambi\u00e9n una cr\u00edtica l\u00facida y feroz a las desviaciones y deformaciones del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En buena medida Rodr\u00edguez es pues un personaje que se impone a Uslar. No lo elige. Se impone por su desmesura intelectual y humana, como hemos dicho, por ser \u00e9l mismo, en cierto modo, un personaje de ficci\u00f3n. No un h\u00e9roe que alcance la gloria como podr\u00eda ocurrir en una novela rom\u00e1ntica, sino m\u00e1s bien un anti-h\u00e9roe. Un abandonado de los dioses enfrentado a la inmensa tarea de vivir y de pensar un hombre nuevo. <\/p>\n\n\n\n<p>Por esto la <em>Isla de R\u00f3binson<\/em> es un libro diferente, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las clasificaciones pre-establecidas. Uslar construye un texto de aproximaci\u00f3n ficcional a Rodr\u00edguez y a la gesta de la independencia americana, que juega con los lenguajes de la novela, de la biograf\u00eda, de la historia, de la utop\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un texto dial\u00f3gico -para decirlo con una categor\u00eda de la est\u00e9tica de Bajt\u00edn- que a la vez que re-crea el itinerario vital e ideol\u00f3gico de una de las figuras esenciales de la cultura y la pedagog\u00eda hispanoamericana, es tambi\u00e9n una versi\u00f3n cr\u00edtica, desmitificadora de la imagen escolarizada de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez y de la \u00e9poca que le toca vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus p\u00e1ginas est\u00e1 la grandeza de su pensamiento pero tambi\u00e9n, y sobre todo \u2014yo dir\u00eda\u2014 est\u00e1 un ser humano en su desamparo, en su soledad, en su desgarrada condici\u00f3n humana. Por eso estamos en presencia de una novela. <em>La Isla\u2026<\/em> -a esto se debe tambi\u00e9n su denominaci\u00f3n- imagina esta \u00edntima dimensi\u00f3n humana. Pero a la vez que recrea todo un contexto hist\u00f3rico de esplendor -la Francia de Bonaparte- es tambi\u00e9n una requisitoria contra esa \u00e9poca, contra un poder imperial envilecido en su af\u00e1n de vasallaje, de colonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La denominaci\u00f3n de Isla de R\u00f3binson confirma la apertura, en tanto que texto ficcional, hacia la pluralidad sem\u00e1ntica, hacia esa aventura del sentido que genera el juego de alusiones y referencias intertextuales que impide la clausura de la novela en un \u00fanico significado.<\/p>\n\n\n\n<p>El lector que se acerca a <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em> encontrar\u00e1 no un mensaje (did\u00e1ctico, moralizante) sino una invitaci\u00f3n a un viaje, a la reconstrucci\u00f3n novelesca de los personajes y de la historia que se narra. La imaginaci\u00f3n es la gu\u00eda de lectura. \u00abO inventamos o erramos\u00bb es aqu\u00ed una divisa est\u00e9tica que deviene una \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino isla es expresi\u00f3n de esta apertura sem\u00e1ntica que hemos se\u00f1alado. En la perspectiva de ese di\u00e1logo intertextual que es toda la novela, remite no s\u00f3lo al concepto de la utop\u00eda renacentista (la utop\u00eda de Tom\u00e1s Moro) sino tambi\u00e9n al R\u00f3binson Crusoe de Daniel Defoe, libros que podemos considerar matrices dial\u00f3gicas que gestan y atraviesan la novela y por lo tanto al mismo R\u00f3binson-Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la alusi\u00f3n al R\u00f3binson Crusoe, obra precursora de la moderna novela inglesa es expl\u00edcita, se debe se\u00f1alar que el nuevo R\u00f3binson de Uslar, a diferencia del que propone Defoe, se sit\u00faa \u00ablejos del paradigma del individualismo burgu\u00e9s\u00bb, el <\/p>\n\n\n\n<p><em>Samuel R\u00f3binson (de Uslar) por el contrario invita a una empresa colectiva. En su opci\u00f3n vital propone dejar el mundo existente por una isla que no puede ser otra que la isla de la utop\u00eda\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Invitaci\u00f3n colectiva a que todos fueran llegando a la Nueva Isla emergida de las aguas con la independencia americana\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La Isla de R\u00f3binson<\/em> es pues, muchos libros en uno. Di\u00e1logo filos\u00f3fico, educativo, biograf\u00eda de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez y de Bol\u00edvar, historia de la independencia americana, es tambi\u00e9n y particularmente, revelaci\u00f3n de una pasi\u00f3n de lectura. Es la historia de la apasionada lectura del Emilio de Rousseau.