{"id":10617,"date":"2024-01-05T19:36:39","date_gmt":"2024-01-06T00:06:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=10617"},"modified":"2025-09-02T17:36:58","modified_gmt":"2025-09-02T22:06:58","slug":"cecilio-acosta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cecilio-acosta\/","title":{"rendered":"Cecilio Acosta"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Luis Beltr\u00e1n Guerrero<\/h4>\n\n\n\n<p>Tal d\u00eda como hoy se supone naci\u00f3 en San Diego de los Altos, pues all\u00ed fue bautizado el d\u00eda 3 de febrero, Cecilio Acosta. \u00bfEn qu\u00e9 punto? En Los Berros, dicen unos, otros en El Guayabo o Cortada del Guayabal o Guareguare, quienes afirman que en El Gu\u00e1simo o Culebrilla\u2026 Continuador de la tradici\u00f3n human\u00edstica de Andr\u00e9s Bello, estudia para sacerdote, pero no llega a ordenarse; contin\u00faa con los estudios jur\u00eddicos, y llega a ser maestro en letras, tanto como en derecho y econom\u00eda. Vida recoleta, con escasa participaci\u00f3n activa en la pol\u00edtica de su tiempo; s\u00ed con mucha participaci\u00f3n idealista, intelectual. Pol\u00edtico idealista, ten\u00eda forzosamente que ser Cecilio Acosta, pues le toc\u00f3 vivir una \u00e9poca muy distinta a aquella, anterior, en la que hab\u00edan actuado sus pares Ferm\u00edn Toro y Juan Vicente Gonz\u00e1lez. Triste tiempo pol\u00edtico el de Acosta: de guerra federal, de guzmancismo, de dinast\u00eda monaguera. Su timidez innata se aumenta en el retiro de su casita de Vel\u00e1squez a Santa Rosal\u00eda, a donde van a visitarle los Gil Fortoul, Alvarado, Zumeta, L\u00f3pez M\u00e9ndez, Luis Razetti, la nueva generaci\u00f3n positivista que tiene en \u00e9l ejemplo y gu\u00eda. El amor a su madre se hipertrofia en este temperamento de patriota desvelado, incorrupto, c\u00e9libe, con el amor plat\u00f3nico de la mujer, en abstracto, que apenas si llega a personificarla por un momento en su vida, pero se retira pronto, temeroso de alg\u00fan compromiso vital que pueda ma\u00f1ana impedirle que su l\u00e1mpara consuma solamente su fuego de pureza.<\/p>\n\n\n\n<p>Cecilio Acosta estudi\u00f3 lat\u00edn, pero habl\u00f3 mal de los latines, de la ense\u00f1anza museal, de los conocimientos estereotipados, que no estuvieran de acuerdo con las necesidades de la \u00e9poca. Predic\u00f3 el tributo al pasado, a la substancia sagrada de los nombres perdurables \u2014t\u00e9rra patrum \u2014y por su prosa desfilan en s\u00edntesis magn\u00edficas, los varones capitales de la venezolanidad: Bello, Vargas, Cajigal, Tovar, Gual, \u00c1vila, Espinal, Ramos, Revenga, Michelena, Aranda. S\u00ed, sin ese pasado no somos los mismos, dejar\u00edamos de ser venezolanos. Pero no fue el pasado muerto, el pasado est\u00e1tico, el que nos puso de ejemplo: fue el pasado vivo, cuanto en el pensamiento o en la acci\u00f3n de los antecesores pueda tener vigencia. La educaci\u00f3n para \u00e9l no ten\u00eda sentido en trat\u00e1ndose de cosas obsoletas: todos ten\u00edan derecho al dictado de buenos ciudadanos, si eran \u00fatiles; pero m\u00e1s que mojigangas aristot\u00e9licas, se necesitaba de la granja y del taller; m\u00e1s que de universidades con enmohecidos estudios, requer\u00edase de estudios pr\u00e1cticos: hab\u00eda que unir a las humanidades mejor, al humanismo, la ciencia cierta, la t\u00e9cnica, la industria aplicada, cuanto significase la utilizaci\u00f3n de las energ\u00edas del ciudadano en pro del desarrollo nacional. Nadie luch\u00f3 m\u00e1s que \u00e9l por la industrializaci\u00f3n, y hasta defendi\u00f3 una de las industrias que entonces comenzaban: la de sorbetes o helados.