{"id":10661,"date":"2024-01-06T15:25:21","date_gmt":"2024-01-06T15:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=10661"},"modified":"2024-01-06T15:28:55","modified_gmt":"2024-01-06T15:28:55","slug":"poemas-miguel-otero-silva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-miguel-otero-silva\/","title":{"rendered":"Poemas de Miguel Otero Silva"},"content":{"rendered":"\n<p>Para temerle a la muerte es esencial estar vivo,<br>tener conciencia de la luz, <br>escuchar el adagio del agua, <br>desnudarse al llamado del fuego.<br>Exprimir una fruta de vibrante \u00e1mbar,<br>eso es temerle a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Los muertos, pobres muertos, ya no le temen a nada,<br>ni al nacimiento, ni a la vida, <br>y mucho menos a la muerte:<br>los muertos no pueden sentir<br>y el temor a la muerte es, \u00bfqui\u00e9n lo duda?, un sentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Para temerle al amor es menester estar herido, <br>haber sufrido su lanzada<br>y andar sediento de sufrirla,<br>desvelarse en los bosques del sue\u00f1o.<br>Asustarse de no tener miedo, eso es temerle al amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Los amantes, pobres amantes, le siguen temiendo al amor<br>al menos amor, al casi amor,<br>y sobre todo el olvido:<br>el olvido es una muerte que no da reposo<br>porque se oyen desde abajo los pasos de los caminantes,<br>y nunca son los pies de ella, nunca son sus pies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uranio 235 (fragmentos)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los que estaban lejos del epicentro<br>(as\u00ed llaman los versados a la gota de aire<br>donde se desnud\u00f3 la materia),<br>un atonal bramido que sacudi\u00f3 sus nervios y<br>los despoj\u00f3 de la vibr\u00e1til ramaz\u00f3n,<br>una tromba de espectrales tambores<br>redoblados por un mismo drag\u00f3n inexorable,<br>un alarido que no ca\u00eda del cielo<br>sino alzaba sus f\u00e9mures de las cenizas.<br>Generaciones de basalto y algas<br>desertaban el taciturno esquema de la muerte<br>convertidos de nuevo<br>en grito.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que estaban lejos del epicentro<br>vieron la navidad de una nube interminable,<br>leviat\u00e1n erizado,<br>oc\u00e9ano furioso,<br>pastoreando cabritos de naranja<br>y corderos de oro<br>fabuloso abanico abierto por las manos de Dios,<br>\u00bfpor las manos de Buda?, \u00bfpor las manos de Cristo?,<br>contra el azul ateo de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio,<br>los que se hallaban en <em>el lugar del sufrimiento<\/em><br>vislumbraron apenas las crines de un rel\u00e1mpago<br>lloviendo como leche sobre los jardines<br>y nada oyeron. Borr\u00f3 todo sonido<br>el diluvial estruendo que les ceg\u00f3 los t\u00edmpanos.<br>Los que se hallaban en el <em>lugar del sufrimiento<\/em><br>y no se redimieron sepultados,<br>por las maderas y las piedras familiares<br>esos vivieron para proclamar una vez m\u00e1s que el hombre,<br>el pobre hombre sapient\u00edsimo<br>es,<br>ha sido siempre<br>el m\u00e1s refinado,<br>el m\u00e1s implacable,<br>el m\u00e1s inhumano entre los exterminadores del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ni\u00f1o campesino<\/strong><br>La choza enclenque y parda lo acunaba en su puerta<br>con el orgullo ingenuo de las ramas torcidas<br>que balancean al viento la flor que les naci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un ni\u00f1o terroso que miraba al barranco,<br>era un ni\u00f1o harapiento<br>con los ojos inmutables del indio<br>y los rasgos ariscos del negro.<br>Uno cualquiera de los cien mil ni\u00f1os<br>que nacen en las chozas marchitas de mi tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me detuve ante la puerta<br>y el ni\u00f1o de la choza<br>arranc\u00f3 su mirada impasible del barranco<br>para fijarla en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le dije:<br>-\u00bfEst\u00e1s solo?<br>Y \u00e9l habl\u00f3 con la voz cadenciosa del indio:<br>-Las flores del barranco son amigas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>(Era un ni\u00f1o poeta,<br>yo lo hab\u00eda presentido en los ojos profundos)<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, no tienes miedo?<br>Y \u00e9l habl\u00f3 con la voz jactanciosa del negro:<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo soy el macho, sabe? mi hermanita<br>se jue con mama a cort\u00e1 le\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>(Era un ni\u00f1o valiente.<br>Yo lo hab\u00eda presentido en los rasgos audaces)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s le habl\u00e9 del palpitar del r\u00edo,<br>del verde hecho ternura en la hondonada<br>y del verde brav\u00edo de la monta\u00f1a.<br>\u00c9l me dijo que amaba el silbido del viento<br>y el azul valeroso de los cielos desnudos<br>y el canto y el plumaje de los p\u00e1jaros.<\/p>\n\n\n\n<p>(Era un ni\u00f1o pintor,<br>o m\u00fasico,<br>o poeta)<\/p>\n\n\n\n<p>Sirvi\u00f3me agua de la tinaja grande<br>y cuando me marchaba<br>me tendi\u00f3 la sonrisa fraterna de los negros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se qued\u00f3 mirando su paisaje<br>y aferrado a la choza<br>como la flor al \u00e1rbol.