{"id":11168,"date":"2024-02-16T00:15:21","date_gmt":"2024-02-16T00:15:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=11168"},"modified":"2024-08-07T21:11:15","modified_gmt":"2024-08-07T21:11:15","slug":"poemas-de-jacinto-fombona-pachano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-jacinto-fombona-pachano\/","title":{"rendered":"Poemas de Jacinto Fombona Pachano"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mensaje a la metr\u00f3poli intacta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alguien o algo est\u00e1 naciendo,<br>alguien o algo se ha detenido en las caba\u00f1as,<br>se ha posado en las c\u00fapulas,<br>duerme debajo de los puentes y en los establos;<br>alguien o algo viene alimentando<br>su estrella con aceite de criaturas deshabitadas,<br>con llanto de piedras rotas y de campos hundidos.<br><br>El agua le ha quitado sus gritos a la muchedumbre<br>para crecer, para subir, el agua que amenaza<br>con su voz, con sus brazos, con sus nudos terribles,<br>los cuellos de las torres desprevenidas,<br>el agua de los r\u00edos, de los mansos r\u00edos de Dios,<br>porque os hab\u00edais olvidado de su sed enterrada<br>bajo sus muertos ojos de pez en las arenas.<br><br>Bajad de vuestras cumbres para encontrar vuestra memoria,<br>antes de que la soga os llegue a la cintura<br>y antes de que flot\u00e9is para los cuervos.<br><br>A qu\u00e9 tanta prisa in\u00fatil por las calles,<br>tanto viento mec\u00e1nico como quer\u00e9is que os lleve,<br>si no vais a la tienda, ni a la oficina, ni al negocio,<br>ni siquiera march\u00e1is a vuestras casas:<br>vais huyendo del r\u00edo, vais huyendo del agua inmensa.<br>Yo lo s\u00e9. Yo os lo digo. No me cre\u00e9is y entre vosotros<br>no hay uno que me tienda la mano<br>para comenzar la rueda, para empatar la ronda<br>de la miel y del vino, de la leche y la espiga.<br><br>Si de veras sois mis hermanos, no me dej\u00e9is llorando<br>por tanto amor sin pan en las esquinas,<br>por tanto pie calzado de basuras y lodo,<br>por tantos agujeros como ya ponen nuestras u\u00f1as<br>en estos diminutos bolsillos para el fr\u00edo;<br>no me dej\u00e9is acribillando las paredes horribles,<br>matando pechos, pechos sin sangre, que me huyen<br>detr\u00e1s de los cerrojos donde se amella mi protesta;<br>no me dej\u00e9is rasgando blancuras de sepulcros,<br>para que corran en jirones, entre hilachas,<br>y yo pueda sentarme con el nardo y el lino.<br><br>Bajad a recoger vuestra memoria.<br>Detened vuestro viento, marchad conmigo adonde todos<br>pod\u00e1is decir: vamos a un sitio de verdad.<br><br>No me dej\u00e9is llorando,<br>no me dej\u00e9is acribillando, no me dej\u00e9is rasgando.<br>Es tiempo todav\u00eda de coserle las rutas<br>al fr\u00edo de los puentes, de malograrles las agujas<br>a los pavos de vidrio, a los bueyes iluminados,<br>para quien los devora con los ojos.<br><br>Os ofrezco la oliva,<br>os ofrezco mi mano para la ronda del milagro,<br>no ma\u00f1ana, esta tarde, este minuto,<br>que el agua inmensa vienen rodando montes<br>y aun podemos cantar, danzar en torno de la alianza,<br>construir el arca y soltar la paloma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un alerta para Abraham Lincoln<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi capit\u00e1n, yo he visto<br>como salen del hueco de tu herida<br>las abejas contentas,<br>a posarse em los ojos de Walt Whitman<br>y a mecerle la barba rumorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi capit\u00e1n, te busco<br>porque o\u00ed que te quieren asesinar de nuevo.<br>Y esta vez lo sabemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Oye las pisadas<br>de quien tras de la puerta conspira entre langostas,<br>suelta la nube y goza ya com el hartazgo de los verdes.<\/p>\n\n\n\n<p>Alerta, capit\u00e1n, alerta.<br>Que tiemblan la espigas y est\u00e1 sombr\u00edo el cielo.<br>Elitros ys tenazas y mand\u00edbulas<br>te est\u00e1n diciendo: alerta.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, en tu palco.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo s\u00e9 yo y te lo digo,<br>porque el eclipse anda rondando los campos m\u00e1s hermosos.