literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Luis Yrausquin

QUIETUD PARA MORIR

Estuve horadando el espacio

en el viento del bosque

hacia el mover de los arboles

al lado del rio que brotaba

los sonidos de la selva

hojas verdes que caían

frutos que emanaban de las plantas

hablaban las rocas

agitando la vida

deidades en los troncos

sonidos de ardillas

alegrías de la lluvia

tristezas de los rayos

luz entre las ramas

donde olí la tierra fecunda

yo pensé que sería un buen lugar

Para morir sin pena a la mitad del día.

***

ABSTRAÍDO

Las sucesiones contrapuestas

de las razones obvias

causan un agujero en mi pecho

me asfixio a última hora

la agonía se disipa

imploro al cielo y al infierno

encuentro un lugar

de oasis

en el espacio adecuado de las horas.

Voy a descender en la nube

a una luna que no está al alcance de mi mano

echa luces el prisma

colorea la ciudad

busco un dios

ella detiene la agonía

Oh, diosas,

vengan,

denme sexo en mi cama

estoy solo

pálido

y hambriento.

¿Donde encontraremos el lamento que llora entre sienes

cada mañana?

***

PERMANENCIA

Hay una bacanal de muerte

que da existencia

a la fiesta de tu retina.

El umbral del estío de nuestras visiones,

anida cada sendero con vides,

que alejan nuestro tiempo infantil

hacen el vino del presente

en banquete de orgasmos

el frenesí de la velocidad

que explota al final del cosmos.

Lunas y soles fornican en el silencio de la noche,

engendrando copas donde se diluye la ansiedad,

ante el templo violeta

que asoma venias sin tiempo.

Entonces

sólo soy un elemento

mi inmortalidad se convierte en mi único abismo.

Las ventanas

cambian el rumbo

se pierden en la mirada infinita.

El éter morado de estrellas,

consumen y hacen nacer vírgenes galaxias

desde el azul de océanos perdidos

donde se sacian los tedios de mi incógnita.

Aún nos queda un carrusel de girasoles.

***

INUTILIDAD POÉTICA

Las amapolas que pusieron a dormirme

reclaman mis manos en la tierra,

Pero yo no sé sembrar más que palabras

incapaces de alimentar a niños y ancianos

Me siento torpe

crucificado por este mundo material y pasajero,

que solo admira él al cielo

en algunos cuervos perdidos,

que vuelan como yo,

errantes y sin suerte

en las entrañas de la vastedad

el placer de reventar espejos

escribiendo en insomnios

que comparten su calor conmigo

Mientras espero un fulgor

en los muros que yacen

con bosques de versos

cuando el mundo muere,

y mi corazón late,

un alma danza

en esta profunda soledad de lejanía

que termina de asesinarme.

Todo sigue muriendo

en las llamas del tártaro

reposo en la inutilidad poética

Solamente sirvo para seducir sirenas

que me empujan al centro del mar

extraviado cargo el peso de Atlas

sobre mis hombros

en el palacio de una sombra perpetua

que teje Febo a la media noche

en el altar diamante de mi soledad.

***

MENTES

Cabalgan muertos hacia ebrios ríos

diluyen absenta al comienzo del canto

en desiertos

hacen ruido en el silencio

con el eco va sorteando

el hallazgo del olvido

que me pierde en la locura.

Galope de sueños

infancia que borra el camino

no han pasado las imágenes

que nos contaban un cuento

Nos llenaban de paraíso terrenal

se llenaron de souvenir

decayeron para siempre.

Galope de sueños

en la llanura del cosmos

flotando el sonido

sobrevivirán los retratos

a los que viven muriendo.

***

VISIÓN

Hoy quiero verte en la vasta noche

y usurpar los lazos de las estrellas

que nos unen del día al atardecer

Contemplarte en el diamante de mi soledad.

***

VIAJE

Conducía a la noche con una antorcha

la gentil aureola titilaba

cuando cabalgaba con siete caballos

cuatro ninfas bajaban

de la montaña dorada

y los bosques ardían

en un movimiento hostil

yo exhalaba llamas en mi retorno.

Bajé después a la ciudad

eclipsado en el caos

ausente estaba de lo absoluto

entre las columnas del deseo

derritiéndose mis pupilas

en los rituales de la polis

cuando entraba en las cuitas de la tarde

sonriendo por la avenida caminaba

todo iba a las hojas de mi cuaderno

en el hotel de la poesía.

***

EN LA PENUMBRA

Las tinieblas me sonreían

creando cuervos sobre mi cabeza

torturando nuevos pensamientos

y son tuyos esos negros pájaros que dormitan

que anidan en mi psiquis

en mi espíritu que vuela

pernocta entonces en una urna

y en las noches de luna se levanta

junto con mi carne de oro macizo

para ir a tu cuarto ¡ninfa necia!