<\/p>\n\n\n\n<p>Una lectura que es ella misma una revoluci\u00f3n pues movido por ella Sim\u00f3n Rodr\u00edguez cambia de nombre. Ahora se llamar\u00e1 Samuel R\u00f3binson y se dedicar\u00e1 a pensar y tratar de realizar esa pedagog\u00eda de la libertad que transform\u00f3 el destino de Bol\u00edvar, que lo llev\u00f3 de su alegre vida de dandy en Europa a un compromiso cada vez m\u00e1s radical con la lucha por la independencia de Venezuela y de Am\u00e9rica. Desde las primeras p\u00e1ginas de la Isla de R\u00f3binson sabemos que<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todo empez\u00f3 con un libro. Era la verdad. Un libro en varios tomos como un contrabando, metido en el m\u00e1s apartado rinc\u00f3n de la alcoba, para ser le\u00eddo a pedazos en lo profundo de la noche debajo de la vela chisporroteante y olorosa a sebo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura del Emilio es una revelaci\u00f3n: ilumina y desmitifica, le hace ver a Rodr\u00edguez la escuela tradicional como un mecanismo de poder deformante, alejada de las verdades elementales \u00abque estaban en la naturaleza\u00bb. Una escuela que hab\u00eda que transformar, que convertir en un instrumento que eduque para la vida y la libertad. La escuela ten\u00eda que dejar de ser esa \u00abescuela de brujas\u00bb que \u00able torc\u00eda los ojos a los ni\u00f1os\u00bb, \u00ables cambiaba el gesto, les cortaban los impulsos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Homenaje al <em>Emilio o de la Educaci\u00f3n<\/em> de Rousseau, la <em>Isla de R\u00f3binson<\/em> es tambi\u00e9n un modo de comprensi\u00f3n de la cultura. De la cultura como medio de auto-descubrimiento, como di\u00e1logo interminable con un sujeto en relaci\u00f3n cr\u00edtica con el mundo, con las formas enajenantes del poder. Toda la novela es un di\u00e1logo con discursos, signos y emblemas del poder. Ya de entrada en la primera p\u00e1gina, se muestra todo un despliegue de iconos del poder real. Leemos a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n de un sargento rapabarbas que iba a domicilio a afeitar ciertos clientes importantes: \u00abuna peque\u00f1a corona real en cada bot\u00f3n\u2026 Desde el testero de la sala una hinchada y rojiza semblanza del rey parec\u00eda bufar en silencio. El rey, nuestro se\u00f1or\u2026\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>La referencia a Maquievelo se enfrenta a la referencia al Emilio. Es el discurso de la tiran\u00eda frente al discurso de la libertad. M\u00e1s tarde, cuando Samuel R\u00f3binson y el joven Bol\u00edvar pasean por Italia observan fascinados el despliegue militar de Napole\u00f3n Bonaparte que en una decena de a\u00f1os \u2014dice R\u00f3binson\u2014 \u00abse ha apoderado del mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la novela gira en torno a los conceptos de revuelta y revoluci\u00f3n. Todo alrededor de Samuel R\u00f3binson est\u00e1 cambiando, es necesario que cambie. Es la Revoluci\u00f3n Francesa y es la gesta de la Independencia americana. Uslar, que vive -como hemos visto- desde ni\u00f1o la cercan\u00eda del poder, que lo conoce desde joven como Ministro, como Secretario de la Presidencia, que debe vivir luego el destierro, que se hace despu\u00e9s candidato presidencial, quiere mostrar aqu\u00ed sus signos ocultos, su ret\u00f3rica impositiva, sus majestuosos protocolos y rituales, pero tambi\u00e9n su miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al discurso avasallador de un poder que deforma, que hace de la escuela