<br>Y nada quedar\u00e1 piedra sobre piedra,<br>porque ya tu ciudad est\u00e1 llorando por sus grietas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si te matan de nuevo,<br>qui\u00e9n sacar\u00e1 miel de tus colmenas,<br>ni encauzar\u00e1 los trenes<br>de tu leche de paz a las hormigas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si te matan de nuevo,<br>qui\u00e9n ver\u00e1 por tus hormigas negras.<br>Si te matan de nuevo,<br>ya nunca m\u00e1s ser\u00e1 posible,<br>ni tan siquiera en el laurel del sue\u00f1o,<br>la ronda de tus hormigueros<br>entre el sol y la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi capit\u00e1n, te busco<br>para decirte que te buscand<br>con la boca de la pistola<br>que ya quisiera abrirte la nueva herida sin abejas,<br>ay, porque en esse huevo de tu muerte sin sangre<br>perecer\u00edan todas tus colmenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en donde<br>pudi\u00e9ramos entonces enterrarte<br>los que nos vamos por tu voz de abeja<br>y bebemos de tus ojos tristes.<\/p>\n\n\n\n<p>En d\u00f3nde,<\/p>\n\n\n\n<p>Que no fueras un vivo sino un muerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sol de las cinco de la tarde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sol de las cinco de la tarde!<br>Sol de alargar todas las cosas,<br>desde la angustia de la espera<br>hasta el dise\u00f1o de las sombras!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol del paseo y de la cita<br>en la calleja con la novia<br>que no ver\u00e1, tal vez, logrado<br>el fiel anhelo de sus bodas!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol millonario y generoso<br>que vas tejiendo de limosna,<br>para las casas miserables,<br>tapicer\u00edas ilusorias!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol de alegr\u00eda y rebeld\u00eda<br>de colegiales a la hora<br>en que suceden al bostezo<br>la libertad y la pelota!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol de so\u00f1ar convalecencias,<br>al verde claro de las frondas,<br>la pobre ni\u00f1a ciudadana<br>que se volvi\u00f3 tuberculosa!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol de la p\u00e1lida obrerita<br>que en sus pupilas de congoja<br>refleja el t\u00e9rmino del d\u00eda<br>sin apartarse de la obra!<\/p>\n\n\n\n<p>Sol que resbalas como un eco<br>por empedrados y baldosas,<br>hasta violar por las rendijas<br>la oculta paz de las alcobas;<br>y en las ventanas y los muros,<br>las arboledas y las lomas,<br>cuelgas retazos desva\u00eddos<br>como de viejas banderolas!<br>Sol de las cinco de la tarde!<br>Sol casi hermano de la sombra!<br>Sol del paisaje y del misterio!<br>Sol de alargar todas las cosas!<\/p>\n\n\n\n<p>Y de los lamentables arreos<br>que ponen tintineos<br>de campanitas en la tarde bella;<br>y bajo de la estrella<br>que a la hora de la oraci\u00f3n,<br>mira ascender el humo de tu aroma,<br>mientras desploma<br>su rayo vertical sobre el fog\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Oh, viejo aroma del caf\u00e9 tostado!,<br>c\u00f3mo me reconstruyes el pasado<br>con claros hilos de leyenda!\u2026<br>La infancia feliz y tremenda,<br>llena de cari\u00f1os y de travesuras,<br>la merienda!,<br>tras el Rosario y las lecturas,<br>en la escuela donde yo aprend\u00eda,<br>y, donde sobre todo, se tostaba caf\u00e9,<br>y tambi\u00e9n se bat\u00eda,<br>como t\u00fa sabes y yo s\u00e9,<br>la melcocha, esa rubia golosina nuestra,<br>que era otra sabidur\u00eda<br>de la maestra\u2026<br>Oh, viejo aroma del caf\u00e9 tostado!,<br>todo aquel tiempo est\u00e1 aromado<br>por tu aroma cordial!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s eres todav\u00eda algo m\u00e1s puro,<br>cuando te transfigura la proeza<br>del rancho del arrabal:<br>proeza del vivir oscuro<br>que suda su constancia y su fiereza<br>en tu penacho de humo que es un air\u00f3n marcial!