literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Miguel Marcotrigiano

Carlos
Más allá de las verjas del viejo cementerio
no es Cerbero quien ladra
este can (negro, claro está)
se toma en serio su trabajo
muestra los dientes
pero al rato depone su actitud
y se marcha por el estrecho camino
viendo a un lado y otro las hileras de
lápidas
como para asegurarse de que todo sigue
en orden
de que cada quien reposa en su santo
lugar
Ha llegado el tiempo en que no es una ventaja morir

Esta sensación de absurdo salta de la
piedra al papel
se viste caliginosamente en otra escritura
Cada trazo encuentra el dibujo de la letra
precisa
Escribir el poema es como cincelar la
piedra
un acto conmovedor
buscar la memoria cada vez que el dorso
de la mano
retire lo sobrante
la arenilla que no permite observar el
mundo
Surge entonces la frase
la cita
el verso definitivo
Ha llegado el tiempo en que vivir es una orden

En qué estaría pensando
en qué pienso ahora que descanso
en lo alto de la colina
cuando los ladridos
suenan ya lejanos
como en otro tiempo

***

René
Seco y duro es mi nombre
Los poetas nunca hemos sido muy
afortunados
con esto
Por eso la vida nos premia con otros
oficios
El mío siempre fue fingir
Ser otro y el mismo
Por eso fui bautizado como capitaine Alexandre
Viví clandestino entre una maleza impenetrable

un laberinto de matorrales y caminos
angostos
también fue mi palabra
Hay algo de guerrero mítico
cuando se comparten tales oficios
La Resistance forma parte del misterio de
la poesía
que no se entrega de inmediato
nos reta y pone a prueba
porque lo escrito no es para todo ojo
la historia que aquí se agazapa
tiene algo de antigüedad oculta
obedece solo a sus propias leyes
La clave está en aceptar lo que no se
comprende
en pronunciar cada vocablo
como por primera vez
y seguir a ciegas esta especie de hechizo

que nos envuelve y acorrala dentro del
poema
Para la aurora es funesto el día que
despunta…
El Pensamiento solo puede expresarse en
el verso
para el crepúsculo vespertino lo es la
noche,
que todo lo traga…
Capitán
¿quién espera sentado en ese peñasco?
La muerte fugada y medible
Que no abras la boca
no digas el santo y seña
Ha llegado quizá nuestra hora

¿No ves que el mármol es más duro
que esta página en blanco?

***

Walter
Cómo diferenciar unos huesos de otros
en esta fosa común
donde conviven todos los que
fui en vida
ya no es posible distinguir a los que yacen
en ella
Dejen el viento soplar en este hoyo
en este agujero hondonada
que fue mi filosofía
El traqueteo de los vagones
enganchados unos tras otros
el silbido de la locomotora
el puesto fronterizo
resuenan en las cavidades de esta nueva estación
del Cementerio Municipal

Los túneles subterráneos conducen al farallón
para que las almas contemplen por fin el mar
nuestro humilde ponto
En el muro fronterizo
leo una inscripción
que no quiero descifrar
No hay ningún documento de la cultura
que no lo sea también de la barbarie
Alguien ha colocado pequeñas piedras
sobre la lápida
ignoro el ocio
que codificó el ignoto mensaje
Theodor me espera en Nueva York
pero ya los nazis pisan mis talones

no saben que he logrado las más
célebres traducciones
y que ignoro cómo se vierte en palabras
esta angustia en el pecho
Ingiero la morfina
porque el camino
ahora lo sé
es otro
No me queda suficiente tiempo
para escribir todas la cartas
que me habría gustado
Mis amigos pagaron el alquiler de una tumba
durante un lustro
en Portbou
tan solo hay un monumento

no saben que he logrado las más
célebres traducciones
y que ignoro cómo se vierte en palabras
esta angustia en el pecho
Ingiero la morfina
porque el camino
ahora lo sé
es otro
No me queda suficiente tiempo
para escribir todas la cartas
que me habría gustado
Mis amigos pagaron el alquiler de una
tumba
durante un lustro
en Portbou
tan solo hay un monumento

