{"id":10939,"date":"2024-01-22T19:37:11","date_gmt":"2024-01-22T19:37:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=10939"},"modified":"2025-02-18T16:01:25","modified_gmt":"2025-02-18T20:31:25","slug":"cronicas-de-anibal-nazoa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cronicas-de-anibal-nazoa\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas de An\u00edbal Nazoa"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Di\u00e1logo cien por ciento caraque\u00f1o<\/h3>\n\n\n\n<p>\u2014Gu\u00e1, Teobaldo, \u00bfqu\u00e9 haces por aqu\u00ed tan temprano?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ando buscando una ferreter\u00eda que quedaba por aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah, \u00bft\u00fa dices una que estaba ah\u00ed donde estaba la esquina de San L\u00e1zaro?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, una que quedaba ah\u00ed donde quedaba aquella plaza que quedaba m\u00e1s arribita de donde quedaba la placita del Nuevo Circo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, San L\u00e1zaro era, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Francamente, yo no me acuerdo. Yo lo \u00fanico que me acuerdo es que yo me ven\u00eda derechito de all\u00e1 donde quedaba la Plaza Espa\u00f1a y llegaba como un clavo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, hombre, ya caigo! La ferreter\u00eda que t\u00fa dices es aquella que estaba primero all\u00e1 donde quedaba la esquina del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Eee-lena! \u00bfTe acuerdas que el due\u00f1o siempre la dejaba sola para irse a echar palos ah\u00ed donde estaba la esquina del Tejar?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, c\u00f3mo no. Pero eso lo mudaron hace a\u00f1\u00edsimos. Yo creo que ahora est\u00e1 por ah\u00ed por donde estaban los venados aquellos que estaban donde despu\u00e9s estaba la Plaza Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Hum! \u00bfT\u00fa no estar\u00e1s confundido con eso ah\u00ed donde quedaba la Plaza Morelos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, se\u00f1or. Yo s\u00e9 muy bien que eso ya viene quedando por ah\u00ed por donde quedaba El Conde. Yo estoy<br>hablando de otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Car\u00e1, chico, y a prop\u00f3sito de hablando de otra cosa, \u00bft\u00fa no sabes qu\u00e9 habr\u00e1 sido del negro Agust\u00edn?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l dices t\u00fa, aquel que era muy ocurrente, que viv\u00eda por ah\u00ed por donde estaba la Subida de Moreno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00c9l como que tiene ahora un botiquincito por ah\u00ed por donde quedaba Campo Alegre. Yo lo he visto dos o tres veces. La \u00faltima fue por ah\u00ed por donde quedaba el Mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si lo ves me lo saludas; y preg\u00fantale que cu\u00e1ndo volvemos a parar una partida de bolas como aquellas que par\u00e1bamos ah\u00ed donde quedaba El Cenizo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014C\u00f3mo no, viejo\u2026 Y por cierto que hace tiempo no nos echamos unos tequichazos en aquella taguarita que estaba ah\u00ed donde quedaba la esquina de Santa B\u00e1rbara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSanta B\u00e1rbara? \u00bfPor qu\u00e9 dices que \u00abquedaba\u00bb si eso no lo han tumbado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Claro que lo tumbaron! Lo que pasa es que t\u00fa crees que yo estoy hablando de la Santa B\u00e1rbara que todav\u00eda queda por donde quedaba Salas a Balconcito, y yo la que digo es la que quedaba m\u00e1s arriba de donde quedaba la esquina de Pag\u00fcita.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ah, s\u00ed! Bueno vale, nos podemos ver cuando t\u00fa digas. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s viviendo t\u00fa?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo estoy viviendo por ah\u00ed por donde quedaba la estaci\u00f3n del Ferrocarril Central, \u00bfy t\u00fa?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pues yo, chico, estoy en mi mismo punto de siempre. Ah\u00ed nac\u00ed, ah\u00ed me cri\u00e9 y ah\u00ed espero morirme cuando Dios me llame: ah\u00ed donde quedaba la esquina de Tener\u00eda me tienes a la orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00a1Vamos a gozar en el supermercado!<\/h3>\n\n\n\n<p>Antiguamente \u2013si se puede llamar antiguo lo que existi\u00f3 hace menos de dos d\u00e9cadas\u2013, cuando los caraque\u00f1os quer\u00edan distraerse, se iban a darles man\u00ed a los monos de El Calvario. Si quer\u00edan disponer el diario de la casa se llegaban hasta la pulper\u00eda, donde adem\u00e1s pod\u00edan echarse un lamparazo de berro o an\u00eds de mochilita mientras les picaban el ocumo. Y si quer\u00edan distraerse y disponer el diario simult\u00e1neamente, entonces se encaminaban al Mercado Principal, donde se pod\u00eda adquirir lo que a uno se le antojase, desde un arrendajo o un saco de dividive hasta un tromb\u00f3n de vara o un retrato de los Reyes de Italia, todo ali\u00f1ado con los pintorescos gritos de los pescaderos, las sabrosas discusiones entre martinique\u00f1as y el canto de centenares de p\u00e1jaros enjaulados. Pero todo eso se lo llev\u00f3 la consabida piqueta del progreso. Ahora el caraque\u00f1o se divierte viendo culebrones en cinerama o parti\u00e9ndose las espinillas a silletazos en la oscuridad de una bo\u00eete. En cuanto al Mercado, le sucedi\u00f3 