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Romance del panadero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquellas tardes ingenuas,<br>cuando viv\u00eda mi madre,<br>alumbradas y con frondas<br>debajo de sus cristales\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellas tardes ingenuas<br>de mi casona del parque,<br>los chicos del barrio viejo,<br>con impaciencias un\u00e1nimes,<br>desde las puertas vecinas,<br>atisb\u00e1bamos la calle<\/p>\n\n\n\n<p>La calle que transitaban,<br>sobre su mula incansable,<br>las roscas de la merienda<br>y el pan de las navidades\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La misma calle de piedras<br>y aleros de sombra grande,<br>donde enredaban los d\u00edas<br>los oros de sus encajes\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las tardes del mundo<br>surg\u00eda en aquella calle,<br>entre un rumor de cerones<br>y un l\u00e1tigo saltimbanqui,<br>la pobre mula de Adolfo,<br>la pobre mula marchante,<br>que en penas de cada d\u00eda<br>llevaba roscas y panes.<\/p>\n\n\n\n<p>Era Adolfo el panadero<br>de las generosidades,<br>y su mula el m\u00e1s paciente<br>de todos los animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella soportaba moscas<br>y mataduras y ultrajes,<br>mientras \u00e9l nos repart\u00eda<br>sus s\u00e1bados proverbiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00e1bados en mi tierra<br>no los desconoce nadie;<br>que bien me sab\u00edan ellos,<br>cuando viv\u00eda mi madre!\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>A lomos de aquella mula<br>sonajas inconsolables,<br>repicaban los cerones<br>donde bailaban los panes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en la miseria de Adolfo<br>ca\u00eda el sol de la tarde,<br>como una guja piadosa<br>que quiere zurcir un traje\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>A lomos de aquella mula<br>toda triste y ambulante,<br>llegaron hasta las mesas<br>que albeaban nuestras madres,<br>el sabor de las harinas<br>y el eco de los trigales<br>de unos remotos pa\u00edses<br>en donde la nieve cae\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y para ensanchar el mundo<br>fueran entonces bastante,<br>en las veladas ardientes<br>de mis noches tropicales,<br>sin nieves y sin jaur\u00edas<br>de lobos merodeantes,<br>aquellos cuentos con nieves<br>que me contaba mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pobre Adolfo, el panadero,<br>pobre la mula marchante!\u2026<br>Ya no son nada en mi vida<br>ni los atisbo en mi calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos, Adolfo y la mula<br>por qu\u00e9 caminos, quien sabe!,<br>si ya nadie los espera<br>ni ellos esperan a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>San Jos\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En casa de Jos\u00e9, \u00a1qu\u00e9 ardido nardo!<br>Y es flor al par de \u00edntimo contorno,<br>donde no sufren: el cristal, bochorno;<br>garra, el balido; ni la pluma, dardo.<\/p>\n\n\n\n<p>En casa de Jos\u00e9 no medra cardo,<br>ni el hacha duerme, ni descansa el torno,<br>y alondra de salida o de retorno,<br>la hormiga del Se\u00f1or lleva su fardo.<\/p>\n\n\n\n<p>En casa de Jos\u00e9, \u00a1qu\u00e9 alegre lumbre!<br>La oveja hila, y guarda la techumbre<br>o el ojo del arc\u00e1ngel y la estrella.<\/p>\n\n\n\n<p>En casa de Jos\u00e9 sue\u00f1a Mar\u00eda<br>que el Ni\u00f1o entre vi\u00f1edos florec\u00eda<br>y abrazada a sus pies lloraba Ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>ZAPATITOS DE LLUVIA<\/p>\n\n\n\n<p>Zapatitos<br>de lluvia<br>calza<br>la pordiosera.<br>Se los dio su madrina<br>que es hilandera.<br>Zapatitos de lluvia<br>calza<br>resplandeciente.<br>Con lazos de arco iris<br>se los anuda,<br>con lazos de arco iris<br>y de ponientes.<br>Zapatitos de lluvia<br>calza<br>por los senderos.<br>Cuando la ni\u00f1a pisa<br>saltan luceros.<br>Zapatero:<br>su padre no ten\u00eda<br>para los tuyos.<br>En cambio,<br>la madrina hilandera<br>los teje al gusto:<br>de agua, de luz, de brisa,<br>de lo que quieras.<br>Zapatitos de lluvia<br>calza<br>la pordiosera.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jacinto-fombona-pachano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje a la metr\u00f3poli intacta Alguien o algo est\u00e1 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