literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Miguel Antonio Guevara

HAY UN RUIDO QUE SE ESCURRE POR DEBAJO DE LAS PUERTAS

Para avanzar, giro sobre mí mismo
ciclón por lo inmóvil habitado.
JEAN TARDIEU

Hay un ruido que se escurre por debajo de las puertas,
se diluye en la actividad de los objetos.
En la cocina,
más bien en su atmósfera,
reposa un olor a frutas.
Ya en el estudio
corretea y hace gárgaras la incertidumbre,
la llama de una vela cómplice con la brisa resiste apagarse.
En la mesa un compás rechaza hacer círculos,
el sillón muestra la forma de una espalda que insiste a diario en inmortalizarse.

Hay un ruido que se escurre por debajo de las puertas.

***

ESQUIVA

A Rafael José Álvarez, faro que siempre ilumina

Esquiva,
somnolienta
fue esa voz
que no nos pertenece.
Engañó a los muertos
haciéndoles creer
que volverían a la vida.
Ahogó los respiros de la casa
y como en mucho tiempo
no había ocurrido
el chirrido de los muebles descansó.
Los únicos que no lograron oír
fueron los clavos
detrás de los cuadros.

Es como todo,
estaban en su mundo.

***

INCERTIDUMBRE

En la espera mientras se adora a las lámparas
se espera el canto del pájaro
que marca y define el trance.
Las figuraciones asaltan al espacio,
lo desconocido se invoca,
es un aquí y allá.
Sin embargo,
queda la incertidumbre,
¿en dónde está el resto de lo cavilado,
habrá quién tome lo que queda?

***

CÓMO CONOCER LA EXTENSIÓN

El dominio,
el alcance de las lámparas,
lo desconocido en el claro afán de sus revelaciones.
La duración,
el cabeceo que se hace irresistible
como el llamado sin rostro que implosiona y se aloja
en los rincones.
No hay de otra más que encallar a los pies
de estas imitadoras de las sirenas y su canto.

Insomnes,
náufragos del mar llamado noche.

***

ATENDER A LOS ORÁCULOS

Crujió,
lo que se encarga de distinguir
se apresuró a darle nombre.
Es la necesidad de atender a los oráculos,
como si estos por pertenecer a las sombras
conocieran mejor a los grillos.

Nadie nos asegura que su canto sea más bien una alerta
para lo que no observamos,
para lo que no sentimos.

¿Será el mismo trance que se ha vuelto irresistible
o sólo es la prueba de que no somos
los únicos en este avance,
en este tránsito?
testimonial que no hace otra cosa
que conjurar lo invisible,
detalles de esta inmensidad que se revela.

***

DE LA VOCACIÓN

En medio
de la razón de ser
¿quién realmente explica su presencia?

Todo árbol,
todo cuerpo,
cada instante ha sido derribado
cada cosa que aventura en los desfiladeros.

Unos nacen con la vocación de ser ausentes.

***

NAIPES

A Roislen Violeta

Los habitantes de estas páginas
cruzarán los páramos
verán las manifestaciones del agua.
Se harán surcos de sal.
Marcharán cuesta arriba
escuchando marimbas del camino.
Hablarán desde el sentido.
Olvidarán la colección de objetos
y vendrá la emoción,
la profundidad,
lo mutable.
Y si les hablan del fuego,
llamadas y cuerdas robadas,
susurren;
callar es una misión,
es una ética.

***

Esta imagen puede ocupar la humanidad en estos cálculos
estas permutas sin sostenerse este tren con música lleno
de gente el viaje es otro extrañas a tu igual y no sabes
qué decir si acaso qué decir tiene que ver con hacer
no somos los mejores este rostro del qué diablos
nos delatada estos pares débiles debieran pasar
esta casa tiene lista de espera gracias al presente
que desconozco y nos gusta no es que la cabeza
anhele los ojos o el susurro de los acantilados mucho
menos la línea del cuerpo que se confunde con el
contorno del mundo un puente sobre un río de arena
puede ocuparme en estos cálculos estas permutas
la creencia la batalla con cada quien en sus puestos
nadie tiene lugar asegurado en este campo el otro ni el
rayo que ilumina la copa de los árboles ni el hombre
con su perro y su chimó debajo de su sombra ni el equipaje
del viaje más breve así funciona este tránsito este bajel

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