una \u00abf\u00e1brica de monstruos\u00bb, Rodr\u00edguez-R\u00f3binson es la figura cr\u00edtica, el transgresor de las convenciones, el partidario de la rebeli\u00f3n permanente, de la revuelta. R\u00f3binson-Rodr\u00edguez, quiere invertirlo todo, para liberarlo de control, para devolverlo a su estado natural. M\u00e1s all\u00e1 pues de la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica y biogr\u00e1fica importa en <em>La Isla<\/em>\u2026 este esp\u00edritu de rebeli\u00f3n que choca contra lo impuesto, contra las falsas apariencias, que quiere cambiarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso en R\u00f3binson-Rodr\u00edguez m\u00e1s que una biograf\u00eda importa esta filosof\u00eda, esta pedagog\u00eda de la liberaci\u00f3n, de la rebeli\u00f3n. De all\u00ed que el personaje viva simb\u00f3licamente en una suerte de isla, cercano al naufragio, por todo lo que hay en \u00e9l de desaf\u00edo permanente a las normas que constri\u00f1en la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta novela no es s\u00f3lo ideas. A\u00fan cuando la imagen de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez que nos entrega la ficci\u00f3n coincide con su imagen hist\u00f3rica o biogr\u00e1fica, Uslar ha debido re-inventarlo como personaje novelesco. En efecto, en uno de sus trabajos documentales sobre Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Uslar se\u00f1ala \u00ablo poco que se sabe de sus a\u00f1os juveniles. En realidad muy poco se sabe de su vida toda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la perspectiva novelesca a Uslar le interesa el drama humano de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, su condici\u00f3n de ni\u00f1o exp\u00f3sito, su soledad permanente, su traves\u00eda tormentosa en el contexto de una sociedad que no entiende sus propuestas. Lo novelesco se nutre de este drama existencial, de este imaginario de la intimidad que teje su soledad, su car\u00e1cter agrio, sus sentimientos de amor y odio, su imagen de \u00abviejo extravagante\u00bb (p. 176), irreverente, \u00abestrafalario\u00bb (p. 174).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, aun cuando la novela subraya el di\u00e1logo contrapunt\u00edstico con el discurso y pensamiento de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, hay que se\u00f1alar que la elaboraci\u00f3n ficcional e imaginaria, textual, rebasan el discurso pedag\u00f3gico e incluso el nivel mismo de lo biogr\u00e1fico, pues finalmente se trata de un personaje re-creado o re-inventado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte La Isla de R\u00f3binson puede ser vista tambi\u00e9n como una novela de formaci\u00f3n o \u00abbildungsroman\u00bb en la medida en que asistimos al proceso de formaci\u00f3n educativa del mismo Rodr\u00edguez-R\u00f3binson y de esa figura heroica que es Bol\u00edvar, cuyo preceptor ser\u00e1 el mismo Rodr\u00edguez. Procesos de formaci\u00f3n \u2014como hemos visto\u2014 orientados por la lectura de Emilio o de la Educaci\u00f3n de Rousseau, referencia dial\u00f3gica capital en la gestaci\u00f3n de la novela de formaci\u00f3n en Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo una novela que se elabora en el juego de estos diversos lenguajes (hist\u00f3rico, ut\u00f3pico, filos\u00f3fico, pedag\u00f3gico, descripciones geogr\u00e1ficas de distintos lugares de Europa y de Am\u00e9rica) y con los amplios recursos imaginativos a que hemos aludido, puede darnos la complejidad de formas y facetas de la <em>Isla de R\u00f3binson<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Utop\u00eda y ficcionalidad est\u00e1n estrechamente relacionados aqu\u00ed. La una ampl\u00eda la otra. Pero la utop\u00eda que propone Uslar es de car\u00e1cter americano. No se confunde con la de un Tom\u00e1s Moro o la de Defoe. Esta americanidad de la utop\u00eda aparece subrayada por el encuentro dial\u00f3gico entre S. R\u00f3binson y Fray Servando Teresa de Mier a la par que por la referencia a ensayos ut\u00f3picos de sociedades igualitarias realizados en el continente, como los llevados a cabo por los jesuitas en el Paraguay de la \u00e9poca colonial o los intentados antes por Fray Bartolom\u00e9 de las Casas o Fray Vasco de Quiroga en el M\u00e9xico de los a\u00f1os de Carlos V.