Te escuché

sobre tu ilusión ahogada por los días

con besos de serpiente

astuto y sinvergüenza

morderé tu cuello

penetrando en tu tercer ojo

entonces te saciaré

y estarás vencida.

***

METAMORFOSIS DEL HASTÍO

Los que volveremos a este lugar

lleno de placer y dolor

a abrasar del sol las flamas

seremos los que busquemos

la verdad en la última espera

El rocío juega con la saciedad

cuerpos que se vuelven sombras

minutos asoman una angustia existencial con una libertad griega

mi corazón es una jauría de lobos

en este cuerpo que arde

mi carne ansía vaginas húmedas y tetas

para retornar a mi palacio

Soy un corsario que huye

escapando de este destierro.

Los que volveremos aquí

seremos los tercos insatisfechos.

***

UMBRAL

En mi cementerio

suelo encontrarme con la mañana

de claros pozos

donde puedo ver la pira funeraria

de mi reposo en las cenizas.

Enervo la palabra

evadido

danzo con pájaros

soñando con árboles

que ilustran cielos abiertos

La aureola en centella

nace de las cenizas de las raíces

profanadas de la esfera

penetra entre mi abismo

y la luz concluye en el final de mi crepúsculo

vivo como el último día de mi vida.

***

EXORCISMO DE LA SOMBRA

Suelto medio cuerdo

el antifaz del loco

en las notas de la madrugada

sobre mi sueño

inacabado

exorcizo mi sombra

sin poderes mortales

me elevo en esta vereda

esperando una mañana

siete eclipses sobre la esfera

yo quiero lamer tu retorno al paraíso.

***

ESTIGMA

Los zorros de mi inconsciencia guerrean con furia

me torturan

liberan mis culpas

en el zig-zag del spleen

Mi estigma no se diluye

en los manglares de la decadencia

Mi naturaleza muerde

Yo, con mi viejo yo.

Las bestias de la mar

han reventado contra la costa de mi insomnio,

desde sus profundidades

los abismos vuelven huracanados

han decidido sacarme de mi prisión cada noche.

***

GLORIA EFÍMERA

Estoy socorrido por la lluvia

mi cuerpo se adormece

espera la isla que me salva

esa Afrodita ebria

densamente en el holocausto

de la ciudad

El remanso de las grutas

de encantados bosques

En extrañas montanas

donde me pierdo en el camino

rodando libre por las carreteras.

A

veces,

incinero las flores

en piras

y oxidado

aniquilo el quicio

del espectro

la tarde y yo

A

veces,

me hallo expandido

en cientos de rostros

progresivamente

voy librado de mi monstruo

arrestado por la libertad.

***

ESPONTÁNEO

Niebla mi predilecto misterio

no desapareces en círculos

busco

mis pedazos perdidos en palabras

mi pulso que se fue de mi corazón

en esta cárcel de pensamientos

después del naufragio del viaje.

Navego en la incertidumbre

con el entusiasmo de un niño

al conjuro de Deméter

recojo la cosecha de la memoria.

Ando insano con lo que siento

intento resucitar de mi urna

después de este delirio ardiente

en el fondo de la noche

lanzo mis dados a los astros

apostando fuerzas

que me arrullan con manto de palabras.

Creo ganar la apuesta al destino.

me atomizo

duermo

floto

busco mis poemas perdidos.

En mi inmortal fantasía sin muerte

tócame una vez más divinidad

para ser real, anhelo lo eterno.

***

FLASH BACK

En el firmamento recuerdo un hoyo

en el que me deslizaba

penetraba suave

en la corona verde

de la tormenta beoda.

Veo aun danzar

el valor de la lluvia ácida

congregando

un desliz post-moderno

en el asfalto de la urbe

incendiado de delirio.

En la cima un lucero

detrás de la catedral del pueblo

desvelaba un mortal narcótico

en aquellos ojos de reptil

cuando invocaba a mis dioses

al ver a esa mujer loca.

***

BÚSQUEDA

Subí a esa montaña

alunado

alcancé el trance de su secreto

trastoqué su esencia

hallando el jardín de las delicias.

Volé

saboreando la miel de sus secretos

bailé respirando la montaña

sus caras me abrieron las puertas de la percepción

y la muerte engendraba la vida en el trance

En sus efluvios me hallé

entre las caras prehispánicas que se formaban

danzando con grandes espíritus a mi alrededor

revelándome verdades jamás comprendidas

sobre sus templos

yo esplendido

forniqué con el universo

creando mi mundo.

nubes

valles

vientos

hadas

sexo

nubes

delirio

prolongado:

El éxtasis universal.

Sobre el autor

*Ilustración: Thalía Sánchez

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