<\/p>\n\n\n\n<p>Poeta, m\u00e1s lo fue por esp\u00edritu, y por la versaci\u00f3n extraordinaria en punto a m\u00e9trica y po\u00e9tica; pero nada tuvo de bohemio, nada tampoco de falta de pragmatismo. Predic\u00f3 un pragmatismo fecundo, adelant\u00e1ndose a su tiempo. Desgraciadamente, sus ideas, vivas todav\u00eda, no tuvieron continuidad de desarrollo, y menos se realizaron. Habl\u00f3 de cooperativas, de solidaridad, de ahorro, de difusi\u00f3n de luces, de evoluci\u00f3n pac\u00edfica, de inmigraci\u00f3n, de artesan\u00eda. Porque est\u00e1 vigente su pensamiento, es un venezolano contempor\u00e1neo. Muchos de los problemas de hoy tienen en \u00e9l tratamiento luminoso y v\u00e1lido.<\/p>\n\n\n\n<p>Jurista, economista, pedagogo, latinista, y no se supieron utilizar sus luces. Ni se comprendi\u00f3 su moral. Vivi\u00f3 aislado en la sociedad de su \u00e9poca. Aislado por los caudillismos triunfantes, as\u00ed se disfrazaran de ilustrados los despotismos, pero no por m\u00e1s ilustrados pod\u00edan no someterse a una \u00e9tica. Y su \u00e9tica, sobre todo, era impecable. Cuando \u00e9l muri\u00f3, ten\u00eda limpias las alas, dice frente a su cad\u00e1ver Jos\u00e9 Mart\u00ed. S\u00ed, resplandecientes las alas, y no con falso fulgor. Veces hubo en que no tuvo con que pagar las estampillas del porte de una carta para Ospino. Vivi\u00f3 y muri\u00f3 en la pobreza, mejor, en la miseria. En tanta decepci\u00f3n, con tantas virtudes p\u00fablicas y privadas, apenas si fall\u00f3 en el nepente que hiciera olvidar el sacrificio duro, que muchos reputar\u00edan est\u00fapido. \u00bfC\u00f3mo no olvidar que hubiera podido ser mil veces m\u00e1s \u00fatil a su patria, y no pudo? Lo que Bello fue para Chile pudo haberlo sido \u00e9l para Venezuela; pero difirieron considerablemente los gobiernos de Chile en tiempo de Bello y los gobiernos de Venezuela en tiempos de Acosta.<\/p>\n\n\n\n<p>Cecilio Acosta es un cl\u00e1sico. Pero no un cl\u00e1sico de museo. Su lenguaje, como expresi\u00f3n de un pensamiento moderno, est\u00e1 vivo. Tampoco quiso nunca que el lenguaje fuese momificaci\u00f3n del habla, antes por lo contrario, no obstante haber sido Miembro Correspondiente de la Real Espa\u00f1ola, sobrepuso el valor din\u00e1mico de la expresi\u00f3n como producto del pueblo, antes que la afectaci\u00f3n acad\u00e9mica, falsamente purista. A tal cl\u00e1sico, el mejor homenaje que corresponde es leerlo, revivirlo. Miles de compendios del pensamiento de Acosta inunden los hogares. Que los j\u00f3venes se apropien de su doctrina, y le presten otras generaciones nueva vitalidad.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Ensayo<\/h4>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/novela-acosta\/\" target=\"_blank\">La novela<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ensayos-de-cecilio-acosta\/\" target=\"_blank\">Las letras\/Las letras cl\u00e1sicas<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Poes\u00eda<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-cecilio-acosta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Poemas selectos<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">En Biblioteca<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cosas-sabidas-y-cosas-por-saberse\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Cosas sabidas y cosas por saberse<\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Retrato de Cecilio Acosta por Antonio Herrera Toro<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Luis Beltr\u00e1n Guerrero Tal d\u00eda como hoy se supone naci\u00f3 en San Diego de los Altos, pues all\u00ed fue bautizado el d\u00eda 3 de febrero, Cecilio Acosta. \u00bfEn qu\u00e9 punto? 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