literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de José Vicente Abreu

Un saludo a tus pasos
No basta dar pasos que algún día puedan llevar a la meta, sino que cada
paso debe ser una meta sin dejar de ser paso.
ECKERMANN

Una noche es una multitud
de pasos hacia el alba…
Los que das en la tierra y sobre sables
y sobre los resultados de gendarmes…
Una noche… Puede ser silencio
para la clandestina voz del aire
que es la paz de este músculo
que construye su pan con la mañana.

Yo saludo tus pasos, camarada,
los que das con la noche
hasta su alba
o que de ser la paz
van al pan de mañana…
Los pasos del amor hasta la amada…
Los de la multitud
a su salpicada…
Los pasos del arado
hasta la espiga.
Los de la espiga al pan.

¿Cuántos pasos has dado?
Me dirás;
¿Cuánta sed necesita
el dolor del Sahara?
¿Cuántos pulmones sudan
la paz de los “sin nada”?

Yo saludo tus pasos, camarada…
Todos como la noche
a resumir su alba…
Todos como los músculos del padre
hacia el pan de los hijos y su propio trabajo.
Todos para romper el trapo de estos males
como quien rompe fibra a fibra
el tumor de sus carnes…
El acero es un paso
del obrero hasta su sindicato
como el mar es un paso
que hoy ata los dolores.
Mañana hará las paces.
China es una multitud de pasos, camarada:
Mao Tse Tung es el alba.

Un paso allá en Guasina
es toda una jornada…
Paso a paso a la luz
dibuja mariposas y paisajes…
La carne, en vegetal, los animales
son jornadas de ideas milenarias…
Paso a paso la noche nos entrega
la harina y la colmena,
los sueños y la amada…
Paso a paso hasta la muerte
nos entrega la carne de los granos…
África tiene sus pasos
de Mau-Mau
hacia Jomo Kenyatta
él tiene 500 años
dando un paso…
Es un paso hacia el Ece
hacia el calor de África
a manos africanas…

Yo saludo tu paso de Guasina, camarada
aquel paso que diste para el pan
como un derroche de hambre…
Ese paso hacia el hierro,
hacia el petróleo.
Hacia el océano y los caracoles
hacia el norte del hombre
que camina con Venezuela al Sur…
Aquel que diste tú para amar más la madre
para darle a la novia un corazón
trenzado de dolores y alambres
un paso del D.C.
hacia sus propias carnes…

Yo saludo tus pasos, camarada:
Un paso allá en Guasina
es toda una cernada…
M.M.

A un año del paso al frente.

***

Cuando vuelva…

Ahora,
mi Beatriz,
quiero pasear contigo
de la mano,
ahora,
mientras pueda
sostenerme en los pies
como una torre
joven
y oír sólo
música
en estas casas…
Oír sólo
la alegría
de la gente
cuando ama…
Ahora
quiero pasear
contigo
de la mano
y no oír
en la noche
aquí en mi celda
el eco criminal
de los disparos…
El eco de la muerte…

***

Mi mano sobre tu frente

Extender mi mano
sobre la almohada
y sobre tu cabeza
cuando
el sol
me despierta…
Extender
mi mano
para tocar
tu frente
y descubrir
el mundo
nuevo
de tus sueños…
Nada más eso quiero…
Beatriz…
Ahora que despierto
sobresaltado
a esta hora
de la noche
en mi celda…
Solamente
eso quiero,
amada,
Camarada Paloma…
Ahora que despierto
sobresaltado
en mi celda
y yo sé que a esa hora
habrá
paz
para siempre
en los rincones
de la tierra
donde penetre
la noche…

***

Ahora

Ahora
estamos solos
en mi calabozo,
puedo besar
tus labios
tus manos
y tu frente…
Puedo ver tus ojos
como has roto
las cadenas
de todos los esclavos.
Ahora
estamos solos
en mi calabozo
y miro
en el fondo de tus ojos
la decisión
de romper
para mí todas estas cadenas…

***

Lunes

Hoy es lunes.
Siempre tengo
el presentimiento
de la muerte
y entonces,
vida mía,
generalmente llueve
y el piso se ilumina
como un tosco cristal,
como un espejo
que refleja el humo…

Hoy es lunes
y en prisión,
cada segundo de este día
me llegan
en oleadas mis antiguas
torturas de Guayana…
Hoy es lunes:
¿qué haces, mi Beatriz?
Ahora siento mil puñales
en mi espalda…

***

Mis huesos

Aquí estoy,
no es nada,
sentir los huesos
y el cerebro
en su sitio…
Aunque todo ello,
mi Beatriz,
lo depositen
estos carniceros
igual que un desperdicio
en los mercados…

***

La caverna

¡No habrá paz!
La caverna
no será un refugio
tranquilo
de tinieblas,
mientras nieguen la sal,
la alegría
de los hijos,
de la amada:
sobre la tierra
no habrá paz.
Nuestro fuego
crepitará primero
en las cumbres más altas.

***

Yo repito

Yo repito,
hasta gastar
los dientes
y la lengua,
lo que han dicho
mis hermanos de otro tiempo,
todos los desdichados
de la tierra:
Ve,
el fuego arderá
por todos los costados
y empezará
como una lengua ardiente
por las cortinas y las alfombras
de todos los injustos
que han medido
al pobre,
al inocente
con su vara…
Yo no digo nada
nuevo,
no invento nada,
lo han dicho ya
todos los desdichados
de la tierra.

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