<\/p>\n\n\n\n<p>La confrontaci\u00f3n Samuel R\u00f3binson-Fray Servando es la confrontaci\u00f3n entre dos visionarios que dialogan en torno a sus modos de entender el futuro de Am\u00e9rica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>R\u00f3binson repet\u00eda que hab\u00eda que educar al pueblo, prepararlo para vivir en Rep\u00fablica. Si no el ensayo fracasar\u00eda. Servando llegaba a decir que en Am\u00e9rica la Rep\u00fablica ser\u00eda como la tercera vuelta de Quetzalcoatl.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La novela de Uslar asume pues personajes hist\u00f3ricos pero de un particular despliegue imaginativo en sus discursos vitales y en sus propuestas ideol\u00f3gicas. Si en sus relatos y novelas anteriores nuestro autor desarrolla el concepto de realismo m\u00e1gico, el realismo de <em>La Isla de R\u00f3binson <\/em>es un realismo de \u00edndole hist\u00f3rica. Un realismo que se prodiga a trav\u00e9s de la prolija descripci\u00f3n de acontecimientos hist\u00f3ricos y escenarios geogr\u00e1ficos, que se constata en primera instancia a trav\u00e9s de la imagen verista de personajes hist\u00f3ricos como el mismo Rodr\u00edguez, Bol\u00edvar, Bello, Miranda, Sucre y de toda la vasta informaci\u00f3n que nos aporta en torno a hechos y acontecimientos hist\u00f3ricos relevantes como la Revoluci\u00f3n Francesa, Napole\u00f3n Bonaparte, el mismo Fray Servando Teresa de Mier o Humboldt. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta descripci\u00f3n realista se hace particularmente sensible a trav\u00e9s de la configuraci\u00f3n novelesca de las atm\u00f3sferas de insurgencia, de cambios hist\u00f3ricos que se viven en las ciudades o escenarios donde act\u00faan los personajes hist\u00f3ricos: la Caracas de la Colonia en los inicios de la Independencia, el Par\u00eds de la Revoluci\u00f3n Francesa, la Lima que recibe apote\u00f3sicamente al Libertador. Se trata de un realismo que contribuye a hacer a\u00fan m\u00e1s veros\u00edmiles los hechos narrados.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia discursiva del autor consiste en generar un clima emotivo, una tensi\u00f3n narrativa que atrape al lector. A trav\u00e9s de la minuciosa informaci\u00f3n que se nos entrega en torno a los acontecimientos que ocurren, se genera un efecto de realidad. Nos referimos a la descripci\u00f3n incluso de hechos aparentemente banales, como la informaci\u00f3n sobre un gesto, un saludo, una ca\u00edda sorpresiva, un abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este realismo hist\u00f3rico aparece tambi\u00e9n subrayado por la inserci\u00f3n en la novela de cartas de Bol\u00edvar y otros documentos hist\u00f3ricos que en el contexto de elaboraci\u00f3n formal de la novela se constituyen en discursos en juego intertextual, integrados a la totalidad art\u00edstica de \u00e9sta. Es decir adquieren aqu\u00ed un valor significante, novelesco, se integran a la novela en tanto que universo ficcional.<\/p>\n\n\n\n<p>En este orden de la representaci\u00f3n realista, hay que observar que la imagen que de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez nos transmite Uslar no es la de un humanista cl\u00e1sico, de estilo renacentista. Por el contrario don Sim\u00f3n- (R\u00f3binson) es aqu\u00ed en la novela un hombre pr\u00e1ctico, que gusta y lucha por ejecutar sus proyectos, que no s\u00f3lo es capaz de organizar una escuela y trabajar con ni\u00f1os en una suerte de pedagog\u00eda experimental que quiere ense\u00f1ar a pensar y a vivir, sino que tambi\u00e9n puede acometer proyectos t\u00e9cnicos, de ingenier\u00eda civil, de planificaci\u00f3n urbana.