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo descend\u00ed la cuesta<br>desbandando mi palomar de angustias<br>por los ni\u00f1os poetas,<br>por los ni\u00f1os pintores,<br>por los ni\u00f1os artistas<br>que nacen en las chozas de mi tierra<br>y se quedan mirando los barrancos<br>para toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la obra que nunca ha de nacer<br>porque est\u00e1n en el mundo con las manos cortadas<br>esos ni\u00f1os terrosos de las chozas marchitas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Hallazgo de la piedra:<br>la piedra es el rescate de formas y vol\u00famenes<br>que fueron soterrados por el tal\u00f3n del viento.<\/p>\n\n\n\n<p>Par\u00e1frasis del lirio:<br>el lirio es el desquite de yerbales y frondas<br>que extinguieron sus verdes en el barro del lirio.<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00e9nesis de la lluvia:<br>la lluvia es el repliegue de arroyos y esteros<br>que asaltaron el cielo por la arcada del sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Venero de una voz:<br>tu voz, joven poeta iluminado,<br>trazador de epiciclos, descubridor de orbes,<br>esa voz que te brota de la ins\u00f3lita entra\u00f1a<br>en resaca de gritos de los poetas muertos.<br>Es la cal de los huesos de los poetas muertos,<br>blanca semilla que germina sobre tu coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El aire ya no es aire, sino aliento;<br>el agua ya no es agua, sino espejo,<br>porque el agua es apenas tu reflejo<br>y ruta de tu voz es s\u00f3lo el viento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya mi verso no es verso, sino acento;<br>ya mi andar no es andar, sino cortejo,<br>porque vuelvo hacia ti cuando te dejo<br>y es sombra de tu luz mi pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya la herida es floral deshojadura<br>y la muerte es fluencia de ternura<br>que a ti me liga con perpetuos lazos:<\/p>\n\n\n\n<p>torn\u00f3se en rosa espl\u00e9ndida la herida<br>y ya no es muerte, sino dulce vida,<br>la muerte que me das entre tus brazos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuerpo de mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e1ntalo, en fugitiva fuente de oro<\/p>\n\n\n\n<p>Cuerpo de la mujer, r\u00edo de oro<br>donde, hundidos los brazos, recibimos<br>un rel\u00e1mpago azul, unos racimos<br>de luz rasgada en un frondor de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuerpo de la mujer o mar de oro donde,<br>amando las manos, no sabemos<br>si los senos son olas, si son remos<br>los brazos, si son alas solas de oro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Cuerpo de la mujer, fuente de llanto<br>donde, despu\u00e9s de tanta luz, de tanto<br>tacto sutil, de T\u00e1ntalo es la pena.<\/p>\n\n\n\n<p>Suena la soledad de Dios. Sentimos<br>la soledad de dos. Y una cadena<br>que no suena, ancla en Dios almas y limos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Poema de tu voz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tu voz puebla de lirios<br>los barrancos soleados donde silban mis versos de combate.<br>Tu voz siembra de estrellas y de azul<br>el cielo peque\u00f1ito de mi alma.<br>Tu voz cae en mi sangre<br>como una piedra blanca en un lago tranquilo.<br>En mi pecho amanecen p\u00e1jaros y campanas<br>cuando muere el silencio para nacer tu voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Amo tu voz cuando cantas<br>y hay un temblor de nidos y de bosques en tu garganta blanca.<br>Amo tu voz cuando cantas<br>y te estremece el ritmo de las fuentes que bajan de la monta\u00f1a.<br>Amo tu voz cuando cantas<br>y sacude tu voz la ternura fecunda<br>de las brisas que transportan el polen en las tardes de primavera.<br>Amo tu voz cuando est\u00e1s en silencio<br>porque el silencio es un sutil presagio de tu voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Y amo tu voz con un amor intenso como la muerte<br>cuando ella se deshoja en palabras confusas,<br>en palabras mojadas de tu aroma y tu sangre,<br>en menudas palabras que en la sombra me buscan<br>como ni\u00f1os perdidos,<br>en palabras quemantes como llamas azules,<br>en el tibio murmullo que no llega a palabra.<br>Amo tu voz intensamente en el coraz\u00f3n de la medianoche.<br>Cuando tu voz se abrasa en la selva incendiada de nuestro amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siembra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando de m\u00ed no quede sino un \u00e1rbol,<br>cuando mis huesos se hayan esparcido<br>bajo la tierra madre;<br>cuando de ti no quede sino una rosa blanca<br>que se nutri\u00f3 de aquello que t\u00fa fuiste<br>y haya zarpado ya con mil brisas distintas<br>el aliento del beso que hoy bebemos;<br>cuando ya nuestros nombres<br>sean sonidos sin eco<br>dormidos en la sombra de un olvido insondable;<br>t\u00fa seguir\u00e1s viviendo en la belleza de la rosa,<br>como yo en el follaje del \u00e1rbol<br>y nuestro amor en el murmullo de la risa.<br>\u00a1Esc\u00fachame!<br>Yo aspiro a que vivamos<br>en las vibrantes voces de la ma\u00f1ana.<br>Yo quiero perdurar junto contigo<br>en la savia profunda de la humanidad:<br>en la risa del ni\u00f1o,<br>en la paz de los hombres,<br>en el amor sin l\u00e1grimas.<br>Por eso,<br>como habremos de darnos a la rosa y al \u00e1rbol,<br>a la tierra y al viento,<br>te pido que nos demos al futuro del mundo\u2026<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/otero-silva-miguel\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para temerle a la muerte es esencial estar vivo,tener conciencia de la luz, escuchar el adagio del agua, desnudarse al llamado del fuego.Exprimir una fruta de vibrante \u00e1mbar,eso es temerle a la muerte. 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