m\u00e1s o menos lo mismo que al Imperio \u00c1rabe en Espa\u00f1a, cuando se dividi\u00f3 en peque\u00f1os Estados llamados Reinos de Taifa, o sea, que se parti\u00f3 en una serie de rolitos repartidos por toda la ciudad, peque\u00f1os establecimientos cuyas dimensiones hacen que el nombre de mercados les quede demasiado grande, pero que, sin embargo, tampoco son \u201cmercaditos\u201d en el sentido tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre todos estos herederos del Mercado Principal se extiende hoy una sombra gigantesca, todopoderosa, que se llama supermercado o automercado. El supermercado es una especie de mercado disfrazado de botica, a donde nadie pensar\u00eda en ir a divertirse a no ser que est\u00e9 loco. All\u00ed no hay vendedores, ni p\u00e1jaros, ni nada: solo largas hileras de potes absolutamente mudos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 se vende en los supermercados? Averiguarlo es precisamente la \u00fanica forma admisible de diversi\u00f3n que tales negocios ofrecen. El noventa por ciento de los art\u00edculos en venta son enlatados con unas etiquetas en ingl\u00e9s que han ocasionado el envenenamiento de m\u00e1s de una familia por razones idiom\u00e1ticas. Una clientela que siempre va vestida como si fuera para una excursi\u00f3n, pero que parad\u00f3jicamente guarda un respetuoso silencio digno del Pante\u00f3n Nacional, mariposea por all\u00ed a toda hora comprando carne cruda acu\u00f1ada en vasitos como mermelada; queso rallado en laticas; almid\u00f3n, azulillo y azulillo con almid\u00f3n ya preparado y embotellado y otras cosas util\u00edsimas, como un repelente tipo \u201caerosol\u201d para que no se le metan los venados en su apartamento a uno, alimento para quetzales (en unas graciosas cajitas adornadas con un quetzalito picando el ojo y diciendo \u201cYum, yum, I like it!\u201d), aserr\u00edn en papeletas y hasta pantano preparado por si el cliente quiere hacer adobes en su propio hogar (\u201cHome-brick mixture\u201d lo llaman).<\/p>\n\n\n\n<p>El departamento de admin\u00edculos para el hogar no es menos tentador: hay, por ejemplo, un estante lleno de aparaticos que nadie sabe para qu\u00e9 sirven pero vienen pegados en un cartoncito demasiado atractivo para dejar de comprarlos. Claro que despu\u00e9s de haber botado el cartoncito usted se entera de que lo que deb\u00eda botar era el aparatito\u2026 Pero no importa; en el estante que sigue hay otros art\u00edculos realmente indispensables, como sillas para montar camellos y clavijas de balalaika. Y en el \u00faltimo se consigue todo lo imaginable en accesorios e instrumentos para el cuidado del autom\u00f3vil, desde una Venus de Milo con su ventosita para pegarla al parabrisas hasta pa\u00f1itos especiales con siliconas y fibras antiest\u00e1ticas para limpiar esa bolita que tiene la antena en la punta.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, en la secci\u00f3n comestibles, la cocina norteamericana invita, generosa, con sus mejores platos: cabeza de cochino en jarabe yodot\u00e1nico (\u201cPig\u203as Head in Iodotanic Syrup\u201d), tu\u00e9tanos de gallina puertorrique\u00f1a en tubitos, pepa de mango horneada con ostras (\u201cMango Nuts with Oysters\u201d), consom\u00e9 de cacho de rinoceronte (\u201cAfrican Caterpillar a la Marsellaise\u201d) y las sensacionales pepitas de auyama tostadas, envasadas bajo el ex\u00f3tico r\u00f3tulo de \u201cMexican Pepitas\u201d. Mas no se crea que las modestas vituallas criollas est\u00e1n ausentes del supermercado. No; lo que pasa es que las presentan en una indumentaria tan sofisticada que, al verlas, el venezolano lo menos que puede hacer es exclamar: \u201c\u00a1C\u00f3nchale, pero eso es mucho camis\u00f3n pa\u2019 Petra\u201d. Nuestro humilde \u00f1ame aparece tan bien embojotado en material pl\u00e1stico, que en vez de \u00f1ame lo que parece es \u00f1ema o, mejor dicho, un huevo de pascua italiano. El ma\u00edz pilado viene en unos paqueticos que dan ganas de cogerlos para ponerlos en el sof\u00e1 a manera de coj\u00edn. Y si es el papel\u00f3n, se suministra en unas panelas que, francamente, da l\u00e1stima utilizarlas para hacer guarapo y no para enmosaicar la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>En una palabra, el supermercado es una maravillosa invenci\u00f3n que ayuda al ama de casa a salirse de la rutina de ir diariamente a comprar lo necesario, brind\u00e1ndole la oportunidad de comprar lo que no necesita.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/anibal-nazoa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Publicadas en: <em>Los humoristas de caracas, Antolog\u00eda<\/em>, Tomo II. Monte \u00c1vila Editores, 1972. Foto: https:\/\/caracascuentame.files.wordpress.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Di\u00e1logo cien por ciento caraque\u00f1o \u2014Gu\u00e1, Teobaldo, \u00bfqu\u00e9 haces por aqu\u00ed tan temprano? \u2014Ando buscando una ferreter\u00eda que quedaba por aqu\u00ed. \u2014Ah, \u00bft\u00fa dices una que estaba ah\u00ed donde estaba la esquina de San L\u00e1zaro? \u2014No, una que quedaba ah\u00ed donde quedaba aquella plaza que quedaba m\u00e1s arribita de donde quedaba la placita del Nuevo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":10940,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10939"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15229,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939\/revisions\/15229"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}