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido es significativo el encuentro Bello-Rodr\u00edguez que relata Uslar, pues revela el contraste entre dos modos de pensar y asumir la vida. Frente al Bello intelectual de prestigio y fama, un tanto protocolar y elegantemente residenciado en Chile, despu\u00e9s de ser rector de su Universidad, Sim\u00f3n Rodr\u00edguez es visto como el utopista irreverente, pobre, transgresor de todas las convenciones, que no ha conseguido triunfar pero que se mantiene en actitud de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Las p\u00e1ginas finales de la novela est\u00e1n te\u00f1idas de cierta melancol\u00eda. Rodr\u00edguez vuelve a encontrarse con Manuela S\u00e1enz, la amante del Libertador. Viejos, pobres y desamparados los dos recuerdan momentos y comunes amigos y enemigos. El Sim\u00f3n Rodr\u00edguez de estas p\u00e1ginas finales es ya un anciano, a\u00fan m\u00e1s esc\u00e9ptico, pero que debe continuar su viaje al fin de la noche como podr\u00eda decir C\u00e9line. Debe seguir deambulando en busca de una oferta de trabajo que le permita sobrevivir. Ha visto morir, en la pobreza, a su mujer. Escribe, una vez m\u00e1s sumido en el naufragio:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hace 24 a\u00f1os que estoy hablando y escribiendo, p\u00fablica y privadamente, sobre el sistema republicano, y por todo fruto de mis buenos oficios he conseguido que me traten de loco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero a sus ochenta a\u00f1os, pobre y solo -se\u00f1ala Uslar- este personaje de todas las dificultades, insiste en ense\u00f1ar, en retomar su pedagog\u00eda experimental. Una vez m\u00e1s tropieza con la incomprensi\u00f3n, con la falta de recursos y debe, a costa de endeudarse y recibir todos los insultos, intentar la refinaci\u00f3n de esperma para hacer velas. Pero tambi\u00e9n fracasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo sacan ya grave, en trance final, de una balsa que lo ha tra\u00eddo a este otro destino definitivo de su muerte. Su delirio final permite a Uslar una vez m\u00e1s confundir ficci\u00f3n y realidad, interrogarlas: \u00ab\u00bfd\u00f3nde termina la realidad y comienza la fantas\u00eda?\u00bb se pregunta La Isla\u2026 (p. 351).<\/p>\n\n\n\n<p>Interrogar tambi\u00e9n esa sucesi\u00f3n de visiones y utop\u00edas que ha sido la historia de la Am\u00e9rica hispana: el Dorado de los conquistadores, el Nuevo Mundo que intentaron forjar Miranda, Bol\u00edvar, la escuela que forjar\u00eda al nuevo ciudadano republicano de Rodr\u00edguez, la sociedad justa de los jesuitas en el Paraguay Colonial.<\/p>\n\n\n\n<p>En su muerte -dice Uslar- \u00abR\u00f3binson hab\u00eda dejado la isla\u00bb (p. 357). Es la frase final de la novela. Sabemos que quedaron, como parte del naufragio, sus \u00abcajones de papeles\u00bb que nunca consiguieron, en su itinerario vital, lectores comprensivos o un gobierno capaz de respaldar sus ideas. Creemos finalmente que a trav\u00e9s de la re-invenci\u00f3n novelesca de la figura de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Uslar ha querido re-leer desde ese dise\u00f1o imaginario que es toda escritura ficcional, la imagen de un pa\u00eds, de un continente que parece extraviar su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Uslar comparte el escepticismo y la angustia de su anti-h\u00e9roe frente a la educaci\u00f3n y el futuro de un pa\u00eds, de un continente que se extrav\u00eda en los laberintos del poder, de una pol\u00edtica sin utop\u00eda, sin proyecto, envilecida por las ambiciones personales.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/douglas-bohorquez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Publicado en: Bulletin Hispanique, tomo 105, n\u00b01, pp. 231-244<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Douglas Boh\u00f3rquez Este trabajo propone una aproximaci\u00f3n a la obra narrativa de Arturo Uslar Pietri y a su trayectoria como hombre p\u00fablico a partir de su b\u00fasqueda de un nuevo discurso para la novela y de su af\u00e1n de comprensi\u00f3n profunda de Venezuela. 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