literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Sael Ibáñez

La noche

La noche proclama
su nombradía
en el silencio
de la progenie.
Se toca, se puede tocar
la doblez del universo
minucioso equilibrio
de luz y sombra.
Espacio-tiempo
de sentimientos que piensan
equívoca templanza
puerta que permite entrar
«a la ciudad de las ideas».
Se puede estar detenido en medio del infinito
en la noche frugal
si la interrupción del mundo
siempre atento
no vuelve deleznable
lo que es justa ley
aspira rozar el ámbito de la divinidad.
La atención toma asiento
en el lugar donde confluyen
los recorridos
para deslindar, para verificar
ganancias y parabienes.

***

Lluvia

El ruido de la lluvia
en madrugada
me hace volver a la naturaleza.
Algo cae al mundo
vuelve a él con serenidad
de alturas celestes
allí donde habita
lo desconocido silencioso.
La lluvia es ruido del alma
que está ahí
cerca de ti
y viene de tan lejos
y te ofrece hermandad y alivio
¡lo desconocido entre nosotros!
Un susto tenue
del espíritu
viaja con la lluvia.
El susto que engendra
todo misterio
forjado en las alturas.
Ella es nuestra
pero también del cielo.

La lluvia llega hoy
de madrugada
mientras leo y aclaro la mente
en medio de una leve somnolencia
que me sitúa dentro y fuera
del mundo al mismo tiempo.
El puente, la portadora del mensaje
entre esos mundos es la lluvia.
precisamente ella que se mueve
desde lo celeste
hasta este espacio de abajo
donde habito y espero
que a cada momento
ella me suspenda con su ruido
donde habita algo como un rumor
como un temor que nos despierta
y torna vigilantes-pues vigilados
ya lo estamos desde que nos formamos
en un vientre de instinto natural.

***

Todo vale en literatura

Todo en literatura ha sido
esbozado
inclusive tu caída
que puede ser lenta o mortal
que puede ser influencia de otros
o engendrada por ti mismo.

Todo en literatura tiene su letra
verdad y engaño sobresalen
ficción y realidad amasan el pan
de cada obra
que puede ser sonora
que puede ser un mapa
de su propia memoria.

Todo vale en literatura
ir, volver, dar rodeos
contradecirte, todo vale
salvo la infidelidad-dura
enfermedad que aniquila
toda suerte de ansia enamorada.

***

Vivo en otra parte

Yo tuve
mi inmortalidad
mi vida eterna
no fue cuando estaba
menos cansado.

Tuve una edad
para eso
tuve una edad
y de hecho fue
así
mi inmortalidad
entonces sabía que
no podía morir
sin dejar huella
de mi paso por
el mundo.

Mi vida eterna
risueña
acostumbraba mirarme
de frente
eso fue
cuando todavía
no estaba cansado.

Ahora es del
pensamiento
vivo en otra parte.

***

Lo escrito

He cruzado un abismo
al escribir páginas
que han dicho más de mí
que yo mismo.

No deseo ver fielmente
su fondo oscuro
o no puedo

queda la sedimentación
de sentimientos que piensan
queda el oro de mi disponible
melancolía
queda tal vez lo perdurable.

Hablo y escribo de sueños ocultos
cuyo destino
no es una página en blanco

Hay signos y símbolos ostensibles
que cada quien hará suyos con impar
verse a sí mismo

Peso del corazón
peso ferviente y fiel
lumbre de lo soñado
reflejo de lo insondablemente
vivido
lo escrito protegido está
es de todos
mi alma compartida

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