***

Este es mi país de sombras

mi horizonte constreñido

Este mi país de los idos

de los que no retornarán

(al menos no siendo los mismos)

Este es mi país sin puertas

ni ventanas de emergencia

Acá estamos todos atrapados

los que nos quedamos

y los que se fueron

Un lugar de rugosos recuerdos

de ruedas que giran sin hacer contacto con el suelo

Este es el país de los hombres que se estiran sobre su miseria

de las mujeres que insisten en limpiar su rabia y su paciencia

Este el país de las osamentas que cubren las calles

de los niños que acusan el golpe en el estómago

donde un hueco enorme infinito

nos mira al rostro

nos envenena

***

Cuando los tiranos sean tan solo la nebulosa imagen de traslúcidos fantasmas

cuando el recuerdo de las vísceras en el asfalto remueva la memoria

cuando los profundos remolinos y las armas oxidadas se pierdan en los pasillos de la mente

pensaremos que los despojos que somos estarán a salvo

en vano agradeceremos por el  nuevo día

tocaremos devotamente los pies del cristo vivo crucificado en la habitación

besaremos devotamente nuestros dedos

y nos persignaremos porque sobrevivimos al horror

aunque este nos acompañe fiel hasta el légamo

***

Para registrarnos en la Historia

está el asfalto

el impacto del proyectil

la sangre derramada

Luego

el silencio

el olvido

el alma ausente

Converso con la familia del caído

les escucho

desde lejos

como al margen

Comprendemos el mal

pero cada quién tiene sus propias dolencias

Mientras

continúa la mascarada

los roles de la representación que otros

han decidido

La vecina me pregunta cómo se resuelve el gran problema

su perro tiene pulgas

y no se encuentra el medicamento

puesto que es importado

Dice un amigo que uno se lleva sus preocupaciones cuando emigra

y las troca por otras angustias

Dios es injusto al repartir los dolores

***

Esta mañana

temprano

con un beso rápido

rigurosamente rutinario

se despidió de su mujer

Hizo la cruz en la frente de su hijo

catorce años bien repartidos

en el futuro centrocampista de la selección nacional

Besó y bendijo la dulzura de su pequeña

de seis años

-desea ser doctora de animales

para curar a todos los gatos del barrio-

La estación del Metro

cerrada por supuesto

y toca caminar

camina entonces mientras recuerda

que no tomó café

seguro me dolerá la cabeza más tarde

Hoy

está decidido

pedirá ese aumento de sueldo

fijará sus pupilas en las del jefe

firme

y dirá en voz alta y clara su petición

Sus pupilas están fijas

mirando el cielo plomizo y las gotas finísimas de la garúa

que se hincan como alfileres en su rostro

mira fijo ese cielo gris pizarra

una bala certera atravesó su pecho

una proyectil patrio

la mancha púrpura se expande en la camisa

la lluvia

ahora más recia

continúa cayendo

a esa hora

solo el cielo lo contempla

***

Transcurrirán los días de todo un año

y diré

“He pasado las dos estaciones y

sigo acá

aburrido en este lecho de tierra negra

blanda”

Me han llamado héroe

sin entender que solo estaba jugando

y de paso

luchando

La libertad se alcanza

al comienzo

así

jugando con las emociones

Cambié mis carritos y videojuegos

por una máscara hecha de franela

la espada de madera

por mis brazos y manos

-al fin y al cabo

las espadas son extensión del brazo-

Cambié mis sueños

por otros

terriblemente reales

A veces despierto

encandilado

y quiero pedir a mi madre

que apague la luz

que cierre las cortinas

que la iluminación de la gloria

duele

duele

Sobre el autor

*A partir del poema que inicia con el verso «Este es mi país de sombras», se trata de textos publicados originalmente en http://laparadapoetica.blogspot.com. Imagen: https://www.catalunya.com.

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